{"id":52787,"date":"2021-05-05T11:21:47","date_gmt":"2021-05-05T16:21:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=52787\/"},"modified":"2025-04-25T14:53:49","modified_gmt":"2025-04-25T19:53:49","slug":"la-defensa-del-cuerpo-territorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-defensa-del-cuerpo-territorio\/","title":{"rendered":"La defensa del cuerpo-territorio"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 16px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-52788\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/descarga.jpg\" alt=\"\" width=\"311\" height=\"162\" \/>\u201cDefender el territorio-tierra sin defender el territorio-cuerpo es una tremenda contradicci\u00f3n, porque as\u00ed como el extractivismo mata, el machismo tambi\u00e9n.\u201d<\/span><\/p>\n<div class=\"content\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"small-12 medium-8 large-8 columns\">\n<p>Betty V\u00e1zquez es defensora de la tierra del departamento de Santa B\u00e1rbara en el noroeste de Honduras, una regi\u00f3n con una concentraci\u00f3n notable de megaproyectos extractivistas en un pa\u00eds que se declar\u00f3 \u201copen for business\u201d (abierto para los negocios) despu\u00e9s del golpe de estado de 2009. Habla de un concepto desarrollado por mujeres ind\u00edgenas, que integra la lucha por los derechos a la tierra y territorio, y los derechos de la mujer. En un trabajo de s\u00edntesis que tuve la oportunidad de hacer con la feminista comunitaria maya Lolita Ch\u00e1vez y la pionera en modelos de protecci\u00f3n feminista, Marusia L\u00f3pez Cruz, lo resumimos as\u00ed:\u00a0<em>\u201c<\/em>El territorio se entiende como una red de vida que conecta con nuestros cuerpos e historias, lo cual crea un v\u00ednculo entre las luchas por la defensa de los cuerpos de las mujeres y de los territorios que nos sostienen.\u201d<\/p>\n<p>En el contexto del D\u00eda de la Tierra, se juntaron cuatro defensoras de cuatro pa\u00edses para reflexionar sobre sus luchas, en un conversatorio que se centraba en\u00a0<em>la defensa del cuerpo-territorio,\u00a0<\/em>vistos como partes interdependientes de esta red de la vida. Destacaron que la relaci\u00f3n de los cuerpos de las mujeres con la tierra y sus bienes y el cuidado mutuo que esto implica, tambi\u00e9n se refleja en las amenazas y las m\u00faltiples violencias contra los cuerpos de las mujeres y contra la tierra y el planeta que emanan del mismo sistema capitalista-patriarcal que busca el dominio total de ambos territorios.<\/p>\n<p>Actualmente se est\u00e1 organizando una caminata de casi 2000 kil\u00f3metros en territorio mapuche, que engloba en el t\u00e9rmino la resistencia contra \u201cel feminicidio, el genocidio, el ecocidio y todas las formas que nos matan\u201d, cuenta Moira Mill\u00e1n,\u00a0<em>weychafe<\/em>\u00a0mapuche de la Patagonia argentina.<\/p>\n<p>\u201cCuando planteamos que toda vez que se viola y se mata la cuerpa de las mujeres ind\u00edgenas\u2026 es la forma en que se viola y se va matando la tierra. Es decir, que hay una proyecci\u00f3n de este patriarcado, de este matriz civilizatoria dominante que encuentra su similitud entre la relaci\u00f3n con la mujer y la relaci\u00f3n que establece con la tierra. Entonces hablar de procesos emancipatorios de los pueblos ind\u00edgenas sin pensar en los procesos de lo que llamamos libre determinaci\u00f3n de nuestras cuerpas, es un proyecto incompleto\u201d<\/p>\n<p>Para Roc\u00edo Moreno, comunera de Mezcala, unir la defensa del territorio con la defensa del cuerpo de las mujeres y sus derechos ha sido un aprendizaje colectivo important\u00edsimo para los pueblos ind\u00edgenas organizados en el Congreso Nacional Ind\u00edgena (CNI). \u201cDecimos ac\u00e1: \u2018tenemos que armar una lucha contra el capitalismo patriarcal\u2019, y llevarla a las asambleas y las comunidades nos ha nutrido y nos ha fortalecido enormemente. Por ejemplo, los grandes triunfos que nosotros vemos en unos poquitos a\u00f1os de una seria y profunda discusi\u00f3n sobre el patriarcado en nuestras asambleas y en nuestras comunidades, pues desde ahora se est\u00e1n viendo nuevas formas de hacer pol\u00edtica y es justo por la presencia de las compa\u00f1eras.\u201d<\/p>\n<p>Miriam Pixt\u00fan, maya kaqchikel de la\u00a0<em>Resistencia Pac\u00edfica La Puya<\/em>\u00a0(Guatemala) describe un proceso por \u201cintentar trascender estos mecanismos de opresi\u00f3n internalizados en los hombres y las mujeres\u201d, en que han logrado avanzar en reconocer el aporte de todo el mundo desde la diversidad y valorar el liderazgo de las mujeres en la lucha por defender a sus comunidades contra la imposici\u00f3n de los grandes proyectos mineros. \u201cEl derecho colectivo es la suma de todos los derechos individuales. Las mujeres, los ni\u00f1os, los ancianos tienen derechos. Es respetar la diversidad que hay.\u201d<\/p>\n<p>Dentro del concepto de lucha en defensa del cuerpo-territorio y reflexionando sobre el D\u00eda de la Tierra, tampoco faltaban los avisos sobre los da\u00f1os profundos que ellas viven en carne propia, la criminalizaci\u00f3n y persecuci\u00f3n y la discriminaci\u00f3n que enfrentan, incluso por parte de los compa\u00f1eros en sus organizaciones. En Honduras, Betty platicaba de la devastaci\u00f3n de los huracanes, el ritual de reconciliaci\u00f3n con el r\u00edo despu\u00e9s de culparlo por desbordarse, y la devastaci\u00f3n ambiental que desplaza a la gente migrante. En Jalisco, Roc\u00edo enfrenta la gran tristeza de \u201cun r\u00edo t\u00f3xico\u201d debido a los desechos del corredor industrial, un r\u00edo que antes daba vida. En territorio mapuche y en Guatemala, los estragos de\u00a0 la miner\u00eda y la deforestaci\u00f3n implican destrucci\u00f3n de la tierra y de la vida.<\/p>\n<p>Pero la visi\u00f3n al final no es pesimista. Desde sus distintas culturas, historias y geograf\u00edas, las defensoras ind\u00edgenas identificaban una visi\u00f3n compartida. Mientras en las cumbres oficiales para el D\u00eda de la Tierra, los auto-nombrados amos del universo debat\u00edan c\u00f3mo \u201cmitigar\u201d los da\u00f1os que ellos mismos causan, las comunidades hablaban de una fuerza, una esperanza de vida, que no reside principalmente en la reglamentaci\u00f3n o la pol\u00edtica, no depende de lo que deciden en las cumbres, es una fuerza que emana de la tierra misma y de los conocimientos ancestrales que la sociedad contempor\u00e1nea ha olvidado o no quiere recordar o intenta reprimir. \u00a0Para Moira es \u201cla fuerza tel\u00farica\u201d. \u201cHabr\u00e1 que interpelar absolutamente todo, para ver como volvemos a recuperar este vinculo sagrado con la vida y la tierra. Nuestro principal aliado contra el terricidio es la tierra misma.\u201d<\/p>\n<p>Roc\u00edo advierte: \u201cPara nosotros, la muerte est\u00e1 encima con estos proyectos\u201d.\u00a0 Dice que \u201cReconstruir el v\u00ednculo con el territorio es nuestra \u00fanica alternativa para poder permanecer en nuestros territorios y con vida en la actualidad.\u201d Betty habla de la \u201csanaci\u00f3n de la madre tierra\u201d, uniendo fuerzas entre sus seres y su propia capacidad de sanaci\u00f3n. Enfatiza \u201cla defensa colectiva de nuestro cuerpo-territorio libre de violencia, pero tambi\u00e9n de nuestros territorios libres de extractivismo y de violencia \u2014es la conexi\u00f3n perfecta dentro de nuestra cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena ya que la vida no tiene una relaci\u00f3n desconectada o antropoc\u00e9ntrica entre la vida humana y el resto de la vida natural\u2026 En ese sentido, no est\u00e1 permitida la contradicci\u00f3n de que los compa\u00f1eros luchen contra megaproyectos y al mismo tiempo practiquen violencia contra esposas o compa\u00f1eras de la organizaci\u00f3n. Se les llama la atenci\u00f3n e invita a que acompa\u00f1en a las mujeres, pero respetando sus autodeterminaciones. Luchar por la tierra es luchar por la dignidad y por los derechos humanos de las mujeres y de la ni\u00f1ez, especialmente de los pueblos originarios.<\/p>\n<p>Roc\u00edo a\u00f1ade: \u00a1En el CNI tenemos que armar una lucha contra el capitalismo patriarcal y llevarla a las asambleas y las comunidades. Eso nos ha forjado enormemente. Despu\u00e9s de serias discusiones hemos tenido grandes logros, nuevas formas de hacer pol\u00edtica. Con la presencia de las compa\u00f1eras, tenemos que construir espacios para nosotras las mujeres y el M\u00e9xico de abajo. Nosotros somos tierra. Nuestra vida y cultura dependen de ella, entonces defenderla y conservarla tiene que ser parte natural de nosotras.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEstamos sembrando esperanza \u2014se\u00f1ala Betty\u2014, a\u00fan en tiempos de pandemia, de huracanes. Las pr\u00e1cticas ancestrales del pueblo lenca y de las mujeres ante el cambio clim\u00e1tico, los intercambios de semillas, el monitoreo de violencia durante la pandemia COVID-19, intercambios entre pueblos, pactos territoriales, etc., nos acercan hacia una econom\u00eda feminista para el buen vivir que genera desarrollo local. Migrar es un derecho pero quedarse es un derecho y defender el territorio es un derecho.\u201d<\/p>\n<p>Miriam concluye: Tenemos que sentir que no estamos solas en esta lucha por garantizar\u00a0 la red de la vida, sentirnos acompa\u00f1adas por la energ\u00eda del universo de la luna, el sol, de las estrellas, del aire, del agua, de las monta\u00f1as y los r\u00edos, que tambi\u00e9n tienen vida, que tambi\u00e9n ellos aportan a esta lucha.<\/p>\n<p>El D\u00eda de la Tierra es tambi\u00e9n d\u00eda de las mujeres.<\/p>\n<p><em>Por Laura Carlsen, originalmente publicado en <a href=\"https:\/\/desinformemonos.org\/la-defensa-del-cuerpo-territorio\/\">Desinform\u00e9monos.com<\/a><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDefender el territorio-tierra sin defender el territorio-cuerpo es una tremenda contradicci\u00f3n, porque as\u00ed como el extractivismo mata, el machismo tambi\u00e9n.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":468,"featured_media":52789,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4918,4915],"tags":[5636,4922,8192,5609,8195,8158,5523,8194,8193],"coauthors":[6114],"class_list":["post-52787","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-feminismos","category-tierra","tag-america-del-sur","tag-centroamerica","tag-defensoras","tag-derechos-humanos","tag-dia-de-la-tierra","tag-medio-ambiente","tag-mujeres","tag-territorio","tag-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52787","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52787"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52787\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52792,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52787\/revisions\/52792"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52787"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52787"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52787"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=52787"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}