{"id":5537,"date":"2011-10-07T20:08:34","date_gmt":"2011-10-08T01:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=5537"},"modified":"2011-12-22T07:31:47","modified_gmt":"2011-12-22T12:31:47","slug":"los-agrotoxicos-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/los-agrotoxicos-matan\/","title":{"rendered":"Los agrot\u00f3xicos matan"},"content":{"rendered":"<p><strong><\/strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-5538\" title=\"-1\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/11.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"138\" \/><\/a><\/p>\n<p>La alfombra a cuadros verde y ocre del Valle del Yaqui oculta con su belleza la tragedia de esta regi\u00f3n del noroeste de M\u00e9xico, devastada por el uso intensivo de agrot\u00f3xicos bajo el modelo de agricultura capitalista que durante m\u00e1s de medio siglo ha contaminado agua, suelos y aire, y ha afectado mortalmente la salud de las personas.<\/p>\n<p>El valle se extiende en una zona de unas 225 mil hect\u00e1reas de tierras de riego por gravedad al sur de Sonora donde se cultiva principalmente trigo, ma\u00edz, algod\u00f3n, hortaliza y forrajes. La regi\u00f3n junto con Baja California aporta el <a href=\"http:\/\/yaquivalley.stanford.edu\/pdf\/Lobell_etal_FCR_2005.pdf\">65 por ciento<\/a> de la producci\u00f3n anual de trigo de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Nac\u00ed y viv\u00ed hasta la pubertad en un peque\u00f1o pueblo de agricultores en medio de las tierras de cultivo, al sur de Ciudad Obreg\u00f3n. Varias veces vi llegar a mi padre del trabajo a casa con los s\u00edntomas de envenenamiento. \u00c9l operaba maquinaria agr\u00edcola, incluidos tractores con implementos para aplicar plaguicidas, defoliantes y fertilizantes. Muri\u00f3 de un c\u00e1ncer cerebral a sus 61 a\u00f1os apenas cumplidos. El glioma maligno extingui\u00f3 su vida en menos de seis meses ante la mirada impotente de sus seres queridos.<\/p>\n<p>La irresponsabilidad criminal de las empresas fabricantes y expendedoras de agrot\u00f3xicos es un expediente abierto. Ante la falta absoluta de informaci\u00f3n entre trabajadores agr\u00edcolas, aplicadores y poblaci\u00f3n general, un <em>Warning! <\/em>no es suficiente para alertar sobre la clase de material que est\u00e1n recibiendo. Despu\u00e9s de las aplicaciones sin ning\u00fan tipo de protecci\u00f3n, los recipientes quedan abandonados dondequiera y los pilotos lavan los tanques de sus aviones lanzando los residuos incluso en \u00e1reas pobladas.<\/p>\n<p>En estas zonas cuando los ni\u00f1os apenas alcanzan estatura para llevar los tanques aspersores en la espalda, o la fuerza necesaria para sostener una bandera que indique el camino al avi\u00f3n fumigador, participan tambi\u00e9n en las tareas agr\u00edcolas por unos cuantos pesos, quedando en ambos casos envueltos por horas en una nube de venenos. Si acaso no son v\u00edctimas de envenenamiento inmediato, los efectos nefastos por acumulaci\u00f3n de exposiciones llegar\u00e1n no mucho tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En lo personal, desde mi infancia he llevado en la memoria olfativa el olor de los defoliantes como una nostalgia macabra.<\/p>\n<p><strong><em>Venenos en la leche materna<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Se afirma que es mejor para el desarrollo durante la ni\u00f1ez ser alimentado con leche del seno materno. Esta verdad m\u00e9dica indiscutible no es tan cierta para los ni\u00f1os y las ni\u00f1as que han crecido en el Valle del Yaqui.<\/p>\n<p>Desde hace m\u00e1s dos d\u00e9cadas se ha venido documentando la presencia de plaguicidas organoclorados en <a href=\"http:\/\/www.ine.gob.mx\/descargas\/sqre\/2008_rep_final_cop_yaqui.pdf\">leche materna<\/a> de residentes del Valle, como arroj\u00f3, por ejemplo, un estudio aplicado a madres lactantes de Pueblo Yaqui, comisar\u00eda del municipio de Cajeme, en 1990. Los resultados mostraron que el 85.71 por ciento de las muestras analizadas evidenciaron la presencia de 1 a 3 plaguicidas. Los compuestos detectados fueron: aldr\u00edn, HCH, (lindano), DDT-t\u00e9cnico y pp-DDE, con una concentraci\u00f3n promedio de 0.11, 0.17, 0.27 y 1.90 partes por mill\u00f3n (ppm), respectivamente. La investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que los niveles de lindano, DDT-t\u00e9cnico y pp-DDE se encontraron en concentraciones superiores a los l\u00edmites establecidos para leche por la FAO y la OMS.<\/p>\n<p>Varios estudios posteriores no s\u00f3lo han confirmado el dram\u00e1tico hallazgo, sino que hace 3 a\u00f1os se pudo determinar el paso a trav\u00e9s de la placenta de plaguicidas de mujeres embarazadas a sus neonatos, en otro estudio practicado tambi\u00e9n en residentes de Pueblo Yaqui. Las muestras de sangre materna, l\u00edquido amni\u00f3tico y cord\u00f3n umbilical en las mujeres bajo estudio conten\u00edan los plaguicidas alfa-HCH, gamma-HCH (lindano), HCB, dieldr\u00edn, endr\u00edn y DDE.<\/p>\n<p>Neonatos lactantes de la misma localidad, a los 3 meses de edad, presentaron en su sangre los mismos plaguicidas. A los seis meses tales sustancias permanecieron presentes, s\u00f3lo que algunas se transformaron en productos de degradaci\u00f3n y las concentraciones correspondientes al lindano y al dieldr\u00edn sobrepasaron a las detectadas en personas con exposici\u00f3n normal.<\/p>\n<p>Para completar el cuadro, hace menos de tres a\u00f1os los valores obtenidos para metales pesados en las muestras de agua procedentes de las comunidades de B\u00e1cum, Pueblo Yaqui y Quetchehueca rebasaron lo permitido por la Norma Oficial Mexicana. Se confirm\u00f3 tambi\u00e9n la presencia de plaguicidas organoclorados como malati\u00f3n y parati\u00f3n met\u00edlico en el agua de drenaje de las dos \u00faltimas comunidades agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>De acuerdo con variados y acreditados estudios, la <a href=\"http:\/\/www.ambiente.gov.ar\/archivos\/web\/UniDA\/File\/LIBRO%20Agroquimicos.pdf\">exposici\u00f3n cr\u00f3nica<\/a> incluso a bajas dosis a los agrot\u00f3xicos causa da\u00f1os graves a la salud humana relacionados con la aparici\u00f3n de c\u00e1nceres, alteraciones cromos\u00f3micas, malformaciones cong\u00e9nitas, afecciones del sistema nervioso y trastornos del sistema end\u00f3crino, entre otros.<\/p>\n<p>Hasta hace muy poco tiempo y sin mucha convicci\u00f3n, algunas instituciones gubernamentales y educativas, presionadas por la opini\u00f3n p\u00fablica, se han dedicado a investigar, informar y capacitar adem\u00e1s de crear basureros especiales para los envases envenenados, al amparo de la idea del uso seguro de los agrot\u00f3xicos. El problema es que esta idea carece de fundamento: ni como trabajador del campo ni como habitante de las zonas rurales ni como consumidor de los productos de la agricultura industrial se puede estar a salvo de los venenos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Una vez esparcidos, los agrot\u00f3xicos contaminan los r\u00edos, los mantos fre\u00e1ticos, las costas, el aire, el suelo y los alimentos. La exposici\u00f3n de los seres humanos ocurre por inhalaci\u00f3n, ingesti\u00f3n y contacto.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o ocurren en el mundo <a href=\"http:\/\/www.rap-al.org\/index.php?seccion=8&amp;f=news_view.php&amp;id=402\">tres millones de intoxicaciones severas<\/a> por agroqu\u00edmicos y a consecuencia de ellas fallecen por lo menos unas 300 mil personas. El 99 por ciento de estas muertes ocurre en los pa\u00edses subordinados.<\/p>\n<p><strong><em>Nobel para la Revoluci\u00f3n Verde<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Todo este desastre ambiental y humano produjo contradictoriamente un Premio Nobel de la Paz, en la figura de Norman Ernest Borlaug, el investigador estadunidense con cuyas t\u00e9cnicas de mejoramiento gen\u00e9tico del trigo, desarrolladas en campos experimentales sufragados por el gobierno mexicano &#x2014;en este caso el Centro de Investigaciones Agr\u00edcolas del Noroeste, en el coraz\u00f3n del Valle del Yaqui&#x2014;, se convirti\u00f3 en el centro de la Revoluci\u00f3n Verde.<\/p>\n<p>Se trataba del nuevo modelo de producci\u00f3n agr\u00edcola impulsado desde mediados del Siglo XX para la expansi\u00f3n de los agronegocios a partir de la utilizaci\u00f3n intensiva de semillas h\u00edbridas, fertilizantes qu\u00edmicos, plaguicidas y la mecanizaci\u00f3n extensiva del campo. Cuando termin\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, \u00e9sta fue <a href=\"http:\/\/www.noticiasdelarebelion.info\/?p=2401\">la ruta impuesta<\/a> por el complejo militar industrial para mantener sus abultadas ganancias. Los explosivos fueron convertidos en fertilizantes nitrogenados, los gases mortales en pesticidas y los tanques de guerra en tractores.<\/p>\n<p>Desde entonces, la utilizaci\u00f3n de agrot\u00f3xicos se difundi\u00f3 intensamente en la agricultura con la justificaci\u00f3n de que el incremento en los rendimientos llevar\u00eda a acabar con el hambre. Pero su uso se extendi\u00f3 tambi\u00e9n en la industria, en las viviendas y hasta en las campa\u00f1as de salud p\u00fablica para combatir enfermedades como el paludismo.<\/p>\n<p>El agronegocio gener\u00f3 mentalidad, ampli\u00f3 el monocultivo, favoreci\u00f3 la concentraci\u00f3n de tierras y consolid\u00f3 el poder pol\u00edtico de los grandes productores. Elev\u00f3 tambi\u00e9n la explotaci\u00f3n del trabajo, la migraci\u00f3n campo-ciudad y el desempleo rural. Simult\u00e1neamente, increment\u00f3 el lucro capitalista de los grandes propietarios rurales y las trasnacionales de las industrias qu\u00edmica, metal\u00fargica y biotecnol\u00f3gica involucradas. Desde el inicio cont\u00f3 con fuerte apoyo del aparato gubernamental e instituciones cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas, como una norma impuesta mundialmente para subsidiar a las empresas multinacionales con dinero p\u00fablico.<\/p>\n<p>De la mano del mito de los <em>agrotitanes<\/em>, supuestos pioneros de la apertura del valle a la irrigaci\u00f3n y al cultivo, la figura de Borlaug creci\u00f3 hasta ser una especie de santo laico de los grandes agricultores sonorenses, con calles, estatuas y homenajes en su nombre.<\/p>\n<p>Pregunt\u00e9 a Borlaug no muchos a\u00f1os antes del fin de su longeva existencia si la Revoluci\u00f3n Verde pod\u00eda mantener la promesa de acabar con el hambre. Admiti\u00f3 que se hab\u00eda llegado al l\u00edmite del incremento en los rendimientos por esa v\u00eda y dijo que era necesario enfrentar el problema con decisiones pol\u00edticas. Era a principios de la d\u00e9cada de los noventa. Hoy no puede estar m\u00e1s claro que las soluciones a la crisis alimentaria no son tecnol\u00f3gicas sino dependen de una transformaci\u00f3n radical en los patrones de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de alimentos.<\/p>\n<p>Pero Borlaug no consider\u00f3 importantes los da\u00f1os ambientales de los agrot\u00f3xicos ligados al paquete tecnol\u00f3gico de su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Resultado del modelo, hay ahora en el mundo unas 20 grandes industrias fabricantes de agrot\u00f3xicos, con un volumen de venta que rebasa los <a href=\"http:\/\/agroecologiaealternativasecologicas.blogspot.com\/2010\/07\/agrotoxicos-no-brasil.html\">40 mil millones de d\u00f3lares anuales<\/a> y una producci\u00f3n de 2.5 millones de toneladas de veneno. Las principales compa\u00f1\u00edas apoderadas del mercado son Syngenta, Bayer, Monsanto, Dow Agrosciences y Du Pont. Am\u00e9rica Latina es un importante y creciente mercado donde la facturaci\u00f3n en la venta de agrot\u00f3xicos creci\u00f3 18.6 por ciento entre 2006 y 2007 y 36.2 por ciento entre 2007 y 2008.<\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n sobre los principales plaguicidas utilizados en el Valle del Yaqui, su cantidad y su impacto en la salud, en el periodo 1995-1999 encontr\u00f3 que los agrot\u00f3xicos de mayor aplicaci\u00f3n fueron los herbicidas (34%), carbamatos (27.53%), organofosforados (27.53%), fungicidas, organoclorados y piretroides. El total de ingrediente activo arrojado al valle fue de 3 mil 146 toneladas 616 kg. En 1998 fue el a\u00f1o que m\u00e1s se utiliz\u00f3 ingrediente activo por el orden de 806 toneladas 123 kg. En la incidencia de enfermedades se detect\u00f3 aplasia medular, leucemia aguda, y linfoma no Hodkin. (Valenzuela G\u00f3mez, L. 2000. Tesis Profesional. ITSON. Ciudad Obreg\u00f3n, Son.)<\/p>\n<p>Un agr\u00f3nomo en activo que prefiri\u00f3 el anonimato inform\u00f3 que el plaguicida m\u00e1s usado actualmente es el glifosato producido por Monsanto y comercializado aqu\u00ed como Faena (Roundup, en otros sitios). De acuerdo con un <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Glifosato\">estudio reciente<\/a>, las formulaciones y productos metab\u00f3licos del glifosato causan la muerte de embriones, placentas, y c\u00e9lulas umbilicales humanos <em>in vitro<\/em> a\u00fan en bajas concentraciones. En el Valle, seg\u00fan la fuente an\u00f3nima, todav\u00eda se sigue aplicando parati\u00f3n y malati\u00f3n. El primero &#x2014;extremadamente t\u00f3xico&#x2014;, est\u00e1 definitivamente prohibido en varios pa\u00edses y por el Convenio de R\u00f3terdam. Respecto al segundo, la Administraci\u00f3n de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos establece un l\u00edmite de 15 miligramos por metro c\u00fabico de aire en el trabajo durante jornadas de 8 horas diarias, 40 horas a la semana, recomendaciones pr\u00e1cticamente imposibles de observar.<\/p>\n<p><strong><em>Campa\u00f1a de sensibilizaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Se puede definir a los agrot\u00f3xicos como los insumos de la agricultura industrial elaborados a partir de sustancias qu\u00edmicas venenosas en forma de insecticidas, defoliantes, herbicidas y fungicidas. Por su acci\u00f3n contaminante se incluye en esta categor\u00eda a los fertilizantes qu\u00edmicos que degradan suelos y sus componentes se incorporan a la cadena alimenticia en esteros y bah\u00edas. Y deben ocupar un lugar las semillas transg\u00e9nicas asociadas al uso intensivo de pesticidas cancer\u00edgenos como el glifosato y a plantas que producen su propio insecticida.<\/p>\n<p>A partir de esta definici\u00f3n y con informaci\u00f3n abundante que dimensiona el tama\u00f1o del enemigo, hace unos d\u00edas representaciones de todos los pa\u00edses que integran la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), en reuni\u00f3n en la escuela de capacitaci\u00f3n campesina de la FENSUAGRO en Viot\u00e1, Colombia, analizaron esta problem\u00e1tica que es com\u00fan a toda sus regiones: Cono Sur, Andina, Centroam\u00e9rica, Norte (M\u00e9xico) y Caribe.<\/p>\n<p>Se decidi\u00f3 lanzar una campa\u00f1a continental bajo el lema: &#x201C;Los agrot\u00f3xicos matan&#x201D;. Una campa\u00f1a de educaci\u00f3n, concientizaci\u00f3n e indignaci\u00f3n que busca sensibilizar a la sociedad, acabar con el mito del uso seguro de los agrot\u00f3xicos y luchar por su erradicaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a debe atacar el centro de la ideolog\u00eda del agronegocio, impactar en la opini\u00f3n p\u00fablica y llegar a las comunidades y las familias. Debe ser una plataforma de unidad entre ambientalistas, campesinos, obreros, estudiantes, consumidores y todas aquellas personas que deseen una producci\u00f3n de alimentos sanos respetuosa del medio ambiente.<\/p>\n<p>Se debe explicar por todos los medios al alcance, la necesidad y el potencial de nuestros pa\u00edses para producir alimentos diversificados y saludables para todas las personas, con base en la agroecolog\u00eda. De igual modo, denunciar y responsabilizar a las empresas productoras y comercializadoras de agrot\u00f3xicos, despertando en la sociedad la necesidad de cambiar el modelo agroalimentario que produce comida envenenada, degradaci\u00f3n ambiental y ping\u00fces ganancias para unos cuantos.<\/p>\n<p>Para ello se propuso responsabilizar a una organizaci\u00f3n por regi\u00f3n (para el caso de M\u00e9xico, la Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Aut\u00f3nomas), integrando comit\u00e9s y subcomit\u00e9s en las diversas subregiones con la participaci\u00f3n de todas las organizaciones de la CLOC, as\u00ed como el nombramiento de un equipo de coordinaci\u00f3n continental que contar\u00e1 con la colaboraci\u00f3n del \u00e1rea de comunicaci\u00f3n de la Secretar\u00eda Operativa radicada en Quito.<\/p>\n<p>El lanzamiento de la campa\u00f1a fue programado para el 3 de diciembre, d\u00eda internacional contra el uso de plaguicidas, con un pre lanzamiento durante el Congreso Internacional de Agroecolog\u00eda en La Habana, en noviembre.<\/p>\n<p>Es urgente empezar a romper el c\u00edrculo perverso de producci\u00f3n agr\u00edcola donde la misma empresa trasnacional, m\u00e1s alguna similar o filial, produce la semilla, el t\u00f3xico y hasta la falsa medicina. Y entre todas llevan sus venenos a nuestra mesa.<\/p>\n<p><em>Alfredo Acedo es director de Comunicaci\u00f3n Social y asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Aut\u00f3nomas. M\u00e9xico<\/em> y colaborador con el CIP Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es<\/p>\n<p><em>Foto: Arnoldo Celis<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La alfombra a cuadros verde y ocre del Valle del Yaqui oculta con su belleza la tragedia del noroeste de M\u00e9xico, devastada por el uso intensivo de agrot\u00f3xicos que ha contaminado agua, suelos y aire, y ha afectado mortalmente la salud de las personas.<\/p>\n","protected":false},"author":258,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4919,4913,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-5537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-migracion","category-soberania-alimentaria","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/258"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5537"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5537\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5537"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}