{"id":5574,"date":"2011-10-17T15:16:56","date_gmt":"2011-10-17T20:16:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=5574"},"modified":"2011-10-17T15:16:56","modified_gmt":"2011-10-17T20:16:56","slug":"la-crisis-alimentaria-golpea-de-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-crisis-alimentaria-golpea-de-nuevo\/","title":{"rendered":"La crisis alimentaria golpea de nuevo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/wheat-field-crisis1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-5576\" title=\"wheat-field-crisis\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/wheat-field-crisis1-300x144.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"144\" \/><\/a>Por Esther Vivas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>La amenaza de una nueva crisis alimentaria es ya una realidad. El precio de los alimentos ha vuelto a aumentar alcanzando cifras r\u00e9cord, en una escalada creciente y consecutiva de precios desde hace ocho meses, seg\u00fan informa el \u00cdndice de la FAO para los Precios de los Alimentos de febrero de 2011, que analiza mensualmente los precios a escala global de una cesta formada por cereales, oleaginosas, l\u00e1cteos, carne y az\u00facar. El \u00cdndice apunta a un nuevo m\u00e1ximo hist\u00f3rico, el m\u00e1s elevado desde que la FAO empez\u00f3 a estudiar los precios alimentarios en 1990.<\/p>\n<p>Este aumento del coste de la comida, sobre todo de los cereales b\u00e1sicos, tiene graves consecuencias para los pa\u00edses del Sur con bajos ingresos y dependencia de la importaci\u00f3n alimentaria as\u00ed como para millones de familias, en estos pa\u00edses, que destinan entre un 50 y un 60% de sus ingresos a la compra de alimentos, cifra que puede llegar hasta un 80% en los pa\u00edses m\u00e1s pobres. En estos casos, el aumento del precio de los productos alimentarios los convierte en inaccesibles.<\/p>\n<p>Nos volvemos a acercar a la cifra de mil millones de personas, una de cada seis en el planeta, que hoy no tienen acceso a la comida. El propio presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, lo dejaba claro al afirmar que la actual crisis alimentaria hab\u00eda hecho aumentar en 44 millones el n\u00famero de personas que padecen hambre cr\u00f3nica. Hay que tener en cuenta que en el a\u00f1o 2009 ya se super\u00f3 esta cifra, llegando a los 1.023 millones de personas subnutridas en todo el planeta, cifra que se redujo levemente en 2010, pero sin regresar a los \u00edndices anteriores a la crisis alimentaria y econ\u00f3mica de 2008 y 2009.<\/p>\n<p>La presente crisis se da en un contexto de abundancia de alimentos. La producci\u00f3n de comida se ha multiplicado por tres desde los a\u00f1os 60, mientras que la poblaci\u00f3n mundial tan s\u00f3lo se ha duplicado desde entonces. Por lo tanto, de comida hay. No se trata de un problema de producci\u00f3n sino de un problema de acceso a los alimentos, a diferencia de lo que puedan afirmar las instituciones internacionales (FAO, BM, OMC), que instan a aumentar la producci\u00f3n a trav\u00e9s de una nueva revoluci\u00f3n verde, la cual no har\u00eda m\u00e1s que agravar la crisis alimentaria, social y ecol\u00f3gica que enfrentamos.<\/p>\n<p><strong>Las revueltas populares<\/strong><\/p>\n<p>Las revueltas populares en el Norte de \u00c1frica y en Oriente Medio tuvieron entre sus m\u00faltiples detonantes la escalada del precio de los alimentos. En diciembre de 2010, en T\u00fanez, las capas m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n ocupaban la primera l\u00ednea del conflicto exigiendo, entre otros, acceso a la comida.<\/p>\n<p>En enero de 2011, j\u00f3venes manifestantes en Argelia cortaban carreteras, quemaban tiendas y atacaban estaciones de polic\u00eda para protestar por el aumento del precio de los productos b\u00e1sicos. Casos similares se han vivido en Jordania, Sud\u00e1n y Yemen. Y no debemos olvidar que Egipto es el primer importador de trigo del planeta, dependiente de la importaci\u00f3n alimentaria.<\/p>\n<p>Evidentemente a este malestar hay que a\u00f1adir otros: altas tasas de desempleo, falta de libertades democr\u00e1ticas, corrupci\u00f3n, d\u00e9ficit de viviendas y servicios b\u00e1sicos, etc. que constituyeron el n\u00facleo duro de las revueltas. De todos modos, la subida del precio de los alimentos fue uno de los detonantes iniciales.<\/p>\n<p><strong>Una causa central<\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1les han sido las causas de este nuevo aumento del coste de la comida? A pesar de que instituciones internacionales y expertos en la materia han se\u00f1alado varios elementos como: fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos que habr\u00edan afectado a las cosechas en pa\u00edses productores, el aumento de la demanda en pa\u00edses emergentes, la especulaci\u00f3n financiera, la creciente producci\u00f3n de agrocombustibles, entre otros; varios indicios apuntan a la especulaci\u00f3n con las materias primas alimentarias como una de las razones principales de la escalada del precio de la comida.<\/p>\n<p>De hecho, en el periodo 2007 y 2008 ya se vivi\u00f3 una crisis alimentaria profunda, con una subida del precio de los cereales como el trigo, la soja y el arroz, de un 130%, un 87% y un 74% respectivamente. Entonces, como hoy, diferentes fueron las causas indicadas, aunque destacaban el aumento de la producci\u00f3n en agrocombustibles y las crecientes inversiones especulativas en los mercados de futuros alimentarios. Pero este aumento del precio de la comida se estanc\u00f3 el a\u00f1o 2009, en parte, probablemente, debido a la crisis econ\u00f3mica y la disminuci\u00f3n de la especulaci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p>A mediados de 2010, una vez apaciguados los mercados financieros internacionales, y con cuantiosas sumas p\u00fablicas inyectadas a la banca privada, la especulaci\u00f3n alimentaria golpeaba de nuevo y el precio de los alimentos volv\u00eda a subir. Para &#x201C;salvar a la banca&#x201D;, tras el estallido de la crisis financiera de 2008-2009, se calcula que los gobiernos de los pa\u00edses ricos aportaron un total de 20 billones de d\u00f3lares para apuntalar al sistema bancario y rebajar las tasas de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Con esta entrada de dinero, los especuladores se vieron incentivados para pedir nuevos pr\u00e9stamos y comprar mercanc\u00edas que previsiblemente aumentar\u00edan r\u00e1pidamente de valor. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, etc. que causaron la crisis de las hipotecas subprime son, actualmente, los responsables de la especulaci\u00f3n con las materias primas y el aumento del precio de la comida, aprovech\u00e1ndose de unos mercados globales de mercanc\u00edas profundamente desregularizados.<\/p>\n<p>La crisis alimentaria est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la crisis econ\u00f3mica y a la l\u00f3gica de un sistema que promueve, por ejemplo, unos planes de rescate en Grecia y en Irlanda, supeditando la soberan\u00eda de estos pa\u00edses a las instituciones internacionales como se supedita la soberan\u00eda alimentaria de los pueblos a los intereses del mercado.<\/p>\n<p><strong>Garant\u00eda o negocio<\/strong><\/p>\n<p>De hecho, siempre se ha dado una cierta especulaci\u00f3n con el precio de los alimentos y esta l\u00f3gica impera en el funcionamiento de los mercados de futuros, que, tal y como los conocemos actualmente, datan de mediados del siglo XIX, cuando empezaron a funcionar en Estados Unidos. Estos son acuerdos legales estandarizados para hacer transacciones de mercanc\u00edas f\u00edsicas en un tiempo futuro establecido previamente y han sido un mecanismo para garantizar un precio m\u00ednimo al productor ante las oscilaciones del mercado.<\/p>\n<p>Para explicarlo en pocas palabras: el campesino vende a un comerciante la producci\u00f3n antes de la cosecha para protegerse de las inclemencias del tiempo, por ejemplo, y garantizarse un precio a futuro. El comerciante, por su parte, tambi\u00e9n, se beneficia. El a\u00f1o en que la cosecha va mal, el campesino obtiene buenos ingresos, y cuando la cosecha es \u00f3ptima, el comerciante a\u00fan se beneficia m\u00e1s.<\/p>\n<p>En la actualidad, este mismo mecanismo es empleado por los especuladores para hacer negocio aprovechando la desregulaci\u00f3n de los mercados de materias primas, que fue impulsada a mediados de los a\u00f1os 90 en Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a por bancos, pol\u00edticos partidarios del libre mercado y fondos de alto riesgo, en el marco del proceso de desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial. Los contratos para comprar y vender comida se convirtieron en &#x201C;derivados&#x201D; que pod\u00edan comercializarse independientemente de las transacciones agr\u00edcolas reales. Nac\u00eda, pues, un nuevo negocio: la especulaci\u00f3n alimentaria.<\/p>\n<p>Los especuladores, hoy, son quienes tienen m\u00e1s peso en los mercados de futuros, a pesar de que sus transacciones de compra y venta no tienen nada que ver con la oferta y la demanda real. En palabras de Mike Masters, gerente de Masters Capital Management, si en 1998 la inversi\u00f3n financiera con car\u00e1cter especulativo en el sector agr\u00edcola era de un 25%, actualmente \u00e9sta se sit\u00faa alrededor de un 75%. Estas transacciones se llevan a cabo en las bolsas de valores, la m\u00e1s importante de las cuales, a nivel mundial, es la bolsa de comercio de Chicago, mientras que en Europa los alimentos y las materias primas se comercializan en las bolsas de futuros de Londres, Par\u00eds, \u00c1msterdam y Frankfurt.<\/p>\n<p><strong>Un &#x201C;dep\u00f3sito 100% natural&#x201D;<\/strong><\/p>\n<p>El 2006\/2007, inversores institucionales como bancos, compa\u00f1\u00edas de seguros, fondos de inversi\u00f3n, entre otros, tras la ca\u00edda del mercado de cr\u00e9ditos hipotecarios de alto riesgo en Estados Unidos, buscaron lugares m\u00e1s seguros y con mayor rentabilidad, como las materias primas y los alimentos, d\u00f3nde invertir su dinero. En la medida en que el precio de la comida sub\u00eda, aumentaban las inversiones en los mercados de futuros de alimentos, empujando el precio de los granos al alza y empeorando la inflaci\u00f3n en el precio de la comida.<\/p>\n<p>En Alemania, el Deutsche Bank anunciaba ganancias f\u00e1ciles si se invert\u00eda en productos agr\u00edcolas en auge. Y negocios similares propon\u00eda otro de los principales bancos europeos, el BNP Paribas. Catalunya Caixa, antigua Caixa Catalunya, instaba, este enero de 2011, a sus clientes a invertir en materias primas bajo el lema &#x201C;dep\u00f3sito 100% natural&#x201D;.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ofrec\u00eda? Una garant\u00eda del 100% del capital con posibilidad de obtener una rentabilidad de hasta el 7% anual. Y \u00bfc\u00f3mo? En funci\u00f3n, como indicaba en su publicidad, de &#x201C;la evoluci\u00f3n del rendimiento de tres materias primas alimentarias: az\u00facar, caf\u00e9 y ma\u00edz&#x201D;. Para dar garant\u00edas de la alta rentabilidad, la publicidad no dudaba en se\u00f1alar como la cotizaci\u00f3n de estos tres productos, los \u00faltimos meses, hab\u00eda aumentado en un 61%, un 34% y un 38% respectivamente, debido a &#x201C;la demanda creciente que va a un ritmo superior a la producci\u00f3n &#x201C;,&#x201D; por el incremento de la poblaci\u00f3n mundial &#x201C;y&#x201D; su uso en agrocombustibles&#8221;.<\/p>\n<p>Catalunya Caixa, pero, obviaba una informaci\u00f3n importante: la especulaci\u00f3n alimentaria, que tan buenos r\u00e9ditos econ\u00f3micos da, aumenta el precio de los alimentos, los hace inaccesibles a amplias capas de poblaci\u00f3n en pa\u00edses del Sur global y condena al hambre, a la miseria y a la muerte a miles de personas en estos pa\u00edses.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dependencia del petr\u00f3leo<\/strong><\/p>\n<p>Otro elemento que agudiza la crisis alimentaria es la fuerte dependencia del petr\u00f3leo del actual modelo de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos. De hecho, el aumento del precio del petr\u00f3leo repercute directamente en una subida similar del coste de los alimentos b\u00e1sicos. En 2007 y 2008 tanto el precio del petr\u00f3leo como el de los alimentos alcanzaron cifras r\u00e9cord. Entre julio de 2007 y junio de 2008, el petr\u00f3leo crudo pas\u00f3 de 75 d\u00f3lares el barril a 140 d\u00f3lares, mientras que el precio de los alimentos b\u00e1sicos aumentaba de 160 d\u00f3lares a 225 d\u00f3lares, seg\u00fan el \u00cdndice de la FAO para los Precios de los Alimentos.<\/p>\n<p>Y es que la agricultura y la alimentaci\u00f3n son cada d\u00eda m\u00e1s &#x2018;petrodependientes&#x2019;. Despu\u00e9s de la 2\u00aa Guerra Mundial y con la revoluci\u00f3n verde, en los a\u00f1os 60 y 70, y con el supuesto de aumentar la producci\u00f3n, se apost\u00f3 por un modelo de agricultura industrial e intensivo. El sistema agr\u00edcola y alimentario actual, con alimentos que recorren miles de kil\u00f3metros antes de llegar a nuestra mesa, con el uso de intensivo de maquinaria agr\u00edcola, de qu\u00edmicos, pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales no subsistir\u00eda sin el petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>El aumento del precio del petr\u00f3leo as\u00ed como la estrategia de diferentes gobiernos para combatir el cambio clim\u00e1tico ha conducido, tambi\u00e9n, a una creciente inversi\u00f3n en la producci\u00f3n de combustibles alternativos, agrocombustibles, como el biodiesel y\/o el bioetanol, elaborados a partir de az\u00facar, ma\u00edz u otros. Pero esta producci\u00f3n ha entrado en competencia directa con la producci\u00f3n de alimentos para el consumo siendo otra de las causas del aumento del precio de los alimentos.<\/p>\n<p>El mismo Banco Mundial reconoc\u00eda que cuando el precio del petr\u00f3leo sobrepasa los 50 d\u00f3lares por barril, entonces un 1% de incremento de su precio supone un 0.9% de aumento del precio del ma\u00edz, ya que &#x201C;por cada d\u00f3lar que el precio del petr\u00f3leo aumenta la rentabilidad del etanol y, consecuentemente, la demanda de ma\u00edz para su elaboraci\u00f3n tambi\u00e9n crece&#x201D;.<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 2004, 2\/3 del aumento de la producci\u00f3n mundial de ma\u00edz fueron destinadas a satisfacer la demanda norteamericana de agrocombustibles. En el a\u00f1o 2010, el 35% de la cosecha de ma\u00edz de Estados Unidos, que significa un 14% de la producci\u00f3n de ma\u00edz mundial, fue utilizada para producir etanol. Y esta tendencia va al alza.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de una serie de causas como la especulaci\u00f3n alimentaria y el aumento del precio del petr\u00f3leo que repercute en una creciente inversi\u00f3n en agrocombustibles, provocando una competencia entre la producci\u00f3n de cereales para el consumo o para la automoci\u00f3n, nos encontramos ante un sistema agroalimentario profundamente vulnerable y en manos del mercado. La creciente liberalizaci\u00f3n del sector en las \u00faltimas d\u00e9cadas, la privatizaci\u00f3n de bienes naturales (agua, tierra, semillas), la imposici\u00f3n de un modelo de comercio internacional al servicio de los intereses privados, etc. nos ha conducido a esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras la agricultura y la alimentaci\u00f3n sigan siendo consideradas una mercanc\u00eda en manos del mejor postor, y los intereses empresariales prevalezcan por encima de las necesidades alimentarias y los l\u00edmites del planeta, nuestra seguridad alimentaria y el bienestar de la tierra no estar\u00e1n garantizados.<\/p>\n<p><em>Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Es autora de &#x201C;En pie contra la deuda externa&#x201D; (El Viejo Topo, 2008) entre otras publicaciones,<\/em><em> y colaboradora con el Programa de las Am<\/em><em>\u00e9ricas <a href=\"..\/es\">www.americas.org\/es<\/a>. Este <\/em><em>art\u00edculo fue publicado originalmente en<\/em> La Directa<em>. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La amenaza de una nueva crisis alimentaria es ya una realidad. 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