{"id":5654,"date":"2011-10-31T08:38:42","date_gmt":"2011-10-31T13:38:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=5654"},"modified":"2012-06-21T13:32:48","modified_gmt":"2012-06-21T18:32:48","slug":"twin-war","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/twin-war\/","title":{"rendered":"Twin War"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Lo que todo norteamericano deber\u00eda saber sobre la guerra contra el narcotr\u00e1fico y sus efectos en el estado de Chihuahua, pero no se la hab\u00eda ocurrido preguntar<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/images3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-5655\" title=\"images\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/images3.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"135\" \/><\/a><\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong>Por V\u00edctor M. Quintana S.<\/strong><\/p>\n<p>En nuestra frontera es muy com\u00fan la expresi\u00f3n \u201ctwin plants\u201d. Se introdujo al llegar las plantas maquiladoras. Se supone que el establecimiento de estas industrias en nuestro suelo obedece a una l\u00f3gica bi-nacional: lo que las maquiladoras ensamblan en M\u00e9xico o es algo ya fabricado previamente en una planta en los Estados Unidos o es un producto que luego ser\u00e1 terminado all\u00e1. Se trata pues de un proceso productivo que no puede entenderse con una l\u00f3gica meramente nacional, pues su ciclo se completa s\u00f3lo con este flujo entre las dos naciones.<\/p>\n<p>As\u00ed pensamos que es la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d, decretada por Felipe Calder\u00f3n desde el inicio de su administraci\u00f3n, en diciembre de 2006, y aplicada en Chihuahua desde marzo de 2008 mediante el \u201cOperativo Conjunto Chihuahua\u201d. Es una guerra binacional, que para comprenderse adecuadamente es necesario pensar en las tomas de decisiones, en los flujos de capitales, en las redes sociales, en las instituciones, en los beneficiarios de uno y otro lados de la frontera.<\/p>\n<p><strong>Chihuahua, estado de violencias <\/strong><\/p>\n<p>Los medios hablan mucho del espantoso n\u00famero de homicidios en el estado de Chihuahua, de los secuestros, de las extorsiones, de los enfrentamientos, de los incendios intencionales de negocios. Sin embargo, no es la violencia criminal la \u00fanica que sacude esta entidad norte\u00f1a, pues Chihuahua es espacio donde confluyen la violencia de Estado, la violencia interpersonal, la violencia econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p><strong>La violencia criminal:<\/strong><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Homicidios dolosos<\/em>, el delito m\u00e1s sangriento y visible: el a\u00f1o antes del operativo, el 2007, hubo alrededor de 469 homicidios en todo el estado, una tasa de 14.4 por cada 100 mil habitantes. En 2010, el n\u00famero de asesinatos escal\u00f3 a 5,212,\u00a0 que eleva la tasa a 148.91 por cada cien mil habitantes, es decir, a partir de los operativos la tasa de homicidios dolosos se multiplic\u00f3 por diez.<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> En lo que va del 2011, seg\u00fan el peri\u00f3dico digital <em>La Opci\u00f3n, <\/em>al 29 de septiembre, la cifra de homicidios dolosos en el estado durante 2011 asciende a 2,459 en todo el estado, 1502 en Ciudad Ju\u00e1rez y 526 en la capital del estado. Con esto, durante los tres a\u00f1os de los operativos el n\u00famero de asesinados en todo Chihuahua supera ya los once mil. Pr\u00e1cticamente uno de cada tres homicidios de la guerra calderoniana se perpetra en Chihuahua. <em><\/em><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Juvenicidios: <\/em>El INEGI reporta que los homicidios de j\u00f3venes entre 15 y 29 a\u00f1os pasaron a ser la primera causa de muerte en este grupo de edad entre 2007 y 2009 pues la cifra se elev\u00f3 de 2,977 al a\u00f1o a nivel nacional, a 7,438&#8211;un incremento de 147%. En Chihuahua, en el a\u00f1o 2007, el anterior al Operativo Conjunto Chihuahua, fueron ultimados 201 j\u00f3venes, y en 2009, 1,647&#8211;un aumento de 719%. Esto quiere decir que en nuestro estado los j\u00f3venes corren un peligro cinco veces mayor de ser v\u00edctimas de homicidio que el promedio nacional.<em><\/em><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Delitos en general: <\/em>Seg\u00fan datos de la Fiscal\u00eda General, el total de delitos\u00a0 cometidos en el estado de Chihuahua en el a\u00f1o 2007 fue de 34,800; para 2010, la cifra se elev\u00f3 a 66,125, un 90% m\u00e1s que antes del operativo.<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><em><\/em><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Secuestros denunciados: <\/em>La cifra de secuestros denunciados se ha comportado as\u00ed: en 2007, se denunciaron 21; en 2008, 42; para 2009 la cifra se dispar\u00f3 a 190 y luego disminuy\u00f3 en 2010 a 132.<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Robo de veh\u00edculos: <\/em>El a\u00f1o antes del operativo, el 2007, se reportaron 9,490 en todo el estado; tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 2010, fueron 30,757&#8211;un incremento del 224% coincidente con los operativos. Peor a\u00fan, cada vez es mayor la proporci\u00f3n de \u201c<em>carjackings\u201d, <\/em>robos de veh\u00edculos a mano armada.<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Desapariciones de personas:<\/em> Desde marzo de 2008 se cuentan alrededor de 200 desapariciones forzadas hasta abril de 2011,\u00a0 y de enero a agosto de 2011, 107.<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 <em>Feminicidios:<\/em><strong> <\/strong>La Fiscal\u00eda General y el Instituto Chihuahuense de la Mujer documentan la cifra de asesinatos de mujeres en todo el Estado. Durante el 2010, ascendieron a 370. Para 2011, la organizaci\u00f3n Justicia para Nuestras Hijas manifiesta que hasta el 24 de septiembre la cifra de mujeres asesinadas en todo el estado asciende a 282. <a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a7\u00a0 Desde que se iniciaron los operativos de Felipe Calder\u00f3n y los gobernadores Reyes Baeza y C\u00e9sar Duarte, van m\u00e1s de diez mil nuevos hu\u00e9rfanos en el estado. Hay decenas de miles de desplazados de sus hogares, entre ellos 230,000 juarenses, es decir, uno de cada cinco habitantes de aquella frontera. Se han agudizado tambi\u00e9n las incursiones de bandas de sicarios contra pueblos inermes, como las colonias Nicol\u00e1s Bravo o El Alamillo en el municipio de Madera o como el pueblo de Jicam\u00f3rachi, municipio de Uruachi, el de Pachera, en Guerrero y otros muchos m\u00e1s. <strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>La violencia de Estado:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Al 22 de septiembre, 1,092 denuncias de casos de violaciones de derechos humanos cometidas por fuerzas polic\u00edacas o militares desde que comenz\u00f3 el Operativo Conjunto Chihuahua. Se calcula que s\u00f3lo es el 10% de los casos ocurridos. (El Diario, 22 Sep.2011).<\/li>\n<li>Casos emblem\u00e1ticos de desaparici\u00f3n forzada: Carlos y Jos\u00e9 Luis Guzm\u00e1n Z\u00fa\u00f1iga (nov. 2008, Cd. Ju\u00e1rez). Nitza Paola, Roc\u00edo Irene y Jos\u00e9 Angel Alvarado, (Dic. 2009, Ejido Benito Ju\u00e1rez). Ocho varones de la familia Mu\u00f1oz Veleta (Col.An\u00e1huac, 19 de junio de 2011). Cinco internos y dos empleados del Centro de Rehabilitaci\u00f3n CAADIC, (Cuauht\u00e9moc, 21 de junio). Cinco integrantes de la familia Ibarra Rodr\u00edguez. (Cuauht\u00e9moc, julio-agosto<strong>).<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>La violencia social en Chihuahua:<\/strong><\/p>\n<p>Chihuahua ocupa el primer lugar nacional en sucidios; \u00a0con 1,562 entre 2004 y 2010. El segundo lugar en accidentes, con 1,267 por cada cien mil habitantes; el cuarto lugar en violencia familiar, con 128 casos mensuales, y el primer lugar nacional en violaciones denunciadas, en 2010, con 26 por cada cien mil habitantes.<\/p>\n<p><strong>Algunos de los impactos de las violencias en Chihuahua <\/strong><\/p>\n<p>Los costos humanos y sociales de las violencias en este estado norte\u00f1o son muy altos. En tan s\u00f3lo tres a\u00f1os, se cuentan cuando al menos 10,000 hu\u00e9rfanos; 230,000 personas desplazadas de sus hogares; 116,000 viviendas abandonadas y s\u00f3lo en Ciudad Ju\u00e1rez, 100,000 derechohabientes dados de baja en las instituciones de seguridad social.<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> Adem\u00e1s, amplias \u00e1reas de las zonas rurales del estado se encuentran en proceso de despoblamiento, la vida social de muchas comunidades agoniza, se impone un ambiente de terror e incertidumbre por doquier.<\/p>\n<p>Los costos econ\u00f3micos son tambi\u00e9n muy altos: Entre 2007 y 2010 se han perdido 92,474 empleos formales. Al mes de agosto de 2010, la tasa de desempleo abierto en Chihuahua era la cuarta m\u00e1s alta del pa\u00eds: un 7.44% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa contra un promedio nacional de 5.55%. La inversi\u00f3n extranjera directa se redujo en m\u00e1s de una tercera parte entre 2005 y 2010, de 1,514 millones de d\u00f3lares a 1,002 millones. El crecimiento econ\u00f3mico tambi\u00e9n ha sufrido una grave inflexi\u00f3n: en el per\u00edodo 2005-2010 el PIB nacional creci\u00f3 a un ritmo promedio anual de 2.03%, mientras el de Chihuahua a s\u00f3lo un 1.33%. El salario tambi\u00e9n se deterior\u00f3: Chihuahua descendi\u00f3 al 12 lugar nacional en salario promedio, con 224 pesos con 39 centavos al d\u00eda, mientras que la media nacional es de 247.06 pesos.<\/p>\n<p>Como resultado de todo lo anterior, Chihuahua se ha empobrecido a un ritmo mayor que la mayor\u00eda de las entidades de la Rep\u00fablica: fue uno de los tres estados donde m\u00e1s creci\u00f3 la pobreza entre 2008 y 2010, con 255,000 nuevos pobres. Tambi\u00e9n descendi\u00f3 un lugar en cuanto a nivel de atenci\u00f3n al rezago social entre 2005 y 2010.<\/p>\n<p><strong>Hip\u00f3tesis de interpretaci\u00f3n de las violencias, sus causas y efectos:<\/strong><\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>M\u00e9xico, sobre todo Chihuahua, viven una CRISIS DE SEGURIDAD HUMANA INTEGRAL: humana, econ\u00f3mica, social, p\u00fablica. Es una EMERGENCIA HUMANITARIA<strong>.<\/strong><\/li>\n<li>Sin embargo, la violencia, la inseguridad y sus impactos no deben leerse como un fen\u00f3meno uninacional, exclusivo y reducido a M\u00e9xico<strong>. <\/strong>La guerra contra el narcotr\u00e1fico es una guerra binacional, o trasnacional, con actores, redes sociales, recursos gubernamentales y una estrategia binacionales<strong>.<\/strong><\/li>\n<li>Todos los fen\u00f3menos implicados en esta guerra, los capitales\u00a0\u00a0 implicados en la misma, tienen una circulaci\u00f3n y beneficiarios binacionales, cuando menos, o trasnacionales.<\/li>\n<li>Estados Unidos impone la forma y la estrategia de combate al narcotr\u00e1fico en la que los costos humanos y sociales m\u00e1s fuertes se pagan en M\u00e9xico, sobre todo en Chihuahua, y se minimizan los costos del lado Norte de la Frontera<strong>.<\/strong><\/li>\n<li>Las ra\u00edces de las violencias son tanto nacionales como bi y trasnacionales. En primer lugar, un modelo econ\u00f3mico, la industria maquiladora, con ciclos dr\u00e1sticos de arranque-freno-arranque, es decir, de crecimiento, recesi\u00f3n y crecimiento de acuerdo a los ciclos econ\u00f3micos internacionales, que genera procesos intensos de atracci\u00f3n de mano de obra, luego desempleo y vuelta a la atracci\u00f3n. Dicha industria basa su competitividad en el <em>dumping<\/em> del precio de la mano de obra.<strong><\/strong><\/li>\n<li>Otra de las ra\u00edces es el modelo de integraci\u00f3n econ\u00f3mica de M\u00e9xico a los Estados Unidos y Canad\u00e1 a trav\u00e9s del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte que ha provocado graves desequilibrios y exclusiones en la econom\u00eda mexicana y chihuahuense. En este \u00faltimo caso, la quiebra de numerosos productores agropecuarios del estado que no cuentan con ventajas comparativas ante sus similares de los Estados Unidos.<strong><\/strong><\/li>\n<li>Tambi\u00e9n ha incidido en la generaci\u00f3n de violencias un modelo de expansi\u00f3n urbana, de vivienda y de transporte dominado, no por la preocupaci\u00f3n de brindar condiciones dignas a los usuarios, sino por el af\u00e1n de ganancia a toda costa.<strong><\/strong><\/li>\n<li>Las ra\u00edces inmediatas de las violencias que padece Chihuahua pueden detectarse en varios frentes: en primer lugar, la implantaci\u00f3n y la expansi\u00f3n de bandas criminales, no s\u00f3lo en M\u00e9xico, sino en ambos lados de la frontera. Un caso concreto es el de la pandilla de <em>Los Aztecas<\/em>, originaria de El Paso, Texas, pero con amplia actividad delictiva en Ciudad Ju\u00e1rez. <strong><\/strong><\/li>\n<li>Tambi\u00e9n opera como un factor inmediato de violencia la impunidad de Estado para muchas de las acciones del crimen organizado, explicada por la complicidad de servidores p\u00fablicos y mandos polic\u00edaco-militares con \u00e9ste.<strong><\/strong><\/li>\n<li>Incide tambi\u00e9n en la persistencia e intensificaci\u00f3n de las violencias el hecho de que la estrategia para combatir el narcotr\u00e1fico tenga como eje principal y casi exclusivo el aspecto polic\u00edaco-militar, enfocado prioritariamente al descabezamiento de los c\u00e1rteles. Esto genera que, al aprehender a los capos, se multipliquen los grupos delictivos y se multiplique la violencia entre ellos y contra la poblaci\u00f3n. <strong><\/strong><\/li>\n<li>La base de esta estrategia binacional, la <em>Iniciativa M\u00e9rida<\/em> contempla fondos m\u00ednimos o casi nulos para atacar al narcotr\u00e1fico en las dos vertientes que lo hacen m\u00e1s vulnerable: el lavado de dinero y el tr\u00e1fico de armas. Peor a\u00fan, las agencias oficiales del gobierno norteamericano, como la ATF (Oficina para el Alcohol, Tabaco y Armas de fuego), han propiciado la infiltraci\u00f3n de miles de armas hacia M\u00e9xico que han sido luego aprovechadas por el crimen organizado para delinquir.<strong><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>A manera de conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d decretada por Felipe Calder\u00f3n desde el inicio mismo de su mandato, siguiendo una imposici\u00f3n de los Estados Unidos y tratando de legitimar su ascenso al poder, es una guerra binacional, cuando menos, para atacar un problema, no s\u00f3lo de M\u00e9xico, sino tambi\u00e9n de los Estados Unidos&#8211;el tr\u00e1fico y el consumo de drogas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la estrategia de esta guerra se despliega de una manera desigual en ambas naciones: el gobierno de los Estados Unidos decide unilateralmente sus pol\u00edticas ante el consumo de drogas, ante el suministro de las mismas a sus adictos y opera una estrategia de combate muy limitado al narcomenudeo. Sin embargo, impone al gobierno mexicano la <em>Iniciativa M\u00e9rida<\/em> que privilegia las acciones punitivas en contra de los narcotraficantes y genera cruentos combates entre ellos y entre las fuerzas polic\u00edacas y ellos mismos. La principal v\u00edctima de toda esta estrategia es la poblaci\u00f3n civil mexicana que ha visto dispararse de una manera espantosa los delitos contra su vida, contra su integridad f\u00edsica, contra la libertad y contra su cada vez m\u00e1s escaso patrimonio.<\/p>\n<p><em>V\u00edctor M. Quintana es asesor al Frente Democr\u00e1tico Campesino de Chihuahua e investigador\/profesor en la\u00a0 Universidad Aut\u00f3noma de Ciudad Ju\u00e1rez y colaborador con el Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"http:\/\/www.americaspolicy.org\/\">www.americas.org<\/a>.<\/em><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[1]<\/a> Datos de la Fiscal\u00eda General del Estado y del INEGI.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[2]<\/a> Datos de la Fiscal\u00eda General del Estado.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[3]<\/a> Idem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[4]<\/a> Idem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[5]<\/a> Datos de <em>Justicia para Nuestras Hijas, <\/em>A.C.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[6]<\/a> Idem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[7]<\/a> Jusidmann Clara, Almada Hugo (coords), estudio sobre Las violencias en Ciudad Ju\u00e1rez, septiembre de 2010.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La &#x201C;guerra contra el narcotr\u00e1fico&#x201D;, decretada por Felipe Calder\u00f3n, y aplicada en Chihuahua desde marzo de 2008 es una guerra binacional, que para comprenderse es necesario pensar en las decisiones, flujos de capitales, redes sociales, instituciones y beneficiarios de uno y otro lado de la frontera.<\/p>\n","protected":false},"author":281,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4919,4914],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-5654","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derechos-humanos","category-migracion","category-paz-y-seguridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/281"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5654\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5654"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}