{"id":57712,"date":"2021-12-22T00:05:03","date_gmt":"2021-12-22T05:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=57712"},"modified":"2021-12-22T00:05:03","modified_gmt":"2021-12-22T05:05:03","slug":"chile-nacimiento-y-muerte-del-neoliberalismo-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/chile-nacimiento-y-muerte-del-neoliberalismo-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Chile: Nacimiento y muerte del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-57713\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/269606753_10226487041220832_2290018614892752788_n-e1640149284948.jpg\" alt=\"\" width=\"334\" height=\"484\" \/>Con 55.87% de los votos v\u00e1lidamente emitidos, Gabriel Boric, abogado de 35 a\u00f1os, candidato de la coalici\u00f3n Apruebo Dignidad (Frente Amplio, el Partido Comunista y otras agrupaciones menores) se impuso el 19 de diciembre al candidato del ultraderechista Partido Republicano, el tambi\u00e9n abogado, Jos\u00e9 Antonio Kast, quien obtuvo el 44.13%. El aplastante triunfo de Boric, que lo ha convertido en el presidente m\u00e1s joven de la historia de Chile, tuvo lugar en medio de las elecciones m\u00e1s polarizadas desde que se recuper\u00f3 la democracia en 1990.<\/p>\n<p>Para solucionar las profundas desigualades econ\u00f3micas, sociales y territoriales que dieron lugar a las multitudinarias protestas que estallaron el 18 de octubre de 2019, los chilenos rechazaron al candidato presidencial de ultraderecha, quien hubiera continuado y fortalecido el modelo neoliberal, aplicado con mayor severidad, y optaron por el candidato de izquierda, quien pondr\u00e1 fin al modelo neoliberal que por cuatro d\u00e9cadas present\u00f3 a Chile como un ejemplo de orden y crecimiento econ\u00f3mico en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>En Chile no hizo falta la llegada de la pandemia para desnudar las profundas diferencias en el acceso a los servicios de educaci\u00f3n y salud, as\u00ed como para denunciar la estafa de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) que constituye el sistema privado de jubilaciones vigente desde la dictadura militar. El triunfo de Gabriel Boric es la coronaci\u00f3n de las luchas sociales ocurridas en Chile desde octubre de 2019 y el inicio de cambios pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales en un contexto con grandes limitaciones.<\/p>\n<p><strong><em>La primera vuelta y el fin de los partidos de centro<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El triunfo de estos dos candidatos, que hicieron campa\u00f1a con posiciones radicales en sus respectivos espacios pol\u00edticos durante la primera vuelta electoral, fue la expresi\u00f3n del rechazo del electorado a las dos coaliciones de centro izquierda y derecha que, con matices, administraron el modelo neoliberal durante las tres \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La mayor votaci\u00f3n obtenida por Kast en la primera vuelta (27.9%) frente a Boric (25.8%), y el hecho de que previamente al balotaje no estuviera totalmente descartada la posibilidad de que el candidato ultraderechista se convirtiera en presidente de Chile, representaron un contrasentido a la lucha pol\u00edtica y a la presi\u00f3n social de los \u00faltimos a\u00f1os, que deriv\u00f3 nada menos que en el cambio de Constituci\u00f3n promulgada en 1980 durante la dictadura de Pinochet.<\/p>\n<p>Kast es defensor del orden y de la mano dura. Al estilo de Trump, propone la construcci\u00f3n de una zanja en el norte del pa\u00eds para contener la migraci\u00f3n. Reconoce su simpat\u00eda por Bolsonaro, Trump y Pinochet y de haber ganado hubiera roto relaciones diplom\u00e1ticas con Cuba, Venezuela y Nicaragua, adem\u00e1s de retirar a Chile de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU. Su propuesta econ\u00f3mica apuntaba a fortalecer el mercado y darle m\u00e1s libertad de acci\u00f3n y disminuir el rol y la participaci\u00f3n del Estado. Adem\u00e1s, propon\u00eda reducir el impuesto a las empresas y el gasto p\u00fablico con la convicci\u00f3n de que la estabilidad y el orden p\u00fablico generar\u00edan m\u00e1s inversiones y mayor crecimiento.<\/p>\n<p>Algunas explicaciones del parad\u00f3jico triunfo en primera vuelta de un candidato como Kast en el marco de las reivindicaciones ciudadanas podr\u00edan encontrarse en la incertidumbre ocasionada por la pandemia y la crisis econ\u00f3mica, la falta de una propuesta clara de las fuerzas de izquierda sobre el complejo tema de la migraci\u00f3n, que suele ser decisiva en una contienda electoral, los conflictos con la poblaci\u00f3n mapuche, el incremento de la delincuencia y la inseguridad&#8211;situaciones en las que un discurso de \u201corden y progreso\u201d, acompa\u00f1ado por un coro anticomunista, podr\u00edan haber menguado la audacia de los electores a votar por el cambio durante la primera vuelta electoral.<\/p>\n<p>Yasna Provoste, del Partido Dem\u00f3crata Cristiano, que form\u00f3 parte de la cuatro veces gobernante Concertaci\u00f3n de centro izquierda, qued\u00f3 en quinto lugar con 11,6% de los votos, mientras que Sebasti\u00e1n Sichel, candidato del oficialista Chile Podemos M\u00e1s, en cuarto lugar (12,8%). La tercera ubicaci\u00f3n, una sorpresa no prevista por las encuestadoras, la obtuvo el candidato antisistema y antipartidos el economista Franco Parisi, del Partido de la Gente, con una campa\u00f1a hecha por Internet desde Alabama, Estados Unidos, sin pisar territorio chileno por tener \u00f3rdenes judiciales que le intiman a pagar altas sumas de dinero por pensi\u00f3n de alimentos a sus hijos.<\/p>\n<p><strong><em>Un golpe m\u00e1s a los partidos de centro<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El voto de rechazo al sistema de partidos vigente desde 1990 se puso tambi\u00e9n en evidencia en las elecciones de mediados de mayo, cuando se eligi\u00f3 a los 155 delegados que conforman la Convenci\u00f3n Constituyente, encargada de redactar la nueva Constituci\u00f3n. En esa misma fecha, se eligi\u00f3 a gobernadores regionales (por primera vez), alcaldes y concejales. El resultado fue concluyente y el triunfo se lo llevaron los independientes y los representantes de fuerzas de izquierda m\u00e1s radicales agrupados en la coalici\u00f3n Apruebo Dignidad, la misma que llev\u00f3 a Boric a la presidencia.<\/p>\n<p>Los representantes de los partidos de derecha agrupados en la lista oficialista de Pi\u00f1era, Vamos por Chile, no alcanzaron ni siquiera el tercio de votos, que les hubiera permitido ejercer el veto a los contenidos del texto de la nueva Constituci\u00f3n. Apenas obtuvieron 37 esca\u00f1os que representan el 23% de los votos. Peor le fue a la ex Concertaci\u00f3n (Partido Socialista, Democracia Cristiana, otros) agrupada en la lista Apruebo que obtuvo apenas 25 esca\u00f1os (16% de votos). En aquella elecci\u00f3n fueron los independientes quienes captaron la mayor afluencia de votos al obtener 48 esca\u00f1os (31%).<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n pol\u00edtica de los 155 delegados dio lugar a anuncios sobre los cambios que tendr\u00edan lugar en la nueva Carta Magna. El rol subsidiario del Estado, por ejemplo, ser\u00eda reemplazado por uno m\u00e1s protag\u00f3nico, que permitiera reducir las desigualdades que un imperfecto libre mercado profundiz\u00f3 y fue incapaz de mitigar.<\/p>\n<p>Los primeros resquebrajamientos del modelo se hicieron visibles en 2005 con la denominada revoluci\u00f3n de los ping\u00fcinos y luego en 2011 con las manifestaciones universitarias. Pero el golpe final al modelo econ\u00f3mico fue el estallido social de octubre de 2019 que ceg\u00f3 36 vidas y dej\u00f3 centenares de heridos.<\/p>\n<p>Su persistencia y gravedad dieron lugar al Acuerdo por la Paz que determin\u00f3 que una nueva Constituci\u00f3n se convirtiera en la \u00fanica salida del gobierno de Pi\u00f1era para canalizar los reclamos sociales y preservar la democracia. En el acuerdo logrado con los l\u00edderes sociales para cambiar la Carta Magna, previa consulta popular, se establecieron algunos criterios m\u00ednimos como la definici\u00f3n de rep\u00fablica democr\u00e1tica, la validez de las sentencias judiciales, la intangibilidad de los tratados internacionales y un qu\u00f3rum de 2\/3 para la aprobaci\u00f3n de sus normas.<\/p>\n<p>En el refer\u00e9ndum de octubre de 2020, casi 80% de los chilenos no s\u00f3lo vot\u00f3 a favor de redactar una nueva Constituci\u00f3n sino, tambi\u00e9n, por hacerlo mediante una Convenci\u00f3n Constituyente. Elegidos los delegados en mayo, esta se instal\u00f3 el 4 de julio y tendr\u00e1 un plazo m\u00e1ximo de un a\u00f1o para culminarla. Luego deber\u00e1 ser ratificada en refer\u00e9ndum con voto obligatorio con un porcentaje de 66% como m\u00ednimo.<\/p>\n<p><strong>La segunda vuelta y el triunfo de Boric<\/strong><\/p>\n<p>Tanto Boric como Kast tuvieron que negociar el apoyo de parte de los sectores afines a sus espacios pol\u00edticos.\u00a0 Jos\u00e9 Antonio Kast recibi\u00f3 el respaldo del candidato oficialista Sichel despu\u00e9s de que el triunfante candidato del Partido Republicano le aceptara un pliego de peticiones expresados en un documento que llam\u00f3\u00a0<em>Nueve compromisos para reforzar la democracia<\/em>, donde le exig\u00eda asuntos clave como el respeto irrestricto a los derechos humanos. Por su parte, Boric ha recibido el apoyo de los candidatos Yasna Provoste, de Marco Enr\u00edquez Ominami del Partido Progresista y de Eduardo Art\u00e9s de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica.<\/p>\n<p>Durante sus respectivas campa\u00f1as, Kast y Boric tuvieron que rectificar sus metas e, inclusive, retractarse de algunos postulados para acercarse a los votantes de centro, a los independientes y a los indecisos. Pero en esencia, se trataba de dos proyectos antag\u00f3nicos que mantienen sus lineamientos centrales inamovibles.<\/p>\n<p>Pero la victoria electoral estaba en manos del 53% de votantes que no acudieron a las urnas en la primera vuelta y de los electores \u201cantisistema\u201d de Parisi. Las caracter\u00edsticas de los votantes de este \u00faltimo hac\u00edan dif\u00edcil vaticinar que este pudiera endosar su voto autom\u00e1ticamente a cualquiera de los candidatos. De hecho, los resultados del 19 de diciembre han demostrado que ese 13% de votantes, que obtuvo en la primera vuelta electoral, vot\u00f3 mayoritariamente a favor del candidato izquierdista. Ello, a pesar de que, durante la campa\u00f1a del balotaje, el candidato Parisi cr\u00edtic\u00f3 duramente el programa econ\u00f3mico de Boric en respuesta a la decisi\u00f3n de este de no participar en un debate con Kast en su programa\u00a0<em>Bad Boys<\/em>\u00a0emitido por la plataforma YouTube.<\/p>\n<p>Asimismo, hubo una mayor participaci\u00f3n de votantes (55,65%) en comparaci\u00f3n al 47, 19% que asisti\u00f3 durante la primera vuelta. Se trata de una elecci\u00f3n con la mayor participaci\u00f3n\u00a0en la historia del pa\u00eds, a pesar de las dificultades en el sistema de transporte p\u00fablico, cuyo mal manejo fue admitido por la ministra de Transportes y Comunicaciones, Gloria Hutt.<\/p>\n<p>La victoria de Boric es tambi\u00e9n la de los latinoamericanos que rechazamos un discurso antiinmigrante, de irrespeto a la diversidad, antifeminista, de apolog\u00eda de las dictaduras, entre otros. Las intenciones del presidente electo son muy loables. Durante su discurso pronunciado el d\u00eda de la elecci\u00f3n en una plaza abarrotada de gente, Boric se pronunci\u00f3 a favor del medio ambiente y rechaz\u00f3 el proyecto minero Dominga, un cuestionado proyecto minero que familiares del presidente Pi\u00f1era vendieron y canalizaron el dinero a para\u00edsos fiscales (caso Pandora Papers), previo cambio de una ley medioambiental. Boric plante\u00f3 en su campa\u00f1a aumentar la carga fiscal a las empresas extractivistas, en un contexto de altos precios, a trav\u00e9s de regal\u00edas. Tambi\u00e9n ha anunciado que revisar\u00e1 varios tratados de libre comercio, entre ellos el firmado con Estados Unidos en 2003, sobre una base bilateral.<\/p>\n<p>Sostuvo que \u201cun crecimiento econ\u00f3mico que se asienta en la desigualdad tiene pies de barro\u201d y que \u201csolo con cohesi\u00f3n social, reencontr\u00e1ndonos y compartiendo un piso com\u00fan, podremos avanzar hacia un desarrollo verdadero y sostenido\u201d. Asimismo, rechaz\u00f3 la discriminaci\u00f3n y la violencia contra la diversidad y resalt\u00f3 que el trabajo junto a las organizaciones feministas ser\u00e1 fundamental. Reivindic\u00f3 la democracia al se\u00f1alar que \u201cnuestro proyecto tambi\u00e9n significa avanzar en m\u00e1s democracia y (\u2026) cuidar el proceso constituyente, motivo de orgullo mundial y \u00fanico camino para construir, en democracia y con todos, un pa\u00eds mejor\u201d. \u00a0Al respecto agreg\u00f3 que \u201cdesestabilizar las instituciones democr\u00e1ticas conduce directamente al reino del abuso, la ley de la selva, y el sufrimiento y desamparo de los m\u00e1s d\u00e9biles\u201d.<\/p>\n<p>Pero no ser\u00e1 f\u00e1cil. Boric tendr\u00e1 que enfrentarse con un escenario de exiguo crecimiento econ\u00f3mico y de restricci\u00f3n fiscal debido a los altos niveles de endeudamiento generados por los gastos derivados de la pandemia. Asimismo, con un escenario inflacionario en t\u00e9rminos relativos a los que siempre ha tenido Chile, hecho que ha llevado al gobierno a incrementar significativamente las tasas de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Asimismo, no tendr\u00e1 mayor\u00eda propia en el Congreso Nacional y, por lo tanto, se ver\u00e1 obligado a negociar con los sectores del centro pol\u00edtico. La paridad de fuerzas en el Congreso resultante de la primera vuelta electoral ser\u00e1 una limitante para concretar las propuestas de cambios m\u00e1s radicales que la centroizquierda chilena no realiz\u00f3. En cualquier caso, a partir del 11 de marzo, fecha en la que asumir\u00e1 el presidente m\u00e1s joven en la historia del pa\u00eds, Chile escribir\u00e1 un nuevo cap\u00edtulo de su historia.<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-57142\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Ariela-foto-e1544718415262.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"132\" \/>Ariela Ruiz Caro es economista por la Universidad Humboldt de Berl\u00edn con maestr\u00eda en procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica por la Universidad de Buenos Aires, y consultora internacional en temas de comercio, integraci\u00f3n y recursos naturales en la CEPAL, Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), Instituto para la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INTAL), entre otros. Ha sido funcionaria de la Comunidad Andina (1985-1994), asesora de la Comisi\u00f3n de Representantes Permanentes del MERCOSUR (2006-2008) y Agregada Econ\u00f3mica de la Embajada de Per\u00fa en Argentina (2010-2015). Es analista del Programa de las Am\u00e9ricas para la regi\u00f3n andina\/cono sur.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para solucionar las profundas desigualades econ\u00f3micas, sociales y territoriales que dieron lugar a las multitudinarias protestas que estallaron el 18 de octubre de 2019, los chilenos rechazaron al candidato presidencial de ultraderecha, quien hubiera continuado y fortalecido el modelo neoliberal, aplicado con mayor severidad, y optaron por el candidato de izquierda, quien pondr\u00e1 fin al modelo neoliberal que por cuatro d\u00e9cadas present\u00f3 a Chile como un ejemplo de orden y crecimiento econ\u00f3mico en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"author":290,"featured_media":57713,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[8329,8330,252],"coauthors":[5209],"class_list":["post-57712","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-chile-eleccion-2021","tag-gabriel-boric","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57712"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57716,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57712\/revisions\/57716"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57712"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=57712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}