{"id":58012,"date":"2022-05-17T20:35:10","date_gmt":"2022-05-18T01:35:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=58012"},"modified":"2022-05-17T20:44:05","modified_gmt":"2022-05-18T01:44:05","slug":"brasil-panorama-electoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/brasil-panorama-electoral\/","title":{"rendered":"Brasil: panorama electoral"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-58016\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/WhatsApp-Image-2022-05-17-at-8.08.21-PM-e1652838076656.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"225\" \/>Brasil est\u00e1 a poco menos de seis meses de sus elecciones generales. El escenario electoral apunta, seg\u00fan todas las encuestas de opini\u00f3n, a una disputa, en el caso de la presidencia de la rep\u00fablica, entre el actual presidente Jair Bolsonaro y el expresidente Lula da Silva. Aunque Lula aparezca como l\u00edder en todos los sondeos desde hace varios meses, incluida la posibilidad, seg\u00fan algunos de esos sondeos, de ganar en primera vuelta, ha visto crecer en las \u00faltimas semanas las intenciones de voto por Bolsonaro. Mientras tanto, los candidatos de la as\u00ed bautizada \u201ctercera v\u00eda\u201d, en particular los de centro-derecha, no han logrado la simpat\u00eda de los ciudadanos y, en las circunstancias actuales, la disputa deber\u00eda restringirse al actual y al antiguo presidente. Queda por ver si se decidir\u00e1 en la primera vuelta a favor de Lula, o en una segunda vuelta con un resultado impredecible.<\/p>\n<p>Para muchos analistas resulta curioso que Bolsonaro mantenga un promedio del 30% de intenciones de voto mientras Brasil vive una profunda crisis econ\u00f3mica, marcada por las tasas de inflaci\u00f3n m\u00e1s altas en d\u00e9cadas y por cerca del 13% de desempleo, adem\u00e1s del crecimiento de la informalidad laboral que afecta a decenas de millones de personas. A eso se suman los malos resultados del pa\u00eds durante la pandemia, con casi 700,000 muertos, lo que hace de Brasil el segundo pa\u00eds del mundo donde la covid-19 m\u00e1s mat\u00f3. Al mismo tiempo, tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n que Lula aparezca en todas las encuestas con alrededor del 45% de las intenciones de voto, incluso despu\u00e9s de todo el desgaste que ha sufrido su partido, el Partido de los Trabajadores (PT) desde 2013 con denuncias de corrupci\u00f3n, con el <em>impeachment<\/em> a la expresidenta Dilma Rousseff y con la detenci\u00f3n del propio Lula por la Operaci\u00f3n Lava Jato.<\/p>\n<p>Es muy probable que los altos \u00edndices obtenidos por Lula en todas las encuestas se refieran a la memoria econ\u00f3mica de la sociedad acerca de su gobierno (2003-2010). De hecho, aquellos fueron a\u00f1os de crecimiento econ\u00f3mico, reducci\u00f3n de la pobreza, expansi\u00f3n del empleo formal y del poder adquisitivo de las clases medias y de los sectores populares.<\/p>\n<p>En el caso de Bolsonaro, es probable que el apoyo que mantiene de 1\/3 de los brasile\u00f1os, incluso en medio de una gesti\u00f3n de muy malos resultados econ\u00f3micos, se deba a cuestiones m\u00e1s ideol\u00f3gicas: de hecho, una parte importante de la sociedad brasile\u00f1a se identifica con el discurso ultraderechista del actual presidente, y est\u00e1 realmente convencida de que si hasta ahora no ha podido hacer un mejor gobierno es porque el <em>statu quo<\/em> pol\u00edtico no se lo ha permitido. A pesar de su larga carrera de tres d\u00e9cadas como diputado, Bolsonaro se present\u00f3 en las elecciones de 2018 como un pol\u00edtico <em>outsider<\/em> y contin\u00faa present\u00e1ndose de la misma manera hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Curiosamente, en el pasado, parte de la sociedad brasile\u00f1a identificaba al Congreso Nacional como un obst\u00e1culo para que los presidentes lograsen implementar sus programas de gobierno. Actualmente el obst\u00e1culo, seg\u00fan Bolsonaro y sus fieles seguidores, es la Suprema Corte. De hecho, el actual presidente tiene una amplia mayor\u00eda en el parlamento, mayor\u00eda que se ha convertido en miembro de su gobierno a trav\u00e9s del llamado \u201cpresupuesto secreto\u201d, a trav\u00e9s del cual sus aliados en la C\u00e1mara de Diputados y en el Senado Federal manejan grandes cantidades de recursos p\u00fablicos sin el escrutinio de las instituciones de control.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Bolsonaro cuestiona la transparencia del proceso electoral, se\u00f1alando un posible fraude de car\u00e1cter tecnol\u00f3gico que podr\u00eda ocurrir con las m\u00e1quinas de votaci\u00f3n electr\u00f3nica que se han adoptado en Brasil desde la d\u00e9cada de 1990. A pesar de todas las evidencias t\u00e9cnicas en contra, comprobadas por la Justicia Electoral, y a pesar incluso de las declaraciones de miembros del gobierno de los Estados Unidos de que el sistema electoral brasile\u00f1o es seguro y confiable, Bolsonaro y sus seguidores contin\u00faan afirmando que el fraude es posible. Queda por ver qu\u00e9 pasar\u00eda si los resultados electorales de este a\u00f1o no vengan a ser favorables al actual presidente, c\u00f3mo reaccionar\u00eda \u00e9l y c\u00f3mo reaccionar\u00edan sus correligionarios.<\/p>\n<p>Lula, a su vez, ha buscado reforzar la confianza en el sistema electoral y en las instituciones pol\u00edticas en general. Pas\u00f3 los \u00faltimos meses dedicado a tejer articulaciones pol\u00edticas en todo el pa\u00eds, incluyendo el dise\u00f1o de alianzas regionales, ya que, junto con la elecci\u00f3n de presidente, tambi\u00e9n habr\u00e1 elecciones para gobernadores provinciales y senadores y diputados federales.<\/p>\n<p>Para eso, restableci\u00f3 antiguas alianzas con partidos pol\u00edticos y l\u00edderes que incluso apoyaron el juicio pol\u00edtico a Dilma Rousseff. Hace unos d\u00edas, el expresidente comenz\u00f3 efectivamente su campa\u00f1a electoral, haciendo discursos p\u00fablicos para audiencias m\u00e1s amplias, y deber\u00e1 recurrir todo el pa\u00eds en las pr\u00f3ximas semanas y meses con encuentros con p\u00fablicos diversos, como j\u00f3venes, mujeres, sindicalistas, trabajadores rurales, peque\u00f1os y medianos empresarios etc.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, ha buscado acercarse a sectores de la \u00e9lite econ\u00f3mica, estrategia cuya primera se\u00f1al fue la designaci\u00f3n del conservador Geraldo Alckmin, exgobernador de S\u00e3o Paulo, como su candidato a vicepresidente. Adem\u00e1s de las reuniones con algunos de los l\u00edderes empresariales m\u00e1s importantes del pa\u00eds, Lula y su equipo econ\u00f3mico est\u00e1n elaborando un plan de gobierno que probablemente ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s moderado que aquel con el que el expresidente fue electo en 2002. Temas fundantes del Partido de los Trabajadores (PT), como la distribuci\u00f3n del ingreso, la reforma agraria y la tributaci\u00f3n de las grandes fortunas, que nunca fueron implementados, probablemente una vez m\u00e1s no lo ser\u00edan en un eventual nuevo gobierno de Lula.<\/p>\n<p>Para los electores de Lula, adem\u00e1s de esperar el regreso a un per\u00edodo de bonanza econ\u00f3mica, tambi\u00e9n vale apoyarlo para evitar, de acuerdo a su entendimiento, que un reelegido Bolsonaro acumule poderes ilimitados en lo que entienden ser\u00eda una clara amenaza a la imperfecta democracia brasile\u00f1a. Para los electores de Bolsonaro, adem\u00e1s de darle un segundo mandato en lo cual el estar\u00eda legitimado para combatir a quienes, seg\u00fan su entendimiento, no lo dejan gobernar, se trata de impedir la vuelta al poder del PT, empa\u00f1ado por denuncias de corrupci\u00f3n, y evitar su agenda econ\u00f3mica y moral que consideran comunista.<\/p>\n<p>Brasil est\u00e1 ante unas elecciones en las cuales la l\u00f3gica de decisi\u00f3n de voto est\u00e1 marcada, en gran medida, por la idea de evitar el triunfo del otro. No parece haber espacio, en este momento, para la discusi\u00f3n de otros proyectos de pa\u00eds que no sean la reedici\u00f3n del conocido proyecto lulista de alianza inter clases y su \u201ckeynesianismo tropical\u201d o la alianza de Bolsonaro con los suyos en su estrategia de gira conservadora que intenta conducir Brasil a ser una sociedad caracterizada por los valores m\u00e1s tradicionales de la familia patriarcal y cristiana y por una estructura econ\u00f3mica de car\u00e1cter neoliberal.<\/p>\n<p><em>Wagner Iglecias es doctor en Sociolog\u00eda y profesor del Programa de Posgrado en Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Brasil. Es columnista en el Programa de las Am\u00e9ricas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brasil est\u00e1 a poco menos de seis meses de sus elecciones generales. 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