{"id":58169,"date":"2022-10-01T13:14:48","date_gmt":"2022-10-01T18:14:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=58169"},"modified":"2022-10-03T14:00:07","modified_gmt":"2022-10-03T19:00:07","slug":"brasil-entre-la-democracia-y-el-fascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/brasil-entre-la-democracia-y-el-fascismo\/","title":{"rendered":"Brasil entre la democracia y el fascismo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-58170 size-full\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/6IZ2QCK2MRF5VK336EVAK7L6XQ-e1664647644225.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/6IZ2QCK2MRF5VK336EVAK7L6XQ-e1664647644225.jpg 380w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/6IZ2QCK2MRF5VK336EVAK7L6XQ-e1664647644225-370x278.jpg 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/>Que Luiz In\u00e1cio Lula da Silva ganar\u00e1 las elecciones presidenciales de Brasil, nadie lo duda. Lo que est\u00e1 en juego es si ello tendr\u00e1 lugar en la elecci\u00f3n de hoy o har\u00e1 falta una segunda vuelta en caso de no alcanzar 50% de votos. La \u00faltima encuesta publicada por IPEC el martes 26\/9 le da una ventaja de 48% al candidato del Partido de los Trabajadores (PT) en intenci\u00f3n de voto mientras que a Jair Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), un 31%.<\/p>\n<p>Esta incertidumbre no es menor porque, hasta julio, Bolsonaro ha sostenido, con el mismo lenguaje que Trump, que el voto electr\u00f3nico se presta a fraude a pesar de que \u00e9l mismo apoy\u00f3 su implementaci\u00f3n en 1993, cuando era diputado. Con su perfil sicol\u00f3gico, ser\u00eda conveniente que el triunfo de Lula fuera contundente y sin dilaci\u00f3n. Ello est\u00e1 en manos del izquierdista Partido Democr\u00e1tico de los Trabajadores (PDT) de Ciro Gomes, con 6% de intenci\u00f3n de voto, que ha venido cayendo por la migraci\u00f3n a favor del PT.<\/p>\n<p><strong>El ser y la nada<\/strong><\/p>\n<p>En la <a href=\"https:\/\/atilioboron.com.ar\/carta-abierta-a-ciro-gomes-lo-que-hay-que-hacer-para-ganar-las-elecciones-en-brasil\/\"><em>Carta abierta a Ciro Gomes: lo que hay que hacer para frenar a Bolsonaro<\/em><\/a>, intelectuales y pol\u00edticos como Adolfo P\u00e9rez Esquivel, Rafael Correa, Atilio Bor\u00f3n, Marina Silva, entre otros, le han invocado a renunciar a su candidatura y endosar sus votos al PT para evitar una segunda vuelta. &#8220;P\u00eddales ese voto, crucial para\u00a0derrotar en primera vuelta al capit\u00e1n\u00a0y\u00a0a sus escuadrones armados&#8221;, le han dicho. Pero el izquierdista Gomes, est\u00e1 enojado por la di\u00e1spora de su partido que la atribuye a la campa\u00f1a interna, en particular del PT, as\u00ed como a las que provienen de fuera de Brasil para que abandone su candidatura.<\/p>\n<p>En un <a href=\"https:\/\/www.nodal.am\/2022\/09\/izquierdistas-de-america-latina-piden-a-ciro-gomes-que-renuncie-de-su-carrera-presidencial-en-brasil-y-apoye-a-lula-mediante-carta-abierta\/\">pronunciamiento p\u00fablico<\/a> cargado de agresividad, realizado el martes, Gomes se\u00f1al\u00f3 que nada impedir\u00e1 su candidatura. Continuar\u00e1 con sus denuncias a farsantes demagogos que intentan conquistar el fervor popular con falsas promesas, a su modo corrupto de gobernar y a su opci\u00f3n por un modelo sumiso al mercado financiero, que unen a Lula y Bolsonaro. Agreg\u00f3 que Bolsonaro no existir\u00eda sin la grave crisis moral y econ\u00f3mica que dej\u00f3 Lula y, a su vez, este no sobrevivir\u00eda a su amenazadora decadencia si no fuera por los actos criminales del actual presidente. Como si no fuera consciente de lo que se est\u00e1 jugando en Brasil, dijo tambi\u00e9n que Lula solo contuvo a los despose\u00eddos con migajas, dej\u00e1ndolos donde siempre hab\u00edan estado: en la esclavitud de la pobreza.<\/p>\n<p>Exministro de Hacienda, con Itamar Franco y de Integraci\u00f3n Nacional, con Lula, Gomes critica el mayor viraje al centro de Lula, que se expresa en la designaci\u00f3n de Geraldo Alckmim, antiguo rival pol\u00edtico de Lula y gobernador de Sao Paulo entre 2011 y 2018, como su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula presidencial. Sin tomar en cuenta que no tienen ninguna posibilidad de llegar, los todav\u00eda militantes del PDT de Gomes arguyen que nada muestra que habr\u00e1 un nuevo boom en el precio de las materias primas que garantice sus programas de d\u00e1divas a los pobres, mientras los sectores poderosos continuar\u00e1n enriqueci\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Es cierto que Lula no toc\u00f3 grandes intereses, pero organiz\u00f3 eficientemente programas sociales que sacaron a millones de brasile\u00f1os de la pobreza. El alto respaldo que ten\u00eda se sustentaba en haber logrado durante sus dos per\u00edodos de gobierno (2003-2010) crecer a un ritmo promedio anual de 4,1%, pagar toda la deuda del pa\u00eds al FMI, reducir la tasa de desempleo a la mitad, subir el sueldo m\u00ednimo y sacar, por medio de planes sociales, a 30 millones de brasile\u00f1os de la pobreza. El escenario de su gesti\u00f3n coincidi\u00f3 con altos precios en las materias primas. Su triunfo a la presidencia de Brasil, en su cuarto intento, form\u00f3 parte de la conquista electoral de partidos populares en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, que reivindicaron una mayor presencia pol\u00edtica de la regi\u00f3n en el escenario mundial con pautas m\u00e1s soberanas en su inserci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>A contramano de Lula, Jair Bolsonaro se aline\u00f3 de forma obsecuente con el gobierno de Estados Unidos. Este no solo atendi\u00f3 las indicaciones del Departamento de Estado estadounidense de renunciar a la Unasur y fundar en su reemplazo la Prosur en Chile en 2019, sino que aval\u00f3 la designaci\u00f3n del bloguero anticubano propuesto por Trump, Mauricio Claver-Carone, como presidente del BID, recientemente destituido por conductas inapropiadas y abuso de poder. Tambi\u00e9n defendi\u00f3 la libre tenencia de armas, cuyos permisos se incrementaron de 117 mil a 600 mil durante su gobierno, n\u00famero que supera a los 400 mil que tiene la polic\u00eda; desvirtu\u00f3 la gravedad de la pandemia, por lo que es responsable de la muerte de decenas de miles de personas; rest\u00f3 importancia al cambio clim\u00e1tico e impuls\u00f3 la deforestaci\u00f3n del Amazonas para favorecer a los empresarios agrarios latifundistas y el uso de agrot\u00f3xicos. Ello sin contar su visi\u00f3n retr\u00f3grada sobre el respeto a la diversidad sexual y el derecho a las minor\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Flashback<\/strong><\/p>\n<p>En las elecciones de 2018 Bolsonaro estuvo a punto de ganar las elecciones en primera vuelta al alcanzar 46% de los votos, mientras que el candidato designado por Lula, su exministro de Educaci\u00f3n, Fernando Haddad, apenas alcanz\u00f3 29%. Ciro G\u00f3mez obtuvo entonces el 12,5%. La alta votaci\u00f3n de Bolsonaro, sin sustento de una base partidaria s\u00f3lida, hab\u00eda tenido un crecimiento explosivo especialmente en los dos \u00faltimos meses. En agosto su intenci\u00f3n de voto era de 22% pero luego del atentado sufrido en Minas Gerais a principios de septiembre, su caudal empez\u00f3 a subir, b\u00e1sicamente a costa del Partido de la Social Democracia Brasile\u00f1a (PSDB), de Fernando Henrique Cardoso, que registr\u00f3 la peor votaci\u00f3n de su historia (4,7%).<\/p>\n<p>Al \u00e9xito de Bolsonaro contribuy\u00f3 tambi\u00e9n la decisi\u00f3n del expresidente Lula de apostar hasta \u00faltimo momento a que el Tribunal Supremo Electoral autorizara su participaci\u00f3n en la elecci\u00f3n presidencial, lo cual era a todas luces inviable. Lula ten\u00eda una condena de doce a\u00f1os por corrupci\u00f3n y lavado de dinero como resultado de la sentencia del juez federal, Sergio Moro, nombrado ministro de Justicia tan pronto Jair Bolsonaro asumi\u00f3 el poder. Adem\u00e1s de designar a Haddad como candidato faltando solo un mes para la elecci\u00f3n, Lula se neg\u00f3 a formar una alianza partidaria con otros movimientos como el PDT de Ciro G\u00f3mez, a pesar de que las encuestas mostraban que ning\u00fan candidato del PT, incluido el propio Lula, ganar\u00eda las elecciones en un ballotage.\u00a0 A juicio de muchos analistas una alianza de izquierda hubiera sido invencible.<\/p>\n<p>Su imagen hab\u00eda empezado a ensombrecerse con el poco \u00e9xito del gobierno de su correligionaria, Dilma Rousseff, durante su segundo mandato. Ella fue destituida en un juicio pol\u00edtico, en junio de 2016 \u2013para muchos un acto exagerado para sacarla del poder&#8211; por contravenir normativas fiscales para equilibrar el presupuesto. Asimismo, hubo una ralentizaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico que aument\u00f3 la pobreza y la violencia y tuvieron lugar acusaciones por corrupci\u00f3n a sus colaboradores m\u00e1s cercanos que, como se ha se\u00f1alado, derivaron en su propia condena.<\/p>\n<p>En marzo de 2021 la Sala Segunda del Tribunal Supremo Federal (TSF) absolvi\u00f3 la condena al considerar que el exjuez Sergio Moro no fue imparcial en el enjuiciamiento por corrupci\u00f3n de Lula en el marco de la Operaci\u00f3n Lava Jato, que estall\u00f3 en las entra\u00f1as de Brasil y arrastr\u00f3 a la dirigencia pol\u00edtica y empresarial local que se expandi\u00f3 al resto de la regi\u00f3n. El TSF concluy\u00f3 que el juez Moro hab\u00eda violado los derechos del exmandatario en varias ocasiones, inclusive cuando grab\u00f3 secretamente las conversaciones entre Lula y sus abogados, y las filtr\u00f3 a la prensa.<\/p>\n<p>En este contexto, el desencanto de los brasile\u00f1os con el funcionamiento de la democracia empez\u00f3 a crecer. Seg\u00fan Latinobar\u00f3metro, apenas 13% de los brasile\u00f1os cre\u00edan en ella, lo que ubicaba a Brasil al final del ranking latinoamericano sobre satisfacci\u00f3n democr\u00e1tica. Este \u00faltimo factor permite comprender el surgimiento de un l\u00edder de las caracter\u00edsticas de Bolsonaro, quien en plena campa\u00f1a abogaba por la tortura y los reg\u00edmenes militares. Su prepotencia y su poco respeto por la institucionalidad, llevaron al historiador brasile\u00f1o, Boris Fausto, a calificarlo como un sub-Trump tropical. El actual presidente anunci\u00f3 que ir\u00eda a una guerra contra Venezuela y nombr\u00f3 como ministro de Econom\u00eda al Chicago Boy, Pablo Guedes. Su homofobia y misoginia que lo llevan a decir frases como \u201cno mereces ni ser violada\u201d, \u201csi tuviera un hijo gay preferir\u00eda que muriera en un accidente\u201d o \u201cel error de la dictadura fue torturar en lugar de matar\u201d, daban cuenta del tipo de orden y progreso que impondr\u00eda en Brasil.<\/p>\n<p>El violento historial de Bolsonaro y su irrespeto a la democracia alarman por las trampas que el ex capit\u00e1n y, ojal\u00e1 pronto, expresidente, pueda dejar sembradas en los 60 o 90 d\u00edas (dependiendo si el triunfo se da en primera o segunda vuelta) que permanecer\u00e1 en el gobierno hasta que asuma Lula. Para restringir los da\u00f1os, es probable que el partido de Ciro Gomes se extinga pues muchos de sus electores percibir\u00e1n que esta elecci\u00f3n es entre democracia y fascismo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, el triunfo de Lula continuar\u00e1 la racha de gobiernos con vocaci\u00f3n de izquierda que han sido elegidos en el \u00faltimo a\u00f1o y medio en la regi\u00f3n y tendr\u00e1 un fuerte impacto en las elecciones presidenciales de Argentina en 2023. En la actual correlaci\u00f3n de signos pol\u00edticos de los gobiernos de Am\u00e9rica Latina, seguramente impulsar\u00e1 una pol\u00edtica de coordinaci\u00f3n de la regi\u00f3n, en particular en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), que le permita a esta parte del continente una mayor presencia en la arena internacional. Brasil es, adem\u00e1s, miembro del BRICS, del Grupo de los 20 y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-57142 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Ariela-foto-e1544718415262.jpg\" alt=\"\" width=\"110\" height=\"97\" \/>Ariela Ruiz Caro es economista con maestr\u00eda en procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica por la Universidad de Buenos Aires, y consultora internacional en la CEPAL, Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), Instituto para la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INTAL), entre otros. Ha sido funcionaria de la Comunidad Andina, asesora de la Comisi\u00f3n de Representantes Permanentes del MERCOSUR\u00a0<\/em><em> y Agregada Econ\u00f3mica de la Embajada de Per\u00fa en Argentina. Es analista del Programa de las Am\u00e9ricas para la regi\u00f3n andina\/cono sur.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que Luiz In\u00e1cio Lula da Silva ganar\u00e1 las elecciones presidenciales de Brasil, nadie lo duda. Lo que est\u00e1 en juego es si ello tendr\u00e1 lugar en la elecci\u00f3n de hoy o har\u00e1 falta una segunda vuelta en caso de no alcanzar 50% de votos.<\/p>\n","protected":false},"author":290,"featured_media":58170,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[8355,5577,8357,8354,252],"coauthors":[5209],"class_list":["post-58169","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-bolsonaro-es","tag-brasil","tag-elecciones-brasil","tag-lula","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58169"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58174,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58169\/revisions\/58174"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58169"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=58169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}