{"id":58177,"date":"2022-10-17T17:58:59","date_gmt":"2022-10-17T22:58:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=58177"},"modified":"2022-10-17T17:58:59","modified_gmt":"2022-10-17T22:58:59","slug":"elecciones-en-brasil-que-esta-en-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/elecciones-en-brasil-que-esta-en-juego\/","title":{"rendered":"Elecciones en Brasil: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 en juego?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-58179 alignleft\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/lula-bolsonaro-kQnB-U180399397660mTB-624x385@RC.jpg\" alt=\"\" width=\"438\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/lula-bolsonaro-kQnB-U180399397660mTB-624x385@RC.jpg 624w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/lula-bolsonaro-kQnB-U180399397660mTB-624x385@RC-370x228.jpg 370w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/lula-bolsonaro-kQnB-U180399397660mTB-624x385@RC-406x250.jpg 406w\" sizes=\"auto, (max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/>Los resultados de la Primera Vuelta de las elecciones generales en Brasil fueron bastante sorprendentes en comparaci\u00f3n con los n\u00fameros que apuntaban las encuestas de intenci\u00f3n de voto de varios institutos en las \u00faltimas semanas. Si, por un lado, el expresidente Luis In\u00e1cio Lula da Silva casi fue elegido el 2 de octubre, alcanzando el 48,4 % de los votos v\u00e1lidos (57 millones de votos), por otro lado el actual presidente Jair Bolsonaro obtuvo el 43,2 % de los votos v\u00e1lidos (51 millones de votos), dato que super\u00f3 por mucho las proyecciones que le daban las encuestas hasta la v\u00edspera de las elecciones y demostr\u00f3 un grado de resiliencia y penetraci\u00f3n social de la extrema derecha brasile\u00f1a que el campo progresista no imaginaba que existiera.<\/p>\n<p>Diversos analistas, brasile\u00f1os y de diversas partes del mundo, pasaron los \u00faltimos d\u00edas discutiendo hip\u00f3tesis sobre el \u00e9xito electoral bolsonarista, que tambi\u00e9n fue responsable por el avance de la derecha y principalmente la ultraderecha en el Congreso Nacional, con la conquista de m\u00e1s de dos docenas de esca\u00f1os en la C\u00e1mara de Diputados y las victorias de varios aliados de Bolsonaro en las elecciones al Senado, muchos incluso sus exministros o apoyadores originarios de las Fuerzas Armadas, polic\u00edas e iglesias evang\u00e9licas. Bolsonaro definitivamente no fue un caso at\u00edpico o un accidente en el camino en la elecci\u00f3n de 2018, como acaba de probar en esta elecci\u00f3n de 2022. Su amplio apoyo pol\u00edtico y social demuestra estrategia, c\u00e1lculo y perspicaz lectura de los cambios recientes ocurridos en la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Hay varias explicaciones para este fen\u00f3meno de la elecci\u00f3n brasile\u00f1a de 2022. De hecho, hay una ola pol\u00edtica de extrema derecha en varias partes del mundo, en la que Bolsonaro est\u00e1 acompa\u00f1ado de l\u00edderes como Donald Trump, Viktor Orban y Rodrigo Duterte, entre otros. Todos, cada uno a su manera, son fruto de la profunda crisis de la democracia liberal representativa. Pero tambi\u00e9n hay aspectos regionales que ayudan a entender el ascenso y fortalecimiento de la ultraderecha en nuestra regi\u00f3n. Bolsonaro es el resultado de a\u00f1os de activismo judicial de combate a la corrupci\u00f3n y, al menos en el caso de Am\u00e9rica Latina, direccionado casi que exclusivamente a l\u00edderes pol\u00edticos de izquierda, como Lula, Rafael Correa y Cristina Kirchner, por ejemplo, y\u00a0 m\u00e1s recientemente Pedro Castillo en Per\u00fa. De hecho, la operaci\u00f3n Lava Jato arruin\u00f3 la reputaci\u00f3n de los pol\u00edticos tradicionales en Brasil y, de cierto modo, criminaliz\u00f3 la propia actividad pol\u00edtica, abriendo espacio para el surgimiento de un pol\u00edtico de poca expresi\u00f3n que se present\u00f3 ante el electorado en 2018 como un <em>outsider<\/em>, triunf\u00f3 en las urnas y ahora, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, ha vuelto a mostrar fuerza electoral.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, existen variables nacionales, espec\u00edficas de la situaci\u00f3n social y pol\u00edtica de Brasil. Bolsonaro es candidato a la reelecci\u00f3n, lo que tradicionalmente le da una ventaja sobre los dem\u00e1s candidatos al cargo, como ya hab\u00eda ocurrido en el pasado con Fernando Henrique Cardoso, Dilma Rousseff y el propio Lula. En los \u00faltimos meses, el gobierno ha destinado grandes cantidades de recursos p\u00fablicos para programas sociales de ayuda a los m\u00e1s pobres. Agregase a eso la creaci\u00f3n del in\u00e9dito \u201cpresupuesto secreto\u201d, a trav\u00e9s de lo cual se gan\u00f3 la lealtad electoral de la mayor\u00eda de los actuales diputados y senadores, quienes pasaron a recibir, del gobierno federal, enormes fondos p\u00fablicos para aplicarlos en sus respectivas bases electorales, sin ninguna transparencia ni control por parte de los \u00f3rganos responsables, la prensa o la sociedad civil.<\/p>\n<p>A esto se suma el uso generalizado de las redes sociales en la elecci\u00f3n, especialmente WhatsApp, TikTok y Facebook, atribuido por la oposici\u00f3n a simpatizantes del gobierno para masiva difusi\u00f3n de noticias falsas sobre partidos y candidatos opositores, principalmente de izquierda. Y recordemos, tambi\u00e9n, la adhesi\u00f3n de varias iglesias evang\u00e9licas a la candidatura de Bolsonaro, creando una poderosa red de apoyo y difusi\u00f3n de sus ideas en todo el territorio brasile\u00f1o, desde los suburbios de grandes metr\u00f3polis como R\u00edo y S\u00e3o Paulo hasta los pueblitos m\u00e1s peque\u00f1os del interior del pa\u00eds, o sea, los m\u00e1s distintos rincones donde act\u00faan estas iglesias. Los analistas tambi\u00e9n especulan que el alto \u00edndice de abstenci\u00f3n observado en la Primera Vuelta (m\u00e1s del 20% de los votantes no acudi\u00f3 a las urnas) ayud\u00f3 a Bolsonaro y perjudic\u00f3 a Lula, cuya mayor\u00eda de electores son de bajos ingresos y tienen restricciones financieras para transportarse de sus hogares a los lugares de votaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las razones que pueden ayudar a entender el triunfo de Bolsonaro el 2 de octubre \u2013 que le garantiz\u00f3 la mayor\u00eda en el Congreso Nacional si fuera reelegido para un nuevo cuadrienio, y que llev\u00f3 la elecci\u00f3n presidencial a la segunda vuelta \u2013 hay cuestiones mucho m\u00e1s profundas que anteceden su ascenso y que seguir\u00e1n siendo centrales para entender el Brasil contempor\u00e1neo, independientemente de qui\u00e9n triunfe en la segunda vuelta, sea Lula o Bolsonaro. Aunque la agenda econ\u00f3mica neoliberal, implementada en Brasil a principios de la d\u00e9cada de 1990, no haya logrado buenos resultados econ\u00f3micos en todos esos a\u00f1os, hubo sin duda una victoria ideol\u00f3gica y cultural del neoliberalismo en la sociedad brasile\u00f1a. Ideas como la meritocracia, el esfuerzo individual, la libre empresa, el \u00e9xito personal etc. Alcanzaron a todas las clases sociales y regiones del pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Incluso durante los trece a\u00f1os de gobierno del Partido de los Trabajadores (Lula y Dilma), entre 2003 y 2016.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de que la pol\u00edtica es una actividad esencialmente corrupta e ineficiente y que los individuos solo pueden contar consigo mismos, con sus familias y con Dios para prosperar en la vida se ha difundido en los \u00faltimos a\u00f1os de manera asombrosa en el pa\u00eds. Bolsonaro aprovech\u00f3 este fen\u00f3meno para trasladar el debate electoral de las cuestiones econ\u00f3micas y sociales a la cuesti\u00f3n de las costumbres, profundizando la moralizaci\u00f3n del debate p\u00fablico brasile\u00f1o. Si es reelegido, tendr\u00e1 con \u00e9l un Congreso Nacional mayoritariamente electo en virtud de estas ideas y una porci\u00f3n muy expresiva de la sociedad totalmente convencida de que el libre mercado y la fe religiosa son los pilares fundamentales de la vida p\u00fablica. Si, por otro lado, triunfa Lula el 30 de octubre, tocar\u00e1 a su gobierno y a los progresistas en general desarmar esta bomba cultural \/ ideol\u00f3gica y tratar de volver el debate p\u00fablico hacia temas m\u00e1s cercanos a la pol\u00edtica, como el fortalecimiento de las instituciones, el manejo de la econom\u00eda y la ampliaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas con el objetivo de reducci\u00f3n de la pobreza y de la desigualdad.<\/p>\n<p><em>Wagner Iglecias es doctor en Sociolog\u00eda y profesor de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la Universidad de San Pablo (USP), Brasil. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los resultados de la Primera Vuelta de las elecciones generales en Brasil fueron bastante sorprendentes en comparaci\u00f3n con los n\u00fameros que apuntaban las encuestas de intenci\u00f3n de voto de varios institutos en las \u00faltimas semanas. 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