{"id":584,"date":"2003-10-24T00:00:00","date_gmt":"2003-10-24T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=584"},"modified":"2006-11-28T16:51:26","modified_gmt":"2006-11-28T16:51:26","slug":"1716","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/1716\/","title":{"rendered":"La matanza de Tlatelolco: Nuevos documentos del gobierno estadounidense"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p><i>Con este ensayo, el IRC Programa de Las Am&eacute;ricas presenta una<br \/>\nnueva serie mensual, en colaboraci&oacute;n con el National Security Archive<br \/>\n(NSA) en Washington, DC. Seg&uacute;n Kate Doyle, la Directora del Proyecto<br \/>\nM&eacute;xico del NSA, &quot;El objetivo principal del proyecto es cuestionar<br \/>\nlos mitos de la pol&iacute;tica exterior, en ambos lados de la frontera.&quot;<br \/>\nDoyle analiza los archivos reci&eacute;n abiertos en EE.UU y M&eacute;xico<br \/>\nde casi cuatro d&eacute;cadas, para descubrir nuevas evidencias y llevar a<br \/>\nla luz p&uacute;blica las historias ocultas de la relaci&oacute;n bilateral.<br \/>\nLos resultados nos permite separar el discurso formal de los motivos reales,<br \/>\ny proporcionan elementos para reconsruir la diplomacia binacional a base de<br \/>\nlos intereses compsrtidos, la transparencia y la participaci&oacute;n ciudadana.<br \/>\nLos documentos originales y los ensayos previos se encuentran en: <a href=\"http:\/\/www.nsarchive.org\/mexico\/\" target=\"_blank\">www.nsarchive.org\/mexico<\/a>.<br \/>\nEsperamos sus comentarios en: &lt;<a href=\"mailto:americas@irc-online.org\">americas@irc-online.org<\/a>&gt;<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Una Embajada Confundida<\/font><\/h3>\n<p>Como muchos mexicanos, los funcionarios de la Embajada de Estados Unidos<br \/>\nen M&eacute;xico no estaban preparados para la intensidad de las protestas<br \/>\nde los estudiantes y la violencia desatada por el r&eacute;gimen de D&iacute;az<br \/>\nOrdaz, en respuesta a las mismas. Con frecuencia, los reportes que sal&iacute;an<br \/>\nde la Embajada durante la crisis eran muy confusos, probablemente porque los<br \/>\nfuncionarios de la embajada estaban m&aacute;s cerca de la clase pol&iacute;tica<br \/>\nmexicana que los funcionarios de otras agencias estadunidenses y ten&iacute;an<br \/>\ntendencia a creerse su propaganda. Por una parte, la Embajada ten&iacute;a<br \/>\nfe en la hegemon&iacute;a del r&eacute;gimen; y por otra, los funcionarios<br \/>\nestadunidenses daban por descontado la posibilidad de que los estudiantes<br \/>\npudieran representar un desaf&iacute;o serio para el gobierno.<\/p>\n<p>Incentivada por una petici&oacute;n de Washington, despu&eacute;s de los<br \/>\ndisturbios de Mayo, en Par&iacute;s, la Embajada escribi&oacute; varias valoraciones<br \/>\nsobre el gremio de estudiantes mexicanos, las cuales fallaron al no prevenir<br \/>\nla tormenta que se avecinaba. El 14 de junio, menos de seis d&iacute;as antes<br \/>\ndel primer choque entre los estudiantes y las fuerzas de seguridad, la Embajada<br \/>\npredijo, de manera confidencial, que en M&eacute;xico no pod&iacute;a pasar<br \/>\nnada comparable a lo acontecido en Par&iacute;s:<\/p>\n<blockquote>\n<p>El gobierno y el partido oficial (PRI), mantienen por todo el pa&iacute;s<br \/>\nun contacto persuasivo con el pueblo, lo cual sirve no s&oacute;lo para darle<br \/>\nal partido y al gobierno una continua valoraci&oacute;n del sentimiento popular,<br \/>\nsino tambi&eacute;n para &quot;venderle&quot; al pueblo las decisiones y pol&iacute;ticas<br \/>\ngubernamentales. (&#133;) El gobierno cuenta con diversos medios para medir<br \/>\ne influenciar la opini&oacute;n de los estudiantes, y ha mostrado capacidad<br \/>\ny voluntad para tomar medidas en&eacute;rgicas de forma decidida, hasta la<br \/>\nfecha con efectos saludables, cuando el malestar excede lo que se consideran<br \/>\nl&iacute;mites aceptables. Adem&aacute;s, las manifestaciones estudiantiles,<br \/>\naunque generan mucho inter&eacute;s en los medios, carecen de fuerza para<br \/>\nllevar a una crisis nacional&#133;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Estados Unidos sab&iacute;a, mucho antes de que la violencia comenzara,<br \/>\nque el gobierno mexicano tem&iacute;a que hubiera intentos de interrumpir<br \/>\nlos Juegos Ol&iacute;mpicos, el comienzo de los cuales estaba programado para<br \/>\nel 12 de octubre, en Ciudad M&eacute;xico. En abril, y de nuevo en mayo, el<br \/>\nPent&aacute;gono recibi&oacute; de los militares mexicanos peticiones urgentes<br \/>\npara que enviaran radios militares, y el abasto suficiente para cargar millares<br \/>\nde morteros y rifles, junto con altos explosivos,&quot; las cuales enviaron.<br \/>\n(M&aacute;s tarde, a mediados de agosto, la Agencia de Defensa de Inteligencia<br \/>\npasar&iacute;a a Washington un pedido de material de entrenamiento para el<br \/>\ncontrol de disturbios, que hizo el Ej&eacute;rcito mexicano).<\/p>\n<p>Una vez comenzados los disturbios, la Embajada adopt&oacute; r&aacute;pidamente<br \/>\nla l&iacute;nea del r&eacute;gimen, de que las protestas de los estudiantes<br \/>\nestaban inspiradas por los comunistas de l&iacute;nea dura. Citando evidencia<br \/>\nde que el Partido Comunista, con la complicidad de la Embajada Sovi&eacute;tica,<br \/>\nhab&iacute;a maquinado el conflicto del 26 de julio, los funcionarios estadunidenses<br \/>\nescribieron en un cable secreto a la Casa Blanca que &quot;La Embajada considera<br \/>\nque existen grandes posibilidades de que Mosc&uacute; haya ordenado al PCM<br \/>\n(Partido Comunista de M&eacute;xico) que adopte t&aacute;cticas m&aacute;s<br \/>\ncombativas.&quot; Esta posici&oacute;n la cambiaron a los pocos d&iacute;as,<br \/>\ncuando an&aacute;lisis m&aacute;s realistas remplazaron las ficciones dadas<br \/>\npor el gobierno de D&iacute;az Ordaz para el consumo p&uacute;blico sobre<br \/>\nla influencia extranjera en el movimiento.<\/p>\n<p>La confusi&oacute;n de Estados Unidos tambi&eacute;n aument&oacute; porque<br \/>\nel propio r&eacute;gimen estaba dividido sobre las t&aacute;cticas que deb&iacute;a<br \/>\nutilizar con los estudiantes. A pesar de que en los primeros disturbios, a<br \/>\nfines de Julio, se us&oacute; la violencia policial y la fuerza militar, casi<br \/>\ntodo el mes de agosto pas&oacute; sin que se produjera intervenci&oacute;n<br \/>\ncoercitiva por parte del gobierno, a pesar de las muchas manipulaciones que<br \/>\nhab&iacute;a entre bastidores.<\/p>\n<p>Fundamental en la toma de decisiones del r&eacute;gimen fue una figura<br \/>\nclave en el gobierno&#8211;y uno de las principales fuentes de informaci&oacute;n<br \/>\nde la Embajada&#8211;el Secretario de Gobernaci&oacute;n, Luis Echeverr&iacute;a<br \/>\n&Aacute;lvarez. En todos estos a&ntilde;os, Echeverr&iacute;a ha negado, repetidas<br \/>\nveces, haber sido protagonista de los disturbios estudiantiles del 68. Todav&iacute;a<br \/>\nen 1998 le dijo a una reportera de <i>El Universal<\/i> que &eacute;l hab&iacute;a<br \/>\njugado s&oacute;lo un papel menor, bajo mandato del Presidente D&iacute;az<br \/>\nOrdaz, quien m&aacute;s tarde lo nombrar&iacute;a candidato por el PRI para<br \/>\nlas elecciones nacionales de 1970. La periodista, Irma Rosa Mart&iacute;nez,<br \/>\nle pregunt&oacute; a Echeverr&iacute;a si su participaci&oacute;n en los hechos<br \/>\ndel 68 afect&oacute; sus posibilidades de ser nominado para presidente.<\/p>\n<blockquote>\n<p>&#8211;Pues me favoreci&oacute; a m&iacute; porque yo no intervine en nada.<br \/>\nEso fue, lo manej&oacute; todo el presidente, todo, lo pol&iacute;tico y lo<br \/>\nmilitar, con el secretario de la Defensa. Yo hice una vez declaraciones para<br \/>\nel di&aacute;logo p&uacute;blico y hasta ah&iacute;. No me perjudic&oacute;<br \/>\nen nada.<br \/>\n&#8211; Pero a usted como secretario de Gobernaci&oacute;n &iquest;no le hab&iacute;an<br \/>\nencargado encarar esta parte del problema, la negociaci&oacute;n?<br \/>\n&#8211; No, no, no. Todo lo manej&oacute; el presidente. Todo, todo. No hubo negociaci&oacute;n.<br \/>\nCuando hab&iacute;a borlote los dejaba y luego mandaba al Ej&eacute;rcito.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Pero seg&uacute;n documentos de la CIA y del Departamento de Estado, Echeverr&iacute;a<br \/>\ncre&oacute; y lider&oacute; un grupo de trabajo clave, conformado por importantes<br \/>\nfuncionarios del gobierno, que tuvieron a su cargo el dise&ntilde;o de una<br \/>\nrespuesta a las protestas estudiantiles, inmediatamente despu&eacute;s de<br \/>\nque &eacute;stas comenzaron, el 26 de julio. La estaci&oacute;n de la CIA<br \/>\nadvirti&oacute;, el 31 de julio, que &quot;Un &quot;Comit&eacute; de Estrategia&quot;,<br \/>\nbajo la direcci&oacute;n del Ministro de Gobierno, Luis Echeverr&iacute;a,<br \/>\nopina que la actual ola de disturbios ha sido puesta bajo control.&quot; En<br \/>\nWashington, el Bur&oacute; de Investigaciones e Inteligencia del Departamento<br \/>\nde Estado (INR) identific&oacute; al comit&eacute; como el organismo principal<br \/>\nque dirig&iacute;a los esfuerzos del gobierno para cortarles el paso a los<br \/>\nestudiantes&#8211;fuera por la fuerza o a trav&eacute;s de la coerci&oacute;n.<br \/>\nDespu&eacute;s de la primera confrontaci&oacute;n entre polic&iacute;as y<br \/>\nestudiantes, el INR escribi&oacute;, el 6 de agosto:<\/p>\n<blockquote>\n<p>El comit&eacute; decidi&oacute; permitir la efervescencia de los estudiantes<br \/>\ndurante un tiempo, esperando que la situaci&oacute;n no se volviera violenta.<br \/>\nSin embargo, se alert&oacute; y se puso en posici&oacute;n a las tropas. Al<br \/>\nparecer, el gobierno consideraba crucial el periodo alrededor del d&iacute;a<br \/>\n29, y cuando actu&oacute;, us&oacute; toda su fuerza en un esfuerzo para convencer<br \/>\na los violentos estudiantes de que no tolerar&iacute;an que se rompiera el<br \/>\norden p&uacute;blico. (&#133;)<br \/>\nAl mismo tiempo que se aplicaba esa fuerza, el gobierno trabaj&oacute; calladamente<br \/>\ncon el rector de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma y con algunos l&iacute;deres<br \/>\nestudiantes. El comit&eacute; estrat&eacute;gico, actuando bajo las instrucciones<br \/>\ndel presidente, advirti&oacute; al rector para que alentara las manifestaciones<br \/>\nen el campo universitario, para evitar que llegaran a desembocar en violencia<br \/>\ngeneralizada.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En el primer periodo, el r&eacute;gimen todav&iacute;a no estaba seguro<br \/>\nsobre cu&aacute;l carta jugar: la mano dura o la mano conciliatoria. El 31<br \/>\nde julio, la CIA inform&oacute; que tanto el Director de la Federal de Seguridad,<br \/>\nFernando Guti&eacute;rrez Barrios, como el Secretario General de la UNAM,<br \/>\nFernando Solana, hab&iacute;an confirmado en privado que &quot;ni el gobierno<br \/>\nmexicano ni los directivos de la universidad tienen ning&uacute;n plan para<br \/>\nlidiar con el actual problema de las agitaciones y las protestas estudiantiles&quot;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">La CIA en el terreno<\/font><\/h3>\n<p>Mientras la Embajada luchaba por encontrarle sentido a la estrategia del<br \/>\nr&eacute;gimen, la CIA estaba ocupada en reunir informaci&oacute;n de inteligencia<br \/>\nfresca sobre el terreno, conforme la iban descubriendo. Curiosamente, la mayor&iacute;a<br \/>\nde los archivos desclasificados de la CIA sobre 1968, viene de la direcci&oacute;n<br \/>\nclandestina, y son informes hechos desde la estaci&oacute;n de la agencia<br \/>\nen Ciudad M&eacute;xico. Los documentos tienen la ventaja de ser instant&aacute;neas<br \/>\nv&iacute;vidas tomadas en el terreno, por un lado; por otro, tienen la gran<br \/>\ndesventaja de contener poco an&aacute;lisis o &quot;inteligencia terminada&quot;<br \/>\nque pudiera ayudar a contextualizar los hechos.<\/p>\n<table width=\"400\" border=\"0\" align=\"left\" cellpadding=\"10\">\n<tr>\n<td><b>A pesar de que el gobierno de Estados Unidos ha desclasificado docenas<br \/>\nde documentos sobre la masacre de Tlatelolco de los archivos secretos de la<br \/>\nCIA, del Departamento de Estado, el Pent&aacute;gono, El FBI y la Casa Blanca,<br \/>\nciertos archivos claves permanecen clasificados e inaccesibles para el p&uacute;blico.<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p>-Documentos desclasificados de la Casa Blanca indican que la CIA hizo un<br \/>\nan&aacute;lisis basado en informes de inteligencia, dos d&iacute;as despu&eacute;s<br \/>\nde que tuviera lugar la masacre de Tlatelolco.<\/p>\n<p>-El Bur&oacute; Federal de Investigaci&oacute;n (FBI) tambi&eacute;n realiz&oacute;<br \/>\nun informe sobre el 4 de octubre en el cual, de acuerdo a un telegrama del<br \/>\nDepartamento de Estado con fecha 7 de octubre, se &quot;atribuy&oacute; la<br \/>\nola de violencia (la violencia en Tlatelolco) a una confusi&oacute;n entre<br \/>\nel ej&eacute;rcito y los agentes de seguridad.&quot; Esto contradice la historia<br \/>\noficial del gobierno mexicano de que estudiantes francotiradores fueron los<br \/>\nresponsables del tiroteo del 2 de octubre. El informe no se ha hecho p&uacute;blico.<\/p>\n<p>-No se ha desclasificado ning&uacute;n documento escrito por el Agregado<br \/>\nLegal de la Embajada estadunidense, quien serv&iacute;a como representante<br \/>\ndel FBI en M&eacute;xico.<\/p>\n<p>-En una carta escrita el 1 de noviembre por el Director de Asuntos del<br \/>\nDepartamento de Estado, Maxwell Chaplin, al encargado de la embajada, Henry<br \/>\nDearborn, Chaplin apuntaba el &quot;intenso inter&eacute;s de la comunidad<br \/>\nde la inteligencia de Wasghinton&quot; en M&eacute;xico y menciona un documento<br \/>\nde la CIA que nunca se ha hecho p&uacute;blico: un memor&aacute;ndum &quot;pesimista<br \/>\ny controversial sobre las implicaciones de los disturbios estudiantiles para<br \/>\nla estabilidad pol&iacute;tica mexicana.&quot;<\/p>\n<p>-La CIA public&oacute; el 17 de enero de 1969, un informe especial sobre<br \/>\nM&eacute;xico titulado &quot;Retos del Partido Gobernante de M&eacute;xico.&quot;<br \/>\nUna gran parte de este documento est&aacute; dedicado a las protestas de estudiantes<br \/>\ny la reacci&oacute;n del gobierno, incluido el conflicto en Tlatelolco. La<br \/>\nagencia revel&oacute; una versi&oacute;n muy censurada del informe en marzo<br \/>\nde 2002; la mayor parte del documento permanece secreto.<\/p>\n<p>-Finalmente, ni uno solo de los documentos desclasificados por el gobierno<br \/>\nestadunidense dice nada sobre la evidencia de que los agentes que operaban<br \/>\ncomo francotiradores apostados en las ventanas del complejo de edificio de<br \/>\nTlatelolco pudieron haber iniciado la masacre del 2 de octubre. La Agencia<br \/>\nde Inteligencia para la Defensa, en particular&#8211;la cual ten&iacute;a agregados<br \/>\nde la defensa reuniendo informaci&oacute;n de inteligencia sobre los militares<br \/>\nmexicanos, en aquel tiempo&#8211;puede que haya realizado cables internos, memorandums<br \/>\ny an&aacute;lisis que hablen de la presencia de los francotiradores del gobierno.<\/p>\n<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Los archivos desclasificados dejan en claro que la estaci&oacute;n de la<br \/>\nCIA en M&eacute;xico inform&oacute; casi diariamente sobre los disturbios<br \/>\ndel 26 de julio al 2 de octubre, usando fuentes que inclu&iacute;an a Fernando<br \/>\nGuti&eacute;rrez Barrios y a otros funcionarios dentro de la DFS, a Luis Echeverr&iacute;a,<br \/>\na funcionarios de la oficina del Presidente, a un funcionario en la Secretar&iacute;a<br \/>\nde Educaci&oacute;n, as&iacute; como contactos en la universidad (que inclu&iacute;an<br \/>\na administradores y estudiantes), e informaci&oacute;n de inteligencia recogida<br \/>\npor &quot;observadores entrenados&quot;&#8211;los cuales podr&iacute;an ser funcionarios<br \/>\namericanos de la estaci&oacute;n u oficiales de la inteligencia de &quot;enlace,&quot;<br \/>\nmexicanos.<\/p>\n<p>Se recogi&oacute; informaci&oacute;n sobre cada aspecto de la crisis, pero<br \/>\nlas fuentes de la CIA se concentraron m&aacute;s intensamente en los estudiantes<br \/>\n&quot;izquierdistas&quot; y los &quot;agitadores conocidos&quot; (como los<br \/>\nestudiantes de la UNAM Luis Gonz&aacute;lez de Alba, Gilberto Guevara Niebla,<br \/>\nRomero Gonz&aacute;lez Medrano, Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez, Roberta Avenda&ntilde;o<br \/>\ne Ignacio Rodr&iacute;guez), los profesores radicales (como el profesor del<br \/>\nIPN Fausto Trejo Fuentes y Eli de Gortari), sobre las tendencias pol&iacute;ticas<br \/>\ndentro de varias escuelas de la UNAM y sobre las actividades y el paradero<br \/>\nde conocidos miembros del Partido Comunista.<\/p>\n<p>En particular, la CIA rastre&oacute; los intentos que hizo el r&eacute;gimen<br \/>\nde penetrar e influenciar a la comunidad universitaria desde adentro. Los<br \/>\noficiales de la CIA tend&iacute;an a percibir tales esfuerzos a trav&eacute;s<br \/>\ndel lente de las fuentes que ten&iacute;an dentro del r&eacute;gimen. Seguida<br \/>\na la decisi&oacute;n del rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, de apoyar<br \/>\nla causa de los estudiantes y liderar las reuniones de protesta dentro de<br \/>\nla Ciudad Universitaria-un paso que tom&oacute; para evitar la violencia-la<br \/>\nestaci&oacute;n escribi&oacute;, el 9 de agosto, que<\/p>\n<blockquote>\n<p>Las estrategias del gobierno en las &uacute;ltimas semanas&#8211;hacer concesiones<br \/>\npara contemporizar, mezcladas con la fuerza y tambi&eacute;n con alentar a<br \/>\nlos rectores de las universidades para que hagan se ganen a los estudiantes,<br \/>\nejerciendo as&iacute; una influencia moderada&#8211;fue efectiva.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Como la Embajada, la estaci&oacute;n sufr&iacute;a el hecho de estar muy<br \/>\ncerca de sus fuentes. La CIA todav&iacute;a estaba convencida, a mediados<br \/>\nde agosto, de que D&iacute;az Ordaz y sus hombres podr&iacute;an dividir y<br \/>\nconquistar el movimiento estudiantil de 1968 en la capital, como lo hab&iacute;an<br \/>\nhecho con las protestas en los estados en los a&ntilde;os 60: (10 de agosto)<br \/>\n&quot;El gobierno est&aacute; al tanto de que hay divisiones entre varias<br \/>\nfacciones de estudiantes, y est&aacute; involucrado activamente en crear m&aacute;s<br \/>\ndivisi&oacute;n, para impedir de esa forma que surja un grupo de liderazgo<br \/>\nunificado.&quot; Pero cuando la crisis empez&oacute; a alargarse y se volvi&oacute;<br \/>\nm&aacute;s violenta, la CIA comenz&oacute; a reconocer el cambio que estaba<br \/>\nteniendo lugar. Como observ&oacute; la estaci&oacute;n el 9 de septiembre,<\/p>\n<blockquote>\n<p>Esta experiencia ha mostrado que el gobierno y el Partido Revolucionario<br \/>\nInstitucional (PRI) no tienen ya el poder, ni el control total sobre la conducta<br \/>\np&uacute;blica que exist&iacute;a previamente. Mientras que quedan pocas dudas<br \/>\nde que los estudiantes mexicanos han sido influenciados por los levantamientos<br \/>\nestudiantiles en Estados Unidos y Europa, los recientes disturbios de estudiantes<br \/>\nhan sido una nueva experiencia para M&eacute;xico y pueden ser una advertencia<br \/>\nde las cosas que vendr&aacute;n. El viejo orden est&aacute; pasando, y (&#133;)<br \/>\nlos estudiantes se han dado cuenta de que pueden ser un elemento significativo<br \/>\nen el proceso de la toma de decisiones de la naci&oacute;n, y ya no est&aacute;n<br \/>\ncontentos con la actitud protectora del gobierno.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Poco antes de la confrontaci&oacute;n del 2 de octubre, los despachos que<br \/>\nenviaba la agencia a Washington comenzaron a reflejar la idea de que el r&eacute;gimen<br \/>\nde D&iacute;az Ordaz estaba acorralando al movimiento. El 26 de septiembre,<br \/>\njusto seis d&iacute;as antes de Tlatelolco, la estaci&oacute;n envi&oacute;<br \/>\nun cable describiendo los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y<br \/>\nlos estudiantes de la Escuela Vocacional n&uacute;mero Dos y n&uacute;mero<br \/>\nCinco. Un polic&iacute;a dispar&oacute; y mat&oacute; a un estudiante afuera<br \/>\nde una de las escuelas; al d&iacute;a siguiente, los estudiantes se reunieron<br \/>\ncon la familia en la casa de la v&iacute;ctima para marchar en la procesi&oacute;n<br \/>\nfuneraria rumbo al cementerio. &quot;La marcha fue vigilada por miembros de<br \/>\nlos servicios de seguridad&quot;, inform&oacute; la CIA.<\/p>\n<blockquote>\n<p>La pol&iacute;tica que sigue actualmente el gobierno para calmar los levantamientos<br \/>\nestudiantes es que el ej&eacute;rcito o la polic&iacute;a ocupe inmediatamente<br \/>\ncualquier escuela que sea usada ilegalmente como centro de actividades subversivas.<br \/>\n(&#133;) Tanto el Ministro de Gobernaci&oacute;n como el Director de la Federal<br \/>\nde Seguridad opinan que no existe peligro de que los Juegos Ol&iacute;mpicos<br \/>\nsean afectados, y, m&aacute;s, que <b>la situaci&oacute;n estar&aacute; muy<br \/>\npronto bajo total control<\/b>, lo que significa un cese de todos los actos<br \/>\nde violencia. (&Eacute;nfasis agregado).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Masacre en Tlatelolco<\/font><\/h3>\n<p>Entre los documentos estadunidenses desclasificados hay pocos informes<br \/>\nde primera mano de &quot;observadores entrenados&quot; presentes en la Plaza<br \/>\nde las Tres Culturas. Lo que existen son res&uacute;menes de lo que se crey&oacute;<br \/>\nhab&iacute;a pasado, seg&uacute;n lo recolectado por los informes de prensa,<br \/>\ny a trav&eacute;s de funcionarios de la inteligencia y de oficiales del gobierno<br \/>\nmexicano. En las horas y d&iacute;as inmediatos que siguieron a la matanza,<br \/>\ntodas las agencias estadunidenses que operaban en M&eacute;xico&#8211;la Embajada,<br \/>\nla estaci&oacute;n de la CIA, el Departamento de Defensa y el FBI&#8211;aceptaron<br \/>\ninicialmente la l&iacute;nea de argumento del r&eacute;gimen, de que estudiantes<br \/>\nfrancotiradores, previamente posicionados, hab&iacute;an provocado la masacre.<\/p>\n<p>Sin embargo, para mediados de octubre, los oficiales americanos se hab&iacute;an<br \/>\nretractado de esa teor&iacute;a y expresaban sus dudas sobre si la confrontaci&oacute;n<br \/>\nla comenzaron los estudiantes o las fuerzas de seguridad gubernamentales.<br \/>\n&quot;Las versiones difieren&quot;, escribi&oacute; la Embajada a Washington<br \/>\nel 20 de octubre, &quot;sobre si los disparos vinieron de la Plaza o del vecino<br \/>\nEdificio de Apartamentos Chihuahua y sobre si vinieron de los estudiantes<br \/>\no de las fuerzas del orden&quot;.<\/p>\n<p>El informe de la Agencia de Defensa de Inteligencia contradec&iacute;a<br \/>\nlas explicaciones oficiales de que las tropas mexicanas hab&iacute;an sido<br \/>\nsitiadas y que estas trataron de mantener el orden mientras los estudiantes<br \/>\nradicales atacaban. El 18 de octubre, el agregado militar describi&oacute;<br \/>\nla escena: &quot;Hab&iacute;a una considerable desorganizaci&oacute;n entre<br \/>\nlos elementos del Ej&eacute;rcito presentes (&#133;) y hubo cierta cantidad<br \/>\nde fuego indiscriminado por parte de los soldados, quienes, m&aacute;s que<br \/>\ntratar de localizar la fuente exacta de los disparos de los francotiradores,<br \/>\ndispararon abiertamente al edificio de apartamentos. Sin embargo, no se report&oacute;<br \/>\nning&uacute;n fuego indiscriminado por parte de los soldados hacia la plaza.<br \/>\nEstas mismas fuentes dijeron que se vio a los soldados saqueando tiendas en<br \/>\nalgunos de los apartamentos del edificio, una situaci&oacute;n que indica<br \/>\nque no estaban muy bien controlados por sus oficiales&quot;.<\/p>\n<p>Mientras que se aclaraba la situaci&oacute;n en los d&iacute;as que siguieron<br \/>\na la matanza, los oficiales americanos tomaron nota de los intentos del gobierno<br \/>\nmexicano para exonerar al r&eacute;gimen de culpa por la confrontaci&oacute;n.<br \/>\nEn un informe escrito por el Bur&oacute; de Investigaciones e Inteligencia<br \/>\nel 10 de octubre, el Departamento de Estado revel&oacute; que el gobierno<br \/>\nhab&iacute;a &quot;arreglado&quot; que el l&iacute;der estudiantil S&oacute;crates<br \/>\nCampos Lemus acusara a pol&iacute;ticos del PRI, como Carlos Madrazo, de fundar<br \/>\ny orquestar el movimiento estudiantil. &quot;Los motivos que tiene el gobierno<br \/>\npara hacer esto no est&aacute;n claros todav&iacute;a, pero puede estar tratando<br \/>\nde hacer que la culpa por su ineptitud a la hora de manejar el asunto recaiga<br \/>\nsobre personas que el gobierno siente podr&iacute;an ser muy f&aacute;ciles<br \/>\nde destruir pol&iacute;ticamente&quot;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de Tlatelolco, los oficiales estadunidenses tomaron una<br \/>\npostura firme al lado del gobierno de D&iacute;az Ordaz sin cuestionar su<br \/>\nversi&oacute;n de los hechos, a pesar del turbio punto de vista que ten&iacute;an<br \/>\nsobre las acciones del gobierno. Un d&iacute;a despu&eacute;s de Tlatelolco,<br \/>\nel Subsecretario de Estado para Latinoam&eacute;rica, Covey Oliver, escribi&oacute;<br \/>\nal Secretario que, &quot;Creemos que es importante evitar cualquier se&ntilde;al<br \/>\nde que desconfiamos en la habilidad (del gobierno de M&eacute;xico) para controlar<br \/>\nla situaci&oacute;n&quot;. Y examinando &quot;los escenarios de contingencia&quot;<br \/>\nesbozados por la Embajada estadunidense en noviembre, el embajador exhort&oacute;<br \/>\na Washington a que estuviera preparado para garantizarle a M&eacute;xico los<br \/>\npaquetes de apoyo en asistencia financiera y econ&oacute;mica, en caso de<br \/>\nque la violencia estudiantil continuara o se incrementara, como una manera<br \/>\nde mostrar el apoyo de Estados Unidos al r&eacute;gimen.<\/p>\n<p>Pero Estados Unidos reconoci&oacute; la profunda significaci&oacute;n de<br \/>\nla matanza de Tlatelolco y el enorme abismo que se hab&iacute;a abierto entre<br \/>\nun r&eacute;gimen intransigente y los estudiantes que demandaban cambios.<br \/>\nEl 10 de octubre, el Departamento de Estado escribi&oacute; una aguda y pesimista<br \/>\nnota sobre el asunto:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Parece improbable que el PRI pueda encontrar una soluci&oacute;n fundamental<br \/>\nal problema sin cambiar la convicci&oacute;n ampliamente extendida de que<br \/>\n&eacute;ste est&aacute; atrincherado, estancado y motivado &uacute;nicamente<br \/>\npor sus propios intereses internos. Hay que convencer a los estudiantes de<br \/>\nque, a pesar de la enorme deshonestidad y los sobornos que han sido el sello<br \/>\ndel PRI, el partido es todav&iacute;a, o podr&aacute; ser, una fuerza vital<br \/>\npara el cambio pol&iacute;tico y social, as&iacute; como para el crecimiento<br \/>\necon&oacute;mico. El liderazgo actual no parece estar dispuesto a comprender<br \/>\nla magnitud del problema de la alienaci&oacute;n de los estudiantes, ni de<br \/>\naceptar este como una advertencia seria de que el partido no est&aacute; respondiendo<br \/>\na las necesidades leg&iacute;timas de un segmento de la sociedad mexicana<br \/>\nque se hace sentir cada d&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con este ensayo, el IRC Programa de Las Am&eacute;ricas presenta una nueva serie mensual, en colaboraci&oacute;n con el National Security Archive (NSA) en Washington, DC. Seg&uacute;n Kate Doyle, la Directora del Proyecto M&eacute;xico del NSA, &quot;El objetivo principal del proyecto es cuestionar los mitos de la pol&iacute;tica exterior, en ambos lados de la frontera.&quot; Doyle [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/584\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=584"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}