{"id":6183,"date":"2012-01-26T12:38:08","date_gmt":"2012-01-26T17:38:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=6183"},"modified":"2012-02-02T13:23:37","modified_gmt":"2012-02-02T18:23:37","slug":"el-desplazamiento-un-producto-de-las-reformas-de-libre-mercado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-desplazamiento-un-producto-de-las-reformas-de-libre-mercado\/","title":{"rendered":"El Desplazamiento, un Producto de las Reformas de Libre Mercado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/2-201x300.jpg\" alt=\"\" title=\"-2\" width=\"201\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-6050\" \/><\/a><br \/>\n<em>Nota del editor: Este art\u00edculo es la primera de una serie de tres partes que analizan las causas del fen\u00f3meno del trabajo migrante y los mecanismos que lo originan, y ofrecen propuestas para transformarlo en un sistema m\u00e1s justo y equitativo. El Programa de las Am\u00e9ricas se enorgullece en publicar esta serie en colaboraci\u00f3n con el autor.<\/em><\/p>\n<p><strong>David Bacon<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Una alianza pol\u00edtica se est\u00e1 desarrollando entre los pa\u00edses  que tienen una pol\u00edtica de exportaci\u00f3n de mano de obra y las corporaciones que utilizan esa mano de obra en el norte global. Muchos pa\u00edses que est\u00e1n enviando migrantes al mundo desarrollado dependen de las remesas  para financiar servicios sociales y mantener bajo control el descontento social producido por la pobreza y el desempleo, al mismo tiempo que contin\u00faan haciendo enormes pagos de sus deudas. Las corporaciones que usan esa mano de obra desplazada comparten un creciente inter\u00e9s con los gobiernos de esos pa\u00edses por regular el sistema que la suministra.<\/p>\n<p>De manera creciente, los mecanismos para regular el flujo de personas son los programas de contrataci\u00f3n de mano de obra, llamados &#x201C;programas de trabajadores hu\u00e9spedes&#x201D; o &#x201C;trabajadores temporales&#x201D; en Estados Unidos o &#x201C;migraci\u00f3n administrada&#x201D; (managed migration) en el Reino Unido, al igual que en gran parte de la Uni\u00f3n Europea. Con o sin estos programas, la migraci\u00f3n hacia Estados Unidos y otros pa\u00edses industrializados es un hecho de la vida cotidiana. A pesar de que con frecuencia el Congreso de Estados Unidos emplea una ret\u00f3rica que demoniza a los inmigrantes, no est\u00e1 debatiendo la manera para acabar con la migraci\u00f3n. De hecho, nada puede lograrlo a menos de que se implemente un reordenamiento radical de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Tampoco las actuales olas de redadas y deportaciones contra migrantes en Estados Unidos  se han propuesto detener la migraci\u00f3n.  En una econom\u00eda en la cual el trabajo migrante juega un papel fundamental, el precio de detener la migraci\u00f3n ser\u00eda ahondar la crisis econ\u00f3mica. La intenci\u00f3n de una pol\u00edtica migratoria es regular el flujo de personas determinando su estado migratorio aqu\u00ed en Estados Unidos en base al inter\u00e9s de los empleadores que ponen a trabajar esa mano de obra.<\/p>\n<p>De cualquier forma, los migrantes son primero seres humanos y su deseo por mantener el sentido de comunidad es tan fuerte como la necesidad de trabajo. El uso de reformas y tratados econ\u00f3micos neoliberales para desplazar comunidades y producir un ej\u00e9rcito global de trabajadores -disponibles y vulnerables-, tiene un impacto brutal.  Los tratados de libre comercio existentes y propuestos entre Estados Unidos y M\u00e9xico, Canad\u00e1, Centroam\u00e9rica, Per\u00fa, Colombia, Panam\u00e1, Corea del Sur y Jordania, no solamente permiten las transformaciones econ\u00f3micas que destierran a las familias y las lanza a la corriente migratoria, sino que empujan todo ese proceso hacia adelante.<\/p>\n<p>A escala global, el flujo migratorio causado por desplazamiento es todav\u00eda generalmente auto-iniciado. En otras palabras, mientras que las personas pueden ser impulsadas por fuerzas que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de su control, se mueven por su propia voluntad y discreci\u00f3n tratando de encontrar oportunidades econ\u00f3micas y de sobrevivencia, y reunir a sus familias, creando nuevas comunidades en los pa\u00edses que ahora consideran su hogar. Pero la idea de regular el flujo de la migraci\u00f3n est\u00e1 creciendo.<\/p>\n<p>El argumento de este trabajo es que estas fuerzas econ\u00f3micas globales est\u00e1n impulsando el desarrollo de la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos. Crecientemente, las fisuras pol\u00edticas que dividen al movimiento por los derechos de los migrantes en Estados Unidos est\u00e1n determinadas por decisiones ya sea para apoyar esta tendencia general en la pol\u00edtica migratoria y sus representantes pol\u00edticos en Washington DC, u oponerse a ella y crear un movimiento social que luche por equidad y derechos basado en las propias comunidades migrantes.<\/p>\n<p>El desarrollo de un sistema de suministro de mano de obra y regulaci\u00f3n de trabajo que controle el flujo de migrantes, esto es, de personas, requiere crecientemente una f\u00e9rrea aplicaci\u00f3n de la ley. Con la criminalizaci\u00f3n del trabajo para los migrantes indocumentados hace un cuarto de siglo, junto con la reaparici\u00f3n de un programa de trabajo bajo contrato para los migrantes, el Acta de Reforma y Control de Inmigraci\u00f3n, IRCA por sus siglas en ingl\u00e9s, de 1986, fueron establecidos los par\u00e1metros para los debates sobre pol\u00edtica migratoria que contin\u00faan hasta el presente. Actualmente, las redadas migratorias, las acciones de reforzamiento de la ley, una legislaci\u00f3n severa y racista y la histeria que viene con todo esto, est\u00e1n barriendo el pa\u00eds. Los migrantes de hoy se han convertido en una necesaria mano de obra barata y criminales al mismo tiempo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/42.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/42.jpg\" alt=\"\" title=\"-4\" width=\"226\" height=\"153\" class=\"alignright size-full wp-image-6056\" \/><\/a>Este documento analizar\u00e1 primeramente las fuerzas econ\u00f3micas globales que impulsan el desplazamiento y la migraci\u00f3n y su  impacto en las comunidades. Luego delinear\u00e1 la estructura b\u00e1sica y prop\u00f3sito de la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos y las principales propuestas para cambiarla. Examinar\u00e1 la divisi\u00f3n entre simpatizantes que comulgan con la idea dominante, surgida de Washington DC, de una reforma migratoria corporativa y por otro lado, los grupos que se apoyan en la comunidad y el movimiento laboral que buscan una alternativa. Finalmente, delinear\u00e1 varias propuestas por una alternativa basada en los derechos humanos y laborales.<\/p>\n<p>Comenzamos con el examen de una corriente particular de migrantes, los ind\u00edgenas de Oaxaca, primero porque su experiencia es similar a otros migrantes pero tambi\u00e9n porque las organizaciones en las comunidades involucradas han articulado un sofisticado an\u00e1lisis del sistema en el que se mueven.<\/p>\n<p><strong>Donde Comienza el Flujo de Personas<\/strong><\/p>\n<p>Rufino Dom\u00ednguez, ex coordinador del Frente Ind\u00edgena de Organizaciones Binacionales (FIOB), quien ahora encabeza el Instituto Oaxaque\u00f1o de Atenci\u00f3n al Migrante (IOAM) estima que hay cerca de 500 mil ind\u00edgenas de Oaxaca viviendo en Estados Unidos, 300 mil de ellos, solamente en California.<\/p>\n<p>De acuerdo con Rick Mines, autor del estudio titulado Ind\u00edgenas Trabajadores del Campo (Indigenous Farm Worker Study) del 2010, &#x201C;la poblaci\u00f3n total de ind\u00edgenas mexicanos que trabajan en el campo de California es de cerca de 120 mil&#x2026; un total de 165 mil trabajadores del campo ind\u00edgenas y miembros de familia en California&#x201D;. Tomando en cuenta los diversos ind\u00edgenas que viven y trabajan en \u00e1reas urbanas, el total es considerablemente m\u00e1s alto, apunta Mines, f\u00e1cilmente coincidiendo con el estimado de Rufino Dom\u00ednguez.<\/p>\n<p>El estudio contabiliz\u00f3 54 mil personas que han emigrado de 350 pueblos oaxaque\u00f1os, es decir, cerca de 150 personas por comunidad. Dado el tama\u00f1o de muchas comunidades ind\u00edgenas, esto respalda la amplia afirmaci\u00f3n de muchos ind\u00edgenas oaxaque\u00f1os de que algunos pueblos han quedado abandonados o se han convertido en comunidades de ancianos y ni\u00f1os, en las que la mayor\u00eda de personas en edad laboral se han ido a trabajar al norte.<\/p>\n<p>&#x201C;A principio de los a\u00f1os 90 hab\u00eda cerca de 35 mil ind\u00edgenas trabajadores del campo en California&#x201D;, afirma Mines, &#x201C;mientras que en el per\u00edodo de 2004 a 2008 hab\u00eda cerca de cuatro veces m\u00e1s, o 120 mil ind\u00edgenas mexicanos trabajadores del campo&#x201D;. Adem\u00e1s, los ind\u00edgenas representaron el 7 % de los migrantes mexicanos entre 1991-1993, apenas unos a\u00f1os antes de la aprobaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte (TLCAN). Entre el 2006 y el 2008, formaban ya el 29 %, un porcentaje cuatro veces mayor.<\/p>\n<p>California cuenta con una fuerza de trabajo agr\u00edcola  de cerca de 700 mil trabajadores, entonces, no est\u00e1 muy lejano el d\u00eda en que los migrantes ind\u00edgenas oaxaque\u00f1os pudieran representar una mayor\u00eda. Ellos son realmente la fuerza laboral que ha sido producida por el TLCAN y los cambios neoliberales en la econom\u00eda global. Incluso, &#x201C;el sistema de producci\u00f3n de alimentos en Estados Unidos por mucho tiempo ha sido dependiente del flujo siempre cambiante y reci\u00e9n llegado de grupos de trabajadores que establecen los salarios y condiciones de trabajo al nivel m\u00e1s bajo de ingreso, en el mercado laboral agr\u00edcola&#x201D;, indica Mines. Los salarios m\u00ednimos pagados a estas olas m\u00e1s recientes de migrantes &#x2013;ind\u00edgenas de Oaxaca- establecen la base de salarios para todos los otros trabajadores del campo en California, manteniendo bajo el costo de trabajo y altas ganancias para los productores de California.<\/p>\n<p>Las crisis econ\u00f3micas en M\u00e9xico provocadas por el TLCAN y otras reformas econ\u00f3micas est\u00e1n actualmente desterrando y desplazando a estos mexicanos en las \u00e1reas rurales m\u00e1s remotas del pa\u00eds, en las que las personas a\u00fan hablan lenguas que ya eran antiguas cuando Col\u00f3n lleg\u00f3 de Espa\u00f1a. Mientras que hace 20 y 30 a\u00f1os, los trabajadores agr\u00edcolas que laboraban en los campos de cultivo de California ven\u00edan de otras partes del oriente de M\u00e9xico, actualmente, los migrantes llegan cada vez m\u00e1s de comunidades ind\u00edgenas. &#x201C;No hay trabajos y el TLCAN baj\u00f3 tanto el precio del ma\u00edz que ya no es econ\u00f3micamente posible sembrar&#x201D;, expresa Dom\u00ednguez. &#x201C;Venimos a Estados Unidos a trabajar porque no podemos  obtener un buen precio para nuestros productos en nuestro pa\u00eds. No hay alternativa&#x201D;, lamenta.<\/p>\n<p>Como indica Rufino Dom\u00ednguez, las pol\u00edticas de comercio y migraci\u00f3n de Estados Unidos est\u00e1n ligadas. Ambas son parte de un solo sistema, no son pol\u00edticas separadas e independientes. La negociaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio fue de hecho, un importante paso en el desarrollo de esta interrelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde la aprobaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio en 1993, el congreso de Estados Unidos ha debatido y aprobado varios  acuerdos comerciales con Per\u00fa, Jordania, Chile y el Tratado de Libre Comercio Centroamericano. Al mismo tiempo, los congresistas estadounidenses han debatido la pol\u00edtica migratoria como si esos acuerdos comerciales no tuvieran nada que ver con la creaci\u00f3n de olas de personas desplazadas que est\u00e1n migrando a Estados Unidos en busca de trabajo. Mientras tanto, una creciente marea de histeria anti-inmigrante ha demonizado cada vez m\u00e1s a esos migrantes llevando a medidas para negarles trabajo, derechos o cualquier pretensi\u00f3n de igualdad en relaci\u00f3n a las personas que viven en las comunidades en torno suyo. Para resolver cualquiera de estos dilemas, desde adoptar pol\u00edticas migratorias racionales y humanas hasta reducir el miedo y la hostilidad hacia los migrantes, el punto de partida tiene que ser un an\u00e1lisis de la forma en que las pol\u00edticas p\u00fablicas estadounidenses han producido la migraci\u00f3n y criminalizado a los migrantes. <\/p>\n<p><strong>El Acta de Reforma y Control de Inmigraci\u00f3n y el TLCAN<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/32.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/32-113x150.jpg\" alt=\"\" title=\"-3\" width=\"113\" height=\"150\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6049\" \/><\/a>Las negociaciones comerciales y la pol\u00edtica migratoria quedaron formalmente unidas cuando el Congreso de Estados Unidos aprob\u00f3 el Acta de Reforma y Control Migratorio (IRCA) en 1986. Activistas por los derechos de los inmigrantes hicieron campa\u00f1as en todo el pa\u00eds, en contra de esta ley porque conten\u00eda sanciones a los empleadores, que prohib\u00edan a los patrones por primera vez a nivel federal, contratar trabajadores indocumentados. Los activistas m\u00e1s radicales argumentaban que la propuesta daba como resultado criminalizar el trabajo para los indocumentados. Los defensores liberales del IRCA tomaron la provisi\u00f3n de amnist\u00eda como un logro que justificaba las sanciones, y la iniciativa de ley eventualmente permiti\u00f3 a m\u00e1s de 4 millones de personas que estaban viviendo en Estados Unidos sin documentos migratorios, obtener la residencia permanente. Mostrando el amplio consenso bipartidista en Washington DC por el enfoque migratorio de la iniciativa, \u00e9sta fue convertida en ley por el republicano Ronald Reagan, el presidente m\u00e1s conservador del pa\u00eds hasta ese momento.<\/p>\n<p>Pocos notaron otra provisi\u00f3n de la ley. El IRCA estableci\u00f3 una Comisi\u00f3n para el Estudio de la Migraci\u00f3n Internacional y Desarrollo Econ\u00f3mico Cooperativo para estudiar las causas de la migraci\u00f3n a Estados Unidos. La comisi\u00f3n estuvo inactiva hasta 1988 pero comenz\u00f3 a sesionar una vez que Estados Unidos y Canad\u00e1 firmaron un acuerdo bilateral de libre comercio. Despu\u00e9s de que el presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari dej\u00f3 en claro que favorec\u00eda un acuerdo similar con M\u00e9xico, la comisi\u00f3n hizo un reporte al presidente George Bush padre y al Congreso en 1990. Encontr\u00f3, sin ninguna sorpresa, que el principal motivo para que los migrantes vinieran a Estados Unidos era econ\u00f3mico. Para disminuir o detener este flujo, recomend\u00f3 &#x201C;promover una integraci\u00f3n econ\u00f3mica mayor entre los pa\u00edses emisores de migrantes y los Estados Unidos a trav\u00e9s del libre comercio&#x201D; y que &#x201C;la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Estados Unidos deber\u00eda promover un sistema de comercio abierto&#x201D;. Concluy\u00f3 que &#x201C;Estados Unidos deber\u00eda acelerar el desarrollo de un \u00e1rea de libre comercio entre Estados Unidos y M\u00e9xico, y alent\u00f3 su incorporaci\u00f3n con Canad\u00e1 a un \u00e1rea norteamericana de libre comercio&#x201D;, al mismo tiempo advert\u00eda que &#x201C;toma muchos a\u00f1os -incluso generaciones- para que el crecimiento sostenido alcance el efecto deseado&#x201D;.<\/p>\n<p>Las negociaciones que condujeron al TLCAN comenzaron unos meses despu\u00e9s de que se gener\u00f3 el reporte. Mientras el congreso debat\u00eda el tratado, el presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari viaj\u00f3 por todo Estados Unidos declarando al p\u00fablico en general -inconforme con los altos \u00edndices de migraci\u00f3n-, que la aprobaci\u00f3n del TLCAN  reducir\u00eda dicha migraci\u00f3n proporcionando empleo para los mexicanos en M\u00e9xico. En casa, Salinas y otros promotores del tratado sostuvieron el mismo argumento. El TLC, aseguraron, colocar\u00eda a M\u00e9xico la ruta correcta para convertirse una naci\u00f3n de primer mundo.   <\/p>\n<p>&#x201C;Nos convertimos en parte del primer mundo&#x201D;, afirma Juan Manuel Sandoval, coordinador del Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de la Frontera del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, de la Ciudad de M\u00e9xico. &#x201C;El patio trasero&#x201D;.<\/p>\n<p>Sin embargo, la aprobaci\u00f3n del TLCAN no condujo a un aumento en los ingresos y empleo para los ind\u00edgenas, campesinos u trabajadores en general, y por lo tanto, no disminuy\u00f3 el flujo de migrantes a Estados Unidos. Por el contrario, se convirti\u00f3 en una importante fuente de presi\u00f3n sobre los mexicanos, particularmente los oaxaque\u00f1os, para migrar. El tratado forz\u00f3 a los productores de ma\u00edz amarillo producido por los agricultores mexicanos sin ning\u00fan subsidio, competir en el mismo mercado mexicano frente al ma\u00edz importado provenientes de los grandes productores estadounidenses, subsidiados por la ley de apoyo para productores agr\u00edcolas de Estados Unidos. Las exportaciones agr\u00edcolas de Estados Unidos a M\u00e9xico se duplicaron durante los a\u00f1os del TLCAN, de 4.6 mil millones a 9.8 mil millones de d\u00f3lares anuales -2.5 mil millones solamente en ma\u00edz en el 2006. En enero y febrero de 2008, enormes manifestaciones de protesta buscaron bloquear la implementaci\u00f3n del cap\u00edtulo final del acuerdo, el cual redujo las barreras arancelarias sobre el ma\u00edz blanco y el frijol.  <\/p>\n<p>Como resultado de una creciente crisis en la producci\u00f3n agr\u00edcola, exacerbada por el TLCAN, para los a\u00f1os 80, M\u00e9xico se hab\u00eda convertido en un importador de ma\u00edz. Las importaciones de ma\u00edz aumentaron de 2 millones 14 mil a 10 millones 330 mil toneladas de 1992 al 2008. De acuerdo a Alejandro Ram\u00edrez, director general de la Confederaci\u00f3n de Porcicultores Mexicanos, M\u00e9xico import\u00f3 30 mil toneladas de puerco en 1995, un  a\u00f1o despu\u00e9s de que el TLCAN entr\u00f3 en efecto. Para el 2010, las importaciones porc\u00edcolas, casi todas procedentes de Estados Unidos, hab\u00edan crecido 25 veces m\u00e1s a 811 mil toneladas. Como resultado, los precios de la carne de puerco puesta en el mercado por los productores mexicanos, bajaron un 56 por ciento.<\/p>\n<p>Las importaciones tuvieron un dram\u00e1tico efecto negativo en los empleos mexicanos. &#x201C;Perdimos 4 mil granjas porc\u00edcolas&#x201D;, estima Alejandro Ram\u00edrez. &#x201C;En las granjas mexicanas cien animales producen 5 empleos, entonces, perdimos 20 mil empleos en las granjas, directamente por las importaciones. Contando los 5 empleos indirectos dependientes de cada uno de los empleos directos, perdimos m\u00e1s de 120 mil empleos en total. Esto  produjo una migraci\u00f3n considerable desde el campo mexicano a Estados Unidos o a las grandes ciudades mexicanas&#x2014; lo cual es un gran problema para nuestro pa\u00eds&#x201D;. Una vez que los productores de carne y ma\u00edz mexicanos fueron expulsados del mercado por las importaciones, la econom\u00eda mexicana fue colocada en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad frente a los cambios de precio dictados por los agro-negocios estadounidenses y la pol\u00edtica comercial de Estados Unidos. &#x201C;Cuando Estados Unidos modific\u00f3 su pol\u00edtica del ma\u00edz para alentar la producci\u00f3n de etanol&#x201D;, acusa Ram\u00edrez, &#x201C;los precios del ma\u00edz aumentaron 100 por ciento en un a\u00f1o.&#x201D;<\/p>\n<p>Entonces, las cl\u00e1usulas de TLCAN prohibieron a los socios mexicanos recibir subsidios a la producci\u00f3n, sin los cuales, cientos de miles de peque\u00f1os productores del campo encontraron imposible vender el ma\u00edz u otros productos del campo al precio del costo de producci\u00f3n. El sistema CONASUPO, a trav\u00e9s del cual el gobierno mexicano compraba ma\u00edz a precios subsidiados y que despu\u00e9s convert\u00eda en tortillas que vend\u00eda en tiendas con franquicia del gobierno a precios subsidiados, fue abolido.  <\/p>\n<p>M\u00e9xico no pudo proteger su propia agricultura de las fluctuaciones del mercado mundial. El caso del caf\u00e9 ilustra esto de manera muy clara. En los a\u00f1os 90, el colapso del mercado global del caf\u00e9 hundi\u00f3 los precios por debajo el costo de producci\u00f3n. Un gobierno menos entrampado podr\u00eda haber comprado las cosechas de los productores de Veracruz para mantenerlos a flote o haberles proporcionado subsidios para otras cosechas. Pero una vez que las estructuras del libre mercado estaban establecidas prohibiendo la intervenci\u00f3n del gobierno para ayudarlos, esos agricultores pagaron el precio. Los campesinos de Veracruz se sumaron a la corriente de trabajadores hacia el norte. Ah\u00ed, se convirtieron en una importante parte de la fuerza laboral en la planta procesadora de productos porcinos Smithfield, en Carolina del Norte, as\u00ed como en otras industrias.<\/p>\n<p>Incluso, con el tiempo, a las empresas de Estados Unidos se les permiti\u00f3 ser propietarias de tierra y f\u00e1bricas, en cualquier parte de M\u00e9xico sin tener socios mexicanos. La compa\u00f1\u00eda ferroviaria Union Pacific, con sede en Estados Unidos, en sociedad con la familia Larrea se convirti\u00f3 en la propietaria de la principal l\u00ednea ferroviaria norte-sur del pa\u00eds  e inmediatamente descontinu\u00f3 virtualmente todo el servicio de pasajeros como lo hab\u00edan hecho las corporaciones ferroviarias en Estados Unidos. El empleo ferrocarrilero en M\u00e9xico cay\u00f3 de m\u00e1s de 90 mil a  36 mil plazas. Enfrentando la privatizaci\u00f3n, los trabajadores ferroviarios organizaron una huelga para tratar de salvar sus empleos pero perdieron y su sindicato se convirti\u00f3 en s\u00f3lo una sombra de su antigua presencia en la pol\u00edtica mexicana.<\/p>\n<p>Los reducidos salarios en las empresas privatizadas y los aplastantes acuerdos sindicales s\u00f3lo incrementaron las diferencias salariales entre Estados Unidos y M\u00e9xico. De acuerdo a Garrett Brown de la Red de Apoyo sobre Salud y Seguridad en las Maquiladoras, el salario mexicano solamente representaba un 23 % del salario manufacturero de Estados Unidos en 1975. Para el 2002, era menos de un octavo, de acuerdo a la economista mexicana y ex senadora Rosa Albina Garabito. Brown afirma que desde que el TLCAN entr\u00f3 en vigor, el salario real mexicano cay\u00f3 en un 22 %, mientras que la productividad laboral aument\u00f3 en un 45 por ciento.<\/p>\n<p>Los bajos salarios son el im\u00e1n usado para atraer inversionistas de Estados Unidos y otros pa\u00edses. A mediados de junio del 2006 la Corporaci\u00f3n Ford, ya de por s\u00ed una de las empleadoras m\u00e1s grandes de M\u00e9xico anunci\u00f3 que invertir\u00eda 9 mil millones de d\u00f3lares m\u00e1s en construir nuevas f\u00e1bricas. Mientras tanto, Ford anunci\u00f3 que estaba cerrando por lo menos 14 plantas en Estados Unidos, eliminando el empleo de decenas de miles de trabajadores estadounidenses. Ambas jugadas fueron parte del plan estrat\u00e9gico de la compa\u00f1\u00eda para frenar p\u00e9rdidas, recortando costos laborales dr\u00e1sticamente y moviendo la producci\u00f3n. Cuando la empresa General Motors fue rescatada financieramente por el gobierno de Estados Unidos durante la presente recesi\u00f3n, cerr\u00f3 una decena de plantas en Estados Unidos y despidi\u00f3 a miles de trabajadores. Sus planes de construir nuevas plantas en M\u00e9xico siguieron adelante sin ning\u00fan impedimento.<\/p>\n<p>A finales de 1994, el primer a\u00f1o del TLCAN, un  mill\u00f3n de mexicanos perdieron sus empleos, de acuerdo a cifras oficiales, cuando el peso fue devaluado. Para prevenir la venta de bonos a corto plazo y la invasi\u00f3n de capital hacia el norte.<\/p>\n<p>El Secretario del Tesoro estadounidense Robert Rubin maquin\u00f3 un pr\u00e9stamo de 20 mil millones de d\u00f3lares a M\u00e9xico, que fue pagado a obligacionistas, mayoritariamente bancos estadounidenses. A cambio, bancos estadounidenses y brit\u00e1nicos lograron el control del sistema financiero del pa\u00eds. M\u00e9xico tuvo que comprometer su ingreso petrolero para pagar la deuda externa, colocando a la principal fuente de ingreso del pa\u00eds, fuera del alcance de las necesidades sociales.<\/p>\n<p>Mientras la econom\u00eda mexicana, especialmente la industria maquiladora fronteriza, se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s ligada al mercado estadounidense, los trabajadores mexicanos perdieron empleos cuando el mercado para el que esas f\u00e1bricas fueron producidas disminuy\u00f3 durante las recesiones econ\u00f3micas de Estados Unidos. Entre el a\u00f1o 2000 y el 2001, se perdieron 400 mil empleos en la frontera M\u00e9xico- Estados Unidos  y durante la actual recesi\u00f3n, miles de ellos han sido eliminados.<\/p>\n<p>El Desplazamiento, un Producto de las Reformas de Libre Mercado<\/p>\n<p>Todas estas pol\u00edticas produjeron personas desplazadas que ya no pudieron ganar un salario para sostenerse o sobrevivir como lo hab\u00edan hecho antes. Las predicciones optimistas de los impulsores del TLCAN en el sentido de que incrementar\u00eda el ingreso y disminuir\u00eda la migraci\u00f3n,  resultaron ser falsas. Un estudio realizado en el 2005 por el Banco Mundial para el gobierno mexicano, encontr\u00f3 que el \u00edndice de 35 % de extrema pobreza rural entre 1992 y 1994 antes del TLCAN, subi\u00f3 a un 55 % entre 1996 y 1998, despu\u00e9s de que el TLCAN entrara en vigor. Esto podr\u00eda ser explicado, dice el reporte, &#x201C;principalmente por la crisis econ\u00f3mica de 1995, el lento desempe\u00f1o de la agricultura, el estancamiento de los salarios rurales, y la ca\u00edda real de los precios agr\u00edcolas&#x201D;.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o 2010, 53 millones de mexicanos &#x2013;la mitad de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds- estaban viviendo en la pobreza, de acuerdo al Instituto Tecnol\u00f3gico de Monterrey. Cerca del 20 % viven en extrema pobreza, casi todos en las \u00e1reas rurales. El crecimiento de la pobreza, en cambio, alent\u00f3 la migraci\u00f3n. En 1990, 4.5 millones de personas nacidas en M\u00e9xico viv\u00edan en Estados Unidos. Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, esa poblaci\u00f3n aument\u00f3 m\u00e1s del doble a 9.75 millones, y en el 2008, subi\u00f3 a un punto m\u00e1s alto de 12.67 millones. Cerca del 11 % de todos los mexicanos viven ahora en Estados Unidos. Alrededor de 5.7 millones pudieron obtener alg\u00fan tipo de visa pero otros 7 millones no lo lograron pero de todas maneras ingresaron al pa\u00eds. <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report4-300x203.jpg\" alt=\"\" title=\"report4\" width=\"300\" height=\"203\" class=\"alignright size-medium wp-image-6186\" \/><\/a><\/p>\n<p>La gente hab\u00eda estado migrando de M\u00e9xico a Estados Unidos mucho antes de que fuera negociado el TLCAN. Juan Manuel Sandoval, director del Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH), enfatiza que &#x201C;la fuerza laboral mexicana siempre ha estado ligada a las diferentes etapas del desarrollo capitalista de Estados Unidos desde el siglo XIX &#x2013;en tiempos de prosperidad, con la incorporaci\u00f3n de grandes cantidades de trabajadores en los sectores agr\u00edcola, manufacturero y de servicios, entre otros, y en per\u00edodos de crisis econ\u00f3micas, con la deportaci\u00f3n de grandes cantidades de jornaleros hacia M\u00e9xico&#x201D;. La actual ola de deportaciones &#x2013;un mill\u00f3n de personas en los \u00faltimos dos a\u00f1os-, lo confirma.<\/p>\n<p>Desde 1982 hasta la era del TLCAN, las reformas econ\u00f3micas sucesivas produjeron m\u00e1s migrantes. El desplazamiento de personas ya hab\u00eda crecido desmesuradamente para 1986 cuando la comisi\u00f3n establecida por el IRCA recibi\u00f3 la encomienda de recomendar medidas para detenerlo o desacelerarlo. <\/p>\n<p>Su reporte exhortaba que &#x201C;los pa\u00edses emisores de migrantes deb\u00edan alentar la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica fortaleciendo y asegurando la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual y eliminando los impedimentos existentes para la inversi\u00f3n&#x201D; y recomend\u00f3 que &#x201C;los Estados Unidos deber\u00edan condicionar la ayuda bilateral a los pa\u00edses emisores de migrantes a que ellos tomaran los pasos necesarios hacia un ajuste estructural. De manera similar, el apoyo de Estados Unidos para pr\u00e9stamos no relacionados a proyectos por parte de instituciones financieras internacionales deber\u00edan ser basados en la implementaci\u00f3n de programas de ajuste satisfactorios&#x201D;. El reporte de la comisi\u00f3n del IRCA incluso reconoci\u00f3 el potencial nocivo al notar que &#x201C;los esfuerzos deben ser encaminados a aliviar  los costos transicionales en sufrimiento humano&#x201D;.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte, no fue creado para aliviar el sufrimiento humano. En 1994, el a\u00f1o en que el tratado entr\u00f3 en efecto,  los especuladores estadounidenses comenzaron a vender bonos del gobierno mexicano. De acuerdo a Jeff Faux, director fundador del Instituto de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, &#x201C;la devaluaci\u00f3n del peso en diciembre de 1994 estuvo directamente conectada al TLCAN, el cual hab\u00eda creado una burbuja especulativa para los bienes mexicanos que despu\u00e9s colaps\u00f3 cuando los especuladores los cobraron&#x201D;. <\/p>\n<p>&#x201C;Son las ca\u00eddas financieras y los desastres econ\u00f3micos los que impulsan a las personas a trabajar por d\u00f3lares en Estados Unidos para reponer los ahorros de toda la vida o s\u00f3lo para ganar lo suficiente para mantener a la familia unida en el hogar&#x201D;, afirma el historiador de Harvard, John Womack. &#x201C;El colapso econ\u00f3mico inducido por la deuda de los a\u00f1os 80, antes del TLCAN, empuj\u00f3 a la gente hacia el norte&#x2026; el colapso financiero y la reforma del TLCAN inducida por Rubin, la expropiaci\u00f3n financiera desde Nueva York de las finanzas mexicanas entre 1995 y el a\u00f1o 2000, condujo hacia el norte una vez m\u00e1s, a los arruinados, despose\u00eddos y empobrecidos&#x201D;.<\/p>\n<p>El debate migratorio de Estados Unidos carece de un lenguaje que describa lo que sucede a los migrantes antes cruzar la frontera &#x2013;los factores que los obligan a moverse-. En el debate pol\u00edtico de Estados Unidos los cortadores de caf\u00e9, desterrados de Veracruz o los trabajadores desempleados de la Ciudad de  M\u00e9xico, son llamados inmigrantes porque ese debate no reconoce su existencia antes de que ellos salen de M\u00e9xico. Ser\u00eda m\u00e1s correcto llamarlos migrantes y al proceso, migraci\u00f3n,  ya que esto toma en cuenta tanto a las comunidades de origen de las personas como aqu\u00e9llas a las que ellos viajan para encontrar trabajo.<\/p>\n<p>El desplazamiento en s\u00ed mismo se convierte en una palabra impronunciable en el discurso de Washington. Ni una propuesta migratoria en el congreso en el cuarto de siglo desde que fue aprobada la ley IRCA, ha tratado de lograr una soluci\u00f3n respecto a las pol\u00edticas que desterraron a los mineros, maestros, sembradores de \u00e1rboles y campesinos, a pesar del hecho de que los miembros del congreso votaron por estas pol\u00edticas. De hecho, mientras debaten iniciativas de ley para criminalizar a los migrantes indocumentados y establecer grandes programas de trabajadores hu\u00e9spedes, cuatro nuevos acuerdos comerciales fueron introducidos, cada uno de los cuales causar\u00eda m\u00e1s desplazamiento y migraci\u00f3n.<br \/>\n<em><br \/>\nLa segunda parte <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/6191\">Creciente Dependencia en Programas de Trabajadores Hu\u00e9sped <\/a><\/em><\/p>\n<p><em><strong>David Bacon<\/strong> es fot\u00f3grafo period\u00edstico y escritor basado en Oakland y Berkeley, California. Hace 18 a\u00f1os que es reportero y fot\u00f3grafo documentalista, trabajando con muchas publicaciones nacionales. Sus fotos han sido expuestas nacionalmente, en M\u00e9xico, el Reino Unido y Alemania. El enfoco de su trabajo son temas de labor, la migraci\u00f3n, y pol\u00edticas internacionales, y el es editor en el Pacific News Service adem\u00e1s de colaborar con el <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/\" target=\"_blank\">Progama de las Am\u00e9ricas<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>El informe &#8220;Deslazados, Desiguales Y Criminalizados- Luchando por los Derechos de los Migrantes en Estados Unidos&#8221; fue preparado para la Rosa Luxemburg Foundation.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las crisis econ\u00f3micas en M\u00e9xico provocadas por el TLCAN y otras reformas econ\u00f3micas est\u00e1n actualmente desterrando y desplazando a estos mexicanos en las \u00e1reas rurales m\u00e1s remotas del pa\u00eds, en las que las personas a\u00fan hablan lenguas que ya eran antiguas cuando Col\u00f3n lleg\u00f3 de Espa\u00f1a. Mientras que hace 20 y 30 a\u00f1os, los trabajadores agr\u00edcolas que laboraban en los campos de cultivo de California ven\u00edan de otras partes del oriente de M\u00e9xico, actualmente, los migrantes llegan cada vez m\u00e1s de comunidades ind\u00edgenas. <\/p>\n","protected":false},"author":53,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-6183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6183"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}