{"id":6191,"date":"2012-01-26T12:36:31","date_gmt":"2012-01-26T17:36:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=6191"},"modified":"2012-01-26T12:44:43","modified_gmt":"2012-01-26T17:44:43","slug":"creciente-dependencia-en-programas-de-trabajadores-huesped","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/creciente-dependencia-en-programas-de-trabajadores-huesped\/","title":{"rendered":"Creciente Dependencia en Programas de Trabajadores Hu\u00e9sped"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report10-203x300.jpg\" alt=\"\" title=\"report10\" width=\"203\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-6106\" \/><\/a><em>Nota del editor: Este art\u00edculo es la segunda de una serie de tres partes que analizan las causas del fen\u00f3meno del trabajo migrante y los mecanismos que lo originan, y ofrecen propuestas para transformarlo en un sistema m\u00e1s justo y equitativo. El Programa de las Am\u00e9ricas se enorgullece en publicar esta serie en colaboraci\u00f3n con el autor.<\/em><\/p>\n<p><strong>David Bacon<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos 25 a\u00f1os, los programas de trabajadores hu\u00e9sped se han convertido crecientemente en un veh\u00edculo para canalizar esta migraci\u00f3n. Un alto n\u00famero de trabajadores hu\u00e9sped es reclutado cada a\u00f1o para trabajar en Estados Unidos, procedentes de M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe, bajo los programas H1-B, H2-A y H2B. Los reclutadores prometen altos sueldos y cobran miles de d\u00f3lares por las visas, cuotas y transporte. Al momento de salir de sus casas, las deudas de los trabajadores hu\u00e9sped resultan aplastantes.<\/p>\n<p>En el 2007, el Centro Legal Sure\u00f1o Sobre la Pobreza  emiti\u00f3 el reporte &#x201C;Cerca a la Esclavitud&#x201D;, documentando el trato a los trabajadores hu\u00e9sped. Nadie recibe pago por el trabajo extra que realiza, sin importar que la ley establece lo contrario. Las compa\u00f1\u00edas cobran a los trabajadores por el uso de herramientas, comida y vivienda. Cotidianamente, los trabajadores son sujetos de trampas y enga\u00f1os. Las protestas recientes han expuesto la explotaci\u00f3n de trabajadores hu\u00e9sped reclutados de la India para trabajar en el astillero de la empresa Signal International, en Mississippi. Los migrantes pagaron entre 15 y 20 mil d\u00f3lares por cada visa, viv\u00edan en barracas en el campamento y ten\u00edan que levantarse a las 3:30 de la madrugada para usar el ba\u00f1o porque no hab\u00eda suficientes para cada persona. La compa\u00f1\u00eda recort\u00f3 salarios, mantuvo presos a seis trabajadores para luego ser deportados y despidi\u00f3 a su l\u00edder Joseph Jacobs. En el 2006, Santiago Rafael Cruz, un dirigente del Comit\u00e9 Organizador de Trabajadores del Campo fue asesinado cuando el sindicato trat\u00f3 de establecer una oficina en M\u00e9xico para terminar con la corrupci\u00f3n y el abuso de los contratistas de trabajadores hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Si los trabajadores protestan contra este trato, son boletinados para que el pr\u00f3ximo a\u00f1o ya no sean contratados. El hecho de protestar no lograr\u00eda nada bueno de todas maneras. Durante la pasada administraci\u00f3n, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos casi nunca descertific\u00f3 a un contratista de trabajadores hu\u00e9sped, sin importar cu\u00e1ntas quejas hayan sido interpuestas en su contra. La industria del papel depende de este sistema. Hace 20 a\u00f1os, dej\u00f3 de contratar trabajadores desempleados dom\u00e9sticamente y comenz\u00f3 a reclutar trabajadores hu\u00e9sped. Como resultado de esto, los costos de la mano de obra en los  bosques se han mantenido bajos mientras que las ganancias por producci\u00f3n de papel han aumentado.<\/p>\n<p>Los programas de trabajadores hu\u00e9sped en Estados Unidos son s\u00f3lo una parte de un sistema global m\u00e1s amplio el cual produce mano de obra y luego la utiliza. En Am\u00e9rica Latina las reformas econ\u00f3micas promovidas por el gobierno estadounidense a trav\u00e9s de tratados comerciales e instituciones financieras internacionales desplaza a los trabajadores desde mineros hasta cortadores de caf\u00e9. Luego, ellos se suman a la enorme avalancha de mano de obra que se desplaza hacia el norte. Cuando llegan a Estados Unidos, se convierten en una parte indispensable de la fuerza de trabajo ya sea que se encuentren indocumentados o que est\u00e9n trabajando bajo visas de trabajo. El desplazamiento crea una fuerza laboral m\u00f3vil, un ej\u00e9rcito de trabajadores disponibles que se ha vuelto una parte indispensable en la econom\u00eda de Estados Unidos y la de otros pa\u00edses ricos. Se trata de un mismo sistema que produce las necesidades migratorias y luego se beneficia de esa mano de obra.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de una fuerza laboral vulnerable a trav\u00e9s del desplazamiento de las comunidades no es nueva. Africa se convirti\u00f3 en &#x201C;una conejera para la caza de pieles negras&#x201D; durante el sangriento desplazamiento de comunidades por los comerciantes de esclavos. Los agricultores africanos desterrados eran  transportados encadenados a las Am\u00e9ricas, en donde se convirtieron en la fuerza laboral esclavizada de las plantaciones desde Colombia y Brasil, hasta el sur de Estados Unidos. Su trabajo cre\u00f3 la riqueza que hizo posible el crecimiento econ\u00f3mico en Estados Unidos y la mayor parte de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Pero el desplazamiento y la esclavitud produjeron m\u00e1s que riqueza. Mientras los propietarios de esclavos buscaron diferenciar a los esclavos de las personas libres, crearon las primeras categor\u00edas raciales. La sociedad fue dividida en aquellos con m\u00e1s y menos derechos, usando el color de la piel y el origen. Cuando los ide\u00f3logos anti-inmigrantes llaman a los inmigrantes de hoy &#x201C;ilegales&#x201D; usan una categor\u00eda heredada y desarrollada desde la esclavitud.<\/p>\n<p>Actualmente el desplazamiento y la desigualdad est\u00e1n tan profundamente enraizadas en la econom\u00eda de libre mercado como lo estuvieron durante el comercio de esclavos. El presidente mexicano Felipe Calder\u00f3n, dijo durante su visita a California en el 2008:  &#x201C;Tienes dos econom\u00edas. Una econom\u00eda es intensiva en capital, que es la econom\u00eda Americana. Una econom\u00eda es intensiva en mano de obra, que es la econom\u00eda mexicana. Somos dos econom\u00edas complementarias y ese fen\u00f3meno es imposible de parar&#x201D;. Cuando Calder\u00f3n se refiere al trabajo intensivo quiere decir que millones de ciudadanos mexicanos est\u00e1n siendo desplazados y que la econom\u00eda del pa\u00eds no puede producir empleo para ellos. Para Calder\u00f3n y los empleadores en ambos lados de la frontera Estados Unidos-M\u00e9xico la migraci\u00f3n es por lo tanto, un sistema de suministro de mano de obra. <\/p>\n<p>La pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos determina las reglas bajo las cuales la mano de obra es utilizada. Los empleadores ven a los migrantes como una mano de obra y buscan organizar el flujo de la migraci\u00f3n para dirigirla hacia donde es requerida. &#x201C;Los intereses econ\u00f3micos de la aplastante mayor\u00eda de empleadores [estadounidenses] favorecen fronteras tan porosas para la mano de obra como sea posible&#x201D;, de acuerdo a Faux. Pero los patrones quieren una fuerza de trabajo con un estatus vulnerable, de segunda clase, al precio que ellos deseen pagar.<\/p>\n<p>El Presidente George Bush dijo que el prop\u00f3sito de la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos deber\u00eda ser &#x201C;conectar patrones que est\u00e9n dispuestos con empleados que est\u00e9n dispuestos&#x201D;. Bush simplemente estaba reafirmando lo que ha sido una realidad en toda la historia de Estados Unidos. Para aportar su fuerza de trabajo, los inmigrantes chinos fueron tra\u00eddos del delta del R\u00edo Perla para construir el ferrocarril transcontinental en los a\u00f1os de 1850. Abastecerse de una mano de obra fue el m\u00f3vil del comercio esclavo. En los a\u00f1os 20 y 30, los filipinos se mantuvieron desplaz\u00e1ndose de campo en campo de trabajo, al mismo tiempo que las leyes que prohib\u00edan la mezcla de razas les imped\u00eda establecerse y formar familias. Ellos tambi\u00e9n aportaron la mano de obra como lo hicieron los trabajadores del campo mexicanos tra\u00eddos  a Estados Unidos durante el Programa Bracero, de 1942 a 1964. <\/p>\n<p>La agricultura industrial estadounidense siempre ha dependido de una mano de obra migrante formada por oleadas de chinos, japoneses, filipinos, mexicanos y m\u00e1s recientemente, centroamericanos. Actualmente, un creciente porcentaje de trabajadores del campo son ind\u00edgenas que hablan idiomas diferentes al espa\u00f1ol, un indicio de que la dislocaci\u00f3n econ\u00f3mica ha alcanzado las zonas m\u00e1s remotas de la provincia mexicana.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report2-203x300.jpg\" alt=\"\" title=\"report2\" width=\"203\" height=\"300\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6107\" \/><\/a>Dentro de este sistema de desplazamiento y migraci\u00f3n, la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos determina el estatus del trabajo migrante. No detiene a las personas para entrar al pa\u00eds ni tampoco tiene la intenci\u00f3n de hacerlo. Su principal funci\u00f3n es determinar el estatus de las personas una vez que se encuentran adentro. Una pol\u00edtica migratoria basada en suministrar mano de obra produce dos efectos: el desplazamiento se convierte en una herramienta no declarada para producir trabajadores mientras la desigualdad se vuelve una pol\u00edtica oficial. La noci\u00f3n incuestionable es que los migrantes no tendr\u00e1n los mismos derechos que las personas que viven en las comunidades con las que coexisten. Todas las iniciativas de ley debatidas por el Congreso estadounidense en los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n basadas en esta presunci\u00f3n. <\/p>\n<p>En la actualidad el llamar a alguien &#x201C;ilegal&#x201D; no se refiere a un acto ilegal. La ilegalidad es una categor\u00eda social. La ilegalidad crea un sistema poco costoso. Los llamados trabajadores ilegales producen riqueza pero a cambio reciben una parte mucho menor  -una fuente de lucro para aquellos que los emplean-. La desigualdad es lucrativa. En 1994 la mano de obra de trabajadores indocumentados inyect\u00f3 45 mil d\u00f3lares por persona a la econom\u00eda de California, de acuerdo al Centro de Integraci\u00f3n y Desarrollo Norteamericano de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA). Suponiendo que casi todos estuvieran trabajando a un sueldo cercano al salario m\u00ednimo, cada uno recibi\u00f3 s\u00f3lo una peque\u00f1a parte del valor que produjo, cerca de 8 mil 840 d\u00f3lares cada uno. El promedio del salario manufacturero en ese tiempo arroj\u00f3 un ingreso anual de m\u00e1s del doble de esa cantidad. El valor adicional fue expropiado por los empleadores.<\/p>\n<p>Las compa\u00f1\u00edas dependen no solamente de los trabajadores en las f\u00e1bricas y los campos sino tambi\u00e9n de las comunidades de donde ellos proceden. Si esas comunidades dejan de mandar trabajadores, la oferta de mano de obra se acaba. El trabajo se detiene. Sin embargo, ninguna compa\u00f1\u00eda paga por una sola escuela o cl\u00ednica ni paga impuestos en esas comunidades. Los trabajadores pagan por todo eso a trav\u00e9s del dinero que ellos mandan a casa.<\/p>\n<p>Cerca de un 11 por ciento de la poblaci\u00f3n de M\u00e9xico vive en Estados Unidos, de acuerdo al Pew Hispanic Center. Sus remesas, que fueron menos de 4 mil millones de d\u00f3lares en 1994 cuando el TLCAN entro en vigor, subieron a 10 mil millones en el 2002 y luego a 20 mil millones tres a\u00f1os despu\u00e9s, de acuerdo al Banco de M\u00e9xico. En el 2006, esa cifra alcanz\u00f3 los 25 mil millones de d\u00f3lares. Al mismo tiempo, los fondos p\u00fablicos que sol\u00edan pagar las escuelas y las obras p\u00fablicas dejan a M\u00e9xico pagos por deuda a bancos extranjeros. Las remesas tan grandes como son no pueden compensar esta salida. De acuerdo a un reporte hecho a la C\u00e1mara de Diputados mexicana, las remesas representaron un promedio del 1.19 por ciento del Producto Interno Bruto entre 1996 y el 2000, y un 2.14 por ciento entre el 2001 y el 2006. Los pagos de la deuda significaron un 3 % anual. Al cubrir parcialmente las necesidades sociales sin fondos, las remesas est\u00e1n indirectamente subsidiando a los bancos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las compa\u00f1\u00edas dependientes de esta corriente migratoria logran una mayor flexibilidad ajustando las altas y bajas de la demanda del mercado. El sistema de producci\u00f3n global se ha vuelto muy flexible en reacomodar los auges y ca\u00eddas. Su sistema de empleo est\u00e1 basado en el uso de contratistas, el cual est\u00e1 reemplazando el sistema en el que los trabajadores eran directamente empleados por los negocios que utilizan su mano de obra. Durante d\u00e9cadas,  este ha sido el modelo de empleo en las industrias de la costura y la limpieza, as\u00ed como en la agricultura. Los trabajadores desplazados son los pilares de este sistema. El principio fundamental de este sistema es que la pol\u00edtica migratoria y el reforzamiento de las leyes deben dirigir a los migrantes hacia las industrias cuando su trabajo es requerido y sacarlos cuando no lo es.<\/p>\n<p>Los programas de  trabajadores hu\u00e9sped y los de empleo basado en visas de trabajo fueron creados para solucionar las necesidades de mano de obra. Cuando la demanda es alta, los empleadores reclutan trabajadores. Cuando la demanda baja, esos trabajadores no solamente tienen que dejar sus empleos sino al pa\u00eds entero. Actualmente, los empleadores piden una mayor flexibilidad en los requisitos para las visas de trabajadores hu\u00e9sped, especialmente desde que esas protecciones han sido reforzadas por la actual Secretaria del Trabajo, Hilda Sol\u00eds. Simplemente colocando m\u00e1s protecciones laborales en los programas no cambia su estructura b\u00e1sica que hace a esos trabajadores m\u00e1s vulnerables. &#x201C;Ellos no tienen derechos laborales o beneficios&#x201D;, acusa Rufino Dom\u00ednguez. &#x201C;Es como la esclavitud. Si a los trabajadores no les pagan o los enga\u00f1an, no pueden hacer nada&#x201D;, lamenta.<\/p>\n<p>Programas Laborales y un Mayor Reforzamiento de las Leyes Migratorias, La Agenda Corporativa sobre Migraci\u00f3n <\/p>\n<p>La industria empacadora de carne comenz\u00f3 a hacer cabildeo a favor de un programa de a trabajadores hu\u00e9sped a finales de los a\u00f1os 90, cuando las compa\u00f1\u00edas organizaron  la Coalici\u00f3n de Inmigraci\u00f3n de Trabajadores Esenciales  -corporaciones como Wal-Mart, Marriott y Tyson Foods, as\u00ed como los Constructores y Contratistas Asociados. Mientras los republicanos son fuertes simpatizantes del programa de trabajadores hu\u00e9sped, las propuestas en el Congreso son bipartidistas, respaldadas por liberales como el Senador Edward Kennedy y el Congresista Luis Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p>Los nuevos programas de trabajadores hu\u00e9sped representan el punto central del programa corporativo para una reforma migratoria. Estos programas son combinados con propuestas que permiten un aumento en el reforzamiento de la ley,  y un programa para la legalizaci\u00f3n de los indocumentados a favor de los empleadores. Las propuestas de trabajadores hu\u00e9sped, avanzadas ahora, incluso en las negociaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio tienen dos caracter\u00edsticas. Permiten a los empleadores reclutar mano de obra en un pa\u00eds pero los utilizan  en otro y conectan la habilidad de los trabajadores para permanecer en su nuevo pa\u00eds con su estatus de trabajo. Si no est\u00e1n trabajando, no tienen derecho de quedarse. Esto inevitablemente conlleva a un diferente estatus social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico, en el que los trabajadores no tienen los mismos derechos que las personas a su alrededor  y no pueden recibir los mismos beneficios sociales.<\/p>\n<p>Algunas iniciativas de ley en el Congreso de Estados Unidos en a\u00f1os recientes hubieran permitido a algunas de las m\u00e1s grandes corporaciones reclutar y traer al pa\u00eds, a trav\u00e9s de contratistas, unas 800 mil personas al a\u00f1o. En el debate final del 2006 en el que fall\u00f3 su propuesta, el Presidente George Bush trat\u00f3 de eliminar toda migraci\u00f3n basada en la familia y permitir a las personas venir a Estados Unidos solamente cuando fueran reclutadas por los patrones. Bajo su propuesta, casi todos los inmigrantes se hubieran convertido en trabajadores hu\u00e9sped.  Sin embargo, el enfoque general de tres partes del programa de reforma migratoria de la administraci\u00f3n del presidente Obama no es significativamente diferente a la de su predecesor.  <\/p>\n<p>Un segundo elemento en el programa corporativo es la legislaci\u00f3n que respalda a un programa dise\u00f1ado principalmente para proteger a los empleadores frente a los cargos legales por contratar trabajadores indocumentados, m\u00e1s que para ayudar a las familias a ajustar su estado migratorio. Todas las iniciativas de ley integrales del Congreso hubieran impuesto periodos de espera de entre 11 a 18 a\u00f1os para los inmigrantes que solicitaran la legalizaci\u00f3n, tiempo en el que permanecer\u00edan tan vulnerables como siempre. Pero los empleadores ser\u00edan protegidos de cargos si hubieran violado sanciones patronales mientras organizaban el reclutamiento de nuevos trabajadores a trav\u00e9s de los programas de trabajadores hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Debido al historial de abuso de los programas de trabajadores hu\u00e9sped y porque trabajar fuera de esos programas ofrece una atractiva alternativa, el tercer elemento necesario de este tipo de reforma corporativa es un aumento en el reforzamiento de la ley contra la mano de obra indocumentada en los lugares de trabajo, y en el cruce no autorizado de la frontera. Estas propuestas buscan acabar con la migraci\u00f3n espont\u00e1nea -la cual consiste en que las personas deciden por s\u00ed mismas cu\u00e1ndo venir y a d\u00f3nde ir-, al hacer imposible trabajar sin una visa de trabajo y contrato. Por el contrario, estas propuestas sustituyen a un sistema en el que las personas solo pueden migrar como mano de obra contratada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las grandes marchas por los derechos de los migrantes del 2006, el gobierno federal estadounidense aument\u00f3 las redadas en los lugares de trabajo y comunidades. Portavoces del bur\u00f3 de la agencia de inmigraci\u00f3n ICE, una divisi\u00f3n del Departamento de Seguridad Nacional (DHS),   explicaron que las redadas ten\u00edan la intenci\u00f3n de mostrar la necesidad del programa de inmigraci\u00f3n emprendido por  la administraci\u00f3n en turno. La oficina del ICE tambi\u00e9n comenz\u00f3 a implementar muchas de las medidas de reforzamiento de la ley contenidas en las iniciativas de ley de reforma migratoria que el Congreso rechaz\u00f3.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report7-203x300.jpg\" alt=\"\" title=\"report7\" width=\"203\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-6108\" \/><\/a>En el 2007, el entonces Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff propuso un reglamento que exig\u00eda a los patrones despedir a cualquier trabajador que no pudiera corregir la discrepancia entre el n\u00famero de Seguro Social que proporcion\u00f3 a su empleador y la base de datos de la Administraci\u00f3n del Seguro Social (SSA). La regulaci\u00f3n da por hecho que esos trabajadores no tienen una visa migratoria v\u00e1lida. Dicha regulaci\u00f3n fue desafiada en una corte federal por parte de sindicatos y defensores de los derechos de los inmigrantes pero la administraci\u00f3n de Obama simplemente ha implementado  el mismo esquema usando diferentes t\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Recientemente, el Concilio de Relaciones Exteriores (CFR por sus siglas en ingl\u00e9s) propuso dos metas para la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos. En un reporte del Equipo Especial Independiente sobre Pol\u00edtica Migratoria de Estados Unidos, patrocinado por el CFR, el decano Edward Alden declar\u00f3: &#x201C;debemos reformar el sistema legal de inmigraci\u00f3n&#x201D;, y se pronunci\u00f3 en su defensa &#x201C;para que pueda operar m\u00e1s eficientemente, responda con mayor precisi\u00f3n a las necesidades del mercado laboral y destaque la competitividad de Estados Unidos&#x201D;. Esto esencialmente pide continuar el uso de la migraci\u00f3n para suministrar mano de obra a bajos (&#x201C;competitivos&#x201D;) salarios.  &#x201C;Debemos restaurar la integridad de las leyes de inmigraci\u00f3n&#x201D;, dijo Alden y agreg\u00f3: &#x201C;a trav\u00e9s de un r\u00e9gimen de reforzamiento de las leyes que desaliente a los empleadores y empleados a operar fuera del sistema legal&#x201D;. Esto complementa un r\u00e9gimen de reforzamiento de la ley como el actual, con redadas y despidos, con el esquema de suministro de mano de obra.<\/p>\n<p>En dos a\u00f1os, cientos de empleadores han despedido trabajadores en respuesta a la demanda del ICE, el brazo de reforzamiento de la ley del Departamento de Seguridad Nacional. El jefe de esta agencia de inmigraci\u00f3n, John Morton hizo una serie de anuncios sobre el n\u00famero de compa\u00f1\u00edas que estaban siendo auditadas para detectar trabajadores indocumentados, citando cifras de 1000 a 1654. Varios miles de trabajadores han perdido sus empleos. En Minneapolis, Seattle y San Francisco, m\u00e1s de mil 800 trabajadores de limpieza, miembros del sindicato SEIU, perdieron sus trabajos. En el 2009, unas 2 mil mujeres j\u00f3venes que trabajaban como costureras en la empresa American Apparel fueron despedidas en Los Angeles. En determinado momento, Morton asegur\u00f3 que el ICE hab\u00eda auditado a m\u00e1s de 2 mil 900 compa\u00f1\u00edas. <\/p>\n<p>El Presidente Obama ha sostenido que la aplicaci\u00f3n de la ley en el lugar de trabajo est\u00e1 dirigida  a los empleadores &#x201C;que est\u00e1n usando trabajadores ilegales para poder bajar los salarios (y que muchas veces maltratan a esos trabajadores)&#x201D;. Un Aviso del Reforzamiento de la Ley en el Lugar de Trabajo del ICE advierte que &#x201C;empleadores sin escr\u00fapulos son propensos a pagar a trabajadores ilegales salarios por debajo de los est\u00e1ndares u obligarlos a soportar condiciones de trabajo intolerables&#x201D;. Sin embargo, aliviar las intolerables condiciones de empleo al despedir a los trabajadores que las soportan no beneficia en nada a los trabajadores como tampoco cambia dichas condiciones. Por el contrario, la ret\u00f3rica de la administraci\u00f3n ha alimentado esfuerzos para culpar a los inmigrantes de &#x201C;robar empleos&#x201D; y de minar los salarios.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de aplicaci\u00f3n de la ley en los lugares de trabajo del Departamento de Seguridad Nacional no se est\u00e1 enfocando en los patrones que emplean a trabajadores de bajos salarios sino en los que sostienen puestos de altos salarios y con frecuencia en los que los trabajadores est\u00e1n sindicalizados. Hay una larga historia de un \u00e1nimo anti-sindical entre las autoridades migratorias. Los agentes migratorios han realizado bloqueos de calles durante elecciones sindicales en los campos de California, conducido redadas durante campa\u00f1as organizativas en las empacadoras de carne en Carolina del Norte y Iowa, auditado empleadores de trabajadores de la limpieza y plantas de alimentos para aerol\u00edneas (antes de las negociaciones de contrato sindical), y han ayudado a compa\u00f1\u00edas a despedir a cerca de mil empacadores de manzanas cuando trataron de unirse al Sindicato de Camioneros en el estado de Washington.<\/p>\n<p>Los patrones sin escr\u00fapulos se aprovechan de la vulnerabilidad de los trabajadores para negar a los indocumentados el salario m\u00ednimo o el pago de horas extra. Igualmente lo hacen para despedir trabajadores cuando protestan o se organizan. Esto afecta a los trabajadores en general. Despu\u00e9s de deportar a m\u00e1s de mil empleados de las plantas empacadoras de carne Swift, el ex Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, pidi\u00f3 conectar &#x201C;una aplicaci\u00f3n de la ley efectiva interior con un programa temporal de trabajadores.&#x201D; El gobierno est\u00e1 otra vez dando un subsidio de mano de obra barata a grandes empleadores. Las deportaciones, despidos y programas de trabajadores hu\u00e9sped abaratan la mano de obra y hacen m\u00e1s dif\u00edcil la organizaci\u00f3n sindical.<\/p>\n<p>Mientras tanto, algunos estados y comunidades locales, viendo una luz verde por parte del Departamento de Seguridad Nacional han aprobado medidas que incluso van m\u00e1s all\u00e1. La legislatura de Arizona ha aprobado una ley que exige a los patrones verificar el estado migratorio de cada trabajador a trav\u00e9s de una base de datos federal callada E-Verify (verificaci\u00f3n electr\u00f3nica), y despedir a trabajadores cuyos nombres aparecen marcados. Luego aprob\u00f3 una ley, la SB 1070, exigiendo a los agentes de polic\u00eda verificar el estatus migratorio de todas las personas que detuvieran en la calle. El estado de Mississippi aprob\u00f3 una iniciativa de ley que convierte en un delito el hecho de que un trabajador indocumentado tenga un empleo, con un periodo de c\u00e1rcel de uno a diez a\u00f1os y multas de hasta diez mil d\u00f3lares sin derecho a fianza para cualquier persona arrestada. Estados como Georgia y Alabama han aprobado iniciativas de ley a\u00fan m\u00e1s represivas que las de Arizona. El Congreso mismo ha aprobado iniciativas de ley que exigen un uso similar al de la  base de datos del E-Verify, la cual fue aprobada por ambos partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Las redadas en los centros de trabajo y los despidos son parte de un programa general para incrementar la aplicaci\u00f3n de las leyes migratorias. Uno de sus elementos m\u00e1s combatidos es la creciente conexi\u00f3n entre los departamentos de polic\u00eda y las autoridades de migraci\u00f3n. Durante la administraci\u00f3n del presidente George Bush, el gobierno federal comenz\u00f3 a implementar acuerdos &#x201C;287g&#x201D;, bajo los cuales los departamentos de polic\u00eda locales compart\u00edan informaci\u00f3n y entregaban a los agentes de la migra a personas arrestadas incluso por violaciones menores de tr\u00e1fico.  Esos acuerdos luego eran codificados en un programa federal llamado &#x201C;Comunidades Seguras&#x201D;. Al principio, el ICE trat\u00f3 de firmar acuerdos con cuerpos de polic\u00eda estatales y locales exigi\u00e9ndoles entregar huellas dactilares de cualquier persona con las que entraran en contacto. La administraci\u00f3n Obama sostuvo que solamente estaba buscando criminales para su deportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, sin embargo,  esta cooperaci\u00f3n llev\u00f3 a la detenci\u00f3n de cientos de miles de inmigrantes sin ning\u00fan r\u00e9cord criminal que fueron detenidos simplemente porque eran indocumentados. Las deportaciones se dispararon. Desde que Obama tom\u00f3 posesi\u00f3n, m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas han sido deportadas de Estados Unidos como resultado de este reforzamiento de la ley coordinado entre corporaciones policiacas y el ICE. Cuando incluso algunos estados trataron de salirse del programa, el Departamento de Seguridad Nacional anunci\u00f3 que no necesitaba de su consentimiento, advirtiendo que continuar\u00eda expandiendo el programa con su cooperaci\u00f3n o sin ella. Esta declaraci\u00f3n ha encontrado una creciente ola de protestas al tiempo que la ola de deportaciones ha crecido. Como respuesta a las cr\u00edticas, la administraci\u00f3n Obama ha pedido la aprobaci\u00f3n de una &#x201C;reforma migratoria integral&#x201D; como una alternativa a la criminalizaci\u00f3n y las expulsiones masivas, esencialmente usando el chantaje y la represi\u00f3n para hacer avanzar el programa corporativo de reforma migratoria.<\/p>\n<p><em>La final de esta serie<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/6197\">El Movimiento Moderno por los Derechos de los Inmigrantes<\/a><\/em><\/p>\n<p><em><strong>David Bacon<\/strong> es fot\u00f3grafo period\u00edstico y escritor basado en Oakland y Berkeley, California. Hace 18 a\u00f1os que es reportero y fot\u00f3grafo documentalista, trabajando con muchas publicaciones nacionales. Sus fotos han sido expuestas nacionalmente, en M\u00e9xico, el Reino Unido y Alemania. El enfoco de su trabajo son temas de labor, la migraci\u00f3n, y pol\u00edticas internacionales, y el es editor en el Pacific News Service adem\u00e1s de colaborar con el <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/\">Progama de las Am\u00e9ricas<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>El informe &#x201C;Deslazados, Desiguales Y Criminalizados- Luchando por los Derechos de los Migrantes en Estados Unidos&#x201D; fue preparado para la Rosa Luxemburg Foundation. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos 25 a\u00f1os, los programas de trabajadores hu\u00e9sped se han convertido crecientemente en un veh\u00edculo para canalizar esta migraci\u00f3n. Un alto n\u00famero de trabajadores hu\u00e9sped es reclutado cada a\u00f1o para trabajar en Estados Unidos, procedentes de M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe, bajo los programas H1-B, H2-A y H2B. Los reclutadores prometen altos sueldos y cobran miles de d\u00f3lares por las visas, cuotas y transporte. 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