{"id":6197,"date":"2012-01-26T12:32:44","date_gmt":"2012-01-26T17:32:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=6197"},"modified":"2012-01-26T12:44:51","modified_gmt":"2012-01-26T17:44:51","slug":"el-movimiento-moderno-por-los-derechos-de-los-inmigrantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-movimiento-moderno-por-los-derechos-de-los-inmigrantes\/","title":{"rendered":"El Movimiento Moderno por los Derechos de los Inmigrantes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report9-203x300.jpg\" alt=\"\" title=\"report9\" width=\"203\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-6100\" \/><\/a><em>Nota del editor: Este art\u00edculo es la final de una serie de tres partes que analizan las causas del fen\u00f3meno del trabajo migrante y los mecanismos que lo originan, y ofrecen propuestas para transformarlo en un sistema m\u00e1s justo y equitativo. El Programa de las Am\u00e9ricas se enorgullece en publicar esta serie en colaboraci\u00f3n con el autor.<\/em><\/p>\n<p><strong>David Bacon <\/strong><\/p>\n<p>Antes de la Guerra Fr\u00eda, la defensa de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, especialmente de los procedentes de M\u00e9xico, Centro Am\u00e9rica y Asia, fue puesta en marcha mayormente por las comunidades trabajadoras de migrantes, y las alianzas que construyeron con el ala izquierda del movimiento laboral en Estados Unidos. En el momento en el que la izquierda comenz\u00f3 a ser atacada y fue parcialmente destruida durante la Guerra Fr\u00eda, las l\u00edderes por los derechos de los migrantes tambi\u00e9n fueron blanco de ataque para la deportaci\u00f3n. Como en ning\u00fan otro momento de su historia, la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos se convirti\u00f3 m\u00e1s claramente en un esquema de suministro de mano de obra barata.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os de 1950, en la c\u00faspide de la Guerra Fr\u00eda, la combinaci\u00f3n de reforzamiento de la ley y la mano de obra contractual alcanz\u00f3 un punto culminante. En 1954, un mill\u00f3n 75 mil 168 mexicanos fueron deportados de Estados Unidos. De 1956 a 1959, entre 432 mil 491 y 445 mil 197 mexicanos fueron tra\u00eddos a Estados Unidos cada a\u00f1o bajo visas temporales de trabajo, en lo que fue conocido como el &#x201C;programa bracero&#x201D;. El programa comenz\u00f3 durante la Segunda Guerra Mundial, en 1942, y fue finalmente abolido en 1964.<\/p>\n<p>El movimiento por los derechos civiles termin\u00f3 con el programa bracero y cre\u00f3 una alternativa al r\u00e9gimen de deportaciones. Los activistas chicanos de la d\u00e9cada de 1960 &#x2013;Ernesto Galarza, Cesar Ch\u00e1vez, Bert Corona, Dolores Huerta y otros- convencieron al Congreso de rechazar (en 1964) la Ley P\u00fablica78, una ley que autorizaba al programa bracero. Los trabajadores del campo se fueron a huelga, al a\u00f1o siguiente en Delano, California y as\u00ed naci\u00f3 el Sindicato de Trabajadores del Campo (UFW). Tambi\u00e9n ayudaron a convencer al Congreso en 1965 para aprobar una legislaci\u00f3n migratoria que estableci\u00f3 nuevas v\u00edas para la inmigraci\u00f3n legal, como por ejemplo, el sistema de preferencia a la familia, de esa manera, las personas pod\u00edan reunir a sus familiares en Estados Unidos. Los migrantes recibieron visas de residencia permanente, permiti\u00e9ndoles llevar vidas normales y gozar derechos humanos y laborales b\u00e1sicos. Esencialmente,  un sistema orientado hacia la familia y la comunidad sustituy\u00f3 al viejo programa de suministro de mano de obra-deportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego, bajo la presi\u00f3n de los empleadores a finales de 1970, el Congreso comenz\u00f3 a debatir las iniciativas de ley que eventualmente resultaron en el Acta de Reforma y Control Migratorio de 1986. El debate estableci\u00f3 la l\u00ednea divisoria en el movimiento moderno por los derechos de los migrantes. El IRCA estaba compuesto por tres elementos. Reinstituy\u00f3 un programa de trabajadores hu\u00e9sped tipo bracero al crear la categor\u00eda de visa H2-A. Penaliz\u00f3 a los patrones que contrataran trabajadores indocumentados (&#x201C;sanciones a los empleadores&#x201D;), y les exigi\u00f3 revisar el estado  migratorio de cada trabajador. Tambi\u00e9n estableci\u00f3 un proceso de amnist\u00eda para los trabajadores indocumentados  que hubieran permanecido en el pa\u00eds antes de 1982.<\/p>\n<p>La principal federaci\u00f3n de sindicatos de comercio a la que pertenecen la mayor\u00eda de sindicatos de Estados Unidos, la Federaci\u00f3n Americana del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), apoy\u00f3 las sanciones diciendo que ellas detendr\u00edan la migraci\u00f3n indocumentada (y por lo tanto, presumiblemente la competencia laboral con ciudadanos o trabajadores residentes legales). La Iglesia Cat\u00f3lica y otros simpatizantes liberales en Washington D.C., apoyaron la amnist\u00eda y estaban dispuestos a aceptar a los trabajadores hu\u00e9sped a cambio de una aplicaci\u00f3n de la ley. Los patrones quer\u00edan programas de trabajadores hu\u00e9sped. La iniciativa de ley enfrent\u00f3 la oposici\u00f3n de las comunidades migrantes y defensores de los derechos de los migrantes de izquierda, desde grupos como el Centro de Acci\u00f3n Social Aut\u00f3nomo (CASA), fundado en Los Angeles por el dirigente sindical y por los derechos de los migrantes, Bert Corona, hasta el Comit\u00e9 del Area de la Bah\u00eda Contra Simpson Mazzoli en el norte de California y grupos similares en todo el pa\u00eds. Activistas y l\u00edderes sindicales tambi\u00e9n se opusieron a la iniciativa de ley pero no eran suficientemente fuertes como para cambiar la posici\u00f3n laboral a nivel nacional. La coalici\u00f3n con sede en Washington DC, logr\u00f3 los votos en el Congreso y Ronald Reagan, uno de los presidentes m\u00e1s conservadores del pa\u00eds, firm\u00f3 la iniciativa convirti\u00e9ndola en ley.<\/p>\n<p>Una vez que la iniciativa fue aprobada, muchas organizaciones locales que se opon\u00edan a ella, formaron coaliciones de base en la comunidad para lidiar con los impactos de \u00e9sta. En Los Angeles, donde existe la concentraci\u00f3n m\u00e1s grande de trabajadores indocumentados mexicanos y centroamericanos, activistas sindicales a favor de los migrantes abrieron centros para ayudar a las personas a procesar solicitudes para la amnist\u00eda. Ese esfuerzo, junto con el previo, en su mayor\u00eda campa\u00f1as encabezadas por la izquierda para organizar trabajadores indocumentados, construyeron la base para el posterior incremento de inmigrantes que cambi\u00f3 la pol\u00edtica y el movimiento laboral de la ciudad. <\/p>\n<p>En otras \u00e1reas de Estados Unidos, defensores locales de los derechos de los inmigrantes formaron coaliciones para encontrar maneras de defender a los trabajadores indocumentados en contra del impacto generado por las sanciones a los empleadores. Las coaliciones de base entonces comenzaron ayudando a los trabajadores a establecer centros para jornaleros, trabajadores de la costura, empleadas dom\u00e9sticas, y otros grupos de migrantes generalmente ignorados por los sindicatos establecidos.<\/p>\n<p><strong>El movimiento desde IRCA<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report8-300x203.jpg\" alt=\"\" title=\"report8\" width=\"300\" height=\"203\" class=\"alignright size-medium wp-image-6099\" \/><\/a>En 27 a\u00f1os desde que se aprob\u00f3 el IRCA, una divisi\u00f3n general ha marcado al movimiento por los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos. Por un lado, est\u00e1n las organizaciones de defensa migratoria bien financiadas con sede en Washington DC, que tienen lazos con al Partido Dem\u00f3crata y las grandes corporaciones. Son las que formulan y participan en las negociaciones que tienen que ver con las propuestas de reforma migratoria que combinan los programas de suministro de mano de obra y una creciente aplicaci\u00f3n de la ley en contra de los indocumentados. Por otro lado, est\u00e1n las organizaciones de base de las comunidades migrantes, activistas laborales y pol\u00edticos, que defienden a los migrantes indocumentados y que resisten contra las propuestas de un mayor reforzamiento de la ley y los programas laborales con derechos disminuidos.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de 1990, cuando la administraci\u00f3n Clinton accedi\u00f3 en los esfuerzos para aprobar la represiva legislaci\u00f3n (lo que eventualmente se convirti\u00f3 en el Acta de Reforma Migratoria y Responsabilidad Inmigrante), grupos de cabildeo en Washington pugnaron para que fuera aprobada una estrategia que permit\u00eda medidas dirigidas a mayores deportaciones de indocumentados (llam\u00e1ndolas &#x201C;inexorables&#x201D;) mientras orquestaban una defensa \u00fanicamente de inmigrantes que fueran residentes legales. Varias coaliciones de base en las comunidades se retiraron de los esfuerzos de cabildeo en Washington neg\u00e1ndose a lanzar a los lobos a los indocumentados. La estrategia fracas\u00f3 de todas maneras, y esta virtual ley incluye provisiones dirigidas a los inmigrantes legales as\u00ed como a los indocumentados. <\/p>\n<p>En el movimiento laboral, el creciente fortalecimiento de los trabajadores migrantes, en combinaci\u00f3n con un compromiso para organizar las industrias en las que estaban concentrados, crearon la base para cambiar la posici\u00f3n sindical. Durante la convenci\u00f3n de la AFL-CIO de 1999, en Los Angeles, la federaci\u00f3n pidi\u00f3 rechazar las sanciones a los empleadores; se pronunci\u00f3 por una nueva amnist\u00eda y por defender los derechos laborales de todos los trabajadores. La federaci\u00f3n ya se opon\u00eda a los programas de trabajadores hu\u00e9sped. Esa posici\u00f3n fue sostenida por la AFL-CIO, incluso despu\u00e9s de que varios sindicatos se salieron para formar la federaci\u00f3n rival Change to Win (Cambio para Ganar), hasta el 2009. En ese tiempo, las dos federaciones pactaron un compromiso en el cual ambas retiraron su previa oposici\u00f3n a las sanciones contra los patrones, siempre y cuando fueran implementadas &#x201C;de manera justa&#x201D;.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 2003 y 2009, una sucesi\u00f3n de iniciativas de ley de reforma migratoria &#x201C;integral&#x201D; fueron presentadas al Congreso. En el centro est\u00e1n los programas de trabajadores hu\u00e9sped propuestos por los empleadores. Los cabilderos de los patrones firmaron las primeras propuestas de ley y han sido apoyados por una coalici\u00f3n pol\u00edtica que incluye a algunos sindicatos, grupos de cabildeo, as\u00ed como algunas iglesias. A excepci\u00f3n de la vacilante y dividida posici\u00f3n de los sindicatos, esta es la misma coalici\u00f3n pol\u00edtica que logr\u00f3 la aprobaci\u00f3n del IRCA en 1986.<\/p>\n<p>Algunas coaliciones locales por los derechos de los inmigrantes tambi\u00e9n han apoyado las iniciativas de ley, a pesar de que la mayor\u00eda no han estado dispuestos a aceptar los programas de trabajadores hu\u00e9sped y un mayor reforzamiento de la ley. Los promotores de las iniciativas de ley integral han organizado una sucesi\u00f3n de esfuerzos de cabildeo de alto perfil, los cuales han recibido amplio apoyo de fundaciones.  La estructura de las iniciativas de ley ha sido b\u00e1sicamente la misma desde el comienzo &#x2013; la misma estructura de tres partes del IRCA: trabajadores hu\u00e9sped, reforzamiento de la ley y alg\u00fan grado de legalizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, sin embargo, ha crecido una laxa y desorganizada red de grupos que generalmente se ha opuesto a la mayor\u00eda de las iniciativas de ley de Reforma Migratoria Integral y sus provisiones, y que tambi\u00e9n han organizado los movimientos en los lugares de impacto que se han opuesto al incremento de aplicaci\u00f3n de la ley y represi\u00f3n dirigidas en contra de las comunidades inmigrantes. Fuera de los corredores de Washington, las coaliciones comunitarias, los grupos sindicales y por los derechos de los inmigrantes est\u00e1n luchando por otras alternativas. Algunas de ellas son grandes contrapropuestas a la estructura de Reforma Migratoria Integral. Otras buscan lograr un estatus legal para una parte de la poblaci\u00f3n indocumentada, como un paso hacia un cambio mayor.<\/p>\n<p>Una de esas propuestas es el Dream Act (Acta de Ensue\u00f1o). Presentada ante el Congreso por primera vez en el 2003, la iniciativa de ley permitir\u00eda a los estudiantes indocumentados que se grad\u00faan de las preparatorias de Estados Unidos  tramitar la residencia permanente si concluyen dos a\u00f1os de colegio o prestan dos a\u00f1os servicio en el ej\u00e9rcito. Existen c\u00e1lculos de que esto permitir\u00eda a m\u00e1s de 800 mil j\u00f3venes obtener el estatus legal y con el tiempo, la ciudadan\u00eda. Durante 7 a\u00f1os, miles de j\u00f3venes &#x201C;sin papeles&#x201D; han marchado, protestado sent\u00e1ndose en calles y oficinas de gobierno, escrito cartas y utilizado todas las t\u00e1cticas de las luchas por los derechos civiles para lograr que su propuesta de ley sea incluida en la agenda de Washington DC.<\/p>\n<p>Muchos de ellos han &#x201C;salido de las sombras&#x201D;, declarando abiertamente su falta de estatus migratorio legal en entrevistas a los medios y desafiando a las autoridades a detenerlos. Tres de ellos fueron arrestados cuando acudieron a la oficina del Senador por Arizona John McCain, exigi\u00e9ndole apoyar la iniciativa, al mismo tiempo que retaban a las autoridades de migraci\u00f3n a arrestarlos. Los impulsores del Dream Act obtuvieron un voto en Washington. Aprendieron a detener las deportaciones en un momento hist\u00f3rico en el que un mayor n\u00famero de personas han sido deportadas desde la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda.   <\/p>\n<p>Cuando fue originalmente escrita, la iniciativa de ley habr\u00eda permitido a los j\u00f3venes lograr la legalizaci\u00f3n con 900 horas de servicio comunitario, como una alternativa a asistir al colegio o la universidad, lo cual muchos de ellos no pueden pagar. Sin embargo, cuando la propuesta fue sometida al Congreso, el Pent\u00e1gono presion\u00f3 para sustituir el servicio militar por el comunitario. Varios j\u00f3venes activistas se desgarraron por esta provisi\u00f3n, y ultimadamente, la iniciativa no fue aprobada en el Congreso, ni siquiera con la ventaja propuesta. No obstante, muchos activistas por los derechos de los inmigrantes ven el Dream Act como un importante paso hacia una reforma de las leyes de inmigraci\u00f3n del pa\u00eds.  <\/p>\n<p>Apoyar el Dream Act y otras protecciones parciales para los indocumentados representan un eje central para los trabajadores en todo el pa\u00eds. Este movimiento se basa en centros organizativos para los trabajadores eventuales, que en su mayor\u00eda son indocumentados. Algunos de los centros han hecho suyas las protestas contra la represi\u00f3n en Arizona y luchado para lograr la aprobaci\u00f3n de leyes en California, Nueva York y otras partes, prohibiendo a la polic\u00eda entregar a las personas a los agentes de inmigraci\u00f3n.  Especialmente han desarrollado modelos de trabajo de base para organizar a los migrantes que buscan empleo en las esquinas, y estos proyectos se han unido a la Red Organizativa del D\u00eda Nacional del Trabajo. La Alianza Nacional de Trabajadores Dom\u00e9sticos, fue organizada el a\u00f1o pasado, en parte usando la experiencia de la organizaci\u00f3n de los jornaleros, para lograr derechos para los trabajadores dom\u00e9sticos, de los cuales casi la mayor\u00eda son mujeres.  Logr\u00f3 la aprobaci\u00f3n de una ley sobre derechos en Nueva York, y est\u00e1 trabajando para lograr su aprobaci\u00f3n en California. <\/p>\n<p>En una escala m\u00e1s amplia, \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda una ley que liberara a las personas y que no las convirtiera en modernos esclavos? Varias organizaciones progresistas por los derechos de los migrantes han buscado formular una respuesta a esta pregunta, especialmente en respuesta a las propuestas de Reforma Migratoria Integral que existen en Washington y a las que ellos se oponen.<\/p>\n<p>El Frente Ind\u00edgena de Organizaciones Binacionales (FIOB), llev\u00f3 a cabo una serie de discusiones organizadas entre sus comit\u00e9s en California para formular una posici\u00f3n muy progresista sobre reforma migratoria, con la perspectiva \u00fanica de una organizaci\u00f3n de migrantes y comunidades emisoras. Debido a su membres\u00eda ind\u00edgena, el FIOB lucha por los derechos de los migrantes en Estados Unidos, por una amnist\u00eda de inmigraci\u00f3n y una legalizaci\u00f3n para los inmigrantes indocumentados pero tambi\u00e9n condena las propuestas de programas de trabajadores hu\u00e9sped. Al mismo tiempo, &#x201C;necesitamos un desarrollo que haga de la migraci\u00f3n una opci\u00f3n en lugar de una necesidad, el derecho a no migrar&#x201D;, explica Gaspar Rivera Salgado, ex coordinador binacional del FIOB.  &#x201C;Ambos derechos son parte de la misma soluci\u00f3n. Tenemos que cambiar el debate en el que la inmigraci\u00f3n es presentada como un problema, a un debate sobre derechos. El problema real es la explotaci\u00f3n&#x201D;, agrega Rivera Salgado. Esta perspectiva es especialmente importante en Estados Unidos, donde quienes debaten la pol\u00edtica migratoria necesitan escuchar las voces de los mexicanos, especialmente de la izquierda, mientras discuten el movimiento de personas yendo y viniendo por la frontera.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/report11-300x201.jpg\" alt=\"\" title=\"report11\" width=\"300\" height=\"201\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6094\" \/><\/a>La propuesta sobre reforma migratoria del FIOB es similar a la que promueve la Campa\u00f1a por la Dignidad (Dignity Campaign), una imprecisa coalici\u00f3n de organizaciones en todo el pa\u00eds que han propuesto una alternativa a las iniciativas de reforma integral (suministro de mano de obra, m\u00e1s reforzamiento de la ley). Las organizaciones que la forman han participado en otras coaliciones previas que se oponen a las sanciones de los patrones y programas de trabajadores hu\u00e9sped. La Campa\u00f1a por la Dignidad une a organizaciones por los derechos de los migrantes y de comercio justo para alentarlos a ver las conexiones globales entre la pol\u00edtica de comercio, el desplazamiento y la migraci\u00f3n. Tambi\u00e9n une a los sindicatos y a las organizaciones por los derechos de los migrantes para incentivar el crecimiento de  la lucha contra el reforzamiento de la ley en contra de los trabajadores, subrayando la necesidad de oponerse a la criminalizaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p><strong>Propuestas Progresivas <\/strong><\/p>\n<p>La propuesta de la Campa\u00f1a por la Dignidad utiliza esfuerzos previos, particularmente uno promovido por el Comit\u00e9 de Servicios de los Amigos Americanos llamado &#x201C;un nuevo camino,&#x201D; un conjunto de principios morales para cambiar la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos. Hubo otros esfuerzos anteriores, sobre todo por parte de la Red Nacional por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados (NNIRR por sus siglas en ingl\u00e9s), por definir un programa alternativo y crear el apoyo entre otras organizaciones a nivel nacional para avanzar sobre estas l\u00edneas de trabajo.  Es importante mencionar las contribuciones hechas por otras organizaciones.  La lista de estas organizaciones se ve en el sitio de internet, www.dignitycampaign.org.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica compartida por todas estas organizaciones sostiene que el marco de la Reforma Migratoria Integral ignora los tratados comerciales como el TLCAN y el CAFTA (Acuerdo de Libre Comercio con Centroam\u00e9rica), los cuales producen ganancias para las corporaciones estadounidenses pero aumenta la pobreza en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica. Mientras contin\u00faen la pol\u00edtica de comercio de Estados Unidos, los programas de ajuste estructural y las reformas econ\u00f3micas neoliberales, millones de personas desplazadas seguir\u00e1n viniendo sin importar cu\u00e1ntos muros sean construidos en la frontera.<\/p>\n<p>En las propuestas de &#x201C;reforma migratoria integral&#x201D; promovidas por los grupos defensores de Washington DC durante varios a\u00f1os, algunas de las cuales fueron sometidas como iniciativas de ley  al Congreso, las personas que trabajan sin papeles continuar\u00edan siendo despedidas y hasta encarceladas, y las redadas incrementar\u00edan. La vulnerabilidad hace m\u00e1s dif\u00edcil a las personas defender sus derechos, organizar sindicatos e incrementar los salarios. Eso mantiene bajo el precio de la mano de obra migrante. Esto no va a detener a las personas para que vengan a Estados Unidos, pero producir\u00e1 un sistema de detenciones mucho m\u00e1s grande. El a\u00f1o pasado, m\u00e1s de 350 mil personas pasaron por prisiones privadas para inmigrantes indocumentados. Al mismo tiempo, todas las propuestas de Reforma Migratoria Integral surgidas en Washington DC, ampl\u00edan  los programas de trabajadores hu\u00e9sped, en los cuales los trabajadores tendr\u00edan pocos derechos y ning\u00fan mecanismo para organizarse por mejores condiciones. Finalmente, las medidas de legalizaci\u00f3n de la Reforma Migratoria Integral impondr\u00edan barreras haciendo ilegibles a muchas de los 12 millones de personas que necesitan estatus legal. Estas propuestas  condicionan la legalizaci\u00f3n a &#x201C;asegurar la frontera&#x201D;, lo cual se ha convertido en un eufemismo de Washington DC, que significa una fuerte presencia militar aumentando 20 mil agentes de la Patrulla Fronteriza, y creando un clima de una total negaci\u00f3n de los derechos civiles y humanos de las comunidades fronterizas.<\/p>\n<p>&#x201C;Los gobiernos de M\u00e9xico y Estados Unidos dependen de la mano de obra barata de los mexicanos. No lo dicen abiertamente pero lo hacen,&#x201D; concluye Rufino Dom\u00ednguez. &#x201C;Lo que mejorar\u00eda nuestra situaci\u00f3n es un estatus legal para las personas que ya se encuentran aqu\u00ed y una mayor disponibilidad de visas en base a la reunificaci\u00f3n familiar. La legalizaci\u00f3n y m\u00e1s visas resolver\u00eda muchos problemas, no todos pero ser\u00eda un gran paso&#x201D;, agrega. &#x201C;Los muros no van a detener la migraci\u00f3n, lo que disminuir\u00eda la presi\u00f3n que nos obliga a dejar nuestra tierra ser\u00eda la creaci\u00f3n de salarios decentes e inversi\u00f3n para la creaci\u00f3n de fuentes de empleo en nuestros pa\u00edses de origen. Penaliz\u00e1ndonos haciendo ilegal el tener un trabajo no va a parar la migraci\u00f3n ya que eso no soluciona el por qu\u00e9 la gente viene&#x201D;, advierte.<\/p>\n<p>El hecho de cambiar la pol\u00edtica de comercio corporativa y detener las reformas neoliberales es tan central para una reforma migratoria como lograr un estatus legal para los inmigrantes indocumentados. No tiene sentido promover m\u00e1s acuerdos de libre comercio y luego condenar la migraci\u00f3n de las personas que ellos desplazan. En su lugar, el Congreso de Estados Unidos debe acabar con el uso del sistema de libre comercio como un mecanismo para producir trabajadores desplazados. Eso tambi\u00e9n significa desligar el estatus migratorio y el empleo. Si a los patrones se les permite reclutar mano de obra contractual en otros pa\u00edses, y esos trabajadores solo pueden quedarse si son  empleados de manera permanente, nunca van a tener derechos que puedan ser reforzados por la ley.<\/p>\n<p>La ra\u00edz del problema con la migraci\u00f3n en la econom\u00eda global es que es una migraci\u00f3n forzada. Una coalici\u00f3n por una reforma debe luchar por el derecho de las personas a elegir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo migrar. La libertad de movilidad es un derecho humano. Incluso en un mundo m\u00e1s justo, la migraci\u00f3n va a continuar porque las familias y comunidades est\u00e1n ahora conectadas a miles de millas y muchas fronteras. Una pol\u00edtica migratoria deber\u00eda por lo tanto, hacer m\u00e1s f\u00e1cil este movimiento.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los trabajadores necesitan derechos b\u00e1sicos sin importar su estado migratorio. Ser\u00eda mejor destinar m\u00e1s recursos a reforzar los est\u00e1ndares de trabajo para todos los trabajadores en lugar de penalizar a los trabajadores indocumentados por trabajar y a los patrones por contratarlos. &#x201C;De lo contrario&#x201D;, afirma Rufino Dom\u00ednguez &#x201C;los salarios se van a deprimir en una carrera hacia abajo ya que si un empleador tiene una ventaja, otros van a buscar lo mismo&#x201D;.<\/p>\n<p>Para aumentar el bajo precio de la mano de obra migrante, los trabajadores migrantes necesitan poder organizarse. Un estatus legal permanente facilita la organizaci\u00f3n. Los programas de trabajadores hu\u00e9sped, las sanciones a los empleadores, el reforzamiento de la ley y las redadas hacen mucho m\u00e1s dif\u00edcil la organizaci\u00f3n. Actualmente, la secci\u00f3n de trabajadores sin beneficios y los salarios m\u00e1s bajos es la que se est\u00e1 expandiendo m\u00e1s r\u00e1pidamente. Una coalici\u00f3n popular debe empujar en sentido contrario, hacia un estatus m\u00e1s igualitario, el cu\u00e1l ayudar\u00e1 a unir a diversas comunidades.<\/p>\n<p>Para construir una coalici\u00f3n pol\u00edtica por una reforma a favor de los trabajadores y los inmigrantes se tiene que comenzar buscando intereses mutuos entre los trabajadores. Ese terreno com\u00fan es una lucha por empleos y derechos para todos. El desempleo en la comunidad afroamericana, por ejemplo, est\u00e1 en niveles catastr\u00f3ficos. Este desempleo no es causado por los inmigrantes sino que mayormente es causado por el declive de la manufactura y los recortes en los empleos p\u00fablicos. En la recesi\u00f3n del 2001, 300 mil de 2 millones de trabajadores de f\u00e1brica afroamericanos perdieron su empleo. En la creciente industria de los servicios y alta tecnolog\u00eda, los trabajadores afroamericanos y chicanos desplazados son una anatema. Los empleadores piensan que ellos son muy tendientes al sindicato. Exigen altos salarios que las compa\u00f1\u00edas no quieren pagar.<\/p>\n<p>Es imposible lograr grandes cambios en pol\u00edtica migratoria sin hacerlos parte de la lucha para lograr las metas de afroamericanos, sindicatos y comunidades trabajadoras. Para acabar con la competencia laboral, por ejemplo, los trabajadores necesitan que el Congreso adopte una pol\u00edtica de empleo completa. Para lograr derechos organizativos para los inmigrantes, todos los trabajadores necesitan el Acta de Libre Elecci\u00f3n del Empleado y una reforma en la ley laboral. El ganar esas demandas requiere una alianza entre los trabajadores (inmigrantes y nativos, latinos, afroamericanos, asi\u00e1tico-americanos y anglosajones). Una alianza con los patrones  d\u00e1ndoles nuevos programas de trabajadores hu\u00e9sped incrementar\u00e1 la competencia laboral, bajar\u00e1 los salarios y har\u00e1 imposible la Acci\u00f3n Afirmativa (la cual garantiza igualdad de oportunidades para las minor\u00edas \u00e9tnicas). <\/p>\n<p>La propuesta de la Campa\u00f1a por la Dignidad, por lo tanto, no s\u00f3lo es un programa alternativo para cambiar las leyes y pol\u00edticas, sino una estrategia impl\u00edcita de alianzas entre esas comunidades y sus integrantes, bajo la base de un inter\u00e9s mutuo. Los elementos b\u00e1sicos de una alternativa como tal incluyen:<\/p>\n<p>*Proporcionar visas de residencia permanente o tarjetas verdes, a las personas indocumentadas que ya se encuentran aqu\u00ed y aumentar el n\u00famero de tarjetas verdes disponibles para los nuevos migrantes.<\/p>\n<p>*Eliminar la acumulaci\u00f3n de a\u00f1os en procesar las visas de reunificaci\u00f3n familiar, fortaleciendo a las familias y comunidades.<\/p>\n<p>*Permitir a las personas solicitar la residencia permanente en el futuro, despu\u00e9s de haber estado viviendo en Estados Unidos por unos a\u00f1os.<\/p>\n<p>*Acabar con el reforzamiento de la ley que ha llevado a miles de deportaciones y despidos.<\/p>\n<p>*Rechazar las sanciones a empleadores, reforzando los derechos laborales y  las leyes de protecci\u00f3n a los empleados para todos los trabajadores.<\/p>\n<p>*Acabar con todos los programas de trabajadores hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>*Desmantelar el muro fronterizo y desmilitarizar la frontera para que las personas ya no mueran cruz\u00e1ndola y restaurar los derechos civiles y humanos en las comunidades fronterizas.<\/p>\n<p>*Responder a la recesi\u00f3n y las ejecuciones hipotecarias, con programas de trabajo para garantizar un ingreso y acabar con el temor de competencia laboral.<\/p>\n<p>*Redirigir el dinero gastado en las guerras en Irak y Afganist\u00e1n para reconstruir las comunidades,  refinanciar los pr\u00e9stamos hipotecarios y restaurar los servicios sociales requeridos por las familias trabajadoras.<\/p>\n<p>*Renegociar los tratados comerciales existentes para eliminar las causas de desplazamiento y prohibir nuevos tratados comerciales que desplacen a las personas o reduzcan los est\u00e1ndares de vida, incluyendo la intervenci\u00f3n militar para aplicar las reformas neoliberales.<\/p>\n<p>*Prohibir a las agencias del orden locales reforzar las leyes de inmigraci\u00f3n, acabar con los retenes en las calles, las redadas y cerrar los centros de detenci\u00f3n. <\/p>\n<p>En Estados Unidos existe una demanda de mano de obra y las prioridades del presupuesto deben ser cambiadas a redirigir los recursos a las \u00e1reas que producir\u00e1n empleos e incrementar\u00e1n el bienestar. Para resolver los dilemas de la migraci\u00f3n y la globalizaci\u00f3n, Estados Unidos necesita un sistema que produzca seguridad, no inseguridad. Las corporaciones y aquellos que se benefician de las actuales prioridades podr\u00edan rechazar esta alternativa pero millones de personas si la apoyar\u00e1n. <\/p>\n<p>Una nueva era de derechos y equidad para los migrantes no va a comenzar desde Washington DC, m\u00e1s de lo que ha hecho el movimiento por los derechos civiles. Una reforma de derechos humanos ser\u00e1 un producto de los movimientos sociales de este pa\u00eds, especialmente de las personas de abajo y fuera de los corredores del poder. En 1965, un movimiento social logr\u00f3 avances que eran tomados como poco realistas y pol\u00edticamente imposibles una d\u00e9cada antes. La propuesta de la Campa\u00f1a por la Dignidad podr\u00eda ser inviable en un Congreso dominado por nativistas del Tea Party y corporaciones en busca de programas de trabajadores hu\u00e9sped, pero al igual que fue necesario un movimiento de derechos civiles para aprobar el Acta del Derecho al Voto, cualquier cambio b\u00e1sico para establecer los derechos de los  inmigrantes tambi\u00e9n requerir\u00e1 un cambio social y un fundamental realineamiento de poder.<\/p>\n<p><em><strong>David Bacon<\/strong> es fot\u00f3grafo period\u00edstico y escritor basado en Oakland y Berkeley, California. Hace 18 a\u00f1os que es reportero y fot\u00f3grafo documentalista, trabajando con muchas publicaciones nacionales. Sus fotos han sido expuestas nacionalmente, en M\u00e9xico, el Reino Unido y Alemania. El enfoco de su trabajo son temas de labor, la migraci\u00f3n, y pol\u00edticas internacionales, y el es editor en el Pacific News Service adem\u00e1s de colaborar con el <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/\">Progama de las Am\u00e9ricas<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>El informe &#x201C;Deslazados, Desiguales Y Criminalizados- Luchando por los Derechos de los Migrantes en Estados Unidos&#x201D; fue preparado para la Rosa Luxemburg Foundation. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de la Guerra Fr\u00eda, la defensa de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, especialmente de los procedentes de M\u00e9xico, Centro Am\u00e9rica y Asia, fue puesta en marcha mayormente por las comunidades trabajadoras de migrantes, y las alianzas que construyeron con el ala izquierda del movimiento laboral en Estados Unidos. En el momento en el que la izquierda comenz\u00f3 a ser atacada y fue parcialmente destruida durante la Guerra Fr\u00eda, las l\u00edderes por los derechos de los migrantes tambi\u00e9n fueron blanco de ataque para la deportaci\u00f3n. Como en ning\u00fan otro momento de su historia, la pol\u00edtica migratoria de Estados Unidos se convirti\u00f3 m\u00e1s claramente en un esquema de suministro de mano de obra barata.<\/p>\n","protected":false},"author":53,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4919,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-6197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-migracion","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6197"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}