{"id":630,"date":"2006-09-19T17:36:27","date_gmt":"2006-09-19T17:36:27","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=630"},"modified":"2006-10-07T17:25:12","modified_gmt":"2006-10-07T17:25:12","slug":"3530","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/3530\/","title":{"rendered":"Resistencia y Represi"},"content":{"rendered":"<p><b>Oaxaca es un estado lleno de problemas sociales. Centro tur&iacute;stico de sur de M&eacute;xico, sus enclaves est&aacute;n rodeados por villas de miseria sostenidas por las remesas de los trabajadores migrantes. En su territorio est&aacute;n a la orden del d&iacute;a luchas por la tierra, enfrentamientos con los caciques y los <i>coyotes<\/i>, disputas por los ayuntamientos, reivindicaciones &eacute;tnicas, acciones por mejores precios para los productos del campo y resistencia al autoritarismo estatal. La violencia pol&iacute;tica contra los disidentes que han estado manifestado desde el 15 de mayo est&aacute; a la orden del d&iacute;a. El movimiento se ha convertido en el punto donde se concentran muchas de las contradicciones sociales en el estado. Cerca de 350 organizaciones, comunidades ind&iacute;genas, sindicatos y asociaciones civiles formaron la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO). <\/b><\/p>\n<p>Una parte importante de la sociedad oaxaque&ntilde;a se ha solidarizado con los maestros. No es inusual que en esos movimientos participen maestros. M&aacute;s a&uacute;n, muchos de ellos han sido organizados y dirigidos por mentores. El gremio magisterial es la &uacute;nica fuerza social democr&aacute;tica con presencia en todo el territorio. Es la &uacute;nica organizaci&oacute;n capaz de hacer sentir de manera coordinada y simult&aacute;nea su peso pol&iacute;tico en todos los municipios de la entidad. <\/p>\n<p>Los profesores oaxaque&ntilde;os laboran en condiciones precarias, con muy pocos recursos pedag&oacute;gicos. Sus alumnos llegan a las escuelas sin un bocado en el est&oacute;mago y deben abandonar los cursos para ayudar a sus familias en las labores del campo. No son pocos quienes apenas conocen a sus padres, porque han emigrado a Estados Unidos. Las aulas est&aacute;n p&eacute;simamente equipadas. Y para llegar a las comunidades donde laboran deben invertir horas y dinero en trasladarse por caminos que s&oacute;lo existen en los informes oficiales. En estas condiciones, ha sido un constante en la historia reciente que los maestros se identifican con las comunidades en que trabajan y se vuelven no solo luchadores dentro de su gremio, sino voceros de las demandas comunitarias tambi&eacute;n. <\/p>\n<h3>Formaci&oacute;n del movimiento magisterial <\/h3>\n<p>La protesta en Oaxaca comenz&oacute; como expresi&oacute;n de la lucha del magisterio por un aumento salarial por la v&iacute;a de la rezonificaci&oacute;n por vida cara. No hab&iacute;a en ello ninguna novedad con respecto a luchas similares protagonizadas en a&ntilde;os anteriores. Su movilizaci&oacute;n arranc&oacute; en una fecha simb&oacute;lica y tradicional: 15 de mayo, D&iacute;a del Maestro. As&iacute; lo han hecho desde hace a&ntilde;os. Trata de utilizar, como lo ha hecho en cada sucesi&oacute;n presidencial, la coyuntura electoral para aumentar su capacidad de presi&oacute;n. <\/p>\n<p>La protesta se radicaliz&oacute; ante la cerraz&oacute;n de las autoridades estatales. En lugar de sentarse a negociar, el gobernador amenaz&oacute; a los maestros, primero, y mand&oacute; despu&eacute;s a sus polic&iacute;as a desalojar por la fuerza a los mentores acampados en el centro de la ciudad de Oaxaca. La represi&oacute;n salvaje el 14 de junio radicaliz&oacute; a los maestros que, a partir de entonces, exigieron la destituci&oacute;n del gobernador de la entidad. En lugar de buscar canales de soluci&oacute;n, el gobierno federal se desentendi&oacute; del conflicto y dijo que era un asunto local en el que no ten&iacute;a injerencia. <\/p>\n<p>Esta explosiva situaci&oacute;n pol&iacute;tica se polariz&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a ra&iacute;z de las pasadas elecciones para gobernador. Gabino Cu&eacute;, apoyado por el ex gobernador Di&oacute;doro Carrasco y una coalici&oacute;n de la mayor&iacute;a de los partidos de oposici&oacute;n, enfrent&oacute; a Ulises Ruiz, uno de los principales operadores de Roberto Madrazo, candidato del Partido de la Revoluci&oacute;n Institucional (PRI) a la presidencia. El apretado triunfo del abanderado del PRI fue severamente cuestionado por los seguidores de Cu&eacute;, quienes denunciaron un enorme fraude en su contra. La imposici&oacute;n se consum&oacute;, pero los agravios sobrevivieron. La coyuntura se enturbi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a ra&iacute;z de la ruptura del gobernador Ruiz con su antecesor Jos&eacute; Murat. <\/p>\n<p>El paro magisterial oaxaque&ntilde;o es un movimiento leg&iacute;timo que busca la soluci&oacute;n de un pliego petitorio y la satisfacci&oacute;n de una demanda central: la rezonificaci&oacute;n por vida cara. El costo de la vida en Oaxaca se ha incrementado dram&aacute;ticamente, en parte por la presencia del turismo. Por la v&iacute;a de la rezonificaci&oacute;n los maestros de la entidad piden un incremento en el salario que paralele los efectos del aumento en la canasta b&aacute;sica. Esa demanda fue enarbolada desde 1979 por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n (CNTE) en algunos estados. <\/p>\n<p>Los maestros oaxaque&ntilde;os desterraron al <i>charrismo<\/i> sindical de la secci&oacute;n 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n (SNTE) desde el primero de mayo de 1980. Ese d&iacute;a, durante la celebraci&oacute;n del D&iacute;a del Trabajo, se deton&oacute; un movimiento depurador que contin&uacute;a vivo hasta nuestros d&iacute;as. Los profesores oaxaque&ntilde;os tienen una experiencia de lucha ininterrumpida de 26 a&ntilde;os. En ese tiempo han sido asesinados varios de sus dirigentes, se ha tratado de imponerles representantes, se les ha perseguido, se ha bloqueado la gesti&oacute;n de su mesa directiva, pero todo ha sido en vano. Han sobrevivido a cinco presidentes de la Rep&uacute;blica, varios gobernadores y a los cacicazgos sindicales de Carlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo. Su cohesi&oacute;n sindical les ha permitido enfrentar con &eacute;xito todos los intentos que desde el poder se han hecho para dividirlos. <\/p>\n<p>M&aacute;s all&aacute; de su militancia gremial, los trabajadores de la educaci&oacute;n de Oaxaca tienen una larga historia de relaci&oacute;n con organizaciones campesinas e ind&iacute;genas. En una sociedad con un peso tan importante del mundo rural como es Oaxaca, los maestros funcionan a menudo como los intelectuales org&aacute;nicos de la comunidad. Su conocimiento del espa&ntilde;ol y de los vericuetos de las instituciones los convierte, con mucha frecuencia, en gestores de los problemas de los poblados. Todos los partidos pol&iacute;ticos obtienen del magisterio cuadros pol&iacute;ticos. <\/p>\n<p>Tal es la responsabilidad que sienten los profesores hacia sus comunidades que la mayor&iacute;a de ellos dejaron por un par de semanas la ocupaci&oacute;n de la capital oaxaque&ntilde;a para culminar el ciclo escolar en sus comunidades. Terminadas las clases han regresado a la ciudad para seguir adelante con su plan de acci&oacute;n. La ciudad de Oaxaca est&aacute; tomada por ellos. <\/p>\n<h3>El movimiento se extiende <\/h3>\n<p>El reclamo de los maestros encontr&oacute; r&aacute;pidamente eco en una ampl&iacute;sima parte de la sociedad oaxaque&ntilde;a que se sum&oacute; a &eacute;l. Agraviados tanto por el fraude electoral mediante el cual Ulises Ruiz se convirti&oacute; en mandatario como por la violencia gubernamental en contra de multitud de organizaciones comunitarias y regionales, centenares de miles de oaxaque&ntilde;os <i><\/i>tomaron las calles y m&aacute;s de 30 ayuntamientos. <\/p>\n<p>Las protestas coincidieron con los comicios federales. Despu&eacute;s de amagar con el boicot, los inconformes acordaron promover el voto de castigo al PRI y al PAN. El 2 de julio les propinaron a ambos una severa vapuleada en el estado de Oaxaca. El <i>tricolor<\/i>fue barrido. La coalici&oacute;n Por el Bien de Todos gan&oacute; nueve de los 11 diputados y las dos senadur&iacute;as de mayor&iacute;a en disputa. Y si el sol azteca perdi&oacute; dos posiciones fue por sus divisiones internas y la debilidad de sus candidatos. A pesar de que el gobernador hab&iacute;a ofrecido que dar&iacute;a a Roberto Madrazo un mill&oacute;n de votos, tuvo que conformarse con poco m&aacute;s de 350 mil, esto es, 180 mil votos menos que los que gan&oacute; L&oacute;pez Obrador. <\/p>\n<p>Desde entonces una muy amplia parte de la sociedad no reconoce a Ulises Ruiz como gobernador de la entidad. Desde que el pasado 25 de mayo la Comisi&oacute;n Negociadora Ampliada tuvo la &uacute;ltima reuni&oacute;n con el mandatario, no lo ha vuelto a ver. No trata sus demandas ni con &eacute;l ni con sus representantes. No acepta su dinero ni sus programas. Se manda sola. El 11 de julio, la APPO dio inicio, con &eacute;xito, a una jornada de desobediencia civil y pac&iacute;fica con la que busca hacer patente la ingobernabilidad y la falta de autoridad que existe en el estado. <\/p>\n<p>En la protesta convergen centenares de organizaciones sociales, comunidades ind&iacute;genas, grupos ciudadanos y organizaciones pol&iacute;ticas con un objetivo central: la desaparici&oacute;n de poderes en la entidad. La secci&oacute;n 22 del SNTE fue, en sus inicios, la columna vertebral que estructur&oacute; el movimiento. Pero, ahora, a pesar de su enorme importancia num&eacute;rica y de su capacidad de convocatoria y movilizaci&oacute;n, es una isla m&aacute;s en el archipi&eacute;lago anti Ulises Ruiz. <\/p>\n<p>El movimiento ha asumido el control pol&iacute;tico de la ciudad de Oaxaca. Si lo considera pertinente, bloquea la entrada a los hoteles de lujo del centro, el aeropuerto local, obstruye el tr&aacute;fico de avenidas, impide la entrada a edificios p&uacute;blicos y al Congreso del estado. <\/p>\n<p>Para tratar de paliar la crisis, Ulises Ruiz cambi&oacute; a varios funcionarios de su gabinete, incluido el secretario de Gobierno, y los sustituy&oacute; con integrantes de los grupos del PRI a los que hab&iacute;a desplazado del gobierno estatal. La maniobra no tuvo mayor efecto. Sus problemas no son solamente con la clase pol&iacute;tica de la entidad, sino con la sociedad en su conjunto. <\/p>\n<p>En la misma direcci&oacute;n, en una acci&oacute;n desesperada para conservar el poder, traicion&oacute; a su jefe Roberto Madrazo, proponiendo en una reuni&oacute;n de los gobernadores pri&iacute;stas reconocer a Felipe Calder&oacute;n como ganador de la contienda electoral. Desde entonces ha conversado en tres ocasiones con el candidato presidencial panista para ofrecerle su apoyo y buscar su ayuda. El gobierno federal, necesitado de aliados para enfrentar las protestas contra el fraude electoral, ha respondido sosteniendo al gobernador destituido . <\/p>\n<p>Con el paso del tiempo la situaci&oacute;n se agrava. El 22 de julio un grupo de 20 desconocidos dispar&oacute; con armas de alto poder contra las instalaciones de Radio Universidad. La radio universitaria, conducida por el movimiento, se ha convertido en un formidable instrumento de informaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n social. Ese mismo d&iacute;a, varios desconocidos aventaron bombas molotov contra la casa de Enrique Rueda Pacheco, secretario general de la secci&oacute;n 22 del SNTE. D&iacute;as despu&eacute;s fueron lanzadas bombas molotov contra el domicilio de Alejandro Cruz, dirigente de las Organizaciones Indias por los Derechos Humanos. <\/p>\n<h3>Guerra Sucia <\/h3>\n<p>La violencia f&iacute;sica dirigida a opositores no es una novedad en Oaxaca. Es parte de la cultura pol&iacute;tica de la clase estatal. Organizaciones campesinas, comunidades ind&iacute;genas, el sindicato magisterial y ciudadanos en la entidad han sufrido persecuci&oacute;n pol&iacute;tica y abusos policiales desde hace d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os ochenta Amnist&iacute;a Internacional elabor&oacute; un amplio informe documentando las violaciones a los derechos humanos en las zonas rurales de Chiapas y Oaxaca. Cacicazgos, desapariciones forzadas, asesinatos de disidentes pol&iacute;ticos y detenciones arbitrarias han sido instrumentos habituales de gobierno en las diferentes administraciones estatales. <\/p>\n<p>En Oaxaca la <i>guerra sucia<\/i> regres&oacute;. La lista de las atrocidades cometidas por el gobierno de Ulises Ruiz en contra del movimiento magisterial y la APPO crece d&iacute;a con d&iacute;a. Junto a la ingobernabilidad del estado ha emergido una grave crisis de derechos humanos. <\/p>\n<p>Asesinato de ciudadanos inconformes a manos de sicarios y polic&iacute;as vestidos de civil, disparos de armas de fuego en contra de peri&oacute;dicos y estaciones de radio independientes, secuestro y tortura de dirigentes sociales por brigadas paramilitares, amenazas de muerte, centros de detenci&oacute;n clandestinos, incendio de autobuses por grupos de porros ligados a autoridades pri&iacute;stas locales y detenci&oacute;n arbitraria sin &oacute;rdenes de aprehensi&oacute;n de l&iacute;deres populares son algunas de las agresiones cometidas en contra del movimiento civil que exige la renuncia del gobernador de la entidad. <\/p>\n<p>La novedad de la violencia local contra los opositores que actualmente se vive es que se realiza en contra del m&aacute;s importante y vigoroso movimiento social en la entidad en d&eacute;cadas y que se hace &quot;extraoficialmente&quot;. Esto significa que la mayor&iacute;a de los actos represivos son ejecutados por polic&iacute;as estatales vestidos de civil, que no reconocen serlo, y por paramilitares. En ocasiones han contado con el apoyo de presidentes municipales de filiaci&oacute;n pri&iacute;sta. <\/p>\n<p>El gobierno estatal no admite, usualmente, responsabilidad alguna en estos hechos, aunque algunos detenidos sean despu&eacute;s encarcelados en penales de alta seguridad. En la entidad se vive un nuevo episodio de la <i>guerra sucia<\/i> que sacudi&oacute; a nuestro pa&iacute;s entre los a&ntilde;os sesenta y los ochenta y que provoc&oacute; la desaparici&oacute;n de mil 200 personas. <\/p>\n<p>Se trata de una <i>guerra sucia<\/i>porque el poder policiaco y judicial est&aacute; siendo utilizando de manera informal e irreglamentado contra el movimiento popular. En lugar del uso de la violencia leg&iacute;tima del Estado asistimos al uso de la violencia ilegal e ileg&iacute;tima por parte del (des)gobierno estatal, con la complicidad del gobierno federal, que ha permitido que se cometan graves violaciones a los derechos humanos. En lugar de la negociaci&oacute;n pol&iacute;tica, las autoridades est&aacute;n haciendo uso creciente de t&aacute;cticas y procedimientos b&eacute;licos para tratar de frenar la desobediencia ciudadana. <\/p>\n<p>Para &quot;justificar&quot; la <i>guerra sucia<\/i>se ha propalado la versi&oacute;n de que el movimiento popular oaxaque&ntilde;o ha sido &quot;infiltrado&quot; por organizaciones pol&iacute;tico-militares de izquierda que han radicalizado la protesta. Pero la movilizaci&oacute;n en contra del gobernador, expl&iacute;citamente encuadrada en el marco de la desobediencia civil, ha seguido caminos claramente pac&iacute;ficos. En ning&uacute;n momento los integrantes de la APPO han utilizado armas de fuego en sus acciones. Su radicalismo ha surgido del autoritarismo gubernamental. El origen de la violencia est&aacute; en otro lado. <\/p>\n<h3>Una sociedad organizada <\/h3>\n<p>La sociedad oaxaque&ntilde;a est&aacute; altamente organizada en agrupaciones etnopol&iacute;ticas, comunitarias, agrarias, de productores, civiles, sindicales, de defensa ambiental y de inmigrantes. Ha construido s&oacute;lidas redes trasnacionales permanentes. Ese denso tejido asociativo, forjado en m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de lucha y con una fuerte vocaci&oacute;n aut&oacute;noma, rompi&oacute; masivamente en los &uacute;ltimos tres meses con el control del PRI y los mediadores pol&iacute;ticos tradicionales. Los m&eacute;todos tradicionales de dominio gubernamental, basados en una combinaci&oacute;n de cooptaci&oacute;n, negociaci&oacute;n, divisi&oacute;n, manipulaci&oacute;n de demandas y represi&oacute;n, se agotaron. El modelo salt&oacute; por los cielos hecho pedazos. La nueva <i>guerra sucia<\/i> se convirti&oacute; as&iacute; en el &uacute;ltimo recurso de una clase pol&iacute;tica arrinconada para recuperar la cadena de mando-obediencia. <\/p>\n<p>Acorralado por el movimiento de resistencia civil contra el fraude electoral, el gobierno federal ha hecho del conflicto oaxaque&ntilde;o una pieza de cambio con el PRI. No quita al gobernador depuesto por los ciudadanos, pero tampoco le manda a la Polic&iacute;a Federal Preventiva (PFP). Desde el 3 de julio, sin el menor decoro, Ulises Ruiz se lanz&oacute; a los brazos de Felipe Calder&oacute;n. Cifra en su alianza con el candidato panista su sobrevivencia en el puesto o, ya de perdida, la negociaci&oacute;n de su sucesor. Esta actitud del gobierno federal permite a la violencia ileg&iacute;tima de las autoridades de la entidad abrirse camino sin contrapesos. <\/p>\n<p>La actual lucha oaxaque&ntilde;a responde a motivaciones y din&aacute;micas particulares. No hay organizaci&oacute;n armada ni partido pol&iacute;tico capaz de estimular la autorganizaci&oacute;n ciudadana aut&oacute;noma que existe en la entidad, y que es su sello distintivo. Amenazar con el fantasma de las guerrillas es un intento por deslegitimar una genuina protesta popular que la torpeza gubernamental ha transformado en algo muy cercano a un levantamiento. <\/p>\n<p>Hay luchas sociales que anticipan conflictos de mayor envergadura. Son una se&ntilde;al de alarma que alerta sobre graves problemas pol&iacute;ticos sin soluci&oacute;n en un pa&iacute;s. Las huelgas de Cananea y R&iacute;o Blanco constituyen uno de los antecedentes reconocidos de la Revoluci&oacute;n Mexicana de 1910-1917. La revuelta de 1905 en Rusia mostr&oacute; el camino que, 12 a&ntilde;os despu&eacute;s, fue recorrido por los bolcheviques durante la Revoluci&oacute;n de Octubre. <\/p>\n<p>La movilizaci&oacute;n magisterial-popular que desde el 22 de mayo sacude Oaxaca es una expresi&oacute;n de este tipo de protestas. Ha puesto al descubierto el agotamiento de un modelo de mando, la crisis de relaci&oacute;n existente entre la clase pol&iacute;tica y la sociedad, y la v&iacute;a que el descontento popular puede seguir en un futuro pr&oacute;ximo en todo el pa&iacute;s. <\/p>\n<p>En Oaxaca la desobediencia civil est&aacute; muy cerca de convertirse en un levantamiento popular que, lejos de desgastarse, crece y se radicaliza d&iacute;a con d&iacute;a. El movimiento ha dejado de ser una lucha tradicional de protesta y ha comenzado a transformarse en el embri&oacute;n de un gobierno alternativo. Las instituciones gubernamentales locales son cada vez m&aacute;s cascarones vac&iacute;os carentes autoridad, mientras las asambleas populares se convierten en instancias de las que emana un nuevo mandato pol&iacute;tico. <\/p>\n<p>Como marchan las cosas, el ejemplo de la naciente comuna de Oaxaca est&aacute; lejos de circunscribirse a su entidad. En un descuido anticipa lo que puede suceder a lo largo y ancho del pa&iacute;s si no se limpia el <i>cochinero<\/i>cometido en los comicios del 2 de julio. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oaxaca es un estado lleno de problemas sociales. Centro tur&iacute;stico de sur de M&eacute;xico, sus enclaves est&aacute;n rodeados por villas de miseria sostenidas por las remesas de los trabajadores migrantes. 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