{"id":64043,"date":"2024-03-13T10:31:14","date_gmt":"2024-03-13T15:31:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=64043"},"modified":"2024-03-13T12:33:53","modified_gmt":"2024-03-13T17:33:53","slug":"un-8-de-marzo-en-honduras-aires-de-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/un-8-de-marzo-en-honduras-aires-de-justicia\/","title":{"rendered":"Un 8 de marzo en Honduras: aires de justicia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-us.googleusercontent.com\/3TPLhcxYJzRlxscHqlMRhdh-CHvwUXSJZfxEMi0tE2vPP3Pv8NtBGcFxIgUhGVEABAjQptxCLoWeQu-QuLWzAuswjeiz8I8kUX4CRufWnYq2xdxT3wv2gZiHas1gdksONi4kPiHoIcWvge_vmVgE0Q\" alt=\"\" style=\"width:591px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Era el 7 de marzo y est\u00e1bamos de pie en el Congreso Nacional. A m\u00ed, particularmente me hab\u00eda costado entrar, ya que hab\u00edan borrado mi nombre de la lista de entrada. Eso porque en d\u00edas pasados me atrev\u00ed a preguntar si el Presidente del Congreso Nacional, pagar\u00eda la deuda alimenticia que tiene con su hija menor de dos a\u00f1os y vive en los Estados Unidos. \u00c9l se niega a darle la manutenci\u00f3n que le corresponde y su madre insiste en reclamarla, mientras las feministas le acompa\u00f1amos en ese reclamo. Con todo y gracias a la gesti\u00f3n de las diputadas F\u00e1tima Mena y Shirley Arriaga, logr\u00e9 entrar. La verdad, no esper\u00e1bamos nada. Hac\u00eda a\u00f1os que esperaban en el tintero o quiz\u00e1 en alg\u00fan caj\u00f3n, la Ley Casa Refugio, la Ley Integral de violencia hacia las mujeres, la Ley de Educaci\u00f3n sexual integral, entre otras. El a\u00f1o pasado, el Ministro de Educaci\u00f3n nos dio una lecci\u00f3n rompiendo las gu\u00edas educativas de educaci\u00f3n sexual en televisi\u00f3n nacional, acus\u00e1ndolas de contener \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d. Nada nuevo para un funcionario fundamentalista. En este contexto, la invitaci\u00f3n socializada para este ocho de marzo, no promet\u00eda mucho, pero lo hizo. En un solo debate fue presentada y aprobada por unanimidad, la Ley Casas Refugio para las mujeres v\u00edctimas y sobrevivientes de violencia de g\u00e9nero. Las que est\u00e1bamos en el hemiciclo brinc\u00e1bamos de la felicidad, porque al fin un sue\u00f1o de m\u00e1s de seis a\u00f1os se hac\u00eda realidad. Ahora, a luchar por el presupuesto y su aplicaci\u00f3n, pero esos, como decimos en este pa\u00eds \u201cson otros cien pesos\u201d. Un consenso entre la clase pol\u00edtica hondure\u00f1a a favor de las mujeres, era lo menos que esper\u00e1bamos, pero se logr\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Ese 8 de marzo, que escuchamos la palabra \u201cculpable\u201d, muchas no celebramos, porque faltaba m\u00e1s en este pa\u00eds tan carente de todo, hasta a veces, de la ternura. Sin embargo, fue un buen d\u00eda, porque aunque no se le juzg\u00f3 en las cortes hondure\u00f1as, la mayor\u00eda del pueblo sinti\u00f3 algo parecido a la justicia. <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el 8, no solo era el D\u00eda internacional de la mujer, sino, para la hondure\u00f1idad, otro d\u00eda importante: el juicio a Juan Orlando Hern\u00e1ndez (JOH), ex presidente hondure\u00f1o, acusado y extraditado por los Estados Unidos, con los cargos de introducci\u00f3n y tr\u00e1fico de drogas en ese pa\u00eds. Uno de los actores m\u00e1s nefastos de nuestra historia iba a ser juzgado por una de las potencias m\u00e1s grandes del mundo, obteniendo quiz\u00e1, la justicia a la que no se pudo acceder en los juzgados nacionales. Bien es cierto, que JOH, como popularmente se le conoce, no fue uno de los protagonistas del Golpe de Estado del 2009, pero s\u00ed se aprovech\u00f3 de sus consecuencias, despu\u00e9s del gobierno mediador de Pepe Lobo, para afianzar lo que se dio por llamar un \u201cnarco estado\u201d donde la represi\u00f3n a defensores\/as y poblaci\u00f3n en general, estaba a la orden el d\u00eda. Las rutas de tr\u00e1nsito, r\u00e1pidamente se convirtieron en rutas de narcotr\u00e1fico, donde el crimen organizado mandaba e impon\u00eda sus reglas. En este contexto, la desaparici\u00f3n y los feminicidios fueron parte importante de este \u201cestado de terror\u201d, ya que las mujeres eran moneda de cambio, como venganza a terceros o simplemente como fallo del \u00faltimo eslab\u00f3n de una cadena del crimen, que las utiliza y vulnera. Las cifras ascendieron de una manera escandalosa, llegando a ser el pa\u00eds con m\u00e1s feminicidios en Am\u00e9rica Latina, lugar que se mantiene actualmente.\u00a0 JOH impon\u00eda a su vez, mandatarios y operadores de justicia que no solo le permit\u00edan actuar sin m\u00e1cula en la narco actividad, sino, que le permitieron \u201clegalizar\u201d la re-elecci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Legalizar va en comillas, porque nuestra Constituci\u00f3n no permite dicha re-elecci\u00f3n y creo que esta situaci\u00f3n es igual en todos los pa\u00edses centroamericanos. Pero si de algo es culpable Juan Orlando, es de instalar el cinismo en el istmo, con un fallo de la Corte Constitucional avalando la re-elecci\u00f3n (s\u00ed, al estilo Bukele y Ortega) despu\u00e9s de haber comparecido p\u00fablicamente y en televisi\u00f3n nacional, diciendo que no iba a hacerlo y que quien mencionara el tema, ser\u00eda objeto de denuncia. Al final de sus ocho a\u00f1os de mandato dej\u00f3 un pa\u00eds en ruinas, con la mayor\u00eda de los ac\u00f3litos de su gobierno huyendo a otros pa\u00edses como Nicaragua y el mismo, esposado y entreg\u00e1ndose a la justicia estadounidense.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ese 8 de marzo, que escuchamos la palabra \u201cculpable\u201d, muchas no celebramos, porque faltaba m\u00e1s en este pa\u00eds tan carente de todo, hasta a veces, de la ternura. Sin embargo, fue un buen d\u00eda, porque aunque no se le juzg\u00f3 en las cortes hondure\u00f1as, la mayor\u00eda del pueblo sinti\u00f3 algo parecido a la justicia. Algo parecido a decir, aqu\u00ed estamos hermanas desaparecidas y asesinadas, se lleg\u00f3 lo m\u00e1s lejos que se pudo. Berta C\u00e1ceres y Gladys Lanza, se hizo un cachito de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esperamos que \u00e9ste sea un ejemplo para otros mandatarios centroamericanos, dictadores que aspiran a ser eternos en sus tierras: todos los reg\u00edmenes caen, tarde o temprano, hasta aquellos que parecen m\u00e1s fuertes. Mientras nosotras, feministas, celebramos, porque como sea, dimos otro paso, avanzamos y con nosotras, generaciones, cientos de mujeres y hombres, que tendr\u00e1n salidas ante las violencias y podr\u00e1n saber que es posible el juicio, ese tan lejana para nosotros. Somos porque estamos paradas entre la esperanza y el gozo, sobrevivientes del terror y a veces, solo a veces, podemos sentir algo parecido a la justicia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><em>Jessica Isla: hondure\u00f1a, es periodista, escritora, investigadora, y activista de Feministas en Resistencia en Tegucigalpa.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 8 de marzo no solo era el D\u00eda internacional de la mujer, sino, para la hondure\u00f1idad, otro d\u00eda importante: fue el juicio a Juan Orlando Hern\u00e1ndez, ex presidente hondure\u00f1o, acusado y extraditado por los Estados Unidos con los cargos de introducci\u00f3n y tr\u00e1fico de drogas en ese pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":291,"featured_media":64046,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[8464,8476],"tags":[6106,4922,8488],"coauthors":[5336],"class_list":["post-64043","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-activismos","category-destacado","tag-8-de-marzo","tag-centroamerica","tag-mira-feminismos-y-democracias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/291"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64043"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64051,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64043\/revisions\/64051"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64043"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=64043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}