{"id":64204,"date":"2024-05-30T15:44:27","date_gmt":"2024-05-30T20:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=64204"},"modified":"2024-06-14T19:26:45","modified_gmt":"2024-06-15T00:26:45","slug":"la-cancion-es-el-remedio-musica-de-protesta-feminista-y-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-cancion-es-el-remedio-musica-de-protesta-feminista-y-latinoamericana\/","title":{"rendered":"La canci\u00f3n es el remedio: m\u00fasica de protesta feminista y latinoamericana"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Katia Rej\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>\u27a4<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/playlist\/5SZ537jr6MjVG2dRepGqV8?si=568a1306a1634459\">Playlist<\/a> para leer este texto.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1269\" height=\"900\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-cancion-como-remedio-.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64257\" style=\"width:594px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-cancion-como-remedio-.jpeg 1269w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/La-cancion-como-remedio--768x545.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1269px) 100vw, 1269px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las palabras conjuran el mundo. Por algo la palabra hablada siempre ha sido parte de los rituales: como en las novenas cuando alguien dice una frase (casi siempre llena de culpa religiosa) para que un coro de fieles copie el ritmo y el sonido; o en la poes\u00eda en voz alta que es algo as\u00ed como rezarle a la vida; y, por supuesto, en la energ\u00eda expuesta y masiva de las canciones.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Encontrar el ritmo que acompa\u00f1e mis dolores en una <em>playlist<\/em> de <em>Spotify<\/em> se ha convertido en mi ritual personal. El problema es que casi todas las canciones cuentan la misma historia: el amor que sale mal. Perd\u00f3n, el amor cisheterosexual que sale mal.&nbsp; Y a estas alturas, las mujeres, disidencias y personas racializadas en Am\u00e9rica Latina ya no solo sufrimos por el amor de una pareja. Ya no hablamos solo de nostalgia, sino de soltalgia (una palabra que nombra el dolor de la p\u00e9rdida de la naturaleza). Nos duelen y emocionan tambi\u00e9n temas como el colonialismo, la explotaci\u00f3n laboral, el extractivismo, el racismo, etc\u00e9tera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esa b\u00fasqueda por la palabra que invoque la vida que quiero, encontr\u00e9 la m\u00fasica de protesta. La canci\u00f3n de protesta o canci\u00f3n social se populariz\u00f3 en los a\u00f1os sesentas en Am\u00e9rica Latina, y de hecho hubo un Encuentro Internacional de la Canci\u00f3n de Protesta en 1967 en Cuba, que sent\u00f3 la definici\u00f3n de este tipo de m\u00fasica como \u201cun arma al servicio del pueblo\u201d, de acuerdo con la investigadora Miryam Ibeth Robayo Pedraza, en su art\u00edculo <em>La canci\u00f3n social como expresi\u00f3n de inconformismo social y pol\u00edtico en el siglo XX.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, muchas cosas han pasado desde el siglo XX y ahora la canci\u00f3n de protesta es m\u00e1s que Pablo Milan\u00e9s y Silvio Rodr\u00edguez. A la canci\u00f3n pol\u00edtica de los sesenta le hac\u00eda falta m\u00e1s nombres de mujeres y hoy quienes protagonizan la m\u00fasica de protesta en Am\u00e9rica Latina son ellas. Voces que hablan tambi\u00e9n del amor, s\u00ed, pero en formas que no se sienten repetitivas. Expresan ese amor como una cobija extendida que puede ser libre y estar dirigido hacia animales, amistades, el cuerpo propio, a la vida. En la m\u00fasica de protesta compuesta e interpretada por mujeres cis y trans, y personas no binarias est\u00e1n las conversaciones que nos hace falta tener en colectividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Se me ocurre, coraz\u00f3n, que est\u00e1s a tiempo\/ de comprender que la canci\u00f3n es el remedio de quien vive sin aliento<\/em>, dice la cantautora veracruzana Silvana Estrada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es la experiencia de las personas que crean esos ecos? Entrevist\u00e9 a tres cantautoras mexicanas de Yucat\u00e1n para entender c\u00f3mo el lenguaje en la m\u00fasica<em> es un arma\/ rompiendo los esquemas, <\/em>como dir\u00eda Audry Funk<em>.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/open.spotify.com\/track\/5Z8MjCz1NrPbb0BvDa7GFA?si=f3d44e5b20a347a9\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Daniela Romero estaba cantando con los ojos cerrados en un peque\u00f1o foro de la ciudad de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n cuando la escuch\u00e9 por primera vez a ella y a La Muchacha, una compositora colombiana que escribe m\u00fasica sobre el territorio. En esa ocasi\u00f3n, Daniela cant\u00f3 un cover de La Muchacha, No Azara: <em>Y a m\u00ed que no me coja la muerte\/ ni siquiera en la puerta \u2018e mi casa\/ porque en esta tierra que es tan m\u00eda\/ no tengo que chuparme las balas. <\/em>Fue como ponerle subt\u00edtulos a un dolor que no terminaba de entender y darme cuenta de que no era solo m\u00edo, era compartido.<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Daniela Romero junto con su compa\u00f1era Dominique Osses conforman Okupa Latina, una dupla de m\u00fasica de protesta. En entrevista, Daniela habla sobre c\u00f3mo vivir en un territorio tan colonizado le recuerda que \u201cla conquista\u201d que sucedi\u00f3 hace 500 a\u00f1os en M\u00e9xico es un proceso vigente. Naci\u00f3 en Campeche, pero desde hace unos a\u00f1os vive en Yucat\u00e1n, ambos estados forman parte de la Pen\u00ednsula sur:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe parece m\u00e1s que necesario mirar la m\u00fasica siempre por el filtro de la colonizaci\u00f3n, sobre todo en este continente. Estamos en la \u00e9poca de la religi\u00f3n capitalista y muches aprendemos o tenemos que aprender sobre la m\u00fasica en este contexto\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"854\" height=\"1280\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Daniela-Romero.-Foto-de-Rodrigo-Maisterra.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64206\" style=\"width:413px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Daniela-Romero.-Foto-de-Rodrigo-Maisterra.jpeg 854w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Daniela-Romero.-Foto-de-Rodrigo-Maisterra-768x1151.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 854px) 100vw, 854px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Daniela Romero. Foto: Rodrigo Maisterra<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil diferenciar la industria de la m\u00fasica de la industria del amor, porque en las canciones el modelo de relaci\u00f3n tradicional est\u00e1 sobreexplotado (como absolutamente todo en el capitalismo). Sin embargo, opina que los movimientos latinoamericanos de mujeres le han dado m\u00e1s representatividad a otras historias de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA m\u00ed me urge tener m\u00e1s representatividad pol\u00edtica y afectiva. Este a\u00f1o he hecho muchas canciones sobre la anarqu\u00eda relacional y mis procesos para abrir mi relaci\u00f3n de pareja. Ha sido bien bonito encontrar referencias en otros lugares como Silvana Estrada y Renee Goust, encontrar esas voces para ir yo tejiendo la m\u00eda\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su voz se empez\u00f3 a tejer desde que ten\u00eda 6 a\u00f1os y compuso una canci\u00f3n para su mam\u00e1, y se hizo m\u00e1s n\u00edtida cuando migr\u00f3 de Campeche a Yucat\u00e1n y pas\u00f3 de sentir la calma de un sitio a la inseguridad del otro. De ese cambio de paisaje y su primera \u201cherida fundamental\u201d como la nombra, naci\u00f3 su primera canci\u00f3n de protesta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi pudiera volverlo una met\u00e1fora, para m\u00ed, hacer m\u00fasica de protesta son como ba\u00f1os de entendimiento que me llegan de un momento a otro. Es muy err\u00e1tico, el ritmo va en c\u00f3mo me suceden las cosas, c\u00f3mo las siento. Yo hago m\u00fasica de protesta porque me interpela el contacto con el mundo y no entiendo c\u00f3mo la gente se va a dormir tranquila pensando que cosas horribles est\u00e1n pasando. Hacer canciones es la forma en la que yo he encontrado la supervivencia. La m\u00fasica me suaviza y es m\u00e1s una necesidad que un oficio. Yo no <em>me dedico a hacer canciones<\/em>, yo <em>necesito<\/em> hacerlas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: ALGO BONITO\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/track\/0QZLXBMcPm9Em0J8YjKQfM?si=dac89ccf700948c5&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Nina Nina es dif\u00edcil de ubicar en un ritmo. Se mueve dentro del hip-hop, el vogue, el rap, el reggaeton, la m\u00fasica electr\u00f3nica. Es una de las reinas de las pistas underground de la ciudad de M\u00e9rida: una dj, productora, performance y una de las Hijas del Rap, un colectivo de hip hop que tambi\u00e9n ha cantado sobre esas otras formas de amor. \u00bfMi favorita? M\u00e1sturbo: <em>Yo s\u00ed me autocuido! M\u00e1sTURBO hago ritual para conectarme\/ satisfacerme y darme gusto, me amo me gusto\/estoy toy toy conmigo\/ tocando las piezas que me gustan.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodav\u00eda hace falta mucho trabajo de imaginaci\u00f3n, de pensar nuevas formas de amar que estamos construyendo desde otros lares. La narrativa del amor rom\u00e1ntico tradicional no nos funciona, nos queda chica, no se adapta a nuestra realidad. En el sur de M\u00e9xico, cuando hablamos de amor hablamos tambi\u00e9n de amor a la tierra o a las amistades, a la resistencia y las colectividades. Los nuevos lenguajes empujan nuestra imaginaci\u00f3n hacia nuevas narrativas y otros amores posibles. Desde las palabras suceden los grandes cambios\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nina es de Veracruz y las d\u00e9cimas del son jarocho fueron su primer acercamiento a la palabra hablada como una forma de narrar el mundo. Pero dice que conocer a las Hijas del Rap -particularmente a Phana Mulixa a quien describe como su maestra y mentora- fue un parteaguas. Fue un momento de reconocer que a la rabia hab\u00eda que organizarla y transformarla para enunciar el mundo en el que s\u00ed quiere vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVeo narrativas muy diversas en Abya Yala. No es la misma realidad en M\u00e9xico que en Argentina, Costa Rica, El Salvador. Lo interesante es ese inter\u00e9s por escuchar los proyectos de otras compa\u00f1eras. Cada vez hay m\u00e1s conciencia de lo que consumimos y los mensajes que el capitalismo nos quiere meter a la fuerza. Y creo que tampoco podemos exigirle a la gente escuchar nuestra m\u00fasica porque las personas vivimos bajo ritmos muy cansados. Encontrar nueva m\u00fasica es un esfuerzo que no todo el mundo puede hacer\u201d, dice.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Almac\u00e9n de Datos\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/track\/4zAsC9RcHL36oTPVoTO4Vp?si=11a997fe3c0b4e97&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica de protesta no se queda en la palabra. Se protesta tambi\u00e9n para resistir a una manera de componer, distribuir, colaborar y producir m\u00fasica. Kill Beat es una rapera que se presenta a s\u00ed misma: <em>Me cuida la espalda mi abuela y sus bendiciones\/ Mi carta de presentaci\u00f3n son mis acciones\/ Dame el micro que te lo devuelvo en llamas\/ La morena con m\u00e1s flyback. <\/em>Lo dice cantando hacia una c\u00e1mara en uno de sus videos de Instagram. Es de noche pero tiene unos lentes de sol que van muy bien con su hipil bordado del pueblo maya. Con una mano hace gestos que enfatizan el pulso de sus palabras y con la otra, sostiene un vaso grande de unicel que todes sabemos tiene cheva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMis abuelos fueron esclavos henequeneros. Yo ven\u00eda de un lugar muy estigmatizado, de mucho silencio, de no ser t\u00fa. En el <em>underground<\/em> del rap encontr\u00e9 voces como Arianna Puello, una rapera dominicana. Su disco <em>El gancho perfecto<\/em> es de los que m\u00e1s me ha emocionado porque fue una pionera de hablar sobre esos temas y con ese estilo, ese <em>flow<\/em> que te atrapaba\u201d, dice Kill Beat en entrevista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"960\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Killbeat2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64210\" style=\"width:449px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">KillBeat<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En el underground del rap encuentras voces que se salen del ego trip o rap rom\u00e1ntico que, de acuerdo con Kill, son las narrativas que m\u00e1s se escuchan. Para hablar de cosas distintas tambi\u00e9n tienes que estar al margen de lo que solicita la industria de masas en la m\u00fasica. Hay que buscar las historias y los conocimientos que est\u00e1n en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAhora con las plataformas de <em>streaming<\/em> tenemos m\u00e1s apertura a encontrar m\u00fasica de cualquier rinc\u00f3n del mundo. A veces siento que ya ni buscamos que tenga voz sino un ritmo que nos desature de los mensajes que hay por todos lados\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Kill comenz\u00f3 a componer lo hac\u00eda descargando pistas del Youtube, sorteaba las limitaciones econ\u00f3micas y f\u00edsicas con las posibilidades de la tecnolog\u00eda, hasta que consigui\u00f3 colaborar con un estudio. A alguien le gust\u00f3 lo que narraba, el cuerpo de la m\u00fasica, porque ten\u00eda contenido y Kill aprendi\u00f3 que la historia trillada de la artista que se crea a s\u00ed misma sin ayuda de nadie tambi\u00e9n es un estereotipo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHace poco me dijeron algo: que tienes que pensar si lo que haces es para un momento o para toda la vida. Creer que la m\u00fasica va a ser para toda mi vida me hace pensar el arte de otra forma, sin prisa y sin la presi\u00f3n est\u00e9tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Algo tiene que estar mal\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/track\/7rufxYGY346EARS1jKssiI?si=b6f517bb5c464de1&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Daniela Romero describe a la industria musical como un monstruo rom\u00e1ntico y violento. Le hace eco a Kill Beat cuando dice que los espacios y las herramientas f\u00edsicas para crear m\u00fasica est\u00e1n centralizados en lugares donde la infraestructura y la escena musical est\u00e1 mucho m\u00e1s tejida con el capitalismo; y limitados para personas que viven en los m\u00e1rgenes de las ciudades grandes para quienes \u201cvivir del arte\u201d es un sue\u00f1o guajiro. La precariedad y las violencias que viven la mayor\u00eda de las personas provoca una crisis creativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe cuesta trabajo pensar en la m\u00fasica s\u00f3lo desde la perspectiva de si me va a gustar o no. Y crearla, solo lo puedo hacer con personas con quienes me toma tiempo construir un v\u00ednculo. Soy demimusical. S\u00ed, la m\u00fasica me da de comer pero tambi\u00e9n me genera este grado de correspondencia con el amor que siento en el mundo, que me hace sentir viva y querer estar viva\u201d, dice Daniela Romero.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora mismo est\u00e1 terminando de componer una canci\u00f3n que comenz\u00f3 en la pandemia. Se llama <em>Voy a nadar<\/em> y es la conclusi\u00f3n de una serie de mensajes que le ha tomado tiempo y que comenz\u00f3 a cerrar hace apenas unos d\u00edas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa gente tambi\u00e9n tiene que entender que producir m\u00fasica fuera del <em>mainstream<\/em> implica otros ritmos, otros tiempos. Que nos va a tomar m\u00e1s sacar un \u00e1lbum pero va a salir, y cuando salga ser\u00e1 algo muy trabajado\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1066\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nina-Nina-atocha-.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64208\" style=\"width:528px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nina-Nina-atocha-.jpeg 1600w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nina-Nina-atocha--768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nina-Nina-atocha--1536x1023.jpeg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nina Nina<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Las compositoras entrevistadas tienen en com\u00fan que no hacen canciones para pegar en la radio, que <em>hay cosas que no pagan lo que trae tu monedero. <\/em>Ellas escriben, por ejemplo, de la cumbia que sana: <em>Un ramazo de cilantro y huevo\/ Pa&#8217; dejarte como nuevo, abuelita\/ Si t\u00fa trae peyote y marihuanol \/Yo me sano con el mar, con el sol.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre esta canci\u00f3n de las Hijas del Rap, Nina Nina explica: \u201cMi abuela me hizo mi primera limpia a los 15 a\u00f1os, entrando a otra fase de la vida para ella. Esos ramazos, que te pasen el huevo, la mariguana o el peyote han sido formas de sanar individual y colectivamente. Siempre han estado ah\u00ed y en la m\u00fasica hay un trabajo de registrar esa tradici\u00f3n oral, esa espiritualidad y sanaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ella es una decisi\u00f3n no entrar en los espacios y esquemas que no se adaptan a su realidad o en los que no se siente representada. Intentar pertenecer a lugares ajenos implica modificar muchas cosas, a veces, cosas esenciales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRenunciar al <em>mainstream<\/em> no significa renunciar a vivir dignamente, al contrario. Yo creo que estamos decidiendo vivir dignamente como artistas cuando decidimos seguir nuestros propios ritmos punks de creatividad. Para m\u00ed es un placer moverme en el underground. A m\u00ed me gusta decir que los proyectos en los que participo son de culto. Nuestro mensaje no tiene que ser de ahuevo para todes, pero nos interesa que llegue a los o\u00eddos de quienes necesitan escucharlo, porque nosotras tambi\u00e9n fuimos las personas que escuchamos un mensaje y nos removi\u00f3\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Visionaria\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/track\/0nLl8HfL9NsUj3ub0Y44a1?si=9c183aafcb3d4589&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de pertenecer a un movimiento de cantautoras latinas de protesta, Daniela Romero, Nina Nina y Kill Beat tienen otra cosa en com\u00fan: todas han compartido su m\u00fasica en espacios pedag\u00f3gicos y de disfrute con ni\u00f1as. Esas colaboraciones les han tra\u00eddo aprendizajes que en otros espacios no ser\u00edan posibles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos discursos de las mujeres en la m\u00fasica son m\u00e1s profundos y estamos tejiendo redes tambi\u00e9n m\u00e1s profundas no solo entre nosotras sino tambi\u00e9n con comunidades como las personas LGBT, con quienes se han sentido aisladas. Y no s\u00e9 si te has dado cuenta, pero ah\u00ed afuera hay ni\u00f1as rapeando\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Menciona el nombre de Angi Nicole, una ni\u00f1a de 8 a\u00f1os de Yucat\u00e1n con seis sencillos de rap en Spotify. Hace unos meses, Kill Beat imparti\u00f3 unos talleres para ni\u00f1as en la Casa de la Mujer Ind\u00edgena de Yucat\u00e1n y vio c\u00f3mo las ni\u00f1as ten\u00edan una autonom\u00eda que muchas hubi\u00e9ramos querido tener en la infancia:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas letras que he sacado con las ni\u00f1as siempre tratan de querer ser libre, de volar, de no querer acoso, de estar tranquilas. Les das un micr\u00f3fono y te dicen todo lo que no quieren porque lo tienen muy claro\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se viene una generaci\u00f3n de ni\u00f1as que podr\u00e1 escuchar letras con m\u00e1s sentido cr\u00edtico. Como dice Nina Nina: el <em>mainstream<\/em> es tan poco original que se tiene que alimentar de los m\u00e1rgenes. As\u00ed que de alguna manera esta m\u00fasica <em>underground<\/em> va a terminar impactando en las narrativas m\u00e1s amplias y las ni\u00f1as de ma\u00f1ana sabr\u00e1n que hay muchas formas de expresar y entender la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn los talleres de las Hijas del rap vimos que desde el lenguaje ellas narran su propio universo sin utilizar estas palabras como \u201clucha\u201d o \u201cresistencia\u201d, que tambi\u00e9n son un l\u00e9xico militar. Ni\u00f1as viviendo en un pueblo maya utilizando un lenguaje biling\u00fce y m\u00e1s familiar. Es s\u00faper interesante ver c\u00f3mo esto complejiza a\u00fan m\u00e1s su realidad\u201d, dice Nina Nina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia pedag\u00f3gica de la m\u00fasica ha sido ampliamente estudiada y Daniela Romero recalca que estar en un escenario no alcanza. El escenario no es el \u00fanico lugar donde la m\u00fasica puede exponerse y cuando ella comparte la m\u00fasica en espacios con ni\u00f1eces se da cuenta de la transgresi\u00f3n que permite en las emociones y los entendimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn un sal\u00f3n de clases suceden cosas que no podr\u00edan ocurrir afuera, pero que son cosas que necesitamos que sucedan. Nos estamos permitiendo encuentros m\u00e1s reales con las ni\u00f1as y nuevas formas realmente dignas de habitar el espacio emocional con otros cuerpos. Ya no podemos mirar a las ni\u00f1as fuera del arte como sujeto pol\u00edtico. Est\u00e1n con nosotres, creando sus propios mundos. Y si lo podemos mirar desde un lugar digno y amoroso y con mucha conciencia, creo que lo vamos a hacer bien\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Katia Rej\u00f3n M\u00e1rquez (<\/em>Campeche, 1993) Periodista y escritora. Cofund\u00f3 la revista Memorias de N\u00f3mada y el podcast Fugitivas mx. Escribe de medioambiente, antirracismo, g\u00e9nero y cultura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la canci\u00f3n pol\u00edtica de los sesenta le hac\u00eda falta m\u00e1s nombres de mujeres.<\/p>\n","protected":false},"author":495,"featured_media":64262,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[8464,4918],"tags":[8628,8630,8627,4958,8488,8626,8629],"coauthors":[8538],"class_list":["post-64204","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-activismos","category-feminismos","tag-daniela-rodrigo","tag-hijas-del-rap","tag-killbeat","tag-mexico","tag-mira-feminismos-y-democracias","tag-musica-de-protesta","tag-nina-nina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64204"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64268,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64204\/revisions\/64268"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64204"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=64204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}