{"id":64506,"date":"2024-11-04T19:07:28","date_gmt":"2024-11-05T00:07:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=64506"},"modified":"2025-03-07T13:42:56","modified_gmt":"2025-03-07T18:42:56","slug":"este-john-se-paso-dicen-marquezanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/este-john-se-paso-dicen-marquezanos\/","title":{"rendered":"\u201cEste John se pas\u00f3\u201d dicen marquezanos"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Kau Sirenio <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"1600\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.22.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64507\" style=\"width:475px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.22.jpeg 1200w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.22-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.22-1152x1536.jpeg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>La gente del lugar se qued\u00f3 at\u00f3nita, uno con voz entrecortada narra el diluvio que trajo el Hurac\u00e1n John a la playa de Puerto Marqu\u00e9s: palapas y restaurantes colapsados y por si fuera poco, hasta cocodrilos buscando refugio se metieron en la vivienda de Ascencio Osuna. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las calles de la Unidad Habitacional Colosio est\u00e1n inundadas de colchones, sillones, ropa y cartones que a\u00fan no han sido removidos por nadie; entre estas peque\u00f1as monta\u00f1as de basuras salen olores f\u00e9tidos que alcanzan a varios metros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que era la glorieta de Luis Donaldo Colosio se ha convertido en un tiradero, la estatua del excandidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional se qued\u00f3 sin brazo, los cascajos de esta figura est\u00e1n esparcidos en los mont\u00edculos de basura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La devastaci\u00f3n que dej\u00f3 John al este de Acapulco se volvi\u00f3 en una incertidumbre para los acapulque\u00f1os. Llevan d\u00edas sin agua, comida y trabajo; en algunas de las calles hay grupo de mujeres y hombres platicando de lo que pas\u00f3 el 24 y 25 de septiembre; cuando el hurac\u00e1n John lleg\u00f3 a categor\u00eda tres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico y Estados Unidos quedaron&nbsp; al descubierto c\u00f3mo los gobiernos de Estados Unidos y M\u00e9xico poco han aprendido de los huracanes, pese a los reiterados desastres, a\u00fan no hay plan para mitigar en el momento de que ocurren estos fen\u00f3menos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez la destrucci\u00f3n no fue generalizada como el hurac\u00e1n Otis que azot\u00f3 la regi\u00f3n hace 11 meses. Erika Mart\u00ednez de Puerto Marqu\u00e9s dice que esta vez los da\u00f1os fueron distintos: \u201cCon Otis el da\u00f1o fue estructural y fue parejo, pero John se pas\u00f3 de listo porque se llev\u00f3 \u00a1todo!\u201d Intenta una sonrisa, para darse \u00e1nimo otros 10 segundos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"960\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.23.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64509\" style=\"width:618px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.23.jpeg 1280w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.23-768x576.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No es para menos, el pueblo de Puerto Marqu\u00e9s est\u00e1 destrozado. Una lugare\u00f1a con voz entrecortada narra el diluvio que trajo John a la playa de Puerto Marqu\u00e9s; palapas y restaurantes colapsados. En Lo que antes era un lugar de&nbsp; fiestas y convivios familiares, ahora la soledad se adue\u00f1\u00f3 de esta demarcaci\u00f3n popular del Para\u00edso del Pac\u00edfico. \u201cPerdimos todo, absolutamente todo\u201d reitera el se\u00f1or Ascencio Osuna Hern\u00e1ndez. Relata que hasta hasta los cocodrilos se metieron en su vivienda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta poblaci\u00f3n, los vecinos se organizaron para cuidarse.&nbsp; Se form\u00f3 una comisi\u00f3n para esperar a las autoridades de los gobiernos&nbsp; federal, estatal y municipal y llevarlos a los puntos m\u00e1s afectados. Tambi\u00e9n han formado grupo de limpieza y comedor vecinal.<\/p>\n\n\n\n<p>Erika Mart\u00ednez Villanueva apunta con dedo flam\u00edgero hac\u00eda una caba\u00f1a colapsada: \u201cEra todo lo que ten\u00eda de patrimonio, me he quedado sin nada; de lo poco que trabaj\u00e9 en ocho meses, se lo llev\u00f3 John\u201d hace su recuento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cabello quebrado y la piel tostada de Erika delata su origen coste\u00f1a, A pesar de no tener nada de patrimonio, intenta reconstruir la tragedia: \u201cHace 11 meses, intentaba sostener el techo y las ventanas para que no se lo llevara el viento, pero ahora fue muy diferente, porque el agua nos rebas\u00f3 a m\u00e1s dos metros, como pudimos logramos salir de nuestras casas para ir a los albergues\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl hurac\u00e1n Paulina dej\u00f3 muchos muertos, pero el da\u00f1o fue m\u00e1s sentida en el anfiteatro de Bah\u00eda de Santa Luc\u00eda; Ingrid y Manuel dej\u00f3 mucho da\u00f1os pero por Revolcadero y Costa Chica; Otis da\u00f1\u00f3 parejo pero fue estructural; John barri\u00f3 parejo pero no en todo el Puerto, fue una parte, y a nosotros nos toc\u00f3 perder lo poco que nos dej\u00f3 Otis\u201d recapitula la mujer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz de los da\u00f1os del hurac\u00e1n Otis, Erika busc\u00f3 trabaj\u00f3 como intendente en la oficina distrital del Instituto Nacional Electoral, trabajo que combinaba con el turismo que apenas empezaba regresar a Acapulco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El se\u00f1or Osuna Hern\u00e1ndez intenta descifrar cada parte de la historia que le toc\u00f3 vivir en la noche que John visit\u00f3 a Puerto Marqu\u00e9s; el hombre de 160 cent\u00edmetros de estatura, cabello blanco que contrasta con su piel oscura cuenta de c\u00f3mo encontr\u00f3 un cocodrilo en el patio de su casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi hija baj\u00f3 corriendo y para buscar apoyo, pero se resbal\u00f3 al intentar levantarse se top\u00f3 con el cocodrilo, ah\u00ed estaba tan inocente pero tambi\u00e9n bastante peligrosa\u201d narra el se\u00f1or de 70 a\u00f1os de edad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>An entrar a su casa, lo primero que ense\u00f1a es el refrigerador, la estufa y el colch\u00f3n que recibi\u00f3 del gobierno federal el a\u00f1o pasado, cuando Otis le da\u00f1\u00f3 sus enseres dom\u00e9stico: \u201cAqu\u00ed est\u00e1n lo que nos dio el gobierno de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, como te dar\u00e1s cuenta a\u00fan no lo instalamos, porque est\u00e1bamos organizando la casa y llega este hurac\u00e1n y nos deja sin nada otra vez\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"1600\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.21.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64512\" style=\"width:461px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.21.jpeg 1200w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.21-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-10-29-at-16.48.21-1152x1536.jpeg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de recorrer su casa, el se\u00f1or Osuna, me lleva a una casita que construy\u00f3 gracias al apoyo econ\u00f3mico que recibi\u00f3 por el da\u00f1o que sufri\u00f3 por Otis: \u201cCon ese dinero, construimos, esta casita y lo cimentamos bien para que no nos lo fuera a tirar la lluvia; adem\u00e1s dejamos buen espacio para que sirva de albergue ante cualquier contingencia\u201d celebra.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el reportero platica con el se\u00f1or Osuna, una brigada de Bienestar con tabla de apoyo se organiza para censar, \u201cla mayor\u00eda venimos de la Ciudad de M\u00e9xico\u201d conf\u00eda un funcionario, mientras esquiva los rayos del Sol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ascencio retoma la palabra y lanza una llama de auxilio a la presidenta Claudia Sheinbaum: \u201cQueremos que nos apoyen, porque la verdad nos quedamos sin nada, no tenemos ni ropa porque todo se da\u00f1\u00f3; por favor manden apoyo como lo hizo mi expresidente L\u00f3pez Obrador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Causas no-naturales de la destrucci\u00f3n<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>En torno del segundo socav\u00f3n que dej\u00f3 el hurac\u00e1n John, un grupo de hombres y mujeres platican en un semic\u00edrculo. Son los restauranteros que se quedaron sin trabajo. Beto Palma dice que son alrededor de 300 familias que no podr\u00e1n trabajar porque sus negocios fueron colapsados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Beto como lo conocen en este lugar, es el l\u00edder de los restauranteros de Puerto Marqu\u00e9s, \u00e9l como el se\u00f1or Ascensi\u00f3n es uno de los conocedores de las problem\u00e1ticas del lugar y casi lo recita sin apoyo de archivo documental: \u201cMira, primero fue la empresa Grupo Mexicano de Desarrollo que hicieron un trabajo mal planeado \u2013un muelle para la embarcaci\u00f3n\u2013 y lo que lograron es da\u00f1ar la corriente natural del mar, pr\u00e1cticamente nos lo echaron encima, esto fue en 2010\u201d, denuncia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agrega: \u201cLuego vienen Ingrid y Manuel en 2013, diez a\u00f1os despu\u00e9s Otis y ahora John, de lo poco que logramos el a\u00f1o pasado se perdi\u00f3 todo, hasta lo que nos dio el presidente L\u00f3pez Obrador se da\u00f1aron, otra vez volvimos a quedar sin nada\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los recuerdos van saliendo an\u00e9cdotas, pero tambi\u00e9n viene el clamor: \u201cNecesitamos que nos ayuden a recuperar nuestro trabajo, de por s\u00ed octubre es el mes muy dif\u00edcil para el turismo y con \u00e9sta desgracia, va a ser muy dif\u00edcil levantarnos\u201d sostiene.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La zona depende de un cien por ciento del turismo en su econom\u00eda, por lo que no tendr\u00e1n ingresos en el periodo decembrino.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Tiempo de Huracanes en el Pacifico y Atl\u00e1ntico<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>El cambio clim\u00e1tico ha ocasionado desastres naturales en el mundo, los fen\u00f3menos m\u00e1s agresivo son los huracanes; de acuerdo con el Servicio Meteorol\u00f3gico Nacional de M\u00e9xico (SMN) se pronostic\u00f3 de para el 2024 de 15 a 18 ciclones tropicales en el Pacifico y de 20 a 23 en el Atl\u00e1ntico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, en costa Pacifico se formaron tres huracanes de categor\u00eda&nbsp; 3, 4 y&nbsp; 5: Gilma, John y Kristy; mientras que en el Atl\u00e1ntico se desarrollaron cuatro huracanes de categor\u00eda 3, 4 y 5: Beryl, Debby, Francine y Helene.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Hurac\u00e1n John fue el cuarto y el segundo de mayor de la temporada del pacifico en 2024. En el Atl\u00e1ntico, Beryl fue el primer hurac\u00e1n de la temporada que alcanz\u00f3 categor\u00eda 5 y toc\u00f3 tierra en M\u00e9xico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que Debby lleg\u00f3 a categor\u00eda 1 y toc\u00f3 tierra en el Big Bend, Florida; le sigui\u00f3 Francine que alcanz\u00f3 categor\u00eda 2 y toc\u00f3 tierra en Louisiana, es el primer hurac\u00e1n en hacerlo desde 2021.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro hurac\u00e1n que afect\u00f3 el Atl\u00e1ntico fue Helene, lleg\u00f3 a categor\u00eda 4 y toc\u00f3 tierra cerca de Perry, Florida, Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las calles de Puerto Marqu\u00e9s lucen desoladas, las personas que ah\u00ed caminan lo hacen lento como queriendo detener el tiempo, como rogando al sol que no avance m\u00e1s y se quede ah\u00ed para que la soledad no se apropie de ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1nimo de los lugare\u00f1os est\u00e1 llena de&nbsp; tristeza, las cocinas que soltaba los mejores olores y sabores est\u00e1n destrozadas; las mejores&nbsp; piezas de grupo musical regional como: El Marazul, La Luz Rojas de San Marcos, Fiesta 85, Apache 16 y Los Magallones se apagaron y no hay para cu\u00e1ndo&nbsp; volver\u00e1n a bailar&nbsp; los marquezanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al pie de un cerro, con la ayuda de una manguera, In\u00e9s Morales Nepomuceno enjuaga la poca ropa que le qued\u00f3, pero est\u00e1n tan da\u00f1adas que el color oscuro de lodo siguen impregnadas en cada pieza: \u201c\u00bfQu\u00e9 voy hacer con est\u00e1 ropa?\u201d, se pregunta, el interrogante no tiene respuesta, porque no sabe si volver\u00e1 a estrenar una blusa o playera en estos d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A In\u00e9s se le suman otras mujeres que repiten lo mismo, \u201chemos perdido todo, se necesita mucha ayuda\u201d repiten; En esa triste tristeza, en el patio de la tienda convencional Oxxo, hay decenas de bolsas negras y cartones podridos, alrededor bailotean unas moscas que llegaron al alcanzar lo hediondo de la basura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De una rendija de la cortina se asoma una muchacha menudita, trae su uniforme del comercio, con una voz titubeante responde las preguntas del reportero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 se les da\u00f1\u00f3?, \u2013quiero saber.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Cervezas, y comida perecedera \u2013contesta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Puerto Marqu\u00e9s es desolaci\u00f3n, desesperanza y tristeza; con el calor tambi\u00e9n empezaron a brotar olores f\u00e9tidos que poco a poco va envolviendo a la comunidad afro, aqu\u00ed los vecinos esperan que la solidaridad llegue desde la Ciudad de M\u00e9xico y otras ciudades del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los lugare\u00f1os se organizan para gestionar agua potable para lavar sus casas, en otras colonias se respira el miedo, la incertidumbre y la espera de un encuestador que les ayude para que le llegue ayuda de gobierno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otras colonias como La Colosio, Los Arcos, Llano Largo, Homex y Rinconadas sus calles se convirtieron en basurero; entre estos escombros andan soldados del 104 Batall\u00f3n de Infanter\u00eda tratando de retirar las basuras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las botas de los militares est\u00e1n llenas de lodos pestilente, los camiones dinas que adaptaron para sacar la basura huelen a muerto, a lodo, a animales que se quedaron atrapados en la inundaci\u00f3n; entre esa pestilencia andan los guachos con sus uniformes verde pixelados.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palapas y restaurantes colapsados y hasta cocodrilos buscando refugio se metieron en la vivienda de Ascencio Osuna. <\/p>\n","protected":false},"author":396,"featured_media":64507,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,5094],"tags":[8351,8697,8696,4958,8488,8694],"coauthors":[6006],"class_list":["post-64506","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-medio-ambiente","tag-cambio-climatico-y-pueblos-indigenas","tag-huracan","tag-john","tag-mexico","tag-mira-feminismos-y-democracias","tag-otis"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/396"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64506"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64506\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64515,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64506\/revisions\/64515"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64507"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64506"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=64506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}