{"id":6619,"date":"2012-03-21T16:14:09","date_gmt":"2012-03-21T21:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=6619"},"modified":"2012-03-21T16:14:09","modified_gmt":"2012-03-21T21:14:09","slug":"desmontar-el-monocultivo-de-las-mentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/desmontar-el-monocultivo-de-las-mentes\/","title":{"rendered":"Desmontar el monocultivo de las mentes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel-300x199.jpg\" alt=\"\" title=\"Adolfo P\u00e9rez Esquivel\" width=\"300\" height=\"199\" class=\"alignright size-medium wp-image-6625\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><strong> Ra\u00fal Zibechi con Adolfo P\u00e9rez Esquivel <\/strong><\/p>\n<p>\u201cLos j\u00f3venes de hoy son m\u00e1s cr\u00edticos que los de los setenta\u201d, afirma Adolfo P\u00e9rez Esquivel a contracorriente de lo que piensa la mayor parte de su generaci\u00f3n. Galardonado con el Nobel de la Paz en 1980, en plena dictadura militar argentina donde ya trabajaba con Madres de Plaza de Mayo, se form\u00f3 como arquitecto y escultor. Pero la actividad a la que m\u00e1s tiempo dedic\u00f3 fue la ense\u00f1anza en escuelas primarias, secundarias y en la Universidad. <\/p>\n<p>En 1974 renunci\u00f3 a la docencia para coordinar una red de comunidades latinoamericanas para promover la liberaci\u00f3n de los pobres a trav\u00e9s de la no-violencia. Ese a\u00f1o fund\u00f3 el Serpaj y en 1977 fue arrestado por la Polic\u00eda Federal, torturado y retenido sin juicio durante 14 meses. En la conferencia pronunciada en Montevideo el martes 13 se\u00f1al\u00f3 que se violan los derechos humanos cuando la poblaci\u00f3n no tiene acceso a un medio ambiente sano y a la seguridad alimentaria porque se privilegia la \u201ceconom\u00eda especulativa\u201d de los monocultivos y la miner\u00eda por sobre la \u201ceconom\u00eda de producci\u00f3n\u201d. A continuaci\u00f3n un resumen de la conversaci\u00f3n que mantuvimos.<\/p>\n<p><em><strong>Ra\u00fal Zibechi<\/strong>&#8211; Se habla de los cambios habidos bajo los gobiernos progresistas, pero se habla poco de las continuidades respecto al per\u00edodo anterior.<\/em><\/p>\n<p><strong>Adolfo P\u00e9rez Esquivel<\/strong>&#8211; Las pol\u00edticas neoliberales siguen en pie, o sea las pol\u00edticas econ\u00f3micas impuestas por las dictaduras y continuadas durante el Consenso de Washington permanecen hasta el d\u00eda de hoy y adem\u00e1s se han profundizado. Hubo cambios importantes en cuanto a las leyes de impunidad que ven\u00edamos reclamando desde hace muchos a\u00f1os y se necesit\u00f3 la voluntad pol\u00edtica de N\u00e9stor Kirchner para que el parlamento anularan las leyes de impunidad. Lo que debe rescatarse es que Argentina es el \u00fanico pa\u00eds en el mundo que ha logrado a trav\u00e9s de la justicia ordinario procesar a quienes cometieron cr\u00edmenes de lesa humanidad. Los juicios de Nuremberg y de Tokio fueron tribunales ad hoc para juzgar esos cr\u00edmenes. Por otro lado, rechazamos que se pasen a la justicia militar. Por tanto digo que hubo avances considerables aunque seguimos trabajando sobre para profundizarlos. La otra cuesti\u00f3n es desde d\u00f3nde abordamos los derechos humanos porque hay un reduccionismo ideol\u00f3gico vinculado a lo que llamo los olvidos intencionados. Se habla de derechos humanos en relaci\u00f3n a la dictadura pero no se hace ninguna referencia al per\u00edodo anterior ni al posterior. Este reduccionismo supone no s\u00f3lo superar la impunidad jur\u00eddica sino ir m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan hoy en Am\u00e9rica Latina las principales violaciones a los derechos humanos?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Por ejemplo las cuestiones ambientales, todo lo relacionado con la megaminer\u00eda, los monocultivos de eucaliptos, de soja, que afectan a los campesinos y a los ind\u00edgenas, y adem\u00e1s la pobreza y el hambre. La FAO dice en un informe reciente que mueren 35 mil ni\u00f1os por d\u00eda de hambre en el mundo. La p\u00e9rdida de recursos que generan la miner\u00eda y los monocultivos, como el agua y la biodiversidad, est\u00e1n muy relacionados con el hambre y la desnutrici\u00f3n. Pienso que los agrot\u00f3xicos, la contaminaci\u00f3n por cianuro y mercurio, por poner dos ejemplos, son violaciones a los derechos humanos. <\/p>\n<p>En esta visi\u00f3n reduccionista pocas veces se enfoca el derecho de los pueblos, no s\u00f3lo personas individuales sino comunidades, campesinas, ind\u00edgenas, de pobladores de una ciudad, cuando deben asumir los impactos de la contaminaci\u00f3n de lo que beben, comen y respiran. Los gobiernos en general privilegian el capital financiero sobre la vida de los pueblos no diferenciando entre una econom\u00eda productiva y una econom\u00eda especulativa y virtual. \u00bfC\u00f3mo puede ser que en el mercado de valores todo gire en torno a la subida o bajada de precios? Esa econom\u00eda no es real porque ah\u00ed no hay trabajo ni producci\u00f3n. A esa econom\u00eda no le interesan los da\u00f1os porque no depende ni de lo que se produce ni de lo que se consume. Yo no estoy en contra de la miner\u00eda sino de cualquier actividad destructiva. Oscar Wilde dec\u00eda que hay quienes saben el precio de todas las cosas y el valor de ninguna. Precio y valor no son lo mismo. Y lo que nos est\u00e1 faltando es que se le d\u00e9 valor a ciertas cosas. <\/p>\n<p><em>&#8211; Le dir\u00e1n que nada de esto tiene que ver con los derechos humanos sino con la pol\u00edtica y la econom\u00eda. <\/em><\/p>\n<p>&#8211; Estuve en la conferencia mundial de Naciones Unidas en Viena en 1993. Una de las propuestas que fue asumida por la Asamblea General se refer\u00eda a la tercera generaci\u00f3n de derechos humanos. O sea, medio ambiente, desarrollo, autodeterminaci\u00f3n de los pueblos, entre los m\u00e1s destacados. Esto vino a completar el abanico de las pol\u00edticas de derechos humanos para nuestra sociedad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ADOLFO-PEREZ-ESQUIVEL.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ADOLFO-PEREZ-ESQUIVEL-300x206.jpg\" alt=\"\" title=\"ADOLFO PEREZ ESQUIVEL\" width=\"300\" height=\"206\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6628\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ADOLFO-PEREZ-ESQUIVEL-300x206.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ADOLFO-PEREZ-ESQUIVEL.jpg 728w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><em>&#8211; M\u00e1s all\u00e1 de algunas resoluciones como el art\u00edculo 169 de la OIT, esto no se est\u00e1 respetando en ninguna parte del mundo. <\/em><\/p>\n<p>&#8211; No s\u00f3lo no se respeta sino que se hace lo contrario, se destruyen montes nativos para plantar soja o eucaliptus, por poner un par de ejemplos, y esto lleva a la desertificaci\u00f3n del planeta, sacan oro y dejan pasivos ambientales con nacientes contaminadas. Millones de litros de agua con mercurio y cianuro, o sea una contaminaci\u00f3n que durar\u00e1 generaciones. Esto supone cambiar el concepto de desarrollo, que no puede ser sin\u00f3nimo de explotaci\u00f3n de la naturaleza ni de las personas. Si todos queremos vivir como los pa\u00edses centrales estamos en un callej\u00f3n sin salida. <\/p>\n<p><em>&#8211; El movimiento de derechos humanos en Am\u00e9rica Latina fue exitoso en la condena y el castigo a los que torturaron, desaparecieron y cometieron cr\u00edmenes de lesa humanidad. Sin embargo, no est\u00e1 siendo exitoso en lo relacionado con esta tercera generaci\u00f3n de derechos. <\/em><\/p>\n<p>&#8211; Muchas organizaciones de derechos humanos se han concentrado en la \u00e9poca de las dictaduras, tal vez porque son familiares directos de las v\u00edctimas, pero se han quedado en ese objetivo. Los respeto mucho y no los critico, pero cuando uno ve las consecuencias de la devastaci\u00f3n y del empobrecimiento de millones en el mundo para robarles las riquezas naturales, entonces hay que pensar un poco m\u00e1s. Estamos sufriendo un genocidio econ\u00f3mico para obtener oro, diamantes, petr\u00f3leo, justo cuando hay condiciones t\u00e9cnicas para resolver el hambre. El caso de Hait\u00ed es un buen ejemplo. He viajado muchas veces a la isla, y uno ve situaciones de miseria atroz, la pobreza extrema en la mayor parte de la poblaci\u00f3n, ya no hay bosques, se ha destruido la naturaleza. Pero tienen miles de soldados que no resuelven nada. <\/p>\n<p><em>&#8211; Sin embargo, en ning\u00fan lugar del mundo se ha logrado levantar alternativas capaces de contrarrestar estas tendencias. Peor a\u00fan, en Europa que era la regi\u00f3n del mundo con menor desigualdad, se est\u00e1 desmontando el Estado del Bienestar. \u00bfC\u00f3mo avanzar cuando incluso los pa\u00edses que defienden el Buen Vivir, como Bolivia y Venezuela, se empe\u00f1an en la miner\u00eda?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Lo primero es que hay que superar el monocultivo de las mentes que nos anula y desertiza. De lo contrario estaremos repitiendo los mismos mecanismos porque as\u00ed llegamos a que gobiernos como los de Evo y Correa no encuentran alternativas para su propia gente. En realidad, y este es el segundo problema, los pa\u00edses han perdido soberan\u00eda y uno encuentra que las pol\u00edticas m\u00e1s importantes las imponen las grandes empresas multinacionales que hoy concentran un poder descomunal y tienen la capacidad de imponerle decisiones a los gobiernos. En Argentina la megaminer\u00eda se lleva el 97 por ciento de los recursos y deja apenas un tres por ciento al pa\u00eds. \u00bfA qui\u00e9n beneficia la miner\u00eda? Porque adem\u00e1s del da\u00f1o ambiental se perjudican los peque\u00f1os y medianos productores cuyos productos los van a pagar menos. <\/p>\n<p><em>-Pero ese monocultivo que usted denuncia, no s\u00f3lo est\u00e1 focalizado en los gobernantes sino tambi\u00e9n en las poblaciones que anhelan consumir. Quiero decir que mientras seamos prisioneros de una cultura que mide todo por el tener hay pocas salidas al dilema que usted plantea.<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Hay algunas posibilidades, hay pr\u00e1cticas como los cultivos org\u00e1nicos, las f\u00e1bricas recuperadas, y un mont\u00f3n de experiencias vinculadas al uso racional del agua y la energ\u00eda que a\u00fan no han adquirido un peso pol\u00edtico como para poder influir en el dise\u00f1o de una nueva sociedad. S\u00ed, es cierto, a\u00fan estamos lejos de conformar una alternativa. Las universidades tienen una gran responsabilidad pero una parte de los estudiantes aspira a trabajar para las multinacionales.<\/p>\n<p><em>&#8211; Comenz\u00f3 a dar clases antes de la dictadura y despu\u00e9s retorn\u00f3. Ahora es profesor en Ciencias Sociales de la UBA. \u00bfC\u00f3mo observa a la generaci\u00f3n actual si la compara con la que conoci\u00f3 antes de la dictadura?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Es muy distinta. Cuestionan m\u00e1s las cosas, son m\u00e1s cr\u00edticos.<\/p>\n<p><em>&#8211; Mucha gente tiene la percepci\u00f3n opuesta, en el sentido de que los j\u00f3venes de antes eran m\u00e1s cr\u00edticos y comprometidos.<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Los j\u00f3venes de los 60 y los 70 ten\u00edan m\u00e1s fundamentos ideol\u00f3gicos sobre los procesos de liberaci\u00f3n de los pueblos, la lucha de clases, ten\u00edan un discurso muy racional, pero hab\u00eda muchos revolucionarios de caf\u00e9 y la revoluci\u00f3n se les acababa cuando se levantaban del bar. Yo a los chicos de ahora los veo m\u00e1s anal\u00edticos, m\u00e1s cr\u00edticos. <\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es eso? \u00bfLo dice porque buena parte de los sesentistas est\u00e1n hoy en los gobiernos?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; No, para nada. Lo que pienso es que la ciencia y la t\u00e9cnica provocaron cambios en el pensamiento, en las sociedades, en la humanidad toda, donde constatamos una aceleraci\u00f3n del tiempo mec\u00e1nico que contradice al tiempo natural en el que vivimos siempre las personas y a los ritmos de los seres humanos. Como consecuencia y como parte de esa aceleraci\u00f3n vivimos un impacto informativo que impide pensar o que dificulta la labor del pensamiento que es siempre reflexiva. Hay una saturaci\u00f3n de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>&#8211; Algunos neurobi\u00f3logos sostienen que la mente no piensa con informaci\u00f3n sino con ideas.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/esquivel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/esquivel-300x225.jpg\" alt=\"\" title=\"esquivel\" width=\"300\" height=\"225\" class=\"alignright size-medium wp-image-6629\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/esquivel-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/esquivel.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>&#8211; Exacto. Por lo tanto es necesario un tiempo para la reflexi\u00f3n, para que aparezca la conciencia cr\u00edtica. Esto ha llevado a cambiar la percepci\u00f3n del mundo y la necesidad misma del pensamiento, algo que ya no es obvio. La reflexi\u00f3n implica ciertos ritmos y esos ritmos han cambiado de modo radical. Si la computadora demora tres segundos m\u00e1s en abrir una p\u00e1gina ya es un drama. Las relaciones humanas tienden a estar dominadas por esos tiempos. Entonces la reflexi\u00f3n y el pensamiento no tienen el espacio y el tiempo que tuvieron en la historia de la humanidad. <\/p>\n<p><em>&#8211; Pero usted dice que los j\u00f3venes de ahora son m\u00e1s cr\u00edticos.<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Aunque parezca curioso o contradictorio, la cr\u00edtica, la insatisfacci\u00f3n, aparecen tambi\u00e9n con enorme rapidez, casi de inmediato. Los j\u00f3venes de hoy, a diferencia de los universitarios de ayer, no saben lo que les va a pasar ma\u00f1ana, viven una gran incertidumbre, saben que no tienen futuro salvo una peque\u00f1a minor\u00eda y viven en la m\u00e1s absoluta precariedad laboral y existencial. No est\u00e1 claro el lugar que ocupan. Y nos cuestionan a los docentes de forma muy natural. Ellos a veces te hacen preguntas muy fuertes. \u00bfSe termin\u00f3 la \u00e9poca de las dictaduras en Am\u00e9rica Latina? Dependiendo del lugar desde el que se mire la pregunta es absolutamente pertinente. Con la excusa del narcotr\u00e1fico otra vez los militares vuelven a las calles, en Guatemala, en M\u00e9xico, en Per\u00fa, en Colombia. <\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo observa la regi\u00f3n latinoamericana?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Lo m\u00e1s importante es que ya no hay sociedades est\u00e1ticas sino procesos de cambios muy r\u00e1pidos y profundos. Antes las dinast\u00edas duraban siglos, ahora todo es cambio. Es parte de la aceleraci\u00f3n del tiempo de la que habl\u00e1bamos. En Am\u00e9rica Latina hay una situaci\u00f3n interesante, hay pensamiento propio, la construcci\u00f3n de la unidad regional que ha contribuido a evitar golpes de Estado como en Ecuador. En todo el mundo se est\u00e1n fortaleciendo bloques regionales y ac\u00e1 hacemos lo mismo, porque es el \u00fanico modo de dejar de ser alg\u00fan d\u00eda un patio trasero. Para eso poner l\u00edmites a las multinacionales, lo que es muy dif\u00edcil y siempre fracasa como sucedi\u00f3 en Estados Unidos cuando el gobierno quiso limitar el poder de Wall Street.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfEstamos ingresando en un nuevo ciclo de luchas, ahora contra la miner\u00eda y en defensa de bienes comunes como el agua?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; En la defensa de estos bienes nos va la vida. Antes lo que amenazaba la vida era la dictadura, pero ahora la vida depende del derecho de los pueblos a decidir c\u00f3mo quieren vivir y qu\u00e9 van a hacer con recursos que no son infinitos. Por eso los primeros que reaccionaron fueron los campesinos y los ind\u00edgenas, y tambi\u00e9n las mujeres. Estoy convencido que la lucha silenciosa de las mujeres las est\u00e1 llevando a tomar posiciones en todos los \u00e1mbitos, en la ciencia, en la pol\u00edtica, en la participaci\u00f3n a cualquier nivel. El movimiento de las mujeres me llama mucho la atenci\u00f3n porque adem\u00e1s de su potencial encarna otra forma de pensar. Mujeres e ind\u00edgenas son emergentes en el terreno de las identidades culturales. Son los signos de esperanza que hoy tenemos, porque la dominaci\u00f3n comienza por la cultura y esos sectores son portadores de un modo diferente de ver el mundo.<\/p>\n<p><em>&#8211; Es optimista.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel-300x199.jpg\" alt=\"\" title=\"Adolfo P\u00e9rez Esquivel\" width=\"300\" height=\"199\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6625\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Adolfo-P\u00e9rez-Esquivel.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>&#8211; Mucho. Creo como le dije en los j\u00f3venes, en esa enorme cantidad de chicos y chicas que trabajan y estudian de noche para abrirse en un camino, para buscar su lugar. Son la fuerza que puede cambiar esto. <\/p>\n<p><em>&#8211; Con 80 a\u00f1os y casi 60 dedicados a esta causa, \u00bfno siente desesperanza ante todo lo que falta?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Yo eleg\u00ed una forma de vida, nadie eligi\u00f3 esta vida por mi. Soy austero, gasto poco aunque viajo mucho. No me interesa hacer otra cosa. Hemos pasado dificultades pero me siento muy satisfecho con haber hecho algo para que mucha gente recupere la esperanza y el sentido de su propia identidad que son parte del camino de liberaci\u00f3n. Los derechos humanos no son una aspirina para calmar el dolor de otro, son un camino de liberaci\u00f3n colectiva y personal porque nadie puede ser feliz a solas. <\/p>\n<p><em><strong>Ra\u00fal Zibechi<\/strong> es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Colabora mensualmente con el<a href=\"www.americas.org\/es\" target=\"_blank\"> Programa de las Am\u00e9ricas<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos derechos humanos no son una aspirina para calmar el dolor de otro\u201d, sostiene P\u00e9rez Esquivel, cuestionando una versi\u00f3n reduccionista de esos derechos que se focaliza en lo sucedido bajo las dictaduras y deja a la intemperie los m\u00faltiples sufrimientos de las personas en nuestras sociedades democr\u00e1ticas. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-6619","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6619","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6619"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6619\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6619"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6619"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6619"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6619"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}