{"id":6681,"date":"2012-04-03T20:18:27","date_gmt":"2012-04-04T01:18:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=6681"},"modified":"2012-04-03T20:34:48","modified_gmt":"2012-04-04T01:34:48","slug":"del-valle-de-perote-a-tar-heel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/del-valle-de-perote-a-tar-heel\/","title":{"rendered":"Del Valle de Perote a Tar Heel"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto05b.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto05b.jpg\" alt=\"\" title=\"fausto05b\" class=\"alignright size-full wp-image-6373\" \/><\/a>De c\u00f3mo Smithfield Foods Combati\u00f3 al Pueblo de Veracruz en M\u00e9xico y en Carolina del Norte.<\/p>\n<p><strong>Por David Bacon<\/strong><\/p>\n<p>Algunas noches calurosas, los hijos de Fausto Lim\u00f3n despiertan vomitando a causa de la pestilencia. El hace subir a su esposa, dos hijos y una hija a su maltratada pick-up y se alejan de su granja hasta que pueden respirar el aire sin que les d\u00e9 n\u00e1useas. Entonces Fausto se estaciona y se quedan todos a dormir el resto de la noche en la camioneta.<\/p>\n<p>Hasta hace unos meses, la madre de Fausto les acompa\u00f1aba. Luego sufri\u00f3 una falla renal y se fue al hospital, en donde falleci\u00f3. Lim\u00f3n y su familia padecieron males de los ri\u00f1ones durante tres a\u00f1os. El cuenta que estuvieron tomando medicinas hasta el d\u00eda en que un doctor acab\u00f3 por decirles que dejaran de tomar agua del pozo de su granja. Hace tres meses comenzaron a llevar y almacenar agua embotellada; en cuanto dejaron de beber agua del pozo, las infecciones desaparecieron.<\/p>\n<p>A menos de un kil\u00f3metro de su casa se encuentra una de las muchas granjas porc\u00edcolas levantadas por Granjas Carroll de M\u00e9xico (GCM) en el Valle del Cofre de Perote, una cuenca alta y \u00e1rida -junto a la ladera del volc\u00e1n- que se extiende por los estados mexicanos de Veracruz y Puebla. \u201cAntes de que llegaran las granjas de cerdos, dijeron que traer\u00edan empleos\u201d, recuerda Lim\u00f3n. \u201cPero luego descubrimos la realidad. S\u00ed, hubo trabajos, pero tambi\u00e9n trajeron un mont\u00f3n de contaminaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>David Torres, nativo del Valle de Perote que pas\u00f3 ocho a\u00f1os trabajando en el \u00e1rea de maternidad de la empresa, estima que GCM tiene 80 complejos cada uno hasta con 20,000 marranos. Las naves o criaderos se aprecian limpios y modernos. \u201cCuando fui a trabajar all\u00ed, pude ver que la compa\u00f1\u00eda estaba completamente mecanizada\u201d, dice Torres.<\/p>\n<p>Sin embargo, detr\u00e1s de cada complejo se halla un enorme estanque, o laguna de oxidaci\u00f3n, donde se deposita la orina y excrementos de los cerdos. En un paseo reciente por el valle, s\u00f3lo una de varias docenas de lagunas estaba cubierta. \u201cGranjas Carroll no instala concreto o geomembranas debajo de sus estanques,\u201d, acusa Torres; \u201cas\u00ed que el manto fre\u00e1tico se est\u00e1 contaminando. Aqu\u00ed la gente obtiene su agua de pozos, que est\u00e1n rodeados de granjas porc\u00edcolas y lagunas de oxidaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>En respuesta a un art\u00edculo publicado en agosto de 2011 en \u201cImagen de Veracruz\u201d, Tito Tablada, director de relaciones p\u00fablicas de GCM, declar\u00f3: \u201cGranjas Carroll no contamina\u201d. Amy Richards, Directora de Gerencia de Prestigio para Charleston\/Orwig, contest\u00f3 as\u00ed a una encuesta como representante de Smithfield Foods: \u201cNuestros sistemas de tratamiento ambiental en M\u00e9xico cumplen estrictamente con las reglas locales y federales, que son diferentes de las de la mayor\u00eda de otros pa\u00edses, que alientan el uso de desechos animales tratados a tasas agron\u00f3micas como un elemento clave de un plan de manejo de nutrientes. M\u00e9xico fomenta, y exige, digestores anaerobios y lagunas de evaporaci\u00f3n.\u201d No obstante Rub\u00e9n L\u00f3pez, comisionado de suelos de Chichicuautla, un pueblo del valle rodeado de granjas porc\u00edcolas, tambi\u00e9n afirma que no existen geomembranas debajo de los estanques o lagunas.<\/p>\n<p>Gran parte Granjas Carroll de M\u00e9xico es propiedad de Carroll\u2019s Farms, divisi\u00f3n de la empresa Smithfield Foods, con base en Virginia (E.U.), una de las mayores procesadoras de carne en el mundo. Los voceros de la empresa resaltan los 1,200 empleos que cre\u00f3 en un valle donde el trabajo escasea. Pero Lim\u00f3n replica que una tercera parte de los j\u00f3venes emigra: \u201cNo ven futuro para ellos, y cada a\u00f1o es m\u00e1s duro vivir aqu\u00ed.\u201d Carolina Ram\u00edrez, que encabeza el departamento para la mujer de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de Veracruz, afirma que ninguna agencia oficial lleva la cuenta, \u201cpero estoy segura de que mucha gente se ha ido.\u201d<\/p>\n<p>Los migrantes que abandonan el valle engrosan una enorme oleada de migraci\u00f3n desde Veracruz que data de comienzos de la d\u00e9cada de 1990 \u2013el inicio de la era del TLCAN. El Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte entr\u00f3 en vigor el primero de enero de 1994, mismo a\u00f1o en que llegaron las granjas porc\u00edcolas, y dos a\u00f1os despu\u00e9s de que Smithfield construy\u00f3 el mayor matadero de cerdos del mundo en Tar Heel, Carolina del Norte en Estados Unidos. Ambas corporaciones han tenido un impacto descomunal sobre las vidas del pueblo de Veracruz.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, Smithfield ha aprovechado el TLCAN y las fuerzas que \u00e9ste desencaden\u00f3, para convertirse en una de las mayores porcicultores, procesadoras de carne y exportadoras de cerdos y productos de carne puerco. Pero las condiciones que cre\u00f3 en Veracruz para lograr grandes utilidades como uno de los mayores porcicultores de M\u00e9xico tambi\u00e9n hundieron a miles de veracruzanos en la pobreza.<\/p>\n<p>\u201cEn mi pueblo, Las Choapas, luego de matar un cerdo yo lo tasajeaba para vender la carne\u201d, recuerda Roberto Ortega. \u201cHice todo lo que pude para hacer dinero, pero nunca pude ganar lo suficiente para sobrevivir todos.\u201d A la larga, Ortega se march\u00f3 a Estados Unidos, donde volvi\u00f3 a matar cerdos para vivir, s\u00f3lo que esta vez, como trabajador de la planta de Smithfield en Tar Heel.<\/p>\n<p>Carolina del Norte se volvi\u00f3 el destino n\u00famero uno para los campesinos desplazados de Veracruz. Muchos consiguieron trabajo en el matadero de Tar Heel, colaborando al margen de utilidades de Smithfield trabajando por bajos salarios en sus l\u00edneas de procesamiento de carne. Algunos, como Ortega, ayudaron a dirigir la lucha de 16 a\u00f1os que logr\u00f3 llevar all\u00ed al sindicato. El precio pagado fue alto: reafirmar sus derechos los convirti\u00f3 en blanco de estrictas medidas antiinmigraci\u00f3n y una ola creciente de hostilidad contra los mexicanos en el sur de Estados Unidos.<\/p>\n<p>La experiencia tanto de los emigrantes de Veracruz y de los campesinos veracruzanos tan afectados por las granjas porc\u00edcolas en el Valle de Perote demuestran la \u00edntima relaci\u00f3n entre las inversiones y tratos comerciales estadounidenses en M\u00e9xico, y el desplazamiento y la emigraci\u00f3n de sus pueblos. La protecci\u00f3n de la ecolog\u00eda en M\u00e9xico, y los derechos de los inmigrantes desplazados por causas econ\u00f3micas y ambientales, exige establecer la conexi\u00f3n entre la reforma comercial, la protecci\u00f3n a la ecolog\u00eda y los derechos laborales y de los inmigrantes.<\/p>\n<p><strong>Smithfield viaja a M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>En 1994, Carroll\u2019s Farms, gigantesca empresa criadora de cerdos, entr\u00f3 en sociedad con una compa\u00f1\u00eda agroindustrial mexicana, Agroindustrias Unidas de M\u00e9xico, S.A. de C.V., dando origen a Granjas Carroll de M\u00e9xico. Juntas establecieron la enorme granja porc\u00edcola en el Valle de Perote. Carroll\u2019s Farms estuvo asociada durante muchos a\u00f1os con Smithfield Foods, la productora de carne de puerco m\u00e1s grande del mundo, lo que inclu\u00eda un lugar en el consejo de administraci\u00f3n de Smithfield. En 1999 Smithfield, que hoy controla el 27% de toda la producci\u00f3n de puerco en Estados Unidos, compr\u00f3 al fin Carroll\u2019s Farm en su totalidad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto01b.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto01b.jpg\" alt=\"\" title=\"Industrial Hog Farms in Perote Valley\" class=\"alignright size-full wp-image-6374\" \/><\/a>En 2004 la expansi\u00f3n de los criaderos porcinos en el transcurso de los diez a\u00f1os anteriores provoc\u00f3 un movimiento social que se extendi\u00f3 por todo el Valle de Perote. La Coalici\u00f3n de Pueblos Unidos, formada por campesinos locales, se inici\u00f3 en Xaltepec, donde los habitantes, como protesta, comenzaron a juntar firmas en una petici\u00f3n. Ver\u00f3nica Hern\u00e1ndez era profesora en la escuela secundaria de La Gloria, el pueblo del Valle de Perote donde hab\u00eda nacido. Ya estaba preocupada por sus estudiantes, que le contaban que llegar a la escuela en autob\u00fas era como viajar dentro de un excusado. \u201cAlgunos se desmayaban o les daban dolores decabeza\u201d, acusa. \u201cPor la ma\u00f1ana a la hora del almuerzo muchos no pod\u00edan comer porque todav\u00eda sent\u00edan ascos.\u201d<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez no se limit\u00f3 a firmar la petici\u00f3n, sino que empez\u00f3 a escribir volantes instando a los habitantes del valle a participar. \u201cDijimos que no se estaba tratando el excremento de cerdo de manera higi\u00e9nica\u201d, recuerda, \u201cque dejaban cerdos muertos al aire libre, lo que atra\u00eda moscas, y las moscas eran una fuente potencialmente peligrosa de enfermedades.\u201d<\/p>\n<p>La falta de respuesta de los funcionarios oficiales aument\u00f3 la ira entre los granjeros. El 26 de abril de 2005, cientos de ellos bloquearon la carretera principal de Xalapa, la capital de Veracruz, a Puebla. Gente de diecis\u00e9is pueblos se enfrentaron a la polic\u00eda, y levantaron el bloqueo s\u00f3lo cuando los funcionarios prometieron hablar con la administraci\u00f3n de Granjas Carroll.<\/p>\n<p>No hubo resultado alguno. En noviembre, una brigada de obreros que iba a construir otra nave con laguna de oxidaci\u00f3n en Chichicuautla, se encontr\u00f3 con mil granjeros enfurecidos. La polic\u00eda rescat\u00f3 a los obreros, pero al regresar al sitio, los granjeros hab\u00edan desaparecido con todos los materiales de construcci\u00f3n. Por fin, en una reuni\u00f3n en 2007 entre los presidentes municipales de muchos pueblos del valle y funcionarios de la empresa, Tito Tablada de GCM firm\u00f3 un convenio para bloquear cualquier nueva expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>No obstante fue claro que las protestas preocuparon a la compa\u00f1\u00eda. Aquel a\u00f1o Granjas Carroll demand\u00f3 penalmente a Hern\u00e1ndez y otros 13 dirigentes ante los tribunales tanto de Veracruz como de Puebla, bajo cargos de \u201cdifamar\u201d a la empresa acus\u00e1ndola de contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Veracruz los cargos fueron desechados r\u00e1pidamente cuando un juez convino en que los activistas estaban ejerciendo su libertad de expresi\u00f3n; pero los 14 activistas pasaron los dos a\u00f1os siguientes registr\u00e1ndose cada quince d\u00edas en el tribunal de Cholula, Puebla, para no ser encarcelados. <\/p>\n<p>Aunque los \u00faltimos cargos tambi\u00e9n acabaron siendo desechados, s\u00ed asustaron a los granjeros y el movimiento de protesta disminuy\u00f3. Entonces, a principios de 2009, se diagnostic\u00f3 el primer caso confirmado de fiebre porcina causada por el virus AH1N1 en el ni\u00f1o de ocho a\u00f1os Edgar Hern\u00e1ndez, de La Gloria. Dos ni\u00f1os peque\u00f1os, el nieto de Ernesto Apolinar y el hijo de Mar\u00eda Hern\u00e1ndez murieron de lo que se diagnostic\u00f3 como neumon\u00eda. <\/p>\n<p>Camionetas de la direcci\u00f3n local de salud comenzaron a rociar plaguicida en las calles para matar a las omnipresentes moscas. Trabajadores de salud con rociadores de insecticida a la espalda visitaron casa por casa. Sin embargo el virus se extendi\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico y de ah\u00ed a California. Para mayo de 2009 se hab\u00edan reportado dos casos de enfermos en Estados Unidos mientras en M\u00e9xico 45 personas hab\u00edan muerto. Las escuelas mexicanas cerraron y eventos p\u00fablicos fueron cancelados.<\/p>\n<p>Smithfield neg\u00f3 que el virus proviniese de sus cerdos veracruzanos; funcionarios mexicanos prontamente la respaldaron. Seg\u00fan declaraci\u00f3n del gobierno, \u201cNi en la granja ni en los hogares vimos cerdos o gente enfermos, y tampoco vimos signo alguno de enfermedades respiratorias.\u201d En una nota al peri\u00f3dico \u201cImagen de Veracruz\u201d, Tablada asever\u00f3 que \u201cNuestra empresa ha quedado liberada de cualquier relaci\u00f3n con el virus AH1N1\u201d, y \u201cla posici\u00f3n oficial de la Secretar\u00eda de Salud y la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud no deja lugar a dudas.\u201d<\/p>\n<p>Las compa\u00f1\u00edas procesadoras de carne respiraron con alivio ante la exoneraci\u00f3n de Smithfield. La p\u00e1gina web (de E.U.) National Hog Farmer report\u00f3 que el temor al virus llev\u00f3 a p\u00e9rdidas de 8,400 millones de d\u00f3lares diarios durante las primeras dos semanas de la alerta mundial.<\/p>\n<p>Solamente que en el Valle, se acuerda Lim\u00f3n, \u201cnadie se lo crey\u00f3\u201d. \u201cTodos sab\u00edamos que una concentraci\u00f3n de animales tan brutal pod\u00eda desembocar en enfermedades. Pero ten\u00edamos que seguir viviendo aqu\u00ed.\u201d Laura Carlsen, periodista y directora del Programa de las Am\u00e9ricas con sede en la Ciudad de M\u00e9xico, advirti\u00f3 que \u201cla centralizaci\u00f3n de inversi\u00f3n extranjera en la econom\u00eda mexicana crea un clima en donde las trasnacionales con grandes inversiones pueden ejercer un poder coercitivo sobre los \u00f3rganos gubernamentales a todos los niveles.\u201d<\/p>\n<p>En agosto de 2011 representantes de GCM convencieron al presidente municipal de Guadalupe Victoria, la localidad de Puebla adyacente al Valle de Perote, de conceder su permiso para construir nuevas granjas porc\u00edcolas. De acuerdo con Abigail Mar\u00edn, abogada de Pueblos Unidos, La Directora General de Gobierno de Puebla, Laura Escobar, advirti\u00f3 a los granjeros que no interfirieran. Aun as\u00ed, representantes de dieciocho concejos municipales firmaron una denuncia de los nuevos planes de expansi\u00f3n. Refiri\u00e9ndose al convenio celebrado en 2007, declararon que \u201clas autoridades estatales y municipales est\u00e1n tratando de ignorar y suplantar la voluntad de las mayor\u00edas de nuestras comunidades\u2026 al grado de amenazar con usar la fuerza p\u00fablica (los granaderos) para que la empresa pueda continuar expandi\u00e9ndose, contra nuestra voluntad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo les sirve de nada amenazar con matarnos,\u201d dijo un campesino. \u201cDe todos modos ya nos estamos muriendo. No vamos a dejarles construir ni un criadero m\u00e1s. Lo que de verdad queremos es que GCM se salga del valle.\u201d<\/p>\n<p><strong>El TLCAN incrementa la exportaci\u00f3n de puerco y la contaminaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Para 2008 la planta en Perote ya enviaba anualmente cerca de un mill\u00f3n de cerdos al matadero \u201385% en la Ciudad de M\u00e9xico y el resto a los estados mexicanos circundantes. Por su localizaci\u00f3n en las monta\u00f1as sobre el Puerto de Veracruz \u2013el puerto m\u00e1s grande de M\u00e9xico-, pod\u00eda transportarse por tren ma\u00edz importado, es decir, dos tercios del costo de la crianza de puercos. Los porcicultores estadounidenses se benefician de soya y ma\u00edz \u2013los elementos clave del alimento animal- por precios debajo del costo, subsidiados por leyes agropecuarias aprobadas por el Congreso. \u201cDespu\u00e9s del TLCAN\u201d, comenta Timothy Wise, del Instituto de Desarrollo y Ambiente Global de la Universidad de Tufts, \u201cel precio del ma\u00edz se fij\u00f3 en 19% de su costo de producci\u00f3n.\u201d Los menores costos del alimento animal, fuera del alcance de los porcicultores mexicanos, dieron a los cerdos de GCM la ventaja competitiva.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto02b.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto02b.jpg\" alt=\"\" title=\"The Church of San Antonio Alchichica in Perote Valley\" class=\"alignright size-full wp-image-6378\" \/><\/a>Pero Smithfield no s\u00f3lo importaba alimento para cerdo. Tambi\u00e9n importaba la carne de cerdo.<br \/>\nDe acuerdo con Alejandro Ram\u00edrez, Director General de la Confederaci\u00f3n de Porcicultores Mexicanos, en 1995, cuando el TLCAN entr\u00f3 en vigor, M\u00e9xico importaba 30,000 toneladas de carne de puerco. En 2010 las importaciones de carne de puerco, casi toda ella de Estados Unidos, hab\u00eda crecido m\u00e1s de 25 veces, a 811,000 toneladas. En consecuencia los precios de la carne de puerco pagados a porcicultores mexicanos cayeron 56%. Las exportaciones de carne de cerdo son dominadas por las mayores empresas. Wise calcula que el inter\u00e9s de Smithfield supera significativamente su porci\u00f3n del 27% de la producci\u00f3n en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Las importaciones afectaron dram\u00e1ticamente los empleos en M\u00e9xico. \u201cPerdimos 4,000 granjas porc\u00edcolas\u201d, estima Alejandro Ram\u00edrez. \u201cEn las granjas mexicanas, cada 100 animales producen 5 empleos, as\u00ed que perdimos 20,000 empleos de granja directamente por las importaciones. Contando 5 empleos indirectos que dependen de cada empleo directo, perdimos en total m\u00e1s de 120,000 empleos. El resultado es la migraci\u00f3n a Estados Unidos o a ciudades mexicanas \u2013un gran problema para nuestro pa\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>Las importaciones de ma\u00edz tambi\u00e9n subieron, de 2,014,000 toneladas a 10,330,000 de 1992 a 2008. Una vez que las importaciones sacaron a los porcicultores y agricultores de ma\u00edz del mercado, la econom\u00eda mexicana qued\u00f3 vulnerable a los cambios de precio dictados por la agroindustria o las pol\u00edticas estadounidenses. \u201cCuando Estados Unidos modific\u00f3 su pol\u00edtica relativa al ma\u00edz para alentar la producci\u00f3n de etanol, los precios del ma\u00edz subieron 100% en un a\u00f1o.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPara los peque\u00f1os granjeros la maldici\u00f3n fue doble\u201d, explica Wise. \u201cPor una parte, sus competidores estaban importando carne de cerdo. Por la otra, estaban logrando puercos m\u00e1s baratos.\u201d Smithfield era a la vez productora e importadora. Wise estima que tan s\u00f3lo esta corporaci\u00f3n abastece el 25% de toda la carne de puerco que se vende en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>GCM gozaba de otra ventaja. El diario de negocios en l\u00ednea The Mexican News explica que \u201cel costo de producci\u00f3n es muy bajo por la elevada proporci\u00f3n de animales en relaci\u00f3n con los trabajadores\u2026 La preparaci\u00f3n del alimento y la alimentaci\u00f3n de los cerdos est\u00e1n totalmente automatizadas, como tambi\u00e9n lo est\u00e1n el control de la temperatura y la eliminaci\u00f3n del excremento.\u201d<\/p>\n<p>Pero a decir de David Torres, los trabajadores no son empleados directos de Granjas Carroll. \u201cComo nos emplea un subcontratista, no tenemos derecho a reparto de utilidades ni a prestaciones de la empresa. Granjas Carroll logr\u00f3 millones de d\u00f3lares en utilidades, pero jam\u00e1s distribuy\u00f3 una parte de ellas a los trabajadores (su derecho conforme a la Ley Federal del Trabajo Mexicana).\u201d Torres recib\u00eda quincenalmente $1,250 pesos (US$110), y cuenta que la empresa lo recog\u00eda a las 6 de cada ma\u00f1ana y lo regresaba a su casa a las 5:30 cada noche, a menudo seis d\u00edas a la semana. En el Valle de Perote, la empresa invert\u00eda en un \u00e1rea en donde no tendr\u00eda que enfrentar los costos de limpieza ecol\u00f3gica a que estaba obligada en Estados Unidos. <\/p>\n<p>En 1997 la Juez federal Rebecca Smith impuso a Smithfield la mayor multa federal por contaminaci\u00f3n hasta esa fecha -$12,600 millones de d\u00f3lares- por arrojar excremento de puerco al r\u00edo Pagan, que desemboca en la Bah\u00eda de Chesapeake. Smithfield tuvo que modernizar las instalaciones de tratamiento de aguas locales para que pudieran manejar los desechos de dos plantas.<\/p>\n<p>Aquel a\u00f1o el estado de Carolina del Norte fue m\u00e1s all\u00e1 y aprob\u00f3 una moratoria a la creaci\u00f3n de cualesquiera nuevas lagunas de oxidaci\u00f3n al aire libre para desechos de cerdos, a menos que fueran construidas con una tecnolog\u00eda de eliminaci\u00f3n de desechos nueva y cara. Smithfield tuvo que dar su acuerdo a un l\u00edmite de producci\u00f3n en su planta en Tar Heel. Los grupos ecologistas ped\u00edan l\u00edmites todav\u00eda m\u00e1s estrictos.<\/p>\n<p>En 1998 la Agencia de Protecci\u00f3n Ambiental estadounidense tambi\u00e9n propuso reglas para la eliminaci\u00f3n de desechos animales; y en 2000, el entonces Procurador General Mike Easley oblig\u00f3 a Smithfield a financiar investigaciones de la Universidad de Carolina del Norte para desarrollar m\u00e9todos de tratamiento de desechos porcinos m\u00e1s eficaces que las lagunas abiertas. Estos requisitos encontraron la cr\u00edtica de Earl Bell, presidente del Consejo Porc\u00edcola de Carolina del Norte (North Carolina Pork Council) quien reclam\u00f3 que \u201cm\u00e1s reglas hacen que el costo de producci\u00f3n se eleve\u2026 [y] perjudicar\u00e1n la capacidad de exportaci\u00f3n de carne de puerco de Estados Unidos.\u201d<\/p>\n<p>No puede llamarse a Carolina del Norte un estado que guste de reglamentaciones, pero el clamor de las comunidades que soportaban la pestilencia y las moscas de las lagunas fue tan descomunal que los cabilderos del negocio retrocedieron. En 2007, cuando el entonces gobernador Mike Easley firm\u00f3 la Ley SB1465, que proh\u00edbe permanentemente las lagunas nuevas, el Consejo lo apoy\u00f3.<br \/>\nEn el Valle de Perote Smithfield no ten\u00eda que preocuparse por normas o leyes norteamericanas. <\/p>\n<p>El TLCAN incluy\u00f3 un convenio anexo supuestamente para mejorar las normas ecol\u00f3gicas mexicanas y aumentar su cumplimiento; pero nunca se ha recurrido a demanda o acci\u00f3n legal alguna contra o con respecto a las granjas porc\u00edcolas. \u201cLa empresa puede hacer aqu\u00ed lo que no puede hacer en su tierra\u201d, concluy\u00f3 amargamente Carolina Ram\u00edrez.<\/p>\n<p><strong>Migrantes de Veracruz llegan a Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Para cuando tuvo lugar la epidemia de gripe porcina, la migraci\u00f3n desde Veracruz hacia los Estados Unidos ya contaba con dos d\u00e9cadas de historia. En el a\u00f1o 2010, seg\u00fan datos del Instituto Tecnol\u00f3gico de Monterrey, 53 millones de mexicanos, la mitad de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, viv\u00edan en la pobreza. De ellos, alrededor del 20% se encontraban en la extrema pobreza, casi todos en zonas rurales.<\/p>\n<p>Las importaciones de cerdo y ma\u00edz eran parte de una serie de cambios econ\u00f3micos provocados por la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (NAFTA, por sus siglas en ingl\u00e9s) y la incorporaci\u00f3n de medidas neoliberales en la econom\u00eda mexicana, tales como poner fin a la reforma agraria, en ese mismo periodo. Compa\u00f1\u00edas como Smithfield se beneficiaron, mientras que la pobreza aument\u00f3, sobre todo en el campo.<\/p>\n<p>El Banco Mundial, en un estudio realizado para el Gobierno mexicano en el a\u00f1o 2005, hall\u00f3 que la extrema pobreza en el \u00e1mbito rural, que entre los a\u00f1os 1992 y 1994, anteriores a la firma del tratado, alcanzaba el 35%, se hab\u00eda disparado hasta el 55% en el periodo 1996-1998, despu\u00e9s de que el tratado fuera ratificado, justo cuando Ortega dej\u00f3 M\u00e9xico. El estudio indicaba que esto podr\u00eda explicarse \u201cprincipalmente por la crisis econ\u00f3mica de 1995, la escasa producci\u00f3n agr\u00edcola, el estancamiento de los salarios rurales y la depreciaci\u00f3n de los productos agr\u00edcolas\u201d. <\/p>\n<p>A su vez, el aumento de la pobreza espole\u00f3 la migraci\u00f3n. En 1990 4,5 millones de personas nacidas en M\u00e9xico viv\u00edan en los Estados Unidos. Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde esa poblaci\u00f3n creci\u00f3 m\u00e1s del doble, hasta los 9,75 millones de personas, y en el a\u00f1o 2008 alcanz\u00f3 los 12,67 millones. Alrededor del 11% de todos los mexicanos viven hoy en los Estados Unidos. De ellos, unos 5,7 millones fueron capaces de conseguir alg\u00fan tipo de visado, pero hubo otros 7 millones que entraron en el pa\u00eds sin papeles. <\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de un estado agr\u00edcola, Veracruz sufri\u00f3 el abandono de dos importantes pol\u00edticas por parte del Estado mexicano. En primer lugar, las reformas neoliberales acabaron con Tabacos Mexicanos (TABAMEX), la empresa nacional que ofrec\u00eda apoyo a los peque\u00f1os productores de tabaco. Un programa similar para los peque\u00f1os productores de caf\u00e9 termin\u00f3 justo cuando los precios internacionales de este producto se desplomaron. En segundo lugar, a finales de los a\u00f1os ochenta, Carlos Salinas de Gortari, el presidente m\u00e1s corrupto del pa\u00eds, introdujo cambios en el Art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n que condujeron al desmantelamiento de la reforma agraria y posibilitaron la privatizaci\u00f3n de los ejidos o tierras comunitarias.<\/p>\n<p>Oleadas de peque\u00f1os productores de tabaco y caf\u00e9 vendieron sus tierras porque ya no pod\u00edan vivir de ellas. Muchos se convirtieron en trabajadores migrantes. Mientras tanto, Granjas Carroll no solo pudo comprar la tierra que necesitaba para sus granjas de cerdos sino que dispuso adem\u00e1s de mano de obra campesina desplazada para cuidarlos. <\/p>\n<p>Cambios simult\u00e1neos en los Estados Unidos tambi\u00e9n aceleraron la migraci\u00f3n. En 1986, el Congreso aprob\u00f3 la Ley de Reforma y Control de la Inmigraci\u00f3n (IRCA, por sus siglas en ingl\u00e9s), que establec\u00eda la categor\u00eda de visa H2-A. Los empresarios agr\u00edcolas estadounidenses pudieron entonces contratar a trabajadores procedentes de M\u00e9xico y otros pa\u00edses, concedi\u00e9ndoles visas temporales vinculadas a contratos de empleo. Los productores de Carolina del Norte aprovecharon al m\u00e1ximo este programa, sobre todo a trav\u00e9s de la Asociaci\u00f3n de Productores de Carolina del Norte. Los peque\u00f1os productores de tabaco desplazados de Veracruz se convirtieron as\u00ed en trabajadores de la industria tabacalera en la regi\u00f3n de las Carolinas.<\/p>\n<p> \u201cMuchos veracruzanos vinimos porque se nos ofreci\u00f3 trabajo en los campos de tabaco, donde nosotros ten\u00edamos experiencia\u201d, recuerda Miguel Huerta. \u201cEntonces los que hab\u00edan sido contratados se quedaron porque no ten\u00edan nada en M\u00e9xico para regresar. Despu\u00e9s de la cosecha del tabaco los trabajadores se colocaron en otros sectores.\u201d <\/p>\n<p>A medida que aumentaba la masa de veracruzanos en Carolina del Norte, nuevos migrantes como David Ceja se fueron sumando. Ten\u00eda dieciocho a\u00f1os y viv\u00eda de un rancho a las afueras de Mart\u00ednez de la Torre, a dos horas del Valle de Perote.<\/p>\n<p>Ceja se acuerda de que, cuando era peque\u00f1o, su familia ten\u00eda diez vacas, unos cuantos cerdos y pollos. Ya entonces, \u00e9l ten\u00eda que trabajar y a veces pasaban hambre. \u201cPero pod\u00edamos ofrecer leche a quienes ven\u00edan a ped\u00edrnosla. Hab\u00eda gente que estaba incluso peor que nosotros,\u201d recuerda. \u201cA veces lo que se pagaba por un cerdo alcanzaba para comprar lo que necesit\u00e1bamos, pero luego ya no. Los precios del ganado siempre estaban bajando. Despu\u00e9s de la crisis no pudimos pagar la luz y tuvimos que usar velas. Todo el mundo estaba pas\u00e1ndolo mal casi todo el tiempo.\u201d<\/p>\n<p>Su familia no ten\u00eda dinero para plantar \u00e1rboles o cultivar, y a veces pasaban hambre. \u201cEn realidad yo no quer\u00eda marcharme, pero sent\u00ed que ten\u00eda que hacerlo,\u201d recuerda. \u201cEstaba asustado, pero nuestra necesidad era demasiado grande.\u201d<\/p>\n<p>En 1999 sus padres vendieron cuatro vacas y dos hect\u00e1reas de tierra y obtuvieron lo suficiente para que pudiera viajar hasta la frontera. Desde all\u00ed un coyote lo cruz\u00f3 por 1.200 d\u00f3lares. Cuando lleg\u00f3 al otro lado todav\u00eda deb\u00eda dinero del pasaje. \u201cDurante tres meses no pude encontrar trabajo. Estaba desesperado,\u201d cuenta. Tem\u00eda las consecuencias si no pod\u00eda pagar y acept\u00f3 cualquier empleo que se ofrec\u00eda en la calle hasta que finalmente lleg\u00f3 a Carolina del Norte. All\u00ed encontr\u00f3 amigos, consigui\u00f3 la documentaci\u00f3n que necesitaba para un verdadero empleo y se puso a trabajar para Smithfield en la planta empacadora de Tar Heel. \u201cLos chicos con los que jugaba cuando era ni\u00f1o est\u00e1n todos en los Estados Unidos,\u201d a\u00f1ade. \u201cVer\u00eda a muchos de ellos trabajando en la planta.\u201d<\/p>\n<p>Guadalupe Gonz\u00e1lez, de Las Choapas, s\u00ed sab\u00eda donde iba: a Lumberton, la ciudad m\u00e1s cercana a Tar Heel. Viaj\u00f3 en autob\u00fas hasta Naco, Sonora, en la frontera. All\u00ed durmi\u00f3 en el suelo de una chabola, comiendo una vez al d\u00eda hasta que el coyote estuvo preparado para cruzar a su grupo. Los llev\u00f3 a trav\u00e9s de un barranco por el que corr\u00edan aguas residuales de una alcantarilla. \u201cNos arrastramos a gatas uno detr\u00e1s de otro,\u201d se acuerda. \u201cAvanzamos lentamente en medio de la oscuridad m\u00e1s absoluta y el agua sucia y maloliente. Le ped\u00ed a mi santo que me sacara viva de all\u00ed. Pero ten\u00eda tanta necesidad de venir que no me detendr\u00eda.\u201d <\/p>\n<p>Una furgoneta la esperaba en el otro lado y la llev\u00f3 hasta Phoenix, donde consigui\u00f3 un vuelo hasta Carolina del Norte. \u201cLlegu\u00e9 un s\u00e1bado, fui a misa el domingo y a trabajar el lunes,\u201d refiere. \u201cCon el primer dinero que gan\u00e9 compr\u00e9 un santo y lo coloqu\u00e9 en la iglesia.\u201d Sus familiares la ayudaron a conseguir una tarjeta de la Seguridad Social y con ella, un trabajo en Smithfield.<\/p>\n<p>Roberto Ortega recuerda que hab\u00eda cientos de personas procedentes de Veracruz en la planta de Tar Heel cuando \u00e9l trabaj\u00f3 all\u00ed a finales de los a\u00f1os 90 y principios de la d\u00e9cada siguiente. Celebraban reuniones comunitarias, com\u00edan marisco y tocaban el famoso son jorocho de su estado con harpas y guitarras. \u201cCasi toda la ciudad [Las Choapas] est\u00e1 aqu\u00ed,\u201d explica. \u201cAlgunos son supervisores y capataces, y traen gente de all\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>Como acad\u00e9mica en los noventa, Carolina Ram\u00edrez estudi\u00f3 la migraci\u00f3n a Carolina del Norte antes de ocupar su puesto en la comisi\u00f3n de los derechos humanos. Observ\u00f3 que la contrataci\u00f3n de mano de obra era un factor importante. \u201cHab\u00eda reclutadores en muchas ciudades de Veracruz,\u201d recuerda. \u201cHab\u00eda incluso furgonetas estacionadas en diferentes lugares y exist\u00eda todo un entramado a trav\u00e9s del cual se promet\u00eda a la gente trabajo en las plantas empacadoras. Era un secreto a voces.\u201d<\/p>\n<p>La portavoz de Smithfield, Amy Richards, responde, \u201ccon una excepci\u00f3n [un programa de capacitaci\u00f3n administrativa], Smithfield Foods no viaja a, ni se anuncia en otros pa\u00edses o fuera de nuestras comunidades locales con el fin de reclutar personal para nuestras diversas instalaciones de todo el pa\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEstas compa\u00f1\u00edas son muy poderosas y pueden hacer lo que quieran. Contratan legal e ilegalmente,\u201d denuncia Miguel Huerta. \u201cPueden ir a M\u00e9xico y traerse tantos empelados como quieran y reemplazarlos cuando deseen.\u201d La pobreza, no obstante, es el verdadero reclutador. Ella crea, tal y como lo expone Ceja, la necesidad. \u201cTodos nosotros tuvimos que dejar Veracruz por ella,\u201d recalca. \u201cDe otro modo no har\u00edamos algo tan duro.\u201d<\/p>\n<p><strong>La campa\u00f1a sindical en Tar Heel<\/strong><\/p>\n<p>En el matadero de Tar Heel se matan y despiezan 32.000 cerdos al d\u00eda. El empacado de carne es un trabajo agotador y peligroso. Hay una persona al lado de otra despiezando los animales que pasan a toda velocidad. Los trabajadores, con sus delantales blancos, redecillas y mascarillas, utilizan cuchillos muy afilados, cortando carne, tendones y hueso en un mismo movimiento, cientos de veces cada hora.<\/p>\n<p>Los primeros trabajadores de la planta fueron principalmente afroamericanos. Desde que abri\u00f3 en 1992, hubo muchas objeciones a la alta velocidad de la cadena y al creciente n\u00famero de lesiones que provocaba. Incluso en Carolina del Norte, donde la afiliaci\u00f3n sindical y los sueldos son bajos, la remuneraci\u00f3n en Smithfield fue problem\u00e1tica tanto para los trabajadores como para la empresa. Era dif\u00edcil atraer trabajadores locales, especialmente con la notoria reputaci\u00f3n de accidentes laborales. Una vez que firmaban el contrato, muchos ped\u00edan m\u00e1s dinero por realizar un trabajo tan agotador y peligroso. <\/p>\n<p>Casi al mismo tiempo que se puso en marcha la cadena, la Uni\u00f3n Internacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos y de Establecimientos Comerciales (UFCW, por sus siglas en ingl\u00e9s) comenz\u00f3 a ayudar a los empleados a formar un sindicato. Lo que sigui\u00f3 fue una de las luchas m\u00e1s largas y duras de la historia laboral moderna de los Estados Unidos. <\/p>\n<p>En 1994 y 1997, la UFCW perdi\u00f3 dos elecciones sindicales, ambas anuladas despu\u00e9s por las pr\u00e1cticas intimidatorias de la empresa. En 1997, el jefe de seguridad de la planta, Danny Priest (posteriormente uno de los directores generales de Smithfield) les dijo a los sheriffs locales que esperaba que hubiese violencia el d\u00eda de las elecciones. La polic\u00eda antidisturbios se aline\u00f3 a ambos lados de la entrada al matadero y los trabajadores tuvieron que desfilar delante de ellos para poder votar. Al finalizar el recuento, el organizador sindical Ray Shawn recibi\u00f3 una paliza en el interior de la planta. <\/p>\n<p>Luego Priest y los otros guardias de seguridad se quedaron a cargo y mantuvieron una zona de retenci\u00f3n en un remolque dentro de la propiedad, al que los trabajadores denominaron la c\u00e1rcel de la compa\u00f1\u00eda. Durante la campa\u00f1a, una pareja fue \u201carrestada\u201d cuando las fuerzas de seguridad descubrieron un par de guantes quem\u00e1ndose en un cubo de basura. \u201cNos llevaron a una c\u00e1rcel que ten\u00eda la compa\u00f1\u00eda,\u201d recuerda uno, y luego fueron conducidos a la prisi\u00f3n del condado. \u201cFue para intimidarnos pues ambos particip\u00e1bamos activamente para sindicalizar la planta. Quer\u00edan deshacerse de nosotros.\u201d<\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os 90 empez\u00f3 a aumentar el porcentaje de inmigrantes en el matadero. Como nuevos migrantes, la gente de Veracruz estaba desesperada y hambrienta. La mayor\u00eda no ten\u00eda papeles. Keith Ludlum, uno de los pocos trabajadores blancos de la planta, despedido en 1994 por su actividad sindical, se\u00f1ala, \u201c[c]uando Smithfield agot\u00f3 la mano de obra local, se empez\u00f3 a ver a muchos m\u00e1s inmigrantes trabajando en la planta. La empresa se encarg\u00f3. Pensaron, los indocumentados trabajar\u00e1n por poco dinero, trabajar\u00e1n duro y no se quejar\u00e1n.\u201d <\/p>\n<p>Carolina Ram\u00edrez describe a los inmigrantes veracruzanos como \u201cd\u00f3ciles al principio, porque no ten\u00edan experiencia.\u201d Para los empleadores, explica, \u201cestas personas eran una mano de obra segura. No entend\u00edan sus derechos ni c\u00f3mo funcionaba el sistema aqu\u00ed. Pero captaron el mensaje, nada de sindicarse. No piensan por ustedes mismos. Si cumplen, tienen el puesto asegurado. Trabajar\u00edan r\u00e1pido por temor a perder el empleo porque no hab\u00eda alternativa.\u201d<\/p>\n<p>En 2004, Nilsa Morales, originaria de Veracruz, se escurri\u00f3 y se cay\u00f3 sobre el suelo grasiento, torci\u00e9ndose un brazo y el hombro que ya ten\u00eda lastimados por haber estado utilizando un cuchillo el\u00e9ctrico todos los d\u00edas. El m\u00e9dico de la empresa la oblig\u00f3 a regresar al trabajo, una queja com\u00fan. \u201cContinu\u00e9 trabajando a pesar del dolor,\u201d recuerda, \u201cporque necesitaba el dinero. Otras personas depend\u00edan de m\u00ed. Pero lleg\u00f3 un momento en el que no pude soportar m\u00e1s el dolor.\u201d Dej\u00f3 su trabajo, y la compa\u00f1\u00eda anul\u00f3 su seguro. \u201cMucho trabajadores aguantan el dolor y siguen trabajando. No dicen nada porque temen ser despedidos.\u201d<\/p>\n<p> \u201cTe presionaban para que trabajaras m\u00e1s r\u00e1pido y produjeras m\u00e1s,\u201d se acordaba Ortega. \u201cTe daban ganas de acuchillar al capataz. Muchos quer\u00edan tirar sus cuchillos a sus pies y marcharse. Pero si tienes que sostener a tu familia aguantas lo que sea. \u2018No voy a abandonar mi trabajo\u201d, te dices a ti mismo, \u2018\u00bfqui\u00e9n me pagar\u00e1 si no?\u2019\u201d<\/p>\n<p>Al final la gente no pudo soportarlo. A principios del nuevo siglo la UFCW envi\u00f3 un nuevo grupo de organizadores, que empezaron a ayudar a los trabajadores a encontrar la manera de ralentizar la cadena. Establecieron un centro de trabajadores en Red Springs que ofrec\u00eda clases de ingl\u00e9s al terminar la jornada. Cuando Ortega fue despedido comenz\u00f3 a visitar a otros empleados. <\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2003 el personal de limpieza del turno de noche se neg\u00f3 a trabajar, impidiendo que la cadena se pusiese en funcionamiento a la ma\u00f1ana siguiente. Un a\u00f1o despu\u00e9s, David Ceja colabor\u00f3 para organizar un nuevo paro.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o 2006, los trabajadores mexicanos conformaban alrededor del 60% de los 5.000 empleados que ten\u00eda la planta. En abril, a medida que las protestas y las manifestaciones de inmigrantes fueron extendi\u00e9ndose por el pa\u00eds, cientos dejaron la planta y se manifestaron en las calles de Wilmington. El primero de mayo s\u00f3lo un reducido grupo de empleados se present\u00f3 a trabajar.<\/p>\n<p>Aquella primavera Smithfiled se enrol\u00f3 en el programa IMAGE del Departamento de Seguridad Nacional, mediante el cual el Gobierno identifica a los trabajadores indocumentados y los empleadores acuerdan despedirlos. El programa hace valer una disposici\u00f3n de la Ley de Control y Reforma de la Inmigraci\u00f3n de 1986, sanciones a los empleadores, la cual proh\u00edbe a \u00e9stos contratar a trabajadores indocumentados. La portavoz de Smithfiled Amy Richards manifiesta, \u201c[h]acemos todo lo que exige la ley y m\u00e1s para asegurar que nuestra plantilla est\u00e1 autorizada a trabajar en los Estados Unidos. Adem\u00e1s de cumplir con lo estipulado en el Formulario I-9, todas nuestras plantas son miembros de E-Verify.\u201d<\/p>\n<p>En octubre, Smithfield anunci\u00f3 que pretend\u00eda despedir a m\u00e1s de 300 trabajadores, alegando que ten\u00edan n\u00fameros de la Seguridad Social incorrectos, presuntamente por tratarse de personas indocumentadas. Cientos de empleados fueron a la huelga cuando comenzaron los ceses, forzando a la empresa a revocar estos temporalmente. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de doce a\u00f1os de batalla legal, la compa\u00f1\u00eda hab\u00eda sido obligada a readmitir a Ludlum unos meses antes. \u201cFue realmente enriquecedor ver a todos esos trabajadores resistir juntos,\u201d se acuerda, \u201cprobablemente una de las mejores experiencias de mi vida.\u201d Tambi\u00e9n tuvo efecto entre los trabajadores afroamericanos. Recogieron 4.000 firmas para solicitar a la empresa que les diera un d\u00eda libre el d\u00eda que se conmemora el nacimiento Martin Luther King Jr. Cuando la direcci\u00f3n se opuso, 400 trabajadores negros de la cadena de sacrificio no hicieron su trabajo. Sin cerdos en los ganchos al comienzo de las cadenas nadie m\u00e1s pod\u00eda trabajar. La planta volvi\u00f3 a cerrar. <\/p>\n<p>Nueve d\u00edas m\u00e1s tarde, agentes de la Oficina de Migraci\u00f3n y Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl\u00e9s) de los Estados Unidos detuvieron a 21 trabajadores de Smithfield para deportarlos e interrog\u00f3 a cientos m\u00e1s en el comedor. El miedo era tan grande que la mayor\u00eda de los inmigrantes no se presentaron a trabajar al d\u00eda siguiente. Unos pocos meses despu\u00e9s tuvo lugar otra redada. Algunos de los trabajadores detenidos fueron acusados de graves delitos federales por utilizar n\u00fameros incorrectos de la Seguridad Social.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto11b.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto11b.jpg\" alt=\"\" title=\"A Farmer in Perote Valley\" class=\"alignleft size-full wp-image-6376\" \/><\/a>Mientras tanto, agentes del ICE hicieron redadas en las comunidades mexicanas arrestando a gente en sus casas y en la calle. Ludlum y el organizador sindical Eduardo Pe\u00f1a siguieron a los agentes del ICE con c\u00e1maras de video, pero no pudieron frenar el terror engendrado por las redadas. Ludlum, Pe\u00f1a y otros activistas sindicales creen que la compa\u00f1\u00eda colaboraba con el programa IMAGE y el control de la inmigraci\u00f3n porque los veracruzanos ya no les serv\u00edan. \u201cLa plantilla oculta reclamaba derechos, reclamaba ser parte de la comunidad,\u201d se\u00f1ala Ludlum. \u201cEso no era lo que ellos quer\u00edan. Ellos quer\u00edan un personal que se estuviera callado e hiciera lo que se le mandaba.\u201d<\/p>\n<p>Terry Slaughter, un delegado sindical afroamericano, lo denomina \u201cuna t\u00e1ctica de Smithfield, un golpe bajo sucio. La empresa sab\u00eda a quien estaba contratando.\u201d<\/p>\n<p>Al final la mano de obra inmigrante se redujo a la mitad a medida que se fueron marchando. La afiliaci\u00f3n sindical se estanc\u00f3. Pero entonces, liderados por Slaughter, trabajadores afroamericanos volvieron a detener la planta una vez m\u00e1s permaneciendo todo el d\u00eda sentados en el suelo del matadero. Se pusieron pegatinas del sindicato en el casco y empezaron a recoger firmas exigiendo el reconocimiento del sindicato. Gracias al amplio apoyo comunitario y los pleitos inminentes, la compa\u00f1\u00eda accedi\u00f3 a celebrar elecciones prohibiendo sus viejas t\u00e1cticas de intimidaci\u00f3n. Cuando concluy\u00f3 el recuento de votos el 11 de diciembre de 2008 el sindicato hab\u00eda ganado. Hoy Ludlum es el presidente del sindicato UFCW Local 2208 y Slaughter el secretario-tesorero. <\/p>\n<p>Una veracruzana, Carmen Izquierdo, es miembro del comit\u00e9 ejecutivo del sindicato. \u201cEn el sindicato no importa si est\u00e1s indocumentado, si tienes papeles o no,\u201d dice. \u201cTodos debemos ser respetados porque todos somos seres humanos y por nuestro trabajo. Todos los trabajadores aqu\u00ed, tengan o no papeles, tienen derechos.\u201d<\/p>\n<p>Ludlum y Slaughter cuentan que ahora la velocidad de la cadena es menor, y que los trabajadores pueden rotar de un puesto a otro, lo que reduce las lesiones. Ya no temen que los m\u00e9dicos de la empresa los manden de vuelta al trabajo si se han accidentado. David Ceja sinti\u00f3 que el sindicato proporcion\u00f3 a los trabajadores una herramienta para cambiar sus condiciones. \u201cEstoy contento de que entrara. Trabajamos duro para conseguirlo.\u201d<\/p>\n<p>Pero \u00e9l no est\u00e1 all\u00ed para disfrutarlo, ya que ahora trabaja como mec\u00e1nico en un taller local. Su banda toca en bodas y fiestas de quince, y su hermano Marcos quiere que regrese a Veracruz, donde la familia utiliz\u00f3 el dinero que David les envi\u00f3 cuando trabajaba en Smithfield para plantar \u00e1rboles frutales en su rancho. Guadalupe Gonz\u00e1lez se march\u00f3 cuando su documento de la Seguridad Social tambi\u00e9n fue puesto en duda. Dos de sus hijos tienen t\u00edtulos universitarios y ella contin\u00faa ayudando a los otros dos que est\u00e1n terminando la escuela. Pero no ha podido ir jam\u00e1s a verlos en los once a\u00f1os que hace que se fue. \u201cHablamos por tel\u00e9fono. En vacaciones me siento muy sola,\u201d dice. Roberto Ortega y su esposa Mar\u00eda dejaron Carolina del Norte cuando creci\u00f3 la hostilidad hacia los inmigrantes y no lograron encontrar trabajo. <\/p>\n<p>Juvencio Rocha, director de la Red de veracruzanos en Carolina del Norte, comenta con amargura que \u201cdespu\u00e9s de haber contribuido a la econom\u00eda no nos quer\u00edan m\u00e1s aqu\u00ed. Incluso nos quitaron los permisos de conducir.\u201d<\/p>\n<p><strong>Necesidad de cambio a ambos lados de la frontera<\/strong><\/p>\n<p>Smithfield no invent\u00f3 el sistema de desplazamiento y migraci\u00f3n. Se aprovech\u00f3 de las pol\u00edticas de comercio e inmigraci\u00f3n de los Estados Unidos. Y en momentos determinantes de cada pa\u00eds, hall\u00f3 gobiernos colaboracionistas deseosos de forzar la legislaci\u00f3n y las pol\u00edticas existentes en su propio beneficio. <\/p>\n<p>Los granjeros del Valle de Perote lograron detener moment\u00e1neamente la expansi\u00f3n de granjas de cerdos y los emigrantes veracruzanos contribuyeron a crear un sindicato en Tar Heel. Pero no hab\u00eda equilibrio de poder en este sistema. Hoy aquellos granjeros y emigrantes contin\u00faan enfrent\u00e1ndose a esta falta de equilibrio cuando intentan defender sus tierras, sus trabajos y sus derechos. Exigen cambios en las normativas y las pol\u00edticas que contribuyen a ese desequilibrio a ambos lados de la frontera. <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto05b.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/fausto05b.jpg\" alt=\"\" title=\"fausto05b\" class=\"alignright size-full wp-image-6373\" \/><\/a>\u201cDesde el principio NAFTA fue un instrumento de desplazamiento\u201d, se\u00f1ala Juan Manuel Sandoval, profesor del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia de M\u00e9xico D.F., y cofundador de la Red Mexicana de Acci\u00f3n frente al Libre Comercio. \u201cLa entrada de capital llev\u00f3 a la destrucci\u00f3n de la econom\u00eda tradicional, especialmente en la agricultura, y produjo una enorme reserva de mano de obra en M\u00e9xico. La gente no ten\u00eda otra alternativa que emigrar. El sistema ayuda a las corporaciones a ganar dinero, que trasladan a los Estados Unidos. Y produce desplazados, necesarios para reactivar la econom\u00eda estadounidense.\u201d<\/p>\n<p>Sandoval ve que muchas industrias estadounidenses dependen hoy de este ej\u00e9rcito de mano de obra disponible. \u201cEl empacado de carne depende sobre todo de un flujo constante de trabajadores,\u201d explica, \u201cdebido a un sistema intensivo de producci\u00f3n y a la elevada tasa de lesiones. M\u00e9xico se ha convertido en su reserva de mano de obra.&#8221;<\/p>\n<p>De acuerdo a Tim Wise y Betsy Rakocy, \u201cla confluencia de las pol\u00edticas agrarias, comerciales, migratorias y laborales ha empujado mercanc\u00edas baratas hacia el sur y conducido a la gente hacia el norte.\u201d El 10% de la poblaci\u00f3n mexicana trabaja actualmente fuera del pa\u00eds y 6 millones de mexicanos se han trasladado a vivir a los Estados Unidos desde que el tratado entr\u00f3 en vigor. Sus remesas suponen el 3% de producto interior bruto de M\u00e9xico, seg\u00fan Frank Holmes, analista de inversiones y CEO de la compa\u00f1\u00eda U.S. Global Investors. En el \u00faltimo a\u00f1o, los mexicanos enviaron a casa 21.130 millones de d\u00f3lares y antes de que comenzara la recesi\u00f3n en los Estados Unidos el total fue incluso mayor. Las remesas son ahora mismo la segunda fuente de ingresos m\u00e1s importante de M\u00e9xico, por detr\u00e1s del petr\u00f3leo. <\/p>\n<p>Gaspar Rivera Salgado, profesor de la Universidad de California en Los Angeles, que dirige el Frente Ind\u00edgena de Organizaciones Binacionales (FIOB), una organizaci\u00f3n de ind\u00edgenas oaxaque\u00f1os en M\u00e9xico y en los Estados Unidos, cree que en los Estados Unidos \u201clos migrantes necesitan el derecho al trabajo, pero con derechos y prestaciones laborales\u201d. En M\u00e9xico \u201cnecesitamos desarrollo para hacer de la migraci\u00f3n una opci\u00f3n y no una necesidad, el derecho a no migrar. Ambos derechos son parte de la misma soluci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>El derecho de Fausto Lim\u00f3n a permanecer en M\u00e9xico, viviendo de su rancho en el Valle de Perote, depende del fin de los problemas causados por la operaci\u00f3n de Granjas Carroll. \u00c9l se ha convertido en un l\u00edder de Pueblos Unidos y espera encontrar un contrapeso a la influencia de la compa\u00f1\u00eda uniendo fuerzas con otros mexicanos que tambi\u00e9n hayan sufrido la destrucci\u00f3n ambiental provocada por las minas y las represas de la empresa. En julio viaj\u00f3 a Acapulco para la 7\u00aa Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA). La ANAA declara que su misi\u00f3n consiste en crear un movimiento nacional \u201cpara luchar por la vida en nuestras casas, tierras, aguas y territorios.\u201d Es parte de un movimiento m\u00e1s amplio que conecta grupos similares a lo largo y ancho de Latinoam\u00e9rica. <\/p>\n<p>Pero Lim\u00f3n tampoco tiene dinero para plantar y su familia fue expulsada del Programa de Apoyos Directos al Campo (PROCAMPO) cuando comenzaron las protestas. Comparte con otros productores mexicanos la pobreza originada por las pr\u00e1cticas de dumping que afectan a la carne y el ma\u00edz, y el subsiguiente aumento de precios para los consumidores. El sistema comercial que perpet\u00faa esta situaci\u00f3n inevitablemente provocar\u00e1 m\u00e1s emigraci\u00f3n, si no el mismo Lim\u00f3n, tal vez sus hijos. El tejido de una vida rural sostenible en su Rancho del Riego est\u00e1 siendo destruido. <\/p>\n<p>En los Estados Unidos, muchas redes que trabajan para garantizar los derechos del migrante consideran que una reforma racional de la inmigraci\u00f3n debe modificar las pol\u00edticas comerciales que causan o contribuyen al desplazamiento de personas. La Ley de Comercio propuesta por el congresista republicano Mike Michaud (D-ME) recibi\u00f3 el apoyo de muchas de esas organizaciones dado que se abrir\u00eda un periodo de sesiones para reexaminar el impacto del NAFTA, incluyendo las provisiones del Acuerdo paralelo de Cooperaci\u00f3n Ambiental de Am\u00e9rica del Norte (ACAAN) que no sirvieron para limitar el impacto de Granjas Caroll en el Valle de Perote. Esa ley tambi\u00e9n prohibir\u00eda negociaciones de nuevos acuerdos comerciales que violasen los derechos ambientales y laborales.<\/p>\n<p>Otra propuesta, denominada la Campa\u00f1a de la Dignidad, va un paso m\u00e1s all\u00e1 y prohibir\u00eda aquellos acuerdos que conlleven el desplazamiento de personas, como el causado por la importaci\u00f3n de carne de cerdo o las inversiones transfronterizas que posibilitaron la creaci\u00f3n de las granjas de cerdos en Perote. En cambio propone una ley de inmigraci\u00f3n alternativa basada en los derechos humanos y laborales. Asimismo revocar\u00eda las sanciones a los empleadores, la ley de inmigraci\u00f3n que llev\u00f3 a despedir y expulsar a tantos migrantes veracruzanos de la planta de Tar Heel. <\/p>\n<p> \u201cLas sanciones a los empleadores tienen muy poca incidencia sobre la migraci\u00f3n,\u201d se\u00f1ala Bill Ong Hing, profesor de Derecho en la Universidad de San Francisco, \u201cpero hacen m\u00e1s vulnerables a los trabajadores ante la presi\u00f3n del empleador.\u201d A petici\u00f3n de la UFCW, Hing estudi\u00f3 el impacto de las sanciones a los empleadores y las redadas en las plantas de empacado de carne de Swift. \u201cLa base l\u00f3gica ha sido siempre que este tipo de medidas impedir\u00eda a los indocumentados acceder a un puesto de trabajo y los disuadir\u00eda de venir,\u201d explica. \u201cSin embargo, lo que pasa realmente es que aumenta su desesperaci\u00f3n y aceptan trabajos peor pagados. Esto puede conducir a una reducci\u00f3n global del salario medio para millones de trabajadores que, en la pr\u00e1ctica, se convierte en un subsidio para los empleadores.\u201d<\/p>\n<p> \u201cCuando t\u00fa haces que la situaci\u00f3n de alguien sea todav\u00eda m\u00e1s ilegal,\u201d a\u00f1ade Carolina Ram\u00edrez, \u201clo que est\u00e1s haciendo es empeorar sus condiciones vitales y laborales. Los trabajos se vuelven esclavitud. Y si no hay remesas los ni\u00f1os de Veracruz no pueden ir a la escuela ni al m\u00e9dico. Todos los problemas sociales que tenemos empeoran. Y todo eso provoca m\u00e1s migraci\u00f3n.\u201d <\/p>\n<p>\u201cEstar\u00edamos mucho mejor si pusi\u00e9semos fin a las sanciones a los empleadores y cambi\u00e1semos nuestras pol\u00edticas econ\u00f3micas y comerciales para que no produzcan pobreza en pa\u00edses como M\u00e9xico,\u201d concluye Hing.<\/p>\n<p>Las huelgas en Smithfield y las manifestaciones por las calles en el a\u00f1o 2006 mostraron el potencial de apoyo a cambios fundamentales en las condiciones de los inmigrantes. En el Valle de Perote, los productores est\u00e1n tambi\u00e9n decididos a evitar la expansi\u00f3n de las granjas de cerdos y la destrucci\u00f3n de su medio ambiente. En muchos sentidos, sus esfuerzos est\u00e1n conectados, no solo por el hecho de que los llevan a cabo personas del mismo estado enfrentando a la misma corporaci\u00f3n transnacional. Sino porque est\u00e1n luchando contra el mismo sistema.<\/p>\n<p>\u201cLuchamos porque nos est\u00e1n destruyendo,\u201d explica Roberto Ortega. \u201cEsa es la raz\u00f3n para la lucha cotidiana, intentar cambiar esto.\u201d<\/p>\n<p><em><strong>David Bacon<\/strong> es fot\u00f3grafo period\u00edstico y escritor basado en Oakland y Berkeley, California. Hace 18 a\u00f1os que es reportero y fot\u00f3grafo documentalista, trabajando con muchas publicaciones nacionales. Sus fotos han sido expuestas nacionalmente, en M\u00e9xico, el Reino Unido y Alemania. El enfoco de su trabajo son temas de labor, la migraci\u00f3n, y pol\u00edticas internacionales, y el es editor en el Pacific News Service adem\u00e1s de colaborar con el <a href=\"https:\/\/www.americas.org\" target=\"_blank\">Progama de las Am\u00e9ricas<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Sara Plaza Moreno &#038; Maria Soledad Ramirez <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los migrantes que abandonan el Valle de Perote engrosan una enorme oleada de migraci\u00f3n desde Veracruz que data de comienzos de la d\u00e9cada de 1990 \u2013el inicio de la era del TLCAN. El Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte entr\u00f3 en vigor el primero de enero de 1994, mismo a\u00f1o en que llegaron las granjas porc\u00edcolas, y dos a\u00f1os despu\u00e9s de que Smithfield construy\u00f3 el mayor matadero de cerdos del mundo en Tar Heel, Carolina del Norte en Estados Unidos. <\/p>\n","protected":false},"author":53,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4919,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-6681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-migracion","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/53"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6681"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}