{"id":711,"date":"2007-04-04T13:11:34","date_gmt":"2007-04-04T13:11:34","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=711"},"modified":"2008-06-06T13:14:46","modified_gmt":"2008-06-06T13:14:46","slug":"4126","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4126\/","title":{"rendered":"La nueva guerra de la tortilla"},"content":{"rendered":"<p><strong>&iquest;Por qu&eacute; se ha incrementado el precio de la tortilla en M&eacute;xico? Por tres razones b&aacute;sicas. Primera y m&aacute;s importante, por el acaparamiento y la especulaci&oacute;n del ma&iacute;z blanco por parte de los grandes monopolios agroindustriales. Segunda, por el incremento en insumos b&aacute;sicos para la producci&oacute;n, traslado e industrializaci&oacute;n del grano: diesel, electricidad y gasolina. Tercera, por la subida del precio del ma&iacute;z en el mercado mundial, como resultado de su uso en la producci&oacute;n de etanol. <\/strong><\/p>\n<p>M&eacute;xico es el cuarto productor mundial de este cereal. El a&ntilde;o pasado cosech&oacute; 22 millones de toneladas, principal&mdash;aunque no exclusivamente&mdash;de grano blanco. Se trata de un volumen muy lejano al producido por Estados Unidos: 280 millones de toneladas durante 2005, en lo esencial de ma&iacute;z amarillo. Este pa&iacute;s controla m&aacute;s de 70% del mercado mundial. <\/p>\n<p>A diferencia de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses productores que utilizan sus cosechas como forraje, en M&eacute;xico, as&iacute; como en parte importante de Am&eacute;rica Latina, el destino del grano es el consumo humano. Somos una cultura nacida del ma&iacute;z. <\/p>\n<h3>Trayectoria de ma&iacute;z en M&eacute;xico<\/h3>\n<p>Durante d&eacute;cadas la Conasupo (Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Subsistencias Populares) desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental en la regulaci&oacute;n de los mercados del pa&iacute;s, acopiando, importando y distribuyendo el grano. Como resultado del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) eso se termin&oacute;. <\/p>\n<p>Entre 1994 y 1998 funcion&oacute; como comprador de &uacute;ltima instancia. En 1998, Ernesto Zedillo le dijo a las grandes comercializadoras (Maseca, ligada con ADM; Minsa, asociada con Corn Products Internacional y Arancia, y Cargill, fusionada a Continental) que deb&iacute;an encargarse del mercado nacional. As&iacute;, las funciones de un monopolio estatal que, a pesar de la corrupci&oacute;n funcionaba razonablemente bien, fueron trasladadas a monopolios privados que tienen como objetivo la ganancia r&aacute;pida. <\/p>\n<p>El desmantelamiento de la Conasupo fue un paso central en la privatizaci&oacute;n del mercado ma&iacute;z-tortilla. Otras medidas gubernamentales en esa direcci&oacute;n fueron la liberaci&oacute;n del precio de la tortilla a comienzos de 1999, y la desaparici&oacute;n de Fidelist, un programa de subsidio a la adquisici&oacute;n de este alimento que atendi&oacute; 1.2 millones de familias en zonas urbanas marginadas. <\/p>\n<p>Un gran cambio adicional fue el que se produjo con las modificaciones en la forma de procesar el grano. Durante muchos a&ntilde;os la tortilla se elabor&oacute; mediante un proceso de nixtamalizaci&oacute;n, en la que molineros y tortiller&iacute;as desempe&ntilde;aban un papel clave. Esto comenz&oacute; a cambiar desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), en el que se impuls&oacute; la elaboraci&oacute;n de este alimento a partir de la harina industrializada en lugar de la masa de nixtamal. <\/p>\n<p>El cambio en este proceso productivo provoc&oacute; un fuerte conflicto entre los actores econ&oacute;micos ligados a ellos, que, en su momento, se conoci&oacute; como la guerra de la tortilla. El pleito redujo dr&aacute;sticamente la importancia de los due&ntilde;os de molinos y tortiller&iacute;as. En 2003, 49% de la producci&oacute;n de este alimento estaba en manos de los grandes industrializadores, y Grupo Maseca sola ten&iacute;a el control de 70% de esa franja del mercado. En los cinco a&ntilde;os recientes, en alianza con las grandes cadenas de venta al menudeo, esa porci&oacute;n ha crecido significativamente. <\/p>\n<h3>Situaci&oacute;n nacional relaciona con el precio internacional<\/h3>\n<p>Los industrializadores mexicanos son, simult&aacute;neamente, acaparadores del grano local e importadores. Ellos controlan importantes inventarios y pueden administrar oferta y demanda para hacer subir o bajar los precios seg&uacute;n convenga a sus intereses. Adquirieron parte significativa de la cosecha primavera-verano de Sinaloa (con mucho, el principal estado productor de la Rep&uacute;blica, con casi 10 millones de toneladas durante el pasado ciclo primavera-verano) a un precio de mil 350 pesos (US$30) la tonelada. Se calcula que f&aacute;cilmente tienen en sus manos alrededor de un mill&oacute;n de toneladas de ma&iacute;z. Y con sus existencias han jugado a la especulaci&oacute;n, encareciendo artificialmente el precio del producto. Esa misma tonelada del grano de Sinaloa, colocada en la ciudad de M&eacute;xico, tiene hoy un costo de 3 mil 500 pesos (US$320), es decir, 2 mil 150 pesos (US$197) m&aacute;s del que se pag&oacute; por ella. <\/p>\n<p>Es cierto que el precio del ma&iacute;z en el mercado mundial ha aumentado en los meses recientes como resultado de la utilizaci&oacute;n del grano para elaborar etanol. Pero ese incremento no tiene relaci&oacute;n con el precio que tiene dentro del pa&iacute;s. En la Bolsa de Chicago se cotiza en alrededor de US$144 la tonelada, esto es, menos de la mitad de la cantidad a la que se vende en la ciudad de M&eacute;xico. <\/p>\n<p>El costo del diesel, la gasolina y la electricidad, todos ellos insumos necesarios para el transporte y el procesamiento del grano, subieron durante los &uacute;ltimos meses de la administraci&oacute;n de Vicente Fox, impactando el precio de la tortilla. Pero esos insumos constituyen, tan s&oacute;lo, 30% de los costos de producci&oacute;n. <\/p>\n<p>El monto del aumento en el precio de la tortilla es absolutamente injustificado. Ni el incremento en los insumos ni la revaloraci&oacute;n del ma&iacute;z en el mercado internacional justifica las cantidades a las que se vende a los consumidores. El problema central es la especulaci&oacute;n de los grandes acaparadores. <\/p>\n<p>Esta especulaci&oacute;n ha sido favorecida por el modelo de mercado que se cre&oacute; a ra&iacute;z de la entrada en vigor del TLCAN, del desmantelamiento de las agencias y empresas estatales de desarrollo y de la privatizaci&oacute;n salvaje. Se trata de un mercado claramente ineficiente, casi monop&oacute;lico, y especulativo. Un mercado en el que, gracias a pol&iacute;ticos como Luis T&eacute;llez y Santiago Levy, el gobierno mexicano se cort&oacute; los brazos que le permit&iacute;an intervenir para poner orden. <\/p>\n<h3>Cargill nunca pierde en M&eacute;xico<\/h3>\n<p>Cuando el precio de la tortilla sube hasta las nubes, la transnacional Cargill gana. Si se importa ma&iacute;z de Estados Unidos, se beneficia. Si, por el contrario, el cereal se exporta a otras naciones, recibe subvenciones. Cuando se licita el uso, aprovechamiento y explotaci&oacute;n de terminales granaderos en puertos, se queda con ellas. <\/p>\n<p>Cargill, fundada hace 140 a&ntilde;os, es la segunda empresa privada m&aacute;s grande del mundo. Trabajan para ella 149 mil empleados en 72 pa&iacute;ses. La revista Fortune la ubica en el lugar 20 de las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s importantes del planeta. Se dedica a la compra, procesamiento y distribuci&oacute;n de granos y otros productos agropecuarios. Se describe a s&iacute; misma en un folleto publicitario como &quot;la harina en su pan, el trigo en sus tallarines, la sal en sus frituras. Somos el ma&iacute;z de sus tortillas, el chocolate de su postre, el edulcorante de su gaseosa. Somos el aceite de su aderezo y la carne, cerdo o pollo que usted come en la cena. Somos el algod&oacute;n de su ropa, la terminaci&oacute;n de su alfombra y el fertilizante de su campo.&quot; <\/p>\n<p>La trasnacional comenz&oacute; a tener presencia en M&eacute;xico hace m&aacute;s de 80 a&ntilde;os, cuando incursion&oacute; en operaciones forestales en el noreste. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s recuper&oacute; sus actividades, ahora en el &aacute;rea agr&iacute;cola. En 1972 inaugur&oacute; su primera oficina en territorio nacional con seis empleados. El TLCAN primero, y la desaparici&oacute;n de Conasupo abrieron enormes huecos en el mercado nacional de granos que fueron ocupados por el gigante. Desde entonces, su presencia en la agroindustria mexicana es imparable. <\/p>\n<p>El TLCAN establece que las importaciones de ma&iacute;z estadunidense pueden requerir sujetarse a cupos establecidos cada a&ntilde;o que, de rebasarse, deben pagar un arancel. Sin embargo, el gobierno mexicano elimin&oacute; unilateralmente esta protecci&oacute;n, permitiendo el ingreso de mayores vol&uacute;menes de grano sin pago. Tan s&oacute;lo entre 1994 y 2001, las importaciones fuera de cuota ascendieron a casi 13 millones de toneladas. Las grandes agroindustrias como Cargill y ADM vendieron la mayor&iacute;a del ma&iacute;z que M&eacute;xico compr&oacute; en Estados Unidos, benefici&aacute;ndose enormemente de la importaci&oacute;n del cereal sin pagar arancel. De paso, se beneficiaron del subsidio oculto presente en los cr&eacute;ditos a la exportaci&oacute;n que Washington otorga. <\/p>\n<p>Los recursos destinados a los programas de pignoraci&oacute;n, almacenaje, maniobras, flete y cabotaje para que la cosecha de ma&iacute;z de Sinaloa sea trasladada a lugares remotos, as&iacute; como para permitir su entrada al mercado de manera escalonada en el tiempo, han sido generosamente otorgados a Cargill. Cuando, como sucedi&oacute; durante 2006, la trasnacional exporta cientos de miles de toneladas del cereal a otros pa&iacute;ses, el gobierno mexicano subvenciona el negocio. <\/p>\n<p>Los productores comerciales de ma&iacute;z blanco en nuestro pa&iacute;s reciben por su producto un precio acordado con el gobierno llamado precio objetivo. Este es mayor al establecido en el mercado internacional m&aacute;s los costos de fletes y almacenajes desde la referencia de Nueva Orle&aacute;ns hasta el punto de consumo en M&eacute;xico (conocido como precio de indiferencia). Esta diferencia entre precio objetivo y precio de indiferencia puede fluctuar entre 450 y 500 pesos (US$40-45) la tonelada, que paga el gobierno y no las empresas comercializadoras del grano, las cuales s&oacute;lo desembolsan el precio de indiferencia. Cargill, como una de las m&aacute;s importantes acopiadoras del cereal, obtiene as&iacute;, de manera indirecta, un importante subsidio. <\/p>\n<p>En 2002 la Comisi&oacute;n Federal de Competencia autoriz&oacute; a Cargill el uso, aprovechamiento y explotaci&oacute;n de una instalaci&oacute;n portuaria especializada en Guaymas, Sonora, junto con el Grupo Contri, cuya actividad preponderante son silos para el acopio, conservaci&oacute;n, mantenimiento, almacenamiento y comercializaci&oacute;n de toda clase de granos, principalmente trigo, ma&iacute;z y sorgo. El gigante controla, adem&aacute;s, el puerto de Veracruz, entrada principal de las importaciones graneleras. <\/p>\n<p>Cargill tuvo un peque&ntilde;o percance en tierras mexicanas, cuando en 2001 el Congreso aprob&oacute; un impuesto especial sobre producci&oacute;n y servicios (IEPS) a la fructosa (edulcorante elaborado a partir del ma&iacute;z). La trasnacional importaba cerca de 385 mil toneladas anuales del producto. El asunto se zanj&oacute; en tribunales comerciales internacionales. M&eacute;xico perdi&oacute; el pleito. <\/p>\n<p>Se&ntilde;alada como una de las principales responsables del alza al precio de la tortilla, compr&oacute; y almacen&oacute; 600 mil toneladas de ma&iacute;z de Sinaloa a mil 650 pesos (US$60) la tonelada, que meses despu&eacute;s vendi&oacute; en 3 mil 500 pesos (US$320). Ahora, con la liberaci&oacute;n de los cupos de importaci&oacute;n del cereal, para supuestamente bajar los precios, obtendr&aacute; un nuevo beneficio. Seg&uacute;n Lorenzo Mej&iacute;a, presidente de la Uni&oacute;n Nacional de Industriales de Molinos y Tortiller&iacute;as, &#8220;los molinos no podremos importar y buscaremos los servicios de Cargill&#8221;. <\/p>\n<p>La empresa ha rechazado las acusaciones y ante la ola de indignaci&oacute;n, neg&oacute; ser &#8220;el ma&iacute;z de sus tortillas&#8221;. &#8220;Cargill&mdash;expuso en un comunicado&mdash;comparte con los consumidores, los industriales de la masa y la tortilla, as&iacute; como con la industria pecuaria, su preocupaci&oacute;n por el alto precio que el ma&iacute;z ha alcanzado en las &uacute;ltimas fechas.&#8221; Responsabiliz&oacute; del incremento al libre mercado y asegur&oacute; que la adquisici&oacute;n del grano mexicano por parte de porcicultores nacionales origin&oacute; presiones al alza. <\/p>\n<h3>La quiebra de un modelo<\/h3>\n<p>El alza en el precio de la tortilla ha puesto al descubierto la debilidad del Estado mexicano frente a los monopolios. Quienes controlan la comercializaci&oacute;n e industrializaci&oacute;n del ma&iacute;z pueden organizar una corrida inflacionaria y salir impunes. El Ejecutivo no cuenta con armas para combatir en esa guerra. <\/p>\n<p>La respuesta del gobierno federal ante el incremento ha sido lastimosa. Cierra unas pocas tortiller&iacute;as y difunde su acci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n como si fuera una ofensiva frontal contra el abuso y esas empresas las culpables de lo que sucede. Las acusa de no anunciar el precio de venta de su producto a la vista del p&uacute;blico o de alterar las b&aacute;sculas. Lo cierto es que, m&aacute;s all&aacute; de que algunos de sus due&ntilde;os se han aprovechado de la situaci&oacute;n, ellos no son los responsables principales del aumento. <\/p>\n<p>El Ejecutivo federal anuncia que pr&oacute;ximamente va a permitir la importaci&oacute;n de ma&iacute;z blanco sin pago de arancel. Pero resulta que quienes van a adquirir el cereal son, en parte, los responsables del aumento, los mismos que controlan ya los inventarios. Y las importaciones van a golpear a los agricultores y campesinos del pa&iacute;s, van a inundar el mercado con grano de mala calidad al tiempo que contaminar&aacute;n sus sembrad&iacute;os con variedades transg&eacute;nicas y aflatoxina. <\/p>\n<p>Por supuesto, la administraci&oacute;n de Felipe Calder&oacute;n calla la informaci&oacute;n sobre qui&eacute;nes son los especuladores. ASERCA <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a> tiene un reporte detallado de ellos. Con la actual estructura de acopio y venta, en la que el gobierno federal subsidia la comercializaci&oacute;n, cuenta con un informe preciso de qui&eacute;nes tienen en sus bodegas el ma&iacute;z. Sin embargo, esta alza no proviene, tan s&oacute;lo, de la incapacidad del gobierno para intervenir razonablemente en los mercados. El menos interesado en que se presentara una crisis como &eacute;sta es el Presidente de la Rep&uacute;blica. El incremento en el precio le abre un enorme boquete a su gobierno, ya de por si necesitado de legitimidad y sobre todo frente a la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre. De paso, abona el terreno para que la inflaci&oacute;n crezca. <\/p>\n<p>Desde la entrada en vigor del TLCAN en enero de 1994 la tortilla ha incrementado su precio en 738%. Como resultado de ello, su consumo por persona ha disminuido. Adem&aacute;s, ha empeorado su calidad. <\/p>\n<p>La alimentaci&oacute;n de los mexicanos depende ahora mucho m&aacute;s de Estados Unidos. Las semillas criollas se han infectado con variedades transg&eacute;nicas de importaci&oacute;n. La migraci&oacute;n rural ha hecho de muchas comunidades poblados desiertos, habitados por ancianos, mujeres y ni&ntilde;os. Una parte sustancial de la producci&oacute;n de cereal se ha trasladado a zonas de riego, que deber&iacute;an estar dedicadas a otros cultivos. Frente a otros cultivos, cuyos precios sufrieron una fuerte ca&iacute;da ante la apertura comercial, el ma&iacute;z se convirti&oacute; en un cultivo relativamente rentable. <\/p>\n<p>Hoy vivimos una nueva guerra de la tortilla que, a diferencia de la vivida en los a&ntilde;os 90 entre distintos empresarios, enfrenta a los grandes agroindustriales y la poblaci&oacute;n pobre. Se trata de una guerra en la que el gobierno de Felipe Calder&oacute;n ha tomado claramente partido en favor de los monopolios que lo apoyaron para que llegara a la Presidencia de la Rep&uacute;blica. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a> En <a href=\"http:\/\/www.infoascerca.gob.mx\">www.infoascerca.gob.mx<\/a>, por SAGARPA (Secretaria de Agricultura, Ganaderia, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n). <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;Por qu&eacute; se ha incrementado el precio de la tortilla en M&eacute;xico? Por tres razones b&aacute;sicas. Primera y m&aacute;s importante, por el acaparamiento y la especulaci&oacute;n del ma&iacute;z blanco por parte de los grandes monopolios agroindustriales. Segunda, por el incremento en insumos b&aacute;sicos para la producci&oacute;n, traslado e industrializaci&oacute;n del grano: diesel, electricidad y gasolina. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=711"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}