{"id":729,"date":"2008-03-03T10:56:11","date_gmt":"2008-03-03T10:56:11","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=729"},"modified":"2008-05-23T14:25:35","modified_gmt":"2008-05-23T14:25:35","slug":"5030","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5030\/","title":{"rendered":"Integraci&oacute;n y seguridad energ&eacute;tica en Am&eacute;rica Latina y el Caribe"},"content":{"rendered":"<p><b>La integraci&oacute;n de los mercados de energ&iacute;a en Am&eacute;rica Latina ha sido discutida<br \/>\ndesde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Una expresi&oacute;n de ello fue la creaci&oacute;n de<br \/>\nlas organizaciones regionales ARPEL (Asistencia Rec&iacute;proca Petrolera Empresarial Latinoamericana),<br \/>\nCIER (Comisi&oacute;n de Integraci&oacute;n El&eacute;ctrica Regional) y OLADE (Organizaci&oacute;n Latinoamericana<br \/>\nde Energ&iacute;a), durante las d&eacute;cadas de los sesenta y setenta. Estas iniciativas tuvieron lugar<br \/>\nen el marco de una participaci&oacute;n importante del Estado en las empresas vinculadas al sector energ&eacute;tico. <\/b><\/p>\n<p>Durante los noventa, las iniciativas de integraci&oacute;n energ&eacute;tica retomaron un nuevo impulso<br \/>\na nivel continental. Los planteamientos surgieron en el marco de la Cumbre de las Am&eacute;ricas, que<br \/>\ntuvo como g&eacute;nesis la Iniciativa para las Am&eacute;ricas, planteada por el gobierno de Estados<br \/>\nUnidos en 1989. En la base de la entonces denominada &quot;Iniciativa Energ&eacute;tica Hemisf&eacute;rica&quot; estuvieron<br \/>\nlas reformas delineadas en el Consenso de Washington. En el sector energ&eacute;tico, se propuso eliminar<br \/>\nlos obst&aacute;culos a las operaciones de las empresas extranjeras en todas las ramas de la industria<br \/>\nenerg&eacute;tica, desde la exploraci&oacute;n y producci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo, hasta la<br \/>\ndistribuci&oacute;n y venta de productos en el mercado final. <\/p>\n<p>Ello no siempre fue posible por los l&iacute;mites vigentes en las Constituciones de algunos pa&iacute;ses.<br \/>\nNo obstante, las leyes de inversi&oacute;n extranjera implementadas en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses<br \/>\nde la regi&oacute;n, v&iacute;a programas con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional<br \/>\n(FMI) y el Banco Mundial y consolidadas en los Tratados de Libre Comercio (TLC) que muchos pa&iacute;ses<br \/>\nhan firmado o se encuentran negociando con Estados Unidos, han intentado asegurar que las inversiones,<br \/>\nen particular en el sector energ&eacute;tico, operen con el menor n&uacute;mero de restricciones posibles,<br \/>\ncon el fin de favorecer el ingreso de capitales en esta actividad. <\/p>\n<p>En mayor o en menor grado, los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n liberalizaron sus reg&iacute;menes<br \/>\nde tratamiento a las inversiones, as&iacute; como del sector de servicios, desde principios de la d&eacute;cada<br \/>\nde los noventa. En algunos casos como Chile y Bolivia, las reformas se realizaron con anterioridad. En<br \/>\nel sector energ&eacute;tico, estas reformas significaron la eliminaci&oacute;n de los obst&aacute;culos<br \/>\na las operaciones de las empresas privadas nacionales y extranjeras en todas las ramas de la industria<br \/>\nenerg&eacute;tica, desde la exploraci&oacute;n y producci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo, hasta la<br \/>\ndistribuci&oacute;n y venta de productos petroleros en el mercado final. Si bien la mayor&iacute;a de<br \/>\nlos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n modificaron sus marcos normativos en el sector, los grados de liberalizaci&oacute;n<br \/>\nfueron diferentes. En muchos casos, las modificaciones estuvieron limitadas por preceptos establecidos<br \/>\nen sus respectivas Constituciones; en otros, se consider&oacute; que se trataba de un sector estrat&eacute;gico.<br \/>\nNo obstante, las leyes de inversi&oacute;n extranjera implementadas en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses<br \/>\nde la regi&oacute;n, y consolidadas en los TLC que muchos gobiernos han suscrito o se encuentran negociando<br \/>\ncon Estados Unidos, intentan asegurar que las inversiones, en particular en el sector energ&eacute;tico,<br \/>\nno ser&aacute;n obstaculizadas por elementos vigentes en las respectivas legislaciones nacionales. <\/p>\n<p>Se pens&oacute; que, en la medida en que las reformas mencionadas fueran profundiz&aacute;ndose, los<br \/>\nprocesos de integraci&oacute;n del sector tambi&eacute;n lo har&iacute;an. Asimismo, se consider&oacute; que<br \/>\nla apertura de mercados dar&iacute;a lugar a una considerable expansi&oacute;n de las oportunidades de<br \/>\nnegocios para los actores privados en la construcci&oacute;n de infraestructura para las interconexiones<br \/>\nenerg&eacute;ticas. Dichos proyectos energ&eacute;ticos contaron con el apoyo financiero del Banco Mundial,<br \/>\ndel Banco Interamericano del Desarrollo (BID) y del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados<br \/>\nUnidos (EXIMBANK). <\/p>\n<p>Sin embargo, &eacute;stas no dieron los resultados esperados. Las pol&iacute;ticas energ&eacute;ticas<br \/>\nliberalizadoras est&aacute;n siendo revisadas, especialmente en Sudam&eacute;rica. Se observa cierta<br \/>\ntendencia a rescatar un papel m&aacute;s activo del Estado en las actividades energ&eacute;ticas y a<br \/>\nhacer del planeamiento estatal de los mercados energ&eacute;ticos un instrumento indicador indispensable<br \/>\nen la canalizaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de las inversiones de los agentes privados y p&uacute;blicos.<br \/>\nAsimismo, la preservaci&oacute;n de los recursos no renovables y la autonom&iacute;a de los Estados para<br \/>\nregular su explotaci&oacute;n, ha sido nuevamente reivindicado como parte de las pol&iacute;ticas energ&eacute;ticas. <\/p>\n<p>Es en este marco que ha surgido la Iniciativa Petroam&eacute;rica, de parte del gobierno venezolano.<br \/>\nAunque los detalles de su instrumentaci&oacute;n todav&iacute;a son incipientes, &eacute;sta se basa<br \/>\nen la consideraci&oacute;n que la integraci&oacute;n regional es un asunto de los Estados y de los gobiernos,<br \/>\nlo cual no implica la exclusi&oacute;n de sectores empresariales privados. Los acuerdos enmarcados en<br \/>\nPetroam&eacute;rica plantean la integraci&oacute;n de las empresas energ&eacute;ticas estatales de Am&eacute;rica<br \/>\nLatina y del Caribe para la instrumentaci&oacute;n de acuerdos y realizaci&oacute;n de inversiones conjuntas<br \/>\nen la exploraci&oacute;n, explotaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n del petr&oacute;leo y gas natural. &Eacute;sta<br \/>\nbusca, adem&aacute;s, la complementariedad econ&oacute;mica y la reducci&oacute;n de los efectos negativos<br \/>\nque tienen los costos de energ&iacute;a&mdash;originados por el incremento de la demanda mundial de petr&oacute;leo,<br \/>\nas&iacute; como de factores especulativos y geopol&iacute;ticos&mdash;en los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.<br \/>\nSe trata de un proceso que intenta desarrollarse de forma progresiva y que, seg&uacute;n se se&ntilde;ala<br \/>\nen la propuesta, empezar&aacute; a concretarse a trav&eacute;s de acciones y acuerdos bilaterales o subregionales.<br \/>\nLa propuesta incluye tambi&eacute;n mecanismos de financiamiento preferencial en el suministro petrolero<br \/>\npara las naciones del Caribe y Centroam&eacute;rica. <\/p>\n<p>En abril de 2007, tuvo lugar la Primera Cumbre Energ&eacute;tica Presidencial Sudamericana, oportunidad<br \/>\nen la que por primera vez, los Jefes de Estado de los pa&iacute;ses sudamericanos se reunieron para dise&ntilde;ar<br \/>\nlas bases de una estrategia consensuada sobre el tema energ&eacute;tico. Se acord&oacute; la institucionalizaci&oacute;n<br \/>\nde las reuniones ministeriales de energ&iacute;a a trav&eacute;s de la conformaci&oacute;n de un Consejo<br \/>\nen el marco de la integraci&oacute;n regional que, entre sus tareas prioritarias, deber&aacute; elaborar<br \/>\nun Tratado Energ&eacute;tico para la regi&oacute;n. <\/p>\n<p>Ello tiene lugar en un contexto en el que el suministro energ&eacute;tico y el impacto que tiene su<br \/>\nconsumo en las emisiones de CO2 se han convertido en un tema de primer orden en la agenda de las relaciones<br \/>\ninternacionales. Las agencias especializadas coinciden en se&ntilde;alar que los combustibles f&oacute;siles<br \/>\n(petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n) continuar&aacute;n siendo durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas<br \/>\nla fuente predominante en la matriz energ&eacute;tica a nivel global. Ello tendr&aacute; lugar en un<br \/>\ncontexto en el que la producci&oacute;n y suministro de los hidrocarburos se caracterizan por un nuevo<br \/>\nparadigma de elevados precios y alto grado de volatilidad, tensiones geopol&iacute;ticas, intensificaci&oacute;n<br \/>\ndel debate ambiental a nivel internacional, competencia por acceso a nuevas regiones con reservas; reivindicaciones<br \/>\npor la mayor participaci&oacute;n en la renta de los hidrocarburos&mdash;especialmente en varios pa&iacute;ses<br \/>\nlatinoamericanos&mdash;e un incremento en el n&uacute;mero de fusiones y adquisiciones y ganancias sin precedentes. <\/p>\n<p>Por otro lado, en el &aacute;mbito de la producci&oacute;n de energ&iacute;as renovables, en marzo<br \/>\nde 2007, los presidentes George W. Bush y Luiz In &aacute; cio Lula da Silva firmaron un memorando de<br \/>\nentendimiento en el que manifestaron su intenci&oacute;n de cooperar en investigaci&oacute;n e impulsar<br \/>\nla producci&oacute;n y exportaci&oacute;n del etanol en el mundo con miras a crear un mercado global<br \/>\nde biocombustibles. Su instrumentaci&oacute;n puede significar nuevas inversiones en Am&eacute;rica Latina,<br \/>\nuna menor dependencia del petr&oacute;leo y un nuevo momento para el desarrollo de la industria automotriz. <\/p>\n<p>Brasil ha avanzado significativamente en la tecnolog&iacute;a de producir combustibles, y en usarlo<br \/>\nen medios de transporte. Estados Unidos enfrenta un d&eacute;ficit en el sector, y requiere incrementar<br \/>\nsus importaciones, para lo cual proyectan impulsar conjuntamente la producci&oacute;n de <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4559\">biocombustibles<\/a> en<br \/>\notros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, tanto para el consumo interno como para la exportaci&oacute;n.<br \/>\nActualmente existen l&iacute;neas de cr&eacute;dito de organismos internacionales para promover el desarrollo<br \/>\nde los biocombustibles en toda la regi&oacute;n, lo cual ha tenido amplia receptividad en las regiones<br \/>\nproductoras de ca&ntilde;a de az&uacute;car como Centroam&eacute;rica, el Caribe, Per&uacute; y Colombia. <\/p>\n<p>Bajo ciertos par&aacute;metros, el desarrollo de los biocombustibles podr&iacute;a traer beneficios<br \/>\nambientales a trav&eacute;s de la disminuci&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero<br \/>\ny contribuir al desarrollo rural y a la creaci&oacute;n de empleos. Sin embargo, su desarrollo tiene<br \/>\ntambi&eacute;n un impacto ambiental negativo, tanto por la extensi&oacute;n del modelo de monocultivo<br \/>\ncomo en el proceso de refinaci&oacute;n y, si no se toman los recaudos necesarios, puede afectar el desarrollo<br \/>\nsostenible y la producci&oacute;n de alimentos, as&iacute; como los ecosistemas locales y regionales,<br \/>\ncon impactos en la flora y la fauna. Es decir, no se trata s&oacute;lo de sustituir energ&iacute;as no<br \/>\nrenovables, sino de fomentar una demanda sostenible y un uso eficiente. Por eso, es muy importante realizar<br \/>\nun balance energ&eacute;tico de la producci&oacute;n del biocombustible con cada materia prima, establecer<br \/>\nqu&eacute; energ&iacute;a se requiere para producirlo, cu&aacute;l es el precio del barril de petr&oacute;leo<br \/>\nque hace viable su desarrollo, dise&ntilde;ar un marco conceptual para evaluar el impacto ambiental y<br \/>\nesbozar algunos criterios para la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para su desarrollo. <\/p>\n<p>Es importante destacar que el comercio mundial de energ&iacute;a continuar&aacute; reflejando las<br \/>\ndisparidades en los niveles de desarrollo mundiales pero tambi&eacute;n las responsabilidades frente<br \/>\nal cambio clim&aacute;tico. Los pa&iacute;ses industrializados tienen un consumo de energ&iacute;a per<br \/>\nc&aacute;pita, por ejemplo, cinco veces m&aacute;s elevado que los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina.<br \/>\nSin embargo, las disparidades en la incorporaci&oacute;n del progreso t&eacute;cnico arrojar&iacute;an<br \/>\ncomo resultado, de no mediar una reducci&oacute;n significativa en la intensidad energ&eacute;tica y<br \/>\nen renovabilidad y limpieza de la energ&iacute;a consumida, que los pa&iacute;ses en desarrollo sean<br \/>\nresponsables de m&aacute;s de tres cuartas partes del incremento de las emisiones globales de CO2 hacia<br \/>\nel 2030. As&iacute;, su participaci&oacute;n en las emisiones globales pasar&iacute;a de un 39% en la<br \/>\nactualidad a un 52% en el 2030. <\/p>\n<p>Am&eacute;rica Latina y el Caribe presentan, en su conjunto, un considerable super&aacute;vit en la<br \/>\nproducci&oacute;n de crudo y gas. Sin embargo, los recursos energ&eacute;ticos con los que cuenta la<br \/>\nregi&oacute;n est&aacute;n concentrados en muy pocos pa&iacute;ses. Por ello deben valorarse las propuestas<br \/>\nde cooperaci&oacute;n regionales dirigidas a garantizar y facilitar el suministro de los recursos energ&eacute;ticos<br \/>\ne impulsar el desarrollo de energ&iacute;as renovables, as&iacute; como su uso m&aacute;s eficiente. <\/p>\n<p>La integraci&oacute;n energ&eacute;tica en la regi&oacute;n puede ser un mecanismo decisivo para un<br \/>\nmejor posicionamiento geopol&iacute;tico de la regi&oacute;n en el escenario internacional. Para lograrlo,<br \/>\nes fundamental la construcci&oacute;n de una infraestructura adecuada, y disponer de un esquema institucional<br \/>\nque reglamente la forma en que operar&aacute; dicha infraestructura. Precisamente, el dise&ntilde;o de<br \/>\nlos mecanismos t&eacute;cnicos, as&iacute; como institucionales, para la construcci&oacute;n de un mercado<br \/>\ncom&uacute;n energ&eacute;tico en la regi&oacute;n es a&uacute;n un desaf&iacute;o para poder concretar<br \/>\nesa voluntad pol&iacute;tica que prevalece en la regi&oacute;n. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La integraci&oacute;n de los mercados de energ&iacute;a en Am&eacute;rica Latina ha sido discutida desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. 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