{"id":758,"date":"2008-04-25T11:23:07","date_gmt":"2008-04-25T11:23:07","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=758"},"modified":"2008-04-25T14:33:28","modified_gmt":"2008-04-25T14:33:28","slug":"5183","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5183\/","title":{"rendered":"Es momento de renegociar el TLCAN, no de expandirlo"},"content":{"rendered":"<p><b>Cuando George Bush se reuni&oacute; <\/b><b> con sus hom&oacute;logos Felipe Calder&oacute;n de M&eacute;xico y Stephen Harper de Canad&aacute; en Nueva Orleans, el 21 y 22 de abril <\/b><b>, para la cuarta cumbre de la Asociaci&oacute;n para la Seguridad y Prosperidad en Am&eacute;rica del Norte (ASPAN), el TLCAN mismo no estuvo <\/b><b> en la agenda. Sin embargo, el revigorizado debate sobre ese acuerdo comercial y de inversi&oacute;n&mdash;que fue muy visible durante los altercados de la oficina del Primer Ministro Harper con los precandidatos presidenciales Dem&oacute;cratas&mdash;lo puso <\/b><b> de relieve como el tema que ninguno de ellos desea tocar. <\/b><\/p>\n<p>Lanzada en 2005 por los Ejecutivos de los tres pa&iacute;ses miembros del TLCAN, el ASPAN pretend&iacute;a ser una iniciativa para &quot;desarrollar nuevas formas de cooperaci&oacute;n que hagan m&aacute;s seguras nuestras sociedades abiertas, m&aacute;s competitivos nuestros negocios, y m&aacute;s fuertes nuestras econom&iacute;as&quot;. Sin duda estos objetivos parec&iacute;an encomiables, pero, tras tres a&ntilde;os y cuatro cumbres, queda claro que el ASPAN es un intento por expandir el fallido modelo del TLCAN, aprovechando la secrec&iacute;a para evitar un debate p&uacute;blico. <\/p>\n<p>Bajo el ASPAN, estos reg&iacute;menes &mdash;aconsejados &uacute;nicamente por un grupo de 35 ejecutivos de empresa del m&aacute;s alto nivel&mdash; han comprometido a M&eacute;xico, Canad&aacute; y Estados Unidos a una serie de regulaciones, cambios de reglas y otros decretos ejecutivos que no est&aacute;n sujetos al escrutinio y revisi&oacute;n de las instituciones legislativas nacionales de los tres pa&iacute;ses. El ASPAN afecta m&aacute;s de trescientas &aacute;reas de responsabilidad gubernamental, desde la producci&oacute;n de energ&eacute;ticos y la protecci&oacute;n ambiental hasta la seguridad nacional y la salud p&uacute;blica. <\/p>\n<p>Seamos claros: creemos firmemente en la cooperaci&oacute;n y reciprocidad regional para tratar temas de inter&eacute;s com&uacute;n, como la protecci&oacute;n del medio ambiente, las pol&iacute;ticas laborales sensatas, la conservaci&oacute;n de los recursos naturales, y el reconocimiento de los derechos plenos de los migrantes. No obstante, rechazamos la idea que pol&iacute;ticas hemisf&eacute;ricas aceptables en temas tan importantes puedan ser el resultado de enclaustradas reuniones cumbre con selectos socios corporativos y que ex c luyen al p&uacute;blico, la sociedad civil, los sindicatos, los medios de comunicaci&oacute;n, y&mdash;en violaci&oacute;n de las tradiciones democr&aacute;ticas y principios constitucionales&mdash;que evaden la supervisi&oacute;n legislativa transparente. <\/p>\n<p>La resistencia de los tres Poderes Ejecutivos al creciente escrutinio p&uacute;blico y la participaci&oacute;n legislativa en la planeaci&oacute;n continental se explica por su miedo a la oposici&oacute;n de la poblaci&oacute;n al TLCAN y al modelo econ&oacute;mico que beneficia a las grandes corporaciones. Ellos est&aacute;n dispuestos a evadir la democracia representativa, misma que puede ser impredecible, y quieren evitar que los llamados a renegociar los elementos m&aacute;s nocivos del TLCAN, como los que se han hecho en las elecciones primarias presidenciales en Estados Unidos, y los de los campesinos mexicanos. <\/p>\n<p>La dura realidad que Calder&oacute;n, Bush, y Harper no quieren enfrentar es que, durante los catorce a&ntilde;os del TLCAN, los ciudadanos de los tres pa&iacute;ses han experimentado creciente desigualdad de ingresos y estancamiento de salarios. En el caso de M&eacute;xico, el colapso de oportunidades ha sido tan severo, que impulsa la migraci&oacute;n a los Estados Unidos a tasas de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas al a&ntilde;o. Las clases trabajadora y media han sufrido el grueso de los da&ntilde;os y la dislocaci&oacute;n econ&oacute;mica, al tiempo que unos cuantos han concentrado la riqueza en una escala sin precedentes. <\/p>\n<p>Bush, Calder&oacute;n, y Harper no s&oacute;lo piden que evitemos reparar en la realidad, sino que tengamos fe ciega en sus negociaciones. Nuestra obligaci&oacute;n democr&aacute;tica es llamarlos a cuentas. Por ejemplo, un punto central de la agenda de &quot;armonizaci&oacute;n&quot; del ASPAN es la pol&iacute;tica energ&eacute;tica. &iquest;Deber&iacute;an los <i>ciudadanos estadounidenses<\/i> confiar en sus gobernantes, luego que el vicepresidente Cheney luch&oacute; por encubrir a los participantes en sus reuniones secretas de planeaci&oacute;n hasta en la Suprema Corte? &iquest;Deber&iacute;an los <i>ciudadanos canadienses<\/i> confiar en l&iacute;deres que buscan exprimir hasta la &uacute;ltima gota de petr&oacute;leo de las arenas alquitranadas de Alberta, sin reparar en los riesgos para el medio ambiente, y que se reh&uacute;san a asegurar una distribuci&oacute;n amplia de los beneficios de esta explotaci&oacute;n? &iquest;Deber&iacute;an los <i>ciudadanos mexicanos<\/i> confiar en un gobierno que acaba de introducir una iniciativa de ley para privatizar aspectos centrales de la industria petrolera del pa&iacute;s, misma que genera una tercera parte de los ingresos del gobierno? <\/p>\n<p>M&aacute;s que confiar ciegamente en la buena voluntad de estos gobiernos y las &eacute;lites corporativas, debemos insistir en la transparencia, la rendici&oacute;n de cuentas, y el consentimiento informado de los gobernados. Por eso, les hemos demandado que detengan sus negociaciones hasta que la supervisi&oacute;n de los Congresos se instituya debidamente. Tambi&eacute;n, por eso, hemos formado una Grupo de Trabajo Trinacional sobre el TLCAN que est&aacute; reclutando adherentes en los tres Congresos para buscar la renegociaci&oacute;n del tratado. <\/p>\n<p>En un discurso hace unas semanas, en el Consejo para las Am&eacute;ricas, el subsecretario de Estado norteamericano Thomas Shannon sugiri&oacute; que el objetivo de la administraci&oacute;n Bush en Nueva Orleans es institucionalizar el compromiso estadounidense con el ASPAN, sin importar qui&eacute;n ocupe la Oficina Oval en enero pr&oacute;ximo. M&aacute;s que intentar atar las manos de la nueva Administraci&oacute;n&mdash;y de los pueblos de nuestros pa&iacute;ses&mdash;respecto del TLCAN-plus, es momento de que tracemos un curso para el futuro de comercio justo de Am&eacute;rica del Norte en el que se promueva la gobernabilidad democr&aacute;tica, econom&iacute;as en crecimiento, mejor est&aacute;ndares de vida para todos, y que anteponga los intereses de la poblaci&oacute;n trabajadora y el medio ambiente a los de las corporaciones globales. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando George Bush se reuni&oacute; con sus hom&oacute;logos Felipe Calder&oacute;n de M&eacute;xico y Stephen Harper de Canad&aacute; en Nueva Orleans, el 21 y 22 de abril , para la cuarta cumbre de la Asociaci&oacute;n para la Seguridad y Prosperidad en Am&eacute;rica del Norte (ASPAN), el TLCAN mismo no estuvo en la agenda. 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