{"id":7664,"date":"2012-08-01T13:34:05","date_gmt":"2012-08-01T18:34:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=7664"},"modified":"2012-08-01T13:34:05","modified_gmt":"2012-08-01T18:34:05","slug":"protestas-ponen-en-entredicho-el-futuro-del-proyecto-minero-conga-en-el-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/protestas-ponen-en-entredicho-el-futuro-del-proyecto-minero-conga-en-el-peru\/","title":{"rendered":"Protestas ponen en entredicho el futuro del proyecto minero Conga en el Per\u00fa"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Protesta-Conga1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-7666\" title=\"Protesta Conga - Per\u00fa\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Protesta-Conga1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Protesta-Conga1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Protesta-Conga1.jpeg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Al concluir su primer a\u00f1o de gesti\u00f3n el gobierno del presidente Ollanta Humala parece encontrarse en una crisis permanente a ra\u00edz de su incapacidad de resolver un conjunto de conflictos y demandas sociales. La represi\u00f3n brutal de protestas en torno a la miner\u00eda en los departamentos de Cusco y Cajamarca en los \u00faltimos meses sugiere una tendencia autoritaria dentro del gobierno, y apunta al abandono de la agenda de cambios con la que gan\u00f3 las elecciones el l\u00edder nacionalista. Por el contrario, el deseo de una \u201cgran transformaci\u00f3n\u201d a\u00fan est\u00e1 presente en las protestas difundidas por todo el pa\u00eds. Por lo tanto el cambio de gabinete no resolver\u00e1 el escenario de conflictos sociales si no viene acompa\u00f1ado por una serie de pol\u00edticas distintas.<\/p>\n<p>Aunque en los \u00faltimos meses se han movilizado profesores, pesqueros, trabajadores, mujeres y estudiantes, las protestas que tuvieron mayor impacto fueron las relacionadas con las industrias extractivas. En el departamento norte\u00f1o de Cajamarca, las movilizaciones en contra del megaproyecto Conga ya se han prolongado por m\u00e1s de ocho meses. El proyecto, impulsado por el consorcio Yanacocha -con participaci\u00f3n de Newmont de Canad\u00e1 y de la Corporaci\u00f3n Financiera Internacional del Banco Mundial- amenaza un sistema de lagunas y fuentes de agua en las alturas de Cajamarca, mientras que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n afectada no ve beneficios reales en la actividad minera.<\/p>\n<p>Las protestas en Cajamarca han persistido tras la ruptura del di\u00e1logo, a finales de 2011, entre el gobierno nacional y las autoridades regionales, quienes se oponen al proyecto, inclusive despu\u00e9s de que el gobierno de Humala impusiera una serie de exigencias adicionales a Yanacocha, entre otras la de asegurar el acceso de agua a la zona, reemplazando las lagunas afectadas con reservas adicionales.\u00a0En respuesta a las protestas, el gobierno ha declarado ya dos veces estado de emergencia, decenas de l\u00edderes sociales y pol\u00edticos se encuentran enjuiciados (inclusive el presidente regional Gregorio Santos), los fondos del gobierno regional han sido bloqueados por el gobierno central, y se han reportado continuamente casos de represi\u00f3n por parte de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Al inicio del mes de julio, la polarizaci\u00f3n del conflicto desemboc\u00f3 en enfrentamientos entre polic\u00edas, militares y la poblaci\u00f3n local, dando paso a una violenta represi\u00f3n que dej\u00f3 cinco personas muertas. El l\u00edder ambientalista Marco Arana fue detenido de manera violenta (y liberado pocos d\u00edas despu\u00e9s), y de nuevo se decret\u00f3 estado de emergencia. Las protestas continuaron, y el gobierno nacionalista opt\u00f3 por retroceder de manera temporal, pidiendo al Monse\u00f1or Cabrejos y al Padre Garatea facilitar un di\u00e1logo con las autoridades pol\u00edticas y dirigentes sociales de la zona. Sin embargo, hasta ahora ambos campos han persistido en su posici\u00f3n particular frente al proyecto, y los facilitadores insisten en que una soluci\u00f3n va a demorar y que no depende de ellos.<\/p>\n<p>La violencia en Cajamarca vino poco despu\u00e9s de que protestas masivas en contra de la contaminaci\u00f3n ambiental y el aporte deficiente de la minera XStrata al desarrollo local en la provincia de Espinar en Cusco resultaron en enfrentamientos con la polic\u00eda, dejando dos personas muertas y decenas de heridos. Una vez m\u00e1s el gobierno central declar\u00f3 estado de emergencia, bloque\u00f3 los fondos del gobierno provincial, y el alcalde provincial Oscar Mollehuanca fue detenido de manera violenta por decenas de polic\u00edas<\/p>\n<p>Al mismo tiempo fueron detenidos los dirigentes principales de la protesta, y dos defensores de derechos humanos de la Vicar\u00eda de Solidaridad Sicuani (1).\u00a0Pese a la demanda de prisi\u00f3n preventiva, fueron liberados en las semanas posteriores a los enfrentamientos. En Espinar fue instalada una mesa de di\u00e1logo con los dirigentes y autoridades locales para buscar una salida al conflicto.<\/p>\n<p><strong>Protestas contra Conga marcan un hito dentro del gobierno y los movimientos sociales<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os las disputas por el territorio y el control de los bienes comunales \u2013 a los que llamamos conflictos eco-territoriales (Svampa 2011) &#8211; representan la mayor parte de los conflictos sociales en el pa\u00eds. (2) Su impacto en la agenda pol\u00edtica y social se ha encontrado en aumento durante los \u00faltimos meses. El analista y ex viceministro del ambiente en el gobierno de Humala, Jos\u00e9 de Echave, plantea que los conflictos se han vuelto m\u00e1s intensos en varios sentidos: \u201cLas consecuencias pol\u00edticas de los conflictos son mayores que antes. Nunca se hab\u00eda ca\u00eddo un gabinete por un conflicto minero, y ya vamos dos en el Per\u00fa, entendiendo que el premier Vald\u00e9s tambi\u00e9n ha sido reemplazado por no haber podido resolver al caso Conga. A ra\u00edz de Espinar, se rompi\u00f3 la bancada oficialista. (3) A la vez, las protestas plantean una agenda m\u00e1s program\u00e1tica. No rechazan s\u00f3lo un proyecto determinado, sino plantean cada vez m\u00e1s la necesidad de pol\u00edticas distintas.\u201d<\/p>\n<p>Una reconstrucci\u00f3n del primer a\u00f1o de gobierno de Humala revela que su administraci\u00f3n ha sido determinada, en gran medida, por la relaci\u00f3n con las empresas mineras. En uno de los primeros actos del gobierno, se anunci\u00f3 p\u00fablicamente un aumento en los impuestos del sector minero para respaldar los programas sociales que Humala pretend\u00eda impulsar. Sin embargo, todo indica que el presidente se comprometi\u00f3 a un respaldo firme a favor de la miner\u00eda, inclusive en casos de proyectos controversiales que se encontraban postergados o en problemas de implementaci\u00f3n. Bajo los gobiernos de Toledo y Garc\u00eda, proyectos en Ayavaca, Huancabamba, Tambogrande, Cajamarca e Islay no lograron prosperar por la oposici\u00f3n de las poblaciones locales. En este contexto, Conga se presenta como una prueba para que el gobierno nacionalista pueda mostrar su compromiso con el modelo econ\u00f3mico actual, desplegando una serie de estrategias distintas que permitan un avance en donde los gobiernos de derecha no pudieron.<\/p>\n<p>A la vez, la oposici\u00f3n a Conga marca un hito para el proceso de reconstrucci\u00f3n de la organizaci\u00f3n social peruana. Aparte de la duraci\u00f3n y fuerza de la lucha, se destaca que las distintas tendencias pol\u00edticas dentro de la protestas han sabido mantener la unidad en la acci\u00f3n durante meses. El Comit\u00e9 Unitario de Lucha garantiz\u00f3, adem\u00e1s, un escenario de protestas ejemplarmente pac\u00edficas, simb\u00f3licas y controladas, evitando confrontaciones directas con las fuerzas del orden, pese a provocaciones de todo tipo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se ha mantenido un nivel de coordinaci\u00f3n entre los dirigentes sociales, la mayor\u00eda alcaldes de la zona de influencia del proyecto y el propio presidente regional (el ex dirigente social Gregorio Santos), quienes se han sumado continuamente al campo opositor del proyecto. Y con la Marcha Nacional por el Agua (que se realiz\u00f3 en febrero) y una iniciativa de ley para declarar el agua como un derecho humano y proteger las cabeceras de Cuenca, la lucha cajamarquina se volvi\u00f3 nacional y ahora encierra un fuerte contenido program\u00e1tico. Adem\u00e1s, para respaldar la protesta social, fueron realizadas investigaciones, publicaciones y campa\u00f1as medi\u00e1ticas que cuestionaron de manera contundente el discurso del gobierno que afirma que la disponibilidad del agua no se encuentra en peligro por el proyecto. Todo esto muestra la lucha de Cajamarca como un enorme avance cualitativo para los movimientos sociales peruanos en t\u00e9rminos organizativos, pol\u00edticos y program\u00e1ticos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfGobierno minero-militar?<\/strong><\/p>\n<p>Lo ocurrido en los \u00faltimos meses presenta grandes interrogantes sobre el rumbo del gobierno nacionalista. El reconocido analista pol\u00edtico Santiago Pedraglio se pregunt\u00f3, tras el violento arresto del alcalde de Espinar Oscar Mollehuanca, si est\u00e1bamos viendo la conformaci\u00f3n de un gobierno minero-militar\u00a0(4),\u00a0mientras que Jos\u00e9 Carlos Ubilluz de la Universidad Cat\u00f3lica plante\u00f3 de manera provocadora que nadie deber\u00eda sorprenderse, y que m\u00e1s bien era hora de despertarse del sue\u00f1o democr\u00e1tico:\u00a0\u201cTodo aqu\u00e9l que se oponga al avance del capital, incluso si lo hace en nombre del medio ambiente y la salud de las comunidades, es enemigo del estado y ser\u00e1 tratado como tal&#8221; (5).<\/p>\n<p>Sin lugar a duda, Cajamarca y Espinar parecen indicar una forma de tratar las protestas y los conflictos sociales como algo que se debe criminalizar y reprimir. Esto va m\u00e1s all\u00e1 de la judicializaci\u00f3n de los l\u00edderes sociales o de la construcci\u00f3n de marcos legales que lo facilitan. Tambi\u00e9n incluye las declaraciones de estados de emergencia, el amedrentamiento a las autoridades locales y regionales por parte del gobierno central, y las campa\u00f1as de deslegitimaci\u00f3n (hasta satanizaci\u00f3n) de las protestas en los medios masivos de comunicaci\u00f3n y por pol\u00edticos oficialistas y de derecha. A ello se suma la creciente militarizaci\u00f3n de las protestas, el uso de seguridad privada por parte de las empresas, y los convenios que facilitan que la polic\u00eda preste servicios de seguridad a empresas extractivas. Esta pol\u00edtica ya ha costado la vida de quince ciudadanos part\u00edcipes de las protestas desde que Ollanta Humala asumi\u00f3 la presidencia.<\/p>\n<p>Por esto no resulta exagerado que Pablo S\u00e1nchez de Grufides (6)\u00a0de Cajamarca sostenga que: \u201cHay un accionar y pensar militar que sostiene la intervenci\u00f3n del gobierno, y que pone a la institucionalidad democr\u00e1tica misma en juego\u201d. S\u00e1nchez llam\u00f3 la atenci\u00f3n a los maltratos e insultos cotidianos por parte de la polic\u00eda y los militares durante las protestas en Cajamarca. Los v\u00eddeos de una polic\u00eda pateando una olla com\u00fan y golpeando a las mujeres que preparaban comida para los manifestantes, y\u00a0 de otro\u00a0 polic\u00eda respondi\u00e9ndole a una mujer campesina que exig\u00eda una explicaci\u00f3n a la violencia ejercida contra ella: \u201cporque son perros, concha su madre\u201d, son s\u00f3lo dos de decenas de ejemplos. Jaime Borda, activista de la Vicar\u00eda de Solidaridad Sicuani, quien fuera detenido arbitrariamente en un puesto policial dentro de una propiedad de la empresa XStrata, plantea: \u201cme ha sorprendido y preocupa enormemente que diez a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la dictadura, la polic\u00eda sigue actuando de la misma manera.\u201d<\/p>\n<p>El reemplazo del Primer Ministro Oscar Vald\u00e9s por el Ministro de Justicia Juan Jim\u00e9nez \u2013 quien tiene un perfil m\u00e1s abierto al di\u00e1logo &#8211; es un claro reconocimiento del agotamiento del camino de la fuerza como m\u00e9todo \u00fanico para viabilizar los grandes proyectos de inversi\u00f3n. Sin embargo, transformar el escenario de conflictos sociales en el pa\u00eds requiere de pol\u00edticas distintas que permitan que el Estado asuma su rol de garante de derechos por encima de su papel de facilitador de inversiones. Las propuestas para estas pol\u00edticas est\u00e1n presentes en las agendas y plataformas de la sociedad civil y protestas como las de Cajamarca y Espinar. Sin embargo, su ejecuci\u00f3n requiere de una voluntad pol\u00edtica firme de la que parece carecer el presidente Humala. La detenci\u00f3n arbitraria y violenta del periodista cajamarquino Jorge Ch\u00e1vez el 28 de julio indica m\u00e1s bien la continuidad de la pol\u00edtica de criminalizaci\u00f3n de las protestas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfConga va o no va?<\/strong><\/p>\n<p>Mientras tanto la gran pregunta \u201cConga va o no va\u201d sigue sin respuesta. Una perspectiva hist\u00f3rica al conflicto da indicios de que puede ser muy dif\u00edcil que el proyecto prospere, por lo menos durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, principalmente por tres razones. Primero, la brutal actuaci\u00f3n de la polic\u00eda y la prepotencia de los representantes de la empresa minera en sus actuaciones p\u00fablicas. Las protestas ya no s\u00f3lo son en contra del proyecto Conga, sino para defender la dignidad regional, como evidencian las impresionantes im\u00e1genes de los funerales de las v\u00edctimas de la represi\u00f3n. Este tipo de lucha tiene una base social mayor, y se nutre de una identidad e indignaci\u00f3n colectiva dif\u00edcil de quebrar.<\/p>\n<p>En segundo lugar, las rondas campesinas \u2013 el eje vertebral de la protesta cajamarquina &#8211; siguen ejerciendo un control territorial significativo en la zona de influencia de la minera. En d\u00e9cadas pasadas lograron derrotar al abigeo y luego impidieron que la organizaci\u00f3n Sendero Luminoso entrara al norte del pa\u00eds. En palabras del reconocido reportero Gustavo Gorriti: \u201cLa fuerza del campo en ese departamento donde se supone que hay mucho y falta tanto, es su organizaci\u00f3n. (\u2026) Pensar que se los va a avasallar con prepotencia y amenazas es a\u00f1adir la estupidez a la ignorancia\u201d (7).\u00a0Finalmente, contrario a lo que plantean los medios masivos en el pa\u00eds, tras d\u00e9cadas de miner\u00eda, en Cajamarca (y particularmente en la provincia de Hualgayoc) la poblaci\u00f3n sabe perfectamente porqu\u00e9 debe oponerse a nuevos proyectos mineros.<\/p>\n<p>En este escenario vale la pena preguntarse si Newmont y particularmente la Corporaci\u00f3n Financiera Internacional del Banco Mundial deber\u00edan persistir en el proyecto. \u00bfCu\u00e1les son los costos econ\u00f3micos, sociales y de imagen que est\u00e1n dispuestos a asumir? \u00bfDeber\u00eda permitirse la miner\u00eda en zonas tan vulnerables y con poblaciones en contra de \u00e9sta? \u00bfNo termina da\u00f1\u00e1ndose inclusive la imagen de la propia industria minera de esta forma? Queda claro que en realidad es el Estado peruano el que deber\u00eda ofrecer los mecanismos y marcos pol\u00edticos para tomar estas decisiones. El caso Conga deja en evidencia que los instrumentos que el Estado peruano maneja est\u00e1n claramente agotados.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>(1)\u00a0Instituci\u00f3n vinculada a la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>(2)\u00a0La Defensor\u00eda del Pueblo habla de conflictos socioambientales. Para ver los informes: www.defensoria,gob.pe\/temas.php?des=3.<\/p>\n<p>(3)\u00a0En protesta contra la violencia en Espinar renunciaron a la bancada oficialista de Gana Per\u00fa dos representantes de Cusco (Ver\u00f3nica Mendoza y Rub\u00e9n Coa), uno de Cajamarca (Jorge Rimarach\u00edn), y los l\u00edderes hist\u00f3ricos de la izquierda Javier Diez Canseco y Rosa Mavila. Ellos esperan constituir una bancada propia (para lo cual necesitan una adhesi\u00f3n adicional) que persiste en la agenda de la gran transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(4)\u00a0Ver: peru21.pe\/2012\/06\/01\/impresa\/espinar-gobierno-minero-militar-2026735<\/p>\n<p>(5)\u00a0Ver: derechoshumanos.pe\/2012\/07\/\u00a1despierte-de-su-sueno-democratico\/<\/p>\n<p>(6)\u00a0El Grupo de Informaci\u00f3n y Formaci\u00f3n para el Desarrollo Sostenible<\/p>\n<p>(7)\u00a0Ver:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.idl.org.pe\/notihome\/notihome01.php?noti=278\">www.idl.org.pe\/notihome\/notihome01.php?noti=278<\/a>.<\/p>\n<p><em>Raphael Hoetmer es miembro del\u00a0Programa Democracia y Transformaci\u00f3n Global\u00a0<a href=\"http:\/\/www.democraciaglobal.org\">www.democraciaglobal.org<\/a>\u00a0y colaborador con el Programa de las Am\u00e9ricas\u00a0<a href=\"https:\/\/www.americas.org\">www.americas.org<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al concluir su primer a\u00f1o de gesti\u00f3n el gobierno del presidente Ollanta Humala parece encontrarse en una crisis permanente a ra\u00edz de su incapacidad de resolver un conjunto de conflictos y demandas sociales. 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