{"id":790,"date":"2002-02-13T00:00:00","date_gmt":"2002-02-13T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=790"},"modified":"2012-07-09T12:25:28","modified_gmt":"2012-07-09T17:25:28","slug":"1762","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/1762\/","title":{"rendered":"Un ALCA desorientado, pero muy discreto"},"content":{"rendered":"<p>Un ALCA desorientado, pero muy discreto<br \/>\npor Germ\u00e1n A. de la Reza* |<br \/>\nFebrero 13, 2002<br \/>\nEditor&#8217;s English<br \/>\nlanguage preface:<br \/>\nIn this provocative essay, Germ\u00e1n A. de la Reza muses on the reasons underlying the interest of Latin America&#8217;s leaders in establishing a Free Trade Area of the Americas (FTAA) that fails to secure any substantial concessions from the United States and which would involve tariff adjustments sure to be hard felt by many of the smaller and medium sized countries in the region.<br \/>\nAs equally disconcerting as the paucity of good answers to this question, notes de la Reza, are the weak foundations of the arguments being used by Latin American leaders to support FTAA support negotiation. One idea to consider, he writes, is the possibility that Latin America&#8217;s leaders aren&#8217;t completely clear on what, exactly, they are negotiating-or why they are negotiating it.<br \/>\nAt any rate, warns de la Reza, the Latin American fair trade movement can&#8217;t afford to count on international disagreements or political events to sink the FTAA negotiations. The challenge now for Latin America is to avoid becoming a passive observer who simply stands by and watches mutely as the FTAA becomes reality.<br \/>\ne d i t o r i a l<br \/>\nUn ALCA desorientado, pero muy discreto<br \/>\npor Germ\u00e1n A. de la Reza* | Febrero 13,<br \/>\n2002<br \/>\nUna pregunta circula insistentemente entre los especialistas en el \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA): \u00bfPor qu\u00e9 Am\u00e9rica Latina pone tanto empe\u00f1o en la prosecuci\u00f3n de un acuerdo que no le implica concesiones sustanciales a Estados Unidos y que, por el contrario, exige a los pa\u00edses peque\u00f1os y medianos del continente un elevado esfuerzo de adecuaci\u00f3n y de reducciones arancelarias?<br \/>\nLa inquietud no obedece tanto a la falta de respuestas, sino al d\u00e9bil<br \/>\nfundamento que ofrecen los argumentos en boga.<br \/>\nConsideremos algunos de \u00e9stos, empezando por el principal y m\u00e1s<br \/>\nobvio: lograr el acceso preferencial al mercado estadounidense para las<br \/>\nexportaciones latinoamericanas. Por el tipo de acuerdo y considerando<br \/>\nel rumbo de las negociaciones, es probable que lo substancial de la liberalizaci\u00f3n<br \/>\ncomercial se lleve a cabo en el terreno de los aranceles. Si se considera<br \/>\nque Estados Unidos tiene un promedio cercano a dos por ciento (frente<br \/>\na 10 por ciento latinoamericano) y que los instrumentos unilaterales y<br \/>\nno arancelarios que emplea ese pa\u00eds para la protecci\u00f3n de<br \/>\nsu mercado no est\u00e1n sujetos a negociaci\u00f3n, la creaci\u00f3n<br \/>\ndel ALCA no parece susceptible de generar un acceso muy distinto al actual.<br \/>\nSu vasto arsenal de disposiciones unilaterales incluye la Secci\u00f3n<br \/>\n301, la Super 301 y la Especial 301, consagradas a la defensa de intereses<br \/>\nen materia de propiedad intelectual; la Secci\u00f3n 232 le permite<br \/>\nlimitar las importaciones que afectan la &#8220;seguridad nacional&#8221;;<br \/>\nla Secci\u00f3n 122, por su parte, controla las situaciones de emergencia<br \/>\nen los desequilibrios comerciales frente a pa\u00edses que logran excedentes;<br \/>\nla Ley Agr\u00edcola de 1956 y sus enmiendas, de su lado, resguarda<br \/>\nlos precios y subsidios otorgados a esa industria en Estados Unidos.<br \/>\nEntre los instrumentos no arancelarios resaltan por su utilizaci\u00f3n<br \/>\nlas medidas antidumping (147 casos iniciados a partir de 1987 contra productores<br \/>\nlatinoamericanos), destinadas a proteger a la producci\u00f3n nacional<br \/>\nfrente a las llamadas &#8220;pr\u00e1cticas desleales&#8221; de comercio.<br \/>\nNinguna de estas normas ha sido propuesta para su erradicaci\u00f3n<br \/>\ny es probable que el ALCA les confiera incluso un lugar m\u00e1s aceptable<br \/>\nentre los usos y costumbres del comercio interamericano.<br \/>\nOtra ventaja que se atribuye al ALCA es la mayor captaci\u00f3n de<br \/>\ninversiones directas extranjeras. Normalmente este tipo de inversi\u00f3n<br \/>\nes sensible a los proyectos de ampliaci\u00f3n de mercados y a las oportunidades<br \/>\nque brinda a la industria de escala. Sin embargo, no es el \u00fanico<br \/>\nfactor que una empresa transnacional considera. Otros elementos pueden<br \/>\nser tanto o m\u00e1s importantes, como la existencia de salarios competitivos,<br \/>\nla presencia de infraestructura y de legislaciones adecuadas, la cercan\u00eda<br \/>\na mercados centrales, el desempe\u00f1o macroecon\u00f3mico o pol\u00edtico<br \/>\ndel pa\u00eds, entre otros. Esto hace que la atracci\u00f3n de inversi\u00f3n<br \/>\nextranjera directa (IED) sea un asunto m\u00e1s complejo e incierto<br \/>\nque la mera proliferaci\u00f3n de acuerdos de libre comercio, sin contar<br \/>\nque la masa de capital disponible es menor a las necesidades productivas<br \/>\nde Am\u00e9rica Latina y que la rivalidad internacional por esos flujos<br \/>\nva en aumento.<br \/>\nUn tercer beneficio que persiguen los gobiernos en las negociaciones<br \/>\ndel ALCA es la consolidaci\u00f3n del modelo de crecimiento basado en<br \/>\nlas exportaciones. Adem\u00e1s de las limitaciones que acabamos de rese\u00f1ar,<br \/>\nobs\u00e9rvese en este caso una vulnerabilidad de tipo circular: si,<br \/>\ncomo es probable, el sustento estructural que ofrece el ALCA no se combina<br \/>\ncon resultados econ\u00f3micos s\u00f3lidos, el modelo exportador<br \/>\npodr\u00eda verse afectado en su legitimidad pol\u00edtica y de esa<br \/>\nmanera restarle convocatoria.<br \/>\nExiste una explicaci\u00f3n adicional, quiz\u00e1s la m\u00e1s<br \/>\nescurridiza en t\u00e9rminos anal\u00edticos, pero que algunas declaraciones<br \/>\noficiales parecen avalar: las autoridades en Am\u00e9rica Latina no<br \/>\ntienen clara conciencia de lo que est\u00e1n negociando.<br \/>\nEsto se combina con el hecho de que la complejidad t\u00e9cnica de<br \/>\nlas negociaciones, extrema en la mayor\u00eda de los temas, ha disuadido<br \/>\nla reflexi\u00f3n amplia y plural sobre las distintas implicaciones<br \/>\ndel ALCA. Pero el galimat\u00edas de disposiciones jur\u00eddicas<br \/>\nque caracteriza a las negociaciones produce adem\u00e1s de su aislamiento,<br \/>\nel que la regi\u00f3n se deslice casi sin advertirlo hacia una situaci\u00f3n<br \/>\ncomprometida: el ALCA impulsa un acuerdo sin instrumentos de cooperaci\u00f3n,<br \/>\ncarente de tratamiento especial para las econom\u00edas m\u00e1s vulnerables<br \/>\n(salvo calendarios prolongados, in\u00fatiles para hacer frente a las<br \/>\nlimitaciones del menor desarrollo), y no s\u00f3lo no toma en cuenta<br \/>\na los esquemas de integraci\u00f3n latinoamericanos, sino que los debilita<br \/>\nmediante una convocatoria estelar. Tanto las negociaciones como la din\u00e1mica<br \/>\nemergente del ALCA se presentan como un sistema de relaciones individuales<br \/>\nde cada pa\u00eds con Estados Unidos.<br \/>\nLa probabilidad de que la perseverancia gubernamental se explique sobre<br \/>\ntodo por este \u00faltimo argumento, constri\u00f1e a los actores<br \/>\nde la llamada &#8220;sociedad civil&#8221; a promover un debate cuyos significados<br \/>\nla toma de decisiones podr\u00eda querer ignorar. Esa tarea implica<br \/>\nantes que nada el abandono de la actitud de avestruz que ha caracterizado<br \/>\nhasta ahora a parte significativa de los an\u00e1lisis. Aunque el draft<br \/>\n(primera versi\u00f3n) del tratado circula libremente por Internet (www.ftaa-alca.org),<br \/>\nmuchos analistas todav\u00eda prefieren ver en el ALCA un proyecto provisional<br \/>\ncapaz de ser vulnerado por problemas de coyuntura, tales como el retraso<br \/>\nen la obtenci\u00f3n del fast track (v\u00eda r\u00e1pida) por parte<br \/>\ndel ejecutivo estadounidense, la posici\u00f3n menos entusiasta de Brasil<br \/>\ny de Venezuela, incluso los recientes atentados contra el World Trade<br \/>\nCenter de Nueva York. Sin embargo, es poco probable que estos hechos alteren<br \/>\nlas negociaciones iniciadas en abril de 1998. Tampoco lo hicieron las<br \/>\ncrisis financieras m\u00e1s severas de los \u00faltimos a\u00f1os.<br \/>\nLa devaluaci\u00f3n del peso mexicano, el efecto &#8220;samba&#8221; y<br \/>\nlos agudos problemas fiscales de Argentina, intervinieron poco despu\u00e9s<br \/>\nde las Cumbres de las Am\u00e9ricas de Miami, Santiago y Qu\u00e9bec.<br \/>\nHasta ahora el ALCA ha sido identificado con un dato m\u00e1s de la<br \/>\n&#8220;globalizaci\u00f3n&#8221; y de la &#8220;inserci\u00f3n en la<br \/>\neconom\u00eda mundial&#8221; como resultado de una operaci\u00f3n intelectual,<br \/>\nc\u00f3moda pero incorrecta. Aunque las negociaciones no est\u00e1n<br \/>\nexentas de dificultades y de disensos, es cada vez m\u00e1s claro que<br \/>\nel acuerdo se proyecta como un importante factor sobre el devenir no s\u00f3lo<br \/>\necon\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina. En varios sentidos constituye<br \/>\nuna estructura emergente que afecta las estrategias externas de la regi\u00f3n<br \/>\ny que el &#8220;draft&#8221; del tratado le confiere elementos de irreversibilidad.<br \/>\nEn ese contexto, &#8220;la mejor versi\u00f3n del ALCA para Am\u00e9rica<br \/>\nLatina&#8221;, como propone el Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano<br \/>\n(SELA), implica el -ya apremiante- desaf\u00edo de evitar trastocarse<br \/>\nen objetos pasivos de una realidad que se construye ante nuestros ojos.<br \/>\n*Germ\u00e1n A. de la Reza es coordinador de investigaci\u00f3n<br \/>\nen integraci\u00f3n econ\u00f3mica y profesor de la misma materia<br \/>\nen la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UAM) y en la Universidad<br \/>\nNacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM). Este articulo originalmente<br \/>\napareci\u00f3 en la edici\u00f3n Noviembre &#8211; Diciembre 2001 de la<br \/>\npublicaci\u00f3n electr\u00f3nica La Revista del Sur ( www.revistadelsur.org.uy )<br \/>\ny aparece aqu\u00ed por cortes\u00eda de la misma. Para mayores informes,<br \/>\nvisite a su sitio web o escriba al jefe de redacci\u00f3n de la Revista<br \/>\ndel Sur, Alejandro G\u00f3mez, en alej@chasque.apc.org .<\/p>\n<p>Enlaces\/Links:<br \/>\nAlianza Social<br \/>\nContinental (biling\u00fce)<br \/>\nhttp:\/\/www.asc-hsa.org\/<br \/>\n&#8220;Free Trade<br \/>\nArea of the Americas&#8221; | Foreign Policy In Focus Brief, vol. 6 no.<br \/>\n12, April 2001<br \/>\nhttp:\/\/www.fpif.org\/briefs\/vol6\/v6n12ftaa.html<br \/>\nKevin Gallagher,<br \/>\n&#8220;Fast Track: Fix it or Nix it&#8221; | Americas Program Commentary,<br \/>\nJanuary 17, 2002<br \/>\nhttp:\/\/www.americaspolicy.org\/commentary\/2002\/0201fasttrack.html<br \/>\nSitio web de la<br \/>\nALCA | FTAA Website (biling\u00fce)<br \/>\nhttp:\/\/www.ftaa-alca.org\/<br \/>\n&#8220;Trade, Environment,<br \/>\nIntegration &amp; Development&#8221; | Americas Program Issue Page<br \/>\nhttp:\/\/www.americaspolicy.org\/issue_teid.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ALCA desorientado, pero muy discreto por Germ\u00e1n A. de la Reza* | Febrero 13, 2002 Editor&#8217;s English language preface: In this provocative essay, Germ\u00e1n A. de la Reza muses on the reasons underlying the interest of Latin America&#8217;s leaders in establishing a Free Trade Area of the Americas (FTAA) that fails to secure any [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":90,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/90"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=790"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}