{"id":795,"date":"2002-06-10T00:00:00","date_gmt":"2002-06-10T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=795"},"modified":"2012-07-16T13:20:16","modified_gmt":"2012-07-16T18:20:16","slug":"1768","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/1768\/","title":{"rendered":"El avance de la derecha"},"content":{"rendered":"<p>[ versi\u00f3n PDF para impresi\u00f3n ]<br \/>\n[ English-language summary ]<\/p>\n<p>El avance de la derecha<br \/>\npor Octavio Rodr\u00edguez Araujo | 10 de junio de 2002<\/p>\n<p>Con el triunfo de \u00c1lvaro Uribe en Colombia se ratifica que la transici\u00f3n a la democracia en Am\u00e9rica Latina ha servido para que la derecha avance y, junto con \u00e9sta, el poder\u00edo de Estados Unidos en la regi\u00f3n. La izquierda, en todos sus matices (desde la guerrillera hasta la de tipo social dem\u00f3crata y populista), es la gran perdedora de esta transici\u00f3n.<br \/>\nYa no hay siquiera disimulo. Se trata de una derecha pro-estadunidense sin hipocres\u00edas, descarnada, directa, indigna y desnacionalizada desde el R\u00edo Bravo hasta la Patagonia. La excepci\u00f3n en el continente es el ex monaguillo Ch\u00e1vez, presidente populista al que ya se le dio un susto para que ablandara su discurso y moderara sus pol\u00edticas antimperialistas. Fuera del continente, como una aut\u00e9ntica isla (en varios sentidos), queda Cuba, cuyo presidente todav\u00eda resiste a la avasalladora pol\u00edtica hemisf\u00e9rica de Estados Unidos.<br \/>\nLa era de las dictaduras y de los reg\u00edmenes autoritarios como el mexicano ya termin\u00f3, dej\u00f3 de ser \u00fatil a los intereses de Washington. Primero fueron sustituidos por reg\u00edmenes de democracia restringida, de acuerdo con los proyectos de la Comisi\u00f3n Trilateral. Para esa fase fueron \u00fatiles los gobiernos de tipo socialdem\u00f3crata, pero resultaron tan ineptos y corruptos que la derecha tom\u00f3 la estafeta, con el benepl\u00e1cito de las clases medias latinoamericanas preocupadas por su capacidad de compra (en medio de enormes espirales inflacionarios) y por la persistencia de movimientos campesinos armados.<br \/>\nDe la democracia restringida se pas\u00f3 a la democracia electoral sin l\u00edmites y, con \u00e9sta, a las garant\u00edas de libertad en todos los \u00f3rdenes, comenzando por el econ\u00f3mico. Junto con el modelo democr\u00e1tico se dio la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, como dos condiciones atadas y, gracias a los endeudamientos externos necesarios para las pol\u00edticas sociales demag\u00f3gicas de los reg\u00edmenes socialdem\u00f3cratas y similares del anterior periodo, el Fondo Monetario Internacional se convirti\u00f3 en el hado sin el cual los gobernantes latinoamericanos se sienten incapaces de gobernar (&#8220;o cumplimos con las exigencias del FMI o me voy&#8221;-dijo recientemente Duhalde, presidente de Argentina).<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 la derecha est\u00e1 avanzando electoralmente? En primer lugar, y aunque parezca perogrullada, porque la izquierda ha desaparecido o no se encuentra a s\u00ed misma ni par\u00e1ndose frente a un espejo. En segundo lugar, porque amplios sectores de la poblaci\u00f3n, especialmente los j\u00f3venes, perdieron confianza en la pol\u00edtica y en los pol\u00edticos y no se han percatado que, con su abstenci\u00f3n, le abonan el terreno a las fuerzas m\u00e1s conservadoras. En tercer t\u00e9rmino, porque los partidos tradicionales, de derecha y de izquierda, han ca\u00eddo en el desprestigio por no haber logrado resolver problemas que los grupos conservadores (tambi\u00e9n due\u00f1os o v\u00edctimas de la televisi\u00f3n y la radio) han considerado inadmisibles; de aqu\u00ed que no han sido partidos los que han triunfado en M\u00e9xico, Venezuela, Per\u00fa, Colombia, Chile y otros muchos pa\u00edses, sino personas que han sabido capitalizar, con partidos al vapor o arrastrando a sus partidos (solos o en coalici\u00f3n), los deseos de cambio de quienes s\u00ed votan, crean o no en la pol\u00edtica. Y, finalmente, porque los sectores conservadores que todav\u00eda acuden a las urnas son, por lo mismo (otra perogrullada), de derecha y, obviamente, no votar\u00edan por quien no les garantice orden y seguridad, algo de honestidad, estabilidad econ\u00f3mica y, por qu\u00e9 no, una buena relaci\u00f3n con Estados Unidos que, guste o no, es la potencia econ\u00f3mica de la que dependen las econom\u00edas del hemisferio y m\u00e1s ahora con la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica que-se dice-es irreversible.<br \/>\nLa trampa de la transici\u00f3n a la democracia ha sido que \u00e9sta s\u00f3lo se ha entendido en t\u00e9rminos electorales y como garant\u00eda de todas las libertades. Si se garantizan todas las libertades no pueden restringirse-se argumenta-las libertades econ\u00f3micas basadas en la libre empresa. Si la democracia es libertad de elecci\u00f3n y que los votos legitiman al gobernante, no importa entonces el n\u00famero de votos, sino el mayor porcentaje de los que votaron a favor de un candidato. Todo lo dem\u00e1s sale sobrando, y lo grave es que muchos (todav\u00eda) se lo creen.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 tipo de crisis, y de qu\u00e9 profundidad, ser\u00e1 necesaria para que esa gente que vota por la derecha reaccione y se d\u00e9 cuenta de que &#8220;otro mundo es posible&#8221; aunque todav\u00eda no est\u00e9 definido? \u00bfQu\u00e9 alternativa podr\u00eda proponerse a la crisis de la pol\u00edtica, de los partidos y de la llamada representaci\u00f3n popular? Mientras encontramos respuestas, la derecha sigue avanzando.<br \/>\nEste articulo originalmente apareci\u00f3 en el sitio web ALAI-Am\u00e9rica Latina en Movimiento ( www.alainet.org ) el 29 de mayo de 2002. Lo republicamos ac\u00e1 con la permisi\u00f3n de ALAI.<\/p>\n<p>Suscr\u00edbase a nuestra lista electr\u00f3nica para recibir anuncios por email que le avisan cuando nuevos art\u00edculos, comentarios e informes pol\u00edticos u otros materiales aparecen en el sitio web del Programa de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queremos conocer tu punto de vista . Env\u00edanos tus comentarios sobre este art\u00edculo. Tus comentarios podr\u00edan ser publicados en nuestro CrossBorder Updater \u00f3 el Updater Transfronterizo .<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p>Publicado por el Programa<br \/>\nde las Am\u00e9ricas del Interhemispheric Resource Center (IRC). Todos<br \/>\nlos derechos reservados.<br \/>\nCita recomendada:<br \/>\nOctavio Rodr\u00edguez Araujo, &#8221; El avance de la derecha&#8221;, Comentario, Programa de las Am\u00e9ricas (Silver City, NM: Interhemispheric Resource Center, June 10, 2002). Originalmente publicado por ALAI-Am\u00e9rica Latina en Movimiento ( www.alainet.org ).<br \/>\nUbicaci\u00f3n<br \/>\nen Internet:<br \/>\nhttp:\/\/www.americaspolicy.org\/commentary\/2002\/sp_0206colombia.html<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[ versi\u00f3n PDF para impresi\u00f3n ] [ English-language summary ] El avance de la derecha por Octavio Rodr\u00edguez Araujo | 10 de junio de 2002 Con el triunfo de \u00c1lvaro Uribe en Colombia se ratifica que la transici\u00f3n a la democracia en Am\u00e9rica Latina ha servido para que la derecha avance y, junto con \u00e9sta, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":195,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-795","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/195"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=795"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}