{"id":812,"date":"2006-04-10T01:50:32","date_gmt":"2006-04-10T01:50:32","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=812"},"modified":"2008-03-20T18:20:29","modified_gmt":"2008-03-20T18:20:29","slug":"3187","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/3187\/","title":{"rendered":"Cuesti"},"content":{"rendered":"<p>DELTA DEL R&Iacute;O COLORADO, BC-SONORA &#8212; Cuando se construy&oacute; la Represa Hoover cerca de Las Vegas, Nevada, en 1936, era la m&aacute;s grande del mundo. Coloc&oacute; al Lago Mead como una joya en un hilo de oro constituido por la des&eacute;rtica serran&iacute;a a lo largo de los 2 mil 320 kil&oacute;metros del R&iacute;o Colorado entre las Monta&ntilde;as Rocallosas en Estados Unidos y el Golfo de California en M&eacute;xico. Unos 30 a&ntilde;os despu&eacute;s, la Represa Glen Canyon cre&oacute; el Lago Powell. Mientras, otros embalses adornaron la cadena acu&iacute;fera. Brillaron en el sol del oeste, al tiempo que la administraci&oacute;n federal los uni&oacute; en una asombrosa red para regar y generar energ&iacute;a para el crecimiento de los Estados Unidos en el Siglo XX. Sin embargo, las alhajas de la expansi&oacute;n hacia el occidente tuvieron un alto costo para M&eacute;xico. La vida que socorre al norte de la frontera se refleja en la muerte que prevalece al sur de ella.<\/p>\n<table width=\"320\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/33\/372.jpg\" width=\"310\" height=\"263\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">El Delta del R&iacute;o Colorado: Los habitantes montan campa&ntilde;as para preservar la poca agua que les escurre, obtener m&aacute;s, y restaurar el h&aacute;bitat. Foto: Archivo<\/font><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Desesperadas, algunas de las 200 mil personas de 1 mil 127 comunidades de la cuenca mexicana del R&iacute;o Colorado han montado campa&ntilde;as para preservar la poca agua que les escurre, obtener m&aacute;s, y restaurar el h&aacute;bitat. Es un proceso tormentoso, que no obstante empieza a dar frutos. Los habitantes llevan 25 a&ntilde;os de monitoreo comunitario cient&iacute;fico. Han creado pantanos, como la Ci&eacute;nega de Santa Clara, el cual es ya el m&aacute;s grande e importante humedal en el Bajo Colorado y el Desierto de Sonora. Siembran mezquites y experimentan con un nuevo esquema de aprovechamiento del agua, al tiempo que rehabilitan viejos campamentos de caza para dedicarlos a la observaci&oacute;n de aves. Han convertido la Reserva de la Bi&oacute;sfera Alto Golfo de California y Delta del R&iacute;o Colorado en un centro de repoblaci&oacute;n de especies silvestres &uacute;nicas y amenazadas. Usan los principios de la reserva como motor del desarrollo sustentable. Fundaron una asociaci&oacute;n de ahorro y pr&eacute;stamos para mujeres orientada a proteger la pesca comercial en el poblado de El Golfo de Santa Clara dentro de la reserva. Ahora quieren garantizar un m&iacute;nimo del flujo de las aguas del R&iacute;o Colorado para la agricultura as&iacute; como para otras actividades. Tratan de evitar entre todos que los inversionistas de fuera logren un desarrollo desmedido en perjuicio del entorno.\n<\/p>\n<p>Desafortunadamente, todas estas iniciativas podr&iacute;an fracasar. Por ejemplo, si los agricultores reactivan la Planta Desalinizadora de Yuma, privar&iacute;an a la Ci&eacute;nega de Santa Clara de los flujos esenciales del R&iacute;o Colorado provenientes del Canal Wellton-Mohawk. Si pavimentan el Canal Todo Americano en California para aumentar las entregas de agua de riego, la filtraci&oacute;n a M&eacute;xico declinar&aacute; unos 80 millones de metros c&uacute;bicos al a&ntilde;o. Eso implica la p&eacute;rdida de 67% del h&aacute;bitat y la vegetaci&oacute;n del Delta. Hoy, estas y otras amenazas son motivos de peleas y pleitos transfronterizos y de preocupaciones sobre una guerra del agua. Pero hay posibles soluciones, y las oportunidades para la colaboraci&oacute;n est&aacute;n a la mano. La ley internacional requiere la consulta binacional en las decisiones sobre los derechos al agua del R&iacute;o Colorado. Una actitud m&aacute;s proactiva en ambos lados de la frontera impulsar&iacute;a el progreso mucho m&aacute;s all&aacute; de lo exigido por el Tratado de Agua de 1944 que rige. En las 1.3 millones de hect&aacute;reas (3.1 millones de acres) de &aacute;rea de influencia del Colorado en M&eacute;xico, los habitantes del Delta ya lo han demostrado. Si las represas del r&iacute;o escurrieran tan s&oacute;lo dos metros c&uacute;bicos m&aacute;s por segundo, crear&iacute;an una corriente permanente entre sus cortinas y el mar, necesaria para revitalizar el h&aacute;bitat y la econom&iacute;a. La Comisi&oacute;n Internacional de L&iacute;mites y Aguas (CILA) reconoci&oacute; la obligatoriedad de tratar el impacto de la escasez del agua al inaugurar una Fuerza Binacional de Tareas T&eacute;cnicas en el a&ntilde;o 2000. A&uacute;n as&iacute;, un compromiso mayor del gobierno mexicano en lograr la participaci&oacute;n de Estados Unidos para alcanzar las metas de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n fortalecer&iacute;a la posici&oacute;n de la gente del Delta. <\/p>\n<h3>La ley del r&iacute;o: Denominador com&uacute;n <\/h3>\n<p>En Estados Unidos el Acuerdo del R&iacute;o Colorado de 1922 reparti&oacute; 90% del agua a la agricultura de los valles Imperial y Coachella, as&iacute; como a otras tierras en siete estados al norte de la frontera. El Tratado de Agua de 1944 entre Estados Unidos y M&eacute;xico asign&oacute; el 10% restante (mil 850 millones 234 mil metros c&uacute;bicos por a&ntilde;o) para cultivos mexicanos y otras empresas en el Valle de Mexicali. Estos instrumentos jur&iacute;dicos y otros relacionados, que ahora se conocen como la Ley del R&iacute;o, no dejan nada disponible para la pesca, la recreaci&oacute;n o la vida silvestre, excepto en casos de excedentes extraordinarios. <\/p>\n<table width=\"700\" border=\"0\" align=\"center\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/33\/373.jpg\" width=\"700\" height=\"252\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Mural en C&uacute;capa El Mayor: El poderoso Colorado es un personaje omnipotente y siempre presente. Foto: Dahl McLean <\/font><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Este esquema de distribuci&oacute;n del agua que deton&oacute; la prosperidad para millones de personas en Wyoming, Colorado, Utah, New M&eacute;xico, Arizona y California sacrific&oacute; a un sinf&iacute;n de santuarios e inund&oacute; tierras ancestrales de los ind&iacute;genas. Priv&oacute; a la etnia cucap&aacute; de M&eacute;xico, asentada en el Delta del Colorado en el estado de Baja California, de la herencia que le dio el significado a su nombre: <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DELTA DEL R&Iacute;O COLORADO, BC-SONORA &#8212; Cuando se construy&oacute; la Represa Hoover cerca de Las Vegas, Nevada, en 1936, era la m&aacute;s grande del mundo. 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