{"id":8127,"date":"2012-10-15T10:09:41","date_gmt":"2012-10-15T15:09:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=8127"},"modified":"2012-10-15T10:09:41","modified_gmt":"2012-10-15T15:09:41","slug":"no-me-quiero-morir-sin-alcanzar-justicia-esclavitud-sexual-durante-el-conflicto-armado-en-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/no-me-quiero-morir-sin-alcanzar-justicia-esclavitud-sexual-durante-el-conflicto-armado-en-guatemala\/","title":{"rendered":"&#8216;No me quiero morir sin alcanzar justicia&#8217;: Esclavitud sexual durante el conflicto armado en Guatemala"},"content":{"rendered":"<p><strong><em><\/em>Por Luz M\u00e9ndez Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Audiencia-por-esclavitud-sexual1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8133\" title=\"Audiencia por esclavitud sexual\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Audiencia-por-esclavitud-sexual1-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Audiencia-por-esclavitud-sexual1-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Audiencia-por-esclavitud-sexual1-1024x669.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Del 24 al 28 de septiembre de 2012, quince valientes mujeres guatemaltecas, que forman parte del pueblo ind\u00edgena qeqch\u00ed, testificaron ante un Juzgado de Alto Riesgo, en la ciudad de Guatemala, como parte del primer proceso penal por esclavitud y violaci\u00f3n sexual durante el conflicto armado.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n penal tiene una trascendencia hist\u00f3rica, no solamente por ser la primera vez que en Guatemala se presenta en los tribunales una querella por violencia sexual durante el conflicto armado, sino tambi\u00e9n porque se trata del primer proceso penal por esclavitud sexual que se ventila en un tribunal nacional. Los casos anteriores han sido presentados en cortes internacionales.<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>La violaci\u00f3n sexual constituy\u00f3 durante muchos a\u00f1os la dimensi\u00f3n oculta de la guerra en Guatemala. Como resultado de las luchas conjuntas de mujeres ind\u00edgenas sobrevivientes de violencia sexual, as\u00ed como organizaciones feministas y derechos humanos, fue posible colocar el tema de la violaci\u00f3n sexual ante la opini\u00f3n p\u00fablica y empezar a romper el silencio por tales cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de Esclarecimiento Hist\u00f3rico en su informe <em>Memoria del Silencio<\/em> concluy\u00f3 que la violaci\u00f3n sexual durante el conflicto armado fue una pr\u00e1ctica generalizada y sistem\u00e1tica realizada por agentes del Estado en el marco de la estrategia contrainsurgente. El 89% de las v\u00edctimas fueron mujeres ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito utiliz\u00f3 la violaci\u00f3n sexual contra las mujeres como arma de guerra. Las violaciones sexuales, perpetradas en forma masiva, m\u00faltiple y con extrema crueldad, fueron dirigidas en forma indiscriminada hacia las mujeres de las comunidades que fueron se\u00f1aladas como objetivo de la contrainsurgencia. Un entretejido de opresiones, de clase, g\u00e9nero y etnia, dejaron como resultado uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s ominosos de violencia contra las mujeres en Guatemala.<\/p>\n<p><strong>Esclavitud sexual en el destacamento de Sepur Zarco<\/strong><\/p>\n<p>Los cr\u00edmenes de esclavitud y violencia sexual contra las mujeres que testificaron en el tribunal tuvieron lugar en el destacamento militar de la aldea Sepur Zarco, del departamento de Izabal, entre 1982 y 1988. Tal centro militar, instalado por el ej\u00e9rcito a petici\u00f3n de grandes terratenientes de la zona, fue utilizado como lugar para el descanso y el recreo de la tropa, formando parte de un circuito de varios destacamentos militares establecidos en la Franja Transversal del Norte. All\u00ed confluyen intereses econ\u00f3micos de car\u00e1cter nacional y transnacional, alrededor de la extracci\u00f3n minera y petrolera, as\u00ed como la producci\u00f3n de agro combustibles. Con tales fines, en los a\u00f1os 80 la zona fue escenario de una de las grandes olas de despojos de tierras contra la poblaci\u00f3n campesina.<\/p>\n<p>La tragedia para el grupo de mujeres q\u00b4eqch\u00edes dio inicio en agosto de 1982, cuando sus esposos fueron capturados ilegalmente por miembros del ej\u00e9rcito y finqueros de la regi\u00f3n, para luego ser ejecutados extrajudicialmente o desaparecidos de manera forzosa. Ellos eran dirigentes campesinos, quienes tramitaban, por medios abiertos y legales, los t\u00edtulos de propiedad de las tierras en que hab\u00edan vivido por generaciones.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de torturar y asesinar a los esposos de las mujeres, los soldados quemaron sus casas y escasas pertenencias. Una de las testificantes relat\u00f3 c\u00f3mo ella, as\u00ed como sus peque\u00f1os hijos e hijas, tuvieron que vivir a la intemperie durante m\u00e1s de un a\u00f1o, cubiertos solamente con piezas de nylon atadas a un \u00e1rbol.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda en que fueron capturados sus esposos, las mujeres fueron violadas sexualmente en sus casas, frente a sus hijos e hijas, por los soldados. Posteriormente fueron sometidas a esclavitud sexual y esclavitud dom\u00e9stica en el destacamento militar, durante seis meses. El teniente que estaba a cargo del destacamento orden\u00f3 que se organizaran \u201cturnos de mujeres\u201d, mediante los cuales ellas fueron obligadas a presentarse cada tres d\u00edas al destacamento militar, en donde fueron sometidas a esclavitud sexual y esclavitud dom\u00e9stica. Las violaciones sexuales fueron perpetradas de manera sistem\u00e1tica y m\u00faltiple. Adem\u00e1s, ten\u00edan la obligaci\u00f3n de cocinar y lavar los uniformes de los soldados.<\/p>\n<p>La historia de Dominga Coc dej\u00f3 una huella profunda en las mujeres esclavizadas en Sepur Zarco. Dominga, una mujer de 20 a\u00f1os de edad, se dirigi\u00f3 al destacamento militar, junto con sus dos peque\u00f1as hijas, Anita y Hermelinda, en b\u00fasqueda de su esposo, quien hab\u00eda sido capturado por miembros del ej\u00e9rcito, en 1982. Al llegar al destacamento ella fue capturada y violada sexualmente de manera m\u00faltiple por los soldados, frente a su esposo y sus hijas. Despu\u00e9s de varias semanas en que Dominga fue violada brutalmente, ella y sus hijas fueron v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada. Su cuerpo fue encontrado, a principios de 2012, a orillas de un r\u00edo y exhumado. El esposo de Dominga sobrevivi\u00f3. Fue \u00e9l quien present\u00f3 este testimonio en el tribunal. La historia de Dominga Coc reson\u00f3 durante a\u00f1os entre las mujeres esclavizadas en Sepur Zarco y constituy\u00f3 la advertencia permanente de lo que les pod\u00eda pasar a cada una de ellas<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de seis meses terminaron los \u201cturnos de mujeres\u201d, es decir ellas ya no ten\u00edan la obligaci\u00f3n de presentarse cada tres d\u00edas en el destacamento militar. Sin embargo, el cautiverio continu\u00f3 en otra modalidad durante seis a\u00f1os m\u00e1s. Las mujeres fueron obligadas a continuar realizando trabajo dom\u00e9stico gratuito para el ej\u00e9rcito, preparando en sus casas las tortillas, que luego ten\u00edan que entregar en el destacamento. Tambi\u00e9n fueron forzadas a seguir lavando los uniformes de los soldados. \u00c9stos continuaron violando a las mujeres, ya sea en sus casas o cuando ellas se hallaban lavando la ropa en el r\u00edo.<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n lleg\u00f3 al extremo de que las mujeres deb\u00edan comprar el ma\u00edz para preparar las tortillas y el jab\u00f3n para lavar la ropa de los soldados. Eso signific\u00f3 que los hijos de las mujeres fueron sometidos a pasar hambre, ya que el poco dinero que ellas ganaban deb\u00edan invertirlo en la comida de los soldados, so pena de ser nuevamente esclavizadas sexualmente o asesinadas.<\/p>\n<p>Los efectos en la vida de las mujeres sobrevivientes y sus familias han sido graves y de larga duraci\u00f3n. Durante treinta a\u00f1os las mujeres sobrevivientes han enfrentado las consecuencias psicosociales de tales cr\u00edmenes, particularmente la estigmatizaci\u00f3n y el rechazo social en sus comunidades. Acorde con la l\u00f3gica patriarcal, ellas son culpabilizadas por la violencia sexual que vivieron.<\/p>\n<p><strong>Testificando ante el juez<\/strong><\/p>\n<p>Treinta a\u00f1os tuvieron que esperar las quince mujeres q\u00b4eqch\u00edes para declarar ante un juez las historias de horror que vivieron en el destacamento militar de Sepur Zarco. Sus testimonios, presentados como prueba anticipada, forman parte de un proceso penal que dio inicio en septiembre de 2011 y se halla actualmente en la etapa de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las mujeres caminaron frente al juez con seguridad. Sus voces de ancianas expresaban autenticidad, certeza, a la vez que un profundo dolor por las atrocidades que relataban. Hablaron en su idioma q\u00b4eqch\u00ed y sus palabras fueron traducidas al espa\u00f1ol por otras mujeres de su grupo \u00e9tnico. Un profundo silencio, un ambiente lleno de consternaci\u00f3n y rabia, priv\u00f3 entre el p\u00fablico, compuesto por mujeres en su gran mayor\u00eda, que llen\u00f3 la sala de audiencias durante una semana.<\/p>\n<p><strong><em>No me quiero morir sin alcanzar justicia<\/em><\/strong><em> <\/em>es una expresi\u00f3n que de manera reiterada pronuncian las integrantes del grupo de mujeres de Sepur Zarco. Treinta a\u00f1os ha durado su determinaci\u00f3n por alcanzar justicia. Esa fue la fuerza interior que les permiti\u00f3 presentar sus testimonios en el tribunal, en medio de un contexto socioecon\u00f3mico, pol\u00edtico y de seguridad, que presenta grandes adversidades y riesgos<strong>. <\/strong>En su concepci\u00f3n de justicia tiene un papel central la no repetici\u00f3n. No quieren que sus hijas y nietas vivan las experiencias de violencia sexual que ellas sufrieron.<\/p>\n<p>La voluntad inquebrantable de las mujeres sobrevivientes de violencia sexual se conjunt\u00f3 con las luchas de organizaciones feministas y de derechos humanos. \u00c9stas, motivadas por su compromiso pol\u00edtico a favor de la dignidad, la memoria hist\u00f3rica y la justicia para las mujeres, han sido capaces de trascender obst\u00e1culos y, por medio de alianzas, construir un proceso in\u00e9dito y multifac\u00e9tico de b\u00fasqueda de justicia, que dio inicio hace casi diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como parte de ese proceso, mujeres de Sepur Zarco, conjuntamente con mujeres ind\u00edgenas de otras regiones del pa\u00eds, rompieron el silencio al presentar sus testimonios en el Primer Tribunal de Conciencia sobre Violencia Sexual contra las Mujeres durante el Conflicto Armado, realizado en la ciudad de Guatemala, en marzo de 2010. Esta acci\u00f3n pol\u00edtica contribuy\u00f3 a allanar el camino que las mujeres est\u00e1n transitando en b\u00fasqueda de justicia.<\/p>\n<p>Todas estas acciones pol\u00edticas y legales renuevan la esperanza para seguir luchando para poner fin a la impunidad ante los graves cr\u00edmenes de violencia sexual cometidos contra las mujeres durante el conflicto armado; contribuir a enfrentar la aguda violencia contra las mujeres en la etapa actual; y seguir trabajando por la construcci\u00f3n de una sociedad digna y justa.<\/p>\n<p><em>Luz M\u00e9ndez es Presidenta del Consejo Asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG). Particip\u00f3 en la mesa de negociaciones de paz como integrante del Equipo Pol\u00edtico Diplom\u00e1tico de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. En el \u00e1mbito internacional, form\u00f3 parte del Equipo de Expertas en G\u00e9nero para las negociaciones de paz de Burundi, convocado por UNIFEM; es integrante del Consejo Asesor de Global Fund for Women y colabora con el Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">www.americas.org\/es<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0 Alianza Rompiendo el Silencio, integrada por la asociaci\u00f3n Mujeres Transformando el Mundo (MTM), el Equipo de Estudios Comunitarios y Acci\u00f3n Psicosocial (ECAP) y la Uni\u00f3n Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG). Comunicado de prensa, septiembre de 2012, Guatemala.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del 24 al 28 de septiembre de 2012, quince valientes mujeres guatemaltecas, que forman parte del pueblo ind\u00edgena qeqch\u00ed, testificaron ante un Juzgado de Alto Riesgo, en la ciudad de Guatemala, como parte del primer proceso penal por esclavitud y violaci\u00f3n sexual durante el conflicto armado.<\/p>\n","protected":false},"author":308,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4918,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-8127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-feminismos","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/308"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8127"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=8127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}