{"id":833,"date":"2005-10-06T14:17:21","date_gmt":"2005-10-06T14:17:21","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=833"},"modified":"2006-03-07T13:17:15","modified_gmt":"2006-03-07T13:17:15","slug":"1410","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/1410\/","title":{"rendered":"El tratado de libre comercio de Am"},"content":{"rendered":"<p><i> Los promotores del TLCAN sosten&iacute;an que el acuerdo mejorar&iacute;a autom&aacute;ticamente las condiciones ambientales en M&eacute;xico. Los opositores afirmaban lo contrario. &iquest;Qu&eacute; ha pasado despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os?<\/i> <\/p>\n<p> Durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), los promotores del mismo argumentaban que el libre comercio traer&iacute;a mejoras autom&aacute;ticas en las condiciones ambientales de un pa&iacute;s como M&eacute;xico. Los opositores se&ntilde;alaban que el ambiente empeorar&iacute;a autom&aacute;ticamente porque M&eacute;xico ten&iacute;a est&aacute;ndares m&aacute;s bajos que atraer&iacute;an empresas contaminantes de Estados Unidos. El efecto ser&iacute;a que M&eacute;xico servir&iacute;a como para&iacute;so contaminante para la industria de aquel pa&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; ha pasado luego de 10 a&ntilde;os? <\/p>\n<p> Aquellos que defend&iacute;an el librecambio part&iacute;an de una generalizaci&oacute;n de la llamada hip&oacute;tesis de la curva ambiental de Kuznetz (CAK). Esta se deriva de la curva de Kuznetz original, que indica que la desigualdad social en un pa&iacute;s aumenta primero y luego disminuye, en la medida en que el ingreso per c&aacute;pita crece en el curso del tiempo. Estudios elaborados al inicio de la d&eacute;cada de 1990 mostraban una relaci&oacute;n similar entre la degradaci&oacute;n ambiental y los niveles de ingreso; aqu&eacute;lla pod&iacute;a aumentar r&aacute;pidamente en las etapas iniciales del desarrollo econ&oacute;mico, pero con el aumento del ingreso per c&aacute;pita, luego de cierto &quot;punto de inflexi&oacute;n&quot;, parec&iacute;a reducir gradualmente el da&ntilde;o ambiental. <\/p>\n<p> Los economistas supon&iacute;an que el mejoramiento ambiental luego del punto de inflexi&oacute;n ocurr&iacute;a por tres razones: por los efectos de escala, un mayor crecimiento se asocia con mayor contaminaci&oacute;n, pero estos efectos de escala pueden contenerse por los llamados efectos de composici&oacute;n y de t&eacute;cnica; los primeros ocurren cuando las econom&iacute;as se mueven a la producci&oacute;n de servicios y los segundos cuando el aumento del ingreso lleva a una mayor consideraci&oacute;n por el ambiente y a pol&iacute;ticas m&aacute;s severas de control. <\/p>\n<p> Los primeros estudios sobre la CAK suger&iacute;an que el punto de inflexi&oacute;n en el que una econom&iacute;a empezaba a ser menos intensiva en contaminaci&oacute;n era cuando alcanzaba un ingreso de 5 mil d&oacute;lares per c&aacute;pita. Esto llevaba a una prescripci&oacute;n de pol&iacute;tica que dec&iacute;a que la ecolog&iacute;a puede esperar, ya que el crecimiento econ&oacute;mico propiciar&aacute; eventualmente (y de modo natural) un mejoramiento. Estudios recientes han cuestionado tanto las propuestas espec&iacute;ficas como las generalizaciones derivadas de la CAK. <\/p>\n<p> M&eacute;xico alcanz&oacute; los 5 mil d&oacute;lares de ingreso per c&aacute;pita (medidos conforme al poder de paridad de compra del peso y el d&oacute;lar) alrededor de 1985. Es importante decir que esto fue cuando empez&oacute; la apertura comercial. Los datos indican que los aumentos subsecuentes del ingreso han sido menores y que la degradaci&oacute;n ambiental ha sido grande. Las cifras del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI) muestran c&oacute;mo esa degradaci&oacute;n ha sido mayor que los beneficios del crecimiento por la v&iacute;a de las exportaciones. <\/p>\n<p> Desde 1985 los ingresos reales (descontada la inflaci&oacute;n) han aumentado s&oacute;lo 2.5% al a&ntilde;o y menos de 1% per c&aacute;pita. De acuerdo con el INEGI, los problemas ambientales han empeorado desde que se inici&oacute; la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica. Aunque se alcanzaron niveles de ingreso por encima de lo predicho por el punto de inflexi&oacute;n de la CAK, los grados de erosi&oacute;n de los suelos rurales subieron 89%; los desechos s&oacute;lidos municipales 108%; la contaminaci&oacute;n urbana del aire 97%, y del agua 29% entre 1985 y 1999. <\/p>\n<p> Los resultados han sido costosos para las perspectivas mexicanas de desarrollo. El INEGI estima el costo financiero de la degradaci&oacute;n ambiental en 10% del PIB entre 1988 y 1999, un promedio anual de 36 mil millones de d&oacute;lares en da&ntilde;os (47 millones de d&oacute;lares s&oacute;lo en 1999). Este costo debe ponerse frente al crecimiento productivo, que tuvo una tasa anual promedio de 2.5 por ciento o 14 mil millones de d&oacute;lares por a&ntilde;o. <\/p>\n<p> &iquest;Se degrada el ambiente porque M&eacute;xico es un para&iacute;so para industrias altamente contaminantes? Una serie de estudios analiza la medida en que la actividad econ&oacute;mica de industrias intensivas en contaminantes se expandi&oacute; hacia M&eacute;xico antes y despu&eacute;s de la entrada en vigor del TLCAN. Lo que han encontrado estos estudios, sin embargo, es que la cantidad de industrias sucias creci&oacute; en Estados Unidos m&aacute;s que en M&eacute;xico. <\/p>\n<p> M&eacute;xico es un pa&iacute;s abundante en mano de obra poco calificada que se emplea en plantas de manufacturas de ensamblaje. En promedio, esos procesos de producci&oacute;n son menos intensivos en contaminantes que los que dependen m&aacute;s del capital, como el cemento, la pulpa y el papel o la industria met&aacute;lica. Estos &uacute;ltimos sectores tienden a contraerse en M&eacute;xico desde la apertura comercial. En t&eacute;rminos de costos, a&uacute;n trat&aacute;ndose de costos marginales, los asociados con la contaminaci&oacute;n son demasiado bajos como para entrar de modo significativo en las decisiones de localizaci&oacute;n de las empresas. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de las empresas altamente contaminantes son muy grandes y de organizaci&oacute;n compleja, lo que hace dif&iacute;cil cambiar de ubicaci&oacute;n y alejarse de sus mercados. <\/p>\n<p> Aunque se ha demostrado que la mayor parte de las firmas que se trasladan a M&eacute;xico no lo hacen por los bajos est&aacute;ndares ambientales, eso no implica que cuando se desplazan a este pa&iacute;s se comporten como modelo de pr&aacute;cticas ambientales. En efecto, el Banco Mundial desarroll&oacute; un sondeo con 200 empresas en M&eacute;xico y encontr&oacute; que, al contrario de lo que se supon&iacute;a, las firmas extranjeras no eran m&aacute;s proclives que las nacionales a cumplir con las leyes ambientales. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Se requieren instituciones fuertes<\/font><\/h3>\n<p> Si el ambiente en M&eacute;xico se deteriora, pero no a causa de que sea un para&iacute;so contaminante, &iquest;qu&eacute; es lo que genera la degradaci&oacute;n? Un alto costo ocurre porque no existen mecanismos apropiados para administrar el crecimiento econ&oacute;mico de una manera sustentable. En el proceso que llev&oacute; al TLCAN, M&eacute;xico duplic&oacute; su gasto en protecci&oacute;n ambiental y comenz&oacute; un programa de inspecci&oacute;n industrial. Poco despu&eacute;s de firmado el tratado y desatada la crisis de 1995, sin embargo, se relaj&oacute; la atenci&oacute;n en las cuestiones ambientales. De acuerdo con el INEGI, desde 1994 el gasto real en protecci&oacute;n del entorno baj&oacute; 45 por ciento, aproximadamente 200 millones de d&oacute;lares. A&uacute;n en sus niveles m&aacute;s altos, las asignaciones para proteger el ambiente eran bajas en comparaci&oacute;n a otros pa&iacute;ses de la OCDE, y como porcentaje del PIB s&oacute;lo eran una quinta parte de aqu&eacute;llos. <\/p>\n<p> Las instituciones paralelas creadas en el TLCAN han sentado algunos precedentes importantes, pero no estaban equipadas para atender estas cuestiones. M&eacute;xico recibe s&oacute;lo una tercera parte de los 9 millones de d&oacute;lares del presupuesto anual de la Comisi&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Ambiental. &Eacute;sta ha sido eficaz para cumplir su limitado mandato, permitiendo a los grupos ciudadanos el monitoreo del progreso en esta &aacute;rea mediante la informaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n conjunta entre los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, pero su presupuesto, de apenas tres millones de d&oacute;lares, se ve reducido por los pagos incompletos de M&eacute;xico y enterrado por los 36 mil millones de d&oacute;lares en degradaci&oacute;n ambiental que se acumulan. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Lecciones ambientales del TLCAN<\/font><\/h3>\n<p> No hay evidencia de que la contaminaci&oacute;n haya comenzado a decrecer ahora que M&eacute;xico ha pasado el punto de inflexi&oacute;n te&oacute;rico de los cinco mil d&oacute;lares per c&aacute;pita. Otros indicadores ambientales tampoco han comenzado a mostrar mejoras. Este estudio sugiere tambi&eacute;n que el miedo a que el TLCAN creara en M&eacute;xico un refugio para la industria sucia no estaba justificado en general, aunque las empresas que se han mudado a M&eacute;xico no siempre han seguido las mejores pr&aacute;cticas ambientales. <\/p>\n<p> Juntos, estos descubrimientos sugieren dos conclusiones importantes en tanto los pa&iacute;ses siguen negociando los t&eacute;rminos en los que se integrar&aacute;n en la econom&iacute;a global. En primer lugar, si el crecimiento por s&iacute; s&oacute;lo no trae una tendencia a las mejoras ambientales en el largo plazo, o si el punto de inflexi&oacute;n est&aacute; tan distante que hace que los costos ambientales de esperarlo sean inaceptables, entonces los gobiernos deben poner en marcha mecanismos institucionales que monitoreen los impactos ambientales y prevengan niveles inaceptables de destrucci&oacute;n del ambiente. Sin leyes ambientales, sin regulaciones y sin la voluntad y capacidad para hacerlas valer, el crecimiento centrado en el comercio traer&aacute; un aumento en la degradaci&oacute;n ambiental. <\/p>\n<p> En segundo lugar, dado que la evidencia sobre M&eacute;xico sugiere que las regulaciones ambientales y la aplicaci&oacute;n de la ley no son generalmente decisivas para las empresas cuando deciden fijar su localizaci&oacute;n, los gobiernos no tienen que temer al fortalecer estas restricciones. Los gobiernos no estar&iacute;an arriesgando su acceso a la inversi&oacute;n extranjera directa al establecer una fuerte legislaci&oacute;n ambiental y aplicarla. <\/p>\n<p> En pocas palabras, los gobiernos tienen que actuar para proteger su medio ambiente. Los costos de hacerlo, en t&eacute;rminos de p&eacute;rdida de inversiones, son muy probablemente muy bajos. Los costos de no hacer nada son, muy probablemente, muy altos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los promotores del TLCAN sosten&iacute;an que el acuerdo mejorar&iacute;a autom&aacute;ticamente las condiciones ambientales en M&eacute;xico. Los opositores afirmaban lo contrario. &iquest;Qu&eacute; ha pasado despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os? 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