{"id":834,"date":"2005-09-26T15:30:21","date_gmt":"2005-09-26T15:30:21","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=834"},"modified":"2007-06-20T15:42:38","modified_gmt":"2007-06-20T15:42:38","slug":"737","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/737\/","title":{"rendered":"Los caminos de la comunidad sudamericana de naciones"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/americas.fpif.org\/images\/face.gudynas.jpg\" width=\"100\" height=\"144\" alt=\"Eduardo Gudynas\" align=\"left\" border=\"1\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">Los jefes de Estados de Am&eacute;rica del Sur han lanzado la propuesta de una &ldquo;comunidad de naciones&rdquo; que engloba a 12 pa&iacute;ses, cubriendo 17 millones de kil&oacute;metros cuadrados, con 361 millones de habitantes y un producto bruto interno de m&aacute;s de US$ 970 mil millones. <\/p>\n<p> La iniciativa tuvo lugar en diciembre de 2004, en el marco de la tercera cumbre de jefes de Estado, en la ciudad de Cusco, en el coraz&oacute;n de los Andes peruanos. Sus principales animadores fueron los presidentes Lula da Silva de Brasil, y Alejandro Toledo de Per&uacute;, con el fuerte apoyo del Mercosur, el argentino Eduardo Duhalde. <\/p>\n<p> Una aventura tan ambiciosa como una &ldquo;Comunidad de Naciones&rdquo; despierta r&aacute;pidamente el apoyo ciudadano en Am&eacute;rica Latina, ya que ese objetivo tiene una larga historia desde los tiempos de la conquista de la independencia. Si bien eso hace que sea dif&iacute;cil revisar cr&iacute;ticamente cualquier medida en ese terreno, sigue siendo necesario hacerlo. En especial en el caso de la &ldquo;Comunidad&rdquo; hay varias buenas intenciones, pero pocas medidas concretas junto a un fuerte &eacute;nfasis en las vinculaciones comerciales. <\/p>\n<p> La Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) fue presentada como un programa muy ambicioso, y sus defensores la comparaban con la Uni&oacute;n Europea. Sin embargo los presidentes no firmaron un tratado de constituci&oacute;n de la &ldquo;Comunidad&rdquo;, y apenas lograron una declaraci&oacute;n con compromisos gen&eacute;ricos en temas como luchar contra la pobreza, generar empleo, asegurar la educaci&oacute;n o comprometerse con la paz y la democracia. Su principal objetivo era la creaci&oacute;n de un &ldquo;espacio sudamericano integrado en lo pol&iacute;tico, social, econ&oacute;mico, ambiental y de infraestructura&rdquo;, y que la Comunidad se desarrollar&iacute;a apelando a la &ldquo;concertaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica&rdquo;, y en especial por medio de la convergencia de los dos grandes bloques comerciales: el Mercado Com&uacute;n del Sur (Mercosur) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), junto a Chile, Guyana y Suriname. <\/p>\n<p> El acercamiento propuesto es esencialmente econ&oacute;mico, basado en el acuerdo de complementaci&oacute;n comercial entre los dos bloques, y muy especialmente por medio de la conexi&oacute;n por carreteras, energ&iacute;a y comunicaciones. Es cierto que la Declaraci&oacute;n de Cusco invoca otros objetivos como la promoci&oacute;n del desarrollo rural o la transferencia de tecnolog&iacute;a, pero su componente m&aacute;s concreto y evidente es fortalecer la infraestructura regional, apoyando los actuales programas en curso, entre los cuales se destaca n&iacute;tidamente la Iniciativa Infraestructura Regional de Sud America (IIRSA). No se lograron precisar otros pasos concretos y se encomend&oacute; a los ministros de relaciones exteriores que preparen un plan de acci&oacute;n. <\/p>\n<p> IIRSA es un vasto programa de construcci&oacute;n de nuevas carreteras, puentes, hidrov&iacute;as e interconexiones en energ&iacute;a y comunicaciones en todo el continente, pero en especial en las zonas tropicales y andinas. IIRSA es un resultado de la primera cumbre sudamericana de presidentes (2000), y ha llegado a manejar unos 300 proyectos de integraci&oacute;n, algunos de los cuales se est&aacute;n concretando. Cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporaci&oacute;n Andina de Fomento, el fondo financiero de la cuenca del Plata (FONPLATA) y agencias gubernamentales de Brasil. <\/p>\n<p> Uno de los pocos acuerdos concretos del lanzamiento de la CSN fue la reorganizaci&oacute;n del IIRSA, reduci&eacute;ndose el n&uacute;mero de emprendimientos de 300 a 31que pasan a estar amparados por la Comunidad. Entre las obras aprobadas en Cusco se encuentran la conexi&oacute;n carretera desde el estado de Acre, en la selva amaz&oacute;nica, hacia el departamento de Madre de Dios en Per&uacute;, para alcanzar una salida a mar en el Pac&iacute;fico. La pol&eacute;mica que existe detr&aacute;s de ese tipo de emprendimiento es enorme, ya que la apertura de nuevas carreteras en esa zona amaz&oacute;nica de Brasil determinar&aacute; que la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola, ganadera y minera en los estados de Rondonia, Mato Grosso y Acre podr&aacute; contar con v&iacute;as de salida para las exportaciones, y por lo tanto aumentar&aacute; vertiginosamente. El avance actual de la ganader&iacute;a y la agricultura, en especial en soja, es muy importante a pesar de las restricciones en el transporte; si se contara con nuevas v&iacute;as de salida, esos sectores crecer&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s. Entre sus impactos sociales se encuentran el desplazamiento de la agricultura familiar y la marginaci&oacute;n de grupos ind&iacute;genas, y entre los ambientales, la p&eacute;rdida de bosques tropicales, el aumento de erosi&oacute;n y el incremento de contaminaci&oacute;n por agrot&oacute;xicos. Sin olvidar que tanto la apertura de nuevas carreteras en Per&uacute; como la liberalizaci&oacute;n comercial, impactar&aacute; directamente sobre los agricultores peruanos que dif&iacute;cilmente podr&aacute;n competir con muchos de los productos del Mercosur. <\/p>\n<p> Considerando estos claroscuros, surge la pregunta &iquest;por qu&eacute; Brasil insiste en crear una Comunidad Sudamericana? La evidencia disponible demuestra que esa estrategia se debe por un lado a su estrategia de fortalecer sus programas de infraestructura orientadas a la exportaci&oacute;n y por el otro de expandir al Mercosur en su versi&oacute;n de zona de libre comercio. <\/p>\n<p> En efecto, los planes en infraestructura son una cuesti&oacute;n clave en la estrategia actual del gobierno Lula da Silva. Han recibido un fuerte apoyo en el programa quinquenal, disponen de l&iacute;neas de cr&eacute;dito en manos del banco estatal de fomento del desarrollo (que financia varios emprendimientos dentro de Brasil como en los pa&iacute;ses vecinos en el marco de IIRSA) y responde a las demandas de la agroindustria. Tanto en Brasil como en los dem&aacute;s pa&iacute;ses, las concepciones econ&oacute;micas actuales asumen que el aumento de las exportaciones es uno de los factores indispensables para lograr mayor ingresos econ&oacute;micos, que son fundamentales para mantener tanto al Estado como para pagar la deuda externa. Lograr un aumento todav&iacute;a mayor de las exportaciones s&oacute;lo es posible si se cuenta con m&aacute;s y mejores carreteras, conexiones a nuevos puertos y en especial salidas a la costa del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, dada la creciente demanda desde China y el sudeste asi&aacute;tico. <\/p>\n<p> En ese sentido, la CSN es funcional a esa b&uacute;squeda de salidas exportadoras, y eso explica que si bien sus objetivos son muy amplios, no existen planes de acci&oacute;n concretos en otros temas como la lucha contra la pobreza, aunque se insiste en construir nuevas carreteras e hidrov&iacute;as. Sus propias metas comerciales pueden generar nuevas tensiones entre sus miembros ya que muchos de ellos exportan m&aacute;s o menos los mismos productos, no han logrado coordinaciones productivas y por lo tanto compiten directamente en los mercados internacionales. <\/p>\n<p> Tampoco puede olvidarse que la creaci&oacute;n de la CSN est&aacute; inserta en el modelo de ampliaci&oacute;n del Mercosur que promueve Brasil y que avanza por medio de acuerdos comerciales con los pa&iacute;ses andinos. El convenio de complementaci&oacute;n comercial CAN&#8211;Mercosur convierte a buena parte de Am&eacute;rica del Sur en un embri&oacute;n de una zona de libre comercio sudamericana. <\/p>\n<p> Esta es una &ldquo;expansi&oacute;n d&eacute;bil&rdquo; del Mercosur donde se suman nuevas naciones solamente como &ldquo;miembros asociados&rdquo;, y por lo tanto no ingresan a la estructura de compromisos pol&iacute;ticos del bloque propia de los &ldquo;miembros plenos&rdquo;. Si bien el Mercosur aumenta en n&uacute;mero, no logra alcanzar mecanismos de coordinaci&oacute;n productiva ni fortalece su estructura pol&iacute;tica sustancialmente (manteniendo el esquema de los acuerdos de 1994). El nuevo Mercosur expandido tampoco ha logrado ser un instrumento efectivo en regularizar las relaciones entre pa&iacute;ses asociados y vecinos, ya que se mantienen los diferendos fronterizos entre Bolivia y Chile; lo que a su vez deja planteada la duda sobre c&oacute;mo concretar una Comunidad Sudamericana donde dos miembros todav&iacute;a no tienen relaciones diplom&aacute;ticas. <\/p>\n<p> En el momento que se promov&iacute;a la creaci&oacute;n de la CSN, se manten&iacute;an las disputas comerciales de baja intensidad entre los miembros planos del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Para varios jefes de Estado era necesario fortalecer el Mercosur antes de avanzar en el acuerdo con la Comunidad Andina o en pensar en una Comunidad Sudamericana. Ese contexto explica que los presidentes de Argentina, Paraguay y Uruguay no participaran del lanzamiento de la Comunidad, generando mucha incertidumbre sobre su futuro inmediato, a la vez que enviaban un claro mensaje al presidente Lula. <\/p>\n<p> La idea de la Comunidad tambi&eacute;n representa muchos riesgos para la CAN, la que se encuentra tensionada desde varios frentes: por un lado la negociaci&oacute;n de acuerdos de libre comercio entre Colombia, Ecuador y Per&uacute; con los Estados Unidos, y por el otro, el creciente distanciamiento de Venezuela y las demandas de Brasil de un relacionamiento m&aacute;s estrecho. De esta manera, la CAN se &ldquo;estira&rdquo; entre esos dos polos, y por cierto que embarcarse en la CSN no soluciona sus problemas. <\/p>\n<p> Finalmente, la idea de una asociaci&oacute;n restringida a Sudam&eacute;rica es un nuevo golpe al sue&ntilde;o de unidad Latinoamericana; es un proyecto donde quedan marginadas Centro Am&eacute;rica, el Caribe y M&eacute;xico. Esta concepci&oacute;n subregional de la integraci&oacute;n, donde como hecho notable se olvida a M&eacute;xico, ya estaba presente cuando se convoc&oacute; a la primera cumbre presidencial de Am&eacute;rica del Sur, por el entonces presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. La situaci&oacute;n actual es en buena medida la continuaci&oacute;n y acentuaci&oacute;n de las ideas brasile&ntilde;as de aquellos tiempos. <\/p>\n<p> De esta manera, si bien el anuncio de una Comunidad Sudamericana de Naciones invoca el persistente sue&ntilde;o de una uni&oacute;n de gobiernos y pueblos, la propuesta actual se mantiene en el camino de los acuerdos comerciales tradicionales. En realidad, una uni&oacute;n Latinoamericana requiere recorrer otro camino, con una mayor atenci&oacute;n a las demandas sociales y pol&iacute;ticas. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los jefes de Estados de Am&eacute;rica del Sur han lanzado la propuesta de una &ldquo;comunidad de naciones&rdquo; que engloba a 12 pa&iacute;ses, cubriendo 17 millones de kil&oacute;metros cuadrados, con 361 millones de habitantes y un producto bruto interno de m&aacute;s de US$ 970 mil millones. 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