{"id":8422,"date":"2012-12-03T00:44:44","date_gmt":"2012-12-03T05:44:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=8422"},"modified":"2012-12-03T00:50:14","modified_gmt":"2012-12-03T05:50:14","slug":"la-paz-de-los-fusiles-no-es-la-paz-de-los-civiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-paz-de-los-fusiles-no-es-la-paz-de-los-civiles\/","title":{"rendered":"La paz de los fusiles, no es la paz de los civiles"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8424\" aria-describedby=\"caption-attachment-8424\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/FARC-AP-300x189.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8424\" title=\"FARC-AP-300x189\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/FARC-AP-300x189.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"189\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8424\" class=\"wp-caption-text\">Instalaci\u00f3n de mesa de Dialogo, Oslo (Noruega). Foto http:\/\/blog.elsupuesto.com<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Con un inesperado anuncio de cese unilateral de las acciones armadas desde diciembre 19 hasta el 20 de enero, las Fuerzas Armadas Revolucionarias \u2013 FARC, sorprendieron con esta propuesta al inicio las negociaciones de paz que se instalaron en La Habana (Cuba) el pasado 19 de noviembre. En Colombia algunos sectores afirman que la paz est\u00e1 en la voluntad pol\u00edtica de las guerrillas \u00bfPero qu\u00e9 condiciones existen para el \u00e9xito del proceso?<\/em><\/p>\n<p>El dialogo de paz que adelanta el gobierno colombiano con las FARC se inici\u00f3 con el anuncio formal del Presidente Juan Manual Santos, quien inform\u00f3 p\u00fablicamente la existencia de acercamientos con las FARC y el inicio de un nuevo proceso de paz en Colombia con una agenda concertada en cinco puntos: a) el desarrollo de una pol\u00edtica de desarrollo agrario integral; b) la participaci\u00f3n pol\u00edtica de miembros de las FARC que dejen las armas; c) poner fin al conflicto armado; d) buscar soluci\u00f3n al problema del narcotr\u00e1fico y; d) la atenci\u00f3n por parte del Estado a las v\u00edctimas de la violencia. Esta agenda se logr\u00f3 luego de meses de acercamientos y reuniones secretas con las FARC, y puso fin a las especulaciones que de tiempo atr\u00e1s daban cuenta de la inminencia del proceso de paz.<\/p>\n<p>Una de las lecciones aprendidas del pasado, seg\u00fan el Presidente Juan Manuel Santos, es realizar los di\u00e1logos con discreci\u00f3n y sin mayor protagonismo en los medios y para ello se instal\u00f3 protocolariamente el proceso en Oslo (Noruega) el 17 de octubre y se dio inicio al di\u00e1logo en Cuba, estos dos pa\u00edses son los garantes del proceso, mientras que Chile y Venezuela realizar\u00e1n un rol de acompa\u00f1amiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes conforman el equipo negociador?<\/strong><\/p>\n<p>El equipo negociador por el gobierno Colombiano lo compone Humberto de\u00a0 La Calle, ex Vicepresidente de Colombia durante el Gobierno de Ernesto Samper; Sergio Jaramillo, Alto Comisionado de Paz; General Jorge Enrique Mora, excomandante de las Fuerzas Militares; \u00a0\u00d3scar Naranjo, Exdirector de la Polic\u00eda Nacional y asesor del reci\u00e9n elegido presidente mexicano Enrique Pe\u00f1a Nieto; Frank Pearl, ex Alto Consejero para la Paz y ex Alto Consejero para la Reintegraci\u00f3n (Programa Presidencial de Reinserci\u00f3n de Combatientes); y Lu\u00eds Carlos Villegas, presidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Industriales \u2013 ANDI.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8426\" aria-describedby=\"caption-attachment-8426\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/web_l100406146_big_ce1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-8426 \" title=\"web_l100406146_big_ce\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/web_l100406146_big_ce1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"140\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/web_l100406146_big_ce1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/web_l100406146_big_ce1.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8426\" class=\"wp-caption-text\">Alias Sim\u00f3n Trinidad Foto: (Archivo Diario Vanguardia Liberal).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por su parte, el equipo negociador de las FARC est\u00e1 compuesto por Luciano Mar\u00edn, alias \u201cIv\u00e1n M\u00e1rquez\u201d, miembro del Secretariado y comandante del Bloque Oriental. Otros integrantes designados como voceros plenipotenciarios, son: Lu\u00eds Alberto Alb\u00e1n, alias \u201cMarco Le\u00f3n Calarc\u00e1\u201d; Jes\u00fas Emilio Carvajalino, alias \u201cAndr\u00e9s Par\u00eds\u201d; Ricardo Gonz\u00e1lez, alias \u201cRodrigo Granda\u201d. Este equipo tiene adem\u00e1s dos miembros de especial peso simb\u00f3lico para las FARC: \u00a0Juvenal Ovidio Ricardo Palmera, alias \u201cSim\u00f3n Trinidad\u201d, un asesor financiero con postrado en la Universidad de Harvard, que ingres\u00f3 a las FARC luego de la persecuci\u00f3n que le cost\u00f3 la vida a miles de miembros del partido pol\u00edtico de izquierda Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, actualmente est\u00e1 detenido en una prisi\u00f3n federal en Virginia pero las FARC lo reclaman como su vocero, solicitando su presencia en la mesa de di\u00e1logo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8427\" aria-describedby=\"caption-attachment-8427\" style=\"width: 204px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/B1DA5304F29F715699553AB8F8CF_h498_w598_m2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-8427 \" title=\"B1DA5304F29F715699553AB8F8CF_h498_w598_m2\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/B1DA5304F29F715699553AB8F8CF_h498_w598_m2-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/B1DA5304F29F715699553AB8F8CF_h498_w598_m2-292x300.jpg 292w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/B1DA5304F29F715699553AB8F8CF_h498_w598_m2.jpg 486w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8427\" class=\"wp-caption-text\">Jes\u00fas Santrich y Tanja Nijmeijer. (AP Photo\/Anncol)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Otra figura medi\u00e1tica para las FARC en el proceso es la guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer, alias \u201cAlexandra\u201d, quien se cre\u00eda secuestrada pero hace algunos a\u00f1os se descubri\u00f3 uno de sus diarios donde describ\u00eda aspectos como su ingreso voluntario a las FARC. Se trata de una figura atractiva para los medios en una especie de \u201cChe\u201d Guevara femenino y contempor\u00e1neo, lo que entienden las FARC como una oportunidad para renovar su maltrecha imagen internacional.<\/p>\n<p>Los dos equipos negociadores evidencian los extremos de un pa\u00eds que no logra encontrar salida a un largo conflicto social y armado, de un lado est\u00e1n los industriales y militares, del otro una anacr\u00f3nica guerrilla que se beneficia del mismo narcotr\u00e1fico que corrompe pol\u00edticos y militares. En el medio est\u00e1 la sociedad civil que reclama tener un lugar en la mesa de di\u00e1logo, pero esta iniciativa, al menos por ahora, ha sido rechazada por el gobierno colombiano.<\/p>\n<p><strong>\u00bfProceso de paz o entrega incondicional? <\/strong><\/p>\n<p>Luego del anuncio de la apertura de un proceso de paz, los militares colombianos se pronunciaron el mes de septiembre a trav\u00e9s de la Asociaci\u00f3n Colombiana de Oficiales en Retiro (ACORE), agremiaci\u00f3n que tiene un importante peso pol\u00edtico al estar integrada por los altos mandos militares en retiro pero con incidencia en las tropas. En su comunicado son enf\u00e1ticos en cerrar la posibilidad de participaci\u00f3n pol\u00edtica de los combatientes que dejen las armas y se consideran perseguidos, pese a los miles de casos penales que han demostrado la participaci\u00f3n de miembros de las fuerzas militares vinculados en homicidio de civiles o sus nexos con el narcotr\u00e1fico. Frente a ello se\u00f1alan: <em>\u201cno queremos terroristas ejerciendo cargos de poder y militares que han defendido legal y constitucionalmente esta naci\u00f3n, condenados, humillados y confinados en las distintas c\u00e1rceles del pa\u00eds\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se\u00f1ala el comunicado que cualquier tema referente al presupuesto que se destine a las fuerzas militares, el fuero militar o el r\u00e9gimen especial que gozan en salarios y pensiones, constituyen temas \u201cinnegociables\u201d. Tambi\u00e9n pidieron tener presencia en la mesa de dialogo con tres militares, y son dos los que hoy integran el equipo negociador del gobierno colombiano. Los militares ven en el naciente movimiento pol\u00edtico y social de izquierda \u201cMarcha Patri\u00f3tica\u201d una amenaza pues lo se\u00f1alan de ser el \u201cbrazo pol\u00edtico de la organizaci\u00f3n terrorista\u201d y exigen que dicho <em>\u201cmovimiento pol\u00edtico debe ser liquidado hasta tanto no se llegue a un acuerdo final de suspensi\u00f3n del conflicto armado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, para los militares el proceso de paz no solo debe garantizar sus privilegios y la impunidad que ofrece en algunos casos el fuero militar, sino la desmovilizaci\u00f3n total y entrega de armas por parte de las guerrillas, el desmonte del narcotr\u00e1fico y la acci\u00f3n penal con castigo a delitos atroces y de lesa humanidad (para las guerrillas). Es obvio que un proceso de paz tiene un costo y ning\u00fan ej\u00e9rcito dejar\u00e1 las armas sin nada a cambio, y en la mesa de di\u00e1logo empezar\u00e1n r\u00e1pidamente a verse las fracturas si no se puede garantizar que las partes cedan en sus pretensiones.<\/p>\n<p>El gobierno del Presidente Santos por su parte, tambi\u00e9n cree que podr\u00e1 obtener una negociaci\u00f3n r\u00e1pida por la debilidad de la guerrilla y los golpes militares que ha recibido en los \u00faltimos a\u00f1os. Es evidente que la acci\u00f3n militar los ha diezmado, pero creer que se puede lograr su desmovilizaci\u00f3n con la promesa de participaci\u00f3n electoral luego del aniquilamiento de la Uni\u00f3n patri\u00f3tica (surgida precisamente en otro proceso de paz como alternativa pac\u00edfica de acceso al poder), es una ingenuidad y un error que puede impedir un real avance.<\/p>\n<p><strong>La orfandad de la sociedad civil en el proceso de paz. <\/strong><\/p>\n<p>Si bien m\u00faltiples organizaciones sociales han solicitado estar en la mesa de di\u00e1logo, los protagonistas siguen siendo los ej\u00e9rcitos legales e ilegales, que libran sus guerras sin considerar a las v\u00edctimas y civiles. Resulta curioso que sean las FARC las que reclaman la presencia de la sociedad civil, y no el gobierno, quien deber\u00eda ser el garante desde la constituci\u00f3n de la participaci\u00f3n ciudadana en un aspecto tan central para el futuro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Algunas iniciativas ciudadanas compuestas por organizaciones sociales y gremios, piden que su agenda sea considerada por las FARC y el gobierno en los di\u00e1logos. A este clamor se suman las v\u00edctimas que buscan a sus familiares desaparecidos o secuestrados por las FARC, o quienes est\u00e1n en zonas donde las acciones de guerra siguen cobrando vidas humanas d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Pese a estas manifestaciones de organizaciones sociales y de quienes en carne propia padecen la guerra, para una mayor\u00eda urbana de los colombianos el proceso es solo un intento m\u00e1s de varios que se han adelantado en el pasado. No ha sido posible que una amplia mayor\u00eda salga de la desconfianza y el cansancio de estos esfuerzos, y exija de una vez por todas un compromiso real del gobierno de alcanzar la paz, no a cualquier precio como se\u00f1alan los militares, sino precisamente para no seguir pagando un bien invaluable como la vida humana.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo para todas las organizaciones de la sociedad civil es superar la polarizaci\u00f3n y llegar a un consenso donde m\u00e1s que el tratamiento que se de a los victimarios, lo esencial sea evitar que sigan existiendo v\u00edctimas.<\/p>\n<p><strong>Obst\u00e1culos estructurales para el \u00e9xito del proceso<\/strong><\/p>\n<p>En los discursos de apertura del proceso en Oslo, el vocero del Gobierno colombiano Humberto de la Calle, afirm\u00f3 que las FARC estaban intentando incluir aspectos que no estaban contemplados en la agenda, como si el problema agrario por ejemplo, no tuviera tal complejidad que hace necesario tocar puntos como el despojo de tierras, el testaferrato, los gremios econ\u00f3micos beneficiados con las violencias y la oferta de tierras despojadas, el boom de la miner\u00eda y la presencia de nuevas estructuras paramilitares, as\u00ed como la acumulaci\u00f3n de tierra que involucra a todos los actores violentos incluidas las FARC.<\/p>\n<p>Por otra parte el gobierno se rasga las vestiduras cuando es Iv\u00e1n M\u00e1rquez quien pone el dedo en la llaga de m\u00faltiples reivindicaciones sociales que dicho sea de paso, no deber\u00edan ser un discurso de quienes se benefician de las rentas del narcotr\u00e1fico. La politizaci\u00f3n y estigmatizaci\u00f3n como discurso de izquierda de temas tan centrales como el respeto por los derechos humanos, la preservaci\u00f3n de los recursos naturales ante el ingreso de una miner\u00eda que encuentra plegado al estado ante el sue\u00f1o de un nuevo \u201cdorado\u201d, la profunda corrupci\u00f3n y falta de \u00e9tica en toda el aparato institucional, son solo algunos de los desaf\u00edos para la sociedad colombiana m\u00e1s all\u00e1 de un desarme de las guerrillas.<\/p>\n<p>Es significativo el gesto de cese unilateral del fuego por parte de las FARC durante dos meses, pero en una din\u00e1mica violenta ya se han documentado varias confrontaciones armadas desde su anuncio y se da un cruce de comunicados entre el gobierno y la guerrilla, acus\u00e1ndose mutuamente de los hostigamientos, que hacen muy dif\u00edcil la construcci\u00f3n de confianzas elementales para el di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Si las FARC se acabaran hoy mismo, a\u00fan tendr\u00edamos en Colombia estructuras criminales asociadas al narcotr\u00e1fico cada vez m\u00e1s sofisticadas y atroces, una impunidad e inoperancia del sistema de justicia que ya completa un mes de paro y no se nota su ausencia, un poder legislativo cooptado por las mafias paramilitares y un ministerio p\u00fablico incapaz de perseguir la rampante corrupci\u00f3n presente en todas las esferas de lo p\u00fablico.<\/p>\n<p>La llave de la paz entonces la tiene la sociedad Colombia, que debe buscar caminos para superar su visceral contienda hist\u00f3rica que solo reconoce opuestos antag\u00f3nicos y por supuesto de su gobierno, que no ha sido capaz de sortear las profundas brechas sociales que son en \u00faltimas el caldo de cultivo de todas las violencias.<\/p>\n<p><em><em><strong>Alex Sierra R.<\/strong> Es antrop\u00f3logo y se ha desempe\u00f1ado como investigador y consultor independiente en temas como Derechos Humanos, Cooperaci\u00f3n Internacional para el Desarrollo y Pol\u00edticas P\u00fablicas en Colombia. Ha realizado su trabajo en zonas de conflicto armado y con comunidades vulnerables en su pa\u00eds durante los \u00faltimos 12 a\u00f1os. Es columnista mensual con el Programa de las Am\u00e9ricas <\/em><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\"><em>www.americas.org\/es<\/em><\/a><br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con un inesperado anuncio de cese unilateral de las acciones armadas desde diciembre 19 hasta el 20 de enero, las Fuerzas Armadas Revolucionarias \u2013 FARC, sorprendieron con esta propuesta al inicio las negociaciones de paz que se instalaron en La Habana (Cuba) el pasado 19 de noviembre. 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