{"id":851,"date":"2007-11-26T11:37:58","date_gmt":"2007-11-26T11:37:58","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=851"},"modified":"2007-11-26T19:46:16","modified_gmt":"2007-11-26T19:46:16","slug":"4759","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4759\/","title":{"rendered":"Brigada Callejera: Sexo, revoluci&oacute;n y cambio social"},"content":{"rendered":"<p><b>La alianza entre indios zapatistas, trabajadoras sexuales y travestis ense&ntilde;a la potencia<br \/>\n    del cambio social en clave cultural, anclado en la vida cotidiana. En M&eacute;xico, uno de los eslabones<br \/>\n    fuertes del patriarcado y del machismo m&aacute;s prepotente, el Subcomandante Marcos abri&oacute; las<br \/>\n    puertas al debate sobre la discriminaci&oacute;n en un tema urticante. <\/b><\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; sentido tiene en la l&oacute;gica revolucionaria cl&aacute;sica, recorrer miles<br \/>\n  de kil&oacute;metros para reunirse en un remoto poblado con un pu&ntilde;ado de putas y travestis? &iquest;Qu&eacute; pueden<br \/>\n  aportar tales alianzas para potenciar la &quot;acumulaci&oacute;n de fuerzas&quot;, tarea central de<br \/>\n  los pol&iacute;ticos profesionales? Parece evidente que desde una mirada anclada en la relaci&oacute;n<br \/>\n  costos-beneficios, semejante esfuerzo debe ser condenado por in&uacute;til. Sin embargo, el Subcomandante<br \/>\n  Marcos se empe&ntilde;&oacute; desde enero del a&ntilde;o pasado en realizar ese tipo de encuentros<br \/>\n  en el marco de <i>La Otra Campa&ntilde;a<\/i>, en el entendido de que se trata de buscar nuevas formas<br \/>\n  de hacer pol&iacute;tica. Y que ello pasa por espacios alejados del mundanal ruido y con actores que,<br \/>\n  como los indios, entienden el cambio social como afirmaci&oacute;n de la diferencia. <\/p>\n<table align=\"right\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Cuesti&oacute;n de encanto<\/h3>\n<p>La venta de condones es la principal fuente de financiaci&oacute;n de los diversos proyectos de la<br \/>\n  Red Mexicana de Trabajo Sexual. La elecci&oacute;n del tipo de preservativo as&iacute; como el dise&ntilde;o<br \/>\n  y la elecci&oacute;n del nombre, corrieron por cuenta de prostitutas y travestis, como forma de apropiarse<br \/>\n  del instrumento de trabajo y protecci&oacute;n. <\/p>\n<p>&quot;Cuando empezamos con el programa de prevenci&oacute;n del sida&mdash;recuerda Elvira&mdash;nos dimos cuenta<br \/>\n  que el precio era el principal problema. Para las mujeres mayores gastar 25 pesos en un cond&oacute;n<br \/>\n  era invertir casi todo lo que cobraban del cliente&quot;. Primero buscaron donaciones del Estado, que<br \/>\n  a trav&eacute;s del organismo dedicado a la lucha contra el SIDA (CENSIDA) les donaba 60,000 preservativos<br \/>\n  todos los meses. &quot;Pero cuando empezamos a denunciar casos de corrupci&oacute;n nos bajaron a 3,600<br \/>\n  condones&quot;. <\/p>\n<p>Comenzaron a visitar diversos distribuidores y fabricantes y se encontraron que, al rev&eacute;s de<br \/>\n  lo que indican las supuestas leyes del mercado, al comprar en cantidad los precios aumentaban. Contactaron<br \/>\n  con un fabricante que acept&oacute; venderles al mismo precio que a las farmacias y dem&aacute;s distribuidores. &quot;Casi<br \/>\n  nos caemos de espaldas. Nos vend&iacute;a el cond&oacute;n a 75 centavos pero en las farmacias lo venden<br \/>\n  a 12 pesos, o sea 15 veces el precio de costo&quot;, dice Elvira. <\/p>\n<p>La Red comenz&oacute; a distribuir los condones a un peso, y con esa ganancia consiguen subvencionar<br \/>\n  casi todos los emprendimientos, pero en particular las cl&iacute;nicas que consumen el grueso de sus<br \/>\n  recursos. &quot;Antes de ponerlo en venta hablamos con las compa&ntilde;eras, hicimos talleres para<br \/>\n  ver c&oacute;mo lo quer&iacute;an, porque hab&iacute;a condones que ol&iacute;an muy mal, o irritaban<br \/>\n  porque conten&iacute;an sustancias da&ntilde;inas. Ellas mismas le pusieron el nombre <i>El Encanto<\/i>,<br \/>\n  en un proceso de debate de tres meses donde cientos de trabajadores y trabajadoras sexuales elegieron<br \/>\n  entre 20 nombres&quot;. El nombre deb&iacute;a ser atractivo para el cliente y para ellas mismas. Actualmente<br \/>\n  venden tres millones al a&ntilde;o. <\/p>\n<p>Pero las travestis (las <i>vestidas<\/i> como las denominan aqu&iacute;), decidieron no usarlo porque<br \/>\n  no se ajustaba a sus necesidades. &quot;Dec&iacute;an que es muy fino y ten&iacute;an raz&oacute;n,<br \/>\n  porque estaba dise&ntilde;ado para uso vaginal y se les romp&iacute;a&quot;. Consiguieron un cond&oacute;n<br \/>\n  m&aacute;s fuerte y con m&aacute;s lubricante e iniciaron el mismo debate que con las prostitutas.<br \/>\n  Finalmente decidieron poner en el sobre el arcoiris que representa la diversidad sexual y un tri&aacute;ngulo<br \/>\n  rosado. &quot;Eligieron el nombre Tri&aacute;ngulo porque es el s&iacute;mbolo con que los nazis estigmatizaba<br \/>\n  a los homosexuales y de ese modo lo adoptaron como homenaje&quot;, dice Elvira. <\/p>\n<p>Con el cond&oacute;n femenino fracasaron. Hace varios a&ntilde;os comenzaron a importarlo desde Inglaterra<br \/>\n  hasta que una empresa trasnacional descubri&oacute; que el mercado mexicano estaba creciendo y les<br \/>\n  quitaron la distribuci&oacute;n. En efecto, se trata de un mercado muy monopolizado. &quot;Mientras<br \/>\n  en el mundo existen 67 f&aacute;bricas de condones, hay una sola de condones femeninos. Tendremos que<br \/>\n  esperar a que aparezca la competencia&quot;, ironiza Elvira. <\/p>\n<p>El Encanto tiene en el Subcomandante Marcos a su anunciante m&aacute;s c&eacute;lebre. En M&eacute;xico<br \/>\n  existe una larga experiencia de &quot;ferias del cond&oacute;n&quot; y &quot;condoner&iacute;as&quot;.<br \/>\n  El noviembre de 2005 se celebr&oacute; en la c&eacute;ntrica plaza del Z&oacute;calo, la 50&ordf;.<br \/>\n  Feria Nacional del Cond&oacute;n y en varios estados se realizan ferias locales de car&aacute;cter<br \/>\n  anual que recogen fondos para las organizaciones vinculadas al trabajo sexual. Hace poco tiempo estrenaron<br \/>\n  la primera &quot;condoner&iacute;a virtual&quot; que puede visitarse en <a href=\"http:\/\/www.elencantodelcondon.com\/\">www.elencantodelcondon.com<\/a>. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer es el colectivo mexicano que ha sido capaz, en los &uacute;ltimos<br \/>\n  quince a&ntilde;os, de tejer una amplia red de trabajo social con prostitutas y travestis, denominada<br \/>\n  Red Mexicana de Trabajo Sexual. Eso implic&oacute; superar el papel de v&iacute;ctimas y convertirse<br \/>\n  en sujetos que buscan ser reconocidos como trabajadores por sus pares y no como seres que han &quot;ca&iacute;do&quot; en<br \/>\n  el oficio m&aacute;s viejo del mundo por ignorancia, pobreza o sumisi&oacute;n. Un breve recorrido<br \/>\n  por sus emprendimientos revela la profundidad de un trabajo emancipatorio. <\/p>\n<h3>Educaci&oacute;n, cl&iacute;nicas y condones <\/h3>\n<p>Una caracter&iacute;stica diferenciadora de la Red es que no quieren depender del Estado, aunque le<br \/>\n  formulan constantes reclamos. Brigada comenz&oacute; su trabajo hace 15 a&ntilde;os en base a un grupo<br \/>\n  de soci&oacute;logos egresados de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM).<br \/>\n  El peque&ntilde;o n&uacute;cleo inicial&mdash;Elvira Madrid, Jaime Montejo y Rosa Icela&mdash;comenz&oacute; a<br \/>\n  tejer una red que hoy alcanza 28 estados de la federaci&oacute;n. Con el tiempo eligieron trabajar<br \/>\n  de modo horizontal, pero no por motivos ideol&oacute;gicos. &quot;El gobierno coopt&oacute; a muchas<br \/>\n  coordinadoras estatales, una pr&aacute;ctica habitual en la cultura pol&iacute;tica de este pa&iacute;s,<br \/>\n  y entonces vimos que lo mejor es el trabajo horizontal, de car&aacute;cter asambleario y tratando de<br \/>\n  no tener representantes&quot;, apunta Elvira. <\/p>\n<p>La Red alent&oacute; a las mujeres a formar cooperativas para eludir la dependencia y hacerse due&ntilde;as<br \/>\n  de sus fuentes de trabajo. Alquilaron hoteles y repartieron las ganancias entre las socias. Los primeros<br \/>\n  fueron los travestis quienes formaron la cooperativa Angeles en Busca de Libertad. &quot;Los hoteles<br \/>\n  cooperativos funcionan en varios estados pero algunos fracasaron porque las socias terminaban reproduciendo<br \/>\n  los mismos patrones de conducta contra los que se estaban organizando&quot;, comenta Rosa. <\/p>\n<p>Pero el proyecto estrella, el m&aacute;s apreciado por las trabajadoras, son las cl&iacute;nicas.<br \/>\n  Ya funcionan dos en el Distrito Federal, son autogestionadas y gratuitas. Nacieron por la discriminaci&oacute;n<br \/>\n  y la corrupci&oacute;n de los organismos estatales que s&oacute;lo les extend&iacute;an el carn&eacute; correspondiente<br \/>\n  a cambio de una coima. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala Elvira, &quot;ten&iacute;an temor de los<br \/>\n  an&aacute;lisis porque pod&iacute;a significar la p&eacute;rdida de sus ingresos, ya que cuando una<br \/>\n  chica tiene SIDA hay gobiernos estatales que ponen su foto en los hoteles para que no les alquilen<br \/>\n  cuarto&quot;. Por el contrario, en las cl&iacute;nicas de la Red los an&aacute;lisis son voluntarios<br \/>\n  y confidenciales, pero hacen siempre hincapi&eacute; en la educaci&oacute;n. &quot;La mayor parte de<br \/>\n  las trabajadoras sexuales son analfabetas y muchas son ind&iacute;genas. Por eso dedicamos la mayor<br \/>\n  parte de nuestros esfuerzos a la formaci&oacute;n, a tal punto que la mayor&iacute;a de las que participan<br \/>\n  en la Red son promotoras de salud para que hagan formaci&oacute;n entre sus pares, que es mucho m&aacute;s<br \/>\n  efectiva&quot;. <\/p>\n<p>Las cl&iacute;nicas, una de ellas situada en pleno centro de la ciudad, en la misma &quot;zona rosa&quot;,<br \/>\n  hacen an&aacute;lisis de papanicolau y colposcop&iacute;as y tambi&eacute;n electrocirug&iacute;as<br \/>\n  porque, como dice Rosa, &quot;en M&eacute;xico el virus de papiloma humano provoca m&aacute;s muertes<br \/>\n  que el VIH&quot;. Mientras los ineficientes hospitales p&uacute;blicos demoran hasta dos meses en atenderlas<br \/>\n  y hasta un a&ntilde;o en hacer la cirug&iacute;a, en las cl&iacute;nicas de la Red tienen los resultados<br \/>\n  en apenas una semana. <\/p>\n<p>Las prostitutas y los travestis parecen entusiasmados con &quot;su&quot; cl&iacute;nica, a la cual<br \/>\n  a menudo llevan a sus parejas y algunas arrastran a sus clientes. &quot;La parte principal de nuestro<br \/>\n  trabajo es el respeto, no cuestionamos porqu&eacute; se infectaron sino que nos concentramos en educar<br \/>\n  para que no les vuelva a pasar, para que no sean pacientes, para que lleguen a ser activas en el cuidado<br \/>\n  de su salud&quot;, dice ahora Elvira. La asistencia se completa con un programa de alimentaci&oacute;n<br \/>\n  para las de menores recursos o que por alguna raz&oacute;n no puedan trabajar, un programa de apoyo<br \/>\n  escolar a sus hijos y otro para que las madres terminen la escuela. <\/p>\n<p>Los proyectos de la Red se financian con el &quot;mercadeo social de condones&quot;. Los preservativos<br \/>\n  se venden a precios diferenciales seg&uacute;n la capacidad o el compromiso de los consumidores, y<br \/>\n  representa el 85% de los ingresos de la Red. No tienen asalariados y los &uacute;nicos que cobran por<br \/>\n  su trabajo son los m&eacute;dicos. &quot;No estamos de acuerdo con el trabajo sexual, pero<br \/>\n  existe y va a seguir existiendo. Y mientras tanto tenemos que hacer algo. Fuimos un grupo abolicionista<br \/>\n  pero luego vimos que no se trataba de salvar a nadie sino de trabajar juntos&quot;, interviene Jaime.<br \/>\n  Para las que buscan otras alternativas, han creado un &aacute;rea de proyectos productivos entre los<br \/>\n  que destacan artesan&iacute;as, producci&oacute;n y venta de ropa, y condoner&iacute;as. Aunque algunos<br \/>\n  proyectos se han mostrado inviables, en la medida que las familias colaboran consiguieron que dos tercios<br \/>\n  de los emprendimientos sigan en pie. <\/p>\n<h3>Un manual en la selva <\/h3>\n<p>En 2004, los miembros de Brigada Callejera entraron en contacto con el Colectivo de Salud para Todos<br \/>\n  y Todas, estudiantes universitarios que coordinan proyectos de salud en los municipios aut&oacute;nomos<br \/>\n  zapatistas en Chiapas. Durante dos a&ntilde;os trabajaron con un grupo de promotores de salud de las<br \/>\n  comunidades, ind&iacute;genas designados por sus vecinos para especializarse en la asistencia sanitaria. &quot;Uno<br \/>\n  de los primeros retos fue romper el miedo a las supuestas resistencias culturales sobre el tema de<br \/>\n  la anticoncepci&oacute;n, los derechos sexuales y las infecciones de transmisi&oacute;n sexual&quot;,<br \/>\n  relatan. <\/p>\n<p>Durante esas consultas y talleres decidieron los temas que abordaron luego en la elaboraci&oacute;n<br \/>\n  de un manual de largo y denso nombre<i>: La Otra Campa&ntilde;a de Salud Sexual y Reproductiva para<br \/>\n  la Resistencia Ind&iacute;gena y Campesina en M&eacute;xico<\/i>. A lo largo de 270 p&aacute;ginas,<br \/>\n  este texto repleto de ilustraciones destinado al trabajo con mujeres ind&iacute;genas, recorre temas<br \/>\n  habituales como anatom&iacute;a y fisiolog&iacute;a de los &oacute;rganos de reproducci&oacute;n, uso<br \/>\n  de anticonceptivos, embarazo, infecciones de transmisi&oacute;n sexual y otras enfermedades. Y tambi&eacute;n<br \/>\n  hablan de aborto, aunque los catequistas lo condenan. &quot;Samuel Ruiz, un hombre muy cercano a los<br \/>\n  ind&iacute;genas, cuando los zapatistas despenalizaron el aborto recorri&oacute; las comunidades diciendo<br \/>\n  que es crimen&quot;, recuerda Jaime. <\/p>\n<p>Pero hay m&oacute;dulos embebidos de diversas corrientes de salud alternativa. Uno de ellos est&aacute; dedicado<br \/>\n  a la &quot;autonom&iacute;a corporal de las mujeres&quot;, que pasa por la educaci&oacute;n para prevenir<br \/>\n  enfermedades, elegir cu&aacute;ntos hijos quieren tener y al disfrute de la sexualidad (un tema casi<br \/>\n  tab&uacute; entre los ind&iacute;genas). La autonom&iacute;a del cuerpo supone, seg&uacute;n este manual,<br \/>\n  la exploraci&oacute;n de los sentidos, la conexi&oacute;n con el lenguaje corporal y las diferentes<br \/>\n  reacciones del cuerpo en situaciones extremas. Exploraciones que pasan por masajes colectivos y automasajes<br \/>\n  estrechamente vinculados a una concepci&oacute;n hol&iacute;stica de la salud y la curaci&oacute;n. <\/p>\n<table align=\"left\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>D&iacute;a Nacional del Trabajo Sexual: Contra la violencia sexista <\/h3>\n<p>Los cr&iacute;menes y agresiones contra trabajadores sexuales son cosa de todos los d&iacute;as. El<br \/>\n  11 de julio de 2006 un grupo de militares viol&oacute; a 14 bailarinas en Casta&ntilde;os, Coahuila,<br \/>\n  sin que hasta ahora se haya castigado a los responsables. En el barrio La Merced, en la Ciudad de M&eacute;xico,<br \/>\n  en s&oacute;lo 15 d&iacute;as de julio del a&ntilde;o pasado fueron asesinadas cuatro trabajadoras<br \/>\n  sexuales. <\/p>\n<p>Al conmemorarse el primer aniversario de la violaci&oacute;n masiva de Casta&ntilde;os, la Red Mexicana<br \/>\n  de Trabajo Sexual comenz&oacute; a celebrar el D&iacute;a Nacional del Trabajo Sexual como forma de<br \/>\n  llamar la atenci&oacute;n sobre la violencia y discriminaci&oacute;n que sufren las prostitutas y los<br \/>\n  travestis. Un informe de la Red manifiesta su rechazo a las &quot;zonas de tolerancia&quot; implantadas<br \/>\n  en varias ciudades, ya que &quot;son un sistema de control que legitima la explotaci&oacute;n sexual,<br \/>\n  econ&oacute;mica y sicol&oacute;gica de menores y adultas vinculadas al sexo comercial&quot;. Sin embargo,<br \/>\n  la Red asegura que luego de siete a&ntilde;os de monitoreo encontr&oacute; que entre las principales<br \/>\n  violaciones a las trabajadores sexuales se encuentran las desapariciones forzadas y los secuestros<br \/>\n  de sus hijos que son explotados sexualmente. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>La elaboraci&oacute;n de este manual supuso vencer no pocas resistencias. En cuanto a la planificaci&oacute;n<br \/>\n  familiar, aparecieron tres, bien diversas, vinculadas a experiencias concretas de las comunidades:<br \/>\n  los esquemas gubernamentales de planificaci&oacute;n familiar de car&aacute;cter represivo y autoritario;<br \/>\n  la prohibici&oacute;n religiosa de la anticoncepci&oacute;n; y &quot;la postura guerrillerista de poblar<br \/>\n  la tierra con cada hijo guerrillero&quot;. Desde tres &aacute;ngulos diferentes, las tres pasaron por<br \/>\n  alto la voluntad de las mujeres. El manual se est&aacute; utilizando por los cientos de promotores<br \/>\n  que trabajan en decenas de cl&iacute;nicas construidas por los zapatistas, en m&aacute;s de una d&eacute;cada,<br \/>\n  en las mil comunidades que los apoyan. <\/p>\n<p>En contra de lo que pensaban al comienzo de su trabajo, cuentan Elvira y Rosa, las mujeres de las<br \/>\n  comunidades de la selva Lacandona estaban &aacute;vidas de anticonceptivos. Y poco a poco<br \/>\n  se van abriendo a otros temas. &quot;Nosotras trabajamos la promoci&oacute;n de salud sexual<br \/>\n  y reproductiva como una pr&aacute;ctica de libertad y no como imposici&oacute;n o prohibici&oacute;n.<br \/>\n  Por eso tambi&eacute;n trabajamos el respeto a las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y transg&eacute;nero.<br \/>\n  No es f&aacute;cil, pero se empiezan a ver parejas de chicos caminando de la mano en su comunidad.<br \/>\n  O mujeres que toman la decisi&oacute;n del divorcio cuando antes del zapatismo eran los padres los<br \/>\n  que les eleg&iacute;an marido. Esto es cambio social, y vaya qu&eacute; cambio&quot;. <\/p>\n<h3>&iquest;Pueden los travestis cambiar el mundo? <\/h3>\n<p>&iquest;Y los indios? Hace medio siglo uno de los fundadores del llamado &quot;socialismo cient&iacute;fico&quot;,<br \/>\n  que era en realidad un rom&aacute;ntico empedernido, escribi&oacute; que los proletarios pod&iacute;an<br \/>\n  cambiar el mundo porque no ten&iacute;an nada que perder &quot;salvo sus cadenas&quot;. Hoy, los herederos<br \/>\n  de aquellos proletarios se muestran remisos a la hora de perder privilegios como el trabajo fijo y<br \/>\n  la jubilaci&oacute;n, rechazan pagar impuestos y hacen huelgas para evitar que se les aplique el impuesto<br \/>\n  sobre la renta. <\/p>\n<p>En este sentido, el propio Marcos da una pista en su ep&iacute;logo del manual, al desnudar c&oacute;mo<br \/>\n  la alianza entre salud y sexo es uno de los n&uacute;cleos duros del control social. &quot;El capitalismo<br \/>\n  convierte la salud en una mercanc&iacute;a y los administradores de esa salud, m&eacute;dicos, enfermeros,<br \/>\n  enfermeras, y todo el aparato de hospitalizaci&oacute;n o de distribuci&oacute;n de la salud se convierte<br \/>\n  tambi&eacute;n en una especie de capataz de ese negocio y convierten, en efecto, al paciente en un<br \/>\n  cliente al que hay que sacarle lo mayor posible de dinero sin que esto implique necesariamente que<br \/>\n  va a tener m&aacute;s salud&quot;. No parece casualidad que, en ese camino por romper dependencias,<br \/>\n  los zapatistas se hayan topado en el terreno de la salud con prostitutas y travestis organizados, grupos<br \/>\n  que se han visto forzados a tomar en sus manos el control de la salud. As&iacute; mirados, unas y otros<br \/>\n  pertenecen a la categor&iacute;a de los &quot;desechables&quot;, que apenas tienen cadenas, materiales<br \/>\n  y simb&oacute;licas, que perder. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La alianza entre indios zapatistas, trabajadoras sexuales y travestis ense&ntilde;a la potencia del cambio social en clave cultural, anclado en la vida cotidiana. 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