{"id":889,"date":"2007-11-13T10:50:08","date_gmt":"2007-11-13T10:50:08","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=889"},"modified":"2007-11-13T15:01:36","modified_gmt":"2007-11-13T15:01:36","slug":"4727","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4727\/","title":{"rendered":"Per&uacute; a punto de lograr el sue&ntilde;o de un TLC con Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p><b>Pasados m&aacute;s de tres a&ntilde;os desde que se iniciaron las negociaciones, Per&uacute; es<br \/>\n    el &uacute;nico pa&iacute;s andino que se encuentra pr&oacute;ximo a concretar el deseo del gobierno,<br \/>\n    tantas veces postergado, de tener un TLC con Estados Unidos. El pasado 8 de noviembre, la C&aacute;mara<br \/>\n    de Representantes de EEUU aprob&oacute; el Tratado por una mayor&iacute;a de 285 votos a favor y<br \/>\n    132 en contra, despu&eacute;s de lo cual se remiti&oacute; el proyecto de ley para su aprobaci&oacute;n<br \/>\n    final en el pleno del Senado. El presidente del Per&uacute;, Alan Garc&iacute;a, tiene programado<br \/>\n    visitar Washington dentro de dos semanas para firmar la ratificaci&oacute;n final. <\/b><\/p>\n<p>Parad&oacute;jicamente, esta amplia votaci&oacute;n a favor del TLC con el Per&uacute; ocurre cuando<br \/>\n  los dem&oacute;cratas retomaron el control legislativo, hace un a&ntilde;o, con una campa&ntilde;a<br \/>\n  en contra de la pol&iacute;tica comercial de Estados Unidos, encabezada por la actual presidenta de<br \/>\n  la C&aacute;mara de Representantes, Nancy Pelosi. El Partido Dem&oacute;crata vot&oacute; pr&aacute;cticamente<br \/>\n  dividido: 109 votaron a favor y 132 en contra. En realidad, estos resultados no son sorprendentes.<br \/>\n  El Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), fue aprobado cuando gobernaba el<br \/>\n  presidente Bill Clinton, con el apoyo de un gran porcentaje de dem&oacute;cratas. <\/p>\n<p>Esto se explica por el hecho que, si bien es cierto que hay sectores de la sociedad norteamericana<br \/>\n  preocupados por los efectos que traen estos Tratados en su pa&iacute;s&mdash;expresados en las p&eacute;rdidas<br \/>\n  de empleo como resultado del traslado de algunas industrias a pa&iacute;ses vecinos para aprovechar<br \/>\n  los bajos costos de la mano de obra (especialmente en el sector automotriz, electr&oacute;nica y textil,<br \/>\n  en el caso de M&eacute;xico)&mdash;los grandes grupos de poder, las empresas que explotan recursos naturales,<br \/>\n  las de tecnolog&iacute;as de punta, las agroalimentarias, la industria farmac&eacute;utica y de agroqu&iacute;micos,<br \/>\n  de servicios como bancos y compa&ntilde;&iacute;as de seguros y las del entretenimiento, tienen mucho<br \/>\n  inter&eacute;s en la suscripci&oacute;n de estos Tratados, no s&oacute;lo en la regi&oacute;n, sino<br \/>\n  en el resto del mundo. <\/p>\n<p>A pesar de la oposici&oacute;n de sectores norteamericanos que se expresan en el Congreso sobre todo<br \/>\n  a trav&eacute;s del Partido Dem&oacute;crata, es dif&iacute;cil suponer que los sindicatos, la industria<br \/>\n  textil o la del az&uacute;car&mdash;altamente subsidiada&mdash;tengan el poder para echar por la borda una negociaci&oacute;n<br \/>\n  realizada por el ejecutivo norteamericano, en nombre de los intereses de estos grandes sectores y apoyada<br \/>\n  por los organismos multilaterales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Inter-Americano<br \/>\n  de Desarrollo). <\/p>\n<h3>EL TLC y los intereses estadounidenses <\/h3>\n<p>En ese sentido, la l&oacute;gica econ&oacute;mica y los contenidos pol&iacute;ticos que<br \/>\n  encierran estos tratados constituyen pol&iacute;ticas de Estado. La ley de Comercio o Trade Promotion<br \/>\n  Authority (TPA) que autoriz&oacute; al Gobierno de los Estados Unidos a negociar, bajo determinados<br \/>\n  par&aacute;metros, Tratados de Libre Comercio con otros pa&iacute;ses, establece que la expansi&oacute;n<br \/>\n  del comercio internacional &quot;es de vital importancia para la seguridad nacional de Estados Unidos.<br \/>\n  El comercio es un factor cr&iacute;tico para el crecimiento econ&oacute;mico del pa&iacute;s y su liderazgo<br \/>\n  en el mundo (&#8230;) Las relaciones de comercio estables promueven la seguridad y la prosperidad. Hoy d&iacute;a<br \/>\n  los acuerdos comerciales sirven al mismo objetivo que los pactos de seguridad durante la Guerra Fr&iacute;a,<br \/>\n  comprometiendo a las naciones por medio de una serie de derechos y obligaciones.&quot;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/p>\n<p>El flujo estable y la garant&iacute;a de aprovisionamiento de recursos naturales, han adquirido una<br \/>\n  renovada importancia en la seguridad nacional de Estados Unidos. En el documento Santa Fe IV (2000)<br \/>\n  que orienta la pol&iacute;tica norteamericana hacia la regi&oacute;n, se se&ntilde;ala que uno de los<br \/>\n  elementos geoestrat&eacute;gicos fundamentales para la seguridad nacional de este pa&iacute;s, radica<br \/>\n  en que los recursos naturales del hemisferio est&eacute;n disponibles para responder a las prioridades<br \/>\n  nacionales de Estados Unidos. <\/p>\n<p>Garantizar el libre flujo del comercio e inversiones en las actividades econ&oacute;micas vinculadas<br \/>\n  a dichos recursos, las rutas de acceso a los yacimientos de crudo y minerales, as&iacute; como el acceso<br \/>\n  al potencial gen&eacute;tico presente en la enorme biodiversidad existente en el Hemisferio Sur, especialmente<br \/>\n  en Am&eacute;rica Latina, constituyen objetivos centrales en la estrategia de seguridad nacional de<br \/>\n  la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses industrializados. En ese sentido, la instrumentaci&oacute;n de un<br \/>\n  creciente n&uacute;mero de TLC constituye un medio uniforme que facilita el comercio y busca evitar<br \/>\n  todo tipo de restricciones al acceso de los recursos naturales, las actividades vinculadas al sector<br \/>\n  servicios y tecnolog&iacute;as de punta, a las grandes corporaciones. <\/p>\n<p>No obstante, es importante destacar que el Partido Dem&oacute;crata impuls&oacute; y logr&oacute; concesiones<br \/>\n  significativas que se tradujeron en la inclusi&oacute;n de cl&aacute;usulas de protecci&oacute;n al<br \/>\n  trabajador y al medio ambiente en el pa&iacute;s andino. Asimismo, impulsaron la extensi&oacute;n de<br \/>\n  la Ley de &quot;Asistencia por Ajustes en el Comercio&quot; (TAA). El TAA es un programa administrado<br \/>\n  por el Departamento de Trabajo para otorgar ayuda econ&oacute;mica a los que pierden su empleo como<br \/>\n  consecuencia de los TLC en los EEUU. En el 2006, el presupuesto del TAA fue de $966 millones de d&oacute;lares<br \/>\n  y financi&oacute; varios programas: capacitaci&oacute;n laboral, ayuda para la b&uacute;squeda de nuevos<br \/>\n  empleos y subsidio salarial para los despedidos. <\/p>\n<p>Contrariamente, en el Per&uacute;, un pa&iacute;s con altos grados de conflictividad social, no se<br \/>\n  est&aacute;n contemplando adecuadamente programas de asistencia para los sectores que resultar&aacute;n<br \/>\n  perdedores con el TLC. Inicialmente, el gobierno aprob&oacute; compensaciones por $32 millones de d&oacute;lares<br \/>\n  anuales por espacio de cinco a&ntilde;os para los productores de trigo, ma&iacute;z y algod&oacute;n,<br \/>\n  monto absolutamente insuficiente. En la actualidad se est&aacute; considerando su reducci&oacute;n<br \/>\n  debido a los altos precios internacionales de estos productos. <\/p>\n<h3>Crisis de identidad&mdash;Entre el CAN y el TLC <\/h3>\n<p>Lo que preocupa ahora al gobierno peruano son las m&aacute;s de 60 modificaciones que tendr&aacute;n<br \/>\n  que realizarse para implementar el tratado luego de su firma. De acuerdo a las autoridades del Ministerio<br \/>\n  de Comercio Exterior del Per&uacute;, hay temas complicados como el de propiedad intelectual, que de<br \/>\n  alguna manera pasan por el trabajo conjunto con los socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).<br \/>\n  Existe un r&eacute;gimen com&uacute;n andino en esta &aacute;rea, el cual tendr&iacute;a que modificarse<br \/>\n  para actuar en correspondencia con los compromisos asumidos en el TLC. Si ello no pudiera lograrse, &quot;de<br \/>\n  ninguna manera el Per&uacute; va a dejar de tener un TLC porque no podemos implementar un compromiso<br \/>\n  en la CAN, eso no va a pasar nunca.&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/p>\n<p>El gobierno peruano no ha tenido reparos en preservar su pertenencia a la Comunidad Andina. Desde<br \/>\n  un inicio, cuando gobernaba el presidente Toledo, plante&oacute; negociar bilateralmente el TLC con<br \/>\n  Estados Unidos, como recientemente el presidente Garc&iacute;a lo ha solicitado para negociar con la<br \/>\n  Uni&oacute;n Europea, a pesar del acuerdo de los socios andinos con aquel organismo de integraci&oacute;n,<br \/>\n  de tratarlo en bloque. <\/p>\n<p>Es as&iacute;, que el TLC con Estados Unidos acordado por dos pa&iacute;ses miembros de la Comunidad<br \/>\n  Andina, Per&uacute; y Colombia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>, ha tenido un impacto significativo<br \/>\n  en el proceso de integraci&oacute;n subregional. El m&aacute;s importante ha sido el retiro de Venezuela<br \/>\n  del mismo. Asimismo, ha significado, en la pr&aacute;ctica, una p&eacute;rdida importante de la capacidad<br \/>\n  de propuesta del organismo t&eacute;cnico de la CAN. La Secretar&iacute;a General de este organismo,<br \/>\n  por exigencia de Estados Unidos, no particip&oacute; de las negociaciones del TLC. Los pa&iacute;ses<br \/>\n  miembros aceptaron que, cuando concluyera el Tratado, &eacute;sta ser&iacute;a informada, pero no podr&iacute;a<br \/>\n  objetarlo. <\/p>\n<h3>Del TLC subregional al TLC bilateral <\/h3>\n<p>Las negociaciones para la firma del TLC se iniciaron en mayo de 2004. A instancias de Estados Unidos,<br \/>\n  la negociaci&oacute;n fue abordada conjuntamente por el bloque subregional andino, y no individualmente<br \/>\n  como fue intenci&oacute;n de algunos gobiernos. Venezuela no particip&oacute; de las mismas, pues solo<br \/>\n  fueron elegidos los pa&iacute;ses beneficiarios de la Ley de Promoci&oacute;n Comercial y Erradicaci&oacute;n<br \/>\n  de la Droga en los Andes (ATPDEA). <\/p>\n<p>El camino de las negociaciones, con una agenda impuesta por el gobierno norteamericano, result&oacute; ser<br \/>\n  m&aacute;s extenso y espinoso de lo previsto. El proceso desemboc&oacute; en una competencia por lograr<br \/>\n  qui&eacute;n firmaba primero el acuerdo. En esa carrera, la coordinaci&oacute;n andina se rompi&oacute;,<br \/>\n  y el Tratado, que pretend&iacute;a ser multilateral entre los socios andinos y Estados Unidos, adquiri&oacute; un<br \/>\n  car&aacute;cter b&aacute;sicamente bilateral. <\/p>\n<p>Per&uacute; fue el primero en concluir las negociaciones, casi tres meses antes que lo hiciera Colombia,<br \/>\n  a fines de febrero de 2006. Estados Unidos decidi&oacute; suspender las negociaciones con Bolivia y<br \/>\n  Ecuador, debido a las reformas que ambos pa&iacute;ses realizaron en su legislaci&oacute;n petrolera<br \/>\n  con miras a generar m&aacute;s rentas para el Estado. <\/p>\n<p>Desde que se iniciaron las negociaciones del TLC con Estados Unidos, el debate se centr&oacute; en<br \/>\n  los aspectos comerciales. El an&aacute;lisis del tratado en t&eacute;rminos geopol&iacute;ticos, como<br \/>\n  proyecto de desarrollo de pa&iacute;s, de integraci&oacute;n regional y como forma de inserci&oacute;n<br \/>\n  en la econom&iacute;a internacional, en la era de la sociedad del conocimiento, fue menos intenso y<br \/>\n  menos difundido. <\/p>\n<h3>Dos escenarios <\/h3>\n<p>El TLC Per&uacute;-EEUU abre un abanico de escenarios en cuyos extremos se presenta: <\/p>\n<p><i>Un escenario de crecimiento con inclusi&oacute;n social<\/i>, que coincide con las ventajas que<br \/>\n  difunden los gobiernos que lo negocian en las campa&ntilde;as propagand&iacute;sticas sobre el TLC.<br \/>\n  Es decir, que se desarrollar&aacute;n tanto grandes como peque&ntilde;os productores y empresarios;<br \/>\n  que &eacute;stos se articular&aacute;n; que su producci&oacute;n ser&aacute; exportada; que se generar&aacute;n<br \/>\n  m&aacute;s empleos y que se ampliar&aacute; el mercado interno. Un desarrollo de esta naturaleza producir&iacute;a<br \/>\n  una relaci&oacute;n positiva entre la inserci&oacute;n externa y la demanda local. <\/p>\n<p><i>Un escenario de modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica de ciertos sectores acompa&ntilde;ado de<br \/>\n    exclusi&oacute;n social<\/i>, representado por un aumento casi exclusivo de exportaciones<br \/>\n    por parte de un grupo reducido de grandes empresas, sin desarrollo&mdash;o muy reducido&mdash;del mercado local,<br \/>\n    y una ruptura de encadenamientos productivos internos. Este escenario puede dar lugar a una modernizaci&oacute;n<br \/>\n    excluyente que puede profundizar la desigualdad, incrementar el proceso de conflictos y desestabilizaci&oacute;n<br \/>\n    social&mdash;que aflige a varios pa&iacute;ses latinoamericanos&mdash;y hacer peligrar la democracia. <\/p>\n<p>La l&oacute;gica econ&oacute;mica que encierran estos Tratados basados en el modelo del Tratado de<br \/>\n  Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN); la asimetr&iacute;a jur&iacute;dica; las caracter&iacute;sticas<br \/>\n  del proceso de la negociaci&oacute;n; y el debilitamiento de las acciones conjuntas en los foros multilaterales<br \/>\n  y de los esquemas subregionales de integraci&oacute;n, llevan a pensar que corremos el riesgo de que<br \/>\n  la firma del TLC puede conducirnos al segundo escenario, es decir, de una modernizaci&oacute;n excluyente,<br \/>\n  que profundice el proceso de concentraci&oacute;n de la riqueza y el incremento de la desigualdad. <\/p>\n<p>La sociedad peruana, y lo que es m&aacute;s grave, la mayor&iacute;a de los sectores pol&iacute;ticos<br \/>\n  en los pa&iacute;ses andinos, no parecen haber dimensionado adecuadamente los alcances del TLC con<br \/>\n  Estados Unidos y tienden a evaluarlo solamente desde el &aacute;mbito comercial. En un escenario de<br \/>\n  inestabilidad social, los gobiernos deber&iacute;an presentar los TLC en toda su dimensi&oacute;n econ&oacute;mica,<br \/>\n  pol&iacute;tica, jur&iacute;dica y social, de tal manera de involucrar a la sociedad en el dise&ntilde;o<br \/>\n  de programas que permitan compensar a los sectores desplazados. El temor de dar a conocer los riesgos<br \/>\n  y aspectos negativos del tratado se sustenta en los reducidos m&aacute;rgenes para modificar sus contenidos,<br \/>\n  pues los l&iacute;mites los marcan los tratados firmados anteriormente. <\/p>\n<p>El espacio para incidir de manera democr&aacute;tica en el contenido de los TLC es casi inexistente,<br \/>\n  lo cual podr&iacute;a dar lugar a que &eacute;stos sean percibidos como algo impuesto y no el resultado<br \/>\n  de un ejercicio democr&aacute;tico. Esta forma de actuar erosiona el sentido de pertenencia, que podr&iacute;a<br \/>\n  afectar, en el futuro, la propia sostenibilidad del tratado. <\/p>\n<p>Los pa&iacute;ses que firman un TLC con Estados Unidos (o cualquier potencia industrializada) deber&iacute;an<br \/>\n  privilegiar el desarrollo del mercado interno y no cifrar todas sus expectativas en las exportaciones.<br \/>\n  Es errado sostener, como lo hace el gobierno peruano, que al poseer el Per&uacute; una econom&iacute;a<br \/>\n  peque&ntilde;a, su desarrollo sostenido depende del acceso de sus exportaciones a mercados cada vez<br \/>\n  m&aacute;s amplios. Esta visi&oacute;n le resta dimensi&oacute;n al mercado interno. Pero adem&aacute;s,<br \/>\n  y lo m&aacute;s importante, es que sin necesidad de un TLC, m&aacute;s de dos tercios de las exportaciones<br \/>\n  peruanas entran sin aranceles al mercado norteamericano, pues son b&aacute;sicamente recursos naturales,<br \/>\n  o en otros casos est&aacute;n incluidas dentro del Sistema Generalizado de Preferencias. <\/p>\n<p>Para el Premio N&oacute;bel de Econom&iacute;a, Joseph Stiglitz, &eacute;stos son acuerdos de una<br \/>\n  sola v&iacute;a, pues todo el poder lo concentra Estados Unidos y lo utiliza en beneficio de las corporaciones<br \/>\n  que representa. Stiglitz sostiene que si bien hay razones importantes para apoyar la liberalizaci&oacute;n<br \/>\n  del comercio, la forma como Estados Unidos y el FMI la impulsan es contraproducente. La liberalizaci&oacute;n<br \/>\n  comercial no ha propiciado que los recursos se trasladen de sectores ineficientes&mdash;que han gozado de<br \/>\n  protecci&oacute;n gubernamental&mdash;a sectores exportadores m&aacute;s eficientes. M&aacute;s bien, ha<br \/>\n  destruido plazas laborales antes de la creaci&oacute;n de otras. Por otro lado, los programas de ajuste<br \/>\n  estructural del FMI hacen casi imposible crear empleos, pues usualmente vienen acompa&ntilde;ados de<br \/>\n  altas tasas de inter&eacute;s, con el fin de contener la inflaci&oacute;n. Lo que ocurre, finalmente,<br \/>\n  es que la liberalizaci&oacute;n comercial, en vez de trasladar a trabajadores de empleos poco productivos<br \/>\n  a otros de alta productividad, los lleva de empleos poco productivos al desempleo. O a la informalidad.<br \/>\n  Y a la pobreza.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a><\/p>\n<p>Es indudable la importancia que tiene el mercado norteamericano para nuestros pa&iacute;ses. El problema<br \/>\n  es el costo que estamos dispuestos a pagar por ello. Los pa&iacute;ses latinoamericanos en general,<br \/>\n  y el Per&uacute; en particular, no han dimensionado adecuadamente que, en un mundo donde la generaci&oacute;n<br \/>\n  de la riqueza se sustenta cada vez m&aacute;s en la tecnolog&iacute;a y el conocimiento, la apertura<br \/>\n  del mercado norteamericano a los esp&aacute;rragos, dulce de leche, flores y, en general, materias<br \/>\n  primas con poco valor agregado a cambio de aceptar un cuerpo de normas legales que consolidan la estrategia<br \/>\n  de desarrollo aplicada durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, profundizar&aacute; inexorablemente<br \/>\n  la brecha de ingresos en la regi&oacute;n, tal como le ha sucedido a M&eacute;xico y a Chile. <\/p>\n<p>En un futuro no muy lejano, en la medida que otros pa&iacute;ses subdesarrollados suscriban TLC con<br \/>\n  pa&iacute;ses industrializados, los pa&iacute;ses andinos iremos perdiendo las preferencias arancelarias<br \/>\n  que hemos negociado a cambio de aceptar un cuerpo de normas legales que determinan una estrategia de<br \/>\n  desarrollo que en su esencia es favorable y funcional s&oacute;lo a las grandes corporaciones. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Trade Promotion Authority, Divisi&oacute;n B, T&iacute;tulo XXI. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Declaraciones del viceministro de Comercio Exterior de Per&uacute;,<br \/>\n  Eduardo Ferreyros, diario &quot;La Rep&uacute;blica&quot;, 9 de noviembre de 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Colombia no entrar&aacute; en debate durante el presente a&ntilde;o<br \/>\n  por las resistencias que hay en sectores de la sociedad y del poder legislativo norteamericano a la<br \/>\n  falta de sanciones a los paramilitares por violaci&oacute;n de derechos humanos, as&iacute; como por<br \/>\n  la exigencia de m&aacute;s pruebas sobre la seriedad de los planes para juzgar los asesinatos de sindicalistas<br \/>\n  en este pa&iacute;s. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Tomado de Ruiz Caro, Ariela &quot;TLC: Mejor no tenerlo que<br \/>\n  lograr un mal acuerdo&quot;, publicado en La Rep&uacute;blica, 18 de febrero de 2005. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasados m&aacute;s de tres a&ntilde;os desde que se iniciaron las negociaciones, Per&uacute; es el &uacute;nico pa&iacute;s andino que se encuentra pr&oacute;ximo a concretar el deseo del gobierno, tantas veces postergado, de tener un TLC con Estados Unidos. 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