{"id":8974,"date":"2013-02-11T18:32:46","date_gmt":"2013-02-11T23:32:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=8974"},"modified":"2013-02-11T18:44:27","modified_gmt":"2013-02-11T23:44:27","slug":"chile-del-terremoto-social-al-tsunami-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/chile-del-terremoto-social-al-tsunami-politico\/","title":{"rendered":"Chile: Del terremoto social al tsunami pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/mapuche-protest1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-9009\" title=\"Chilean riot police arrest a woman who was demonstrating against the arrest of Mapuche Indians involved in a land dispute with a logging company, in the coastal city of Valparaiso,Chile.\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/mapuche-protest1.jpg\" alt=\"\" width=\"549\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/mapuche-protest1.jpg 610w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/mapuche-protest1-300x208.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 549px) 100vw, 549px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 60% de los chilenos no vot\u00f3 en las elecciones municipales del 28 de octubre. En opini\u00f3n de Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia y uno de los intelectuales m\u00e1s escuchados, si ese ins\u00f3lito nivel de abstencionismo se hubiera registrado sin la existencia de un movimiento social, podr\u00eda hablarse de \u201cflojera\u201d o \u201cescapismo\u201d. Pero cuando en Chile existe un potente movimiento estudiantil y\u00a0 fuertes organizaciones territoriales en el norte y en el sur, la abstenci\u00f3n fue \u201cun rechazo a participar de ese modelo\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, el crecimiento del movimiento social que se constata en la \u00faltima d\u00e9cada tuvo un desarrollo exponencial en 2011: paros y protestas regionales en Magallanes (sur), Arica y Calama (norte), levantamiento regional contra el megaproyecto HidroAys\u00e9n (sur), huelgas de los trabajadores del cobre, acciones de comunidades mapuche, movilizaciones de los damnificados por el terremoto de 2010 y, sobre todo el amplio movimiento por la educaci\u00f3n p\u00fablica que incluye estudiantes, padres y docentes<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>A mediados de 2011, en pleno fervor estudiantil, el tercer <em>Manifiesto de Historiadores<\/em> aseguraba que estaba sucediendo un \u201cmovimiento de car\u00e1cter revolucionario-antineoliberal\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. En 2013 luego de dos a\u00f1os de intensas movilizaciones y de la elevad\u00edsima abstenci\u00f3n electoral, es posible acordar, como apuntan numerosos analistas, que la clase pol\u00edtica se tambalea. Por eso se viene abriendo paso la propuesta de convocar una Asamblea Constituyente que, como se\u00f1ala el historiador Sergio Grez, por primera vez en la historia chilena proceda democr\u00e1ticamente \u201ca la refundaci\u00f3n de las bases de la institucionalidad\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n vigente fue aprobada en 1980 bajo la dictadura de Augusto Pinochet. Muchos analistas consideran que fue dise\u00f1ada para impedir cambios ya que incluye algunos \u201ccerrojos\u201d como la necesidad de contar con 4\/7 de los parlamentarios para aprobar una ley org\u00e1nica. El abogado constitucionalista Fernando Atria sostiene: \u201cNing\u00fan pa\u00eds que uno considere democr\u00e1tico exige m\u00e1s que una mayor\u00eda simple para la aprobaci\u00f3n de una ley\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Atria concluye que la dictadura institucionaliz\u00f3 tres mecanismos para perpetrar el poder de las elites que la democracia no ha conseguido desmontar: el sistema electoral binominal, los qu\u00f3rums especiales de 4\/7 para aprobar leyes importantes y el Tribunal Constitucional, que \u201cforman un conjunto de instituciones profundamente antidemocr\u00e1ticas\u201d que \u201cle dan poder de veto a la derecha\u201d. Concluye que la dictadura, a trav\u00e9s de esa arquitectura legal, decidi\u00f3 \u201cquitarle poder a las mayor\u00edas, porque parecieron peligrosas\u201d.<\/p>\n<p>El movimiento actual rechaza la estrategia de la Concertaci\u00f3n, coalici\u00f3n centrista que gobern\u00f3 entre 1990 y 2010, de desmontar paso a paso la Constituci\u00f3n heredada. De hecho este proceso se detuvo porque los \u201ccerrojos\u201d funcionan impidiendo reformas, como sucede con la ley de la educaci\u00f3n heredada de Pinochet.<\/p>\n<p><strong>La inagotable resistencia mapuche<\/strong><\/p>\n<p>Se llega al penal El Manzano, en las afueras de Concepci\u00f3n, luego de atravesar monta\u00f1as de pinos y eucaliptos que delatan la presencia del modelo extractivo en su versi\u00f3n maderera. La comitiva, luego de anunciar la intenci\u00f3n de visitar a H\u00e9ctor Llaitul y pasar tres controles de Gendarmer\u00eda, no muy estrictos por cierto, sigue el camino hacia la sanidad del penal. Sentado en su cama, rodeado de su esposa, su madre y dos familiares de presos, saluda con una amplia sonrisa.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n est\u00e1 integrada por cinco premios nacionales, el presidente de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana, el presidente del Colegio M\u00e9dico, un ex juez y un diplom\u00e1tico, dirigentes estudiantiles y sindicales, diversos intelectuales, la Pastoral Mapuche y la Comisi\u00f3n \u00c9tica contra la Tortura. La mitad fueron a la c\u00e1rcel de Angol, donde est\u00e1 detenido Ram\u00f3n Llanquileo, al igual que Llaitul miembro de la Coordinadora Arauco Malleco dedicada a la recuperaci\u00f3n de tierras ancestrales en manos de corporaciones forestales y de latifundistas.<\/p>\n<p>Los presos mapuche pusieron fin a la huelga de hambre de 76 d\u00edas el 28 de enero, cuando la comitiva se comprometi\u00f3 a poner en pie una Comisi\u00f3n Nacional e Internacional de observaci\u00f3n de los derechos humanos del pueblo mapuche. Aunque animado, Llaitul adelgaz\u00f3 26 kilos que se notan sobre todo en la holgura del pantal\u00f3n y la palidez del rostro. Motivos para la huelga sobran, pero los visitantes reparten un panfleto con siete demandas.<\/p>\n<p>La libertad inmediata de Llaitul y Llanquileo, abrir una instancia de di\u00e1logo entre el Estado y representantes mapuches, definir una agenda que \u201cconsidere la autodeterminaci\u00f3n y formas de representaci\u00f3n y autogobierno del pueblo mapuche\u201d, recuperar para las comunidades los territorios apropiados por las forestales, indulto general a los presos mapuches, respeto del Convenio 169 de la OIT que reconoce los derechos colectivos y resguardo a la ni\u00f1ez mapuche, ya que muchos ni\u00f1os comuneros han sido violentados por los aparatos represivos.<\/p>\n<p>Por su parte, la <em>Cuarta Declaraci\u00f3n de Historiadores respecto de la Cuesti\u00f3n Nacional Mapuche<\/em>, firmada por cientos de intelectuales, fue difundida d\u00edas despu\u00e9s de la muerte del matrimonio de colonos suizos Luchsinger-Mackay en Vilc\u00fan, el 3 de enero, al parecer por comuneros mapuche que ocuparon la propiedad en el quinto aniversario del asesinato por la espalda del comunero Mat\u00edas Catrileo, por \u00a0un carabinero cuando un grupo intentaba ingresar en la hacienda de Jorge Luchsinger.<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en el marco de movilizaciones en homenaje al joven estudiante de 22 a\u00f1os, y en demanda de que sea procesado el asesino, unos 20 mapuches ocuparon la hacienda del primo de Jorge, Werner, quien se habr\u00eda defendido disparando mientras le incendiaban su casa. La <em>Declaraci\u00f3n<\/em> de los historiadores asegura que los hechos de violencia \u201ctienen su punto de partida en la mal llamada \u00b4pacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u00b4 realizada por el Estado chileno entre las d\u00e9cadas de 1860 y 1880, en violaci\u00f3n de los acuerdos concluidos con los mapuches despu\u00e9s de lograda la Independencia (1825)\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cMediante una prolongada campa\u00f1a militar \u2013contin\u00faa la Declaraci\u00f3n-, el Estado de Chile ocup\u00f3 a sangre y fuego la Araucan\u00eda y, utilizando los m\u00e9todos m\u00e1s violentos y crueles, usurp\u00f3 grande extensiones de tierra ind\u00edgena que subast\u00f3 a bajo precio o regal\u00f3 a colonos chilenos y extranjeros, confinando a los mapuches en peque\u00f1as y m\u00edseras reducciones\u201d. Por eso consideran que \u201cla violencia actual es el resultado de m\u00e1s de 130 a\u00f1os de injusticias, despojos y negaci\u00f3n de derechos\u201d.<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1990 nuevas generaciones mapuches han creado un sinf\u00edn de organizaciones urbanas y rurales, en lo que el historiador Gabriel Salazar denomina como la \u201csexta \u00e9poca\u201d de la guerra mapuche, iniciada en 1981<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. Por primera vez en la historia las c\u00e1rceles del sur est\u00e1n llenas de j\u00f3venes mapuche en calidad de presos pol\u00edticos. Piensa que el Estado chileno poco puede hacer \u201cfrente al m\u00e1s antiguo e ind\u00f3mito movimiento social de la historia de Chile\u201d, que cuenta con el apoyo de la mayor\u00eda de los chilenos y simpat\u00edas internacionales. Por eso asegura que el Estado \u201cno podr\u00e1 ir demasiado lejos\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cYo no presto el voto\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La noche del 28 de octubre el gobierno de Pi\u00f1era debi\u00f3 suspender precipitadamente los festejos programados para celebrar lo que consideraba el seguro triunfo de los candidatos oficialistas en los distritos decisivos: Santiago, Providencia y \u00d1u\u00f1oa. El derrotado alcalde de Providencia, un coronel y ex ministro de Pinochet, mostr\u00f3 el estilo de la derecha al insultar a quienes le ganaron en las urnas: \u201cHa vencido el odio, la intolerancia, la falta de respeto. (&#8230;) Aqu\u00ed venci\u00f3 de nuevo la serpiente del para\u00edso\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Es evidente que el movimiento estudiantil agrupado en ACES, y algunos colectivos que los apoyaron, leyeron correctamente el estado an\u00edmico de los chilenos cuando decidieron lanzar su campa\u00f1a \u201cYo no presto el voto\u201d. El mismo d\u00eda electoral llegaron al Estadio Nacional a protestar en cuclillas y con las manos en la cabeza \u201cpara recordar a los votantes que el lugar fue el centro de detenci\u00f3n m\u00e1s grande del pa\u00eds en la \u00faltima dictadura militar, apoyada por los candidatos de la derecha\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Para las elecciones de 2012 se modific\u00f3 el padr\u00f3n electoral. Antes era necesario inscribirse para poder votar, pero s\u00f3lo lo hac\u00edan 8 millones de los 13 millones que podr\u00edan hacerlo, ya que mayoritariamente los j\u00f3venes decid\u00edan no inscribirse. En esta ocasi\u00f3n la inscripci\u00f3n era autom\u00e1tica, pero la cantidad de personas que no votaron fue incluso mayor que las que no se inscrib\u00edan: casi 8 millones no fueron a las urnas y cinco millones votaron, o sea se abstuvieron tres millones m\u00e1s. Ahora muchos pol\u00edticos pretenden decretar la obligatoriedad del voto.<\/p>\n<p>Mario Sobarzo, del Centro Alerta, un colectivo que se destac\u00f3 por la campa\u00f1a contra el sistema de transporte urbano Transantiago, reflexion\u00f3 sobre la abstenci\u00f3n del 60% recordando que en las comunas m\u00e1s pobres, como la perif\u00e9rica Puente Alto, en la capital, s\u00f3lo vot\u00f3 el 30% del padr\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.\u00a0 En esa comuna el Transantiago tiene los m\u00e1s altos niveles de evasi\u00f3n, en un sistema que presenta una evasi\u00f3n promedio del 20%. A pesar del despliegue de guardias en todas las estaciones y en todos los autobuses, uno de cada cinco usuarios no paga el pasaje a pesar de que pueden ser sancionados con multas elevadas.<\/p>\n<p>Para Sobarzo la abstenci\u00f3n refleja \u201cun deseo de innovaci\u00f3n y cambio que el sistema no logra representar\u201d. Cree que \u201cla campa\u00f1a <em>Yonoprestoelvoto<\/em> politiz\u00f3 la interpretaci\u00f3n de la abstenci\u00f3n\u201d. En el futuro cree que el movimiento social debe intensificar tres procesos: \u201cla capacidad de articular propuestas colectivamente, la capacidad de coordinarse y cooperarse entre distintas organizaciones y mantener la movilizaci\u00f3n como principal instrumento de negociaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los estudiantes secundarios agrupados en ACES, que es el n\u00facleo mayor del sector m\u00e1s movilizado de la sociedad chilena, siguen agrupando entre 45 y 65 liceos, seg\u00fan relatan Manuela y Max, recordando que en el pico del conflicto coordinaban 120 liceos de un total de 200 que estaban ocupados. Creen que el movimiento est\u00e1 lejos de haber sido neutralizado y que en asambleas semanales han profundizado su comprensi\u00f3n de la realidad chilena. Apuestan a \u201cconfluir los focos en conflicto\u201d para lo que crearon una Comisi\u00f3n Mapuche en ACES para relacionarse directamente con las comunidades afectadas por la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>El tipo de relaci\u00f3n que establecen los estudiantes secundarios con el mundo mapuche salta por encima de las representaciones, una figura que el movimiento rechaza, para establecer v\u00ednculos cara a cara. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han surgido numerosos grupos estudiantiles mapuche, muchos de ellos vinculados a hogares y residencias estudiantiles universitarias en las ciudades, que se han convertido en uno de los focos m\u00e1s importantes de organizaci\u00f3n del pueblo mapuche.<\/p>\n<p>En el marco de la movilizaci\u00f3n juvenil-estudiantil ha surgido la Federaci\u00f3n Mapuche de Estudiantes (FEMAE) que se define como una \u201cred aut\u00f3noma compuesta por estudiantes de educaci\u00f3n superior y ense\u00f1anza media, el cual tiene un car\u00e1cter territorial y se ha fijado como objetivo principal contrarrestar el fuerte desarraigo cultural y pol\u00edtico que sufre el estudiantado en la educaci\u00f3n formal que ofrece el Estado de Chile\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHacia una Asamblea Constituyente?<\/strong><\/p>\n<p>Las enormes movilizaciones estudiantiles de 2011 se estrellaron contra el muro de la indiferencia del gobierno, pese a que el movimiento juvenil cuenta con mayores simpat\u00edas que el presidente Pi\u00f1era. Las marejadas se dispersan pero no se disuelven. Retornan con m\u00e1s fuerza, buscando caminos laterales, indirectos. En Chile hay dos procesos convergentes: la protesta social est\u00e1 legitimada y desde hace una d\u00e9cada crece continuamente; el r\u00e9gimen est\u00e1 en cuesti\u00f3n, ya no s\u00f3lo el gobierno.<\/p>\n<p>A esta doble realidad llamamos <em>tsunami<\/em>, en el mismo sentido que el presidente de la Federaci\u00f3n de Estudiantes de la Universidad Cat\u00f3lica, Noam Titelman, para quien \u201cel terremoto social del 2011, el movimiento estudiantil, se est\u00e1 convirtiendo en un tsunami pol\u00edtico; lo estamos viendo con el abordaje de nuevos liderazgos y visiones distintas\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>. Un s\u00edntoma de este \u201ctsunami\u201d es la creciente politizaci\u00f3n de los movimientos. Veamos dos casos.<\/p>\n<p>En 2012 la ACES public\u00f3 la \u201cPropuesta para la educaci\u00f3n que queremos\u201d, un manifiesto donde analiza brevemente el escenario pol\u00edtico y realiza tres propuestas educativas<a title=\"\" href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>. Consideran que luego de 2011 \u201cse ha abierto la puerta para que el mundo social defina el tipo de sociedad que quiere\u201d, porque las movilizaciones desnudaron injusticias las. Los j\u00f3venes se consideran \u201cmemoria y acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica (\u2026) los hijos y los nietos del modelo\u201d. Y aclaran: \u201cNo estamos sometidos a los miedos y a la l\u00f3gica de los consensos, por eso tenemos libertad para gritar, levantarnos y movilizarnos, para pensar y crear, para so\u00f1ar un mundo distinto\u201d.<\/p>\n<p>Creen que la gran virtud del movimiento ha sido poner en debate uno de los n\u00facleos del modelo, como el lucro en la educaci\u00f3n. Sobre ellos mismos dicen: \u201cSomos la punta del iceberg, de un continente social que ya no tolera ser abusado, embrutecido, golpeado, humillado, explotado\u201d. La claridad del an\u00e1lisis de los j\u00f3venes, pero sobre todo su decisi\u00f3n y falta de miedo, se constata en cada gesto y cada palabra, en c\u00f3mo se visten y hablan, y esa forma sostenida y desafiante de mirar.<\/p>\n<p>Es la misma mirada de Llaitul y de los familiares de los presos pol\u00edticos mapuches. Para Salazar, el mapuche \u201ces un movimiento que ha acumulado una memoria de s\u00ed mismo casi sin parang\u00f3n en el mundo, en la que se estratifican no s\u00f3lo una sino cinco o seis \u00e9pocas de guerra a lo largo de seis o m\u00e1s siglos de historia\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>. Encarnan una cultura pol\u00edtica diferente a la tradicional, y, si se mira de cerca, muy similar a la de los estudiantes: no se rigen por la Constituci\u00f3n vigente, no forman partido pol\u00edtico ni se acoplan al calendario electoral, no compiten por cargos en el Estado ni quieren convertirse en parte de la clase pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u201cno se proponen metas fijas, objetivos \u00fanicos y programas r\u00edgidos sujetos a evaluaci\u00f3n peri\u00f3dica\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>. Tienen una novedosa capacidad de an\u00e1lisis y comprensi\u00f3n de su pasado y de la realidad nacional. Abundan los colectivos de historia mapuche y cada militante conoce en detalle la ra\u00edz de sus problemas: la \u201cpacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d sale en cada debate.<\/p>\n<p>No es ninguna casualidad que estos actores, los abusados por el neoliberalismo y por el Estado de Chile, est\u00e9n empezando a caminar juntos, recorriendo las grandes alamedas que nunca abandonaron, porque s\u00f3lo se sumergieron un tiempo para juntar m\u00e1s fuerzas, m\u00e1s sabidur\u00eda y coraje para retornar a la superficie con la potencia de una erupci\u00f3n\u2026o un tsunami.<\/p>\n<p><strong><em>Ra\u00fal Zibechi<\/em><\/strong><em> es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el \u201cInforme Mensual de Zibechi\u201d para el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Recursos<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios(ACES), \u201cPropuesta para la educaci\u00f3n que queremos\u201d, <em>La Revista Otra<\/em>, MPL, Santiago, 2012.<\/p>\n<p>\u201cCuarta\u00a0 Declaraci\u00f3n de Historiadores respecto de la Cuesti\u00f3n Nacional Mapuche\u201d, La Araucan\u00eda-Santiago, 19 de enero de 2013.<\/p>\n<p>El Ciudadano, peri\u00f3dico quincenal y web: <a href=\"http:\/\/www.elciudadano.cl\">www.elciudadano.cl<\/a><\/p>\n<p>Gabriel Salazar, \u201cMovimientos sociales en Chile\u201d, Uqbar, Santiago, 2012.<\/p>\n<p>Sergio Groz, \u201cChile 2012: el movimiento estudiantil en la encrucijada\u201d, <em>Le Monde Diplomatique, <\/em>edici\u00f3n chilena, enero-febrero de 2012.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Zibechi, intercambio con movimientos sociales, Santiago, 28 de enero de 2013.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>El Ciudadano<\/em>, 2 de noviembre de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, enero-febrero 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Manifiesto de Historiadores en en <a href=\"http:\/\/www.lemondediplomatique.cl\/Manifiesto-de-Historiadores.html\">http:\/\/www.lemondediplomatique.cl\/Manifiesto-de-Historiadores.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, ob. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> En <a href=\"http:\/\/www.theclinic.cl\/2009\/07\/25\/fernando-atria-abogado-constitucionalista-%E2%80%9Cla-constitucion-le-da-poder-de-veto-a-la-derecha%E2%80%9D\/\">http:\/\/www.theclinic.cl\/2009\/07\/25\/fernando-atria-abogado-constitucionalista-%E2%80%9Cla-constitucion-le-da-poder-de-veto-a-la-derecha%E2%80%9D\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> \u201cCuarta Declaraci\u00f3n\u201d, ob cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Gabriel Salazar, \u201cMovimientos sociales en Chile\u201d, pp. 116-125. La primera \u00e9poca fue contra los incas, la segunda y la tercera\u00a0 contra los espa\u00f1oles, la cuarta fue la derrota en la \u201cpacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d, la quinta el repliegue que dur\u00f3 un siglo y la sexta, la actual, es el \u201crenacer\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> En <a href=\"http:\/\/www.latercera.com\/noticia\/politica\/2012\/10\/674-490641-9-labbe-reconoce-derrota-en-providencia-y-asegura-que-no-ira-a-felicitar-a.shtml\">http:\/\/www.latercera.com\/noticia\/politica\/2012\/10\/674-490641-9-labbe-reconoce-derrota-en-providencia-y-asegura-que-no-ira-a-felicitar-a.shtml<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a><em> El Ciudadano<\/em>, 31 de octubre de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> <em>El Ciudadano<\/em>, 1 de noviembre de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> Ver <a href=\"http:\/\/www.elciudadano.cl\/2011\/07\/01\/38049\/petitorio-federacion-mapuche-de-estudiantes-femae\/\">http:\/\/www.elciudadano.cl\/2011\/07\/01\/38049\/petitorio-federacion-mapuche-de-estudiantes-femae\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> <em>El Ciudadano<\/em>, 31 de octubre de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> \u201cLa revista Otra\u201d, MPL, 2012, pp. 43-50.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> Gabriel Salazar, \u201cMovimientos sociales en Chile\u201d, ob. cit. p. 119.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref15\">[15]<\/a> Idem., p. 118.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frente la intransigencia del gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era ante el amplio abanico de demandas sociales que levantan estudiantes, ind\u00edgenas, pobladores y trabajadores, se constata la confluencia y la politizaci\u00f3n de los diversos sectores en rechazo al modelo econ\u00f3mico y pol\u00edtico heredado de la dictadura de Pinochet.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9009,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-8974","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8974"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8974\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8974"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=8974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}