{"id":9064,"date":"2013-02-19T10:46:22","date_gmt":"2013-02-19T15:46:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=9064"},"modified":"2013-02-19T10:46:22","modified_gmt":"2013-02-19T15:46:22","slug":"el-sida-otro-tropiezo-en-el-camino-de-los-migrantes-en-eu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-sida-otro-tropiezo-en-el-camino-de-los-migrantes-en-eu\/","title":{"rendered":"El sida, otro tropiezo en el camino de los migrantes en EU"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/Sida-VIH-Indiferencia-Gobierno-Espana-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-Piel1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-9067 alignright\" title=\"Sida-VIH-Indiferencia-Gobierno-Espana-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-Piel\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/Sida-VIH-Indiferencia-Gobierno-Espana-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-Piel1-300x120.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"120\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/Sida-VIH-Indiferencia-Gobierno-Espana-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-Piel1-300x120.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/Sida-VIH-Indiferencia-Gobierno-Espana-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-Piel1.jpg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>M\u00e9xico<\/strong>. Juan se detuvo en Tapachula, Chiapas, para descansar unos d\u00edas y recibir un chequeo m\u00e9dico de rutina antes de salir al viaje traicionero de mil 700 largas millas hacia la frontera norte de M\u00e9xico. Como ya estaba en el consultorio, pens\u00f3 que tambi\u00e9n podr\u00eda obtener una de las pruebas r\u00e1pidas gratuitas que ofrece el albergue para migrantes Bel\u00e9n los lunes y jueves por la tarde. En menos de un minuto, la prueba confirm\u00f3 sus peores temores: era VIH-positivo.<\/p>\n<p>No era la primera vez que recib\u00eda el diagn\u00f3stico. Antes de ser deportado a Honduras el a\u00f1o anterior, fue examinado bajo custodia de los Estados Unidos en un centro de detenci\u00f3n en Texas. Convencido de que era una t\u00e1ctica de miedo de Inmigraci\u00f3n y Control de Aduanas para justificar su expulsi\u00f3n, no crey\u00f3 los resultados. Tampoco le hab\u00eda dicho a su mujer, que estaba sentada frente al consultorio m\u00e9dico con sus dos hijos a la espera de recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica. Diez minutos m\u00e1s tarde, ella supo el estado de Juan \u2013y el de ella misma.<\/p>\n<p><strong>Salud en las m\u00e1rgenes<\/strong><\/p>\n<p>Desde 2007, las tasas del VIH y el SIDA aumentaron en los estados y zonas rurales mexicanas, en parte como resultado de los migrantes que regresan y que incurrieron en conductas de alto riesgo en los Estados Unidos y no han podido recibir un diagn\u00f3stico o tratamiento.<\/p>\n<p>Los expertos m\u00e9dicos est\u00e1n cambiando su atenci\u00f3n a los riesgos espec\u00edficos que enfrentan los migrantes centroamericanos \u2013 la trata de personas, el abuso sexual, la prostituci\u00f3n, el aislamiento, la depresi\u00f3n y el consumo de drogas- como vectores que impulsan estas cifras, sobre todo en el sure\u00f1o estado de Chiapas, donde entre 40 mil y 60 mil migrantes cruzan con la esperanza de encontrar una vida mejor en M\u00e9xico o en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>De acuerdo con el informe m\u00e1s reciente del Centro Nacional para la Prevenci\u00f3n y el Control del VIH\/SIDA (CENSIDA), Chiapas es el sexto estado con cifras m\u00e1s altas de casos de SIDA, con 6 mil 717 individuos registrados. Dentro del estado, Tuxtla Guti\u00e9rrez, Tonal\u00e1, Cintalapa y Tapachula fueron etiquetados como focos rojos \u2013 son municipios donde las cifras de infecci\u00f3n y la presencia de los grupos de riesgo, como las trabajadoras sexuales y migrantes, son estad\u00edsticamente m\u00e1s altos que en el resto del Estado. Tapachula, por donde se estima que transita un 95 por ciento de los migrantes, registr\u00f3 un total de 2 mil 45 casos de VIH, lo que ha llamado la atenci\u00f3n de las organizaciones locales, grupos de salud y refugios para migrantes.<\/p>\n<p>Dirigido por el reverendo Florencio Mar\u00eda Rigoni, de la Orden de los Misioneros Scalabrinianos, el albergue para migrantes Bel\u00e9n se encuentra a pocos metros de la orilla de las aguas salobres del r\u00edo Cahoac\u00e1n, a s\u00f3lo 20 kil\u00f3metros de la frontera M\u00e9xico-Guatemala. El refugio de paredes naranja y azul el\u00e9ctrico alberga a una de las puertas de salida hacia una respuesta de salud de m\u00faltiples actores que busca frenar las altas cifras de transmisi\u00f3n del VIH.<\/p>\n<p>Estos esfuerzos comienzan en una modesta oficina de 200 metros cuadrados, donde el doctor Ramos, su esposa, Leni Pundt, y su hermano, V\u00edctor Ramos, ofrecen a los habitantes transitorios del refugio servicio m\u00e9dico gratuito y voluntario de lunes a s\u00e1bado por la tarde. Los lunes y jueves, el doctor Ramos, un m\u00e9dico general semi-jubilado con un sentido del humor imp\u00e1vido, da charlas de prevenci\u00f3n del VIH en el comedor del refugio con la ayuda de gr\u00e1ficos, un Pinocho, un pene de madera barnizada, guantes de pl\u00e1stico estilo Mickey Mouse, zapatos de payaso color azul, ojos saltones y un cond\u00f3n como un sombrero.<\/p>\n<p>\u201c[Las muchachas] ven un consolador, se averg\u00fcenzan y se salen\u201d, explica el m\u00e9dico. \u201cIncluso, a veces los muchachos\u201d.<\/p>\n<p>El tacto y humor, en su opini\u00f3n, son los mejores medicamentos. Pero combinado con la historia de Juan \u2013 que siempre saca fuertes reacciones de la multitud \u2013 \u00e9l marca un punto: si usted desea hacer su sue\u00f1o americano una realidad, hay que protegerse y hacerse la prueba.<\/p>\n<p><strong>Mecanismos de prevenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Financiado en parte por el Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas (UNFPA), la Fundaci\u00f3n AIDS Healthcare, y el Instituto Mexicano de Salud P\u00fablica (INSP), estas actividades de prevenci\u00f3n del VIH son parte del Proyecto de Salud Sexual y Reproductiva (SSR). El programa se inici\u00f3 en 2005 en los albergues para migrantes como en el Albergue Bel\u00e9n, en los puntos de tr\u00e1nsito de alta densidad \u2013 en ciudades como Tapachula, que experimentan una alta presencia de inmigrantes.<\/p>\n<p>El objetivo de la SSR es aumentar el acceso a la salud, la prevenci\u00f3n del VIH, las pruebas, el tratamiento y la protecci\u00f3n de los derechos humanos de los grupos m\u00f3viles, incluidos los no-ciudadanos migrantes, los trabajadores extranjeros del sexo, consumidores de drogas, mujeres y ni\u00f1os bajo trata de personas, camioneros y comerciantes marinos, como un medio para contener las tasas de infecci\u00f3n en las ciudades fronterizas. En coordinaci\u00f3n con los consulados de Guatemala, El Salvador y Honduras, el proyecto es una encarnaci\u00f3n local del m\u00e1s amplio proyecto fronterizo \u201cProyecto Mesoamericano sobre Poblaciones M\u00f3viles y VIH \/ SIDA\u201d.<\/p>\n<p>En el marco de estos programas, el equipo m\u00e9dico del Albergue Bel\u00e9n trabaja sin descanso desde hace tres a\u00f1os, cuando el doctor Ramos se hizo cargo. Entre 2009 y 2012, 14 mil117 inmigrantes participaron en charlas de prevenci\u00f3n del VIH y recibieron la prueba. S\u00f3lo 0.9 por ciento recibi\u00f3 un diagn\u00f3stico positivo. En las tres semanas que estuve all\u00ed -en junio de 2012-, aproximadamente 200 personas hicieron la prueba. Nadie sali\u00f3 positivo.<\/p>\n<p>Si alguien recibe un diagn\u00f3stico positivo y decide quedarse en Tapachula, el personal m\u00e9dico le solicitar\u00e1 ir al Centro Local Ambulatorio para la Prevenci\u00f3n y Atenci\u00f3n de VIH-SIDA y otras Infecciones de Transmisi\u00f3n Sexual (CAPASITS), donde se les da una prueba gratis de Western Blot para determinar su carga viral. Si una carga viral cae por debajo de 400, se les registra en el Sistema de Administraci\u00f3n, Log\u00edstica y Vigilancia de los Antirretrovirales (SALVAR), una base de datos nacional que realiza un seguimiento de los pacientes, ciudadanos y no ciudadanos por igual, que reciben f\u00e1rmacos antirretrovirales.<\/p>\n<p>\u201cA veces es mas dif\u00edcil para un ciudadano mexicano entrar en el sistema que para un extranjero\u201d, se\u00f1ala Judith Salazar, trabajadora social en el CAPASITS Tapachula, uno de los dos m\u00f3dulos que operan en el estado de Chiapas. \u201cUn mexicano necesita siete documentos. A los extranjeros por lo general se les requiere una forma de identificaci\u00f3n, como una licencia, y ya est\u00e1n en el sistema como extranjeros. Si no tienen identificaci\u00f3n tenemos acuerdos con varios consulados para obtener documentos para este fin. A continuaci\u00f3n, pueden anexarse al sistema de seguros del estado para recibir gratuitamente medicamentos antirretrovirales \u201c.<\/p>\n<p>Sin embargo, Salazar reconoce que este proceso tarda, casi uno o dos meses si las cosas se mueven al ritmo normal. Las pruebas de Western Blot se env\u00edan a los laboratorios en la capital Tuxtla Guti\u00e9rrez. La mayor\u00eda no se esperan el per\u00edodo de tiempo necesario para cumplir con su r\u00e9gimen de tratamiento, y no reciben los medicamentos antirretrovirales.<\/p>\n<p>\u201cMuchos salen antes de que puedan solicitar rutas para conectar con otros CAPASITS para que podamos realizar un seguimiento de sus movimientos. Existe el temor de la discriminaci\u00f3n, la deportaci\u00f3n, tanto en hombres como en mujeres, por lo que se mantienen en movimiento \u201c, apunta Salazar.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del doctor Ramos, la prevalencia del VIH entre los inmigrantes es cada vez peor. Su plan es crear una manera m\u00e1s racional y digital de la identificaci\u00f3n y el tratamiento de migrantes VIH-positivos cuando vayan de refugio en refugio. \u201cNo sabemos cu\u00e1ntos no est\u00e1n en los refugios y se quedan atascados en la selva. Hay cientos de miles de personas procedentes de centro y Sudam\u00e9rica, \u00c1frica, incluso del sureste de Asia sureste. No todos vienen por aqu\u00ed. \u201c<\/p>\n<p>Pero para los migrantes que transitan por M\u00e9xico, reconoce el doctor, el mejoramiento de los servicios de salud y los programas de medicamentos antirretrovirales no son suficientes. La posici\u00f3n temporal de los migrantes indocumentados entre las intersecciones oscuras de la pol\u00edtica gubernamental, la corrupci\u00f3n y la violencia de los c\u00e1rteles, junto con la cuesti\u00f3n fundamental de qui\u00e9n debe ser responsable de proporcionarles asistencia de salud y protecci\u00f3n, obstruyen su trabajo diariamente.<\/p>\n<p><strong>Violaciones, un peligro para la salud de las mujeres migrantes<\/strong><\/p>\n<p>Eileen, de 19 a\u00f1os, y su amiga Silvia, de 22, viajaron en autob\u00fas sin incidentes desde Honduras hasta la frontera de Guatemala con M\u00e9xico. Pero una vez que cruzaron a pie, una pandilla de pistoleros las enca\u00f1on\u00f3 y les exigi\u00f3 todo su dinero. Cuando se negaron, los hombres las violaron brutalmente y las asaltaron. Ambas ten\u00edan cuatro meses de embarazo cuando ocurri\u00f3 el ataque.<\/p>\n<p>\u201cNo creo que lo intentemos de nuevo. Trabaj\u00e9 como secretaria en Tegucigalpa y quer\u00eda mejorar para nosotros en los Estados Unidos porque ac\u00e1 no es bueno para las mujeres\u201d, dijo Silvia mientras se frotaba el est\u00f3mago, \u201cahora, tambi\u00e9n tengo que preocuparme si me sale [una enfermedad]\u201c.<\/p>\n<p>Las j\u00f3venes sufr\u00edan graves infecciones vaginales y de garganta, y les hab\u00edan negado acceso al hospital local cuatro veces por conflictos de programaci\u00f3n con el ginec\u00f3logo residente. Desafortunadamente, el doctor Ramos, legalmente, no pod\u00eda tratar a las chicas para acelerar su regreso porque eran, literalmente, los cuerpos de la evidencia.<\/p>\n<p>\u201cPuedo escribir una declaraci\u00f3n sobre c\u00f3mo su condici\u00f3n puede avanzar despu\u00e9s de un chequeo preliminar, pero necesitan un ginec\u00f3logo forense o m\u00e9dico legista. Sea cual sea el tratamiento que reciben, necesita certificaci\u00f3n de una autoridad legal; si no, su declaraci\u00f3n contra los criminales no tendr\u00e1n validez \u201c, declara el doctor Ramos.<\/p>\n<p>Los informes estiman que el 30 por ciento de las mujeres migrantes son atacadas sexualmente en su camino a los Estados Unidos, y representan el 27 por ciento de los nuevos casos diagnosticados de VIH en Chiapas. En las conferencias del doctor Ramos, siempre destaca la prevenci\u00f3n. Sus pl\u00e1ticas sobre el tema siempre terminan con la generosa distribuci\u00f3n de condones a los espectadores masculinos y femeninos. Pero \u00bfde qu\u00e9 sirve un cond\u00f3n en los casos de violaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u201cMi esposa y yo est\u00e1bamos hablando de eso el otro d\u00eda. En estos casos [las chicas hondure\u00f1as], \u00bfqu\u00e9 haces? \u00bfDecirle a tu violador que te d\u00e9 unos segundos para que se ponga un cond\u00f3n y no te de SIDA o cualquier otra cosa? \u201c<\/p>\n<p><strong>Tropiezos en el camino de la salud universal<\/strong><\/p>\n<p>Debido a los esfuerzos de personal m\u00e9dico como el doctor Ramos, y trabajadores sociales como Judith Salazar, la tasa de nuevas infecciones por a\u00f1o ha disminuido; desde 2008, solamente se registraron 108 nuevos casos de VIH. Por otra parte, el programa ha llamado la atenci\u00f3n sobre otros problemas de salud que enfrentan los migrantes y pide una mayor respuesta por parte de los m\u00e9dicos generales.<\/p>\n<p>En 2011, m\u00e1s de 8 mil migrantes tuvieron acceso a servicios gratuitos de salud para enfermedades como la deshidrataci\u00f3n, infecciones del tracto gastrointestinal y respiratorio superior -causadas por la exposici\u00f3n prolongada a los elementos-, huesos rotos, heridas infectadas y extremidades amputadas debido a los saltos del tren. Las heridas sicol\u00f3gicas tambi\u00e9n reciben cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n: una mayor cantidad de expertos m\u00e9dicos piden servicios de asesor\u00eda subvencionados para tratar la depresi\u00f3n, estr\u00e9s postraum\u00e1tico y otras enfermedades mentales.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso con la mejor de las intenciones, este logro en salud p\u00fablica tropieza continuamente con la pol\u00edtica de migraci\u00f3n, la corrupci\u00f3n gubernamental y la escasez de recursos. Lo que sufrieron las dos chicas hondure\u00f1as suele ser la norma para las mujeres migrantes. La incapacidad para frenar la violencia sexual contra las migrantes es parte de la raz\u00f3n por la que las tasas de SIDA aumentan y se feminizan cada vez m\u00e1s. La prevenci\u00f3n y el tratamiento no deben invalidar el derecho de la mujer a no ser violada. A pesar de que las patrullas est\u00e1n para garantizar la seguridad de los migrantes, la polic\u00eda a menudo se involucra en el tr\u00e1fico sexual -un negocio lucrativo que cotiza 1.6 billones de d\u00f3lares al a\u00f1o en Am\u00e9rica Latina y el Caribe- lo que solamente echa m\u00e1s le\u00f1a al fuego de la epidemia.<\/p>\n<p>El acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica y los medicamentos para el VIH es tambi\u00e9n problem\u00e1tica. Debido a las normas internacionales, se ubica a M\u00e9xico como un pa\u00eds de ingresos medios. Esto significa que el precio de antirretrovirales de marca \u2013 actualmente entre 7 mil y 8 mil d\u00f3lares por persona-es dif\u00edcil de negociar. Desde que M\u00e9xico firm\u00f3 el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte, tambi\u00e9n est\u00e1 sujeto a las leyes de patentes estrictas que hacen la producci\u00f3n de medicamentos gen\u00e9ricos pr\u00e1cticamente imposible.<\/p>\n<p>Mientras que los medicamentos antirretrovirales son gratuitos para todos los que son VIH-positivos, el gobierno mexicano tiene que pagar mucho m\u00e1s, por lo que su distribuci\u00f3n a las zonas hist\u00f3ricamente marginadas, como Chiapas, es una cuesti\u00f3n de an\u00e1lisis de costo-beneficio. La prioridad del tratamiento se basa en qui\u00e9n esta m\u00e1s enfermo y se adhiere a su r\u00e9gimen de tratamiento prescrito. Las personas que viven en zonas con acceso limitado a los medios de transporte p\u00fablicos o cl\u00ednicas, y los migrantes que probablemente se van a ir, a veces son vistos como un pasivo y despilfarro de dinero del gobierno.<\/p>\n<p>Por otra parte, la escasez de medicamentos antirretrovirales no es poco com\u00fan en estados como Chiapas. Un art\u00edculo reciente indic\u00f3 que los pacientes con VIH que viven en Chiapas no hab\u00edan recibido medicamentos antirretrovirales desde julio de 2012. El art\u00edculo revel\u00f3 que la escasez era un problema persistente, reflejando que la \u201cfalta de coordinaci\u00f3n entre las oficinas de salud y el consejo de estado ha producido la situaci\u00f3n de docenas de personas que est\u00e1n sin medicamentos.\u201d<\/p>\n<p>Por otra parte, Una Mano Amiga en la Lucha Contra el Sida, una\u00a0 organizaci\u00f3n comunitaria con sede en Tapachula, declar\u00f3 que hasta 10 mil migrantes detenidos, trabajadoras sexuales extranjeras y trabajadores agr\u00edcolas temporales agr\u00edcolas no hab\u00edan recibido ning\u00fan tratamiento a pesar de tener la carga viral necesaria para inscribirse para la terapia antirretroviral gratuita.<\/p>\n<p>A pesar de la cada vez mayor prevalencia del discurso de derechos humanos sobre las condiciones de los migrantes en tr\u00e1nsito, la discriminaci\u00f3n es muy real. A menudo, es dos veces mayor en el caso de los centroamericanos, que son indocumentados y se perciben como un \u201cpat\u00f3geno\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Modificada su versi\u00f3n m\u00e1s dura \u2013de 1974- en el a\u00f1o 2000, la Ley General de Poblaci\u00f3n se\u00f1ala que la inmigraci\u00f3n ilegal en M\u00e9xico se castiga con hasta dos a\u00f1os de prisi\u00f3n, y hasta 10 a\u00f1os para los infractores reincidentes. La ley reserva al gobierno mexicano el derecho de deportar a los extranjeros que son considerados como un detrimento para los \u201cintereses econ\u00f3micos o nacionales\u201d y que faltan la \u201csalud mental o f\u00edsica\u201d o \u201clos fondos necesarios para mantenerse.\u201d Sumado a esto, el estado de Chiapas aprob\u00f3 una ley en 2009 que criminaliza la transmisi\u00f3n del VIH de los portadores que est\u00e1n concientes de su enfermedad y se involucran en relaciones sexuales con otra persona o infectan a trav\u00e9s de medios directos.<\/p>\n<p>Bipolares en el mejor de los casos, los medios de comunicaci\u00f3n ejemplifican y dan forma a esta ambivalencia del Estado hacia los migrantes, haciendo m\u00e1s da\u00f1o que las leyes -que pueden o no ser ejecutadas de modo eficaz-. En 2007, <em>Milenio<\/em> public\u00f3 un art\u00edculo que proclamaba \u201cLa migraci\u00f3n propaga el VIH\/SIDA en M\u00e9xico\u201d, citando una \u201cfalta de adhesi\u00f3n al tratamiento\u201d, y las altas tasas de incidencia entre los centroamericanos en tr\u00e1nsito y los migrantes que regresan como la causa principal de las concentraciones de la enfermedad, por ejemplo, en Tapachula. As\u00ed, mientras que la caridad se reparte, los estereotipos peligrosos involuntariamente creados, desafortunadamente son propagados por los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAl prestar atenci\u00f3n a la salud de los migrantes, nos damos cuenta de los problemas sociales por los que atraviesan, a menudo en soledad\u201d, escribe el doctor Jorge Arellano Estrada, para la revista <em>Migrante<\/em>. \u201cTratamos de curar el cuerpo, escucharlo, sanar el alma, y los males de los que muchos de los migrantes que asistimos son v\u00edctimas, a veces tan lejos de los l\u00edmites de mi comprensi\u00f3n. Sin embargo, estas son las cosas que me motivan a seguir ayudando a estas personas que la sociedad abandona\u201d.<\/p>\n<p>Para aquellos que no lo pagan con sus vidas, las enfermedades f\u00edsicas, mentales y cr\u00f3nicas son la manera en que muchos migrantes que atraviesan M\u00e9xico y viven en los Estados Unidos dan testimonio de un sistema de mercado que ve sus cuerpos como mercanc\u00eda desechable.<\/p>\n<p>Pero a diferencia de Estados Unidos, la atenci\u00f3n de salud en M\u00e9xico no se ve como un elemento codiciado que requiere regulaci\u00f3n. A lo largo de la frontera M\u00e9xico-Guatemala, iniciativas de prevenci\u00f3n del SIDA forman parte de un activismo m\u00e1s amplio de salud y derechos humanos, que enfatiza un sentido de responsabilidad nacional e internacional. Aunque pueden tropezar, estas organizaciones, activistas y profesionales de la salud est\u00e1n entretejiendo una respuesta unificada para garantizar la seguridad individual y la asistencia de salud universal como un derecho humano para todas las personas, independientemente de su condici\u00f3n migratoria. Sus intentos plantean alternativas a la forma en que el acceso a la salud ha llegado a encarnar la ciudadan\u00eda y el privilegio en todo el mundo.<\/p>\n<p><em>Todos los nombres de los participantes entrevistados, excepto del doctor Jorge Salazar y Judith, se han reducido o cambiado.<\/em><\/p>\n<p><em>Alexandra McAnarney es un consultor de comunicaciones y licenciada por la Universidad de Chicago Programa de los Estudios Latino Americanos MA.\u00a0 Antes de estudiar en la Universidad de Chicago, trabaj\u00f3 como Coordinadora de Comunicaciones de la Coalici\u00f3n de Inmigrantes de Florida y como periodista del VIH \/ SIDA en el sur de Florida. Ella escribe para el <a href=\"www.americas.org\">Programa de las Am\u00e9ricas<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n Clayton Conn<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 2007, las tasas del VIH y el SIDA aumentaron en los estados y zonas rurales mexicanas, en parte como resultado de los migrantes que regresan y que incurrieron en conductas de alto riesgo en los Estados Unidos y no han podido recibir un diagn\u00f3stico o tratamiento.<\/p>\n","protected":false},"author":315,"featured_media":54455,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-9064","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/315"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9064"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9064\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9064"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=9064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}