{"id":926,"date":"2005-09-30T14:04:44","date_gmt":"2005-09-30T14:04:44","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=926"},"modified":"2015-11-30T03:27:18","modified_gmt":"2015-11-30T08:27:18","slug":"960","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/960\/","title":{"rendered":"Las madres escalan la campa"},"content":{"rendered":"<p> Como otras madres, Patricia Cervantes ha o&iacute;do la cantaleta de promesas del coro de presidentes, gobernadores y autoridades judiciales. Sus palabras tranquilizadoras aseguran que pondr&aacute;n fin a la impunidad y har&aacute;n justicia a las hijas asesinadas. <\/p>\n<p> Cervantes, cuya hija de 19 a&ntilde;os y de nombre Neyra fue violada, torturada y asesinada el a&ntilde;o pasado en la Ciudad de Chihuahua, ha visto a las autoridades profanar el caso de su familiar al extremo de que alguien puso un cr&aacute;neo de hombre sobre el esqueleto de Neyra para que pareciera que se hab&iacute;a recuperado un cuerpo entero. Ella ha visto horrorizada c&oacute;mo oficiales de la polic&iacute;a estatal de Chihuahua arrestaban a David Meza, su sobrino, y entonces &mdash;seg&uacute;n el testimonio del joven&mdash; lo torturaban para que admitiera falsamente haber matado a Neyra. En Ciudad Ju&aacute;rez, ante la prensa, Cervantes dio un sencillo mensaje: quiere que los verdaderos asesinos de su hija sean aprehendidos. &ldquo;No queremos ya palabras, queremos hechos.&rdquo; <\/p>\n<p> Poco ha cambiado en los casos de Neyra Cervantes y de las m&aacute;s de 400 mujeres y ni&ntilde;as que han sido asesinadas en Ciudad Ju&aacute;rez y Chihuahua desde 1993, de acuerdo con Amnist&iacute;a Internacional y con la prensa. Docenas siguen desaparecidas. Se cree que alrededor de un centenera de las v&iacute;ctimas han sido muertas por asesinos violadores seriales. A&uacute;n as&iacute;, la polic&iacute;a no ha arrestado a ning&uacute;n sospechoso cre&iacute;ble de los asesinatos seriales, al tiempo que chivos expiatorios como Meza siguen encerrados en la c&aacute;rcel y nuevos asesinatos manchan el de por s&iacute; sangriento paisaje. <\/p>\n<p> El nuevo gobernador de Chihuahua, el pri&iacute;sta Jos&eacute; Reyes Baeza, lleg&oacute; al palacio de gobierno el 3 de octubre y fue inmediatamente confrontado con el tema de los feminicidios como la principal prioridad. Nombr&oacute; a una mujer, Patricia Gonz&aacute;lez, nueva procuradora general del estado; se reuni&oacute; con familiares de las v&iacute;ctimas; reorganiz&oacute; al personal de procuraci&oacute;n de justicia y de servicio a las mujeres; cambi&oacute; el nombre de la Polic&iacute;a Judicial Estatal del Estado, vinculada al crimen organizado, y declar&oacute; que &ldquo;debemos bajar la impunidad y sanear los cuerpos de seguridad.&rdquo; <\/p>\n<p> Pero las cosas no han comenzado bien para el nuevo gobernador. Horas despu&eacute;s del comienzo de su mandato, el cuerpo de una mujer fue descubierto en la ciudad de Chihuahua. En las semanas siguientes, cinco mujeres y ni&ntilde;as m&aacute;s fueron asesinadas en esa ciudad y en Ju&aacute;rez. Algunos de los &uacute;ltimos asesinatos siguen un patr&oacute;n anterior, cuando los cambios en el gobierno o los eventos p&uacute;blicos relacionados con los derechos de las mujeres han ido acompa&ntilde;ados por el descubrimiento de nuevos cuerpos. Como si se estuviera dando un mensaje macabro. <\/p>\n<p> Una v&iacute;ctima recuperada el 25 de noviembre, D&iacute;a para Eliminar la Violencia Contra las Mujeres, fue identificada tentativamente como Martha Cecilia Vargas, una madre de dos ni&ntilde;os que desapareci&oacute; en agosto despu&eacute;s de dejar su casa para buscar trabajo en la industria maquiladora. Si la identificaci&oacute;n de la v&iacute;ctima se confirma, el asesinato de Vargas ser&iacute;a el m&aacute;s reciente ejemplo de c&oacute;mo las autoridades han rebajado el verdadero n&uacute;mero de mujeres desaparecidas o asesinadas en la frontera. El nombre de la joven madre no estaba en la lista oficial de 35 mujeres desaparecidas emitida por funcionarios federales y estatales a principios de noviembre. <\/p>\n<h1>&nbsp; <\/h1>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Una caravana por la justicia <\/font><\/h3>\n<p> Sin justicia a la vista, Patricia Cervantes y otros familiares de v&iacute;ctimas se embarcaron en una mega gira por 54 ciudades de Estados Unidos y Canad&aacute; en octubre. Con el nombre de Caravana Internacional por la Justicia en Ciudad Ju&aacute;rez y Chihuahua y coorganizada por la Red de Solidaridad con M&eacute;xico y varias organizaciones locales, miembros de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, de Ciudad Ju&aacute;rez, y de Justicia para Nuestras Hijas, de Chihuahua, hablaron ante miles de personas, desde estudiantes de preparatoria hasta adultos mayores, y aparecieron en noticieros locales. Testificaron ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos en Washington, DC, y se reunieron con miembros del Congreso estadounidense. <\/p>\n<p> En Las Vegas, Nuevo M&eacute;xico, el alcalde proclam&oacute; un d&iacute;a de solidaridad y se abri&oacute; un nuevo espacio cuando el concejo de la ciudad de Nueva York aprob&oacute; una resoluci&oacute;n promoviendo la retirada de las inversiones de sus compa&ntilde;&iacute;as en plantas maquiladoras de Ju&aacute;rez si no empiezan a proteger a sus trabajadores. Para participantes en la Caravana como Maril&uacute; Garc&iacute;a, cuya hija de 17 a&ntilde;os Lilia Alejandra fue violada y asesinada en Ju&aacute;rez en 2001, la gira fue agridulce. &ldquo; Me hubiera gustado que fuera una caravana, no s&eacute;, por alg&uacute;n motivo de alegr&iacute;a. Es una verg&uuml;enza que las familiares tengan que unirse a una caravana as&iacute;, que tengan que ir a pedir justicia a otros pa&iacute;ses porque en su propio pa&iacute;s no se les da justicia.&rdquo; E l 31 de octubre, cuando las viajeras madres volvieron a casa, oficiales de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) les quitaron sus fotos contra su voluntad y algunos activistas reportaron que la polic&iacute;a de Ciudad Ju&aacute;rez los hab&iacute;a seguido en los d&iacute;as siguientes. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">El gobierno mexicano suelta el bal&oacute;n&#8230; otra vez<\/font><\/h3>\n<p> De por s&iacute; un esc&aacute;ndalo internacional, los casos sin resolver de las j&oacute;venes en Chihuahua no s&oacute;lo ponen en cuesti&oacute;n el r&eacute;cord de la administraci&oacute;n Fox en materia de Derechos Humanos, sino que, adem&aacute;s, amenazan la gobernabilidad del pa&iacute;s. En Ju&aacute;rez, &ldquo;hay un colapso del Estado de derecho,&rdquo; afirma de plano la diputada federal por el PRD Marcela Lagarde, presidenta de la comisi&oacute;n de la C&aacute;mara de Diputados mexicana para los feminicidios. <\/p>\n<p> Hartos de la incapacidad de la Procuradur&iacute;a General de Justicia del estado (PGJE) para resolver los asesinatos, varios activistas presionaron al presidente Fox el a&ntilde;o pasado para que el gobierno federal asumiera un mayor papel. Fox nombr&oacute; a la ex presidenta de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos Estatal de Jalisco, Guadalupe Morf&iacute;n, nueva Comisionada para la Prevenci&oacute;n y la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Ju&aacute;rez. El Presidente nombr&oacute; entonces a Mar&iacute;a L&oacute;pez Urbina fiscal federal especial. Se esperaba ampliamente que L&oacute;pez Urbina lanzara inmediatamente una investigaci&oacute;n criminal en busca de los asesinos. <\/p>\n<p> Un a&ntilde;o despu&eacute;s, sin embargo, el r&eacute;cord federal comienza a parecerse al estatal. Aunque la oficina de L&oacute;pez Urbina localiz&oacute; vivas a algunas de las mujeres desaparecidas, no ha detenido a ning&uacute;n sospechoso por los asesinatos seriales o asignado muchos de los nuevos casos a investigadores federales. Repasando los viejos archivos estatales, la fiscal especial acus&oacute; a 129 funcionarios de la PGJE por negligencia y posible abandono de labores. L&oacute;pez Urbina entreg&oacute; entonces sus nombres a la PGJE &mdash;la misma agencia cuyo personal fue acusado de cometer las violaciones en primer lugar&mdash; para que se siguiera acci&oacute;n legal. <\/p>\n<p> La nueva administraci&oacute;n de la PGJE ha cesado a unos veinte de sus oficiales, pero muchos han evitado los tribunales a trav&eacute;s de maniobras legales. Es de resaltar que L&oacute;pez Urbina no mencion&oacute; a dos anteriores gobernadores de Chihuahua, Francisco Barrio, del Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN) y Patricio Mart&iacute;nez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), o a ninguno de los numerosos procuradores generales estatales o del municipio de Ju&aacute;rez como sospechosos de tener alguna responsabilidad en las fracasadas investigaciones. Todos los individuos identificados por L&oacute;pez Urbina fueron funcionarios de niveles medio o bajo, y una docena de ellos han denunciado a la fiscal especial por difamaci&oacute;n. <\/p>\n<p> La ex fiscal especial para los homicidios de mujeres en Ciudad Ju&aacute;rez, Zulema Bol&iacute;var, uno de los funcionarios identificados por L&oacute;pez Urbina por supuesta negligencia, y actual asistente del director del penal de Ju&aacute;rez, hizo un esc&aacute;ndalo por su parte en noviembre, cuando declar&oacute; que sus superiores anteriores, el ex procurador general estatal Arturo Gonz&aacute;lez y el ex procurador de Ciudad Ju&aacute;rez Jos&eacute; Manuel Ortega la hab&iacute;an retirado de un caso notorio en 2001, en el que ocho mujeres fueron encontradas asesinadas en la mitad de Ju&aacute;rez. Dos choferes de cami&oacute;n, inculpados por la PGJE en esos cr&iacute;menes, son cre&iacute;dos inocentes por muchos. Mientras las declaraciones de Bol&iacute;var implicar&iacute;an que sus supervisores pueden ser responsables de algo m&aacute;s que negligencia, ninguno de sus nombres fue mencionado por L&oacute;pez Urbina en sus recientes reportes. Al ser interrogada por la prensa local sobre si las declaraciones de Bol&iacute;var ser&iacute;an investigadas, la Procuradora General de Justicia del estado, Patricia Gonz&aacute;lez, dijo que impedimentos legales no se lo permit&iacute;an. Entre tanto, Ortega sigue siendo director legal de la PGJE. <\/p>\n<p> La organizaci&oacute;n sin fines de lucro Oficina de Washington para Am&eacute;rica Latina (WOLA, por sus siglas en ingl&eacute;s) critic&oacute; la labor que L&oacute;pez Urbina ha desempe&ntilde;ado hasta ahora, resaltando que los mismos archivos deficientes utilizados para identificar supuestas ilegalidades en la impartici&oacute;n de justicia fueron la base para menospreciar los feminicidos. En efecto, las estad&iacute;sticas de asesinatos de L&oacute;pez Urbina son mucho menores que el probable n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, que son muchas veces excluidas de la tasa de muertes, de acuerdo <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">online casino<\/a>  con testigos oculares y versiones de familiares. Baste recordar que el 23 de septiembre de 2002, el d&iacute;a en que el entonces gobernador Patricio Mart&iacute;nez estuvo en Ju&aacute;rez para inaugurar la desdichada comisi&oacute;n interinstitucional que se ocupar&iacute;a de los asesinatos, el cuerpo de Erica P&eacute;rez, de 26 a&ntilde;os, fue aventado en un lote vac&iacute;o. <\/p>\n<p> El mismo d&iacute;a en que apareci&oacute; el cuerpo de P&eacute;rez, el esqueleto de otra supuesta v&iacute;ctima fue encontrado detr&aacute;s de otra planta maquiladora. Juana Sandoval desapareci&oacute; tambi&eacute;n. Cuatro meses despu&eacute;s fue encontrada violada y asesinada junto con otras dos v&iacute;ctimas. <\/p>\n<p> Las primeras versiones de la polic&iacute;a en los medios reportaban que P&eacute;rez hab&iacute;a sido violada y estrangulada. El entonces Procurador General del estado, Jos&eacute; &ldquo;Chito&rdquo; Silva proclam&oacute; r&aacute;pidamente que P&eacute;rez hab&iacute;a muerto de una sobredosis de droga y su muerte no fue incluida en la lista oficial de feminicidios. <\/p>\n<p> Trabajadora de la maquila desempleada y antigua empleada de la escuela privada Instituto M&eacute;xico, P&eacute;rez desapareci&oacute; despu&eacute;s de dejar su casa buscando trabajo, de acuerdo con la madre de la v&iacute;ctima, Elia Escobedo. La perturbada Escobedo debe ahora cuidar a los dos hijos de Erica con un salario que consigue lavando y planchando ropa. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Los chivos expiatorios se pudre<\/font><\/h3>\n<p> Aunque el gobierno mexicano clama dice mantenerse a la altura de los acuerdos internacionales de derechos humanos que proh&iacute;ben la tortura, el encarcelamiento de varios sospechosos de los asesinatos seriales a pesar de que no hay pruebas en su contra sugiere que la situaci&oacute;n es distinta. Adem&aacute;s de David Meza, otros sospechosos incluyen a la ciudadana estadounidense Cynthia Kiecker y a su esposo, el mexicano Ulises Perz&aacute;bal. Ambos dicen haber sido salvajemente torturados. La pareja est&aacute; siendo juzgada por el asesinato en 2003 de Viviana Rayas, de 16 a&ntilde;os, en Chihuahua, y se espera que se decida muy pronto sobre su caso. <\/p>\n<p> Est&aacute; despu&eacute;s el caso del chofer de cami&oacute;n V&iacute;ctor &ldquo;El Cerillo&rdquo; Garc&iacute;a. Detenido con su compa&ntilde;ero Gustavo Gonz&aacute;lez en 2001 por el asesinato de 8 mujeres, Garc&iacute;a y Gonz&aacute;lez acusaron a miembros de la Polic&iacute;a Judicial Estatal (PJE) de Chihuahua de torturarlos. El abogado de Gonz&aacute;lez, Mario Escobedo Jr., que se quej&oacute; con sus colegas de que lo estaban amenazando para que abandonara el caso, fue asesinado poco despu&eacute;s por oficiales de la PJE encabezados por el mismo comandante que hab&iacute;a supuestamente supervisado la detenci&oacute;n y tortura de los choferes. En 2003, Gonz&aacute;lez mismo muri&oacute; misteriosamente en una prisi&oacute;n de Chihuahua antes inclusive de ser sentenciado. <\/p>\n<p> La comisionada Morf&iacute;n cree en los reportes de Naciones Unidas, de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos, de la Comisi&oacute;n Nacional de Derechos Humanos y de Amnist&iacute;a Internacional, que establecen que muchos sospechosos, incluyendo a Garc&iacute;a, han sido torturados para que confiesen cr&iacute;menes que no cometieron. La oficina de Morf&iacute;n ha promovido la aplicaci&oacute;n del Protocolo de Estambul, un m&eacute;todo riguroso para documentar la tortura, para confirmar las quejas de los sospechosos. A principios de este a&ntilde;o, Morf&iacute;n logr&oacute; la transferencia de Garc&iacute;a desde Chihuahua de vuelta a un penal en Ju&aacute;rez y estableci&oacute; entrevistas con personal de la PGR para verificar las denuncias de tortura del sospechoso bajo los est&aacute;ndares de Estambul. <\/p>\n<p> Pero los esfuerzos de Morf&iacute;n fueron derrivados el mes pasado cuando el juez de Chihuahua Gustavo Mu&ntilde;oz Gamboa, ignorando la aplicaci&oacute;n del Protocolo de Estambul y la falta de cualquier evidencia f&iacute;sica real contra Garc&iacute;a, sentenci&oacute; a Garc&iacute;a a 50 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por asesinato. <\/p>\n<p><b> &nbsp;<\/b><\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">El fantasma del encubrimiento crece <\/font><\/h3>\n<p> Con los esfuerzos federal y estatal sumidos en el caos, hay varias l&iacute;neas de investigaci&oacute;n sobre qui&eacute;n es verdaderamente responsable por los feminicidios que merecen una investigaci&oacute;n m&aacute;s a fondo. Las pistas incluyen una red privada de escuelas de computaci&oacute;n, bares y comercios operando tanto en el centro de Ju&aacute;rez como en el de Chihuahua; polic&iacute;as de distintas agencias; narcotraficantes; ricos empresarios, pol&iacute;ticos, traficantes de migrantes; residentes de El Paso, y elementos dentro de la PGJE &mdash;la misma agencia policial que supuestamente est&aacute; persiguiendo los asesinatos de mujeres. <\/p>\n<p> &quot;Todos est&aacute;n inmiscuidos en todos estos casos de asesinatos de mujeres y secuestros,&rdquo; dice Evangelina Arce. Frustrada ante la par&aacute;lisis del Estado, Arce comenz&oacute; su propia investigaci&oacute;n sobre la desaparici&oacute;n de su hija Silvia y su amiga Griselda Mares. Sigui&oacute; una pista que la llev&oacute; hasta dos oficiales de la Polic&iacute;a Judicial Federal, probables culpables. Los hombres no han sido detenidos, pero Arce dice que ha estado bajo vigilancia de la polic&iacute;a estatal de Chihuahua, que ha sido golpeada en la calle y atropellada por un auto desde que habl&oacute;. <\/p>\n<p> Otra pista sin seguir implica a H&eacute;ctor Lastra, ex oficial de la PGJE que fue arrestado en febrero acusado de manejar una red de prostituci&oacute;n de ni&ntilde;as menores de edad. Al negar las acusaciones, Lastra fue r&aacute;pidamente puesto en libertad bajo fianza. Supuestamente, Lastra presion&oacute; a adolescentes que trabajaban en restaurantes de comida r&aacute;pida de Ju&aacute;rez para que se acostaran con empresarios prominentes. A los clientes se les presentaron, supuestamente, cat&aacute;logos con fotos de las ni&ntilde;as, cuya edad y apariencia f&iacute;sica eran similares a las de otras v&iacute;ctimas de asesinatos seriales anteriores. En una reuni&oacute;n con la comisi&oacute;n de la C&aacute;mara de Diputados mexicana para los feminicidios en Ju&aacute;rez el mes pasado, la abogada Lucha Castro, representante de familiares de v&iacute;ctimas de asesinato, dijo que dos de las ni&ntilde;as que acusaron a Lastra denunciaron que la red hab&iacute;a estado llevando ni&ntilde;as de Ciudad Ju&aacute;rez a Chihuahua, a la casa de campa&ntilde;a del actual gobernador del estado. La comisionada Morf&iacute;n, cuya oficina ha hablado en repetidas ocasiones sobre la gravedad del caso de Lastra, solicit&oacute; poco antes protecci&oacute;n para las familias de las ni&ntilde;as involucradas. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Los activistas dan un paso adelante <\/font><\/h3>\n<p> Sin intimidarse, los familiars de las v&iacute;ctimas y activistas feministas est&aacute;n presionando todav&iacute;a m&aacute;s en una lucha en muchos frentes. La abogada Lucha Castro planea seguir presionando con casos que presentar&aacute; ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos que acusar&aacute;n al gobierno mexicano de violar los derechos de las v&iacute;ctimas y de sus familiares. En Estados Unidos, varios activistas est&aacute;n apoyando resoluciones en el Senado y en la C&aacute;mara de Representantes, presentadas por la representante Hilda Solis, dem&oacute;crata de California, y por el senador Jeff Bingama, dem&oacute;crata de Nuevo M&eacute;xico, que ofrecer&iacute;a una mayor asistencia t&eacute;cnica estadounidense para la investigaci&oacute;n y que pondr&iacute;an oficialmente el tema en la agenda bilateral de M&eacute;xico y Estados Unidos. <\/p>\n<p> En la Ciudad de M&eacute;xico, un grupo de acad&eacute;micos y de activistas formaron el Grupo Alternativas, generando recomendaciones concretas para asignar a la jurisdicci&oacute;n federal todos los casos de asesinatos y conformar una sola agencia policial que se ocupe de ellos. El plan ser&aacute; considerado por la comisi&oacute;n de la C&aacute;mara de Diputados para los feminicidios, de acuerdo con la presidenta de la Comisi&oacute;n Marcela Lagarde. La comisi&oacute;n para los feminicidios, adem&aacute;s, pretende revisar una serie de asesinatos de mujeres en otros estados mexicanos adem&aacute;s de Chihuahua: Sonora, Tamaulipas, Coahuila y Guanajuato, entre otros. <\/p>\n<p> Durante la &uacute;ltima semana de noviembre, docenas de madres de v&iacute;ctimas de asesinatos se desplazaron a la Ciudad de M&eacute;xico para encontrarse con funcionarios gubernamentales, incluso con el presidente Fox, y para asistir a las manifestaciones anti-feminicidios en la capital. Entre sus demandas estaban nuevos llamados al gobierno federal para que se haga cargo de las investigaciones de los asesinatos; que publiquen una lista de prisioneros pol&iacute;ticos, y que se instalen 400 c&aacute;maras de video para seguridad en Ju&aacute;rez. Mientras Fox instru&iacute;a a los miembros de su gabinete para que trabajaran m&aacute;s de cerca con las madres, Norma Ledesma, madre de una estudiante de computaci&oacute;n de 16 a&ntilde;os violada y asesinada en Chihuahua en 2002, fue citada diciendo que estaba &ldquo; mas decepcionada que nunca&rdquo; por la respuesta del gobierno a los feminicidios. Un intento distinto, infructuoso, por reunirse con la esposa de Fox, Marta Sahag&uacute;n, desat&oacute; las denuncias de las madres. De acuerdo con Norma Andrade, madre de Lilia Alejandra Garc&iacute;a, ella y su otra hija, Maril&uacute;, fueron detenidas por la polic&iacute;a durante tres horas afuera de la casa presidencial mexicana, Los Pinos, despu&eacute;s de tratar de entregar una petici&oacute;n. Andrade se quejaba diciendo que &ldquo;las victimas son tratadas peor que los responsables y asesinos de este femicidio.&rdquo; <\/p>\n<p> Algunos dicen que el tiempo del gobierno mexicano se agot&oacute; hace mucho tiempo. La activista chihuahuense Graciela Ramos, que trabaja con Mujeres por M&eacute;xico y Mujeres de Negro, dice que sus grupos abogan por traer especialistas internacionales para resolver los asesinatos. &ldquo;Que venga gente que sepa investigar. Que venga gente que no tenga ning&uacute;n compromiso con ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, que no tenga que proteger a ning&uacute;n ex funcionario o funcionario, para que de veras se pueda llegar a la verdad,&rdquo; dice Ramos. &ldquo;Para esto, realmente se necesita un muy buen presupuesto, y se necesita much&iacute;sima decisi&oacute;n, much&iacute;sima determinaci&oacute;n, para que podamos que llegar realmente a un indicio de soluci&oacute;n.&rdquo; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como otras madres, Patricia Cervantes ha o&iacute;do la cantaleta de promesas del coro de presidentes, gobernadores y autoridades judiciales. 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