{"id":9375,"date":"2013-04-19T11:00:44","date_gmt":"2013-04-19T16:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=9375"},"modified":"2013-04-19T11:00:44","modified_gmt":"2013-04-19T16:00:44","slug":"uruguay-nace-un-movimiento-contra-la-mineria-y-el-extractivismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/uruguay-nace-un-movimiento-contra-la-mineria-y-el-extractivismo\/","title":{"rendered":"Uruguay: Nace un movimiento contra la miner\u00eda y el extractivismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/12-octubre-2011-22-42-03-segunda-marcha-nacional-en-defensa-de-la-tierra-y-los-bienes-naturales_detalle_media.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9377\" title=\"\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/12-octubre-2011-22-42-03-segunda-marcha-nacional-en-defensa-de-la-tierra-y-los-bienes-naturales_detalle_media-300x208.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/a>El 7 de marzo cay\u00f3 uno de los m\u00e1s s\u00f3lidos mitos de los uruguayos: la confianza en las empresas estatales. Ese d\u00eda quienes abrieron los grifos sintieron un olor nauseabundo y los que tomaron mate o caf\u00e9 sintieron un sabor extra\u00f1o. La empresa estatal encargada del suministro de agua, OSE (Obras Sanitarias del Estado), debi\u00f3 reconocer \u201cun episodio\u201d de contaminaci\u00f3n con algas en la cuenca del r\u00edo Santa Luc\u00eda, que abastece a seis de cada diez uruguayos.<\/p>\n<p>Pese a ello la empresa estatal asegur\u00f3 que el agua es potable. Un comunicado liberado d\u00edas despu\u00e9s se\u00f1al\u00f3: \u201cEn relaci\u00f3n al evento de olor y sabor percibido por la poblaci\u00f3n del \u00e1rea metropolitana d\u00edas atr\u00e1s, OSE comunica que se debi\u00f3 exclusivamente a una sustancia liberada por un tipo de alga microsc\u00f3pica en el R\u00edo Santa Luc\u00eda. Dicha sustancia, llamada geosmina, no tiene incidencia sobre la salud de la poblaci\u00f3n\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Las autoridades cerraron filas y negaron enf\u00e1ticamente la contaminaci\u00f3n de las fuentes de agua, que siempre hab\u00edan sido de gran calidad. Sin embargo, gran parte de la poblaci\u00f3n no crey\u00f3 en los argumentos del Estado y se volc\u00f3 a comprar agua embotellada agotando las existencias.<\/p>\n<p>Este suceso no hubiera tenido mayor trascendencia si no fuera porque en los \u00faltimos a\u00f1os viene creciendo un movimiento contra la instalaci\u00f3n de una mina de hierro a cielo abierto, Aratir\u00ed de capitales hind\u00faes, que cuestiona adem\u00e1s la contaminaci\u00f3n por el uso masivo de plaguicidas y fertilizantes en los cultivos de soya y en la forestaci\u00f3n. En rigor, la sensibilidad ambientalista creci\u00f3 con el debate instalado a ra\u00edz de la instalaci\u00f3n de una enorme f\u00e1brica de celulosa en el r\u00edo Uruguay.<\/p>\n<p>En aquel momento, entre 2003 y 2008 aproximadamente, en un clima de euforia por la llegada al gobierno del Frente Amplio (2004) y un ambiente nacionalista exacerbado por las controversias con los ambientalistas y el gobierno argentinos, la mayor parte de la poblaci\u00f3n apoy\u00f3 al gobierno uruguayo. Ahora las cosas cambiaron. La poblaci\u00f3n rural (apenas el 5% del total) comenz\u00f3 a percibir los efectos nocivos del desarrollo agropecuario y los peque\u00f1os productores tradicionales (incluyendo los ganaderos) comenzaron a movilizarse.<\/p>\n<p><strong>Un pa\u00eds contaminado<\/strong><\/p>\n<p>Es dif\u00edcil aceptar que los r\u00edos uruguayos est\u00e1n contaminados. El pa\u00eds fue siempre un para\u00edso natural, con industria liviana y pocos coches, con ganader\u00eda extensiva y agricultura cerealera. Pero en la \u00faltima d\u00e9cada, por la especulaci\u00f3n con los alimentos y los minerales, las cosas cambiaron dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p>Los principales cambios se concentran en la producci\u00f3n rural, a lo largo de los \u00faltimos diez a\u00f1os. El precio de la tierra se multiplic\u00f3 por seis (de 500 a 3.000 d\u00f3lares la hect\u00e1rea en promedio). El 38% de la superficie agropecuaria fue vendida, y el 41% fue arrendada<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Entre 2000 y 2008 los propietarios uruguayos perdieron 1,8 millones de hect\u00e1reas que pasaron a las sociedades an\u00f3nimas que adquirieron una superficie similar.<\/p>\n<p>Hubo una fuerte concentraci\u00f3n de tierras en capitales multinacionales: catorce grupos poseen un mill\u00f3n de hect\u00e1reas. Montes del Plata (chileno- sueco-finlandesa) tiene 234.000 hect\u00e1reas; le sigue Forestal Oriental (finlandesa) con 200.000 hect\u00e1reas. La estadounidense Weyerheuser tiene 140.000 hect\u00e1reas y las argentinas El Tejar y Agronegocios del Plata (ADP) con 140.000 y 100.000 hect\u00e1reas completan la lista de las mayores inversiones extranjeras.<\/p>\n<p>En la campa\u00f1a 2001-2002 hab\u00eda s\u00f3lo 29 mil hect\u00e1reas sembradas con soja. En 2012 super\u00f3 un mill\u00f3n de hect\u00e1reas. Otro mill\u00f3n est\u00e1n forestadas. Esto supone un aumento exponencial del uso de plaguicidas y fertilizantes que son arrastrados por la lluvia hasta los r\u00edos. Aqu\u00ed comienza un drama que la poblaci\u00f3n est\u00e1 empezando a percibir.<\/p>\n<p>Un estudio de la Direcci\u00f3n Nacional de Medo Ambiente (DINAMA) de 2011 en el r\u00edo Santa Luc\u00eda (del que proviene el 60% del agua potable) result\u00f3 en un esc\u00e1ndalo: los niveles de f\u00f3sforo admitidos internacionalmente son de 25 microgramos por litro, pero en el r\u00edo los m\u00ednimos oscilaron entre 70 y 12.900 microgramos por litro<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. Ha habido m\u00faltiples denuncias de cient\u00edficos y organizaciones ambientalistas sobre la contaminaci\u00f3n, pero el Estado no ha hecho mucho.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Luis Aubriot de la Facultad de Ciencias dijo a la prensa que \u201csin la reducci\u00f3n de las cargas de nitr\u00f3geno y f\u00f3sforo\u201d no se van a solucionar los problemas del agua<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>. Otro bi\u00f3logo, Mario Calcagno, record\u00f3 que adem\u00e1s de las fumigaciones y fertilizantes que se usan para la soya el r\u00edo Santa Luc\u00eda recibe efluentes de frigor\u00edficos, industrias de alimentos y centros urbanos, y que el monte nativo a sus orillas ha ido desapareciendo. \u201cEs un desastre\u201d, concluy\u00f3<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Uno de los argumentos m\u00e1s s\u00f3lidos fue el esgrimido por Diego Martino, que represent\u00f3 a Uruguay en el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente: \u201cEn 2010 se detectaron niveles de atracina en el agua. Es uno de los componentes del glifosato. No hay ning\u00fan estudio a nivel nacional que diga cu\u00e1l es la consecuencia de niveles muy bajos de atracina consumidos a lo largo de diez a\u00f1os\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n el principal problema es la incapacidad del Estado para controlar y luego tomar decisiones. Puso un ejemplo: \u00bfCu\u00e1nto tiempo le llev\u00f3 a la DINAMA cambiar la distancia de 50 metros a 500 metros para la fumigaci\u00f3n alrededor de una escuela rural? A\u00f1os\u201d. No se sabe cu\u00e1ntos ni\u00f1os enfermaron por esa demora.<\/p>\n<p>Uno de los principales problemas son los embalses, que en su mayor parte se utilizan para el riego y el cultivo de arroz. En un peque\u00f1o pa\u00eds como Uruguay hay m\u00e1s de mil embalses que con el calor del verano se convierte en lugares donde crecen algas porque concentran los agroqu\u00edmicos. Con las lluvias los embalses derraman sus aguas en los r\u00edos. Todos los r\u00edos del Uruguay, incluyendo anch\u00edsimo el R\u00edo de la Plata, est\u00e1n verdes de contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ganado tambi\u00e9n est\u00e1 siendo afectado. Un productor del centro del pa\u00eds, cuyas ovejas beben en el gran embalse de Rinc\u00f3n del Bonete, sufri\u00f3 la muerte de 56 ovejas en un a\u00f1o, todas intoxicadas<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. La directora de Recursos Renovables del Ministerio de Ganader\u00eda, Agricultura y Pesca reconoci\u00f3 que \u201cUruguay no tiene un diagn\u00f3stico del estado de sus aguas\u201d, pero la misma autoridad acepta que se cultive soya a cuatro metros de lagunas, r\u00edos y arroyos, aunque la legislaci\u00f3n establece una distancia de ocho metros, tambi\u00e9n insuficiente<a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Daniel Panario es director del Instituto de Ecolog\u00eda y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias y recibi\u00f3 en 2012 el Premio Nacional a la Excelencia Ciudadana. Es el m\u00e1s destacado y combativo cient\u00edfico del pa\u00eds que denuncia la contaminaci\u00f3n hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os. En su opini\u00f3n el mejor ejemplo vinculado al agua es el del plomo.<\/p>\n<p>\u201cEn la d\u00e9cada de 1940 en Inglaterra se concluy\u00f3 que el bajo rendimiento de los ni\u00f1os en las escuelas se deb\u00eda al plomo y cambiaron inmediatamente todas las ca\u00f1er\u00edas. En Uruguay esto se comprob\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970. Estamos en 2013 y todav\u00eda no se terminaron de cambiar las ca\u00f1er\u00edas de plomo en Montevideo. Dicen que tienen otras prioridades y que es muy caro\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del Estado, la universidad es un obst\u00e1culo para hacer conocer la realidad a la poblaci\u00f3n. \u201cUno no tiene total libertad para investigar temas de inter\u00e9s nacional. Cuando uno sale a hablar se arriesga a tener que enfrentarse con las autoridades. Hace pocos d\u00edas el rector aclar\u00f3 que yo hablaba a t\u00edtulo personal y me dijo que le hac\u00eda da\u00f1o a la facultad\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparecen dos problemas: los acad\u00e9micos priorizan investigaciones que puedan ser publicadas en revistas especializadas, en general en ingl\u00e9s, a las que la gente com\u00fan no tiene acceso. Por otro lado, las universidades dependen de convenios y fondos que provienen de diversos organismos internacionales y de empresas privadas que no tienen inter\u00e9s en que se conozcan cr\u00edticas a los productos que venden las multinacionales.<\/p>\n<p>Investigadores como Panario, pese al reconocimiento nacional e internacional, suelen ser boicoteados por los propios universitarios. Se present\u00f3 en dos oportunidades al fondo nacional de investigadores y las dos veces fue rechazado. Tuvo que apelar a instancias superiores para ser admitido. Ahora se muestra feliz ante el crecimiento del movimiento contra la miner\u00eda a cielo abierto.<\/p>\n<p><strong>Un movimiento diferente <\/strong><\/p>\n<p>Los precios del mineral de hierro se mantuvieron estables por veinte a\u00f1os. En 1985 la tonelada m\u00e9trica seca se pagaba a 26 d\u00f3lares. En 2004 hab\u00eda llegado a 38 d\u00f3lares para trepar a 140 en 2008. En 2009 el precio cay\u00f3 a 101 d\u00f3lares la tonelada, pero ahora est\u00e1 subiendo. No es cualquier metal, ya que el mineral de hierro representa el 95 por ciento de todos metales utilizados en la industria.<\/p>\n<p>Minera Aratir\u00ed pertenece a Zamin Ferrous, grupo indio con sede en Londres. Cuenta con siete proyectos en Sudam\u00e9rica, cinco de ellos en Brasil, uno en Per\u00fa y otro en Uruguay, y espera producir en todo el continente unos 50 millones de toneladas de mineral de hierro para 2013. Pero el potencial de la empresa en la regi\u00f3n se eleva a 10 mil millones de toneladas.<\/p>\n<p>En Uruguay se les concesionaron unas 110 mil hect\u00e1reas en zonas dedicadas a la ganader\u00eda extensiva y la forestaci\u00f3n, donde realizaron perforaciones para detectar las \u00e1reas de mayor densidad de mineral de hierro. El proyecto minero tiene tres partes: la zona de explotaci\u00f3n, el <em>mineroducto<\/em> de unos 220 kil\u00f3metros hasta la costa de Rocha y la terminal de carga. En total estiman invertir 2.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>A fines de 2010 cuando el parlamento aprob\u00f3 el C\u00f3digo de Miner\u00eda los peque\u00f1os productores rurales de las localidades donde se instalar\u00e1 Aratir\u00ed, Valentines y Cerro Chato (180 y 3.000 habitantes cada una), comenzaron a movilizarse. En enero de 2011 comisiones de vecinos de la costa, donde se instalar\u00e1 el puerto para la exportaci\u00f3n del hierro, iniciaron una recogida de firmas contra el proyecto.<\/p>\n<p>De ah\u00ed en adelante la actividad se fue intensificando. Primero asistieron al parlamento a explicar los motivos de la oposici\u00f3n al proyecto. Los peque\u00f1os ganaderos ver\u00edan distorsionada la producci\u00f3n, ya sea porque ser\u00e1n expropiados y forzados a emigrar o por la contaminaci\u00f3n del aire y el agua. Los habitantes de los pueblos costeros sufrir\u00edan da\u00f1o en la pesca y se ahuyentar\u00e1 el turismo.<\/p>\n<p>Luego realizaron decenas de charlas informativas en los m\u00e1s diversos lugares, muchos de ellos peque\u00f1os pueblos de 50 o 100 habitantes. Finalmente convocaron una primera marcha nacional en Montevideo con la consigna \u201cNo a la miner\u00eda, s\u00ed a los recursos naturales\u201d, en mayo de 2011. La empresa convoc\u00f3 a su vez una marcha en Cerro Chato movilizando comerciantes y trabadores. Al d\u00eda siguiente los productores doblaron la cantidad de personas movilizadas, desafiando a la multinacional que tambi\u00e9n comenz\u00f3 a realizar charlas informativas boicoteadas por los que se oponen a la miner\u00eda.<\/p>\n<p>En julio de 2011 se cre\u00f3 la Confederaci\u00f3n de Pueblos Costeros con representantes de siete pueblos del departamento oce\u00e1nico de Rocha: La Paloma (3.500 hab.), Aguas Dulces (400), Punta del Diablo (800), Valizas (330), La Pedrera (200), La Esmeralda (57) y Cabo Polonio. Se oponen a la construcci\u00f3n de un puerto en La Paloma para la exportaci\u00f3n de madera para las f\u00e1bricas de celulosa y del puerto oce\u00e1nico para el hierro.<\/p>\n<p>El 12 de octubre se realiza la segunda marcha nacional donde confluyen colectivos del norte, el centro, el sur y de la zona costera, integrados por productores y trabajadores rurales. Varias personalidades del arte y el espect\u00e1culo participan en un video contra la megaminer\u00eda. A partir de ese momento cada regi\u00f3n se concentra en la realizaci\u00f3n de actividades locales y se crea la Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra y los Bienes Naturales con unos 36 colectivos de base<a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>A mediados de 2012 el gobierno confirma la construcci\u00f3n de un puerto de aguas profundas para la exportaci\u00f3n de hierro, madera y otros productos cerca de La Paloma. El movimiento contra la miner\u00eda realiza en agosto su primera asamblea nacional en Tacuaremb\u00f3 (norte) con la asistencia de 300 personas de 35 colectivos.<\/p>\n<p>Participan tres sindicatos, grupos ind\u00edgenas, radios comunitarias, productores y trabajadores rurales. Miembros de los pueblos costeros optan por la acci\u00f3n directa para impedir las obras del puerto de La Paloma. El 12 de octubre se realiza la tercera marcha nacional en Montevideo con 10 mil personas, con decenas de gauchos a caballo, tractores, banderas de pueblos originarios, ambientalistas y sindicatos.<\/p>\n<p>El movimiento contra la miner\u00eda tiene tres caracter\u00edsticas in\u00e9ditas en Uruguay. La primera es que nace en el Interior profundo, en pueblos de 50 a 3.000 habitantes, luego llega a las capitales departamentales y m\u00e1s tarde a Montevideo, donde a\u00fan se est\u00e1n organizando los primeros grupos. Esto es al rev\u00e9s de lo que sucedi\u00f3 en la historia de las luchas sociales, donde casi todos los movimientos nacieron en la capital.<\/p>\n<p>En segundo lugar, es un movimiento de base, asambleario y horizontal, ligado a la tierra y al territorio, que se inspira en las identidades populares rurales y no en las tradiciones sindicales y de la izquierda, aunque ellas est\u00e1n integradas pero no de manera hegem\u00f3nica. El discurso y el lenguaje invocan las luchas por la Independencia lideradas hace 200 a\u00f1o por Jos\u00e9 Artigas y hacen hincapi\u00e9 en todo lo que se relacione con la tierra.<\/p>\n<p>La tercera es que el movimiento ha rechazado hasta ahora su institucionalizaci\u00f3n. Las ONGs est\u00e1n acotadas. Los partidos pol\u00edticos se mantienen en silencio. Pero lo m\u00e1s interesante es que no se ha optado por el camino del referendo nacional, la modalidad que adoptaron \u00a0parar todos los grandes movimientos uruguayos desde la recuperaci\u00f3n de la democracia, empezando por el de los derechos humanos.<\/p>\n<p>Hay colectivos locales que recogen firmas para realizar referendos departamentales, pero se ha optado por evitar un referendo nacional luego de extensos debates. La experiencia de m\u00e1s de 20 a\u00f1os indica que ese camino conduce a la desarticulaci\u00f3n del movimiento, ya que la voluntad popular es vulnerada por los que tienen capacidad para hacer publicidad millonaria en los grandes medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ha nacido el primer movimiento social bajo un gobierno progresista. Cuestiona de modo frontal el modelo extractivista y la contaminaci\u00f3n del agua le da argumentos potentes ante la poblaci\u00f3n. Como dijo Panario reflexionando sobre las consecuencias del hurac\u00e1n Sandy en New York y el debate sobre el cambio clim\u00e1tico: \u201cTiene que ocurrir una cat\u00e1strofe para que la poblaci\u00f3n tome conciencia\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>Ra\u00fal Zibechi<\/em><\/strong><em> es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el \u201cInforme Mensual de Zibechi\u201d para el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es.<\/em><\/p>\n<p><strong>Recursos<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong>\u201cAguas de marzo. Agroqu\u00edmicos y potabilidad\u201d, <em>Brecha<\/em>, 22 de marzo de 2013.<\/p>\n<p>Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra y los Bienes Naturales: <a href=\"http:\/\/endefensadelatierraylosbienesnaturales.noblogs.org\/\">http:\/\/endefensadelatierraylosbienesnaturales.noblogs.org\/<\/a><\/p>\n<p>Cirio, Ignacio, \u201cEfectos colaterales\u201d, video, <em>Radio Mundo Real<\/em>, 2012, en <a href=\"http:\/\/www.radiomundoreal.fm\/rmr\">www.radiomundoreal.fm\/rmr<\/a><\/p>\n<p><em>El Observador<\/em> (diario): <a href=\"http:\/\/www.elobservador.com.uy\">www.elobservador.com.uy<\/a><\/p>\n<p>Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS): <a href=\"http:\/\/movusuruguay.org\/\">http:\/\/movusuruguay.org\/<\/a><\/p>\n<p>Observatorio Minero del Uruguay: <a href=\"http:\/\/www.observatorio-minero-del-uruguay.com\/\">http:\/\/www.observatorio-minero-del-uruguay.com\/<\/a><\/p>\n<p>OSE (Obras Sanitarias del Estado): <a href=\"http:\/\/www.ose.com.uy\">www.ose.com.uy<\/a><\/p>\n<p>Santos, Carlos, <em>\u00bfQue protegen las \u00e1reas protegidas?<\/em>, Montevideo, Trilce, 2011.<\/p>\n<p>Zibechi, Ra\u00fal \u201cLos condenados rompen el silencio\u201d, <em>Programa de las Am\u00e9ricas<\/em>, 12 de enero de 2012 en <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/6003\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/6003<\/a><\/p>\n<p>Zibechi, Ra\u00fal \u201cLas penas son de nosotros. La conformaci\u00f3n de un nuevo bloque de poder en Uruguay\u201d, en Gariela Massuh, Renunciar al bien com\u00fan, Mardulce, Buenos Aires, 2012.<\/p>\n<p>Zibechi, Ra\u00fal, Entrevista a Daniel Panario, Montevideo, 8 de abril de 2013.<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[1]<\/a> OSE, 21 de marzo de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[2]<\/a> Todos los datos proceden de: Ra\u00fal Zibechi, <em>Las penas son de nosotros<\/em>, ob cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[3]<\/a> <em>El Observador<\/em>, 11 de abril de 2013. El r\u00edo Santa Luc\u00eda nace en el centro del pa\u00eds a 100 kil\u00f3metros de Montevideo y desemboca en el R\u00edo de la Plata cerca de la capital.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[4]<\/a> Idem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[5]<\/a> <em>El Observador<\/em>, 12 de abril de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[6]<\/a> <em>El Observador<\/em>, 4 de abril de 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[7]<\/a> <em>Brecha<\/em>, 5 de abril de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[8]<\/a> <em>Brecha<\/em>, 22 de marzo de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[9]<\/a> Entrevista a Daniel Panario, ob cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[10]<\/a> Idem.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref\">[11]<\/a> Datos tomados de MOVUS, Observatorio Minero del Uruguay y Asamblea Permanente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 7 de marzo cay\u00f3 uno de los m\u00e1s s\u00f3lidos mitos de los uruguayos: la confianza en las empresas estatales. Ese d\u00eda quienes abrieron los grifos sintieron un olor nauseabundo y los que tomaron mate o caf\u00e9 sintieron un sabor extra\u00f1o. La empresa estatal encargada del suministro de agua, OSE (Obras Sanitarias del Estado), debi\u00f3 reconocer \u201cun episodio\u201d de contaminaci\u00f3n con algas en la cuenca del r\u00edo Santa Luc\u00eda, que abastece a seis de cada diez uruguayos.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4912,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-9375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-movimientos-sociales","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9375"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=9375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}