{"id":939,"date":"2007-09-26T20:05:47","date_gmt":"2007-09-26T20:05:47","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=939"},"modified":"2007-09-27T12:56:40","modified_gmt":"2007-09-27T12:56:40","slug":"4587","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4587\/","title":{"rendered":"17 minutos y 30 segundos: Neoliberalismo, territorios y la otra geograf&iacute;a"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p><b>&quot;Para los pueblos ind&iacute;genas, campesinos y rurales la tierra y el territorio son m&aacute;s<br \/>\n    que s&oacute;lo fuentes de trabajo y alimentos; son tambi&eacute;n cultura, comunidad, historia,<br \/>\n    ancestros, sue&ntilde;os, futuro, vida y madre&quot;. <\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b>Comandanta Kelly <\/b><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Rob&aacute;ndonos y modificando la idea original planteada por Walter Benjam&iacute;n, si ubic&aacute;ramos<br \/>\n  la historia del capitalismo midi&eacute;ndola en un calendario anual, y el d&iacute;a de la muerte<br \/>\n  de nuestra antepasada hom&iacute;nida, Lucy, sucediera en el primer minuto del 1 de enero, toda la<br \/>\n  historia del capitalismo cabr&iacute;a en 17 minutos y 30 segundos del 31 de diciembre. El neoliberalismo<br \/>\n  apenas llegar&iacute;a a un minuto. <\/p>\n<p>El problema es que como nunca antes en la historia de la humanidad este minuto de nuestro calendario<br \/>\n  puede acabar con la historia de todos y todas. En este suspiro hist&oacute;rico se concentra toda la<br \/>\n  potencialidad destructiva de un sistema que camina inexorablemente hacia la aniquilaci&oacute;n. <\/p>\n<p>No se trata de pintar un escenario apocal&iacute;ptico por razones ideol&oacute;gicas. El capitalismo,<br \/>\n  en su fase neoliberal, potencializa lo que llevaba en su seno desde el inicio: un poder destructivo<br \/>\n  impresionante. El capitalismo, no hay que olvidarlo, tiene como objetivo fundamental la autovalorizaci&oacute;n<br \/>\n  del capital y eso permite la caracterizaci&oacute;n de lo que Carlos Marx defini&oacute; como &quot; el<br \/>\n  progreso destructivo&quot; del capitalismo. <\/p>\n<p>Cada una de las revoluciones industriales o tecnol&oacute;gicas que se han vivido en su historia ha<br \/>\n  representado procesos de destrucci&oacute;n y aniquilamiento del entorno ecol&oacute;gico y de masacres<br \/>\n  en contra de los seres humanos. Desde luego, no hay comparaci&oacute;n entre las tres primeras revoluciones<br \/>\n  industriales o tecnol&oacute;gicas y la que estamos viviendo en la actualidad. <\/p>\n<p>La utilizaci&oacute;n del vapor producto de la existencia del carb&oacute;n en el siglo XVIII, la<br \/>\n  utilizaci&oacute;n de r&iacute;os o petr&oacute;leo para la generaci&oacute;n de energ&iacute;a, o<br \/>\n  la introducci&oacute;n de la electr&oacute;nica y la generaci&oacute;n de energ&iacute;a por medio<br \/>\n  de la fisi&oacute;n nuclear, cada una de estas modificaciones ha significado un incremento en la din&aacute;mica<br \/>\n  de destrucci&oacute;n del entorno natural. Podemos decir que la intervenci&oacute;n del capital sobre<br \/>\n  la naturaleza estaba determinada por la forma de organizaci&oacute;n normal de la misma. La modificaci&oacute;n<br \/>\n  del curso de los r&iacute;os, o el sacar el uranio de la tierra para utilizarlo como fuente energ&eacute;tica<br \/>\n  ya ten&iacute;a de por s&iacute; implicaciones importantes en el mantenimiento del equilibrio ecol&oacute;gico.<br \/>\n  Pero la cuarta revoluci&oacute;n industrial o tecnol&oacute;gica que estamos viviendo tiene implicaciones<br \/>\n  mucho m&aacute;s peligrosas que nunca. <\/p>\n<p>Algunos han querido reducir esta cuarta revoluci&oacute;n a la inform&aacute;tica, pero aqu&iacute; no<br \/>\n  se ubica su caracter&iacute;stica principal. De lo que estamos hablando es, en lo fundamental, del<br \/>\n  control de los mapas gen&eacute;ticos de todos los seres vivos y por lo tanto de la generaci&oacute;n<br \/>\n  de organismos modificados gen&eacute;ticamente y la llegada de los agrocombustibles, llamados alegremente<br \/>\n  biocombustibles, como alternativa al inevitable proceso de decadencia del petr&oacute;leo. <\/p>\n<p>Parecer&iacute;a que la subsunci&oacute;n (subordinaci&oacute;n-inclusi&oacute;n) del trabajo al capital<br \/>\n  no ha sido suficiente y ahora lo que se busca es la subsunci&oacute;n del territorio al capital, es<br \/>\n  decir de la tierra, el agua, los mares, las monta&ntilde;as, las selvas, los bosques, de toda semilla<br \/>\n  o planta que exista, es decir de los bienes terrenales . <\/p>\n<p>En la l&oacute;gica de las patentes, hace algunos a&ntilde;os, se le preguntaba a uno de esos aventureros<br \/>\n  que andan por el mundo lo siguiente: &iquest;para qu&eacute; patentaba tanta semilla y\/o planta que<br \/>\n  no ten&iacute;a ninguna utilidad productiva? Respondi&oacute;: &quot;en este momento no tiene utilidad,<br \/>\n  pero con el tiempo, si la llega a tener, ya nadie podr&aacute; hacer nada, ser&aacute; m&iacute;a&quot;. <\/p>\n<p>El esp&iacute;ritu de conquista desarrollado a finales del siglo XIX (ejemplificado con esa declaraci&oacute;n<br \/>\n  de Cecil Rhodes en la que maldec&iacute;a a las estrellas porque no pod&iacute;a conquistarlas), vuelve<br \/>\n  a ser el combustible que anima al capital. Pero el m&eacute;todo ha cambiado, no se trata de conquistar<br \/>\n  pa&iacute;ses y volverlos colonias, eso sale muy caro y es muy peligroso. Es preferible conquistar<br \/>\n  territorios espec&iacute;ficos y dejar en los gobiernos a una pl&eacute;yade de sirvientes que hacen<br \/>\n  de la genuflexi&oacute;n frente al capital, su ejercicio aer&oacute;bico favorito. <\/p>\n<p>En esta nueva relaci&oacute;n, el capital no ve pa&iacute;ses sino territorios: Brasil no es Brasil<br \/>\n  sino la selva amaz&oacute;nica y millones de hect&aacute;reas que deben ser reubicadas en la l&oacute;gica<br \/>\n  del capital y de sus prioridades. Bolivia no es Bolivia sino una extensi&oacute;n de terreno donde<br \/>\n  hay gas en abundancia. M&eacute;xico no es M&eacute;xico sino la selva Lacandona donde hay petr&oacute;leo,<br \/>\n  uranio, agua, etc. <\/p>\n<p>La construcci&oacute;n de una nueva geograf&iacute;a desde arriba busca subsumir todo al capital.<br \/>\n  Todos los bienes naturales, comenzando por la tierra, son ambicionados por un capital incapaz de auto<br \/>\n  limitarse. M&aacute;s ahora que sue&ntilde;a que no tiene enemigo enfrente. El neoliberalismo se despoj&oacute; de<br \/>\n  todos los pruritos anteriores del Estado benefactor y decidi&oacute; caminar desnudo, sin temor al<br \/>\n  rid&iacute;culo, en tanto los sistemas alternativos que ten&iacute;a enfrente desaparecieron sin el<br \/>\n  menor chiste de la escena pol&iacute;tica. Ahora, la &uacute;nica filosof&iacute;a es dejar que la<br \/>\n  sed de ganancias fluya en toda su dimensi&oacute;n, sin l&iacute;mite alguno. Esa incapacidad para<br \/>\n  auto limitarse tiene su ra&iacute;z en su sed ilimitada de ganancia. <\/p>\n<h3>La loca carrera en busca de nuevos energ&eacute;ticos <\/h3>\n<p>Esa incapacidad se expresa en la loca carrera en busca de nuevos energ&eacute;ticos que sustituyan<br \/>\n  al petr&oacute;leo, las consecuencias de toda esta locura pueden ser fatales. Pongamos un ejemplo. <\/p>\n<p>Si en el siglo XVII las ovejas se comieron a los campesinos en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda,<br \/>\n  ahora lo que se busca es que los autom&oacute;viles se coman a los campesinos de &Aacute;frica, As&iacute;a<br \/>\n  y Am&eacute;rica Latina por medio de la extensi&oacute;n geom&eacute;trica de la siembra de una serie<br \/>\n  de productos destinados a la producci&oacute;n de etanol (ma&iacute;z y ca&ntilde;a de az&uacute;car<br \/>\n  sobre todo) y &quot;biodiesel&quot; (palma africana y soya). Pero &iquest;cu&aacute;les son las consecuencias<br \/>\n  de la utilizaci&oacute;n de productos agrarios, en especial granos, para la producci&oacute;n de gasolina? <\/p>\n<p>Seg&uacute;n el especialista Lester Brown, la producci&oacute;n mundial de cereales en 2006 lleg&oacute; a<br \/>\n  1,967 millones de toneladas, pero la demanda fue de 2,040 millones de toneladas; de manera que el planeta<br \/>\n  no ha producido 73 millones de toneladas, lo que representa un 4%, por lo que estamos hablando de un<br \/>\n  d&eacute;ficit hist&oacute;rico. Esto marca una tendencia que ya parece irreversible, pues el d&eacute;ficit<br \/>\n  se viene acumulando desde los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os, dando como resultado que las reservas<br \/>\n  mundiales de granos (reservas de las que nadie habla) est&eacute;n descendiendo al nivel m&aacute;s<br \/>\n  bajo de los &uacute;ltimos 34 a&ntilde;os (&quot;la &uacute;ltima vez que eso sucedi&oacute;, los precios<br \/>\n  del grano y del arroz se multiplicaron por dos&quot;, nos recuerda Brown). <\/p>\n<p>En cambio el uso de cereales para la producci&oacute;n de combustibles ha crecido. Ejemplo de esto<br \/>\n  son las 54 nuevas destiler&iacute;as de etanol establecidas en Estados Unidos entre octubre de 2005<br \/>\n  y octubre de 2006, las cuales se dice que transformar&aacute;n 39 millones de toneladas anuales de<br \/>\n  grano (casi todo ma&iacute;z) en cerca de cuatro mil millones de galones de etanol, a las que hay que<br \/>\n  sumar los 41 millones de toneladas ya transformadas en etanol en 2005; esto significa que a fines de<br \/>\n  2007 los Estados Unidos transformar&aacute; ma&iacute;z en carburante a un ritmo de 80 millones de<br \/>\n  toneladas al a&ntilde;o. <\/p>\n<p>El acuerdo establecido entre el gobierno de George W. Bush y el presidente de Brasil, Luiz In&aacute;cio<br \/>\n  Lula da Silva, lo mismo que la reuni&oacute;n que se dio entre este &uacute;ltimo y una comisi&oacute;n<br \/>\n  especial de la Uni&oacute;n Europea, nos anuncia lo que ser&aacute; todo un proyecto de reconversi&oacute;n<br \/>\n  agr&iacute;cola bajo la l&oacute;gica del capital. La idea de aumentar el sembrad&iacute;o de productos<br \/>\n  agr&iacute;colas destinados a la conversi&oacute;n en agrocombustibles, busca ser presentada como producto<br \/>\n  de la preocupaci&oacute;n de la sociedad del poder internacional ante el calentamiento de la tierra.<br \/>\n  Por eso se habla de biocombustibles o biodiesel. Una vez m&aacute;s, todos son buenos y buscan el bien<br \/>\n  com&uacute;n. La realidad es que estamos hablando de un gran negocio, pero que como nunca antes puede<br \/>\n  significar un paso hacia la destrucci&oacute;n del entorno ecol&oacute;gico. <\/p>\n<p>Algunos han polemizado sobre este tema diciendo que es una exageraci&oacute;n se&ntilde;alar que en<br \/>\n  lugar de utilizar el ma&iacute;z para la alimentaci&oacute;n se utilice en la fabricaci&oacute;n de<br \/>\n  etanol. La realidad es que de lo que se est&aacute; hablando es que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os<br \/>\n  se produzcan 147 millones de toneladas de agrocombustibles, para lo cual se necesita desde luego que<br \/>\n  una parte importante de los sembrad&iacute;os normales para la alimentaci&oacute;n de los seres humanos<br \/>\n  sean sustituidos. Inevitablemente, esto permitir&aacute; el desarrollo de mayores hambrunas ya que<br \/>\n  el d&eacute;ficit de cereales ir&aacute; en aumento, lo mismo que un proceso creciente de eliminaci&oacute;n<br \/>\n  del campesinado y de las comunidades ind&iacute;genas, mientras que las grandes multinacionales, con<br \/>\n  la cobertura de la mayor&iacute;a de los gobiernos que realmente act&uacute;an como sus lacayos, ser&aacute;n<br \/>\n  las grandes beneficiadas. Por eso, Jeb Bush ya ha sido designado presidente de la organizaci&oacute;n<br \/>\n  internacional a favor de los &quot;biocombustibles&quot;, a muy poco tiempo de que termine su mandato<br \/>\n  como gobernador de Florida. <\/p>\n<p>Peor a&uacute;n, la extensi&oacute;n masiva de la producci&oacute;n de etanol en esas tristemente<br \/>\n  c&eacute;lebres 147 millones de toneladas no resolver&aacute; el problema de la sustituci&oacute;n<br \/>\n  del petr&oacute;leo, en realidad &uacute;nicamente podr&aacute; atender la demanda emergente de autom&oacute;viles.<br \/>\n  Para resolver el problema del consumo de gasolina habr&iacute;a que afectar a los grandes pulmones<br \/>\n  de la tierra, la selva amaz&oacute;nica, la selva Lacandona, los Chimalapas, la isla de las Gal&aacute;pagos,<br \/>\n  la sabana costarricense, la selva en Indonesia, etc. Con las consecuencias terribles que eso tendr&iacute;a. <\/p>\n<p>Todo esto encarecer&aacute; los precios del ma&iacute;z, de la soya, de la palma, incrementar&aacute; la<br \/>\n  renta diferencial, todo lo cual facilitar&iacute;a el despojo agrario. <\/p>\n<p>Esto no es una exageraci&oacute;n apocal&iacute;ptica, tiene que ver con algo m&aacute;s sencillo:<br \/>\n  la rentabilidad del etanol no es comparable con la del petr&oacute;leo. Simplemente se ha dicho que<br \/>\n  para llenar un tanque de un autom&oacute;vil compacto de 45 litros se requieren de 102 kilogramos de<br \/>\n  ma&iacute;z, lo que significa el consumo de calor&iacute;as por seis meses de una persona. <\/p>\n<p>La opci&oacute;n que est&aacute;n haciendo el capital y sus esbirros es por los fabricantes de autom&oacute;viles,<br \/>\n  por las 15 grandes multinacionales que fabrican millones de autom&oacute;viles en esa carrera loca<br \/>\n  hacia la autodestrucci&oacute;n. Todo est&aacute; hecho a favor del habitante m&aacute;s cuidado y<br \/>\n  privilegiado del planeta tierra: el autom&oacute;vil. Los t&uacute;neles, las grandes carreteras, los<br \/>\n  segundos pisos, la forma que est&aacute;n adquiriendo las ciudades hiperdegradadas, todo est&aacute; hecho<br \/>\n  para que el autom&oacute;vil pueda reproducirse. Mientras 2.5 millones de seres humanos viven en la<br \/>\n  pobreza, ellos no son prioridad. <\/p>\n<p>Efectivamente, la disyuntiva en el corto plazo ser&aacute;: gasolina o alimentos, gasolina o equilibrio<br \/>\n  ecol&oacute;gico. El problema es que con esta nueva fase de la revoluci&oacute;n industrial-tecnol&oacute;gica<br \/>\n  lo &uacute;nico que se permitir&aacute; es que la brecha entre el agro y la industria se cierre, pero<br \/>\n  no a partir de la racionalidad del crecimiento industrial sino a partir de reconvertir una buena parte<br \/>\n  de la producci&oacute;n agr&iacute;cola hacia la fabricaci&oacute;n de gasolina. En paralelo se habla<br \/>\n  ya de la segunda revoluci&oacute;n verde (no satisfechos con el fracaso de la primera) que conjuntamente<br \/>\n  con los transg&eacute;nicos busca la conversi&oacute;n agraria hacia las agroindustrias. <\/p>\n<h3>La otra geograf&iacute;a <\/h3>\n<p>Quieren convertir a la tierra y el territorio en mercanc&iacute;as que tienen antes que nada valor<br \/>\n  de cambio, que sirven &uacute;nicamente para valorizar al capital. Pero la tierra y el territorio y<br \/>\n  las comunidades ind&iacute;genas o agrarias que han vivido ah&iacute; han establecido relaciones sociales<br \/>\n  y naturales que se basan en el respeto y el amor. Y ambos no tienen valor de cambio, solamente valor<br \/>\n  de uso. <\/p>\n<p>Resulta evidente que la geograf&iacute;a que se dibuja arriba no camina sola. A su lado izquierdo,<br \/>\n  pero abajo, camina la otra geograf&iacute;a. La de los que aparte de ser campesinos o ind&iacute;genas<br \/>\n  han decidido ser los guardianes de la tierra y el territorio para bien de la humanidad entera. Ellos<br \/>\n  se han echado a cuestas una tarea impresionante: evitar la consumaci&oacute;n del peor crimen que est&aacute; fraguando<br \/>\n  el capital (y miren que en su corta historia, el minuto del calendario del que hablamos al inicio,<br \/>\n  ha cometido cr&iacute;menes terribles). Los guardianes nos invitan a todos a esta, la verdadera madre<br \/>\n  de todas las luchas: la lucha contra el capital. <\/p>\n<p>Nos invitan a una lucha que se va a ganar porque, como dice Carlos Fuentes en su texto <i>Los cinco<br \/>\n    soles: <\/i>&quot;Cuando las dinast&iacute;as pusieron la grandeza del poder por encima de la grandeza<br \/>\n    de la vida, la delgada tierra y la tupida selva no bastaron para alimentar, tanto y tan r&aacute;pidamente,<br \/>\n    las exigencias de reyes, sacerdotes, guerreros y funcionarios. Vinieron las guerras, el abandono<br \/>\n    de las tierras, la fuga a las ciudades primero, y de las ciudades despu&eacute;s. La tierra ya no<br \/>\n    pudo mantener el poder. Cay&oacute; el poder. Permaneci&oacute; la tierra. Permanecieron los hombres<br \/>\n    sin m&aacute;s poder que el de la tierra&quot;. <\/p>\n<p>Los hombres y mujeres sin m&aacute;s poder que el de la tierra tienen una historia mayor que 17 minutos<br \/>\n  y 30 segundos. Los hombres y mujeres sin m&aacute;s poder que el de la tierra son los guardianes a<br \/>\n  los que tenemos la obligaci&oacute;n &eacute;tica de rendir homenaje acompa&ntilde;&aacute;ndolos en<br \/>\n  esta lucha, porque como todo buen guardi&aacute;n son los &uacute;nicos que est&aacute;n en vigilia<br \/>\n  mientras los dem&aacute;s dormimos y son los &uacute;nicos que est&aacute;n listos para despertar a<br \/>\n  los dem&aacute;s. Son el &aacute;ngel de la historia del que nos hablaba Walter Benjam&iacute;n. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;Para los pueblos ind&iacute;genas, campesinos y rurales la tierra y el territorio son m&aacute;s que s&oacute;lo fuentes de trabajo y alimentos; son tambi&eacute;n cultura, comunidad, historia, ancestros, sue&ntilde;os, futuro, vida y madre&quot;. 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