{"id":942,"date":"2005-09-30T14:14:02","date_gmt":"2005-09-30T14:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=942"},"modified":"2006-02-22T11:22:38","modified_gmt":"2006-02-22T11:22:38","slug":"961","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/961\/","title":{"rendered":"Un balance del Tratado de Libre Comercio Chile-EE.UU."},"content":{"rendered":"<p> Menos de un a&ntilde;o de vigencia del Tratado de libre Comercio (TLC) entre Chile y EE.UU. no es, desde luego, un lapso que permita sacar conclusiones definitivas. Sin embargo, el tiempo transcurrido permite dibujar tendencias. En primer lugar, llama la atenci&oacute;n que la prensa partidaria del tratado ya no publique los afiebrados comentarios anteriores a su puesta en marcha y los voceros oficiales no aparezcan tan euf&oacute;ricos. La raz&oacute;n es muy simple: los hechos no confirman las apreciaciones que entregaron sobre el impacto espectacular que tendr&iacute;a el tratado. <\/p>\n<p> Un documento de trabajo preparado en ingl&eacute;s por economistas de la gerencia de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica del Banco Central (R&oacute;mulo Chapucero, Rodrigo Fuentes y Klaus Schmidt-Hebbel) llega a la conclusi&oacute;n de que los tratados de libre comercio (TLC) &mdash;todos, no s&oacute;lo con EE.UU.&mdash; aportar&aacute;n al PIB un 0,8% hasta el a&ntilde;o 2012. La escu&aacute;lida cifra tiene la importancia de que rompe con la visi&oacute;n rosada proveniente del mundo oficial sobre los efectos en la actividad econ&oacute;mica de los tratados de libre comercio. <\/p>\n<p> El trabajo destaca que en un primer momento, de manera &ldquo;temporal&rdquo;, se producir&iacute;a un crecimiento mayor en la econom&iacute;a, como consecuencia de un menor riesgo pa&iacute;s que conducir&iacute;a a un incremento en el consumo y en la inversi&oacute;n. Los autores advierten que esa situaci&oacute;n tender&aacute; a revertirse como consecuencia de un aumento de los pasivos externos. Este efecto se ha considerado escasamente en an&aacute;lisis anteriores al hablar de los tratados. La gravitaci&oacute;n de los pasivos externos es muy simple. Por los recursos provenientes del exterior debe pagarse, ellos llegan tras rentabilidad, que se reflejar&aacute;n en alto porcentaje en remesas de utilidades o pago de intereses al exterior. <\/p>\n<p> Los autores constatan que los efectos de los tratados se reducen considerando el elevado grado de apertura que ya ten&iacute;a la econom&iacute;a chilena tanto en lo comercial como en lo referente al movimiento de capitales. Los tratados, m&aacute;s que un cambio de pol&iacute;tica, implican la profundizaci&oacute;n y la consolidaci&oacute;n de los esquemas en aplicaci&oacute;n, que provienen de los d&iacute;as de dictadura. El tratado conduce a amarrar el modelo actualmente vigente en Chile. <\/p>\n<p> El estudio de los economistas del Banco Central est&aacute; en l&iacute;nea con el curso de los acontecimientos en el plano comercial, muy alejado de las visiones afiebradas divulgadas oficialmente con anterioridad a la firma de los tratados. Estas visiones llevaban a concluir que se producir&iacute;a un gran incremento de las exportaciones a los pa&iacute;ses con los cuales se subscribieron tratados. <\/p>\n<p> &iquest;Qu&eacute; dicen las cifras? En el lapso enero-mayo, seg&uacute;n las cifras del Banco Central, las exportaciones globales del pa&iacute;s crecieron en 44,2%, en circunstancias en que aquellas que se hac&iacute;an a la Uni&oacute;n Europea lo hac&iacute;an en 43,0% (porcentaje ligeramente por debajo del crecimiento promedio) y las dirigidas a EE.UU. en s&oacute;lo 2,8%. El incremento se explica por las ventas a Asia (68,1%), regi&oacute;n del mundo con la cual en general no se tienen tratados. El aumento de las exportaciones se explica, entonces, por la expansi&oacute;n econ&oacute;mica registrada en esa parte del mundo. Los pa&iacute;ses m&aacute;s grandes del Mercosur tambi&eacute;n aportan significativamente al crecimiento de las ventas al exterior. Las exportaciones a Brasil subieron en 74,7% y las efectuadas a Argentina en 50,5%. <\/p>\n<ul>\n<li> &nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><b> Variaci&oacute;n de Exportaciones de bienes por pa&iacute;ses y regi&oacute;n: enero mayo 2004 <\/b><\/li>\n<li><b> (Fuente: Banco Central. En porcentajes) <\/b><\/li>\n<li><b> Pa&iacute;s Variaci&oacute;n Pa&iacute;s Variaci&oacute;n <\/b><\/li>\n<li> EE.UU. 2,8 Asia 68,1 <\/li>\n<li> Argentina 50,5 Corea del Sur 93,2 <\/li>\n<li> Brasil 74,7 China 51,3 <\/li>\n<li> M&eacute;xico 33,2 Hong Kong 164,3 <\/li>\n<li> Per&uacute; 14,1 India 93,2 <\/li>\n<li> Venezuela 186,6 Malasia 275,9 <\/li>\n<li> Uni&oacute;n Europea 43,0 Tailandia 258,9 <\/li>\n<li> Taiw&aacute;n 96,1 <\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p align=\"center\"><b> Variaci&oacute;n de Exportaciones de bienes por pa&iacute;ses y regi&oacute;n: enero mayo 2004 <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b> (Fuente: Banco Central. En porcentajes) <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b> &nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b> Pa&iacute;s Variaci&oacute;n Pa&iacute;s Variaci&oacute;n <\/b><\/p>\n<p><b> &nbsp;<\/b><\/p>\n<p> EE.UU. 2,8 Asia 68,1 <\/p>\n<p> Argentina 50,5 Corea del Sur 93,2 <\/p>\n<p> Brasil 74,7 China 51,3 <\/p>\n<p> M&eacute;xico 33,2 Hong Kong 164,3 <\/p>\n<p> Per&uacute; 14,1 India 93,2 <\/p>\n<p> Venezuela 186,6 Malasia 275,9 <\/p>\n<p> Uni&oacute;n Europea 43,0 Tailandia 258,9 <\/p>\n<p> Taiw&aacute;n 96,1 <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p> El bajo crecimiento de las exportaciones registrado a la potencia del norte no puede entenderse como una tendencia, ya que en definitiva las exportaciones a EE.UU. deben aumentar a un ritmo mayor. Eso s&iacute;, no lo har&aacute;n en los porcentajes indicados por los panegiristas del tratado. <\/p>\n<p> &iquest;C&oacute;mo explic&aacute;rselo? Obviamente la reducci&oacute;n de aranceles debe conducir al incremento de las ventas al mercado norteamericano, que es el m&aacute;s grande del mundo. Pero &eacute;se no es el &uacute;nico factor presente. Durante varios meses la ca&iacute;da de las exportaciones fue influida por el agudo proceso devaluatorio del d&oacute;lar vivido hasta enero, que hizo menos atractivo exportar desde Chile hacia EE.UU. debido a la disminuci&oacute;n de los retornos. &ldquo;Actualmente &mdash;se&ntilde;al&oacute; en esos meses el presidente de la Asociaci&oacute;n de Exportadores, Ronald Bown&mdash; es mucho m&aacute;s atractivo para las empresas chilenas realizar sus env&iacute;os al bloque del viejo continente debido a que los retornos que reciben, al existir un euro m&aacute;s fuerte, son muy superiores a los que llegan de EE.UU., que cuentan con un d&oacute;lar debilitado&rdquo;. En consecuencia, la reducci&oacute;n de aranceles no es el &uacute;nico factor que incide sobre la magnitud de las exportaciones, hay otros. <\/p>\n<p> La caracter&iacute;stica principal del tipo de cambio en el pa&iacute;s es su elevada volatilidad, al dej&aacute;rsele absolutamente entregado al mercado, lo que concuerda con la filosof&iacute;a que inspira el TLC. Una econom&iacute;a abierta, como la chilena, al movimiento comercial y de capitales &mdash;procesos que se consolidan y profundizan con el tratado&mdash; no puede sino tener altos &iacute;ndices de volatilidad cambiaria. Estas fluctuaciones tienen un impacto significativo en los niveles de actividad econ&oacute;mica, lo cual en cada caso conlleva sectores beneficiados y otros perjudicados. En general, la volatilidad cambiaria constituye de por s&iacute; un hecho negativo. Los movimientos de divisas se transforman en factores determinantes en la evoluci&oacute;n de diferentes variables, al margen de los prop&oacute;sitos que consideren m&aacute;s favorables las autoridades econ&oacute;micas. Desde octubre de 2002, la paridad cambiaria pas&oacute; de $756,95, el d&iacute;a 10, a $564,10 el 19 de enero del 2004, luego inici&oacute; el peso un proceso devaluatorio, que llev&oacute; nuevamente la paridad claramente sobre los $600 por d&oacute;lar. <\/p>\n<p> La mayor disminuci&oacute;n de las exportaciones a EE.UU. se produjo en las ventas de cobre. En este caso la raz&oacute;n principal no fue cambiaria sino la reorientaci&oacute;n de las ventas del metal rojo hacia China, que ofreci&oacute; incrementos en los precios, dada su gran necesidad de materias primas. Mientras tanto, exportar hacia EE.UU. no tiene est&iacute;mulos especiales con el TLC, dado que la reducci&oacute;n de aranceles en las materias primas es casi m&iacute;nima. Hasta el a&ntilde;o 2001 EE.UU. fue el principal mercado para el metal rojo chileno. En el 2003 un 17,6 % de las exportaciones de cobre desde el pa&iacute;s se dirigieron a China. El a&ntilde;o anterior el porcentaje hab&iacute;a sido de un 12%. En enero del 2004 las exportaciones netas de cobre refinado a China alcanzaron a 120 mil toneladas, un 34,4% m&aacute;s que en el mismo mes del a&ntilde;o anterior. El a&ntilde;o pasado China, Jap&oacute;n y Corea del Sur explicaron casi el 40% de los embarques totales de cobre desde Chile al exterior, mientras que a EE.UU. se envi&oacute; s&oacute;lo el 5,3%. Muchos hechos econ&oacute;micos actuales a nivel mundial no pueden entenderse sin el espectacular crecimiento de China. <\/p>\n<p> Reiteradamente llamamos la atenci&oacute;n de que, antes de la puesta en marcha del TLC, la reducci&oacute;n de aranceles en los principales rubros de exportaci&oacute;n de Chile hacia EE.UU. era muy escasa al tratarse fundamentalmente de recursos primarios, debido a la estructura arancelaria norteamericana destinada a proteger los bienes con trabajo incorporado. Precisamente, una de las caracter&iacute;sticas del tratado es la muy baja reducci&oacute;n de grav&aacute;menes en los principales rubros actuales de la exportaci&oacute;n de Chile. Antes de la firma del tratado el arancel promedio de las materias primas era inferior al 1%. As&iacute; resultaba muy dif&iacute;cil imaginarse que se produjese una explosi&oacute;n en las exportaciones. La estructura de ventas al exterior, por lo dem&aacute;s, no cambia de un d&iacute;a para otro. <\/p>\n<p> En el 2003 ya el cobre dej&oacute; de ser el principal producto de venta a EE.UU. siendo desplazado por las embarcaciones de salm&oacute;n y maderas. Seg&uacute;n datos de Prochile, el salm&oacute;n represent&oacute; el 13,9% de las ventas a ese mercado, mientras diversas manufacturas de madera alcanzaban al 12,5%, destacando entre ellas los muebles. <\/p>\n<p> Por otra parte, el acceso al mercado norteamericano va a irse complicando en la medida en que EE.UU. alcance nuevos acuerdos de libre comercio, lo cual hace desaparecer o reduce las ventajas alcanzadas por los exportadores chilenos como consecuencia del tratado. En febrero, por ejemplo, EE.UU. concluy&oacute; un TLC con Australia, logrado s&oacute;lo en 15 d&iacute;as, mientras el alcanzado con Chile se gestion&oacute; durante 10 a&ntilde;os. Esta rapidez para suscribir nuevos tratados indica que van a ir apareciendo diferentes competidores que lo har&aacute;n en igualdad de condiciones con los productores nacionales. Por ejemplo, el acuerdo con Australia hizo desaparecer las granjer&iacute;as obtenidas por los exportadores vitivin&iacute;colas. En el tratado con Chile las ventas de vino quedaban sin aranceles despu&eacute;s de doce a&ntilde;os. En el acuerdo con Australia ellos dejan de tener efecto a los 11 a&ntilde;os. Es decir, quedan en igualdad de condiciones por el mecanismo de &ldquo;naci&oacute;n m&aacute;s favorecida&rdquo; que iguala la situaci&oacute;n de un pa&iacute;s con el que tenga una ventaja mayor. <\/p>\n<p> Este ritmo afiebrado de suscribir nuevos tratados sigue enfrentando resistencia al interior de EE.UU. debido a sus efectos, en particular de organizaciones sindicales y medioambientales. Ello condujo a que se aplazara hasta despu&eacute;s de las elecciones presidenciales de noviembre la ratificaci&oacute;n del tratado de libre comercio con Centroam&eacute;rica (El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Honduras y Rep&uacute;blica Dominicana). Otra demostraci&oacute;n de esta oposici&oacute;n es que John Kerry nomin&oacute; como candidato a vicepresidente a John Edwards, que ha votado sistem&aacute;ticamente en contra de los tratados de libre comercio suscritos por EE.UU.; incluyendo el firmado con Chile. Las &ldquo;ventajas&rdquo; de los tratados no son apreciadas por sectores ciudadanos muy amplios de la sociedad norteamericana. <\/p>\n<p> El documento del congreso estadounidense que autoriz&oacute; a Bush a llevar adelante los tratados de libre comercio sugestivamente no utiliza la expresi&oacute;n &ldquo;libre comercio&rdquo; en su texto. EE.UU. insiste en una pol&iacute;tica proteccionista que, como lo ha se&ntilde;alado el Director de Relaciones Internacionales de la Canciller&iacute;a, Osvaldo Rosales, constituye uno de los peligros m&aacute;s grandes que presenta la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a mundial (24\/03\/04)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. Se trata del mismo Osvaldo Rosales que fue uno de los m&aacute;ximos representantes de Chile en las negociaciones. La negaci&oacute;n del &ldquo;libre comercio&rdquo; se produjo al suscribirse un tratado en que se aceptaron los mecanismos norteamericanos antidumping y de subsidios a las exportaciones agr&iacute;colas. &iquest;Despu&eacute;s de firmarse el tratado se dio cuenta Rosales que estos mecanismos constitu&iacute;an un peligro para la econom&iacute;a mundial? &iquest;Por qu&eacute; entonces se acept&oacute; desde un principio no poner en discusi&oacute;n estos temas durante las negociaciones? La permanencia de estas deformaciones del comercio exterior constituyen constituye uno de los temas centrales en las reuniones preparatorias del ALCA. Numerosos gobiernos de la regi&oacute;n, empezando por Brasil y Argentina, las rechazan resueltamente. <\/p>\n<p> Estas trabas siguen vivas. En el curso del a&ntilde;o, el Reino Unido e Irlanda &mdash;principales productores de salm&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea&mdash; solicitaron al organismo comunitario, a requerimiento de los pescadores artesanales escoceses, que aplique salvaguardias a las exportaciones del producto procedente de Chile y otros pa&iacute;ses. La medida se propuso en contra del Estado y no de productores determinados. <\/p>\n<p> No es la primera vez que se exigen salvaguardias en contra del salm&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es lo nuevo en la presentaci&oacute;n del Reino Unido e Irlanda de salvaguardias? Ella se realiza luego de haberse firmado el TLC con la Uni&oacute;n Europea, mostrando las falacias que se esconden detr&aacute;s del calificativo de &ldquo;libre comercio&rdquo;. Chile acept&oacute; tanto con la UE como con EE.UU., suscribir convenios basados en esta formulaci&oacute;n aunque las contrapartes se reservaron el derecho de mantener vigentes sus mecanismos antidumping a los cuales pueden &mdash;como demuestra la acci&oacute;n puesta en marcha en la UE&mdash; recurrir en cualquier momento. <\/p>\n<p> Altos personeros gubernamentales han reconocido p&uacute;blicamente, adem&aacute;s de la existencia de este mecanismo, lo limitado de la capacidad de acci&oacute;n que tiene Chile para contrarrestarlo. El director de Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura, Igor Garafulic, reconoci&oacute; p&uacute;blicamente que no se establece realmente un &ldquo;libre comercio&rdquo;, porque las grandes potencias firmantes disponen de recursos para reducirlo a palabras. Consultado sobre si existe alguna posibilidad de frenar una acusaci&oacute;n antidumping contest&oacute; taxativamente &ldquo;no&rdquo; (09\/02\/04). Luego agreg&oacute; textualmente que &uacute;nicamente se puede aprovechar &ldquo;nuestra experiencia para anticiparnos y determinar los estudios de abogados que se pueden contratar, y que nuestros agregados agr&iacute;colas sepan hacer declaraciones de alerta en la prensa&rdquo;. En otras palabras, no existen mecanismos de protecci&oacute;n a pesar del acuerdo de &ldquo;libre comercio&rdquo;. Por tanto, la capacidad de acci&oacute;n del pa&iacute;s para tratar de impedir que este procedimiento avance o limitar sus efectos se reduce planteada la acusaci&oacute;n, lo cual igualmente tiene costos elevados para los productores. <\/p>\n<p> &iquest;Cu&aacute;l es la causa de fondo de este atentado al &ldquo;libre comercio&rdquo;? El &uacute;nico argumento entregado es el crecimiento de las importaciones. Ni siquiera hablan los denunciantes de que exista, como en las presentaciones anteriores, competencia desleal. Se refieren al &quot;inusitado&quot; crecimiento que se produjo el 2003 en las importaciones de salm&oacute;n atl&aacute;ntico, cuyo origen provino principalmente de Noruega. <\/p>\n<p> El presidente de la Reserva Federal norteamericana, Alan Greenspan, describi&oacute; en su momento como un recurso proteccionista estadounidense las formulaciones que proponen vincular estrechamente los acuerdos comerciales con cl&aacute;usulas sobre derechos laborales. En verdad, en un pa&iacute;s como Chile los derechos laborales son muy precarios y el tratado s&oacute;lo establece cumplir con las normativas internas. Su mejoramiento deber&iacute;a ser un proceso progresivo frente al cual Chile deber&iacute;a obligarse y no un recurso de las grandes potencias para prohibir arbitrariamente determinadas importaciones frente a las cuales no se encuentran en condiciones de competir. <\/p>\n<p> Los tratados suscritos propician el libre movimiento de capitales y mercanc&iacute;as, pero no de mano de obra, en correspondencia con los intereses de las grandes potencias. En consecuencia se trata de una &ldquo;libertad&rdquo; limitada. En EE.UU. por muchos a&ntilde;os no se dificult&oacute; el ingreso de aquellos trabajadores que realizan labores de baja calificaci&oacute;n ya que los necesitaban, posteriormente establecieron restricciones. En el pa&iacute;s del norte residen 35 millones de latinoamericanos inmigrantes que le generan US$400,000 millones al a&ntilde;o. En la &uacute;ltima d&eacute;cada su n&uacute;mero creci&oacute; seis veces. <\/p>\n<p> Los sectores conservadores de la sociedad norteamericana lo ven como un peligro y no los aceptan. &ldquo;El desaf&iacute;o m&aacute;s grave e inmediato al que se enfrenta la identidad tradicional de EE.UU. es el que supone la constante inmigraci&oacute;n de Latinoam&eacute;rica, sobre todo de M&eacute;xico&quot;, escribi&oacute; el acad&eacute;mico de la Universidad de Harvard, Samuel Huntington, en su libro &iquest;Qui&eacute;nes somos? (21\/06\/04). Sus expresiones fueron rebatidas por el destacado escritor azteca Carlos Fuentes, que afirm&oacute; que&ldquo;la nueva cruzada de Huntington va dirigida contra M&eacute;xico y los mexicanos que viven, trabajan y enriquecen a la naci&oacute;n del norte. Se trata, sin embargo, de una corriente que no se podr&aacute; detener mientras la diferencia en el ingreso per c&aacute;pita de EE.UU. con los pa&iacute;ses latinoamericanos contin&uacute;e siendo tan grande y no se adopten pol&iacute;ticas para reducir esa brecha del norte. (&#8230;) Para Huntington,&rdquo; subraya Fuentes, &ldquo;los mexicanos no viven, invaden; no trabajan, explotan, y no enriquecen, empobrecen, porque la pobreza est&aacute; en su naturaleza&quot; (21\/06\/04). <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">La inversi&oacute;n inicialmente disminuye <\/font><\/h3>\n<p> En M&eacute;xico, en el periodo previo al TLCAN, se produjo un fuerte ingreso de capitales, muchos de ellos de corto plazo, los cuales en definitiva condujeron al &ldquo;efecto tequila&rdquo;. En Chile fue a la inversa: la cuenta de capitales de la balanza de pagos del a&ntilde;o 2003 fue negativa, salieron US$264,6 millones. En enero-abril del 2004 el saldo negativo ascendi&oacute; a US$1.678 millones. A Chile lleg&oacute; una gran masa de fondos hasta 1998, a&ntilde;o en que la cuenta financiera tuvo un flujo neto de US$4.160,3 millones. En 1999 y 2000 su monto se redujo a consecuencia de la percepci&oacute;n de la zona como un &aacute;rea de riesgo luego de la crisis asi&aacute;tica y el colapso de la econom&iacute;a argentina. Influy&oacute; tambi&eacute;n poderosamente el t&eacute;rmino de los megaproyectos del cobre. En los a&ntilde;os 2001 y 2002 su monto se recuper&oacute;, para mostrar desde 2003 cifras en rojo. Por consiguiente, a la fecha tampoco se cumpl&iacute;a la predicci&oacute;n de que la vigencia del TLC con EE.UU. atraer&iacute;a capitales. Los propagandistas del tratado manifestaron reiteradamente que su principal efecto positivo para la econom&iacute;a chilena se producir&iacute;a en las inversiones, no en el comercio exterior. El flujo de capitales externos no sigui&oacute; el curso vaticinado, a pesar de que la revaluaci&oacute;n del peso estimulaba su ingreso a corto plazo. <\/p>\n<p align=\"center\"><b> Cuenta Financiera Neta <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b> (Fuente: Banco Central. En MMUS$) <\/b><\/p>\n<p><b> A&ntilde;o Monto A&ntilde;o Monto <\/b><\/p>\n<p> 1997 3.422,0 2001 1.957,9 <\/p>\n<p> 1998 4.169,3 2002 1.898,2 <\/p>\n<p> 1999 974,7 2003 -264,6 <\/p>\n<p> 2000 450,7 2004 (*) -1.678,3 <\/p>\n<p> (*): Enero &mdash; Abril. <\/p>\n<p> El 2003, de acuerdo a cifras del Comit&eacute; de Inversiones Extranjeras, la inversi&oacute;n extranjera directa, o sea aquella que se dirige al sector productivo, descendi&oacute; en un 35% con relaci&oacute;n al a&ntilde;o anterior, alcanzando los US$2.464,3 millones, su nivel m&aacute;s bajo en una d&eacute;cada. El giro producido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la cuenta de capitales es muy radical. En 1997, a&ntilde;o anterior al comienzo de la recesi&oacute;n, hubo ingresos, de acuerdo a cifras del Banco Central, por US$3.421 millones. La diferencia entre esta cantidad y el egreso por US$246,6 millones del a&ntilde;o 2003 es muy grande. Son alrededor de US$3.700 millones. La repercusi&oacute;n macroecon&oacute;mica de una y otra cifra es muy diferente. En el primer caso constituye un factor de crecimiento de la econom&iacute;a. En cambio, la cifra del 2003 ayuda a explicarse el bajo incremento de la demanda interna ese a&ntilde;o. <\/p>\n<p> La disminuci&oacute;n de los ingresos se vincula a una etapa a nivel mundial de baja inversi&oacute;n extranjera directa. El movimiento producido es fundamentalmente de fondos de corto plazo. En el caso de Chile el ingreso de capitales de corto plazo fue estimulado por la revaluaci&oacute;n del peso cuando se produjo, pero al mismo tiempo lo desestimula la baja rentabilidad, especialmente por el nivel de las tasas de inter&eacute;s. La revaluaci&oacute;n implica una ganancia para el inversionista extranjero ya que aumenta los recursos en su poder medidos en d&oacute;lares. <\/p>\n<p> En el saldo negativo de la cuenta de capitales influy&oacute; tambi&eacute;n poderosamente la mayor inversi&oacute;n de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en el exterior, aprovechando el incremento en los l&iacute;mites de inversi&oacute;n por el Banco Central que se produjo en el segundo trimestre de 2003, las cuales acumularon US$11.809 millones a diciembre de dicho a&ntilde;o. Durante el 2003, las colocaciones en el exterior de las AFP ascendieron a US$3.736 millones, suma que debe compararse con los US$1.474 millones del a&ntilde;o anterior. Los fondos mutuos y las compa&ntilde;&iacute;as de seguros tambi&eacute;n incrementaron sus colocaciones fuera de Chile, alcanzando los US$996 millones. <\/p>\n<p> El aumento de los porcentajes de inversi&oacute;n de las AFP en el exterior se ha explicado porque conducir&iacute;a a una disminuci&oacute;n del nivel de riesgo de los fondos de los imponentes, lo cual si bien es verdadero, no modifica en lo fundamental su car&aacute;cter negativo. Dicho incremento, es una muestra de que no se est&aacute;n aprovechando los ahorros generados en el pa&iacute;s para estimular el crecimiento econ&oacute;mico. <\/p>\n<p> Se extraen recursos de la econom&iacute;a chilena, pertenecientes a los trabajadores, cuando el inter&eacute;s de &eacute;stos es que se usen al interior del pa&iacute;s para generar fuentes de trabajo, lo cual puede hacerse perfectamente en proyectos de elevada rentabilidad. Ello resulta particularmente aberrante cuando simult&aacute;neamente personeros gubernamentales, encabezados por el propio presidente de la Rep&uacute;blica, recorren el mundo buscando acrecentar la llegada de recursos desde el exterior para aumentar las posibilidades de crecimiento de la econom&iacute;a chilena. <\/p>\n<p> Chile depende fuertemente de la direcci&oacute;n que adopten los movimientos de capitales, lo que hace al pa&iacute;s sumamente dependiente. Para recuperar soberan&iacute;a debe regularse su movimiento. La l&oacute;gica del TLC con EE.UU. y la pol&iacute;tica oficial van actualmente en una direcci&oacute;n opuesta, se&ntilde;alando que debe dejarse su fluctuaci&oacute;n a un &ldquo;mercado&rdquo; controlado por grandes intereses econ&oacute;micos y que act&uacute;an de acuerdo a sus objetivos inmediatos con el fin de obtener la m&aacute;s alta rentabilidad posible. <\/p>\n<p> La predicci&oacute;n que s&iacute; se cumpli&oacute; fue la disminuci&oacute;n del &ldquo;riesgo pa&iacute;s&rdquo;. Un acuerdo con EE.UU. es visto por el capital como un seguro, aunque no se puede olvidar que la crisis mexicana se produjo en el a&ntilde;o de vigencia del TLCAN. Chile es el pa&iacute;s de la regi&oacute;n de m&aacute;s bajo nivel de riesgo. Ello deber&iacute;a conducir a un incremento en el ingreso de capitales de corto plazo, lo cual es un estimulo para la demanda interna, que a futuro se puede transformar en un factor de desequilibrio. Sin embargo, hasta la fecha ello no se produjo. <\/p>\n<p> En los primeros meses del a&ntilde;o la exigencia de establecer un royalty al cobre se transform&oacute; en una demanda nacional. Una encuesta de CERC estableci&oacute; que el 67% de la opini&oacute;n p&uacute;blica nacional apoya la idea y s&oacute;lo un 15% se opone a ella. Tuvo lugar un proceso similar o semejante al de la nacionalizaci&oacute;n del cobre, pasando de una demanda de sectores reducidos a una exigencia hecha suya por capas muy amplias de la poblaci&oacute;n. El gobierno permaneci&oacute; sin pronunciarse durante largo tiempo. El presidente Lagos y su ministro de Hacienda maniobraron para desviar la discusi&oacute;n sobre su aprobaci&oacute;n. Buscaron f&oacute;rmulas para que las empresas entregasen transitoriamente m&aacute;s recursos, pero sin que se aprobase el royalty. Intentaron sin &eacute;xito convencer a las empresas de aumentar en forma voluntaria sus aportes, para lo cual les hicieron reiterados llamados para que no usasen determinadas franquicias. Finalmente, se present&oacute; un proyecto de ley a comienzos de julio. <\/p>\n<p> Como era presumible, los consorcios privados en el sector se pronunciaron cerradamente en contra de la iniciativa. <\/p>\n<p> El presidente del Consejo Minero, Williams Hayes, recurri&oacute; a la repetida frase de que la propuesta del gobierno altera las &ldquo;reglas del juego&rdquo; y que defender&aacute;n sus derechos &ldquo;utilizando todos los medios que nos franquean la constituci&oacute;n, las leyes y los tratados internacionales&rdquo; (21\/04\/04). Sin duda, el Consejo tiene en cuenta intentar utilizar en su favor el TLC entre Chile y EE.UU. que establece, precisamente, el principio de la no modificaci&oacute;n de las reglas del juego a los inversionistas extranjeros, permiti&eacute;ndoles mantener todos sus privilegios. Lo que busc&oacute; EE.UU. con el tratado fue consolidar la situaci&oacute;n de sus inversiones en Chile. Una modificaci&oacute;n de importancia es que cualquier conflicto ser&aacute; llevado ante organismos internaciones y ser&aacute; sacado del control de la legislaci&oacute;n chilena. No se va a necesitar, con seguridad, que transcurra mucho tiempo para que aparezca en la pr&aacute;ctica la gravedad en este plano del tratado suscrito. <\/p>\n<p> El presidente de la CPC, Juan Claro, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;estamos reeditando el anacr&oacute;nico sistema de los tributos sectoriales&rdquo;. Por su parte, el abogado del Instituto Libertad y Desarrollo, Axel Bucheister, coment&oacute; que el proyecto ser&iacute;a anticonstitucional al gravar &ldquo;a un sector espec&iacute;fico de la econom&iacute;a&rdquo; (20\/04\/04). No se quiere reconocer que desde el momento en que se permiti&oacute; nuevamente la existencia de grandes empresas privadas de cobre, burlando el sentido de la ley de nacionalizaci&oacute;n que reservaba para el Estado estos yacimientos, se estableci&oacute; una discriminaci&oacute;n contraria al inter&eacute;s nacional, ya que se les permiti&oacute; explotar recursos naturales pertenecientes a los chilenos sin pagar por ellos, gener&aacute;ndose as&iacute; en su beneficio una renta extraordinaria, que no reciben la generalidad de los sectores econ&oacute;micos. <\/p>\n<p> El presidente de Sociedad Nacional de Miner&iacute;a (Sonami), Hern&aacute;n Hoschild, fue m&aacute;s expl&iacute;cito, no descartando que las compa&ntilde;&iacute;as privadas cupr&iacute;feras puedan recurrir al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, CIADI, (organismo del Banco Mundial creado para dirimir las contradicciones que se produzcan) o pidan aplicar los tratados de libre comercio suscritos por el pa&iacute;s. Sin embargo, las ventajas de invertir en Chile son muy grandes. El presidente Lagos, en la inauguraci&oacute;n de Expomin, cifr&oacute; la rentabilidad de las 10 principales mineras privadas de cobre del pa&iacute;s &mdash;con un precio de US$88, que es el considerado en la formulaci&oacute;n presupuestaria como de tendencia de largo plazo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>&mdash; en 19%, agregando que con la propuesta realizada &ldquo;s&oacute;lo se ver&iacute;an afectadas en 0,9%&rdquo; (21\/04\/04). El capital jam&aacute;s dejar&aacute; de invertir en proyectos que le aseguren elevadas utilidades en los montos exportados. <\/p>\n<p> Son aquellos mismos intereses econ&oacute;micos que &mdash;como denunci&oacute; el senador Jorge Lavandero&mdash; &ldquo;e n los &uacute;ltimos trece a&ntilde;os han exportado cobre por valor de 43 mil millones de d&oacute;lares, mientras que s&oacute;lo han invertido 18 mil millones. Esto significa que han exportado dos veces y media lo que han invertido&rsquo; (02\/04\/04). M&aacute;s a&uacute;n, tienen a su favor un cr&eacute;dito fiscal ascendente a US$2.600 millones <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a> por las p&eacute;rdidas que han declarado a&ntilde;o a a&ntilde;o. <\/p>\n<p> &iquest;C&oacute;mo analizar esta decisi&oacute;n? Lo importante es que el gobierno se haya visto obligado a pronunciarse a favor de un royalty y que, sin haber sido aprobado en la C&aacute;mara Baja, pretenda reponerlo ante el Senado. Visto desde otro &aacute;ngulo, el gravamen establecido es extraordinariamente reducido. Desde luego, un tributo, por bajo que sea, es mejor que la situaci&oacute;n actual. <\/p>\n<p> Por su parte Corporaci&oacute;n del Cobre (Codelco), prev&eacute; que a partir de 2009 podr&aacute; aportar US$1.700 millones de excedentes al fisco en forma anual. Esta suma debe compararse con los montos a entregar por las grandes empresas privadas. Estas deben tener excedentes, a lo menos, tres veces superiores a los de Codelco, ya que producen dos tercios del total. Obviamente, no se trata de que todas sus ganancias, como en el caso de Codelco, pasen al Estado, pero s&iacute; de que un porcentaje de &eacute;stas lo hagan. El rendimiento previsto por el gobierno para la nueva ley se encuentra muy lejos de este objetivo. Otro par&aacute;metro a considerar es comparar los porcentajes de grav&aacute;menes que pagar&iacute;an las empresas privadas con el impuesto de 10% sobre las ventas que se le cobra a Codelco destinado a armamentos de las Fuerzas Armadas. En otras palabras se contin&uacute;a aplicando una pol&iacute;tica discriminatoria en contra de la empresa estatal y a favor de las empresas privadas. <\/p>\n<p> Todos los estudios internacionales ratifican las grandes ventajas que presenta la inversi&oacute;n minera en Chile. El prestigioso informe, publicado desde 1997, por el Fraser Institute de Canad&aacute;, elaborado con base en las opiniones de gerentes de exploraci&oacute;n de importantes compa&ntilde;&iacute;as mineras que est&aacute;n presentes en diversas regiones del mundo y que analiza las facilidades o inconvenientes que encuentran las empresas mineras debido a causas naturales o a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n en su &ldquo;&iacute;ndice de atracci&oacute;n de inversiones&rdquo; que Chile es el pa&iacute;s m&aacute;s favorable a nivel global. La conclusi&oacute;n del informe destruye tajantemente la principal argumentaci&oacute;n para oponerse al royalty que afirma que al aplicarse se frenar&iacute;an las inversiones. La inversi&oacute;n extranjera continuar&aacute; mientras sea fuente de elevadas rentabilidades, las cuales crecen m&aacute;s a&uacute;n si no se paga por el uso de recursos naturales. <\/p>\n<p> A igual conclusi&oacute;n del informe Fraser llega un estudio de la reputada Escuela de Minas de Colorado al cual hace referencia el decano de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Chile Joseph Ramos en un an&aacute;lisis sobre el tema. Dice Ramos: &ldquo;la tasa efectiva de impuestos de un proyecto minero en Chile &mdash;tomando en cuenta no s&oacute;lo el impuesto a la renta, sino royalties, depreciaciones aceleradas, excensiones, etc.&mdash; est&aacute; muy por debajo de la media pagada por el mismo proyecto en los principales pa&iacute;ses mineros del mundo, incluyendo EE.UU., Canad&aacute; y Australia&rdquo;. Luego Ramos saca la siguiente conclusi&oacute;n: &ldquo;cobramos bajos impuestos pese a que somos el pa&iacute;s de mayor atracci&oacute;n minera&rdquo; (18\/03\/04). Es un contrasentido. <\/p>\n<p> De la misma manera, la tasa de retorno para un proyecto modelo, considerando la tributaci&oacute;n de una sociedad an&oacute;nima cupr&iacute;fera, indica que en Chile es la m&aacute;s elevada. Todos los estudios internacionales destacan las grandes ventajas que presenta la inversi&oacute;n minera en Chile. Suponer que se dejar&aacute; de invertir, como sostienen los cr&iacute;ticos, de establecerse un royalty, no tiene ninguna l&oacute;gica. &quot;El 45% de la producci&oacute;n de cobre en el mundo est&aacute; en Am&eacute;rica Latina. Si una empresa quiere explotar el mineral, exista royalty o no, tiene que ir a la regi&oacute;n y punto&quot;. As&iacute; resume un analista de Wall Street &mdash;seg&uacute;n la versi&oacute;n de La Tercera&mdash; el pol&eacute;mico y discutido debate sobre la aplicaci&oacute;n de este impuesto a la miner&iacute;a en el pa&iacute;s. &ldquo;A juicio de este y otros expertos del mercado, su imposici&oacute;n podr&aacute; generar disgusto en las mineras, pero de ninguna manera detener la inversi&oacute;n ni la llegada de otras compa&ntilde;&iacute;as del rubro a Chile. Royalty tiene que haber y las empresas entienden que es un mal necesario. Como en el resto de los pa&iacute;ses mineros tienen que pagarlo para tener derecho a explotar el mineral&rdquo; (03\/03\/04). <\/p>\n<p> Es decir, los antecedentes llevan a la conclusi&oacute;n de que no se ha cumplido otra verdad &ldquo;indiscutible&rdquo; como consecuencia del tratado. No se ha registrado un gran incremento en las inversiones procedentes desde el exterior. Un estudio efectuado para el presidente Bush por la Comisi&oacute;n de Comercio Internacional de EE.UU. constat&oacute; que en lo fundamental en este terreno lo que se pretende en un primer momento es consolidar lo existente y hacia delante buscar profundizar la situaci&oacute;n actual. El estudio no efect&uacute;a estimaciones sobre probable crecimiento de la inversi&oacute;n, pero considerando que el acuerdo no modifica sustancialmente las pol&iacute;ticas existentes en la materia es de suponer que no se producir&aacute;n mayores impactos en el corto plazo. Ya la econom&iacute;a chilena se encuentra muy abierta a inversiones extranjeras de cualquier car&aacute;cter, incluyendo varias de ellas que son abiertamente negativas al inter&eacute;s nacional. No se requer&iacute;a, por EE.UU., debido a ello, elevar los niveles de apertura, sino tender a hacer inmodificables las grandes ventajas sostenidas, como se ha demostrado en la discusi&oacute;n sobre el royalty. <\/p>\n<p> &ldquo;A largo plazo &mdash;agrega el documento preparado para Bush&mdash;, el acuerdo puede fortalecer una confianza mayor del inversionista si se aseguran mayores protecciones a las inversiones que otros acuerdos a los cuales EE.UU. y Chile est&eacute;n suscritos actualmente&rdquo;. En consecuencia, Washington se propone obtener mayores granjer&iacute;as m&aacute;s adelante. Finalmente, la Comisi&oacute;n de Comercio destaca que el acuerdo establece criterios de inversi&oacute;n que deber&iacute;an servir de precedente para futuros pactos. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h3> <font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">El TLC Chile-Estados Unidos y el ALCA<\/font> <\/h3>\n<p> El informe llega a una conclusi&oacute;n evidente: la importancia para la Casa Blanca del tratado no reside en el plano econ&oacute;mico, cuyo efecto en EE.UU., destaca, es &ldquo;muy peque&ntilde;o&rdquo; e &ldquo;insignificante&rdquo;. El inter&eacute;s, por tanto, es pol&iacute;tico: entrega a los negociadores norteamericanos un punto de apoyo muy importante en la perspectiva del ALCA y de los tratados que est&aacute; negociando con otros pa&iacute;ses. El &ldquo;modelo&rdquo; del acuerdo con Chile es el usado por la Casa Blanca en las nuevas negociaciones, lo cual muestra que le resulta altamente funcional y favorable. <\/p>\n<p> En el lapso transcurrido del a&ntilde;o no se ha avanzado hacia el ALCA, al menos en la forma prevista por EE.UU. En las negociaciones efectuadas en Puebla a comienzos de febrero se repiti&oacute; el llegar a un final sin acuerdo. Nuevamente el tema de divergencia central fue el de los subsidios agr&iacute;colas. Lo novedoso fue la correlaci&oacute;n de fuerzas que se produjo. EE.UU. ya no apareci&oacute; solo, sino que constituy&oacute; un grupo que se denomin&oacute; G14, del cual formaron parte los tres pa&iacute;ses de la regi&oacute;n con los cuales tiene acuerdos de libre comercio &mdash;Chile, M&eacute;xico y Canad&aacute;&mdash; y la generalidad de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Central, con los cuales negocia un tratado. Por tanto, agrup&oacute; a algo menos de la mitad de los pa&iacute;ses participantes en la cita. La otra posici&oacute;n fue encabezada por el Mercosur, que estuvo por la eliminaci&oacute;n de los subsidios. <\/p>\n<p> El G14 fue reacio a aceptar la eliminaci&oacute;n o reducci&oacute;n de los subsidios agr&iacute;colas. Es muy ilustrativa la posici&oacute;n de Chile, que al formar parte del G14 se pronunci&oacute; por su permanencia, a pesar de que es un mecanismo lesivo para el pa&iacute;s y que lo ha condenado en otras reuniones internacionales. La alianza con EE.UU. lleva al gobierno chileno a mantener un doble lenguaje, que objetivamente lo aleja frente a temas trascendentes de los pa&iacute;ses m&aacute;s cercanos geogr&aacute;ficamente. El presidente Lagos en muchas oportunidades se ha pronunciado por privilegiar el entendimiento pol&iacute;tico con los pa&iacute;ses del Mercosur. En los hechos ello no se produce. La posici&oacute;n del Mercosur, al sostener que de mantenerse los subsidios agr&iacute;colas deben establecerse mecanismos de compensaci&oacute;n para las naciones afectadas, refleja los intereses del pa&iacute;s, as&iacute; como aquellos de los productores afectados. En cambio, la del gobierno chileno no los representa. <\/p>\n<p> El otro punto de desacuerdo en la reuni&oacute;n fue en materia de acceso a los mercados. El Mercosur defendi&oacute; la tesis de que todos los bienes agr&iacute;colas y no agr&iacute;colas fueran materia de eliminaci&oacute;n arancelaria, mientras el G14 fue de la opini&oacute;n de que algunos productos deben quedar excluidos de esa eliminaci&oacute;n. No cabe duda de que la posici&oacute;n del primero es mucho m&aacute;s consecuente cuando el tema de discusi&oacute;n es el &ldquo;libre comercio&rdquo;. <\/p>\n<p> En Puebla se mantuvo la divergencia sobre la fecha de culminaci&oacute;n de las negociaciones. EE.UU. insiste en que el acuerdo se encuentre listo para enero de 2005, lo cual reducir&iacute;a el per&iacute;odo de negociaci&oacute;n s&oacute;lo al 2004. <\/p>\n<p> Despu&eacute;s de Puebla las negociaciones continuaron empantanadas. El primero de abril, en Buenos Aires, no se lleg&oacute; a acuerdo en un borrador b&aacute;sico. &ldquo;EE.UU. tiene un postura muy agresiva &mdash;reconoci&oacute; el ex asistente del representante comercial norteamericano, John Huenemann&mdash; en asuntos como suministros gubernamentales, derecho de propiedad intelectual y acceso a mercados de bienes y servicios, y no est&aacute; dispuesto a poner sobre la mesa cosas que le interesan a Brasil, como el apoyo a la agricultura dom&eacute;stica, las leyes antidumping y las leyes de impuestos compensatorios&rdquo; (15\/04\/04). <\/p>\n<p> Al mantenerse el cronograma aparecen hacia delante en el escenario descrito dos opciones principales. Una es reconocer abiertamente el fracaso del ALCA. La otra es que se llegue a un ALCA light, lo cual &mdash;como ha constatado el economista de la U. Cat&oacute;lica, Felipe Larra&iacute;n&mdash; &ldquo;es similar al fracaso del ALCA&rdquo; (13\/04\/04), lo cual llevar&iacute;a a EE.UU. a intensificar a&uacute;n m&aacute;s su pol&iacute;tica de acuerdos bilaterales, su escenario m&aacute;s favorable, como lo muestra el tratado con Chile. <\/p>\n<p> En el lapso transcurrido en el a&ntilde;o, el aislamiento de Chile en Am&eacute;rica del Sur, como consecuencia del TLC, ha crecido. En ello incide fuertemente su profundo desacuerdo con Brasil y Argentina sobre los procesos de integraci&oacute;n regionales. Los acontecimientos futuros y particularmente los debates con relaci&oacute;n al ALCA seguir&aacute;n marcados por la opci&oacute;n tomada por el gobierno de Lagos de ubicarse decididamente junto a la Casa Blanca, que es uno de los factores que lo aleja objetivamente de pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, a pesar de las reiteradas declaraciones presidenciales de estrechar v&iacute;nculos con ellos. <\/p>\n<p><i> The New York Times<\/i> habl&oacute;, refiri&eacute;ndose a Chile, de &ldquo;los chicos ricos del barrio que comienzan a sentirse solos&rdquo; (29\/04\/04). Significativamente, el aislamiento regional se produjo cuando hab&iacute;an transcurrido pocos meses del acuerdo con EE.UU. y se supon&iacute;a que, como consecuencia de ello, la posici&oacute;n internacional de Chile se fortalecer&iacute;a. No fue as&iacute;. El gobierno de Lagos opt&oacute; por poner en primer lugar su alianza con la Casa Blanca y, por tanto, su apego a las orientaciones del Consenso de Washington, en momentos en los cuales las pol&iacute;ticas neoliberales son fuertemente cuestionadas en la regi&oacute;n. Varios gobiernos sudamericanos se desplazaron o est&aacute;n en v&iacute;as de desplazarse hacia posiciones cr&iacute;ticas al Consenso de Washington, como aconteci&oacute; en Brasil, Argentina y Venezuela, y todo indica que suceder&aacute; pr&oacute;ximamente en Uruguay. &ldquo;Personeros de gobierno &mdash;coment&oacute; en <i>The New York Times<\/i>, Larry Rohter, refiri&eacute;ndose a Chile&mdash; sostienen que est&aacute;n conscientes de su imagen desigual y est&aacute;n tomando medidas para solucionar las diferencias con sus vecinos. Pero sus iniciativas se han limitado al comercio, como enviar delegaciones a Brasil y Centro Am&eacute;rica, para aconsejar que se puede continuar en las negociaciones con EE.UU.&rdquo; (29\/04\/04). En otras palabras, han actuado de propagandistas del acuerdo suscrito con Washington y del ALCA, lo cual tiende a alejarlo m&aacute;s de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, con mayor raz&oacute;n cuando en ellos hay un profundo sentimiento en contra de este tratado. <\/p>\n<p> En los primeros meses del a&ntilde;o, EE.UU. intensific&oacute; sus esfuerzos por establecer acuerdos bilaterales en la regi&oacute;n, particularmente despu&eacute;s de que constat&oacute; las dificultades para sacar el ALCA adelante seg&uacute;n su esquema y cronograma. En marzo, por ejemplo, cerr&oacute; un acuerdo de libre comercio con la Rep&uacute;blica Dominicana, elimin&aacute;ndose pr&aacute;cticamente todas las barreras comerciales entre ambos pa&iacute;ses durante diez a&ntilde;os. En ese momento, en un plazo de tres meses EE.UU. hab&iacute;a cerrado 8 acuerdos del mismo tipo. <\/p>\n<p> Las negociaciones para el ALCA est&aacute;n funcionando con una presidencia mixta constituida por los dos pa&iacute;ses m&aacute;s grandes: EE.UU. y Brasil. Pero se trata de una presidencia con posiciones divididas. EE.UU. desea un ALCA con el esquema del tratado con Chile, introduciendo temas como los de propiedad intelectual, compras gubernamentales y protecciones a la inversi&oacute;n extranjera; mientras que Brasil sostiene que en la mesa de negociaciones deben ponerse sistema de subsidios agr&iacute;colas y la legislaci&oacute;n norteamericana antidumping. Puntos todos los cuales que Chile acept&oacute; r&aacute;pidamente al discutirse el TLC. <\/p>\n<p> En las circunstancias creadas se hace cada vez m&aacute;s improbable que se cumpla con el cronograma acordado en la cumbre de Miami, realizada en diciembre de 1994, en la cual se estableci&oacute; que las negociaciones hacia el ALCA deb&iacute;an culminar a fines del presente a&ntilde;o, para que los congresos nacionales ratificasen el acuerdo durante el 2005. Hace 10 a&ntilde;os, este plazo aparec&iacute;a como amplio. No lo fue, por las oposiciones que genera la postura de la Casa Blanca y porque en la regi&oacute;n surgi&oacute; un fuerte movimiento de rechazo al ALCA y al consenso de Washington. <\/p>\n<p> El gobierno de Bush considera los acuerdos de libre comercio &mdash;por tanto, tambi&eacute;n el TLC suscrito por Chile&mdash; como un componente de su pol&iacute;tica de seguridad nacional. De all&iacute; tambi&eacute;n su urgencia por conseguir nuevos tratados. El documento del Congreso Norteamericano autorizando a Bush a negociar los tratados estableci&oacute; textualmente que &quot;la expansi&oacute;n del comercio internacional es de vital importancia para la seguridad nacional de EE.UU. El comercio es un factor cr&iacute;tico para el crecimiento econ&oacute;mico de EE.UU. y su liderazgo en el mundo. Las relaciones de comercio estables promueven la seguridad y la prosperidad. Hoy d&iacute;a los acuerdos comerciales sirven al mismo objetivo que los pactos de seguridad durante la Guerra Fr&iacute;a, comprometiendo a las naciones por medio de una serie de derechos y obligaciones&quot; (08\/03\/04). <\/p>\n<p> &iquest;Influy&oacute; este tipo de definiciones en la decisi&oacute;n del gobierno de Lagos de enviar un contingente militar a Hait&iacute; para apoyar en &uacute;ltimo t&eacute; rmino la intervenci&oacute;n estadounidense? Muy posiblemente sea as&iacute;. Algunos temen, como constat&oacute; <i>El Mercurio<\/i>, que &ldquo;ese amplio y gen&eacute;rico rayado de cancha establecido en el documento del Congreso norteamericano explique en buena parte la decisi&oacute;n de Lagos&rdquo; (08\/03\/04). Aunque no lo fuese, el gobierno chileno se sum&oacute; decididamente a la estrategia estadounidense en la regi&oacute;n. <\/p>\n<p> La ministra de Defensa, Michelle Bachelet, estim&oacute; que con cargo a recursos del pa&iacute;s se financiar&aacute; en US$4 o US$5 millones el env&iacute;o de tropas al pa&iacute;s m&aacute;s pobre de la regi&oacute;n para garantizar la supervivencia de un r&eacute;gimen que reemplaza a un gobierno elegido democr&aacute;ticamente. &iquest;Qui&eacute;n le ha dado atribuciones al presidente Bush y a las Fuerzas Armadas Norteamericanas para que determinen qui&eacute;n debe gobernar en un pa&iacute;s? El contingente chileno &mdash;independientemente de cualquier cobertura con que se le pretenda presentar&mdash; se prest&oacute; para apoyar esta arbitrariedad. <\/p>\n<p> Esta pol&iacute;tica agresiva llev&oacute; al gobierno de Bush a una situaci&oacute;n insostenible en Irak. &ldquo;Irak,&rdquo; manifest&oacute; el senador Edward Kennedy, &ldquo;es el Vietnam de George Bush. El presidente,&rdquo; agreg&oacute;, &ldquo;es el problema, no la soluci&oacute;n&rdquo;. El l&iacute;der chi&iacute;ta, Moqtada Al Sadr, hizo una afirmaci&oacute;n similar. &ldquo;Irak,&rdquo; sostuvo, &ldquo;ser&aacute; otro Vietnam para EE.UU.&rdquo; (10\/04\/04). &ldquo;Vietnam e Irak,&rdquo; manifest&oacute; Arthur Schlessinger, que fuese asesor del presidente Kennedy, &ldquo;son diferentes en aspectos vitales. En Vietnam los norteamericanos nos insertamos en una guerra preexistente, en Irak le impusimos una guerra al pa&iacute;s por razones que resultaron ser falsas. Pero Vietnam e Irak son realmente similares en el efecto pantano, en la falta de experiencia hist&oacute;rica y conocimiento cultural (16\/04\/04)&rdquo;. <\/p>\n<p> Los hechos tienden a confirmar las principales conclusiones que sacamos en nuestro &uacute;ltimo libro, <i>TLC: el amarre del modelo<\/i>. Al t&eacute;rmino de la dictadura, el prop&oacute;sito fue dejar establecidos mecanismos de muy dif&iacute;cil modificaci&oacute;n, garantizando el funcionamiento macroecon&oacute;mico. Estos fueron los famosos &ldquo;amarres&rdquo; que limitaban la independencia del nuevo gobierno. Contradicciones mayores no se produjeron porque los gobiernos de la Concertaci&oacute;n optaron por el mismo esquema que se ven&iacute;a aplicando, agregando las palabras &ldquo;equidad&rdquo; o &ldquo;justicia social&rdquo;. Sin embargo, un esquema econ&oacute;mico que funciona en beneficio de una minor&iacute;a no contiene factores de equidad, como demuestran los hechos. En el pa&iacute;s, la distribuci&oacute;n del ingreso, en la realidad se deterior&oacute;. <\/p>\n<p> El TLC con EE.UU. significa un &ldquo;amarre&rdquo; tanto o m&aacute;s poderoso que el de fines de los a&ntilde;os ochenta. El papel del Estado sigue siendo m&iacute;nimo, la econom&iacute;a queda indefinidamente abierta a los mercados externos, la inversi&oacute;n extranjera est&aacute; protegida de cualquier cambio en las &ldquo;reglas del juego&rdquo;, el tipo de cambio se determina en la direcci&oacute;n que act&uacute;an los grandes capitales, la flexibilidad laboral se entiende como una necesidad de la competitividad de las empresas, otro tanto puede decirse de las normas medioambientales&rdquo;. <\/p>\n<p><i> &nbsp;<\/i><\/p>\n<h3><i> &nbsp;<\/i><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\">Notas<\/font><\/h3>\n<ol>\n<li><font size=\"-1\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><font face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"> En adelante todas las fechas que no tengan fuente expl&iacute;cita har&aacute;n referencia a informaci&oacute;n extra&iacute;da de la Base de Datos de CENDA. <\/font><\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> Es el precio promedio estimado para los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os.<\/font><\/li>\n<li><font size=\"-1\" face=\"Arial, Helvetica, sans-serif\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> De acuerdo con el sistema impositivo chileno las p&eacute;rdidas de las empresas se transforman en un cr&eacute;dito a su favor. Ello significa que las utilidades a percibirse no conllevaran el pago de tributos mientras dicho cr&eacute;dito persista.<\/font><\/li>\n<\/ol>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Menos de un a&ntilde;o de vigencia del Tratado de libre Comercio (TLC) entre Chile y EE.UU. no es, desde luego, un lapso que permita sacar conclusiones definitivas. Sin embargo, el tiempo transcurrido permite dibujar tendencias. 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