{"id":9517,"date":"2013-05-23T08:49:31","date_gmt":"2013-05-23T13:49:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=9517"},"modified":"2013-05-23T12:21:43","modified_gmt":"2013-05-23T17:21:43","slug":"pese-a-todo-el-juicio-por-genocidio-abrio-una-ventana-a-la-justicia-y-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/pese-a-todo-el-juicio-por-genocidio-abrio-una-ventana-a-la-justicia-y-la-verdad\/","title":{"rendered":"Pese a todo, el juicio por genocidio abri\u00f3 una ventana a la justicia y la verdad"},"content":{"rendered":"<p><strong><\/strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/juicio2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9527\" title=\"juicio2\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/juicio2-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/juicio2-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/juicio2.jpg 813w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La sentencia condenatoria de 80 a\u00f1os de prisi\u00f3n contra el ex jefe de Estado <em>de facto<\/em> Efra\u00edn R\u00edos Montt por genocidio y cr\u00edmenes contra la humanidad cometidos durante el conflicto armado, emitida por un tribunal del sistema de justicia guatemalteco el 10 de mayo de 2013, fue anulada por la Corte de Constitucionalidad diez d\u00edas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de la corte constitucional constituye una atrocidad jur\u00eddica, ya que no s\u00f3lo se excedi\u00f3 en sus funciones, sino que viol\u00f3 abiertamente preceptos legales y aval\u00f3 los sucios mecanismos sobre los cuales se ha construido la impunidad en Guatemala. Adem\u00e1s evidencia la falta de independencia de este \u00f3rgano respecto a los grupos econ\u00f3mica y pol\u00edticamente m\u00e1s poderosos.<\/p>\n<p>Siendo Guatemala uno de los pa\u00edses con las m\u00e1s profundas desigualdades sociales, en donde la elite econ\u00f3mica dominante, as\u00ed como el poder pol\u00edtico y militar, han gozado de certeza de impunidad, el juicio por genocidio contra un ex jefe de Estado puso fin a esa certeza. Hoy saben que en alg\u00fan momento la justicia los puede alcanzar. Por ello se empe\u00f1aron en abortar el juicio y, una vez emitida la sentencia, unieron fuerzas para anularlo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a los integrantes de los grupos dominantes, portadores de un profundo racismo, acostumbrados a discriminar y despreciar a los pueblos ind\u00edgenas, les es inconcebible que sean ind\u00edgenas quienes hayan llevado al banquillo de los acusados a un general, que ejerci\u00f3 el poder en forma brutal, precisamente defendiendo los privilegios econ\u00f3micos de tales grupos.<\/p>\n<p>Sin embargo, el juicio por genocidio abri\u00f3 una ventana a la justicia y la verdad, bases indispensables para la construcci\u00f3n de la paz. En las audiencias p\u00fablicas emergi\u00f3 con toda su crudeza la verdad que gobernantes y militares hab\u00edan querido enterrar a toda costa. Esto ha significado una oportunidad para que las j\u00f3venes generaciones conozcan un cap\u00edtulo esencial de la historia de Guatemala, requisito indispensable para delinear un futuro diferente.<\/p>\n<p>El Tribunal destac\u00f3 que la violencia sexual contra las mujeres ixiles fue un elemento constitutivo del genocidio. Los testimonios y peritajes presentados en el juicio probaron que las violaciones sexuales no s\u00f3lo estuvieron dirigidas a da\u00f1ar a las mujeres, sino tambi\u00e9n a la destrucci\u00f3n del tejido social en las comunidades, teniendo como objetivo la eliminaci\u00f3n del pueblo ixil. Este juicio fortalece las luchas por la justicia de g\u00e9nero por cr\u00edmenes del pasado y del presente, lo cual tiene un significado trascendente ante la impunidad rampante que rodea la violencia contra las mujeres en la Guatemala de hoy, particularmente el feminicidio.<\/p>\n<p>Otra de las experiencias valiosas que dej\u00f3 el juicio fue la construcci\u00f3n de amplias alianzas en respaldo a las v\u00edctimas, que incluyeron a organizaciones de derechos humanos, de mujeres, de pueblos ind\u00edgenas, de campesinos, as\u00ed como intelectuales y personas progresistas. Adem\u00e1s, se gener\u00f3 una fuerte solidaridad internacional. Todo ello dej\u00f3 como aprendizaje que la unidad de expresiones sociales muy diversas alrededor de un objetivo com\u00fan s\u00ed es posible y es indispensable para hacer avanzar las causas justas.<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/foto13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9531\" title=\"foto1\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/foto13-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" \/><\/a><\/p>\n<p>Este emblem\u00e1tico juicio no ha concluido. La lucha por la justicia contin\u00faa. Lo avanzado es resultado de los esfuerzos inclaudicables de mujeres y hombres del pueblo maya-ixil, que no cesar\u00e1n hasta alcanzar justicia. En ese largo camino han tenido el apoyo de organizaciones de derechos humanos y profesionales del derecho, quienes tambi\u00e9n son dignas de encomio.<\/p>\n<p>Reconocimiento especial merecen la jueza Yasm\u00edn Barrios, Presidenta del Tribunal de Mayor Riesgo que dict\u00f3 la sentencia, junto con los otros dos integrantes de este \u00f3rgano jurisdiccional, as\u00ed como la Fiscal General, Claudia Paz y Paz, y el equipo responsable del caso en el Ministerio P\u00fablico.<\/p>\n<p>Ante la campa\u00f1a de amenazas e intimidaciones desatadas por los grupos m\u00e1s retr\u00f3grados del pa\u00eds, es indispensable y urgente garantizar la seguridad y la integridad de v\u00edctimas, querellantes, jueces y fiscales, as\u00ed como defensores y defensoras de los derechos humanos que han acompa\u00f1ado la lucha por la justicia.<\/p>\n<p><em>Luz M\u00e9ndez es Presidenta del Consejo Asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG). Particip\u00f3 en la mesa de negociaciones de paz como integrante del Equipo Pol\u00edtico Diplom\u00e1tico de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. En el \u00e1mbito internacional, form\u00f3 parte del Equipo de Expertas en G\u00e9nero para las negociaciones de paz de Burundi, convocado por UNIFEM; es integrante del Consejo Asesor de Global Fund for Women. Colabora con el Programa de las Am\u00e9ricas <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">www.americas.org\/es<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Fotos: Sandra Sebasti\u00e1n, Plaza P\u00fablica (<a href=\"http:\/\/www.plazapublica.com.gt\" target=\"_blank\">www.plazapublica.com.gt<\/a><\/em>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sentencia condenatoria de 80 a\u00f1os de prisi\u00f3n contra el ex jefe de Estado de facto Efra\u00edn R\u00edos Montt por genocidio y cr\u00edmenes contra la humanidad cometidos durante el conflicto armado, emitida por un tribunal del sistema de justicia guatemalteco el 10 de mayo de 2013, <\/p>\n","protected":false},"author":308,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4918,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-9517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-feminismos","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/308"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9517"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9517\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9517"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=9517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}