{"id":960,"date":"2007-07-30T16:33:32","date_gmt":"2007-07-30T16:33:32","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=960"},"modified":"2007-08-21T14:10:04","modified_gmt":"2007-08-21T14:10:04","slug":"4433","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4433\/","title":{"rendered":"MST: Crear las bases del mundo nuevo"},"content":{"rendered":"<p><b>El mayor movimiento social del continente, y uno de los m&aacute;s importantes del mundo, realiz&oacute; su 5&ordm; Congreso a mediados de junio en Brasilia. El &eacute;xito obtenido por la cantidad de personas movilizadas y por el impacto medi&aacute;tico, no puede ocultar que bajo el gobierno de Lula el movimiento tiene grandes dificultades para movilizar a sus bases contra nuevos enemigos como el <i>agribusiness<\/i>. <\/b><\/p>\n<p>La reforma agraria ya no ser&aacute; el eje del Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) . &quot;El proyecto de reforma agraria por el que el MST pas&oacute; veinte a&ntilde;os luchando se agot&oacute;. Ser&aacute; necesario un nuevo tipo de reforma agraria&quot;, asegura Jo&atilde;o Pedro St&eacute;dile, coordinador del movimiento sin tierra<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. Se explica: &quot;La reforma agraria cl&aacute;sica fue hecha en la mayor parte de los pa&iacute;ses de Europa, en los Estados Unidos, en Jap&oacute;n, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un proyecto combinado con el desarrollo de la industria nacional para desenvolver un mercado interno. Brasil perdi&oacute; cuatro oportunidades hist&oacute;ricas de hacer ese tipo de reforma agraria&quot;. <\/p>\n<p>En efecto, seg&uacute;n el MST podr&iacute;a haberse realizado un reparto agrario cuando se puso fin a la esclavitud, a fines del siglo XIX, durante la &quot;revoluci&oacute;n&quot; de 1930 que dio paso a la industrializaci&oacute;n, en 1964 durante un per&iacute;odo de alzas de las luchas sociales que interrumpi&oacute; el golpe de Estado militar, y al fin del r&eacute;gimen militar a mediados de los a&ntilde;os 80. El problema, a&ntilde;ade, es que a partir de los a&ntilde;os 90 &quot;las elites brasile&ntilde;as abandonaron el proyecto nacional&quot; al implantarse el modelo neoliberal que subordina el pa&iacute;s al capital financiero<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. Al abandonar las elites el proyecto de industrializar el pa&iacute;s y volcarse al mercado externo, la reforma agraria ya no es funcional al sistema econ&oacute;mico. <\/p>\n<p>Este ha sido el dilema central del 5&ordm; Congreso del MST: para hacer viable una reforma agraria se debe primero derrotar el modelo neoliberal que bajo el gobierno de Luiz In&aacute;cio Lula da Silva sigue avanzando en Brasil. La <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4047\">reciente alianza<\/a> entre ese gobierno y el de George W. Bush para la producci&oacute;n de biocombustibles fue para el movimiento la comprobaci&oacute;n de que ya no pueden contar con Lula como apoyo para sus objetivos. Seg&uacute;n St&eacute;dile el segundo gobierno de Lula, que comenz&oacute; en enero de 2007, es a&uacute;n m&aacute;s conservador que el primero (2003-2006). <\/p>\n<h3>Un viraje hacia el medio ambiente <\/h3>\n<p>A diferencia de lo sucedido en anteriores congresos, asistieron menos dirigentes del Partido de los Trabajadores y el presidente Lula no fue invitado. Aunque hace menos de un a&ntilde;o el MST pidi&oacute; el voto para Lula en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, las relaciones nunca fueron peores. El primer gobierno de izquierda en la historia de Brasil no s&oacute;lo no hizo la reforma agraria que los sin tierra esperaban, sino que dio impulso al <i>agribusiness <\/i> al liberar los cultivos transg&eacute;nicos y promover los biocombustibles. <\/p>\n<p>&quot;Reforma Agraria por Justicia Social y Soberan&iacute;a Popular&quot; fue el lema del 5&ordm; Congreso. El MST considera que en la etapa actual su enemigo principal es el agronegocio vinculado a las multinacionales, que no deja de arrebatar tierra y recursos a la agricultura familiar que sigue siendo la que garantiza el alimento a la poblaci&oacute;n. Se plantean cinco pasos: democratizar la posesi&oacute;n de la tierra; reorganizar la producci&oacute;n agr&iacute;cola para volcarla hacia el mercado interno ya que ahora mira hacia el exterior de la mano de las multinacionales; repensar nuevas t&eacute;cnicas agr&iacute;colas que no da&ntilde;en el medio ambiente; difundir la educaci&oacute;n entre los campesinos; y llevar peque&ntilde;as agroindustrias al interior del pa&iacute;s para generar empleo. <\/p>\n<p>La Carta aprobada por el 5&ordm; Congreso contiene 18 puntos que sintetizan los viejos y los nuevos objetivos trazados por el movimiento. Entre los segundos figura el <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3611\">combate al agronegocio<\/a> y a las empresas mutinacionales que controlan &quot;las semillas, la producci&oacute;n y el comercio agr&iacute;cola&quot; como Monsanto, <a href=\"http:\/\/americas.irc-online.org\/am\/4239\">Syngenta<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4126\">Cargill<\/a>, Bunge, Nestl&eacute;, BASF, Bayer, Aracruz y Stora Enso. Esta lista revela los nombres de los nuevos enemigos de los campesinos: las empresas que cultivan enormes extensiones con soja transg&eacute;nica, que forestan grandes superficies expulsando a los campesinos de sus tierras. El documento refleja un viraje del movimiento que a partir de este a&ntilde;o, luego de la visita de Bush a Lula, comenz&oacute; a criticar con fuerza los &quot; <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4329\">agrocombustibles<\/a>&quot;. El Congreso del MST exige que esa producci&oacute;n &quot;est&eacute; bajo control de los campesinos y trabajadores rurales&quot; como forma de preservar el medio ambiente y con el objetivo de buscar &quot;la soberan&iacute;a energ&eacute;tica de cada regi&oacute;n&quot;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. <\/p>\n<p>La cr&iacute;tica a las multinacionales del <i>agribusiness<\/i> implica un giro hacia la defensa del medio ambiente que coloca al MST en una posici&oacute;n diferente a la anterior. La <a href=\"http:\/\/americas.irc-online.org\/am\/4049\">opci&oacute;n por la ecolog&iacute;a<\/a> no s&oacute;lo representa una profundizaci&oacute;n de su cr&iacute;tica al modelo agrario y de sociedad imperante en Brasil y el mundo, el llamado neoliberalismo, sino que le permitir&aacute; estrechar lazos con los movimientos urbanos. De otro modo, como se&ntilde;ala St&eacute;dile, el futuro de los campesinos es &quot;la favela, la pol&iacute;tica de compensaci&oacute;n social como el Bolsa Familia, o integrarse a las empresas extranjeras que est&aacute;n en el agribusiness&quot;. <\/p>\n<h3>El nuevo Brasil del etanol <\/h3>\n<p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os los campesinos sin tierra han venido observando, y sufriendo, cambios importantes en la agricultura y en las &aacute;reas rurales. Por un lado, se produce una fuerte expansi&oacute;n del monocultivo, primero de soja transg&eacute;nica y luego de ca&ntilde;a de az&uacute;car. Las mejores tierras est&aacute;n siendo dedicadas a esos cultivos que impiden el desarrollo de la agricultura familiar. Pero esos mismos cultivos est&aacute;n destruyendo zonas enteras del pa&iacute;s. Se estima que en pocos a&ntilde;os los Cerrados, una meseta intermedia entre la costa atl&aacute;ntica y la selva amaz&oacute;nica, habr&aacute; sido completamente invadida por el monocultivo y su biodiversidad terminar&aacute; de ser destruida. El siguiente paso es la conquista del Amazonas, el pulm&oacute;n verde del planeta, que ya est&aacute; siendo devorado por las empresas madereras. <\/p>\n<p>En paralelo, contemplan una fuerte <i>extranjerizaci&oacute;n<\/i> de la tierra. El magnate financiero George Soros invertir&aacute; US$800 millones en usinas de etanol a trav&eacute;s de su filial local Adecoagro. El grupo Cargill compr&oacute; el 63% de la mayor usina de etanol de Brasil, Cevasa. Global Foods de Estados Unidos invertir&aacute; mil millones de d&oacute;lares en construir usinas de etanol. Son apenas los datos elementales. De las 500 mayores empresas que trabajan en el <i>agribusiness <\/i> en Brasil, 6 son estatales, 388 son brasile&ntilde;as y 106 extranjeras. Pero de las 50 mayores 28 son extranjeras y s&oacute;lo 22 brasile&ntilde;as, seg&uacute;n la revista <i>Exame<\/i> de junio de este a&ntilde;o. <\/p>\n<p>Este es el problema de fondo que est&aacute;n enfrentando los campesinos y los pobres de Brasil. Las grandes multinacionales est&aacute;n invirtiendo en una de las zonas agr&iacute;colas m&aacute;s ricas del mundo para multiplicar sus ganancias. Lo peor es que el Estado, a trav&eacute;s del Banco Nacional de Desarrollo Econ&oacute;mico y Social (BNDES), financia a estas grandes empresas y les facilita la construcci&oacute;n de infraestructura. El <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4041\">Programa de Aceleraci&oacute;n del Crecimiento<\/a> del gobierno de Lula prev&eacute; que en los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os se inviertan US$9 mil millones para construir 46 usinas de <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3923\">biodiesel<\/a>, 77 de etanol y 1.150 kil&oacute;metros de ductos de transporte de combustibles con financiaci&oacute;n del BNDES<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. <\/p>\n<p>Por todo eso St&eacute;dile, en su art&iacute;culo en <i>Folha de S&atilde;o Paulo <\/i>, se&ntilde;ala que se trata de caminar hacia &quot;un modelo agr&iacute;cola democr&aacute;tico que garantice a todos el acceso al trabajo, la tierra, el agua, las semillas&quot;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. Como ejemplo de modelo no democr&aacute;tico pone el caso de que en los cuatro primeros a&ntilde;os del gobierno Lula el Estado traspas&oacute; al sector financiero US$300 mil millones por tener en Brasil la tasa de inter&eacute;s m&aacute;s alta del mundo. <\/p>\n<h3>Una alianza entre los de abajo <\/h3>\n<table width=\"350\" border=\"1\" cellpadding=\"2\" cellspacing=\"2\" bgcolor=\"#CDBB7B\" align=\"right\">\n<tr>\n<td>\n<h3>El movimiento m&aacute;s grande del mundo <\/h3>\n<p>La &quot;Ciudad de Lona&quot; instalada en Brasilia acogi&oacute; a 17.500 trabajadores y trabajadoras rurales durante cuatro d&iacute;as, del 11 a l5 de junio, y a delegados de 21 organizaciones campesinas y de 31 pa&iacute;ses del mundo. Fue un gigantesco esfuerzo organizativo para recibirlos, alojarlos, garantizarles la alimentaci&oacute;n y el transporte. Durante esos d&iacute;as el &quot;estilo sin tierra&quot; consigui&oacute; el milagro de que con muy pocos recursos se puedan hacer tantas cosas. Un 40% eran mujeres. <\/p>\n<p>Lo que hoy es el MST dio sus primeros pasos en 1979, en plena dictadura militar, con la ocupaci&oacute;n de las dos primeras haciendas en R&iacute;o Grande del Sur. El primer Congreso fue celebrado en 1985 en plena transici&oacute;n democr&aacute;tica bajo el lema &quot;Sin reforma agraria no hay democracia&quot; y asistieron algo m&aacute;s de mil delegados. El segundo, en 1990, levant&oacute; la consigna &quot;Ocupar, resistir, producir&quot; y el tercero, en 1995 la de &quot;Reforma Agraria, una lucha de todos&quot;. Poco antes de las elecciones que dieron el triunfo a Lula celebr&oacute; su cuarto Congreso, en 2000, bajo el lema &quot;Reforma Agraria: por un Brasil sin latifundio&quot;. <\/p>\n<p>El movimiento cuenta con 5.000 asentamientos que ocupan algo m&aacute;s de 22 millones de hect&aacute;reas, en las que viven dos millones de personas. Adem&aacute;s hay algo m&aacute;s de 150,000 sin tierra acampados al costado de las carreteras en barracas de pl&aacute;stico luchando para conseguir terrenos. En las 1.500 escuelas existentes en los asentamientos suelen ense&ntilde;ar maestros y maestras surgidas del movimiento, que buscan educar en base a una &quot;pedagog&iacute;a de la tierra&quot; que, a grandes rasgos, podr&iacute;a definirse como una suerte de la educaci&oacute;n popular de Paulo Freire adaptada a la realidad de los asentamientos. <\/p>\n<p>Adem&aacute;s de la escuela, cada asentamiento cuenta con espacios comunitarios para formaci&oacute;n de adultos, salud y cultos de diversas religiones, aunque la inmensa mayor&iacute;a profesa el catolicismo en una versi&oacute;n campesina ligada a la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n. La producci&oacute;n es muy diversa y se adapta a las posibilidades de cada asentamiento. Los mejor organizados buscan combinar la producci&oacute;n familiar, para asegurar cierta soberan&iacute;a alimentaria, con agroindustrias cooperativas de suinos, aves y vacunos, as&iacute; como l&aacute;cteos, despulpadoras de frutas, molinos, procesadoras de caf&eacute;, ca&ntilde;a de az&uacute;car, legumbres y harinas. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>&quot;Nosotros no tenemos condiciones de vencer en esta batalla por la preservaci&oacute;n del medio ambiente si no conseguimos involucrar al conjunto de la sociedad brasile&ntilde;a&quot;, se&ntilde;ala Gilmar Mauro, dirigente del MST<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a>. En el sur, por ejemplo, enfrentan el grave problema del monocultivo forestal para la producci&oacute;n de pasta de celulosa que est&aacute; avanzando sobre las tierras agr&iacute;colas. &quot;Es necesario que la gente entienda que un eucalipto consume 30 litros de agua por dia del primero al s&eacute;ptimo a&ntilde;o de vida, cuando lo cosechan. Quiere decir, que las consecuencias ser&aacute;n grav&iacute;simas para el medio ambiente. La humanidad corre peligro y eso es lo que queremos discutir con la gente. Mientras nosotros estamos mirando nuestra tierra, la conquista de un asentamiento, est&aacute;n siendo destruidos los recursos naturales en todo el mundo&quot;, dice Mauro. <\/p>\n<p>El MST tiene muy claro que el enemigo que enfrentan ahora es mucho m&aacute;s fuerte que el tradicional latifundista individual , tiene m&aacute;s recursos y mejores relaciones con los estados y los pol&iacute;ticos, y apuestan a controlar la vida. Lo que ahora tienen enfrente es una alianza entre tres tipos de capitales transnacionales: las petroleras, las empresas automovil&iacute;sticas y las empresas del agro. Pero uno de los principales problemas es que mucha gente cree de buena voluntad que los biocombustibles son positivos, que es imprescindible el monocultivo de ca&ntilde;a, eucaliptos y soja. Por eso es la hora de lanzar un gran debate que permita ir construyendo un proyecto de sociedad diferente. <\/p>\n<p>Los sin tierra est&aacute;n empe&ntilde;ados en una batalla por la democratizaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n, por lo que en su Carta piden que &quot;cada comunidad del interior tenga sus propios medios de comunicaci&oacute;n popular, como radios comunitarias y libres&quot;. El &eacute;nfasis en la comunicaci&oacute;n forma parte de su propuesta de fortalecer la articulaci&oacute;n con otros movimientos sociales para construir &quot;una Asamblea Popular en los municipios, regiones y estados&quot;. El movimiento se viene planteando como objetivo la alianza con movimientos urbanos, consciente de que para triunfar debe tener una fuerte presencia en las ciudades. <\/p>\n<p>El Congreso comenz&oacute; a elaborar una nueva propuesta de reforma agraria. En ese sentido sostienen que los &eacute;xitos de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no se medir&aacute;n tanto por la cantidad de tierra conquistada y por el n&uacute;mero de familias asentadas, sino por la capacidad de articular un amplio movimiento social rural y urbano, en el que los j&oacute;venes deber&aacute;n jugar un papel decisivo. Marina dos Santos, de la coordinaci&oacute;n del movimiento, fue muy clara al definir la nueva etapa: &quot;Tenemos el desaf&iacute;o de buscar nuevas formas de lucha que no sea solamente la ocupaci&oacute;n de tierras. Es necesario un nuevo tipo de acci&oacute;n que responda a esta nueva onda del capitalismo en el campo. Precisamos denunciar que este modelo no responde a la necesidad de la mayor&iacute;a de las personas. Necesitamos otros m&eacute;todos que propicien &eacute;se di&aacute;logo con la sociedad&quot;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a>. <\/p>\n<p align=\"left\">En esa direcci&oacute;n, miles de mujeres desarrollaron acciones simb&oacute;licas los 8 de marzo de 2006 y 2007 contra las multinacionales agropecuarias. Se trata de hacer visible para el conjunto de la sociedad que un peque&ntilde;o grupo de empresas se est&aacute;n apoderando de la vida a trav&eacute;s del control del espacio geogr&aacute;fico, de la biodiversidad y de la tecnolog&iacute;a. Pero todo eso es apenas visible para los especialistas. El tema de fondo ya no es la tierra en el sentido de conseguir unas cuantas hect&aacute;reas para los campesinos pobres, sino un modelo de desarrollo alternativo al actual. Para discutir y elaborar ese modelo ser&aacute; imprescindible &quot;construir la unidad de los movimientos sociales&quot;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a>. <\/p>\n<p>Otra de las novedades importantes fue el apoyo recibido del EZLN. Ambos movimientos manten&iacute;an distancias que se fueron reduciendo en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os. En el comunicado de adhesi&oacute;n firmado por el Subcomandante Marcos se dice que los sin tierra &quot;tienen nuestra mano hermana, nuestro cari&ntilde;o y respeto, pero tambi&eacute;n tienen nuestra admiraci&oacute;n&quot;, y destaca la &quot;decisi&oacute;n y firmeza&quot; que muestran en la lucha por la tierra. El Congreso se cerr&oacute; en un clima festivo pero a nadie escapa el hecho de que el movimiento atraviesa grandes dificultades e incertidumbres sobre su propio futuro cuando se acercan los &uacute;ltimos a&ntilde;os del gobierno Lula. <\/p>\n<p>Por eso en el discurso de apertura se record&oacute; que el futuro del MST depende de la educaci&oacute;n que reciban los ni&ntilde;os en los asentamientos. &quot;Si tenemos un proyecto para un a&ntilde;o, sembremos cereales; si tenemos proyectos para dos a&ntilde;os plantemos &aacute;rboles. Pero si nuestro proyecto es para toda la vida, debemos educar y formar a las personas&quot;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a>. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p><i>Ra&uacute;l Zibechi es miembro del Consejo de Redacci&oacute;n del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am&eacute;rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Es colaborador mensual con el Programa de las Am&eacute;ricas ( <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/\">www.ircamericas.org <\/a>). <\/i><\/p>\n<h3>Notas <\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Entrevista de Guilherme Evelyn. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Idem. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Ver Carta del 5&ordm; Congreso en www.mst.org.br <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Informe oficial &quot;Biocombustibles en Brasil. Desarrollo y financiaci&oacute;n del BNDES&quot;, 12 de julio de 2007 en <a href=\"http:\/\/www.mercosurabc.com.ar\/\">www.mercosurabc.com.ar<\/a>. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Joao Pedro St&eacute;dile, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>Verena Glass, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>Entrevista a Marina dos Santos, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>Osvaldo Le&oacute;n, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a>Discurso de apertura del 5&ordm; Congreso le&iacute;do por Marina dos Santos, en <a href=\"http:\/\/www.mst.org.br\/\">www.mst.org.br<\/a>. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mayor movimiento social del continente, y uno de los m&aacute;s importantes del mundo, realiz&oacute; su 5&ordm; Congreso a mediados de junio en Brasilia. 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