{"id":962,"date":"2007-09-26T20:38:17","date_gmt":"2007-09-26T20:38:17","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=962"},"modified":"2007-10-17T15:07:06","modified_gmt":"2007-10-17T15:07:06","slug":"4588","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4588\/","title":{"rendered":"Juicio a Fujimori: Una oportunidad para Per&uacute;"},"content":{"rendered":"<p><b>La extradici&oacute;n del ex presidente y ex dictador Alberto Fujimori, decidida por la Corte Suprema<br \/>\n    de Chile, puede contribuir a consolidar una democracia fr&aacute;gil y a disolver la cultura del<br \/>\n    miedo. <\/b><\/p>\n<p>&quot;En este barrio casi todos apoyan a Fujimori&quot;, confiesa Nelly, sentada en una banca del<br \/>\n  comedor Virgen del Carmen, en El Oasis, una barriada de la periferia de Villa El Salvador. <\/p>\n<p>El barrio es un monumento a la pobreza: calles de tierra, casas de esteras, cart&oacute;n y trozos<br \/>\n  de pl&aacute;stico, sin agua corriente ni saneamiento. Las &uacute;ltimas &quot;tomas&quot; lucen a&uacute;n<br \/>\n  las banderitas peruanas sobre cada vivienda, escudo imaginario para disuadir posibles desalojos. El<br \/>\n  comedor popular construido con l&aacute;minas de madera es la &uacute;nica construcci&oacute;n con<br \/>\n  suelo de cemento. Cerca del mediod&iacute;a los ni&ntilde;os deambulan alrededor, esperando la hora<br \/>\n  del almuerzo que preparan rotativamente las 25 socias del comedor y es la &uacute;nica comida caliente<br \/>\n  a la que acceden, por apenas medio d&oacute;lar. <\/p>\n<p>Sin que nadie le pregunte, Nelly siente la necesidad de explicarse: &quot;Nos dec&iacute;an que si<br \/>\n  no &iacute;bamos a los actos de Fujimori el comedor no recibir&iacute;a m&aacute;s alimentos. Pasaban<br \/>\n  lista y los servicios de inteligencia vigilaban si las socias aplaud&iacute;an y daban vivas al Chino.<br \/>\n  Si no mostr&aacute;bamos entusiasmo, al mes siguiente llegaban menos raciones&quot;. <\/p>\n<p>Para las madres de El Oasis apoyar a Fujimori no era una opci&oacute;n pol&iacute;tica sino cuesti&oacute;n<br \/>\n  de sobrevivencia. Por eso, hablar de &quot;clientelismo&quot; no contribuye a comprender que las relaciones<br \/>\n  asim&eacute;tricas imponen a los m&aacute;s pobres asumir comportamientos p&uacute;blicos de aprobaci&oacute;n<br \/>\n  a cambio de algo tan elemental como comida. El r&eacute;gimen del Fujimori, como el de Carlos Menem<br \/>\n  en Argentina, se ocup&oacute; de ellos, lubricando el acceso a las necesidades b&aacute;sicas con una<br \/>\n  buena dosis de autoritarismo. <\/p>\n<table align=\"right\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>El ojo que llora<\/h3>\n<p>Al d&iacute;a siguiente de la extradici&oacute;n de Fujimori, una docena de presuntos partidarios<br \/>\n  del ex dictador atac&oacute; el monumento &quot;El ojo que llora&quot;, en memoria de las v&iacute;ctimas<br \/>\n  de la guerra interna que desangr&oacute; al pa&iacute;s desde 1980 cuando Sendero Luminoso se levant&oacute; en<br \/>\n  armas. El grupo amenaz&oacute; al &uacute;nico guardia con armas de fuego, lo encadenaron y lo forzaron<br \/>\n  a arrodillarse mientras se dedicaron a romper las piedras que llevan inscritos los nombres de los desaparecidos<br \/>\n  y a volcar pintura roja sobre la escultura central. <\/p>\n<p>&quot;El ojo que llora&quot; es una creaci&oacute;n de la escultora Lika Mutal, enclavada en el parque<br \/>\n  denominado Campo de Marte, cerca del centro de Lima. Forma parte de la primera fase de la Alameda de<br \/>\n  la Memoria y se trata de la primera reparaci&oacute;n simb&oacute;lica a las v&iacute;ctimas de la<br \/>\n  violencia pol&iacute;tica. Consiste en un laberinto circular en cuyo centro, a una piedra-madre de<br \/>\n  cuatro toneladas que representa el centro interior de cada persona, se le ha superpuesto otra piedra<br \/>\n  ovoide que simboliza un ojo por el que cae un chorro de agua. A su alrededor y en el laberinto hay<br \/>\n  27,000 piedras que representan a otras tantas v&iacute;ctimas registradas por la Comisi&oacute;n de<br \/>\n  la Verdad y Reconciliaci&oacute;n, en las que se est&aacute;n inscribiendo los nombres. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<h3>Una dictadura especial <\/h3>\n<p>Este hombre de 69 a&ntilde;os, nervioso e hipertenso, que lleg&oacute; a Lima el s&aacute;bado 22<br \/>\n  de septiembre, parece una caricatura de aquel mandatario soberbio de sonrisa taimada que despreciaba<br \/>\n  a sus adversarios. Alberto Fujimori result&oacute; electo no por sus virtudes sino por el rechazo de<br \/>\n  un pa&iacute;s mestizo y andino a un candidato como Mario Vargas Llosa que representaba, demasiado<br \/>\n  ostentosamente, a las elites lime&ntilde;as blancas y coloniales. Poco despu&eacute;s de acceder a<br \/>\n  la presidencia, fue quedando en evidencia que el pa&iacute;s estaba siendo gobernado por un d&eacute;spota<br \/>\n  fr&iacute;o, calculador, implacable. Pronto estableci&oacute; una f&eacute;rrea alianza con las c&uacute;pulas<br \/>\n  militares y empresariales, con las que estableci&oacute; pactos de sangre y de dinero a cambio de impunidad<br \/>\n  y un rosario de casos de corrupci&oacute;n. <\/p>\n<p>En abril de 1992 perpetr&oacute; un autogolpe. Cerr&oacute; el Congreso e intervino el Poder Judicial<br \/>\n  mediante la destituci&oacute;n de los opositores. Concentr&oacute; el poder en sus manos y gobern&oacute; en<br \/>\n  adelante con el apoyo de los militares. Profundiz&oacute; todos los males que hered&oacute;: la guerra<br \/>\n  sucia, la corrupci&oacute;n, la militarizaci&oacute;n del pa&iacute;s y muy en particular de las &aacute;reas<br \/>\n  rurales, y la desnacionalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a con la entrega al sector privado multinacional<br \/>\n  de la miner&iacute;a, los hidrocarburos y los servicios b&aacute;sicos. Como suelen hacer las dictaduras,<br \/>\n  realiz&oacute; obras importantes de las que se beneficiaron algunos contratistas amigos pero que eran<br \/>\n  imprescindibles para un pa&iacute;s hundido en la bancarrota y que sal&iacute;a de la hiperinflaci&oacute;n. <\/p>\n<p>En su favor, puede decirse que puso fin a la guerra y promovi&oacute; cierto repunte de la econom&iacute;a.<br \/>\n  Lo primero lo consigui&oacute; violando de forma descarada los derechos humanos, con miles de desaparecidos<br \/>\n  y torturados, y encarcelando inocentes juzgados por &quot;jueces sin rostro&quot;, en una permanente<br \/>\n  parodia de justicia. Recibi&oacute; un pa&iacute;s en guerra, una guerra diferente en la que una de<br \/>\n  las partes, el Partido Comunista del Per&uacute;-Sendero Luminoso, fue responsable de m&aacute;s de<br \/>\n  la mitad de las 69,280 v&iacute;ctimas comprobadas por la Comisi&oacute;n de la Verdad y la Reconciliaci&oacute;n<br \/>\n  (CVR). Fue una guerra contra los campesinos quechua-hablantes: 79% de las v&iacute;ctimas viv&iacute;an<br \/>\n  en zonas rurales y 75% hablaban quechua u otras lenguas nativas. Sin embargo, cuando Fujimori se hizo<br \/>\n  con el poder absoluto los propios campesinos estaban enfrentando a Sendero, organizados en &quot;rondas&quot;,<br \/>\n  y les estaban ganando la guerra como bien recuerda el editorialista de <i>La Rep&uacute;blica<\/i>,<br \/>\n  Mirko Lauer<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. <\/p>\n<p>Pero es la sentencia de la Corte Suprema de Chile la que pone al descubierto el car&aacute;cter del<br \/>\n  fujimorismo. El fallo de 212 p&aacute;ginas se sustenta en las declaraciones del ex comandante general<br \/>\n  del Ej&eacute;rcito, Nicol&aacute;s Hermoza R&iacute;os, y de miembros de escuadr&oacute;n de la muerte <i>Colina<\/i> que<br \/>\n  echan por tierra la supuesta &quot;ignorancia&quot; alegada por Fujimori sobre las matanzas y la violaci&oacute;n<br \/>\n  de los derechos humanos. &quot;Hay indicios claros de que Fujimori habr&iacute;a tenido, despu&eacute;s<br \/>\n  del autogolpe, la concentraci&oacute;n de todos los poderes del Estado y el mando superior de las fuerzas<br \/>\n  armadas y servicios de inteligencia, propici&oacute; la creaci&oacute;n de un organismo especial dentro<br \/>\n  de las fuerzas armadas para realizar operaciones en contra de las personas sospechosas de subversi&oacute;n<br \/>\n  o de enemigos pol&iacute;ticos del r&eacute;gimen&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. <\/p>\n<p>La sentencia asegura que Fujimori conoc&iacute;a la existencia del grupo <i>Colina<\/i> y que otorg&oacute; ascensos,<br \/>\n  premios y condecoraciones a sus miembros y que &quot;muchas personas lo vieron dar &oacute;rdenes a<br \/>\n  Montesinos, quien a su vez las entregaba al mencionado grupo <i>Colina<\/i>&quot;. Transform&oacute; los<br \/>\n  s&oacute;tanos del Servicio de Inteligencia del Ej&eacute;rcito (SIE) &quot;en su centro de actividad&quot;,<br \/>\n  donde junto a Vladimiro Montesinos, jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), &quot;planificaban<br \/>\n  y ordenaban&quot; operaciones de exterminio. <\/p>\n<p>&quot;Estos actos&mdash;se&ntilde;ala la sentencia&mdash;eran el resultado de acciones planificadas por una organizaci&oacute;n<br \/>\n  o aparato de poder formado por el sie, liderado por Fujimori, que re&uacute;ne los requisitos para<br \/>\n  ser considerada como una organizaci&oacute;n delictiva de poder organizado y jerarquizado&quot;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a>. <\/p>\n<table align=\"left\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Cronolog&iacute;a <\/h3>\n<p><b>1989<\/b>&mdash;Alberto Fujimori se impone en segunda vuelta a Mario Vargas Llosa con el 56% de los<br \/>\n  votos. <\/p>\n<p><b>1992<\/b>&mdash;El 5 de abril da un golpe de Estado y disuelve el parlamento. Convoca a elecciones para<br \/>\n  el Congreso Constituyente donde su partido obtiene la mayor&iacute;a absoluta. En agosto es detenido<br \/>\n  Abimael Guzm&aacute;n, m&aacute;ximo dirigente de Sendero Luminoso. <\/p>\n<p><b>1995<\/b>&mdash;Fujimori es reelegido por abrumadora mayor&iacute;a. Amnist&iacute;a a polic&iacute;as<br \/>\n  y militares condenados por violar los derechos humanos en la lucha contra la guerrilla. &quot;Jueces<br \/>\n  sin rostro&quot; condenan a m&aacute;s de 2.000 personas entre 1992 y 1995. <\/p>\n<p><b>1997<\/b>&mdash;Destituye a miembros del Tribunal Constitucional que declararon que la Constituci&oacute;n<br \/>\n  imped&iacute;a una nueva reelecci&oacute;n de Fujimori. <\/p>\n<p><b>2000<\/b>&mdash;Fujimori presenta un mill&oacute;n de firmas falsas que avalan su reelecci&oacute;n.<br \/>\n  Obtiene el 48.7% frente al 41% de su rival, Alejandro Toledo. La noche de las elecciones, el 9 de abril,<br \/>\n  miles de peruanos salen a las calles contra el fraude. Fujimori es proclamado vencedor en segunda vuelta<br \/>\n  a la que no concurre Toledo y pese a escrutarse un 54% de papeletas nulas. Estados Unidos y la oea<br \/>\n  toman distancias de Fujimori. Se difunden videos del asesor y jefe de inteligencia, Vladimiro Montesinos,<br \/>\n  sobornando a parlamentarios. En medio de gigantescas manifestaciones contra el r&eacute;gimen y acosado<br \/>\n  por denuncias de corrupci&oacute;n, Fujimori asiste el 15 de noviembre al Foro de Cooperaci&oacute;n<br \/>\n  Econ&oacute;mica Asia-Pac&iacute;fico, en Brunei; desde all&iacute; viaja a Tokio y env&iacute;a su<br \/>\n  renuncia a la presidencia por fax. Valent&iacute;n Paniagua es nombrado presidente transitorio. <\/p>\n<p><b>2001<\/b>&mdash;La Comisi&oacute;n de Derechos Humanos del Congreso peruano pide la extradici&oacute;n<br \/>\n  al parlamento de Jap&oacute;n. <\/p>\n<p><b>2003<\/b>&mdash;Jap&oacute;n rechaza la extradici&oacute;n mientras el Congreso peruano lo acusa de<br \/>\n  la matanza de 15 personas en Barrios Altos, en diciembre de 1991, y de nueve alumnos y un profesor<br \/>\n  en la Universidad La Cantuta, en julio de 1992. <\/p>\n<p><b>2004<\/b>&mdash;El gobierno peruano presenta una segunda solicitud de extradici&oacute;n por pago irregular<br \/>\n  de 15 millones de d&oacute;lares al jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos. <\/p>\n<p><b>2005<\/b>&mdash;El 7 de noviembre Fujimori llega sorpresivamente a Santiago de Chile donde es detenido<br \/>\n  a pedido del gobierno peruano. <\/p>\n<p><b>2006<\/b>&mdash;La Corte Suprema de Chile le impide salir del pa&iacute;s. <\/p>\n<p><b>2007<\/b>&mdash;El 11 de julio el juez Orlando Alvarez emite un fallo rechazando el pedido de extradici&oacute;n.<br \/>\n  El 21 de septiembre la II Sala Penal de la Corte Suprema revoca el fallo de primera instancia y aprueba<br \/>\n  la extradici&oacute;n. <\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>La Corte Suprema concedi&oacute; la extradici&oacute;n por los delitos de homicidio calificado y lesiones<br \/>\n  por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. Y, adem&aacute;s, por la compra de congresistas con<br \/>\n  fondos del SIN , por la entrega de 15 millones de fondos p&uacute;blicos a Montesinos, por la compra<br \/>\n  de medios de comunicaci&oacute;n y otros delitos como las intercepciones de tel&eacute;fonos privados.<br \/>\n  Como se&ntilde;ala el ex presidente de la CVR, Salom&oacute;n Lerner, la decisi&oacute;n de la justicia<br \/>\n  chilena &quot;es un giro para la justicia penal internacional&quot;. <\/p>\n<p>En paralelo, considera que el mayor da&ntilde;o que Fujimori le hizo al pa&iacute;s consisti&oacute; en<br \/>\n  institucionalizar la corrupci&oacute;n: &quot;El defenestr&oacute; todos los poderes del Estado, compr&oacute; la<br \/>\n  conciencia de los medios de comunicaci&oacute;n, de pol&iacute;ticos, de empresarios, de las fuerzas<br \/>\n  armadas; envenen&oacute; la conciencia y la cabeza del hombre com&uacute;n y corriente a trav&eacute;s<br \/>\n  de diarios chicha (amarillos) que salpicaban porquer&iacute;a sobre el honor de las personas; degrad&oacute; moralmente<br \/>\n  al pa&iacute;s. Fujimori es mucho m&aacute;s culpable de todo por lo que hoy se le acusa&quot;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a>. <\/p>\n<h3>Un tiempo nuevo <\/h3>\n<p>Es bueno recordar que fue la sociedad peruana movilizada la que puso fin al fujimorismo. Ahora, el<br \/>\n  presidente Alan Garc&iacute;a gobierna con apoyo de los restos del fujimorismo en el parlamento, donde<br \/>\n  esa fuerza conserva 13 diputados liderados por Keiko, hija del ex dictador. De ah&iacute; que muchos<br \/>\n  analistas y buena parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica manifiesten temor ante la posibilidad de<br \/>\n  un pacto Garc&iacute;a-Fujimori que podr&iacute;a concluir en un juicio-farsa que le imponga penas<br \/>\n  m&iacute;nimas al reo. <\/p>\n<p>Es cierto que el fujimorismo no es ahora un peligro para la democracia. Algo as&iacute; muestran las<br \/>\n  encuestas y las esmirriadas manifestaciones de apoyo al extraditado, que no lograron la masividad a<br \/>\n  la que aspiraba Keiko. Garc&iacute;a, a quien algunos ven proclive a un acuerdo, respondi&oacute; con<br \/>\n  dureza a las acusaciones de Keiko quien calific&oacute; las condiciones de detenci&oacute;n de su padre<br \/>\n  como &quot;terribles&quot;. Forzado por las circunstancias, Garc&iacute;a explic&oacute; que la habitaci&oacute;n<br \/>\n  del prisionero tiene casi 30 metros cuadrados, tiene acceso a una sala y un ba&ntilde;o privados, y<br \/>\n  a un patio de 100 metros cuadrados. &quot;No lo hemos enrejado, como se hizo en otras ocasiones. No<br \/>\n  le hemos puesto traje a rayas, como se hizo en otras ocasiones&quot;, dijo Garc&iacute;a en alusi&oacute;n<br \/>\n  a la conducta de Fujimori cuando present&oacute; a Abimael Guzm&aacute;n, en septiembre de 1992, enjaulado<br \/>\n  y con traje de prisionero. &quot;No habr&aacute; ensa&ntilde;amiento, odio ni venganza. Se respetar&aacute; la<br \/>\n  dignidad de la persona&quot;, asegur&oacute; el presidente<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a>. <\/p>\n<p>Pero las dudas de la amplia porci&oacute;n de la sociedad peruana que detesta al ex presidente tienen<br \/>\n  asidero en dos hechos. Por un lado, Fujimori posee gran cantidad de videos filmados por su ex asesor,<br \/>\n  Montesinos, que pueden inculpar a congresistas, pol&iacute;ticos, propietarios de medios y un sinf&iacute;n<br \/>\n  de personalidades. Es seguro que va a usarlos para chantajear al jurado. <\/p>\n<p>Por otro, est&aacute; el factor militar. Hasta el momento, ni un solo militar fue procesado por su<br \/>\n  participaci&oacute;n en la guerra sucia. Hubo una mezcla de pacto impl&iacute;cito y de presiones para<br \/>\n  dejar fuera de responsabilidades al estamento militar, algo in&eacute;dito en la regi&oacute;n. Hasta<br \/>\n  d&oacute;nde llegar&aacute; la capacidad de presi&oacute;n de una c&uacute;pula militar que nunca fue<br \/>\n  purgada por la democracia, es algo que reci&eacute;n sabremos en los pr&oacute;ximos meses. El fujimorismo<br \/>\n  fue un r&eacute;gimen c&iacute;vico-militar, y no ser&iacute;a razonable que los uniformados quedaran<br \/>\n  al margen a la hora de rendir cuentas. Es muy probable que el propio Fujimori ponga el factor militar<br \/>\n  sobre la mesa. <\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, m&aacute;s all&aacute; de los resultados de un juicio que puede durar meses, y<br \/>\n  tal vez m&aacute;s de un a&ntilde;o, est&aacute; el futuro de la sociedad peruana, de su incipiente<br \/>\n  democracia, de los movimientos y organizaciones sociales que provocaron la ca&iacute;da de la dictadura.<br \/>\n  Cualquiera que haya conocido el Per&uacute; de los 80 y recorra las calles del pa&iacute;s de 2007,<br \/>\n  notar&aacute; cambios importantes. Es un pa&iacute;s diferente; pero no es otro pa&iacute;s ya que<br \/>\n  no existen cambios sociales y culturales. Prueba de ello son las barriadas de la periferia de Lima,<br \/>\n  que congregan a m&aacute;s de cinco de sus casi nueve millones de habitantes. Es el otro pa&iacute;s,<br \/>\n  el del apartheid, donde los pobres tienen siempre la piel m&aacute;s oscura, provienen de la regi&oacute;n<br \/>\n  andina, hablan, visten y danzan en otras lenguas. <\/p>\n<p>Esos dos pa&iacute;ses nunca se reconciliaron, ni se est&aacute;n encontrando, a no ser en una relaci&oacute;n<br \/>\n  de subordinaci&oacute;n. Comprender las ra&iacute;ces del fujimorismo supone adentrarse en las causas<br \/>\n  del autoritarismo, ya sea el de Sendero Luminoso o el de la dupla Fujimori-Montesinos, que no son m&aacute;s<br \/>\n  que dos caras de un mismo fen&oacute;meno. Desmontar el autoritarismo supone que las madres de El Oasis<br \/>\n  no se vean forzadas a dar vivas al que est&aacute; arriba a cambio de bolsas de arroz. Siete a&ntilde;os<br \/>\n  despu&eacute;s de la ca&iacute;da del dictador, Nelly y sus amigas del comedor popular no pudieron<br \/>\n  mejorar la situaci&oacute;n de sus hijos, muchos de ellos embarcados en la peque&ntilde;a delincuencia<br \/>\n  que azota el barrio. Cuando acuden a la polic&iacute;a, les dicen que hagan justicia por mano propia<br \/>\n  porque la autoridad no puede hacerlo. &quot;Desde el terremoto de Pisco, el Estado nos env&iacute;a<br \/>\n  la mitad de los alimentos&quot;, dice sin desesperaci&oacute;n pero con una dosis de resentimiento. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><i>La Rep&uacute;blica<\/i>, 25 de septiembre de 2007. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Angel P&aacute;ez, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Idem. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Entrevista a Samuel Lerner, ob. cit. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><i>P&aacute;gina 12<\/i>, 25 de septiembre de 2007. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La extradici&oacute;n del ex presidente y ex dictador Alberto Fujimori, decidida por la Corte Suprema de Chile, puede contribuir a consolidar una democracia fr&aacute;gil y a disolver la cultura del miedo. &quot;En este barrio casi todos apoyan a Fujimori&quot;, confiesa Nelly, sentada en una banca del comedor Virgen del Carmen, en El Oasis, una barriada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/962\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=962"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}