{"id":965,"date":"2007-08-14T16:19:28","date_gmt":"2007-08-14T16:19:28","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=965"},"modified":"2007-08-15T13:27:14","modified_gmt":"2007-08-15T13:27:14","slug":"4469","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/4469\/","title":{"rendered":"Cooperativas de vivienda de Uruguay: Los sin tierra urbanos"},"content":{"rendered":"<p><b>Luego de casi cuatro d&eacute;cadas luchando por la tierra urbana y por la construcci&oacute;n de sus casas, las cooperativas de viviendas por ayuda mutua se enfrentan al gobierno progresista del presidente uruguayo Tabar&eacute; V&aacute;zquez porque criminaliza las ocupaciones y pone trabas a los pr&eacute;stamos. <\/b><\/p>\n<p>&quot; Estamos frente a gente que sabe gobernar y sabe c&oacute;mo pegarle a los gremios&quot;, dice el secretario general de la Federaci&oacute;n de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM ), Daniel de Souza . Para esta organizaci&oacute;n que naci&oacute; en 1970, en un per&iacute;odo de crecimiento de los movimientos sociales de Uruguay, lo que est&aacute; sucediendo bajo un gobierno de izquierda les parece desconcertante: &quot;Esto no es una cuesti&oacute;n espont&aacute;nea. Estos gobernantes no son nuevos, los que est&aacute;n en el Ministerio de Vivienda llevan casi veinte a&ntilde;os gobernando Montevideo.&quot; <\/p>\n<p>Los dirigentes de FUCVAM consideran que en los pr&oacute;ximos meses deber&aacute;n esforzarse en revertir las nuevas leyes y reglamentaciones, a las que consideran un &quot;retroceso legal&quot;, ya que de lo contrario las conquistas del movimiento social estar&aacute;n en peligro. En junio, la justicia proces&oacute; con prisi&oacute;n a cinco cooperativistas que hab&iacute;an ocupado un terreno en Punta del Este, lo que puede ser un anticipo de la nueva actitud del gobierno. <\/p>\n<h3>Historia: 500 cooperativas, 22 mil familias <\/h3>\n<p>Las casi 500 cooperativas de vivienda agrupadas en FUCVAM, son el resultado de tres grandes oleadas de lucha por la tierra, que se tradujeron en la construcci&oacute;n de algo m&aacute;s de 20 mil viviendas. Entre 1970 y 1972, m&aacute;s del 40% de los recursos estatales para vivienda se destinaron al financiamiento de las cooperativas. La federaci&oacute;n fue creada el 24 de mayo de 1970 en la inauguraci&oacute;n de la primera cooperativa, en la peque&ntilde;a localidad de Isla Mala en el interior del pa&iacute;s. En ese per&iacute;odo se crean gran cantidad de cooperativas a partir de los sindicatos, que construyen complejos habitacionales que en algunos casos superan las 800 viviendas. Nacen unas 150 cooperativas y FUCVAM se extiende a casi todo el pa&iacute;s. <\/p>\n<p>El segundo salto del movimiento se registr&oacute; en 1989. Era un a&ntilde;o electoral y la presi&oacute;n por vivienda hab&iacute;a sido postergada por la dictadura (1973-1985), al punto que a comienzos de esa d&eacute;cada se multiplican los asentamientos urbanos ilegales donde viven desocupados e inmigrantes rurales. En julio de ese a&ntilde;o, luego de una masiva asamblea, cuatro cooperativas ocupan tres terrenos. En noviembre Tabar&eacute; V&aacute;zquez gana las elecciones en Montevideo y crea una &quot;cartera de tierras&quot; fiscales que comienzan a ser negociadas con el movimiento cooperativo. <\/p>\n<p>En los siguientes a&ntilde;os unas 250 cooperativas acceden a la tierra y muchas comienzan la construcci&oacute;n de las viviendas, en una d&eacute;cada plagada de movilizaciones, entre las que destacan ocupaciones a los ministerios de Vivienda y Econom&iacute;a. En estos momentos unas dos mil familias de unas 30 cooperativas est&aacute;n construyendo. <\/p>\n<p>Las ocupaciones del 1989 son sentidas como un parteaguas por los miembros del movimiento. &quot;La ocupaci&oacute;n de tierras era hasta ese momento un fen&oacute;meno b&aacute;sicamente espont&aacute;neo&quot;, que se desarrollaba con &quot;un bajo perfil, con poca visibilidad, evitando la notoriedad del hecho &#8216;ilegal&#8217;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a>. FUCVAM opt&oacute; por el camino inverso: hab&iacute;a que ocupar para hacerse visible. De alguna manera la cultura &#8216;obrera&#8217;, fundacional del movimiento cooperativo comenzaba a fusionarse con las medidas que los movimientos de nuevo tipo comenzaban a implementar en Am&eacute;rica Latina&quot;. En ese per&iacute;odo acu&ntilde;aron el concepto de considerarse &quot;los sin tierra urbanos&quot;. <\/p>\n<p>El tercer impulso se registr&oacute; el a&ntilde;o pasado, bajo el actual gobierno. La presi&oacute;n por vivienda, luego de una d&eacute;cada de ajuste estructural y de la crisis de 2002, se reflej&oacute; en la creaci&oacute;n de un centenar de grupos cooperativos luchando por conseguir tierras. Para desbloquear la situaci&oacute;n, decidieron ocupar en octubre de 2006 un predio de la empresa estatal de ferrocarriles abandonado desde hace 40 a&ntilde;os. En las negociaciones consiguieron 20 predios en los que se instalaron 40 cooperativas. <\/p>\n<p>&quot;Todav&iacute;a tenemos 30 cooperativas sin tierra&quot;, dicen en la federaci&oacute;n. En casi 40 a&ntilde;os el movimiento construy&oacute; viviendas para 22 mil familias mientras unas cuatro mil esperan acceder a tierras para comenzar los tr&aacute;mites. <\/p>\n<h3>C&aacute;rcel a los ocupantes <\/h3>\n<p>En abril el Parlamento aprob&oacute; una ley que establece penas de c&aacute;rcel desde tres meses a tres a&ntilde;os a quienes ocupen tierras. La sorpresa es que todo el Frente Amplio apoy&oacute; la nueva ley pese a que el Ministro de Vivienda, Mariano Arana, se mostr&oacute; contrario a lo decidido por los diputados oficialistas. <\/p>\n<p>En FUCVAM est&aacute;n dispuestos a desafiar la ley. El 28 de julio, junto a trabajadores rurales (ca&ntilde;eros, cortadores de ca&ntilde;a del norte) que ocupan un predio de 32 hect&aacute;reas, realizaron un acto en Montevideo y una marcha hasta el palacio de gobierno. Rechazan una ley que, en su opini&oacute;n, &quot;criminaliza&quot; las ocupaciones. De Souza, el secretario general, dijo que en septiembre comenzar&aacute;n las ocupaciones que se har&aacute;n &quot;en forma organizada&quot;, &quot;no an&aacute;rquica&quot;. Otros dirigentes aseguraron que desde el gobierno buscan &quot;criminalizar la protesta, la capacidad de movilizaci&oacute;n de los sectores populares que son, en &uacute;ltima instancia, la &uacute;nica garant&iacute;a de hacer alguna transformaci&oacute;n sobre esta estructura tan injusta que tenemos de la riqueza&quot;. <\/p>\n<p>Pero el problema de fondo no parece ser el legal, sino el modelo econ&oacute;mico. FUCVAM asegura que de las 14 mil viviendas prometidas por el gobierno s&oacute;lo se van a construir unas tres mil por a&ntilde;o en estos cinco a&ntilde;os. De no cambiar el modelo, &quot;va a seguir la emigraci&oacute;n del campo a la ciudad y cuando llegan ac&aacute; y no tienen trabajo son doblemente expulsadas a la periferia&quot;, dicen los cooperativistas. <\/p>\n<h3>Problemas con el gobierno progresista <\/h3>\n<table align=\"right\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" border=\"1\" bgcolor=\"CDBB7B\" width=\"50%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Un movimiento urbano diferente <\/h3>\n<p>El movimiento para la construcci&oacute;n de viviendas de forma cooperativa y por ayuda mutua, es una modalidad por la cual un grupo de familias (entre 10 y 200) constituyen grupos asociados que funcionan de forma democr&aacute;tica. Luchan por la tierra, la ocupan o la compran con financiaci&oacute;n estatal o de ONGs, y luego construyen sus viviendas en base al esfuerzo familiar. <\/p>\n<p>Pasan por cuatro etapas: conseguir el reconocimiento legal, elegir una instituci&oacute;n de asesoramiento t&eacute;cnico, conseguir la tierra y obtener el pr&eacute;stamo para construir. Hombres y mujeres trabajan en pie de igualdad en la construcci&oacute;n de las viviendas aportando todos la misma cantidad de horas de trabajo, gestionan el proceso de dise&ntilde;o y construcci&oacute;n con la asamblea como medio de tomar resoluciones, y luego administran el complejo habitacional. El propietario de las viviendas es la cooperativa, las familias tienen derecho al uso pero no las pueden vender sin autorizaci&oacute;n del colectivo. <\/p>\n<p>Los cooperativistas construyen todas las viviendas sin saber qui&eacute;n ocupar&aacute; cada una de ellas. El d&iacute;a que se inauguran, se realiza un sorteo y cada familia ocupa la que le corresponde. La participaci&oacute;n de las mujeres en todas las etapas, incluyendo la construcci&oacute;n, marca una diferencia con otros movimientos sociales. FUCVAM tiene adem&aacute;s una escuela de formaci&oacute;n y una planta industrial que provee materiales a las cooperativas. La participaci&oacute;n igualitaria en los trabajos, la asistencia a asambleas y el aporte econ&oacute;mico son obligatorios para todos los asociados. <\/p>\n<p>Los barrios cooperativistas est&aacute;n en su mayor parte en las periferias de las ciudades. Muchos grupos de cooperativas cuentan con guarder&iacute;as para ni&ntilde;os, cl&iacute;nicas de salud y locales comerciales autogestionados por los propios vecinos. El movimiento cuenta adem&aacute;s con 22 bibliotecas y 17 gimnasios en los barrios de Montevideo. Los reglamentos de cada cooperativa son discutidos durante largo tiempo en asamblea.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>El Ministerio de Vivienda elabor&oacute; un Reglamento de Cooperativas que mereci&oacute; duras cr&iacute;ticas de la federaci&oacute;n. El objetivo del ministerio es ordenar y mejorar el sistema de acceso al cr&eacute;dito, y as&iacute; poder planificar en mejores condiciones el uso adecuado de los recursos. El nuevo reglamento establece que las cooperativas de vivienda podr&aacute;n solicitar financiamiento del Estado &uacute;nicamente en ocasi&oacute;n de los llamados a Postulaci&oacute;n de Proyectos Cooperativos que se realizar&aacute;n una vez al a&ntilde;o. <\/p>\n<p>Seg&uacute;n el arquitecto Benjam&iacute;n Nahoum, asesor de FUCVAM, el nuevo reglamento &quot;puede significar un serio obst&aacute;culo para el desarrollo del sistema cooperativo&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a>. &quot;El resultado final es perverso&quot;, porque una cooperativa invierte en todo el proceso un m&iacute;nimo de dos a tres a&ntilde;os. Por ello, &quot;no puede estar sujeta a ganar o perder un concurso&quot; del que no conoce las bases al comenzar el proceso. &quot;Parece que no se tuviera claro&mdash;concluye Nahoum&mdash;que una vez que un grupo se forma, consigue el terreno y el instituto trabaja sobre un proyecto, tienen que tener la seguridad de que en alg&uacute;n momento el programa se va a concretar. Porque en ese caso nadie se va a sentir estimulado a tomar ese camino. &iquest;Es esto lo que se busca? Esperamos que no&quot;. <\/p>\n<p>Las relaciones entre los cooperativistas y el Ministerio de Vivienda no son buenas, pero est&aacute;n destinadas a empeorar. Por un lado, la derecha presiona en el parlamento. Las cr&iacute;ticas de FUCVAM apuntan a pol&iacute;tica global del gobierno. Sienten que la vivienda no est&aacute; entre las prioridades del gobierno. <\/p>\n<p>&quot;Qu&eacute; casualidad que nunca hubo problema con la cartera de tierras y en los dos a&ntilde;os que tenemos gobierno de izquierda tuvimos que ocupar para poder tener tierras&quot;, apunta de Souza. Desde 1989 no realizaban ocupaciones. Sienten que con la nueva legislaci&oacute;n no podr&aacute;n ocupar tierras y el acceso a los pr&eacute;stamos para la construcci&oacute;n ser&aacute;n cada vez m&aacute;s lentos. <\/p>\n<p>El 15 y 16 de septiembre fucvam realizar&aacute; una asamblea nacional en la que deber&aacute;n definir los pr&oacute;ximos pasos. Lo m&aacute;s probable, estiman los dirigentes, es que se adopte un plan de movilizaciones ya que se estar&iacute;a produciendo un cambio en las bases. <\/p>\n<p>Es algo muy similar a lo que est&aacute; sucediendo en otros pa&iacute;ses con gobiernos progresistas, como es el caso de la relaci&oacute;n entre el <a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4433\">Movimiento Sin Tierra<\/a> de Brasil y el gobierno de Lula. Las cr&iacute;ticas al gobierno de Tabar&eacute; V&aacute;zquez se formulan ahora en voz alta. &quot;Ellos hacen como que dialogan, pero no escuchan, no ceden nada&quot;, concluye de Souza. <\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Gustavo Gonz&aacute;lez y Javier Vidal, ob. cit. p. 51. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a><i>El Solidario<\/i> No. 85, agosto de 2007. <\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego de casi cuatro d&eacute;cadas luchando por la tierra urbana y por la construcci&oacute;n de sus casas, las cooperativas de viviendas por ayuda mutua se enfrentan al gobierno progresista del presidente uruguayo Tabar&eacute; V&aacute;zquez porque criminaliza las ocupaciones y pone trabas a los pr&eacute;stamos. &quot; Estamos frente a gente que sabe gobernar y sabe c&oacute;mo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-965","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/965\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=965"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}