{"id":969,"date":"2006-02-23T19:17:46","date_gmt":"2006-02-23T19:17:46","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=969"},"modified":"2006-02-24T15:46:08","modified_gmt":"2006-02-24T15:46:08","slug":"3126","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/3126\/","title":{"rendered":"Am"},"content":{"rendered":"\n<p><b>Por sus impactos en el entorno de las comunidades de los pa&iacute;ses en desarrollo, la construcci&oacute;n de grandes presas de agua ha aglutinado una amplia gama de opositores. Sus acciones ya han detenido varios proyectos concebidos principalmente con fines de lucrar con los recursos naturales. El mensaje es claro: Habr&aacute; m&aacute;s resistencia en el futuro si las instituciones financieras internacionales y los inversionistas en estas obras de infraestructura sigan por la v&iacute;a privatizadora y no respectan a la voluntad de los pueblos involucrados. Am&eacute;rica Latina juega un papel clave en hacer llegar el mensaje. <\/b><\/p>\n<p>La m&aacute;s reciente manifestaci&oacute;n regional del la inquietud creciente fue la III Reuni&oacute;n de la Red Latinoamericana contra las Represas y por los R&iacute;os, sus Comunidades y el Agua, celebrada del 17 al 21 octubre de 2005 en Cubulco, Baja Verapaz, Guatemala. El evento era una parte aguas en el movimiento defensor de los pobladores de las cuencas del mundo y registr&oacute; avances fundamentales en la lucha hemisf&eacute;rica e internacional. Al fin, el encuentro fue un rotundo &eacute;xito por la sociedad civil organizada con fines de modificar los actuales patrones de desarrollo. <\/p>\n<p>Al encuentro se convocaron a las organizaciones y comunidades campesinas e ind&iacute;genas de la regi&oacute;n Latinoamericana y el Caribe afectadas directa o indirectamente por la construcci&oacute;n de represas, la contaminaci&oacute;n de r&iacute;os y procesos de privatizaci&oacute;n de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica, axial como a las organizaciones independientes de ecologistas, derechos humanos, grupos y redes organizadas de la sociedad civil que trabajan y se coordinan en la lucha en torno a estas problem&aacute;ticas. M&aacute;s de 400 delegados y delegadas provenientes de 25 pa&iacute;ses y de 112 organizaciones, incluidos iglesias cat&oacute;licas y evang&eacute;licas, frentes, movimientos, y medios de comunicaci&oacute;n alternativas, se reunieron como la Red Latinoamericana contra las Represas (Redlar), y con los objetivos claros. <\/p>\n<table width=\"580\" border=\"0\" cellspacing=\"10\" cellpadding=\"10\" align=\"center\">\n<tr>\n<td bgcolor=\"ffcc00\">\n<h3>Objetivos de la III Encuentro Latinoamericano Contra las Represas<\/h3>\n<ul>\n<li>Analizar, discutir y construir alianzas y estrategias para enfrentar las amenazas a nuestros r&iacute;os, comunidades y aguas; <\/li>\n<li>Consolidaci&oacute;n de la red y sus aspectos operativos; <\/li>\n<li>Analizar las iniciativas de integraci&oacute;n como PPP e IIRSA, su relaci&oacute;n con los tratados de libre comercio, y su papel para impulsar la construcci&oacute;n de represas; <\/li>\n<li>Analizar la pol&iacute;tica de los gobiernos en estas iniciativas y su papel como promotores de represas; <\/li>\n<li>Realizar un mapeo actualizado de las instituciones financieras internacionales, regionales y nacionales y empresas que respaldan la construcci&oacute;n de represas; <\/li>\n<li>Evaluar las luchas en la regi&oacute;n, sus &eacute;xitos y fracasos; <\/li>\n<li>Elaborar estrategias comunes hacia un Plan de Acci&oacute;n Continental; <\/li>\n<li>Elaborar una agenda regional; y <\/li>\n<li>Fortalecer la lucha por la justicia y reparaci&oacute;n para los sobrevivientes de las masacres, los desalojos forzados, y otros da&ntilde;os que ocurrieron a causa de la construcci&oacute;n de la represa Chixoy. <\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Los pa&iacute;ses representados fueron: Canad&aacute;, Estados Unidos, M&eacute;xico, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panam&aacute;, Brasil, Paraguay, Uruguay, Colombia, Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, Espa&ntilde;a, Italia, Jap&oacute;n, Austria, B&eacute;lgica, Irlanda, Alemania e Inglaterra. <\/p>\n<p>Los participantes se&ntilde;alaron al Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integraci&oacute;n Econ&oacute;mica (BCIE), y la Corporaci&oacute;n Andina de Fomento (CAF), entre otras, como responsables de la violaci&oacute;n a los derechos humanos y las privatizaciones en todo el continente. Tambi&eacute;n se abordaron los aspectos legales: reparaci&oacute;n de da&ntilde;os; los procesos de integraci&oacute;n econ&oacute;micas, los tratados de libre comercio, el Plan Puebla Panam&aacute; (PPP) y la Iniciativa de Integraci&oacute;n de la Infraestructura Regional de Sur Am&eacute;rica (IIRSA). Por primera vez se abord&oacute; el tema del desmantelamiento de las presas en el horizonte cercano, la posibilidad que dan las experiencias pasadas, y el cumplimiento del promedio de vida de las mayor&iacute;as de las represas construidas hace casi 50 a&ntilde;os. <\/p>\n<p>Debido a la excelente cobertura radial en vivo desde la p&aacute;gina de Indymedia-Chiapas, la voz del evento lleg&oacute; incluso hasta el continente europeo. <\/p>\n<h3>Problema mundial lleva a Am&eacute;rica Latina de corbata <\/h3>\n<p>Los integrantes eran concientes de tratar con un problema mundial. M&aacute;s de 47 mil grandes presas detienen a 60% de los r&iacute;os del planeta. Han resultado en la perdida de 50% de las zonas h&uacute;medas, haciendo injusticia ambiental a la vez. Solo en Brasil, m&aacute;s de 2 mil represas, la mayor&iacute;a hidroel&eacute;ctricas, han desplazado a 1 mill&oacute;n de habitantes, mientras 20 millones viven sin luz el&eacute;ctrica, y las que s&iacute; la tienen pagan 10 veces m&aacute;s que las industrias extranjeras. En M&eacute;xico, el Proyecto Hidroel&eacute;ctrico La Parota pretende expulsar a m&aacute;s de 20 mil habitantes de 17 localidades en el estado de Guerrero, con la inundaci&oacute;n de sus cultivos de subsistencia. <\/p>\n<p>La d&eacute;cada de 1960 fue el auge de la construcci&oacute;n de grandes represas en el hemisferio, llegando en promedio a 180 por a&ntilde;o. En la d&eacute;cada de 1990 disminuy&oacute; su construcci&oacute;n en un 40%, principalmente en Estados Unidos donde los cierres de operaciones superan los permisos de construcci&oacute;n y m&aacute;s de 400 represas, la mayor&iacute;a peque&ntilde;as, fueron desmanteladas. <\/p>\n<p>Luego de las firmas de los tratados de libre comercio y con ellos los procesos de privatizaci&oacute;n del agua, la energ&iacute;a el&eacute;ctrica, el gas y el petr&oacute;leo y de la eliminaci&oacute;n de las barreras arancelarias, las empresas migran hac&iacute;a el sur en forma de industria minera, de papel, de maquiladoras, textiles, autopartes, etc. Por ello aumenta la demanda de la energ&iacute;a en los pa&iacute;ses donde no hay controles ambientales y donde la tierra y la mano de obra son m&aacute;s baratas. <\/p>\n<p>A principios del siglo 21 en Sudam&eacute;rica existen 979 grandes represas de las cuales m&aacute;s del 60% est&aacute;n en Brasil. En la d&eacute;cada de 1960 y 1970 lleg&oacute; el tope de construcci&oacute;n de represas cuando se inauguraban 17 cada a&ntilde;o. La hidroenerg&iacute;a suministra m&aacute;s del 50% de la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica en 10 pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. El 93% de la electricidad en Brasil proviene de las represas, 73% en Venezuela, 68% en Ecuador, 74% en Per&uacute;, 100% en Paraguay; 57% en Chile, y 68% en Colombia. <\/p>\n<p>En la zona Mesoamericana del Plan Puebla Panam&aacute; (PPP), abarcando a Panam&aacute;, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice y M&eacute;xico, aunque casi todos los r&iacute;os han sido represados. Sin embargo, un nuevo proyecto los amenaza: el Sistema de Integraci&oacute;n El&eacute;ctrica para Am&eacute;rica Central (SIEPAC) con el fin de interconectar todo el sistema el&eacute;ctrico en una sola red, con una sola ley y normatividad para la regi&oacute;n, y con el financiamiento del BID y el BCIE. Este proyecto agudizar&aacute; la deuda externa de los pa&iacute;ses ya muy empobrecidos y la propuesta de regular a nivel regional deja la reglamentaci&oacute;n en manos de las grandes corporaciones trasnacionales pro encima de las soberan&iacute;as nacionales y abre la puerta a privatizar todo el sector energ&eacute;tico y el agua. <\/p>\n<p>En base a numerosas fuentes investigadas por CIEPAC, existen planes documentados de al menos 340 presas en la zona del PPP que amenazan a alrededor de 170 r&iacute;os entre los que se encuentran los m&aacute;s grandes y bellos en la regi&oacute;n, a una gran cantidad de biodiversidad, de sus especies de plantas, &aacute;rboles, animales y peces &uacute;nicos en el mundo. Tambi&eacute;n est&aacute;n amenazados cientos de sitios arqueol&oacute;gicos, lugares sagrados y cementerios; tierras f&eacute;rtiles e infraestructura (carreteras, escuelas, cl&iacute;nicas, casas, puentes, etc.) y miles y miles de campesinas e ind&iacute;genas. La construcci&oacute;n de estas represas agudizara m&aacute;s el impacto negativo social y al medio ambiente. <\/p>\n<h3>Dar respuesta al reto requiere de valor <\/h3>\n<p> Ante esto los pueblos resisten con saldos de golpeados, perseguidos, encarcelados, asesinados, amenazados y desplazados. Y pese a las mentiras, enga&ntilde;os, trampas y otras acciones por parte de empresas y gobiernos, los pueblos siguen en marcha y movilizaciones, en reuniones, encuentros y fortaleciendo redes y organizaciones para defender la vida de todos y todas en b&uacute;squeda de alternativas. <b><\/b><\/p>\n<p>El siglo 21 amanece con muchas luchas y resistencias. El I Encuentro Internacional de Afectados por las Represas y sus Aliados llevado a cabo en Curitiba (1997), Brasil, y su llamado al D&iacute;a Internacional de Acci&oacute;n Contra las Represas y por los R&iacute;os, el Agua y la Vida cada 14 de marzo, fue retomado por otros procesos que se fueron conformando en los a&ntilde;os inmediatos. El nuevo siglo inici&oacute; con el II Encuentro Continental contra las Represas en Argentina (2002) y el II Internacional de Afectados por las Represas y sus Aliados en Tailandia (2003). Las redes se empezaron a tejer en la lucha y resistencia por la defensa de los derechos humanos y en la b&uacute;squeda de un desarrollo sustentable. <\/p>\n<p>La resistencia que se encontraba aislada en Centroam&eacute;rica logr&oacute; organizarse bajo el I Foro Mesoamericano contra las Represas (2002) y al siguiente a&ntilde;o se llev&oacute; a cabo en Honduras y luego en El Salvador (2004) fortaleciendo sus alianzas y estrategias. Las movilizaciones nunca antes vistas el 14 de marzo empezaron a ser visibles. A partir de los Foros Mesoamericanos se constituy&oacute; el Frente Petenero contra las Represas (2002), el Frente Chiapaneco contra las Represas (2003) y el Movimiento Mexicano contra las Represas y por la Defensa de los R&iacute;os (2004) e iniciaron a consolidarse las resistencias en los estados de Guerrero, Oaxaca, Puebla, entre otras entidades y pa&iacute;ses. <\/p>\n<p>En Honduras se fortalecieron las luchas de resistencia de muchas organizaciones entre ellas la del Consejo C&iacute;vico de Organizaciones Populares e Ind&iacute;genas de Honduras (Copinh). En Costa Rica la Federaci&oacute;n Costarricense para la Conservaci&oacute;n del Ambiente (Fecon) y otras organizaciones mantienen una resistencia grande contra los proyectos de represas. En El Salvador el Grupo Bajo Lempa fortalece su resistencia mientras que en Panam&aacute; las organizaciones como el Equipo de Acompa&ntilde;amiento a la Lucha contra los Embalses de Caritas Panam&aacute;, las comunidades ind&iacute;genas Kuna y el Movimiento 10 de Abril en Defensa del Ri&oacute; Tabasara (M-10) fortalecen su lucha. <\/p>\n<p>En Sudam&eacute;rica la lucha y la resistencia contin&uacute;a. En Colombia militan contra la presa Urra. En Bolivia oponen a las represas Pavas, Arrazayal y el Bala sobre el R&iacute;o Beni que inundar&iacute;a territorios ind&iacute;genas. En Brasil, el gobierno promueve la construcci&oacute;n de ocho represas en los r&iacute;os Tocantis y Araguaia, uno de los ecosistemas m&aacute;s ricos en biodiversidad del mundo. Aqu&iacute; el BID prestar&iacute;a los recursos a la empresa Tractebel de B&eacute;lgica a quienes los pobladores han presionado por medio de marchas y otras acciones. En el R&iacute;o Tibagi se pretenden construir cuatro represas que inundar&iacute;an las &uacute;ltimas regiones de selva h&uacute;meda de la costa Atl&aacute;ntica, tierras ind&iacute;genas y 40 sitios arqueol&oacute;gicos. Todos estos casos son tan solo peque&ntilde;o ejemplos de las resistencias en el continente. <\/p>\n<h3>S&iacute;ntesis de experiencia revela obst&aacute;culos, retos <\/h3>\n<p> En la reciente reuni&oacute;n de Cubulco, se elabor&oacute; un s&iacute;ntesis de las experiencias de los siguientes 13&nbsp;pa&iacute;ses: Brasil, Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, Paraguay, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Panam&aacute; y Costa Rica, M&eacute;xico y Estados Unidos. El documento recopil&oacute; los obst&aacute;culos y desaf&iacute;os que enfrentan a los pobladores de las cuencas, axial como una relaci&oacute;n de las estrategias y acciones implementadas, con sus respectivos errores. <\/p>\n<p>Se identific&oacute; como obst&aacute;culo principal el modelo de producci&oacute;n impuesto por el gran capital. La crisis petrolera que justifica al gran capital intensificar la explotaci&oacute;n de la hidroenerg&iacute;a con la construcci&oacute;n de cada vez m&aacute;s presas, axial como la tendencia a privatizar la energ&iacute;a el&eacute;ctrica y los recursos naturales y estrat&eacute;gicos en la l&oacute;gica del mercado, fortalecen las alianzas entre el gran capital en manos de unas cuantas corporaciones trasnacionales del agua y la energ&iacute;a el&eacute;ctrica. Estas muchas veces portan nombres locales o est&aacute;n camuflajeadas en otras empresas como son Uni&oacute;n FENOSA, Endesa, Iberdrola, Alcoa, Suez y Vivendi, y cuentan con el respaldo de los gobiernos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por sus impactos en el entorno de las comunidades de los pa&iacute;ses en desarrollo, la construcci&oacute;n de grandes presas de agua ha aglutinado una amplia gama de opositores. Sus acciones ya han detenido varios proyectos concebidos principalmente con fines de lucrar con los recursos naturales. 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