Con baja participación, candidato cercano a la dictadura gana la presidencia de Paraguay
La elección del candidato conservador, Mario Abdo Benítez, como Presidente de Paraguay abre un periodo de posibles conflictos e incertidumbres.
La elección del candidato conservador, Mario Abdo Benítez, como Presidente de Paraguay abre un periodo de posibles conflictos e incertidumbres.
La devastación provocada por el huracán que golpeó a Puerto Rico evidenció todavía más las graves desigualdades que existen en el isla y la negligencia gubernamental. Frente a esta situación, la sociedad se organiza y trabaja.
Decepcionante, en una palabra, el segundo debate. Se preve que habrá un alto nivel de participación en estas elecciones. La gente se organiza para participar como observadores, votantes, representantes de sus partidos y busca informarse. Ojalá el tercer debate refleje un mejor nivel de preparación y seriedad por parte de los candidatos.
En un complejo proceso electoral y a un año del proceso de paz entre el gobierno Colombiano y las guerrillas de las FARC, las campañas sucias, la desinformación y las movidas criminales que buscan mantener su poder de facto en extensos territorios del país, se genera además un ambiente perfecto para una intervención sin precedentes al vecino país de Venezuela.
Los esfuerzos de los gobiernos del Mercosur por concluir el TLC con la Unión Europea para dar una señal clara “a los mercados” de que la política económica actual es radicalmente distinta a la de sus antecesores y dejar sentado que el libre mercado es la panacea para lograr el desarrollo económico y social en esta subregión sudamericana, no ha sido suficiente para evitar, una vez más, el fracaso de las negociaciones.
3 de mayo, 2018 Estimados miembros del Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, El 1ro de julio en México tendrán […]
Los países de mayor tamaño han abandonado la Unasur “temporalmente” y se ha perdido la apuesta inicial por la funcionalidad e institucionalidad de este organismo.
La era Trump marca un punto de inflexión y reemplaza la construcción de agendas en el continente por simples exigencias de respaldo a su política guerrerista y una actitud de intolerancia y agresión a situaciones políticas que prevalecen en algunos países de la región, que en nada contribuyen a solucionarlos.
Donald Trump ha multiplicado las guerras de Obama, enviando más tropas, lanzando más bombas, más ataques con drones y matando a más civiles que su predecesor. Y eso incluso antes de que Trump inicie nuevas guerras propias.
La marcha del 24 de marzo fue el momento en que miles de jóvenes marcharon, y miles más apoyaron, para decir “Enough is Enough!” (¡Ya Basta!). Reconocieron su propio papel en crear un movimiento histórico con otro letrero común entre los manifestantes que decía simplemente: “Somos el Cambio”.