Para el gobierno Lagos la suscripción de tratados de libre comercio, particularmente con EE.UU., constituye uno de los logros más relevantes de su mandato. Previo a suscribirse cada uno de los convenios, ante todo los alcanzados con las dos mayores economías mundiales, por el monto de su producto (EE.UU. y la Unión Europea), se les presentó como un factor determinante en el incremento a producirse en las exportaciones del país y, como consecuencia de ello, en la actividad económica y el empleo. la lógica de la observación se basaba en un análisis absolutamente simplificado, teniendo sólo en cuenta el hecho de que se trataba de los dos más grandes mercados mundiales. La formulación no se materializó durante los primeros años de vigencia, o sea en el período presidencial de Ricardo Lagos.

Si se toma como referencia el lapso enero-agosto de 2005, período en el cual se produjo una fuerte expansión del comercio exterior chileno, por el incremento en la cotización internacional de los principales rubros de exportación nacionales y la recuperación de la demanda interna, los pronósticos de crecimiento en las exportaciones no se materializaron al compararlos con los mismos meses del año precedente. En cambio las importaciones crecieron en flecha. En los ocho primeros meses del último año de gobierno de la administración Lagos, las exportaciones totales crecieron en 22,5% en cifras anualizadas. Sin embargo, las ventas a EE.UU. aumentaron en 15,5%, a la Unión Europea en 11,5% y a Corea del Sur