Nota de la redacción: Lamentablemente, muchos de los balances que están saliendo del 2006 son negativos. El balance de los y las periodistas asesinados en la región por ejercer su oficio es un mal signo de los tiempos violentos que se viven, y de una ofensiva contra el periodismo honesto que pone en peligro no sólo la vida de informadores, sino también la libertad de expresión y el derecho a saber. No hay que olvidarnos que el derecho a saber abarca también el derecho a informar, y cualquier amenaza a esta importante función es un ataque a la democracia. Peor aun, en la mayoría de los casos la respuesta del estado ha sido insuficiente, debido a su complicidad o su debilidad, creando una situación de impunidad. Para más información del IRC Programa de las Américas Área de Derecho a Saber, ver http://americas.irc-online.org/amindex/rtk/.

Veintiocho periodistas fueron asesinados el año pasado en ocho países de América Latina en tanto cinco se encuentran desaparecidos, señala un resumen acerca del 2006 elaborado por la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) adscrita a la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP). Con diez muertos, México conserva en la región la aciaga condición de la nación más peligrosa en el ejercicio informativo.

Las cifras acerca de profesionales víctimas de la violencia difieren según las fuentes, aunque aparece como más probable la entregada por la Asociación Mundial de Periódicos que es de 105 caídos en el mundo, 48 de los cuales corresponde a fallecidos en Irak, país inmerso en una cruenta
guerra provocada por la ilegal ocupación armada de Estados Unidos.

Fúnebre nómina

El siguiente es el registro, por países, de los caídos en 2006:

ECUADOR: José Luis León, en Guayaquil, reportero de