"Aumentan las divisas por exportaciones tradicionales", anuncia el Periódico de Guatemala el 25 de abril. Reporta que el Banco de Guatemala anunció un aumento del 11.8% en las exportaciones tradicionales—azúcar, café, banano, cardamomo—hasta los US$551.4 millones. Luego, que la exportación de productos industriales—más valor agregado—a Centroamérica, creció un 43.8%. Por último que "el ingreso de divisas por las exportaciones no tradicionales reporta una ligera baja del 0.9% respecto a 2006, atribuidas a una baja en las ventas al exterior de prendas de vestir, melaza y caucho, totalizando US$482 millones."

Es un anuncio breve, pero elocuente: a casi un año de orbitar en CAFTA, crecen las exportaciones de siempre o fuera del Acuerdo de Libre Comercio de Centroamérica (CAFTA). El mensaje es abrumador: se "sacrificó" el país al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU. para nada. El modelo CAFTA para impulsar la economía centroamericana con exportaciones no tradicionales hacia EE.UU. ha sido un pretexto para imponer la medicina extranjera cara contra el gené rico nacional barato, abrumar al campesino con importaciones subsidiadas y otorgar jurisdicción extraterritorial a empresas extranjeras.

El crecimiento en las exportaciones que celebra el Banco de Guatemala no tiene nada que ver con el CAFTA. Las exportaciones tradicionales tienen libre ingreso en el arancel corriente (bajo la política de la "Nación Más Favorecida" (NMF). La excepción es el azúcar, administrado con cuotas, que el CAFTA apenas aumenta1. También tiene libre ingreso el 68% de los productos exportados que se mencionan como preferencias del CBI (Iniciativa del la Cuenca del Caribe) y del CAFTA; asumimos mala fé al incluirlos allí. Las preferencias sí cubren un 15% de exportaciones que pagan aranceles menores del 10%, el 11% que paga más de 20% o el 7% que paga arancel específico. Las exportaciones no tradicionales de productos agrícolas no son grandes, porque son perecederos y estacionales; las importantes son de textiles y vestuario, que disminuyen.

Las importaciones—en cambio—sí crecen. Las agropecuarias aumentaron 15%, de US$360 millones (2005) a US$415 millones (2006). En enero fueron US$41 millones, lo que proyectado desborda los US$500 millones para 2007. Las manufacturas importadas aumentaron 12%, de US$7,992 millones (2005) a US$8,963 millones (2006). Los insumos básicos (industrias extractivas) aumentaron 18%, de US$2,146 millones (2005) a US$2,541 millones (2006); algo que atribuimos al alza de los combustibles.

Lo que no importamos son inversiones; otra falsa promesa del CAFTA. Los interesados ya vinieron por las preferencias del CBI, que CAFTA sólo repite. La compra de empresas nacionales por extranjeros—bancos en particular—es transferencia de propiedad y no inversión nueva, pero el CAFTA le concede privilegios de inversión extranjera. Habrá quienes vengan para dirimir conflictos, reales o inventados, bajo la jurisdicción cofrade del CIADI (Banco Mundial). La demanda por US$50 millones—nunca invertidos—por rescindir el contrato del ferrocarril de Guatemala es sólo la primera. Miren Argentina.

Costa Rica

El país más letrado y de mayor desarrollo humano en Amé rica Central tiene un enfoque propio sobre el TLC con EE.UU. El tema llevó al empate práctico en las elecciones y ahora se resuelve por referéndum. La presión en contra de la ratificación de ese tratado—negociado en secreto—sigue creciendo a medida que se le conoce. Universidades, asociaciones profesionales, sindicatos, cooperativas rurales y grupos empresariales lo creen incompatible con el prestigioso modelo social de desarrollo humano y económico costarricense.

Costa Rica, sin usar el CAFTA, no es sólo el mayor exportador de América Central sino donde más crecen las exportaciones: 17%, de US$7 mil millones en 2005 a US$8.2 mil millones en 2006. Entre el 2000 y el 2006, las exportaciones hacia Estados Unidos (de US$3.19 a US$3.4 mil millones) y la Unión Europea (de US$1.19 a US$1.28 mil millones) oscilaron establemente. El gran incremento viene de las exportaciones al Asia (US$304.8 millones en 2005 a US$1,435 millones—un crecimiento del 370%. China (con Hong Kong) absorbió US$1,082 millones en 2006 y sigue creciendo. Las de Taiwán pasaron de US$10 millones en 2000 a US$95 millones en 2006. Es hacia Asia donde apunta el comercio futuro.

La mayor participación la tuvieron productos ligados con informática: circuitos integrados son el 13% (US$1,091 millones) y partes para computadoras 7.7% (US$633 millones) que son exportados al Asia. Le siguen las tradicionales bananas, con 7.6% (US$624 millones) que van principalmente a EE.UU., donde el arancel corriente es libre. Los textiles también van a EE.UU. y bajaron de US$730 millones (2002) a US$464 millones (2006) y de los cuales US$130 millones no usaron la preferencia CBI.

Sin embargo, Costa Rica tiene un déficit comercial. La Prensa Libre , de San José, informa que el " Déficit comercial acumulado trimestral llegó a $788 millones". Luego explica que " Pese a que las ventas externas del país subieron un 13.2% ($260 millones) en el primer trimestre de 2007 llegando a $2,228 millones, el déficit comercial no logró reducirse y, al contrario, creció un 9.3% pasando de $721 millones reportados en 2006 a $788 millones en este año." Es fácil imaginar que pasaría si el CAFTA abriera la importación de cereales subsidiados en EE.UU.

El factor textil

El producto de Centroamérica con potencial exportador ilimitado hacia EE.UU. es el azúcar; un producto tradicional al que CAFTA se le puso tope. Los no tradicionales de la industria ligera son muy competidos y su gran desarrollo fue en vestuario, con regímenes preferenciales. Eso funcionó mientras el Acuerdo Multifibras repartía cuotas en el mercado de EE.UU. y se acabó al abrirse la competencia.

Monto de algunas importaciones de EE.UU. en vestuario, por origen.

Cifras en millones US$

País

2005

2006

% Variación

Import. total de EE.UU.

68,713

71,630

4.25

Guatemala

1,816

1,666

– 8.26

Costa Rica

482

465

– 3.53

México

6,078

5,297

-12.85

China

15,143

18,518

22.23

Fuente: OTEXA, abril 2007

El cuadro muestra que el mercado textil de EE.UU. crece poco y la importación de China crece más que el mercado. Eso desplaza a competidores que tengan preferencias por TLC con Estados Unidos, porque las reglas de origen los hace menos competitivos. Es la conclusión del CATO Institute2, sobre la acusación a China de dumping.

Etanol

Etanol no figura en las promesas del CAFTA, pero se perfila como una ventaja. La demanda energética crece y fracasó la conquista del Medio Oriente petrolero. Estados Unidos piensa ahora en el etanol, pero la fuente eficaz es la caña de azúcar tropical, que EE.UU. casi no produce. EE.UU. hace su etanol del maíz, que protege con US$0.54 el galón. CAFTA da a Centroamérica una cuota libre de etanol mayor que su producción actual. Eso posibilita una cooperación con Brasil—campeón del etanol—para aprovechar el cupo exportable a EE.UU.

Al mediano plazo Estados Unidos deberá eliminar el arancel sobre el etanol para abaratar su energía, cuando afronte la maraña del maíz y sus US$6 millardos de subsidios. El CAFTA le da a América Central una cuota sin aranceles mientras otros—como Brasil—pagan 54%. Al eliminar los Estados Unidos el arancel para evitar encarecer su costo energético, América Central perdería la ventaja frente a Brasil, pero seguiría siendo competitiva ante el etanol producido con maíz o celulosa en Estados Unidos.

Las exportaciones no tradicionales en Guatemala—objetivo del CAFTA—en lugar de crecer disminuyen. En Costa Rica—fuera del CAFTA—crece la exportación con productos y mercados nuevos, mientras se agota el modelo del CBI. A los intereses textileros ni CAFTA ni CBI les sirve para competir. Todo indica que el compartido privilegio de un TLC con Estados Unidos es más estorbo que ayuda.

Umberto Mazzei es Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. Ha sido Profesor en temas económicos internacionales en universidades de Colombia, Venezuela y Guatemala. Es Director del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales en Ginebra (www.ventanaglobal.info) y miembro de la coalición Mesa Global en Guatemala.

Notas

  1. Para toda Centroamérica y la República Dominicana se reparten 99.000TM de azúcar en 15 años. Guatemala aumenta de 32,000TM hasta 49,820; Costa Rica de 11,000TM a 14,080. El total no llega al 1% del consumo de EE.UU.
  2. "Who’s Manipulating Whom? China’s Currency and the U.S. Economy" por Daniel Griswold.