“Este John se pasó” dicen marquezanos
Palapas y restaurantes colapsados y hasta cocodrilos buscando refugio se metieron en la vivienda de Ascencio Osuna.
Palapas y restaurantes colapsados y hasta cocodrilos buscando refugio se metieron en la vivienda de Ascencio Osuna.
Por: Kau Sirenio El 26 de septiembre de 2014, se abrió una herida que no ha sanado para los mexicanos y menos para las […]
“We are concerned about the family members, the impact of this tragedy, their state of health. The reparation of damage must be given to avoid re-victimization and stigmatization. For our part, we kept the investigation even when the crisis came in September 2022. But the refusal to provide information and the stubbornness weakened the investigation”, concluded Angela Buitrago.
Las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos por el Estado mexicano viajaron desde Tixtla, Guerrero, al Centro Cultural Tlatelolco el 25 de julio para recibir el sexto y último informe https://drive.google.com/file/d/1_mRYLO9soOW5RoV8dLP2y1CkjlP8PIH1/view del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independiente (GIEI) que presentó antes de terminar el mandato de su investigación.
El saqueo del Río San Luis empezó desde que los españoles llegaron a este lugar. En un principio recogían pepitas de oro arrastradas por el agua, pero con el uso de nuevas tecnologías dejaron la minería artesanal y empezaron con la ganadería. En los últimos años, empresarios materialistas se han dado su agosto extrayendo material pétreo, sin permiso alguno por parte de las autoridades locales.
El gobierno mexicano se empecinó a lo largo de cuatro años en cavar una fosa clandestina donde enterrar la lucha de los padres de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, desaparecidos el 26 de septiembre de 2014, en Iguala.
Desde ese 28 de septiembre, Damián no ha podido dormir bien ni comer como antes. Lo único que espera es encontrar a su hijo Felipe, detenido-desaparecido por la policía de Iguala. Cuando Damián llegó a la Normal de Ayotzinapa era monolingüe, ahora aprendió gritar a los cuatro vientos: Justicia, justicia.
Antes de cruzar el océano Atlántico, doña Hilda Legideño Vargas, lo más lejos que había viajado era Chilpancingo. Con la detención y desaparición de su hijo Jorge Antonio Tizapa Legideño, ha tenido que viajar por tierra y aire para buscarlo, sin saber dónde encontrarlo.
“Queremos justicia, queremos la verdad y vamos a exigir que nos devuelvan a nuestros hijos”, advirtió antes de partir a Europa para reunirse con el Comité de Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra.
Enfermo, despedido de su trabajo y con deudas, don Mario se ha quedado en la Normal de Ayotzinapa para acompañar a otros 42 padres de familias que sufren el mismo viacrucis que él. En su recorrido encontró desprecio del gobierno a su dolor, además de un rosario de represiones. En esa lucha aprendió lo que nunca antes se imaginó. La violencia del Estado para imponerse ante la demanda de la presentación con vida de los 43 estudiantes normalistas.
Desde el 26 de septiembre don Emiliano Navarrete Victoriano camina por las calles de Tixtla, Chilpancingo, Iguala, Acapulco, Distrito Federal… Ahí va, como con el alma en la boca, con la pregunta recurrente: dónde estará su hijo, con otros 42 desaparecidos de Ayotzinapa.