El 22 de abril, los Presidentes George W. Bush y Felipe Calderón y el Primer Ministro Stephen Harper concluyeron una cumbre tripartita en Nueva Orleans. La cumbre marcó la cuarta reunión del Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), el cual ha sido atacado en los tres países ya que sus prácticas no están abiertas a la participación del público ni a la vigilancia de congresos, y sus grupos de trabajo se componen tan sólo de representantes gubernamentales y de grandes empresas. La Declaración Conjunta de los líderes y su conferencia de prensa apuntaron al proceso electoral en EEUU, contestando directamente las críticas recientes del partido demócrata sobre el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) y al propuesto Tratado de Libre Comercio con Colombia. Los tres jefes de estado reiteraron su apoyo incondicional al TLCAN y al ASPAN; instaron a la aprobación del TLC con Colombia, y defendieron la aprobación del paquete de ayuda bautizado como "Plan México".

A continuación se ofrecen extractos de la declaración y la conferencia de prensa, seguidos de unos comentarios:

"El Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), basado sobre el principio de que la seguridad y prosperidad dependen de cada una de las tres partes, es un mecanismo que nos es útil para identificar y perseguir soluciones prácticas a desafíos compartidos en América del Norte de tal manera que se respeten nuestros intereses individuales y de soberanía. Cada uno de nosotros se mantiene abierto y asume su responsabilidad ante su propio pueblo."

¿Desde cuándo los jefes de estado sienten necesario declarar que "se mantienen abiertos y asumen su responsabilidad hacia su propio pueblo"? Esta es una declaración defensiva dirigida a los críticos del ASPAN tanto de derecha como de izquierda. Desde la derecha, el ASPAN ha sido atacado por constituir, presuntamente, un escalón hacia una "Unión Norteamericana" ("NAU" por sus siglas en inglés), la que, según la altamente organizada Sociedad John Birch y otras, amenazaría la soberanía estadounidense. Las organizaciones progresistas lo han criticado por no ser un acuerdo abierto al conocimiento público ni rendirle cuentas a éste, ya que de hecho se compone de grupos de trabajo en donde participan exclusivamente funcionarios gubernamentales y representantes de corporaciones trasnacionales y cerrados a cualquier intervención de la sociedad civil, vigilancia congresional, o difusión transparente de sus conclusiones o recomendaciones. Ante la multiplicidad de ataques de ambos lados, los líderes claramente sintieron la necesidad de incluir un enunciado retórico que respondiera a las críticas, pero sin indicar cuáles son los mecanismos que asegurarán la mencionada apertura y responsabilidad (en el sentido de rendición de cuentas).

"El ASPAN complementa el éxito del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que desde 1993 ha ayudado a triplicar el comercio entre nuestros tres países hasta alcanzar un proyectado millón de millones de dólares en 2008. El TLCAN ha brindado a nuestros consumidores una mayor variedad de bienes y servicios mejores y a menor costo, ha alentado a nuestras empresas a aumentar sus inversiones en toda Norteamérica y ha ayudado a crear millones de nuevos empleos en todos los tres países. El TLCAN es clave para mantener la ventaja competitiva de América del Norte en un mercado global cada vez más interconectado, complejo y acelerado."

Estas loas al TLCAN le pisan los talones a las posturas de ambos candidatos presidenciales demócratas en EEUU de que el TLCAN debe renegociarse. A su vez, las posturas de los candidatos responden al creciente sentimiento popular de que el tratado comercial no ha beneficiado a la mayoría de la población en Estados Unidos y sí ha conducido a la pérdida de empleos y al deterioro de las condiciones laborales. En México, organizaciones campesinas han convocado a la renegociación, y en Canadá la nueva evidencia demuestra la erosión de los niveles de vida de los canadienses de menos recursos desde que se aplica el tratado. Como es costumbre, la defensa del TLCAN se centra en el aumento del comercio mientras se da por sentado que un comercio internacional más intenso se relaciona directamente con el mayor bienestar de la sociedad—suposición ésta que no ha sido probada por la experiencia de década y media de aplicación del TLCAN. Tampoco hay ningún tipo de reconocimiento de que la creación de empleos en muchos sectores ha sido más que rebasado por el desplazamiento laboral provocado por el TLCAN.

"Para aumentar la competitividad de nuestros negocios y economías, estamos esforzándonos para hacer más compatibles nuestras regulaciones, lo cual respaldará cadenas de suministro integradas y reducirá el costo de los bienes comerciados dentro de América del Norte …"

En las tres naciones, el temor de los grupos ciudadanos es que una estrategia de competitividad diseñada únicamente por intereses empresariales, reducirá costos mediante la reducción de los niveles de calidad de la salud pública y las condiciones ecológicas y laborales, e integrará cadenas de suministro trasladando la producción a territorio extranjero, a lugares donde la mano de obra sea la más barata y vulnerable. De hecho, este proceso lleva aplicándose desde hace mucho, con la mudanza de fábricas a México y la impugnación y eliminación, como barreras al comercio, de mejores niveles nacionales en estas mismas áreas.

"Para hacer nuestras fronteras más eficientes y seguras, estamos coordinando nuestros planes de infraestructura a largo plazo y tomando medidas para el mejoramiento de servicios y la reducción de cuellos de botella y congestiones en los cruces fronterizos principales … Todos estos esfuerzos ayudarán a facilitar más eficazmente el flujo legal de personas y bienes a través de las fronteras compartidas al tiempo que resolvemos las amenazas a nuestra seguridad."

La declaración no hace mención alguna de la espina principal en las relaciones trilaterales: la migración mexicana a Estados Unidos. El TLCAN, en efecto, facilitó el flujo de bienes pero dejó totalmente fuera los flujos de mano de obra. Como resultado, en México las importaciones produjeron pérdida de empleos y casi medio millón de personas al año comenzaron a buscar trabajo en Estados Unidos, sin que existiera ningún marco migratorio preparado para atender el flujo de trabajadores. El TLCAN tampoco contempló fondos de transición o compensación para sectores mexicanos como el agrícola, gravemente golpeado por la liberación del comercio con la economía más grande del mundo. En esta cumbre, la inmigración quedó fuera del orden del día.

"Para fortalecer la seguridad energética y proteger el ambiente, estamos buscando desarrollar un marco para la armonización de los estándares de eficiencia energética, y compartir información técnica para mejorar el mercado energético de América del Norte. Juntos nos proponemos crear una perspectiva para los biocombustibles en la región, esforzarnos por perfeccionar nuestras redes de electricidad y hacer un uso más eficiente de nuestra energía elevando la eficacia de los combustibles de nuestros vehículos …"

¿Qué es una "perspectiva para los biocombustibles"? Puede suponerse que lo que esto significa es un plan conjunto para promover los biocombustibles, un plan que no analiza de manera comprehensiva el aspecto negativo del alza de precios de los alimentos. Esto es más que desafortunado en vista de la crisis actual de accesibilidad a alimentos para los pobres y la continuada "crisis de la tortilla" en México, que afecta la principal fuente de nutrientes de esta nación para las familias de menos recursos.

"Estamos intercambiando información y oportunidades de exploración hacia una colaboración conjunta que reduzca todavía más las barreras a la expansión de tecnologías de energía limpia, en especial la captura y almacenaje de bióxido de carbono, para mitigar las emisiones de gases de invernadero."

Es inexacto calificar la captura de bióxido de carbono como tecnología de energía limpia, ya que se trata de un mecanismo basado en el mercado para permitir emisiones ulteriores, "compensándolas"; lo que en esencia, permite a quienes contaminan seguir contaminando. A diferencia de auténticas tecnologías de energía limpia como la solar, ésta no crea una fuente de energía alterna a los combustibles fósiles y sí, en cambio, crea un nuevo mercado y elude restricciones mayores a las emisiones, siendo por lo mismo una medida que favorecen las empresas.

"Nuestros esfuerzos en estas áreas se han visto enriquecidos por las experiencias e ideas de las partes interesadas, en particular del Consejo de Competitividad de América del Norte (CCAN), representantes de la comunidad empresarial que nos han ayudado a identificar y desarrollar soluciones a los problemas más apremiantes que afectan la competitividad de América del Norte."

Se habla de un grupo muy restringido y elitista de "partes interesadas", compuesto por representantes de Wal-Mart, Lockheed Martin, Chevron, Merck y otras similares. Poner la integración de América del Norte y la definición de soluciones a "problemas apremiantes" en sus manos, crea una agenda para la integración altamente asimétrica y carente del equilibrio que le daría la influencia del bien público representado por grupos ecológicos, organizaciones laborales o consultas ciudadanas.

Extractos tomados de la conferencia de prensa, con comentarios:

PRESIDENTE BUSH:

"Este no es el momento de renegociar el TLCAN o apartarse de él. Este es el momento de hacerlo funcionar mejor para todos nuestros pueblos, y éste es el momento de reducir las barreras al comercio en el mundo entero.

Esta es una respuesta directa a los llamados de la sociedad civil y de los candidatos demócratas en EEUU a renegociar el tratado, y revela uno de los objetivos principales de la cumbre tripartita en Nueva Orleans: dejar aseguradas políticas pro corporativas ante la posibilidad de una presidencia demócrata. En esta cumbre, la administración Bush se propuso reclutar la ayuda de los gobiernos canadiense y mexicano para, esencialmente, atar las manos del presidente entrante. Mientras un público norteamericano demanda el cambio, este objetivo es opuesto al sentimiento popular y violenta los principios democráticos.

"Y así, nos tomamos tiempo para hablar del acuerdo de libre comercio con Colombia … Un acuerdo con Colombia nivelaría el campo de acción. Y no aprobar [este] acuerdo transmitiría una señal terrible a nuestros vecinos … La Portavoz del Congreso de Estados Unidos ha eliminado esta iniciativa a menos que nos proporcione una fecha cierta para un voto."

Otra vez se utiliza la cumbre para promover la fallida estrategia interna de la administración Bush. Colombia no forma parte de América del Norte y la prominencia de su tema en las declaraciones oficiales sólo puede interpretarse en ese contexto.

"… en términos de relaciones justas con México, el Proyecto Mérida es un proyecto importante para poder implementar una estrategia dual contra el crimen y las drogas. El Presidente [Calderón] y yo hemos tratado esta iniciativa procurando que beneficie al pueblo de México y de Estados Unidos. La iniciativa incluye este año un compromiso de $550 millones de dólares de parte de Estados Unidos, y el Congreso debe aprobar este pacto, aprobar la iniciativa; y debe aprobarla de manera tal que se adapte a la estrategia que el Presidente de México cree que ayudaría mejor a resolver esta situación."

La Iniciativa Mérida, parte integral del sector de seguridad del ASPAN, en realidad no es "una estrategia dual para combatir el crimen y las drogas". En ella no existen compromisos de parte del gobierno estadounidense para enfrentar y resolver los aspectos del problema trasnacional que se materializan en su propio suelo, sobre todo los de la demanda, venta de drogas, tráfico de armas y lavado de dinero. En cambio, Estados Unidos envía millones de dólares a contratistas de la defensa estadounidense y proveedores de tecnología de la información para que proporcionen equipamiento y capacitación en suelo mexicano mientras se fortalece a las fuerzas policíacas y al ejército mexicano, notorios ya por su corrupción y violaciones a los derechos humanos, que continúan impunes.

PRESIDENTE CALDERÓN:

Calderón reiteró su apoyo al TLCAN y su oposición a "pensar siquiera en reformarlo o cancelarlo." Asimismo repitió la "necesidad de apoyar los trabajos de este Consejo para la Competitividad."

"Por eso, es importante que funcione este mecanismo de colaboración y de cooperación entre Canadá, México y Estados Unidos. Por eso es importante, también, que se multipliquen los casos exitosos donde el comercio, las relaciones de cooperación, fructifican en resultados para la gente.

Y por eso, también, yo me sumo al esfuerzo que se realiza en este país por establecer acuerdos comerciales mucho más prácticos y mucho más benéficos para todos, como es el caso del acuerdo comercial que se discute en el Congreso entre Estados Unidos y Colombia. Me parece muy importante que se tome en cuenta que mientras más oportunidades de comercio haya en la región de Latinoamérica, mucho mayor oportunidad de prosperidad habrá. Y debe quedar muy claro que la prosperidad de América Latina, en particular la prosperidad de México, es un factor crucial para la prosperidad del pueblo norteamericano."

Considerando de nuevo que el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia no es un tema que concierna a México, se hace evidente la estrategia geopolítica de construir alianzas entre gobiernos de derecha en el hemisferio para contrarrestar el número creciente de gobiernos de izquierda. Esta toma de partido ideológica no tiene cabida en una cumbre tripartita dedicada a temas de integración de América del Norte, e intenta solamente congraciarse con la agenda de Bush.

"Es la última reunión en la que participa el Presidente Bush. A partir de ahora el veterano de estas reuniones será el Primer Ministro Harper, y estoy seguro que quien quiera que sea la próxima autoridad de Estados Unidos continuará con este esfuerzo de acercamiento regional. De cualquier manera, independientemente de que no estará, desafortunadamente, con nosotros el Presidente Bush, al menos formalmente lo hemos invitado a nuestra próxima reunión de manera personal."

Invitar oficialmente a un ex presidente a la siguiente cumbre tripartita no tiene precedentes y está completamente fuera del protocolo diplomático. Debiera considerarse por igual una afrenta al presidente entrante de Estados Unidos y al pueblo estadounidense.

PRIMER MINISTRO HARPER (de la traducción):

"Concluimos que es esencial para la prosperidad de nuestras naciones proseguir este esfuerzo y hemos puesto especial énfasis en el punto de cruce Windsor-Detroit. Es evidente que una mayor cooperación en América del Norte llevará a la creación de empleos y nos permitirá competir de forma muy eficiente con otros bloques comerciales emergentes en todo el mundo."

El concepto de América del Norte como bloque comercial no se actualiza en la práctica, puesto que las corporaciones norteamericanas llevan sus relaciones comerciales y sus inversiones a dondequiera que sus ganancias se multipliquen al máximo, sin guardar ninguna lealtad particular a la región en que operen.

"Asimismo traté nuestra inquietud ante el engrosamiento de la frontera entre nuestros países. Las Cámaras de Comercio de Estados Unidos y de Canadá han estado preocupadas ante estos problemas fronterizos durante varios años."

Desde el cierre temporal de la frontera entre EEUU y Canadá por los acontecimientos del 11 de Septiembre, los empresarios canadienses han sentido pánico ante la posibilidad de que la medida se repita. Esto explica la flexibilidad del gobierno canadiense en otras áreas, aun por encima de las protestas de organizaciones de la sociedad civil canadiense.