El Instituto de Sistemas Complejos de New England, que ha desarrollado un modelo cuantitivo para predecir muy estrechamente el índice de precios de alimentos de la FAO, dio a conocer un nuevo informe prediciendo precios de alimentos agudamente superiores debido en parte a una especulación excesiva.

Su modelo, originalmente dado a conocer en Septiembre 2011, coincidía con el índice de la FAO desde 2004 hasta 2011. Desde entonces, ha continuado siguiendo de cerca los números reales mundiales.

Lamentablemente, el modelo ahora predice “otra burbuja especulativa que comenzará a finales del 2012 y que causará que los precios de alimentos se eleven aún más que en los recientes picos”.

Mientras los investigadores reconocen que la sequía en el Medio Oeste de Estados Unidos causará la elevación de precios, su modelo muestra que la excesiva actividad especulativa tendrá un efecto aún mayor. Aunque algunas reformas financieras principales aprobadas en el 2010 pueden finalmente comenzar a ser implementadas a principios del 2013, puede ser demasiado tarde para evitar la aparición de la burbuja en los precios.

“Descubrimos que a través del mecanismo de la actividad especulativa, la sequía puede causar que  la tercer descarga masiva de precios se produzca antes de lo que se podría esperar, comenzando de inmediato y antes de que pudiera ser prevenida por las nuevas reglamentaciones anticipadas. Este disparo puede elevar  los precios mucho más allá de un aumento justificado por la provisión reducida causada por las sequías… (“Mientras las sequías sólo causan un efecto limitado en los precios, el impacto sobre los precios se amplifica por la actividad especulativa” escriben los autores).

Gráfico mostrando la diferencia dramática que la especulación puede hacer en los precios de los alimentos.

Como el presidente de NECSI, Bar-Yam dijo: “Estamos en el borde de otra crisis, la tercera en cinco años, y muy probablemente será la peor, capaz de causar nuevos disturbios y agitación  como la Primavera Arabe, refiriéndose a otro estudio del NECSI que muestra las dos últimas burbujas de precios alimenticios en 2008 y 2011 correlacionadas con aumentos similares en disturbios violentos y desórdenes por alimentos.

El gráfico muestra la cantidad de tumultos violentos que aumentaron y decayeron con los precios de los alimentos.

Tal vez lo más frustrante es que las causas principales de las subas de precios sean una mala política pública.

“Cada una de estas causas se debe a actos particulares de intervención o desregulación de los gobiernos. Así, mientras la provisión y precios de alimentos pueden ser vulnerables a los aumentos globales de población y cambios ambientales, los aumentos de precios existentes se deben a políticas específicas de los gobiernos. Con el fin de impedir posteriores crisis en el mercado alimenticio, recomendamos que el gobierno detenga el apoyo para la conversión de etanol y el reverso de la desregulación de productos del  mercado, que permite una especulación financiera ilimitada.

¿Podría ser que nos estamos encaminando hacia otra vuelta de violencia innecesaria, desestabilizadora y deshumanizadora?

David Kane es asociado  para Latino América en la Oficina de Maryland para Problemas Globales, donde también trabaja en comercio internacional y asuntos económicos.  Ha servido por nueve años y medio como misionero laico Maryknoll en Joao Pessoa, Brasil y trabajó con la campaña del Jubileo de Brasil, coalición de organizaciones sociales que moviliza a la sociedad brasileña sobre los temas de deuda, libre comercio y militarización. El es un contribuyente frecuente con el Programa CIP Americas.

Traducción:  María Luisa Etchart

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