‘Participar en el proceso electoral, para que voltearan a ver a nuestros pueblos’: Entrevista a Marichuy

Entrevista con Maria de Jesus Patricio (Marichuy), pre-candidata a la presidencia de México, vocera del Concejo Indígena de Gobierno. Febrero 2018.

Las campañas políticas de México ya están en pleno apogeo, a pesar de que el proceso electoral oficial ni siquiera ha comenzado. El ritual que ocurre cada seis años, marcará el rumbo del país. Con los candidatos atacándose el uno al otro e intentando derrotar a la oposició, este año todo pinta igual con la excepción de la histórica candidatura de Marichuy–María de Jesús Patricio–la primera mujer indígena en postularse para la presidencia de México. Marichuy no busca ocupar el palacio presidencial, se está postulando para plantear cuestiones que normalmente se dejan de lado durante las campañas políticas tradicionales.

En este programa de Entrevistas desde México, tenemos el honor de hablar con Marichuy: sobre su papel como vocera, los objetivos de su candidatura y porqué los movimientos indígenas de México decidieron participar en el proceso electoral formal. Marichuy es una curandera tradicional del estado de Jalisco, defensora de los derechos humanos y ahora es la candidata del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional para la presidencia de México. Actualmente está recogiendo firmas para ser candidata independiente en la boleta.

Marichuy, muchas gracias. Es un honor tenerte aquí en Entrevistas desde México.

MARICHUY: Claro, buenas tardes.

LC: Quiero comenzar con la pregunta obvia: ¿Por qué postularse para la presidencia de México?

MARICHUY: Surge en aras de este caminar que hemos dado los pueblos indígenas de México en un espacio que se construyó desde 1996, desde un llamado que nos hacen nuestros hermanos y hermanas zapatistas – el Ejército Zapatista de Liberación Nacional—y en que se concentran la mayoría de los pueblos indígenas de México. Construimos un espacio para seguirnos viendo, seguir encontrándonos, seguir caminando juntos, seguir buscando formas para darnos la mano en nuestras luchas que llevamos en todo lugar. Entonces, ahora que cumplimos 20 años –

LC: El Congreso Nacional Indígena

MARICHUY: Sí, cumplimos 20 años y celebramos nuestro quinto congreso. Analizamos la situación de nuestras comunidades y se vio con tristeza que nuestras comunidades estaban peor que hace 20 años, que había más despojos en los territorios con los megaproyectos que son impuestos desde el sistema capitalista. Y que solamente estos proyectos nos están trayendo destrucción a nuestras comunidades. Hay minas que son a cielo abierto y los desechos y el agua contaminada, entonces se han muerto los peces y luego de ahí para algunas comunidades era su consumo.

[Vimos] la deforestación que se hace porque meten las autopistas sin el consentimiento de las comunidades, las eólicas que están allá por el Istmo y también las comunidades han dicho que no están de acuerdo porque más que beneficio las está destruyendo, entonces las tierras ya no les producen. Las hidroeléctricas, los ríos que alimentan algunas comunidades y que dan vida, las están encausando en presas y se las están expropiando.

LC: Estos son algunos de los enormes problemas que enfrentan los pueblos indígenas de México y que también han afectado a otros sectores. Pero tradicionalmente y durante muchos años, los zapatistas y otras comunidades indígenas han tomado un camino de autonomía, han cortado los lazos con el sistema político y el gobierno mexicano– hasta el punto de no recibir ayuda del gobierno. Entonces, ¿por qué esta decisión de participar en el proceso político formal dentro del sistema mexicano?

MARICHUY: Precisamente por todos estos problemas dijimos, ‘no encontramos por dónde’. Hemos organizado, nos estamos organizando, estamos defendiendo y como que con lo que hacemos es que cada vez hay más muertos, hay más encarcelados, hay más desaparecidos. Entonces, consideramos que tenemos que dar un paso más allá.

Encontramos que solo había una forma de visibilizar los problemas de las comunidades, de decir que estaban ahí los pueblos indígenas y que no estábamos de acuerdo con las estrategias que este sistema capitalista usa, y su manera de usar las comunidades en tiempos electorales, ellos van a llevar dádivas.

Lamentablemente, es lo que está pasando en los pueblos, en las comunidades. Yo sé que Chiapas es una excepción y que lo ha mostrado con la organización que tiene. Pero el resto de las comunidades han sido bombardeadas por los diferentes proyectos y los diferentes programas de gobierno que solamente vienen a destruir esa organización que han construido. Entonces dijimos ‘vamos a participar en este proceso electoral’, rompiendo en ese escenario político que es de los ricos, que solamente ellos lo tienen en sus manos y se lo pasan de mano en mano. Quede el color que quede, entre ellos ya hay un acuerdo que se ve.

Entonces, lo que tuvimos que hacer precisamente es participar en este proceso electoral que es de ellos, para que voltearan a ver a nuestros pueblos.

LC: Entonces la idea es usar las elecciones como una forma de plantear cuestiones que han caído de la agenda que está controlada, como usted dice, por los ricos y poderosos. En ese sentido, como candidata, ¿le está pidiendo a la gente que vote por ti, suponiendo que obtengas el número de firmas necesarias para estar en la boleta? ¿O le está pidiendo a la gente que vea la política de diferente forma?

MARICHUY: Nuestra participación es diferente. No es porque queremos ahora que voten por nosotros y nos pongan allá arriba–para nada. Queremos aprovechar este proceso, para llegar a todos los rincones de este país, principalmente a nuestras comunidades, pero también a las ciudades, para decirles que tenemos que crear otra forma de gobierno. Y que este gobierno tiene que ser a raíz de que este pueblo se organiza.

Tenemos que organizarnos, pueblos indígenas y no indígenas. Y el gobierno que proponemos organizar es un gobierno que va a obedecer al pueblo y no al revés, que el pueblo tiene que estar obedeciendo. Entonces, nuestra propuesta no es tan electoral, no es que voten por nosotros, sino queremos que se organicen. Y una firma no es un voto. Una firma es un apoyo que nosotros consideramos que el que firma está de acuerdo que no hay muchas salidas. Tenemos que organizarnos y tenemos que ir construyendo ese poder desde abajo.


…a medida que vamos construyendo esa organización, es lo que esperamos que surja después–un gobierno colectivo que no sea de una persona, que sea de varios, y que esta persona obedezca a este pueblo organizado.


LC: Hay muchas personas que ven esto como una campaña muy diferente, y no hay duda de que desde el momento en que se anunció que sería una candidata mujer indígena y una candidata colectiva, se ha descrito a ti misma no como candidata, sino  como vocera. ¿Qué es una vocera-candidata en este contexto?

MARICHUY: Precisamente de que nuestra propuesta es colectiva, que es un Concejo Indígena de Gobierno que lo mandató las mismas comunidades. Es una propuesta que el Consejo Nacional Indígena dijo que esa era la propuesta de gobierno, no una persona. Entonces, de ese Concejo Indígena de Gobierno– como no puede registrarse todo ese concejo– tiene que ser una persona, pero esa persona… por eso deciden nombrar una vocera.

Que yo soy nada más la voz de ellos y ellos son el gobierno. Ellos son la propuesta organizativa, así es como se está pensando, como en las comunidades cuando se mandata un grupo de personas que son los que van a estar al frente. Es lo que queremos hacer, pero en grande para todo México.

Pero a medida que vamos construyendo esa organización es lo que esperamos que surja después–un gobierno colectivo que no sea de una persona, que sea de varios, y que esta persona obedezca a este pueblo organizado. Entonces por eso yo soy nada más la vocera. Ni siquiera voy a ser la que va a quedar ahí–van a ser ellos.

LC: Este es un gran cambio para México, porque México es un país presidencialista en el que se concentra el poder en la presidencia y en la persona del presidente, por lo que hablar de esto como colectivo está cambiando realmente los términos de cómo entendemos el gobierno. En ese contexto, ¿puedes contarnos un poco más sobre el Concejo Indígena de Gobierno? ¿Cuántos hay? ¿De dónde vienen? ¿Y cómo toman decisiones en la campaña?

MARICHUY: El Concejo Indígena de Gobierno ahorita son 157, y eso tal vez se va a ampliar, porque hay varias comunidades que se van acercando y que están nombrando sus concejales. Son nombrados a través de asambleas de las mismas comunidades, son mandatados desde sus comunidades. Los están mandando para ser parte de este Concejo Indígena. ¿Para qué? Para ocupar ese cargo dentro de ese gobierno de las comunidades.

Y bueno, ya ahorita están trabajando, tienen nueve grupos de trabajo que consideraron que por ahí podría irse trabajando en algo ya más real. Y que son nueve temas que nosotros consideramos que son importantes, sobretodo abarcan tanto comunidades indígenes como no indígenas, que son: tierra y territorio, justicia, autonomía, mujeres, jóvenes, migrantes y desplazados, personas con capacidades diferentes, diversidad sexual, trabajo y explotación. Consideramos esos como los nueve temas importantes para ir construyendo algo en las comunidades. En algunas comunidades ya se está trabajando de años, no de ahorita. Entonces, esto se enriquece mientras avanzamos desde el Concejo Indígena de Gobierno y se van a ir enriqueciendo en la marcha. No es algo que dijo el Concejo Indígena de Gobierno–‘aquí está nuestro plan de trabajo y ese va a ser.’ Es una propuesta y se va a ir enriqueciendo poco a poco en ese caminar, en esa construcción y en esa participación de todos.

LC: Este Concejo se establece entonces en el contexto de las elecciones nacionales y la decisión de participar de esta manera. ¿Qué sucederá en febrero cuando llega la fecha límite para tener 800,000 firmas  si la candidatura no figura en la boleta electoral? ¿o si después de las elecciones se pierden las elecciones? ¿Hay un plan para continuar con esta forma de organización?

MARICHUY: Precisamente nuestra propuesta no es electoral, es una propuesta organizativa que va más allá de 2018. Ahorita lo que estamos haciendo es aprovechar los espacios que ustedes nos dan para difundir lo que en realidad queremos. Gracias a medios como ustedes que nos abren la puerta, podemos explicar para que se entienda mejor el porqué estamos participando.

Entonces, consideramos que esta construcción ya inició. La hemos iniciado y estamos recorriendo con las comunidades que faltan. Y esto tiene que continuar, tiene que continuar, consigamos las firmas o no. Aunque dijimos ahorita ‘vamos a echarle ganas juntando las firmas’ porque todavía nos queda tiempo, sabemos que es difícil porque llevamos las de perder, porque la aplicación es muy lenta, no ha servido mucho. Para nosotros tarda a veces hasta seis horas en mandar las firmas, entonces se tiene que descargar para poder mandar otras. En algunas comunidades no hay señal, entonces se tiene que ir a otro lugar con señal para descargar y mandarlas.

Los municipios que según el Instituto Nacional de Migración (INE) declaró de alta marginación, en realidad son pocos los que marcó. En realidad son muchos más. Y bueno, ahí sí se puede levantar con copia de la credencial y firmar el papel. Pero hay lugares donde no hay ni luz, a la gente no le podemos pedir una credencial y llevarla a otro lado a fotocopiar, entonces sí hay varios elementos en contra.


Vamos a continuar, especialmente en las comunidades, porque creemos que la vida nos la están quitando otras personas con sus megaproyectos y nosotros queremos conservar esa vida que es una vida para todos.


Pero a pesar de eso, dijimos que sí, le íbamos a entrar a sus procesos que ya tienen, a sus mañas. Y en eso estamos ahorita, queremos echarle lo más que se pueda para completar lo más que se pueda. Nos están apoyando miembros de la sociedad civil que es gente no indígena, pero que están dispuestos a ayudarnos. Acaban de diseñar una página de orientación, sobre cómo pueden ser miembros voluntarios y ayudarnos a conseguir firmas. La pagina se llama suvozesmivoz.mx. Es una manera de que quien guste se puede meter fácilmente y ahí se les va orientando.

Entonces, por eso consideramos que las firmas pues no son votos, y consideramos que es de gente que está de acuerdo con nuestra propuesta y con nuestro proyecto. Y sobretodo que esto no es nada más de aquí al 2018, bueno de aquí a febrero, pero esta construcción tiene que seguir. Vamos a continuar, especialmente en las comunidades, porque creemos que la vida nos la están quitando otras personas con sus megaproyectos y nosotros queremos conservar esa vida que es una vida para todos.

LC: Sabemos que hay muchos obstáculos en el proceso de participación en las elecciones formales para obtener las firmas necesarias y va a ser una batalla cuesta arriba–siempre ha sido una batalla cuesta arriba para que los pueblos indígenas y otros sectores participen en el sistema político. Cuéntanos un poco sobre la organización, ¿qué ves en tus giras de campaña  de un lugar a otro, de una comunidad a otra, en el contexto de este esfuerzo?

MARICHUY: Hicimos un acuerdo, hubo un mandato del Congreso Nacional Indígena de recorrer todas las comunidades indígenas, porque hay comunidades indígenas que no han participado en el Congreso Nacional Indígena. Entonces en este caminar, nuestra prioridad está concentrada en las comunidades, en nuestras comunidades hermanas, y ya sobre ese caminar también visitar en la ciudad, que también hay hermanos que no son indígenas o hay indígenas que son migrantes en la ciudad que han sido desplazados de sus comunidades. Entonces es ir llevando por parejo esa palabra a todos, ir escuchando sus dolores, sus problemas que tienen porque esa es nuestra tirada– ir a preguntarles a ver si ellos están bien o no, o si nosotros estamos viendo mal las cosas.

Y nosotros hemos encontrado que los problemas sí existen… Yo, la verdad no había recorrido el país así y lo que nos han dicho es que está peor en las comunidades. Ya viendo, estando ahí, está fuerte ese abandono, olvido por parte de los gobiernos tanto locales, estatales y federales. Ellos mismos nos hablan y nos dicen, ‘mira, es que también aquí estamos pasando esto’.

Entonces, hemos ido en este recorrido a escuchar estas voces, esos dolores y también hemos escuchado cómo están resistiendo. Y es lo que le da a uno fuerza porque en otros lugares están fuertes. Pero están ahí, los tienen aislados pero están fuertes de adentro. Y para mí, mis respetos, tienen una fuerza al interior.

Y hay otras que son más invadidas por el crimen organizado que está metiendo temor en las comunidades. Se siente que no hay esa confianza de salir a las calles y de regresar. Entonces, esa era la idea de salir y platicar y nosotros plantear la propuesta de que si no nos organizamos nosotros, si no nos damos la mano, nadie más va a venir a resolver nuestros problemas.

Que tenemos que unirnos, tenemos que organizarnos, tenemos que construir una organización fuerte entre todos, respetándonos cada quien sus tiempos, sus geografías, sus modos y juntos tenemos que caminar para construir un México de abajo, un México que tome decisiones, un México que hable y que sea escuchado y sobre todo uno que ya no se sigue acabando todo esto que nos da vida: los ríos, los árboles, los animales, o sea todo. Entonces, al plantear esto nuestros hermanos, especialmente en las comunidades, coincidieron y están de acuerdo y lo sienten suyo.


Hemos ido en este recorrido a escuchar estas voces, esos dolores y también hemos escuchado cómo están resistiendo


LC: Estamos tan acostumbrados, especialmente en el contexto de las elecciones, a la idea de que una persona, un partido político, una propuesta va a venir y resolver todos nuestros problemas, de hecho, esas son las promesas de campaña que se hacen y lo que lo que nos está diciendo aquí es que su candidatura se basa en decirle a la gente: para resolver sus problemas, deben organizarse. ¿Cómo resumiría los objetivos principales de su candidatura o de este esfuerzo para que las firmas aparezcan en la boleta?

MARICHUY: Pues que le vamos a echar ganas para la firma, que es una forma para llegar a la boleta electoral. Y caminar otro tiempo más, recorriendo más comunidades que no nos va alcanzar el tiempo pues de aquí a febrero. Entonces si ya figuramos en la boleta entonces ya vamos a terminar nuestro recorrido, vamos a seguir caminando.

Y si no es así, ya hemos logrado visualizar y visitar a estas comunidades es para seguir caminando y seguir contruyendo. Porque esto no se acaba en este 2018, va a continuar. Y bueno, nosotros surgimos ahora con esta propuesta pero sobemos que va llevar tiempo, esfuerzo y convencer de que no hay otra forma solamente la que ya está diseñada, que no, que tenemos derecho a pensar si podría haber algo diferente. Si lo que se ha diseñado no ha respondido y no ha beneficiado al pueblo, al contrario, ha traído más destrucción para todos pues tenemos que pensar diferente. No podemos quedarnos con los brazos cruzados a que llegue también la muerte, tenemos que empezar ya a ir construyendo y esto es de aquí para adelante.

LC: Marichuy, nos queda muy poco tiempo, y solo quiero preguntarte rápidamente, ¿cuál ha sido la respuesta a tu candidatura a este esfuerzo? ¿Ha enfrentado discriminación por ser mujer, racismo por ser una persona indígena en este proceso? ¿Cómo han respondido las personas positiva y negativamente a este esfuerzo?

MARICHUY: Bueno, primero digo la negativa. Pues sí, sabemos que estamos en un país que está diseñado de manera patriarcal, donde las mujeres casi no han participado o no se les ha considerado, porque siempre han estado. Siempre han estado en la lucha, pero no se les considera parte importante. Entonces por eso hay mucha discriminación, mucho racismo, desde allá, de esas mismas personas de la ciudad.

Pero yo digo que es un reflejo de lo que nos han metido en la cabeza y eso no nos debe desanimar como mujeres porque no tenemos que quedarnos solamente en la casa cuidando a los hijos y al marido. Tenemos que hacer equipo y juntos tenemos que participar en esta nueva construcción que estamos pensando. Si no participan las mujeres, no va a servir, va seguir siendo lo mismo. Por eso digamos que creemos que tienen que ir de la mano, ni el hombre más ni la mujer más. Tiene que ser de manera conjunta construyendo ese nuevo México desde abajo.

Y lo que hemos encontrado en este recorrido es que hay esa aceptación, ha servido para motivarnos y no solo en las comunidades indígenas sino que también en las ciudades. Están diciendo que ‘Marichuy ya no es solamente la voz de los pueblos, es la vocera también de nosotros’.


Que tenemos que unirnos… respetándonos cada quien sus tiempos, sus geografías, sus modos, y juntos tenemos que caminar para construir un México de abajo… uno que ya no se sigue acabando todo esto que nos da vida: los ríos, los árboles, los animales–o sea todo.


Y en algunos lugares donde las organizaciones de mujeres, o trabajadores en fábricas se han acercado y se sienten identificados con la propuesta. Entonces, todo lo negativo se compensa con todo lo positivo que se está generando, que es poco pero que se va ir construyendo poco a poco. Y estamos conscientes que nos van a seguir discriminando pero no nos tiene que apasigüar eso.

LC: Marichuy muchas gracias por estar con nosotros. Definitivamente, una nueva forma de ver la política mexicana. Ha sido un honor hablar contigo.

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